“Las mujeres tienen 1,5 veces más necesidad de cambiar de trabajo que los varones como consecuencia de los avances tecnológicos”
El encuentro, organizado por la asociación civil Géneras, reunió a más de 130 ejecutivas y representantes de diferentes industrias. Realizado el pasado 15 de abril en el Centro Argentino de Ingenieros (CAI), se consolidó como una plataforma de incidencia, formación y conexión estratégica a nivel global.
A diferencia de los eventos inspiracionales tradicionales, WITAR26 se presentó como un espacio diseñado específicamente para quienes toman decisiones. El objetivo principal fue claro: convertir las conversaciones sobre innovación en acciones concretas que impacten en los negocios y en la sociedad. La jornada reunió a ejecutivas y ejecutivos del C-level, líderes de Recursos Humanos, Innovación y ESG, así como a representantes de startups, sector público, organismos multilaterales, la academia, sector de la educación y la sociedad civil especializada.
Ejes estratégicos para una transición justa
El programa estuvo estructurado en torno a cinco ejes estratégicos fundamentales: IA, datos y género; el futuro del trabajo y la transición justa; liderazgo femenino en tecnología; gobernanza digital y ética; e innovación con impacto social.
La apertura del evento dio paso a la presentación “Policy Impact 2026: IA, género y trabajo: hoja de ruta para una transición justa”, coordinada por Micaela Sánchez Malcolm, presidenta de Géneras, junto con Ana Baiardi, Gerenta de Género, inclusión y diversidad de CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe). Este espacio buscó poner en común consensos, trazando un mapa de responsabilidades diferenciadas para el ecosistema tecnológico. Durante la exposición se abordó el impacto desproporcionado de la automatización: las mujeres tienen 1,5 veces más necesidad que los varones de cambiar de trabajo como consecuencia directa de estos avances. Esta brecha refleja una realidad incómoda: la IA no es una tecnología neutral. Sin intervención activa en su desarrollo e implementación, los algoritmos tienden a amplificar las desigualdades estructurales ya existentes en el mercado laboral y la sociedad. “La única manera de que una transición tecnológica sea justa, es que sea construida colectivamente, con perspectiva de género y con mirada federal”, remarcó Sánchez Malcolm. Para lograrlo, se destacó la necesidad de una institucionalidad y regulación que garanticen una transición justa. La gobernanza de esta transición debe incluir la exigencia de trazabilidad y transparencia, rechazando la opacidad de la IA; una mirada federal que atienda a las necesidades específicas de cada territorio; la incorporación de los varones en la discusión sobre equidad; y la atención a la violencia digital como factor que amplifica la desigualdad.
De espectadoras a protagonistas: La IA en los negocios
Uno de los puntos fuertes del encuentro fueron los workshops prácticos, diseñados para que las y los participantes se llevaran herramientas aplicables en el corto plazo. El Workshop I: “De espectadoras a protagonistas: cómo la IA puede transformar tu negocio”, coordinado por María Belén Ortega, especialista en IA, estuvo dirigido a emprendedoras y líderes que buscaban incorporar la inteligencia artificial de manera estratégica en sus modelos de negocio. Este taller propuso un pasaje fundamental: dejar de consumir información sobre IA para empezar a aplicarla en decisiones reales. El objetivo fue que cada asistente pudiera salir del evento con claridad sobre qué dato analizar, qué proceso optimizar y qué acción ejecutar.
En el marco de la transformación de los negocios, se discutió la brecha de capacitación y los sesgos en los datos. Para evitar que la transformación digital consolide un modelo de innovación excluyente, se identificó la necesidad urgente de capacitación accesible, gratuita y certificada. Asimismo, se enfatizó la importancia de la gobernanza de datos, cuestionando su procedencia y calidad para evitar la amplificación de estereotipos. Un dato relevante: en Argentina el 54% de quienes investigan son mujeres, una perspectiva vital para garantizar que estas voces estén presentes en el desarrollo de tecnologías críticas.
Un segundo workshop, a cargo de Victoria Martínez Suárez de Red Hat, abordó el uso responsable de la IA. En un contexto donde los sistemas capaces de actuar mediante agentes que toman decisiones son cada vez más comunes, el desafío radicó en convertir datos en acciones gobernables. La propuesta buscó mostrar cómo transformar datos en decisiones reales sin perder el control, la transparencia y la alineación con los valores humanos. Este debate se enriqueció al analizar los desafíos en la gestión algorítmica y los derechos laborales. El mercado laboral está experimentando un cambio de paradigma donde “ya no existen los roles, existen las tareas”. Esta fragmentación viene acompañada de la delegación de decisiones laborales críticas a sistemas automatizados: selección de personal, reasignación de tareas, evaluaciones de desempeño e incentivos salariales. Esta automatización tiene un impacto perjudicial especialmente sobre las mujeres con tareas de cuidado. Frente a esto, la auditoría algorítmica se posiciona como un mecanismo de protección esencial, aunque representa un desafío técnico y regulatorio considerable

Bienestar digital y clima laboral
La tecnología no sólo transforma los negocios, sino también las dinámicas de trabajo y la vida personal. La presentación sobre Bienestar Digital a cargo de Lucía Fainboim, especialista en ciudadanía y crianza digital, exploró por qué las mujeres vivimos cansadas y cuánto tiene que ver nuestra rutina digital. En este espacio se abordó la reconfiguración del tiempo y el trabajo no remunerado, una tendencia emergente donde la transformación tecnológica difumina los límites entre el trabajo formal y el tiempo de ocio. Se observa una transferencia de valor económico al tiempo de presencia digital no remunerado, lo que expande la carga de trabajo invisible. Frente a esto, surge como necesidad imperativa el establecimiento del derecho a la desconexión, para garantizar que las personas puedan dedicar tiempo de calidad a actividades fuera del ámbito digital y laboral.
En esta misma línea, otro de los Workshops, “Laboratorio de clima laboral”, coordinado por equipos de Amplifica y Agencia Chilli, propuso un espacio interactivo para diagnosticar las principales problemáticas en los lugares de trabajo. El objetivo fue establecer métricas claras e indicadores que permitieran medir el buen clima laboral, el bienestar de los equipos, la colaboración y la inclusión, analizando cómo esto impacta en los resultados a mediano y largo plazo.
La organización detrás de WITAR26, Géneras, está conformada por mujeres profesionales de diversas disciplinas, incluyendo ingeniería, telecomunicaciones, abogacía, ciencia política, comunicación social y economía. Su misión es promover la inclusión digital, la igualdad de acceso y la participación de jóvenes, mujeres y diversidades en las áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemática). A través de una red de colaboración que integra empresas privadas, organismos públicos y la sociedad civil, Géneras busca reducir las brechas tecnológicas territoriales, económicas, etarias, sociales y de género, fomentando buenas prácticas con un impacto positivo, amplio y sustentable.
La 4° edición de Women in Tech Argentina se consolidó como un hito en la agenda tecnológica del país. Los debates desarrollados dejaron clara una conclusión fundamental: frente a un contexto de precarización laboral y des-laboralización, el rol del Estado emerge como fundamental. Se requiere una arquitectura institucional sólida y regulaciones inteligentes aplicadas a los distintos ámbitos de uso de la IA.
“La transformación digital no es inevitable ni neutral. Es el resultado de decisiones conscientes que pueden replicar o transformar las desigualdades existentes”, explicó Sánchez Malcom.“WITAR26 demostró que cuando se reúnen líderes comprometidos con la equidad, la tecnología puede ser una herramienta para construir un mercado laboral más justo, donde las mujeres no sean desproporcionalmente afectadas por la automatización, donde los datos sean gobernados con transparencia, y donde la IA sirva a la humanidad en lugar de amplificar sus sesgos”, cerró.
