Canasta Básica

Desde la provincia reclaman a Nación la eliminación del IVA sobre el agua potable

Compartí esta noticia !

Por primera vez en Argentina, un ente regulador provincial impulsa formalmente la reducción y/o eliminación del IVA sobre el agua potable, planteando que resulta incoherente sostener un discurso de baja de impuestos mientras millones de argentinos siguen pagando un 21% sobre un servicio esencial. Es que desde el Ente Provincial Regulador de Agua y Cloacas de Misiones (EPRAC), organismo encargado del control del agua en Misiones, iniciaron un proceso formal para solicitar la reducción de impuestos al estado Nacional.

“Por disposición de nuestro gobernador y con el apoyo de nuestros diputados nacionales, le solicitamos al gobierno nacional que revea el esquema de IVA aplicado a este servicio básico” instó la presidente del EPRAC, Soledad Balán, quien sostuvo que el agua “no puede ser tratada como un bien de lujo” y cuestionó que el Gobierno Nacional mantenga una de las cargas impositivas más altas sobre un recurso básico para la vida cotidiana.

En esa línea, explicó que no es disparatado el pedido ya que hay alimentos de la canasta básica que cuentan con este tipo de beneficios impositivos. “Si Nación realmente quiere sostener coherencia con su discurso liberal y de alivio fiscal, debería empezar por eliminar impuestos sobre servicios esenciales como el agua potable”, expresó la titular del organismo de control de los servicios de agua.

Desde el organismo remarcaron que una reducción del IVA tendría impacto directo sobre las facturas de millones de usuarios y representaría un alivio concreto para las familias en un contexto económico complejo. Además, señalaron que la iniciativa busca abrir una discusión nacional sobre la lógica de seguir cobrando impuestos elevados sobre consumos básicos mientras se habla de reducción de presión fiscal.

Compartí esta noticia !

El INDEC informó que la canasta básica subió 1,1% en abril y una familia tipo necesitó casi $1,47 millones para no ser pobre

Compartí esta noticia !

La desaceleración de la inflación convivió con un nuevo aumento de las líneas de pobreza e indigencia. La Canasta Básica Total trepó 2,5% mensual y consolidó una suba interanual de 32,4%, en un escenario donde el consumo sigue bajo presión.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) aumentó 1,1% en abril respecto de marzo, mientras que la Canasta Básica Total (CBT) registró una suba de 2,5%. Con estos datos, una familia tipo integrada por dos adultos y dos niños necesitó $1.469.786 para no caer bajo la línea de pobreza y $665.053 para cubrir únicamente los alimentos mínimos y no ser indigente.

La publicación se conoció en paralelo al dato de inflación de abril, que fue de 2,6%, y volvió a mostrar una desaceleración respecto de los meses previos. Sin embargo, la dinámica de las canastas sociales expone que el costo de sostener ingresos básicos continúa en niveles elevados, aun con menor presión inflacionaria.

Qué muestran las nuevas líneas de pobreza e indigencia

Según el organismo estadístico, la CBA acumuló una variación de 12,8% en lo que va de 2026 y de 32,4% en términos interanuales. La CBT, que incorpora además bienes y servicios no alimentarios, avanzó 12,3% en el año y también alcanzó un incremento interanual de 32,4%.

El informe detalla distintos escenarios familiares. En un hogar compuesto por una mujer de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61 años, se necesitaron $529.460 para cubrir la canasta alimentaria y $1.170.106 para acceder a la canasta total.

En tanto, para un hogar integrado por un hombre y una mujer de 30 años con tres hijos pequeños, el umbral de indigencia ascendió a $699.490 y el de pobreza alcanzó los $1.545.872.

El INDEC recordó que la CBA se calcula tomando como referencia los requerimientos nutricionales mínimos de un adulto equivalente, mientras que la CBT amplía esa base incorporando gastos no alimentarios mediante el coeficiente de Engel.

La diferencia entre la inflación general de abril y la evolución de las canastas revela una tensión económica que el Gobierno sigue monitoreando: la baja del índice general no implica automáticamente una recuperación del poder de compra.

Mientras la CBA mostró una variación mensual más moderada, la CBT avanzó casi al mismo ritmo que el IPC. Eso significa que servicios, transporte, educación, indumentaria y otros consumos esenciales continúan presionando sobre los ingresos familiares.

El dato adquiere relevancia política porque las canastas funcionan como referencia directa para medir pobreza e indigencia. También son variables sensibles en negociaciones salariales, asistencia social y actualización de ingresos.

El frente social sigue siendo una variable crítica para el Gobierno

La administración nacional viene sosteniendo como eje central de su estrategia económica la desaceleración inflacionaria y el equilibrio fiscal. Sin embargo, los números del INDEC muestran que el proceso todavía convive con niveles altos de exigencia para los hogares urbanos.

La suba de la CBT por encima de la CBA también deja entrever que el peso de los servicios y consumos no alimentarios mantiene tensión sobre las economías familiares, aun cuando algunos alimentos desaceleraron sus aumentos.

En ese contexto, la evolución del consumo privado, los salarios y la capacidad de recuperación del mercado interno aparecen como variables centrales para los próximos meses.

La desaceleración de la inflación abrió una nueva etapa para la política económica, pero las cifras de pobreza e indigencia continúan condicionadas por el comportamiento de los ingresos reales y del consumo.

El mercado y el Gobierno seguirán de cerca si la baja del IPC logra consolidarse en los próximos meses y si eso se traduce efectivamente en una mejora del poder adquisitivo. También habrá atención sobre el impacto de tarifas, salarios y actividad económica en la evolución futura de las canastas básicas.

canasta_05_26 INDEC by CristianMilciades

Compartí esta noticia !

La inflación en el NEA se moderó al 2,7% pero fue la segunda más alta del país y mantiene el mayor incremento en lo que va del año

Compartí esta noticia !

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de la región del NEA registró un alza del 2,7% en el mes de abril de 2026 y, aunque desaceleró de manera importante respecto al mes anterior, igualmente fue la región con el segundo mayor incremento de precios del país en ese mes a la vez que tiene el mayor incremento en el acumulado del año, destacó un informe elaborado por la consultora Politikon Chaco en base a datos del INDEC. En el NEA, la suba mensual de abril 2026 presentó una desaceleración de 1,4 puntos porcentuales respecto al mes previo (4,1% en marzo 2026), mostrando además la suba más leve desde diciembre pasado. A nivel interanual, la suba de precios fue del 33,5%, ubicándose nuevamente por encima del total nacional.

Por su parte, la región mantiene un aspecto altamente negativo: en el acumulado del primer cuatrimestre, la suba de precios en el NEA llegó al 14,6%, siendo la más alta del país y se ubica, además, muy por encima de igual período del 2025 cuando fue de 10,6%.

Transporte, Comunicación y Vivienda y servicios impulsaron la suba de precios de la región

Desagregando por divisiones, durante abril hubo solo tres divisiones con expansiones superiores al total general regional: la más fuerte se vio en Transporte con +5,6% traccionado por la suba de combustibles que llegó al 12,2% (el doble que en marzo); le siguió Comunicación con +4,9% impulsado por subas en las tarifas de telefonía e internet; y Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles completa el podio con un alza del 3,3%, explicado fundamentalmente por subas de tarifas eléctricas.

A su vez, las divisiones que arrojaron alzas inferiores al nivel general regional fueron Salud (2,5%), Alimentos y bebidas no alcohólicas (2,4%), Bienes y servicios varios (2,2%), Prendas de vestir y calzado (2,1%), Recreación y cultura (1,9%), Bebidas alcohólicas y tabaco (1,8%), Equipamiento y mantenimiento del hogar (1,7%), Restaurantes y hoteles (1,6%) y cerró Educación (1,4%).

En el análisis de la comparación interanual, la división de Vivienda y servicios mostró la mayor suba en abril en el NEA con 56,5%, muy por encima del nivel general regional (33,5%); le sigue Restaurantes y Hoteles (44,0%) y Educación (41,6%); en el extremo opuesto, Prendas de vestir y calzado (15,8%) muestra la menor suba año/año.

¿Qué pasó con los alimentos?

En abril 2026, la división de Alimentos y bebidas no alcohólicas presentó un alza del 2,4%, siendo la primera vez desde octubre 2025 que se posiciona por debajo del 3%. Respecto al dato de marzo, desaceleró en 2,1 puntos porcentuales, explicado por menor suba en Carnes (de 7,6% a 2,2%) y por la caída en Frutas (de 3,5% a -1,2%). En este marco, el rubro de mayor suba en abril dentro de este grupo estuvo en Leche, productos lácteos y huevos (+3,5%) y Aceites, grasas y mantecas (3,2%).

Regulados volvieron a impulsar el alza general regional

En abril, los precios Regulados fueron los de mayor crecimiento en el NEA visto por categorías: fue de +5,0%, aunque desaceleró en comparación al dato de marzo pasado (fue 7,4%); Por su parte los precios Núcleo mostraron una importante moderación (2,3% en abril cuando fue de 3,5% en marzo) y los Estacionales desaceleraron al 0,8% desde el 1,5% de marzo.

Compartí esta noticia !

La inflación de abril fue de 2,6%, según el INDEC

Compartí esta noticia !

El índice mensual perforó el 3% por primera vez en cinco meses y acumuló una suba interanual de 32,4%. El dato fortalece la estrategia económica de Javier Milei y Luis Caputo, aunque persisten tensiones por precios regulados y consumo debilitado.

La inflación de abril fue de 2,6%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), marcando la variación mensual más baja en cinco meses y llevando el acumulado anual a 12,3%. En términos interanuales, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un incremento de 32,4%.

El dato llegó en un momento políticamente sensible para el Gobierno nacional. Con una economía atravesada por caída del consumo, desaceleración de la actividad y tensiones sectoriales, la administración de Javier Milei necesitaba mostrar una señal concreta de estabilización nominal para sostener el núcleo de su programa económico: equilibrio fiscal, control monetario y desaceleración inflacionaria.

El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que se trató de “la inflación más baja en cinco meses” y remarcó que el IPC núcleo —que excluye precios regulados y estacionales— se ubicó en 2,3%, el menor nivel desde octubre del año pasado.

Bajar inflación sin expandir gasto

De acuerdo con los datos oficiales, el IPC de abril se explicó por tres comportamientos distintos dentro de la estructura de precios: IPC Núcleo: 2,3%. Regulados: 4,7%. Estacionales: 0%

La diferencia entre los componentes expone uno de los principales desafíos del programa económico. Mientras el Gobierno logró moderar parte de la inflación vinculada a bienes y servicios corrientes, los precios regulados —tarifas y otros componentes administrados— continúan presionando sobre el índice general.

Aun así, el Ejecutivo interpreta el resultado como una validación de su estrategia fiscal y monetaria. Caputo subrayó además que, excluyendo el período excepcional de pandemia en 2020, se trató del abril con menor inflación desde el inicio de la serie estadística en 2017.

La desaceleración también se reflejó en los indicadores sociales más sensibles. La Canasta Básica Alimentaria (CBA), utilizada para medir la línea de indigencia, aumentó 1,1% mensual, mientras que la Canasta Básica Total (CBT), referencia para pobreza, subió 2,5%.

La inflación baja, pero la economía todavía no muestra recuperación homogénea

El dato inflacionario aparece en simultáneo con señales mixtas en la economía real. La desaceleración de precios convive con indicadores de consumo todavía debilitados y una actividad que no termina de consolidar recuperación en todos los sectores.

En términos políticos, el Gobierno apuesta a que la baja de inflación funcione como principal activo de gestión de cara al segundo semestre. La estrategia oficial consiste en sostener el equilibrio fiscal incluso en un contexto de desaceleración económica, evitando medidas expansivas que puedan comprometer la desinflación.

Ese esquema también condiciona futuras discusiones salariales, actualización de tarifas y reclamos de sectores productivos que vienen advirtiendo sobre caída de rentabilidad y menor demanda interna.

El Gobierno ahora enfrenta una etapa más compleja: consolidar la baja inflacionaria sin profundizar la caída del consumo ni tensionar el frente social.

La dinámica de precios regulados, el comportamiento del dólar, las negociaciones salariales y la evolución de la actividad económica serán variables clave hacia el segundo semestre. También influirá el margen político que conserve el Ejecutivo para sostener el ajuste fiscal como eje ordenador de la economía.

Por ahora, abril dejó un dato que fortalece discursivamente al oficialismo. La discusión pasa a ser si la desaceleración puede transformarse en estabilidad sostenida y cuánto tarda esa mejora nominal en impactar sobre la economía cotidiana.

ipc_05_26 INDEC by CristianMilciades

Compartí esta noticia !

Analytica registra suba moderada en alimentos y proyecta inflación del 2,9% en abril

Compartí esta noticia !

Los precios de alimentos y bebidas mostraron una suba del 0,2% en la tercera semana de abril, según el relevamiento de la consultora Analytica sobre cadenas de supermercados a nivel nacional. Con este dato, el promedio de las últimas cuatro semanas se ubicó en 1,4%, mientras que la proyección para el nivel general de precios del mes alcanza el 2,9%.

El registro se inscribe en un contexto donde la dinámica inflacionaria continúa bajo seguimiento del Gobierno y de los mercados, con foco en la evolución de los precios minoristas y su impacto en el consumo.

Desaceleración relativa en el corto plazo

El informe refleja una variación semanal acotada, aunque con heterogeneidad entre regiones. Las menores subas se registraron en el NOA y Cuyo, con incrementos del 0,1%, mientras que la Patagonia encabezó las alzas con un 0,3%.

A nivel agregado, el dato de 1,4% en cuatro semanas sugiere una desaceleración respecto a períodos previos, aunque el traslado a la inflación mensual proyectada (2,9%) indica que la presión sobre precios persiste.

Qué rubros empujan los precios

En el desglose por categorías, los mayores incrementos se concentraron en pescados y mariscos, con una suba del 2,6% en el promedio de cuatro semanas, seguidos por azúcar, dulces y chocolates, que avanzaron 2,3%.

En el otro extremo, los menores aumentos se verificaron en pan y cereales (+0,7%) y en el rubro de otros alimentos —que incluye salsas y snacks— con un 1,2%. Las frutas, por su parte, registraron una caída del 1,4%, constituyendo la única categoría con variación negativa en el período.

Precios bajo monitoreo

El comportamiento de los alimentos se mantiene como una variable central en la agenda económica. La moderación en la variación semanal puede leerse como un dato relevante para el Gobierno en términos de expectativas inflacionarias, aunque la proyección mensual cercana al 3% refleja que la desaceleración aún es parcial.

En este escenario, el seguimiento de precios en supermercados continúa siendo un indicador clave tanto para la política económica como para la percepción social del proceso inflacionario.

Consumo y poder adquisitivo

La evolución de los precios de alimentos impacta de forma directa sobre el poder adquisitivo, especialmente en los sectores de ingresos fijos. Subas más moderadas pueden aliviar parcialmente la presión sobre el consumo, aunque la dinámica acumulada sigue siendo un factor condicionante.

El comportamiento dispar entre rubros también influye en la composición del gasto, con alimentos básicos mostrando menor variación relativa frente a productos más específicos.

Escenario abierto

La evolución de las próximas semanas será determinante para confirmar si la desaceleración observada se consolida o si se trata de un comportamiento puntual. Variables como costos, dinámica cambiaria y consumo seguirán influyendo en la formación de precios.

El dato proyectado para abril marca un piso relevante para la inflación mensual, pero el comportamiento de los alimentos continuará siendo un factor clave para definir la tendencia en el corto plazo.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin