Carlos Guberman

Recompra de bonos: el Gobierno busca normalizar la curva en pesos y reducir el costo financiero

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El Gobierno recompró bonos por $1,2 billones para bajar las tasas en pesos y preparar la licitación de deuda por $12 billones.

Tras el resultado electoral, el Tesoro ejecutó una estrategia de recompra para reducir rendimientos, descomprimir la curva en pesos y apuntalar la reactivación del crédito privado.

Señal de estabilidad tras las elecciones: el Tesoro busca normalizar la curva en pesos

El Gobierno nacional salió a recomprar bonos del Tesoro en pesos en los dos primeros días hábiles posteriores a las elecciones legislativas. La medida, que implicó una inyección estimada de $1,2 billones, tuvo un objetivo doble: bajar las tasas de interés de los títulos públicos y preparar el terreno para la licitación de deuda de este miércoles, que involucra vencimientos por alrededor de $12 billones.

Según fuentes del Ministerio de Economía, la operación apuntó a dar una señal de confianza a los mercados, mostrando que la administración mantiene capacidad de pago y busca estabilizar el mercado de deuda doméstico. “La prioridad ahora es reducir los rendimientos que paga el Tesoro y normalizar la curva de pesos”, señalaron en el equipo económico.

Las compras se concentraron especialmente en Lecap con vencimiento en febrero de 2026, un tramo clave de la curva que el Tesoro busca extender para disminuir la presión de refinanciaciones en los próximos meses. Con la incertidumbre electoral despejada, el Gobierno apuesta a que las tasas en pesos converjan gradualmente hacia niveles “razonables”, en torno al 30% anual para los plazos más cortos.

Estrategia de liquidez: menos refinanciación y más crédito privado

En paralelo, los analistas financieros interpretaron que el Tesoro podría no renovar el 100% de los vencimientos de esta semana, lo que implicaría una inyección adicional de liquidez al sistema. El informe de Cocos Capital anticipa que esta estrategia busca aliviar la escasez de pesos que se observa en la plaza, producto de la absorción monetaria del Banco Central y del desarme de posiciones en futuros.

“El escenario poselectoral encuentra al mercado con poca liquidez. Parte de ello se explica por la política del Ministerio de Economía desde julio, que absorbió excedentes monetarios para evitar presiones sobre el dólar antes de los comicios”, explicaron desde la consultora.

La operatoria coincidió con un fuerte incremento de las tasas de caución —que llegaron a operar entre 50% y 80% anual— debido a la alta demanda de cobertura cambiaria. Según estimaciones oficiales, durante las semanas previas a las elecciones el sector privado dolarizó el equivalente al 50% del dinero transaccional (M2).

Con la recomposición de las expectativas y el fin de la tensión electoral, el Gobierno espera una recuperación gradual de la demanda de dinero, que permita bajar las tasas en pesos, reducir la carga de intereses del Tesoro y reanimar el crédito al sector privado.

Desconcentrar vencimientos y recomponer expectativas

El equipo económico también trabaja en la reconfiguración del perfil de vencimientos, concentrado en el corto plazo. Según cálculos oficiales, en los próximos tres meses se acumulan compromisos por $86 billones, lo que representa un desafío financiero significativo.

En ese contexto, la estrategia es canjear deuda de corto plazo por títulos más largos, aprovechando la mejora en las expectativas tras los comicios. La recompra de Lecap y Boncer apunta a descomprimir el calendario de pagos y restablecer una curva de rendimientos más previsible.

Durante el período preelectoral, la demanda de cobertura en dólares generó una fuerte presión sobre los bonos ajustables por inflación, cuyas series más largas llegaron a pagar sobretasas superiores al 30% anual. El objetivo oficial es llevar esos rendimientos a niveles del 10%, acercándolos a parámetros consistentes con la meta de estabilización fiscal y monetaria.

Claves de la política financiera poselectoral

  • Monto recomprado: alrededor de $1,2 billones entre lunes y martes.
  • Vencimientos inmediatos: cerca de $12 billones este miércoles.
  • Tasa objetivo: convergencia hacia un 30% anual en pesos.
  • Bonos intervenidos: Lecap con vencimiento en febrero de 2026 y tramos intermedios de la curva.
  • Liquidez: posible no refinanciación total para inyectar más pesos al mercado.
  • Objetivo estructural: reducción de tasas, normalización del crédito y descompresión de la deuda de corto plazo.

El proceso de estabilización que el Ministerio de Economía impulsa tras el resultado electoral será determinante para marcar la velocidad de la recuperación financiera y del crédito privado, dos variables clave para el desempeño económico de 2026.

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El Gobierno libertario busca aprobar su primer Presupuesto con superávit del 1,5% del PBI

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Presupuesto 2026, el Gobierno libertario enfrenta su primera gran prueba de gobernabilidad tras las elecciones

El proyecto será el primer test político y fiscal de Javier Milei ante el nuevo Congreso. La discusión sobre el equilibrio presupuestario, la presión tributaria y la recaudación marcará el pulso del debate económico de fin de año.

Un examen clave para la estabilidad política y fiscal

Con el impulso político que dejaron las elecciones legislativas, el Gobierno libertario se enfrenta esta semana a su primer gran desafío de gobernabilidad: la discusión del Presupuesto 2026. El proyecto, presentado por el presidente Javier Milei el pasado 15 de diciembre, será la primera señal concreta de cómo planea ejercer el poder con una nueva correlación de fuerzas en el Congreso.

El Presupuesto constituye una prueba crucial de conducción política, luego de dos ejercicios consecutivos (2024 y 2025) con prórrogas del presupuesto 2023. En esta oportunidad, la administración busca ratificar su compromiso con el equilibrio fiscal, con una meta de superávit del 1,5% del PBI, frente al 0,9% que proponen sectores opositores como el espacio liderado por Miguel Ángel Pichetto, que anticipó la presentación de un dictamen de minoría.

La Cámara de Diputados será el escenario central del debate, donde cada bloque expondrá sus propuestas. A diferencia de ocasiones anteriores, los legisladores libertarios llegan con una base política fortalecida y el objetivo de aprobar su primer presupuesto propio, en línea con el plan de consolidación fiscal y reformas estructurales delineado por el Ejecutivo.

Las proyecciones económicas: ingresos, inflación y el rol del Estado

El secretario de Hacienda, Carlos Guberman, expondrá esta semana ante las comisiones parlamentarias para defender las proyecciones oficiales. Según el texto presentado, el Gobierno prevé una recaudación total de $225 billones, equivalente al 21,77% del PBI, manteniendo la estructura impositiva vigente.

El desafío será explicar cómo se alcanzará ese volumen de ingresos con una inflación estimada del 10% y un crecimiento del 5% del PBI, proyecciones consideradas optimistas por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC). El organismo advierte que los principales tributos —IVA, Ganancias y Aportes a la Seguridad Social— representarán el 16,9% del PBI, es decir, más de las tres cuartas partes de los recursos nacionales.

Entre las claves del esquema fiscal se destacan:

  • Aumento de la presión tributaria del Impuesto a las Ganancias en 0,21 puntos porcentuales, producto de la desaceleración nominal.
  • Actualización gradual de los montos fijos del Impuesto a los Combustibles.
  • Reducción de la carga de Bienes Personales, conforme a las alícuotas menores establecidas por la Ley 27.743.

Un capítulo especial dentro del Presupuesto 2026 es la continuidad del régimen de Ganancias Simplificado, vigente actualmente por decreto. Este sistema —similar al monotributo— permite a la Administración de Recursos y Control (ARCA) generar una declaración automática de gastos que el contribuyente puede validar o ajustar. Aunque no se lo menciona explícitamente, la iniciativa funciona como un blanqueo permanente para fondos no declarados, incluidos los “dólares del colchón”, que se busca reinsertar en el sistema formal.

Primer mojón del plan libertario y reacción política

Para el oficialismo, el Presupuesto 2026 es el primer paso de una agenda más amplia que incluirá, en los próximos meses, una reforma laboral y una reforma tributaria. Milei busca demostrar a los mercados y a los gobernadores que puede mantener disciplina fiscal y gobernabilidad política en un contexto de expectativas crecientes.

El presidente ya había anticipado su disposición a dialogar con los mandatarios provinciales para garantizar la aprobación del texto. La señal de orden institucional resulta clave luego de la prórroga del Presupuesto 2023, que limitó la planificación financiera del Estado y afectó el flujo de fondos hacia las provincias.

Por otra parte, el Congreso continuará esta semana con la exposición de funcionarios. Está prevista la participación de la ministra de Seguridad y senadora electa, Patricia Bullrich, quien defenderá los gastos de su cartera; así como la de María Luciana Carrasco, jefa de Gabinete del Ministerio de Defensa, y el subsecretario de Gestión Administrativa, Mauro Ceratto. También asistirán Carlos Torrendell, secretario de Educación, y Alejandro Álvarez, subsecretario de Políticas Universitarias, para detallar la asignación de recursos en sus áreas.

El debate presupuestario se perfila, así, como el primer test político de la nueva etapa libertaria. Su desenlace marcará el ritmo del Gobierno hacia 2026 y será interpretado por los mercados como una señal de fortaleza o fragilidad institucional.

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El Tesoro amplía una LELINK 2025 para refinanciar pasivos con el Banco Central

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Economía amplía una emisión de Letras del Tesoro (LELINK) por USD 800 millones para una conversión con el Banco Central.

La Secretaría de Finanzas y la Secretaría de Hacienda dispusieron la ampliación de la LELINK con vencimiento en noviembre de 2025 para reemplazar títulos en poder del BCRA. La operación se enmarca en el programa financiero 2025 y busca ordenar vencimientos en moneda vinculada al dólar.

Operación de conversión con el Banco Central: objetivos y alcance

El Ministerio de Economía, a través de una resolución conjunta 53/2025 firmada por el secretario de Finanzas, Pablo Quirno Magrane, y el secretario de Hacienda, Carlos Jorge Guberman, oficializó una operación de conversión de deuda con el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
El instrumento elegido es la Letra del Tesoro Nacional vinculada al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 28 de noviembre de 2025 (LELINK D28N5), cuya emisión será ampliada por hasta USD 800 millones de valor nominal original.

El objetivo, según la resolución publicada en el Boletín Oficial el 28 de octubre de 2025, es sustituir las tenencias del BCRA de la “LELINK D31O5”, originalmente emitida el 7 de julio de 2025 y con vencimiento el 31 de octubre del mismo año, por el nuevo instrumento con vencimiento un mes más tarde.
La conversión —que tendrá fecha de realización el 27 de octubre de 2025 y liquidación el 28 de octubre— se realizará “de acuerdo con los precios de mercado determinados por Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA) inmediatamente antes de las 13:30 horas”, según establece el artículo 2° de la norma.

De este modo, el Ministerio de Economía busca refinanciar pasivos intra-sector público dentro del mismo ejercicio fiscal, cumpliendo con lo dispuesto en el artículo 38 de la Ley 27.701 de Presupuesto General, vigente para 2025 bajo los términos de la Ley de Administración Financiera (24.156) y los decretos complementarios 1131/2024, 280/2024, 459/2024 y 453/2025.

Una operación dentro del programa financiero 2025

La medida se encuadra en el esquema de administración de pasivos aprobado por el Poder Ejecutivo, que autoriza al Órgano Responsable de la Coordinación de los Sistemas de Administración Financiera —compartido por las Secretarías de Hacienda y Finanzas— a emitir y recomprar letras del Tesoro reembolsables en el mismo año fiscal.

El canje con el BCRA no implica nueva deuda externa ni un aumento del endeudamiento total del Estado, sino una reestructuración temporal dentro del Tesoro, en línea con el artículo 11 del Decreto 331/2022, incorporado a la Ley 11.672 de Presupuesto Permanente y actualizado por el Decreto 846/2024.

Según la normativa, las futuras suscripciones de instrumentos de deuda “podrán realizarse con otros instrumentos de deuda pública, cualquiera sea su moneda de pago”, y los precios serán fijados conforme a valores de mercado.
Esta facultad permite al Ministerio de Economía optimizar el perfil de vencimientos de corto plazo, especialmente en instrumentos vinculados al dólar (LELINK), que se utilizan como cobertura cambiaria dentro del mercado local.

El texto también autoriza a funcionarios de la Oficina Nacional de Crédito Público y de distintas direcciones de la Subsecretaría de Financiamiento a firmar la documentación necesaria para la ejecución de la operación, asegurando su implementación inmediata.

Estrategia de deuda y relación Tesoro-BCRA

La ampliación de la LELINK D28N5 es parte de la estrategia de ordenamiento financiero del Tesoro para el cierre del año fiscal 2025. A lo largo del ejercicio, el Ministerio de Economía ha utilizado instrumentos en pesos atados al tipo de cambio oficial como mecanismo de anclaje del financiamiento interno y de coordinación monetaria con el BCRA, evitando presiones sobre el mercado cambiario.

Estas letras —sin cupón y con ajuste por dólar oficial— permiten al Tesoro refinanciar vencimientos sin acudir al mercado de divisas, manteniendo la consistencia del programa financiero y reduciendo la necesidad de emisión monetaria.

En los últimos meses, el Palacio de Hacienda había emitido varias series de LELINK, con vencimientos escalonados entre octubre y diciembre de 2025, dentro de un esquema de rolleo intra-sector público que involucra principalmente al BCRA, la ANSES y organismos estatales.

La resolución destaca que la operación “se encuentra dentro del límite establecido en el artículo 38 de la Ley 27.701”, que autoriza este tipo de instrumentos para cumplir con las metas del programa financiero del año en curso.

Proyección e impacto institucional

El canje de letras entre el Tesoro y el Banco Central refuerza la coordinación financiera dentro del sector público y apunta a mejorar la previsibilidad del flujo de vencimientos de deuda en pesos vinculados al dólar, clave para sostener la estabilidad cambiaria en los meses previos al cierre del ejercicio fiscal.

A su vez, consolida el uso de instrumentos en moneda local ajustables por tipo de cambio como herramienta de financiamiento sostenible, en línea con la estrategia de profundizar el mercado de deuda doméstico y limitar la exposición externa del Tesoro.

La medida, que entró en vigencia el mismo 27 de octubre, complementa las decisiones adoptadas en materia de deuda pública a lo largo de 2025, orientadas a reducir el riesgo financiero y mejorar la administración del pasivo en moneda vinculada al dólar estadounidense.

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Finanzas refuerza el programa financiero con nuevas emisiones y ampliaciones de deuda interna

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Tras la licitación de ayer, el Gobierno lanza nueva colocación de deuda por más de USD 7.400 millones y $8 billones

El Ministerio de Economía dispuso una emisión y ampliación de Letras y Bonos del Tesoro para cubrir las necesidades del programa financiero. La operación incluye instrumentos en pesos y títulos vinculados al dólar con vencimientos entre noviembre de 2025 y enero de 2026.

Letras en dólares y en pesos para reforzar el financiamiento del Tesoro

El Ministerio de Economía, a través de una Resolución Conjunta 51/2025 de las Secretarías de Finanzas y de Hacienda, aprobó una nueva licitación de deuda pública destinada a cubrir las necesidades del programa financiero nacional. La medida fue publicada en el Boletín Oficial el 16 de octubre de 2025 y prevé captar fondos tanto en pesos como en instrumentos vinculados al dólar estadounidense.

El Gobierno dispuso la emisión de una nueva Letra del Tesoro Nacional vinculada al dólar cero cupón, con vencimiento el 30 de enero de 2026, por hasta USD 3.700 millones de valor nominal original (VNO). La licitación se realizará el 15 de octubre, y la fecha de emisión será el 17 de octubre de 2025.

Según el texto oficial, la letra estará denominada en dólares, pero se suscribirá y pagará en pesos al tipo de cambio de referencia del Banco Central (Comunicación “A” 3500). Tendrá un plazo de 105 días, sin devengar intereses (“cero cupón”), y amortización íntegra al vencimiento.

La colocación se regirá por los procedimientos establecidos en la resolución conjunta 9/2019, que regula la emisión de instrumentos de deuda pública, y se negociará en A3 Mercados S.A. y otros mercados locales autorizados.

Ampliaciones de títulos existentes: pesos y dólar linked

Además de la nueva emisión, la resolución dispone tres ampliaciones de instrumentos ya vigentes, por un monto total que supera los USD 3.750 millones y $8 billones en valor nominal original:

  • Letra del Tesoro Nacional capitalizable en pesos con vencimiento el 10 de noviembre de 2025, por hasta $4,5 billones (VNO), originalmente emitida por la resolución conjunta 6/2025.
  • Letra del Tesoro Nacional vinculada al dólar cero cupón con vencimiento el 28 de noviembre de 2025, ampliada por hasta USD 3.750 millones (VNO), según la resolución conjunta 47/2025.
  • Bono del Tesoro Nacional capitalizable en pesos con vencimiento el 30 de enero de 2026, por hasta $3,5 billones (VNO), emitido originalmente bajo la resolución conjunta 65/2024.

Estas ampliaciones —según la cartera económica— se encuentran dentro de los límites de endeudamiento previstos en los artículos 37 y 38 de la Ley de Presupuesto 27.701, prorrogada para el ejercicio 2025 mediante el Decreto 1131/2024 y sus sucesivas modificaciones.

El objetivo es mantener la continuidad del financiamiento interno en un contexto de restricciones en los mercados externos y de necesidad de refinanciar vencimientos próximos.

Estrategia de financiamiento

La emisión forma parte de la estrategia del Ministerio de Economía de diversificar la base de inversores y reducir el riesgo de corto plazo mediante instrumentos ajustados al tipo de cambio o capitalizables en pesos.

Desde comienzos de 2025, el Tesoro ha concentrado sus colocaciones en letras dólar-linked —que protegen a los inversores ante una eventual devaluación— y en bonos en pesos capitalizables, para mantener la demanda del sistema financiero local.

La decisión también se inscribe en el marco de la Ley 24.156 de Administración Financiera y del Decreto 1344/2007, que asignan a las Secretarías de Finanzas y Hacienda la coordinación de las operaciones de crédito público.

Según la norma, las nuevas letras y bonos gozarán de todas las exenciones impositivas vigentes, y los pagos se cursarán a través del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que actuará como agente de registro y liquidación de los títulos.

La resolución fue firmada por el secretario de Finanzas, Pablo Quirno Magrane, y el secretario de Hacienda, Carlos Jorge Guberman, quienes autorizaron a las direcciones técnicas del Tesoro a suscribir la documentación operativa.

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El Tesoro amplía Letras Intransferibles en dólares y Bonos para pagar al BCRA

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Economía refuerza el programa financiero con nuevas Letras y Bonos y amplía la deuda intransferible con el BCRA

El Ministerio de Economía, a través de la Secretaría de Finanzas y la Secretaría de Hacienda, emitió una batería de instrumentos de deuda y autorizó nuevas ampliaciones para sostener el programa financiero del último trimestre del año. Mediante las Resoluciones Conjuntas 47/2025 y 48/2025, publicadas el 29 de septiembre en el Boletín Oficial, se dispuso la colocación de Letras del Tesoro en dólares y pesos, la ampliación de bonos ya existentes y la entrega de títulos intransferibles al Banco Central de la República Argentina (BCRA) en reemplazo de intereses devengados.

Emisiones en pesos y dólares: Letras a corto y mediano plazo

La Resolución Conjunta 47/2025 habilitó la emisión de tres nuevas Letras del Tesoro:

  • Letra vinculada al dólar cero cupón con vencimiento el 28 de noviembre de 2025, por hasta USD 4.500 millones de valor nominal original.
  • Letra capitalizable en pesos con vencimiento el 30 de abril de 2026, por hasta $5 billones, con interés capitalizable mensual.
  • Letra vinculada al dólar cero cupón con vencimiento el 30 de abril de 2026, también por hasta USD 4.500 millones.

Además, se ampliaron emisiones vigentes:

  • Letra en dólares con vencimiento el 31 de octubre de 2025 (máximo USD 4.500 millones).
  • Letra capitalizable en pesos con vencimiento el 28 de noviembre de 2025 (máximo $1,3 billones).
  • Bonos capitalizables en pesos con vencimientos en enero de 2026 ($1,95 billones) y enero de 2027 ($4,65 billones).

Estas operaciones buscan atender la demanda del mercado y cubrir necesidades de financiamiento, dentro de los márgenes autorizados por la Ley de Presupuesto 27.701 y los decretos reglamentarios.

Ampliación de Letras intransferibles con el BCRA

La Resolución Conjunta 48/2025 complementó esta estrategia con la ampliación de la Letra del Tesoro Nacional Intransferible en dólares con vencimiento en enero de 2030. El monto adicional será de USD 2,68 millones, entregados al BCRA a la par y con intereses devengados desde la colocación.

Esta operación se inscribe en el esquema dispuesto por el Decreto 1104/2024, que obliga a reemplazar una parte de los intereses de las Letras intransferibles en cartera del BCRA por nuevos títulos públicos a cinco años de plazo. Así, el 60% de los servicios de interés se paga con títulos y el 40% restante en efectivo, reduciendo la presión inmediata sobre las reservas internacionales.

El paquete de medidas refleja una estrategia dual: refinanciar vencimientos de corto plazo en el mercado local y, al mismo tiempo, ordenar los pasivos con el BCRA bajo esquemas previamente establecidos. La magnitud de las emisiones –que superan los $11 billones en pesos y USD 9.000 millones en instrumentos atados al dólar– muestra la necesidad de recursos para cerrar el último tramo del año fiscal.

Desde el punto de vista institucional, la decisión consolida el rol del Ministerio de Economía en la administración de la deuda pública y ratifica el marco de disciplina fiscal previsto en la Ley 24.156 de Administración Financiera. Para el mercado, en tanto, abre nuevas alternativas de inversión en pesos y en instrumentos dollar-linked, en un contexto de búsqueda de cobertura cambiaria y liquidez.

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