CHICAGO

Maíz, trigo y soja alcanzan máximos de cuatro años para la cosecha argentina

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Los precios a cosecha de maíz, trigo y soja en Argentina alcanzaron durante esta semana niveles máximos de hasta cuatro años, en un mercado donde la geopolítica, las perspectivas de oferta estadounidense y la demanda internacional volvieron a ganar peso en la formación de precios.

El trigo concentra uno de los principales movimientos. La escalada de la tensión militar en el Mar Negro llevó a los futuros de Chicago a máximos de tres años, mientras que en el mercado argentino los contratos de la nueva campaña también aceleraron. En maíz, las señales más ajustadas sobre la producción estadounidense reforzaron las cotizaciones internacionales y trasladaron el impulso a los futuros locales. La soja, en tanto, encontró respaldo principalmente en nuevas compras de China.

El escenario abre una ventana de oportunidad para los productores argentinos según un reporte de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), pero también plantea una cuestión estratégica: cuánto de esta mejora de precios puede consolidarse y cuánto responde a factores externos que podrían revertirse con la normalización de los flujos comerciales o una recomposición de la oferta mundial.

Crece la tensión en el Mar Negro y los precios del trigo en Chicago responden llegando a máximos en tres años

La coyuntura bélica del Mar Negro se recalienta y empuja al trigo a máximos desde 2023 en Chicago. A mediados de esta semana los contratos se dispararon luego de conocerse un informe que sugiere que Putin planea intensificar las hostilidades contra Ucrania, alimentando el riesgo de una disrupción sostenida en las exportaciones y reduciendo las expectativas de una normalización cercana de los flujos. El contrato más operado llegó a negociarse en US$ 274/t, 18/t (7%) más que el pico de la semana pasada.

Los ataques ucranianos a las capacidades exportadoras rusas fueron un dolor de cabeza para el gigante eurasiático, que tuvo su peor agosto en exportaciones desde 2010, según estima la consultora Sovecon. Ucrania, que exportaba el 90% de sus granos a través del Mar Negro, también debió redirigir sus embarques hacia otras rutas. El mercado global de trigo sigue bajo una aguda situación de estrechez inmediata de oferta, y una prolongación del conflicto está dejando a los precios en niveles similares a los vistos en el punto más álgido de la guerra europea, durante 2022.

Con la principal región proveedora de trigo fuera de juego, muchos envíos programados están quedando incumplidos, según informan medios reputados. Ucrania, que debió redirigir sus envíos hacia el Danubio (una vía con mucha menor capacidad), ahora además está enfrentando dificultades logísticas debido a los muy bajos niveles del río europeo, empujando los precios del trigo a nuevos máximos. Rusia, por su parte, busca sacar su producción por el Mar Báltico y el Mar Caspio.

Los precios de exportación de los orígenes del Mar Negro se desplomaron, como reflejo de la dificultad para exportar. Puertas adentro, la situación de los productores rusos es crítica: una combinación de un mercado interno inundado de oferta junto a una capacidad exportadora limitada, dejan los precios para el productor ruso en niveles relativamente bajos, incluso llevando al gobierno a evaluar la posibilidad de eliminar los derechos de exportación para granos temporalmente, en búsqueda de dar cierto alivio a la cadena primaria.

Argentina no quedó al margen de los efectos del conflicto. El precio FOB del cereal alcanzó valores máximos desde mayo de 2025, al tocar los US$ 250/t, 25/t más que en los momentos previos al comienzo de las hostilidades en el Mar Negro. En materia de exportación, nuestro país lleva un avance del programa del 82%, habiéndose embarcado 14,73 Mt hasta julio. Sin embargo, en ese mes se exportaron 0,6 Mt, valor que está casi apenas por encima del promedio del último lustro para este mes, reflejando el desafío de colocar una producción extraordinariamente alta, aunque con menor participación de la calidad panadera.

Sin embargo, el mercado local conserva cierta ventana de oportunidad para colocar trigo en los mercados externos. Con los orígenes del Mar Negro limitados de su capacidad exportadora, se abren ventanas de oportunidad para abastecer a mercados que estarían comprando a estos países, sobre todo del lado del Atlántico, y a los que inicialmente buscaban originar trigo de menor contenido proteico. También los países del Pacífico, importantes consumidores de trigo forrajero podrían mostrar algo de más de interés, al menos hasta que Australia comience su cosecha y cubra esa porción del mercado.

Como fuerza opuesta también juegan los orígenes del hemisferio norte, que están terminando de cosechar, y el que hecho de que varios países tradicionalmente importadores netos, entre ellos los de norte de África, habrían levantado una cosecha 30% superior a la campaña anterior. Por el momento, el line-up no revela una reactivación inmediata de los embarques.

El mercado doméstico de trigo reacciona subas tanto en el spot como en los precios a cosecha

En el mercado local, la coyuntura de conflictividad geopolítica llevó a que, durante la semana que termina, el trigo se haya negociado en sus valores más altos en más de dos años. El valor pico de $337.000/t o US$ 225/t informado por la CAC, constituyendo el precio en dólares más alto desde 2024. En una comparativa más corta, la cotización es 14% superior a lo negociado a principios de julio.

En A3, la curva de futuros se posicionó en su punto más alto en el año: mientras el disponible se negocia en US$ 225/t, los contratos de diciembre y enero escalaron a US$ 238/t y 242/t, respectivamente. Las posiciones diferidas escalaron 6% y 5% desde principio de mes. El pase de campaña se mantuvo comprimido durante casi todo agosto respecto a TRI.ROS/DIC26, sin llegar al 10% TNA, mientras el mes pasado la relación llegó hasta un 32% TNA. Aun así, los volúmenes comprometidos fueron mejores este mes.

La 2025/26 lleva un 70% de su volumen comprometido, rezagado respecto al promedio quinquenal de 86% para esta semana. El último dato comercial muestra un avance semanal de 0,31 Mt comprometidas para la 2025/26 y 0,11 Mt correspondientes a la 2026/27. Al hacer foco en el trigo nuevo, la comercialización semanal más que duplicó el volumen promedio de las últimas cuatro anteriores, sintiendo el impulso de las subas de los futuros de la nueva cosecha.

De cara a la campaña 2026/27, se espera que Argentina cuente con un buen nivel de oferta frente a las perspectivas de clima y los abultados stocks que se están acumulando en el mercado. Sin embargo, de prolongarse el conflicto en la región del Mar Negro, al trigo argentino le quedaría una ventana interesante para ubicar su oferta en destinos que quedarían desabastecidos.

Maiz: el precio disponible se mantiene estable mientras los futuros toman impulso

Los precios del maíz en Chicago siguen tomando impulso. El lunes, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) informó una caída en las condiciones del cultivo estadounidense, la cual fue más pronunciada que la esperada por los operadores. Al último domingo, el 57% del maíz se encontraba en condición buena a excelente, por debajo del 60% de la semana previa y en el nivel más bajo para esta altura del año desde 2023, cuando el mercado anticipaba en promedio un 59%.

Por el lado del Pro Farmer Crop Tour, tras su recorrida anual, el viernes pasado informó un rinde promedio nacional proyectado en 108,71 qq/ha para Estados Unidos, muy por debajo de los 113,42 qq/ha de la última estimación oficial del USDA. La consultora sostuvo que la producción estadounidense 2026 se ubicará bastante por debajo de las previsiones del gobierno, luego de recorrer siete de los principales estados productores y encontrar cultivos deteriorados por un clima adverso durante el verano. Llevados a unidades locales, los números del crop tour arrojan una producción total de maíz de 389,76 Mt.

Se trata de datos que difieren fuertemente de lo estimado por el USDA en su informe mensual, que para agosto proyectó 406,75 Mt. Ya con la salida del WASDE de agosto los stocks finales estadounidenses habían impactado de forma positiva en los precios, al proyectarse en 41,98 Mt, cerca de 3,5 Mt menos que en el reporte previo. Ahora, con datos de producción del Crop Tour que se distancian en 17,14 Mt de los oficiales, el mercado comienza a operar con el temor de un escenario de stocks finales aún más ajustado. No obstante, habrá que seguir cómo se distribuye ese diferencial entre los distintos componentes del balance, donde los ajustes en demanda pueden moderar el impacto. En Chicago, el impacto en precios fue determinante: al miércoles, el maíz cerró en US$ 200,4/t, un 10% por encima de los valores de comienzos de la semana pasada y en línea con máximos de tres años.

En el plano local, la suba del cereal se reflejó de forma dispar. Mientras que el disponible se mantuvo casi estable en la zona de los US$ 180/t (de hecho, cayó un 5,3% desde principios de mes), los futuros tomaron impulso: tanto la posición cosecha (abril) como diciembre se ubicaron en torno a los US$ 208,5 y 208,7 respectivamente para mitades de esta semana, cerca de US$ 10 por encima de los valores de comienzos de la semana pasada. Así, desde el inicio de la segunda semana de agosto la brecha comenzó a ampliarse, dando como resultado un pase de casi US$ 30 tanto para la campaña siguiente como para diciembre (24,45% y 50% TNA, respectivamente). En este marco, el volumen operado de toneladas de maíz en A3 para el mes de agosto estaría superando las 5 Mt, valor totalmente récord.

En línea con una producción estimada récord para esta campaña, en donde SAGyP en su último informe mensual ajustó sus estimaciones de producción al alza hacia 71,7 Mt (46% por encima del promedio de los últimos 5 años), ya se comercializo el 53,5% de este total (38,3 Mt). Si bien este volumen se encuentra en máximos para esta altura del año cuando lo medimos en términos absolutos, en relación con la producción nos encontraríamos 7 p.p por debajo del promedio de los últimos 5 años.

En ese marco, un dato clave es que la exportación se encuentra holgadamente abastecida para cumplir con sus compromisos, lo que evitaría presiones de compra en el spot. A partir de los datos de embarques y line up de agosto de NABSA, las exportaciones acumuladas de maíz para esta campaña pueden estimarse en 26,1 Mt para los primeros 8 meses del añoConsiderando que las ventas a la exportación en el mercado interno alcanzaron casi 35 Mt, el sector estaría abastecido por 8,89 Mt, por lo que no deberían generarse presiones sobre el disponible en el corto plazo, con un line up que se sostiene en niveles promedio de 1,8 Mt. Se trata, de todos modos, de una tendencia que podría revertirse: las DJVE de agosto alcanzaron 6,56 Mt, el segundo mes de anotaciones más alto desde al menos la campaña 2017/18, solo superado por marzo de este año.

La soja alcanza máximos de tres años en Chicago

En línea con los resultados del Pro-Farmer, el relevamiento tuvo efectos distintos en la soja. Se estimó una producción estadounidense de 124,43 Mt, por encima de las proyecciones del USDA por casi 1,45 Mt. A pesar de estas estimaciones de mayor oferta, el cultivo viene al alza en Chicago. A mitades de esta semana, el precio cerró en US$ 459,5/t, cerca de un 4,3% por encima de valores de principios de semana pasada y encontrándose este valor en máximos de 2 años.

En este sentido, el impulso vendría más bien del lado de la demanda. Se confirmaron compras chinas esta semana por 333.000 toneladas, lo que ya llevaría a las compras totales del gigante asiático a poco más de 7 Mt para la campaña 2026/27.  

A diferencia del maíz, este impulso en los precios se tradujo automáticamente en la pizarra de soja. Para el miércoles de esta semana el cultivo se encontraba en $540.000 (o US$ 352,7/t), cerca de $35.000 por arriba de valores de principios de mes.  Del mismo modo reaccionaron las posiciones diferidas: a cosecha, la soja cerró en US$ 352,5/t, máximos de 4 años Ante estos precios, a partir de los datos del Monitor del Comercio Granario, desde mitades de la semana pasada a este miércoles se habrían comercializado 1,16 Mt de soja, de las cuales 1 Mt serían a precio hecho. Esto demuestra un repunte en los compromisos comerciales, dado que desde principios de mes el promedio semanal se encuentra en 600.000 toneladas comercializadas, menos de la mitad de las estimaciones para esta semana.

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Trigo y soja alcanzan máximos de dos años, la tensión geopolítica impulsa los precios

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La volatilidad geopolítica volvió a convertirse en un factor determinante para los mercados agrícolas internacionales. El recrudecimiento de los conflictos en Medio Oriente y el Mar Negro, combinado con problemas climáticos en Europa y una reactivación de la demanda china, llevó al trigo y la soja a registrar sus valores más altos de los últimos dos años en la Bolsa de Chicago. Al mismo tiempo, el maíz ganó firmeza tanto en el mercado internacional como en el doméstico, donde la necesidad de abastecer embarques aceleró las operaciones y elevó los precios disponibles.

El nuevo informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) muestra cómo un escenario internacional complejo puede traducirse en mejores condiciones comerciales para la producción argentina, aunque también advierte que la volatilidad seguirá siendo elevada y exigirá una gestión comercial cada vez más estratégica.

En el mercado local, la curva de futuros subió para trigo y maíz. La necesidad de originar mercadería da soporte al disponible de cereales y acelera la fijación de precios. El precio de la soja, entre Ormuz y las compras chinas.

Los conflictos bélicos empujan el precio internacional del trigo a máximos en dos años 

El mercado global de granos está bajo presión debido al recrudecimiento de las tensiones geopolíticas en las últimas semanas. Argentina no queda al margen, y la curva de futuros de trigo en A3 llegó a su segundo punto más alto en el año. 

Por un lado, la interrupción de la tregua entre Estados Unidos e Irán en la segunda mitad de julio coincidió con el recalentamiento del frente Rusia-Ucrania; ambos con severas consecuencias sobre logística global de granos. Como consecuencia, los futuros aumentaron entre 7 y 9% desde el mínimo relativo del 2 de julio. 

La mejora en las cotizaciones para los futuros a cosecha, con vencimiento en diciembre 2026 y enero 2027 alentó la fijación de precios para negocios anticipados, y en la última semana se le puso precio a 65.000 tn de trigo 2026/27, ocho veces más que la media de las seis semanas anteriores. 

Sumado a las tensiones geopolíticas, los pronósticos pesimistas para la cosecha en Europa hacen prever un balance global más ajustado. En este sentido, los efectos adversos de la ola de calor en el Viejo Continente y una primavera particularmente seca golpearon severamente las condiciones del cereal en Francia y otros orígenes importantes para la oferta de la Unión Europea. En cifras concretas, la consultora Argus Media estimó que la cosecha de trigo en Francia sería un 7,6% menor a la del año pasado. El Ministerio de Agricultura francés estimaba que la caída sería de un 4% el miércoles de la semana pasada. 

En el mercado de exportación, el cierre temporal del estrecho de Kerch por parte de Rusia, luego de que buques cargueros sufrieran ataques, complica la logística y la salida de la mercadería desde estos fundamentales orígenes que quedaron obligados a reorientar sus exportaciones a otros puertos. Como reflejo del cierre de una ruta por la que salen 1 de cada 4 exportaciones de granos de Rusia, Sovecon, una importante consultora de mercados granarios del Mar Negro, recortó su estimación de exportación de trigo ruso para julio en un 25%.

En este contexto global, en Chicago el precio en del cereal llegó a tocar los US$ 259/t, un máximo en tres años, y superando al pico de mayo, durante el punto cúlmine de la guerra de Medio Oriente.


Las lluvias retrasaron la cosecha del maíz tardío en nuestro país, disparando la prima por entrega inmediata

La cosecha de maíz en Argentina continúa avanzando en las últimas semanas, alcanzando el 78% del área a nivel nacional. Este ritmo ubica la recolección 9,1 puntos porcentuales por detrás del promedio de los últimos cinco años, explicado fundamentalmente por las condiciones ambientales que llevaron a un aumento de humedad en los granos. Sin embargo, a pesar de las demoras en el avance de labores, la dinámica comercial viene avanzando a paso firme, protagonizando una gran agilidad en los puertos.

Mientras se observa un elevado impulso en el ritmo de fijaciones semana a semana (como se ha mencionado en el reporte anterior), el line-up viene tomando fuerza. Durante la semana del 1 de julio, los compromisos de carga al exterior alcanzaron un pico de 3,4 millones de toneladas, cifra que se ubica apenas por debajo del máximo registrado en principios de abril (3,6 Mt), cuando el flujo de maíz estaba en niveles extraordinarios, dada la entrada del temprano.

Si bien estas últimas semanas estuvieron disminuyendo los compromisos de nuevos buques, si tomamos estos datos junto con los embarques ya realizados este mes, estaríamos alcanzando exportaciones de maíz para julio por más de 4,8 millones de toneladas, según datos de NABSA. De concretarse, este volumen representaría el segundo mes de mayor despacho del año, solo superado por abril, y se posicionaría un 16,5% por encima del promedio de los últimos cinco años para el mismo período.

Esta fuerte exigencia logística en el frente exportador se ha reflejado de forma directa en las cotizaciones locales. El precio pizarra para el 22 de julio se ubicó en 190,03 US$/t, acumulando un alza del 5,8% respecto a los 179,5 US$/t registrados a comienzos de mes. 

Si bien las cotizaciones de los contratos futuros mostraron un desplazamiento alcista generalizado en las últimas semanas, la estructura de la curva se comportó de forma asimétrica, impulsada por el aumento de las primas por descarga inmediata. El contrato continuo saltó de 178 US$/t desde principios de julio a 190 US$/t en esta última semana, superando levemente la posición Septiembre.

Si bien el sector exportador cuenta con compras y DJVE cubiertas, la elevada humedad en los lotes retrasa el ingreso de grano a las terminales portuarias. La necesidad de abastecer los compromisos programados deriva en una mayor demanda sobre el mercado disponible, impactando directamente en el pase Julio-Septiembre, que cayó del 12,1% a casi 0% TNA desde principios de mes hasta hoy. Este movimiento desincentiva el diferimiento de ventas y aplanó la curva de corto plazo, mientras que el pase Julio-Diciembre también se comprime del 10,8% al 5,6% TNA.

El escenario de tensión en el disponible local se encuadra, además, en un contexto global marcado por la sequía fuerte en Europa. En Francia, FranceAgriMer ubicó la condición del maíz entre buena y excelente en solo un 41%, alejándose del 72% registrado hace un año. Frente a este panorama, en julio el USDA ajustó a la baja la producción europea de la 2026/27 desde 57,5 Mt a 53,78 Mt intrames, elevando paralelamente las necesidades de importación de la Unión Europea a 22,5 Mt para la 2026/27, 21,6% por encima de la campaña previa. A su vez, en Estados Unidos la sequía en el Medio Oeste añade incertidumbre sobre los rendimientos en una etapa crítica del desarrollo. 

En Chicago, los precios de maíz cerraron el jueves en 182,4 US$/t, registrando un impulso desde principios de mes cuando el cereal se encontraba en 165,7 US$/t.

En este marco, el USDA ajustó al alza las estimaciones de exportación de Argentina para la campaña 2025/26, que superaría a Brasil por primera vez desde la campaña 2020/21, con despachos por 45 Mt. Este desempeño se explica por una mayor competitividad en los precios locales tras el avance de la cosecha, sumado a una reducción en los embarques brasileños hacia Irán, su principal comprador en 2025, cuyos envíos se vieron afectados por el conflicto en Medio Oriente, y a una creciente absorción de la oferta interna en Brasil por parte de la industria de etanol.


El aceite de soja aumenta frente al recrudecimiento de las tensiones en Ormuz 

Las esquirlas de la conflictividad global también golpean a la soja, aunque sobre todo por la coyuntura de Medio Oriente. El recrudecimiento de las hostilidades entre las potencias y el bloqueo de la salida de petróleo desde Irán, el crudo se disparó y volvió a superar los US$ 90 el barril. De esta forma, volvemos a un escenario de precios altos para los combustibles y el mercado reajusta al alza nuevamente las cotizaciones de la soja y el maíz, debido a su vínculo con la producción de biocombustibles.

Fogoneada por las subas del petróleo, la soja llegó a los US$ 455/t en Chicago, un nuevo máximo en más de dos años. Al igual que con el trigo, el nivel de precios actual se coloca por encima de lo que se veía durante el punto de mayor tensión en Medio Oriente. Que el techo alcanzado esta vez sea superior al de ese momento se explica por un factor alcista adicional que está jugado: China volvió a mostrar interés por abastecerse con soja norteamericana. 

Al jueves 17 de julio, USDA confirmó ventas de exportación a China por 2,26 Mt para la 2026/27. En perspectiva histórica, y como se ve en el gráfico anterior, el ritmo de ventas sigue siendo magro, aunque mejor que en años de guerra comercial. En una campaña donde la demanda interna absorbe más granos que nunca y la exportación se proyecta como la segunda más baja de la década, el interés comprador chino intensifica puja por los granos norteamericanos. Frente a ello, el precio de la soja en Chicago se acomoda en un escalón superior.


Un nuevo capítulo de aranceles estadounidenses

Sin dar tregua en el frente arancelario, este mismo viernes la administración Trump lanzó una nueva oleada de impuestos a la importación luego de que se vencieran los 150 días de aranceles temporarios del 10%. El fallo de la Corte Suprema de Justicia en febrero de este año, que fue en contra del esquema presentado durante el famoso “Liberation Day”, dio por tierra el inicial formato de aranceles recíprocos que llegaban a superar el 50% en algunos casos. Bajo este escenario, la administración encontró otras herramientas para promocionar su política de comercio exterior y el cierre de esta semana abre un nuevo capítulo.

Se aplicarán nuevos aranceles adicionales y generales de entre 10 y 12,5% a bienes importados provenientes de 60 socios comerciales que explican el 99% de las importaciones norteamericanas. El gobierno estadounidense se escuda en la sección 301 de la ley de Comercio de 1974, fundamentando su decisión con el argumento de que los gobiernos han fallado en implementar o hacer cumplir las prohibiciones contra productos fabricados bajo explotación laboral.

Argentina entraría dentro del grupo que le tocan aranceles adicionales por 10%, mientras que a China le tocaría la cota más alta, con 12,5%. 

La norma prevé excepciones para la adición de este nuevo conjunto de aranceles. Las más relevantes para la economía argentina son la carne y menudencias bovinas, petróleo crudo y carbonato de litio. Algunos de los principales complejos que se exportan a Estados Unidos y que serían alcanzados por este 10% adicional son el vino envasado, la miel natural entre otros.

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Ormuz vuelve a tensionar los mercados: el petróleo impulsa la soja mientras el trigo pierde ritmo comercial y el maíz gana protagonismo

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El mercado internacional de granos volvió a quedar condicionado por la geopolítica. La ruptura de la tregua entre Estados Unidos e Irán reinstaló la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más estratégicos del mundo, y provocó una recuperación del petróleo que rápidamente se trasladó al complejo sojero. En paralelo, la comercialización del trigo nuevo continúa mostrando un ritmo inferior al habitual, mientras el maíz consolida su protagonismo gracias al ingreso de la cosecha tardía y a una mejora en el volumen de negocios.

Así lo señala el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que identifica un escenario donde los factores geopolíticos, climáticos y comerciales vuelven a redefinir las expectativas de los principales mercados agrícolas.

Se cayó la tregua en Medio Oriente y el petróleo vuelve a ser protagonista. La comercialización del trigo nuevo en mínimos y fijaciones cayendo. Repunta la comercialización del maíz y suma una segunda semana de mayores compromisos.

1. Se rompe la tregua en Medio Oriente y se disparan las cotizaciones de soja

Se rompe la tregua de paz provisoria entre Estados Unidos e Irán y las cotizaciones del petróleo tomaron cierto impulso en las plazas de futuros más importantes del mundo. Se vuelve a agregar cierta prima de riesgo en torno al futuro de uno de los puntos neurálgicos para el comercio global: el estrecho de Ormuz. Siguiendo al crudo, el precio del aceite de soja encontró un piso en Chicago y ya viene marcando una tendencia alcista en dirección hacia los US$ 1.600/t, ganando más de 5% en la semana e impulsando las cotizaciones del poroto.

Sin embargo, Medio Oriente no es el único factor alcista para la soja en el mercado actual. Ya se inauguró el “climático norteamericano” con pronósticos de ola de calor para las próximas semanas en Estados Unidos sobre regiones productivas claves, que impactan de lleno en las especulaciones para la oferta de la nueva campaña. Además, reapareció la demanda china por soja norteamericana, abonando a la idea de que finalmente los asiáticos cumplirán con la meta de originar 25 Mt anuales desde Estados Unidos.

Este escenario deja un terreno propicio para los fondos especulativos que vuelven a rearmar una posición comprada en soja. Luego del fenomenal desarme entre mediados de mayo y fines de junio, los especuladores reanudan sus apuestas por la oleaginosa y, en solo una semana, más que duplicaron su posición neta comprada con el equivalente a 10 Mt entre futuros y opciones. En consecuencia, el futuro de soja más cercano llegó a cotizar en torno a US$ 441/t en la última semana, arribando a máximos desde mayo pasado. No obstante, con el correr de los días, la presión alcista recortó terreno para terminar operando el viernes en USD 334/t, previo a la publicación del informe mensual del USDA.

El rally en Chicago ayuda para sostener los precios en el mercado interno argentino, siendo que la pizarra de soja alcanza US$ 325/t. En pesos ajustados por inflación, el precio disponible por la oleaginosa alcanzó máximos desde mediados de mayo. La mejora en las cotizaciones locales viene impulsando el pricing de soja en el último par de meses, aunque el cuadro comercial general todavía tiene mucho por avanzar.

Ya pasaron tres meses desde el inicio de la campaña de soja 2025/26 y se llevan comprometidas 21,8 Mt en el mercado interno, 19% por detrás del promedio de la última década (sin contar la campaña 2022/23). Con una producción estimada en torno a 51,5 Mt para este ciclo, solo el 42% de la cosecha tiene contrato y al 27% se le fijó precio, lo que representa la proporción de cobertura en el mercado físico más baja de la que se tenga registro desde al menos la campaña 1994/95. Esta dinámica contrasta directamente con la del año pasado, cuando a esta altura había 20 Mt de soja con precio (50% más que el nivel actual), a pesar de que hoy la pizarra de soja en pesos ajustados por inflación está un 8% arriba, y en dólares, más del 21%.

El extraordinario nivel de oferta interna de cereales y girasol, como la pujante demanda externa, les otorgaron mucha liquidez a los granos fuera de la soja, concentrando las negociaciones por esa vía y aplazando los compromisos de la oleaginosa, tanto por el lado de la oferta como el de la demanda. 


2. Trigo 2026/27: la comercialización de trigo nuevo alcanza 2 Mt, cuarto total más bajo en la última década.

La siembra de trigo de la nueva campaña avanza a paso firme, habiendo alcanzado el 82% de las 6,6 M Ha proyectadas según SAGyP. Tras superar algunas semanas de mayor retraso por el exceso de lluvias que dificultó el avance de las labores, el clima dio tregua y el ritmo en los campos logró recuperarse. Sin embargo, este dinamismo no se estaría reflejando con la misma fuerza cuando analizamos la comercialización: el volumen de los negocios de la nueva campaña viene rodando más lento que en ciclos previos. Al cierre de esta semana, el total comercializado apenas alcanza el 10,5% de la producción que estima el USDA para nuestro país, por debajo del promedio del 16,6% registrado durante los últimos cinco años para esta altura.

En términos acumulados, se comercializaron 2 Mt y 0,69 Mt no tienen precio firme. Si bien el porcentaje total con precio firme se ubica en 68%, dicho guarismo viene cayendo en las últimas semanas dado que creció la proporción de negocios sin precio firme. Esta caída responde en gran medida a la evolución de los precios: el comportamiento se alineó con la marcada pendiente bajista que exhibieron los valores del trigo a cosecha desde principios de mayo. A medida que las cotizaciones del contrato a diciembre fueron perdiendo fuerza, pasando de techos cercanos a los US$ 231/t entre finales de abril y mediados de mayo hacia la zona de los US$ 206/t a principios de este mes, la oferta optó por pisar el freno en las fijaciones directas, en paralelo con un ritmo de comercialización relativamente más bajo a lo visto a comienzos de mayo.

En un escenario donde se podría alcanzar una producción relativamente normal hacia el nuevo ciclo 2026/27, considerando que el área total estaría levemente por debajo del año previo y 8% por encima del promedio de la última década, monitorear el ritmo de absorción de la actual campaña es clave por posibles repercusiones en niveles de stocks. Para el presente ciclo 2025/26 se estima un crecimiento en stocks finales que podrían ubicarse en torno a 4,5 Mt y en máximos desde la campaña 2014/15, contemplando un nivel de consumo interno alto de 9,2 Mt y exportaciones récord por 19 Mt.

Haciendo foco en la dinámica exportadora, hasta el momento se tienen registros de ventas de exportación por 14,56 Mt y compras domésticas de dicho sector en el mercado doméstico por 16 Mt, totales que son históricamente altos para ambos casos. Es decir, se mantiene un buen ritmo de inserción externa ante una buena dinámica de ventas domésticas en términos absolutos, aunque es clave que la exportación siga traccionando compras en esta segunda mitad de la campaña. Ello, en un contexto en el cual Argentina ya empieza a perder competitividad en destinos más lejanos. Actualmente, el precio FOB para el trigo se ubica en los US$ 227/t, muy similar a sus competidores, cuando a principios de este año el precio de exportación argentino era el más bajo del grupo, con un valor FOB rondando los US$ 208/t, siendo el origen más atractivo para la demanda global.

Esta dinámica estaría explicada, en parte, por la actual presión de cosecha del hemisferio norte. Con las labores en marcha en Europa y la región del Mar Negro, la oferta presiona en las cotizaciones. Ucrania proyecta una producción de 22,8 Mt según la Asociación Ucraniana de Granos, superando levemente el ciclo previo, mientras que en Rusia las estimaciones privadas ya apuntan a un volumen mayor a los 90 Mt. En paralelo, Canadá mantiene un ritmo exportador 3% por encima de la marca récord del año pasado, apoyado principalmente en trigo de alta proteína a precios muy competitivos.

Este escenario global coexiste, además, con una profunda reconfiguración de los destinos de exportación argentinos. Asia se consolida como el principal comprador, destacándose Bangladesh, Vietnam e Indonesia con el 46,3% del total exportado para la campaña 2025/26, mientras que Brasil, principal destino histórico, pierde terreno al disminuir su participación 18 p.p. con relación al promedio de los últimos 5 años. A pesar de que nuestro país vecino esperaría importar más de 7 Mt de trigo en 2026, por la baja proteína del grano local, Rusia y EE. UU. pasan a ser opciones muy atractivas. Entonces, con una mayor lejanía geográfica de los destinos claves para este año, un precio FOB que se mantiene a la par de sus competidores y la presión de cosecha global, sostener el ritmo exportador de los últimos meses parece desafiante. 


3. Repunta la comercialización de maíz: en las últimas dos semanas el cereal traccionó más volumen que la soja

Repunta la comercialización semanal de maíz 2025/26 y suma una segunda semana de escalada en compromisos domésticos. Para la semana que termina el 8 de julio, se estiman negocios pactados por 800.000 toneladas de maíz 2025/26 según números preliminares de SIO-Granos, siendo el registro más alto desde finales de mayo. Este crecimiento en el volumen comercializado se enmarca y entiende por la entrada al circuito comercial del maíz tardío, el cual está siendo trillado en estos momentos. A su vez, el total de maíz comprometido para lo que va de la campaña 2025/26 es de 31,42 Mt, 46% de la producción total y levemente por debajo del promedio de los últimos cinco años.

Al tiempo que se cosecha el maíz tardío, el precio en dólares del cereal está en mínimos desde el inicio de la trilla. Las primas FOB por maíz argentino se han estado debilitando ligeramente luego de haber tocado máximos durante junio, ejerciendo presión sobre el precio de exportación hacia la cosecha. La pizarra en dólares se posiciona encima de los US$ 180/t y ronda sus valores más bajos desde principios de abril. Asimismo, y en una comparativa más amplia, este registro está levemente por debajo del promedio de las últimas cinco campañas a esta altura, lo cual toma sentido en la dimensión del nivel de oferta 2025/26.

Este escalón más bajo para la cotización del grano tiene que ver ante todo con la presión de oferta que ejerce la entrada del tardío argentino y la cosecha de la safrinha brasilera. En el caso de Brasil, la trilla del cereal de segunda lleva un avance del 28,5% según CONAB, mientras la cosecha total del maíz argentino lleva un avance del 71% según SAGyP, con el foco actualmente en el maíz de segunda y tardío. 

Por último, en lo que respecta a la absorción externa del maíz argentino, la dinámica exportadora muestra un ritmo que está en línea con lo previsto para esta altura y con los volúmenes comprados en el mercado interno “con precio firme” por parte de la exportación. Entre marzo y junio de este año se exportaron 17,10 Mt de grano grueso, cifra que marca 39,3% del programa exportador esperado para la actual campaña, siguiendo una tónica similar al promedio de las últimas cinco campañas. De esta forma, considerando el extraordinario volumen de la cosecha actual, gana mérito por sí mismo que la producción encuentre contraparte en un mercado externo ya bien abastecido.

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El agro argentino logró un récord exportador en el primer semestre, impulsado por maíz, trigo y girasol

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La primera mitad de 2026 dejó una marca inédita para el comercio exterior agroindustrial argentino. Favorecido por cosechas récord de maíz, trigo y girasol, el país exportó más de 60,7 millones de toneladas de granos y subproductos, consolidando uno de los mejores desempeños comerciales de las últimas décadas y fortaleciendo su posición como uno de los principales proveedores mundiales de alimentos.

El informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) muestra que la abundante oferta de cereales y oleaginosas permitió sostener un ritmo de embarques excepcional, aun en un contexto de elevada volatilidad internacional. La combinación entre altos niveles de producción y una demanda externa activa consolidó un semestre histórico para el sector exportador, aunque con profundas diferencias entre los distintos complejos productivos.

La campaña récord empuja las exportaciones a máximos históricos. Panorama comercial al primer semestre del año. La cosecha de maíz más lenta en cinco años. A pesar del desplome de cotizaciones en Chicago, el maíz encuentra sostén en la sequía de Francia.

1. Se exportaron más de 60 Mt entre granos y subproductos en la primera mitad del año

El agro argentino termina de consolidar un semestre histórico con exportaciones por más de 60,7 Mt de granos y derivados industriales. En un año que quedará para la historia, con cosechas récord en maíz, trigo y girasol, el nivel de oferta de cereales y oleaginosas en el mercado interno posiciona a la Argentina como uno de los orígenes más atractivos para el resto del mundo. Una demanda activa, que convalida las competitivas cotizaciones locales, viene absorbiendo granos en niveles máximos para los tres cultivos que alcanzaron volúmenes récord este año: se tienen exportaciones por 21 Mt de maíz (23% arriba del promedio); 11,1 Mt de trigo (63% más que la media); y el equivalente a 4,4 Mt de girasol (entre semillas en bruto y aquellas necesarias para la producción de derivados), lo que representa 2,5 veces el promedio del último quinquenio.

En soja, teniendo en cuenta las toneladas que se embarcan como grano y aquellas necesarias para la producción de derivados, las exportaciones acumuladas del primer semestre llegan a 20,1 Mt, 3% debajo del año pasado y el cuarto ritmo exportador más bajo en la última década. Inclusive, teniendo en cuenta la dinámica del resto de cultivos, es la primera vez en veintiséis años que las exportaciones de soja durante el primer semestre tienen tan poca participación sobre el total, explicando solo 33% de todas las toneladas enviadas hacia el resto del mundo. Esto se da en el marco de un mayor dinamismo comercial del resto de los productos que comenzaron a cosecharse antes y una menor predisposición a negociar soja en la primera parte del año, sumado que se venía de un nivel de stocks relativamente bajos.


1.1 La foto comercial al primer semestre del año: los cereales lideran el volumen de compromisos

El escenario comercial muestra la misma dinámica que el ritmo exportador: el maíz y el trigo con niveles de compromisos de entre 9 y 25% por encima de la media en valores absolutos; la soja 10% por debajo. Durante buena parte del primer semestre, los cereales dominaron el mercado interno, entre una demanda activa y oferta récord. Además, el premio en precios durante el estallido del conflicto en Medio Oriente incentivó aún más las ventas de los cultivos estrellas de este año.

Sin embargo, desde el desarme de las posiciones de los fondos en Chicago y la evolución de las cotizaciones internacionales, los precios relativos estarían evolucionando más favorablemente para la soja con relación a los cereales, lo cual podría incentivar un mayor ritmo de compromisos durante los próximos meses. Solo en junio se le colocó precio a 4,1 Mt de soja y, sumando también las de mayo, se explica el 60% del pricing total de soja en lo que va del año. A medida que nos acerquemos al período de pre-campaña 2026/27, se encontrará un nuevo pico estacional de ventas y será clave ver la dinámica de los productores, respecto a cuáles serán sus preferencias de ventas para financiar el nuevo ciclo comercial.


2. Maíz: el avance de cosecha más lento en los últimos cinco años

Aunque el clima mejoró, la cosecha de maíz sigue siendo la más lenta del último lustro. La trilla nacional alcanza el 65% del área al 2 de julio, 6 p.p. por debajo del promedio quinquenal, con Buenos Aires, Córdoba y La Pampa como las provincias con mayor superficie pendiente, según SAGyP. El retraso responde a los elevados niveles de humedad y a las lluvias que dificultaron el ingreso de las cosechadoras en semanas previas. Tras la mejora climática, las labores están avanzando con cierta lentitud, aunque todavía condicionadas por la alta humedad de los granos.

En cuanto a la dinámica de precios, durante la última semana la pizarra para el cereal mostró valores en torno a los $ 265.000/t, estabilizándose en un nivel de precios de $ 5.000/t superior a lo visto en las últimas semanas y siendo el más alto desde principios de mayo. Sin embargo, debido a la sostenida suba del dólar desde aquellas fechas, la pizarra en dólares hoy está US$ 10/t más baja que en ese momento, cuando se pagaba US$ 190/t.

En cuanto a los precios de exportación, el FOB del maíz argentino se presenta apenas más barato que el brasilero en el tramo spot, cotizando cerca de US$ 200/t, cuando el equivalente de nuestro vecino fluctúa cerca de los US$ 208/t. La safrinha brasilera ya está ingresando al mercado con un avance de cosecha del 18,8% a nivel nacional y se espera sea la segunda más alta en la historia. Entre las expectativas de oferta casi en récords y los reajustes de las cotizaciones de los productos vinculados a energía, el maíz brasilero viene ajustando fuertemente en sus cotizaciones FOB, ganando competitividad y convergiendo paulatinamente hacia el argentino.

Sin embargo, el contexto internacional trae algunos factores alcistas que podrían estar dando cierto sostén a las cotizaciones. Francia está sufriendo una de las peores sequías de su historia, afectando directamente al maíz, que es un cultivo clave para el país y que está en etapa crítica de polinización. Esto, en un contexto donde el conflicto en Medio Oriente colaboró a una reducción en el área sembrada mayor al 19% debido al aumento en los altos costos de fertilizantes y energía. El Ministerio de Agricultura de Francia pronostica un desplome cercano al 30% en su cosecha, su nivel más bajo en 26 años.

En este contexto, las cotizaciones de maíz en MATIF vienen ajustando al alza desde las últimas jornadas, llegando a subas de cerca del 23% desde principios de año. En paralelo, los precios en Chicago han estado corrigiendo fuertemente a la baja luego del alivio de tensiones en Medio Oriente y avance de negociaciones sobre la apertura del estrecho de Ormuz, alcanzando niveles de principio de año. Esta diferencia de variaciones entre las cotizaciones del mercado de futuros de la Bolsa de París y Chicago estaría escalando para llegar a ser una de las más elevadas en los últimos 20 años.


3. El Niño: crecen las expectativas para la próxima campaña

El fenómeno del Niño podría configurar el mejor escenario productivo para el verano argentino desde 2020. Según el informe de GEA-BCR,  las señales apuntan a un evento “fuerte”, con posibilidad de ser “muy fuerte”, especialmente durante diciembre y enero, meses clave para la definición del maíz temprano y parte de la soja de primera.

Para el agro argentino, el impacto esperado es mayormente positivo. Existen chances de alcanzar un volumen de cosecha superior al de la campaña anterior. Tal como se mencionó anteriormente, GEA-BCR destaca que podría tratarse del mejor escenario productivo para el verano desde 2020. Aunque el principal riesgo no estaría en la etapa de implantación o desarrollo de los cultivos, sino hacia la cosecha: precipitaciones muy superiores a lo normal podrían generar eventos disruptivos, afectar la logística y provocar problemas puntuales de excesos hídricos.

Este escenario favorable para la producción argentina pensando ya en el nuevo ciclo, es un factor clave para las expectativas de oferta total, ya que se sumarían a una campaña con suministros récord. La dinámica del Niño y los planteos de siembra de la gruesa podrían jugar un rol importante en la formación de expectativas respecto a la oferta y con impacto la evolución de las curvas de futuros.


4. Fertilizantes: se reanuda el flujo por el Estrecho de Ormuz

Tras el acuerdo de cese al fuego en Medio Oriente, se reanuda el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz, y con ello cierto flujo de fertilizantes que estaban con dificultades para ser transportados por el estrecho, según informa LSEG. A partir de este escenario, es que los precios internacionales de la urea se desinflaron fuertemente y ya están en niveles previos al conflicto, según la misma fuente. Sin embargo, el alivio a la oferta global es, por ahora, limitado.

Desde que se anunció el cese de hostilidades, se liberaron del Estrecho de Ormuz grandes cargamentos de fertilizantes que estaban impedidos de circular. Es así como el mercado global de fertilizantes y sus insumos encuentran cierto alivio para sus necesidades inmediatas. No obstante, estos cargamentos responden sobre todo a ventas ya consumadas, por lo que no representa más oferta nueva y el alivio podría ser parcial. Además, mientras los buques salen cargados, no se están registrando entradas de cargueros vacíos listos para recargar mercadería. 

Los negocios de fertilizantes en la región del Golfo siguen siendo muy limitados, en un mercado donde aún predomina la cautela por la seguridad del comercio a través del canal. La recuperación plena de los flujos continúa atada a la firma de un acuerdo que ponga fin definitivo a la guerra; hasta entonces, el tránsito marítimo permanece reducido a una fracción de los niveles habituales previos al conflicto.

A este escenario se suma la pérdida de capacidad productiva del complejo fertilizante regional. En paralelo, la logística sigue condicionada por la espera de la remoción de minas en el paso marítimo. Con unas 600.000 toneladas de urea todavía pendientes de salida desde el Golfo, el mercado internacional de fertilizantes aún tiene un camino por recorrer antes de recuperar condiciones más normales.

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Trump, Xi y la sequía en EE.UU. empujan una pulseada global que redefine el mercado de granos

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La Bolsa de Comercio de Rosario advirtió que la geopolítica volvió a ocupar el centro de la escena agrícola mundial. La tensión comercial entre Estados Unidos y China, la crisis hídrica sobre el trigo norteamericano y la fuerte apuesta alcista de los fondos especulativos en Chicago alteran el equilibrio del mercado y abren una ventana para Sudamérica, incluida Argentina.

La cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping volvió a poner al comercio agrícola en el núcleo de la disputa estratégica entre las dos mayores potencias del mundo. Según el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), las compras chinas de soja estadounidense atraviesan uno de sus niveles más bajos en casi dos décadas, mientras Brasil consolida su liderazgo exportador y Argentina recupera margen para volver a colocar mayores volúmenes de soja en el mercado asiático.

El dato político detrás del movimiento comercial es relevante: China llega a la negociación con stocks récord de soja en puertos y con una dependencia menor de Estados Unidos gracias a la cosecha histórica brasileña. Esa combinación debilita el poder de presión comercial de Washington y reconfigura el mapa global de abastecimiento.

La geopolítica define el rumbo de los granos

Con la cumbre entre Trump y Xi Jinping en el centro de la escena, el USDA dio sostén al trigo al proyectar para 2026/27 la producción estadounidense más baja desde 1973. Los fondos en Chicago acumulan a mayo la apuesta alcista más alta de la historia.

Las compras chinas de soja estadounidense, bajo serias dudas

El foco de los mercados esta semana estuvo puesto sobre la cumbre entre Trump y Xi-Jinping en China, que tuvo como uno de los capítulos más importantes en lo que respecta al agro las negociaciones por el futuro de las compras de soja de China a Estados Unidos. 

Como poder de fuego, el gigante asiático está bien abastecido de porotos registrando los stocks de soja en puertos chinos son los más altos de la historia, alcanzando 8,6 millones de toneladas, según Refinitiv, al tiempo que la cosecha récord en Brasil habilita el abastecimiento desde países proveedores sustitutos. 

En efecto, Brasil embarcó cerca de 55,93 Mt en soja desde enero a la fecha, un récord histórico para el acumulado de los primeros cinco meses del año. 

Como contracara, hasta el 7 de mayo Estados Unidos vendió a China 11,87 millones de toneladas de porotos, consolidando su nivel más bajo desde la 2006/07 y cerca de la mitad de lo exportado para la misma altura de la campaña 2024/25. 

En este escenario de menores compras chinas de soja estadounidense y un mayor interés por la producción sudamericana, la ventana también queda abierta para que Argentina vuelva a vender grandes volúmenes de la materia prima al gigante asiático. Hacia adelante quedará por seguir la evolución de las ventas hacia ese destino, que difícilmente alcancen lo visto en 2025, pero aun así podrían ser significativas. 


El trigo en Estados Unidos sufre del déficit hídrico

Las cifras reveladas en el informe WASDE del martes fueron sorpresivas para el sector. En esta edición, el USDA reveló sus primeras proyecciones de oferta y demanda para la nueva campaña 2026/27. Si bien entre los analistas ya era bien sabido que habría una reducción en la cifra de producción, y una pista para ello se encontró en el informe Outlook de febrero – que arrojó que el área sembrada de con trigo sería la más baja desde 1919-, no veían venir la cifra que finalmente arrojó el informe.

La perspectiva preliminar de producción de trigo en febrero era de 50,6 Mt, aunque con el pasar de las semanas y observando la complicada coyuntura climática de sequía que atravesaban los cultivos, el guarismo fue puesto en duda por los técnicos. De esta forma, los analistas apostaron a menos y estimaban una cosecha norteamericana 2026/27 en 47,2 millones de toneladas. Sin embargo, USDA terminó proyectando una cosecha trigo de 42,5 Mt para la 2026/27. De concretarse, esta cifra representaría un recorte productivo de 21% respecto a la 2025/26 y sería el valor más bajo desde la campaña 1972/73.

El gran recorte a la cifra de producción se enmarca en la compleja coyuntura climática que afecta al trigo de invierno norteamericano. En los últimos meses el agro norteamericano siguió con cierta preocupación el desarrollo del cultivo, viendo como dos variables evolucionaban negativamente: por un lado, el trigo en condiciones buenas a excelentes decrecía semana a semana, y por el otro, como el trigo bajo sequía crecía sin parar. Si bien se esperaban lluvias que aliviaran la situación del cultivo de invierno, estas finalmente llegaron en cantidades insuficientes y en un timing que tampoco dio margen para salvar los rindes. 

En el gráfico anterior se observa cómo, para el 5 de mayo, el porcentaje de trigo bajo sequía alcanzó un 71% y es un máximo a esta altura del año, de acuerdo con datos de NASS-USDA. Asimismo, el lunes se publicó el informe de Seguimiento de Cultivos del mismo organismo oficial, en el que se reveló que el trigo en condiciones de buenas a excelentes es tan solo de 28%, y el dato fue a contramano del 32% que esperaban los analistas privados. El panorama ya se mostraba desalentador y el WASDE del martes terminó de confirmar las preocupaciones de los operadores. Una cifra revelada en este informe, que pone mayor foco en la situación actual del trigo rojo duro de invierno -la variedad más afectada por la sequía-, USDA proyectó que se levantaría el volumen más bajo desde 1957 para este cultivo invernal.

En Chicago, la reacción en precios fue abrupta: el contrato de trigo más operado subió un 7% intradiario y terminó en su nivel más alto en dos años.


Los fondos de Chicago nunca estuvieron tan comprados en un contexto de alta incertidumbre

La continuidad de la guerra en Medio Oriente deja como saldo -hasta ahora- una importante pérdida de capacidad productiva en sectores estratégicos para la economía mundial. Ante los serios daños que el conflicto armado dejó sobre el aparato productivo de hidrocarburos y la logística, se teme que el mundo converja a precios estructuralmente más altos para el petróleo y sus derivados. 

En este escenario, los commodities agrícolas no fueron la excepción y fondos especulativos de Chicago compraron masivamente contratos, anticipando una suba de los precios. Así, al jueves de esta semana, los fondos registran la posición neta comprada más grande de la historia para esta altura del año, como vemos en la siguiente imagen. 

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