confianza social

La confianza en el Gobierno volvió a caer en julio, aunque Milei mantiene mejores niveles que Alberto Fernández

Compartí esta noticia !

La confianza de la sociedad en el Gobierno nacional volvió a deteriorarse durante julio, en un contexto donde la estabilización macroeconómica aún no logra traducirse en una recuperación sostenida de las expectativas ciudadanas. El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), elaborado por la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella sobre la base de encuestas nacionales realizadas entre el 1 y el 16 de julio, se ubicó en 1,94 puntos sobre un máximo de cinco, lo que representa una caída mensual de 6,5%. Con este resultado, el indicador retoma la trayectoria descendente que caracterizó a casi todo 2026, interrumpida únicamente por el leve repunte observado en junio.

El dato adquiere relevancia porque el ICG es uno de los principales termómetros de legitimidad política en Argentina. Más allá de las variables económicas, el índice mide percepciones vinculadas con la capacidad del Gobierno para resolver problemas, la honestidad de sus funcionarios, la eficiencia en la administración pública, la preocupación por el interés general y la evaluación global de la gestión.

A 31 meses del inicio del mandato de Javier Milei, la comparación histórica muestra un escenario de claroscuros. El nivel de confianza actual es 3,9% inferior al que exhibía Mauricio Macri en el mismo momento de su presidencia, cuando el ICG alcanzaba 2,01 puntos. Sin embargo, supera ampliamente el registro de Alberto Fernández, cuyo índice era de apenas 1,12 puntos, una diferencia positiva del 73,3%. También se mantiene por encima de los niveles que mostraban las dos presidencias de Cristina Fernández de Kirchner en igual etapa de gestión, aunque continúa por debajo de los valores registrados por Néstor Kirchner, quien conserva el mayor promedio histórico del indicador.

La baja de julio no fue homogénea. Cuatro de los cinco componentes del índice retrocedieron respecto de junio. El mayor deterioro correspondió a la percepción sobre la eficiencia en la administración del gasto público, que cayó 15,4%, seguida por la evaluación de la capacidad para resolver los problemas del país (-7,3%) y la percepción sobre la preocupación del Gobierno por el interés general (-6,9%). La única dimensión que prácticamente se mantuvo estable fue la vinculada con la honestidad de los funcionarios, que descendió apenas 0,4%.

El informe también permite identificar cambios relevantes en la composición del respaldo social. La mayor caída mensual se produjo entre los jóvenes de 18 a 29 años, donde la confianza se redujo 23%, mientras que entre los mayores de 50 años continúa registrándose el nivel de apoyo más elevado. En paralelo, la brecha entre hombres y mujeres se redujo debido a un fuerte descenso de la confianza masculina, mientras que entre las mujeres incluso se observó una leve recuperación respecto del mes anterior.

Desde una perspectiva territorial, el interior del país continúa siendo la región donde el Gobierno conserva mayor nivel de confianza, con 2,09 puntos, por encima de la Ciudad de Buenos Aires y, especialmente, del Gran Buenos Aires, donde el índice volvió a registrar el menor nivel nacional con 1,63 puntos.

El estudio también confirma que las expectativas económicas siguen siendo el principal determinante de la confianza política. Entre quienes creen que la economía mejorará durante el próximo año, el ICG alcanza 4,15 puntos, más del doble del promedio nacional. En contraste, quienes esperan un deterioro económico apenas otorgan 0,33 puntos al Gobierno. La diferencia evidencia que la percepción sobre el futuro económico continúa siendo el factor que mejor explica el respaldo social a la administración nacional.

Otro dato significativo es que la confianza resulta considerablemente menor entre quienes fueron víctimas de delitos durante los últimos doce meses. En ese segmento el índice cayó 25,9% en julio, reforzando la incidencia que las preocupaciones vinculadas a la seguridad mantienen sobre la valoración de la gestión pública.

En términos estructurales, el retroceso del ICG no implica necesariamente un cambio abrupto en el escenario político, pero sí marca una advertencia para el Gobierno. La estabilidad macroeconómica comienza a consolidarse en algunos indicadores económicos, aunque todavía enfrenta el desafío de transformarse en una mejora perceptible para amplios sectores de la sociedad. La experiencia histórica del propio índice muestra que la sostenibilidad de la confianza depende menos de las expectativas iniciales que de la capacidad de convertir los avances económicos en resultados concretos sobre el ingreso, el empleo, la seguridad y la calidad de vida. En ese sentido, el ICG continúa reflejando que la legitimidad política sigue siendo un activo relevante para la administración de Javier Milei, aunque con señales de desgaste que obligan a observar con atención la evolución de los próximos meses.

Índice de Confianza en el Gobierno_DiTella_Julio2026 by CristianMilciades

Compartí esta noticia !

El Índice de Confianza en el Gobierno cayó levemente en febrero, pero se mantiene por encima de gestiones anteriores

Compartí esta noticia !

El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) de febrero de 2026, elaborado por la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, se ubicó en 2,38 puntos sobre una escala de 0 a 5. El registro implica una baja mensual de 0,6% respecto de enero, aunque conserva niveles superiores a los observados en igual mes de administraciones previas, lo que sugiere una estabilidad relativa del clima de opinión pública en un contexto económico y político aún exigente.

El dato resulta relevante porque el ICG funciona como un termómetro clave de la percepción social sobre la gestión nacional, con impacto directo en expectativas económicas, comportamiento de consumo e inversión y en la gobernabilidad. En términos comparativos, el nivel de febrero es 2,7% mayor al registrado en febrero de 2018 durante la presidencia de Mauricio Macri y 59,5% superior al de febrero de 2022, bajo el gobierno de Alberto Fernández.

Un indicador que se mueve dentro de un rango acotado

Según el informe, el ICG se mantiene cercano al promedio de la actual gestión presidencial, que alcanza los 2,44 puntos. Desde el inicio del mandato, el índice mostró un mínimo de 1,94 y un máximo de 2,86 puntos, configurando un rango de variación de 0,92 puntos. Esta dinámica refleja que, más allá de fluctuaciones mensuales, la confianza no presenta desvíos abruptos respecto de su nivel medio.

En febrero, la variación del índice fue heterogénea entre sus cinco componentes. Dos dimensiones mostraron mejoras: la Eficiencia en la administración del gasto público alcanzó 2,29 puntos, con un alza mensual de 2,7%, y la Honestidad de los funcionarios se ubicó en 2,76 puntos, con un incremento de 2,6%. En contraste, se observaron retrocesos en la Capacidad para resolver los problemas del país (2,70 puntos; -4,9%), en la Evaluación general del gobierno (2,18 puntos; -1,8%) y en la Preocupación por el interés general (1,99 puntos; -1,0%).

Este comportamiento mixto sugiere que, si bien persisten valoraciones positivas en aspectos vinculados a la transparencia y la gestión del gasto, se mantiene una percepción más crítica respecto de la capacidad de respuesta integral del Gobierno y de su orientación hacia el interés general.

Diferencias sociales, territoriales y expectativas económicas

El relevamiento también expone brechas significativas según género, edad, nivel educativo y región. En febrero, la confianza fue mayor entre los hombres (2,62 puntos, +4,0%) que entre las mujeres (2,11 puntos, -7,0%), ampliándose la brecha a 0,51 puntos. Por edad, el nivel más alto se registró entre los jóvenes de 18 a 29 años, con 2,99 puntos y un aumento mensual de 10,7%, mientras que los grupos de 30 a 49 años (2,13 puntos) y mayores de 50 años (2,47 puntos) mostraron leves descensos.

En el plano geográfico, el Interior del país volvió a exhibir el mayor nivel de confianza, con 2,60 puntos (+0,4%), superando a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (2,10 puntos) y al Gran Buenos Aires (2,04 puntos). Por nivel educativo, se produjo un cambio relevante: quienes completaron el secundario alcanzaron el valor más alto del índice (2,56 puntos, +6,7%), por encima del segmento con estudios terciarios o universitarios (2,41 puntos, -5,5%).

Las expectativas económicas continúan siendo un factor determinante. El ICG fue significativamente más alto entre quienes creen que la situación económica mejorará dentro de un año (4,30 puntos, +3,9%) que entre quienes piensan que se mantendrá igual (2,69 puntos, +5,1%) o que empeorará (0,43 puntos, +22,9%). Esta dispersión refuerza la centralidad de la economía en la construcción de la confianza política.

Metodología y alcance del relevamiento

El Índice de Confianza en el Gobierno se confecciona de manera ininterrumpida desde noviembre de 2001. El relevamiento de febrero de 2026 se realizó entre el 2 y el 12 de ese mes mediante una encuesta telefónica nacional a 1.000 casos en 37 localidades de más de 10.000 habitantes, con un error estándar de ±0,07 y un intervalo de confianza del 95% entre 2,26 y 2,51 puntos. El trabajo de campo estuvo a cargo de Poliarquía Consultores.

En síntesis, el dato de febrero muestra una leve corrección a la baja respecto del mes anterior, pero confirma que la confianza en el Gobierno se mantiene en un nivel intermedio y superior al de experiencias recientes, con diferencias marcadas según segmentos sociales y una fuerte dependencia de las expectativas económicas.

ICG_DiTella_Febrero2026 by CristianMilciades

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin