Comenzó el IV Congreso Internacional de Misiones Jesuíticas Guaraníes y el I Congreso Internacional de Misiones Jesuíticas de Iberoamérica, un encuentro que durante tres jornadas reúne en Posadas a investigadores, docentes, especialistas y gestores culturales provenientes de Argentina, Paraguay, Brasil, Bolivia, Perú, México, Francia y Colombia. La emergencia de nuevas fuentes documentales, la reconstrucción virtual en 3D y la revisión de la praxis ambiental en el ecosistema jesuítico-guaraní dominan el debate en las tres jornadas del congreso.
El corpus académico desplegado en los cronogramas del encuentro revela una transición epistemológica profunda. La investigación sobre el universo jesuítico en Iberoamérica ha abandonado los moldes puramente narrativos o hagiográficos para adoptar metodologías de las ciencias duras, la lingüística forense, la economía ambiental y las tecnologías de la representación digital.
La presente edición del congreso evidencia un desplazamiento epistemológico crítico: la investigación ha dejado de ser un ejercicio puramente narrativo para transformarse en un campo de aplicación tecnológica y análisis jurídico de avanzada. Uno de los vectores más disruptivos es el giro hacia la arqueometría y la digitalización 3D. Investigaciones como la de la Prof. Milena García Leguizamón sobre los pigmentos de los arcángeles guaraníes, o la propuesta de reconstrucción virtual del templo de Trinidad del Paraná presentada por el Lic. Juan Manuel Talavera García, demuestran que el patrimonio ya no solo se conserva, sino que se “re-codifica”. Esta capacidad de transformar ruinas físicas en activos digitales de alta fidelidad no solo permite una preservación científica superior, sino que inserta a las misiones en la economía de la experiencia, abriendo nuevas rutas de monetización para el turismo cultural de alta gama en el NEA.
Otro núcleo de alta relevancia económica y social es el abordaje de la ecología política y la gestión de recursos. El Dr. Jorge Villalobos, desde Brasil, plantea un análisis inédito sobre la gestión de residuos posconsumo en las reducciones, revelando que estos asentamientos ya operaban bajo lógicas de ordenamiento territorial y control ambiental comparables a las de una urbe moderna. Este enfoque se complementa con la mirada de la Dra. Carla Maranguello sobre la praxis misional en la naturaleza, sugiriendo que el sistema jesuítico-guaraní fue, en esencia, un experimento de desarrollo sostenible y autogestión de recursos que logró equilibrar una densidad demográfica masiva con la preservación del ecosistema selvático, un antecedente directo de la bioeconomía que hoy busca implementar la provincia de Misiones.
Finalmente, el congreso destaca por su revisión de la soberanía lingüística y la geopolítica de frontera. Las ponencias del Dr. Vicente Arrua y los doctores Montiel y Zapata arrojan luz sobre el período posterior a la expulsión de la orden, analizando cómo el uso del guaraní escrito en documentos oficiales funcionó como una herramienta de derecho y resistencia política. Paralelamente, el rescate de la vanguardia astronómica de Buenaventura Suárez, analizado por la Dra. Viviana Piciulo, posiciona a la región no como una periferia colonial, sino como un polo de producción científica global en el siglo XVIII. En conjunto, estos temas demuestran que el legado jesuítico es una fuente viva de lecciones sobre diplomacia, propiedad comunal y ciencia aplicada, ofreciendo una base teórica robusta para que los actuales gestores del NEA proyecten la identidad regional hacia escenarios internacionales competitivos.
Con el inicio formal del IV Congreso Internacional de Misiones Jesuíticas Guaraníes y el I Congreso de Iberoamérica en la UCP Posadas, la región transforma la historiografía tradicional en un puente de cooperación internacional apoyado por la UNESCO y dinamizado por la inteligencia artificial.
El Nordeste Argentino, y muy especialmente la provincia de Misiones, ha dejado de considerar a sus activos históricos como meras piezas de contemplación contempladas en las cuentas nacionales bajo la categoría de turismo pasivo. La apertura este lunes 8 de junio del IV Congreso Internacional de Misiones Jesuíticas Guaraníes y el I Congreso Internacional de Misiones Jesuíticas de Iberoamérica —con sede en el auditorio de la Universidad de la Cuenca del Plata (UCP) en Posadas— marca un punto de inflexión en la gestión del capital intelectual de la región. El encuentro no solo convoca a la élite académica global de la materia, sino que cuenta con un vector de validación institucional decisivo: el aval explícito de la UNESCO, posicionando a la provincia en el epicentro de las discusiones sobre conservación del patrimonio tangible e intangible y su correlato con las políticas de desarrollo territorial sostenible.
El gobernador Hugo Passalacqua participó de la apertura del IV Congreso Internacional de Misiones Jesuíticas Guaraníes y del I Congreso Internacional de Misiones Jesuíticas de Iberoamérica. El congreso, que se desarrolla del 8 al 10 de junio en la sede Posadas de la Universidad de la Cuenca del Plata (UCP), cuenta con un respaldo institucional de relevancia internacional a partir del aval de la UNESCO, una validación que trasciende el plano académico y ubica a Misiones dentro de los grandes debates globales sobre preservación patrimonial, identidad cultural, memoria histórica y desarrollo sostenible.
La organización está encabezada por la Universidad de la Cuenca del Plata, la Fundación Tierra Sin Mal y el Instituto de Investigación y Desarrollo Cultural del Nordeste Argentino, en articulación con el Gobierno de Misiones y diversas instituciones nacionales e internacionales. El objetivo es consolidar un espacio de producción de conocimiento que permita reinterpretar el fenómeno jesuítico-guaraní desde enfoques contemporáneos vinculados a la educación, la tecnología, el turismo, la arqueología, la gestión cultural y el desarrollo territorial.
El congreso opera como un verdadero laboratorio de valorización de activos culturales. La presencia de delegaciones de alto rango de la República del Paraguay, investigadores de México, Brasil, Colombia, Chile, Bolivia y Europa, y el acompañamiento del propio gobierno provincial evidencian que el bloque guaranítico-jesuítico es asumido hoy como una plataforma geopolítica de integración regional y una marca de valor diferencial para el NEA frente al mercado global de la economía del conocimiento.
Durante la apertura, el presidente de la Fundación Tierra Sin Mal, Carlos Vaquero, destacó que el encuentro representa la continuidad de más de tres décadas de trabajo destinadas a acercar el conocimiento académico a la sociedad. Señaló que la fundación ha funcionado históricamente como un puente entre investigadores de prestigio internacional, instituciones educativas y el público general, facilitando el acceso a estudios que muchas veces permanecen restringidos a ámbitos especializados como el Archivum Romanum Societatis Iesu (ARSI), expandiendo la frontera del debate.
Vaquero sostuvo que la idea de que sobre las Misiones Jesuíticas ya está todo investigado quedó definitivamente superada por la evolución tecnológica y los nuevos métodos de análisis. Explicó que herramientas como la digitalización documental, los sistemas de información geográfica y la inteligencia artificial están abriendo nuevas perspectivas para comprender procesos históricos que parecían agotados desde el punto de vista académico. En ese contexto, valoró especialmente la incorporación por primera vez de las experiencias jesuíticas de toda Iberoamérica dentro del programa del congreso, ampliando la mirada más allá del tradicional enfoque sobre las reducciones guaraníes.
“La virtualidad nos permite hoy tener investigadores en México, Perú o Francia estudiando fenómenos vinculados a nuestras misiones jesuíticas. Eso era impensado hace algunos años. Nuestra tarea sigue siendo la misma: construir puentes para compartir conocimiento, identidad cultural y patrimonio”, resumió.
Desde la Universidad de la Cuenca del Plata, la vicerrectora Martina Perduca definió al encuentro como un espacio estratégico para comprender los desafíos contemporáneos a partir del estudio de una de las experiencias socioculturales más originales de la historia universal. Remarcó que el legado jesuítico-guaraní constituye un fenómeno singular de sincretismo cultural, organización comunitaria y desarrollo humano que continúa interpelando a las sociedades actuales.
En su discurso, Perduca planteó que el congreso debe entenderse como una plataforma de diálogo entre pasado, presente y futuro. Destacó además la influencia que la tradición educativa jesuítica tuvo en la formación de figuras centrales de la historia latinoamericana y vinculó esa herencia con la misión institucional de la universidad, orientada a la formación integral de profesionales con compromiso social, valores democráticos y perspectiva humanística.
“La historia no puede ser solamente un ejercicio intelectual. Debe ser una herramienta para comprender quiénes somos y hacia dónde queremos proyectarnos como comunidad”, expresó.
La dimensión política e institucional del encuentro también quedó reflejada en las palabras del secretario de Estado de Cultura de Misiones, Joselo Schuap, quien destacó la decisión del Gobierno provincial de declarar al 2026 como un año dedicado a la revalorización del legado guaraní-jesuítico. Según explicó, la presencia del gobernador en la apertura, pese a atravesar un cuadro de salud, simboliza la importancia estratégica que la provincia asigna a este proceso de recuperación histórica.
Schuap definió a las misiones jesuíticas como un laboratorio social y cultural único en América, donde confluyeron arte, música, escritura, arquitectura y una profunda relación con el entorno natural. En esa línea, sostuvo que el legado guaraní-jesuítico constituye una política pública de largo plazo para Misiones y una herramienta para pensar los desafíos del presente.
“La búsqueda guaraní de la Tierra Sin Mal y el intento jesuítico de dignificar al ser humano siguen vigentes. Este congreso no busca únicamente estudiar el pasado, sino encontrar enseñanzas para construir sociedades más humanas y más justas”, afirmó.
La ceremonia inicial, coronada artísticamente por el ensamble de cuerdas de la Orquesta Sinfónica Nacional del Paraguay, ratificó que el arte barroco guaraní es un lenguaje vivo capaz de eludir las simplificaciones historiográficas y proyectar al NEA como un nodo insustituible para la comprensión de los modelos de organización social y económica más complejos del pasado americano.
El programa académico refleja esa amplitud conceptual. Durante las jornadas se presentan investigaciones vinculadas con arqueología, antropología, patrimonio, historia política, arquitectura, religiosidad popular, procesos identitarios y nuevas tecnologías aplicadas a la reconstrucción virtual de sitios históricos. Entre las ponencias sobresalen trabajos sobre reconstrucción 3D del templo de Trinidad del Paraná, estudios sobre las guerras guaraníticas, investigaciones arqueológicas en Brasil y análisis comparativos de experiencias misionales desarrolladas en distintas regiones de América Latina.
La presencia de especialistas provenientes de Francia, México, Perú, Bolivia, Paraguay, Colombia y Brasil refuerza el carácter internacional de un encuentro que busca consolidar a Misiones como un nodo de referencia en los estudios jesuítico-guaraníes.
Más allá de la dimensión académica, el congreso también tiene implicancias estratégicas para la provincia. La valorización del patrimonio cultural constituye uno de los principales activos del turismo histórico y cultural de Misiones, una actividad que complementa la potencia de los atractivos naturales encabezados por las Cataratas del Iguazú. En ese sentido, la articulación entre investigación, conservación patrimonial y desarrollo turístico aparece como uno de los ejes centrales de una agenda que busca transformar el conocimiento histórico en oportunidades de desarrollo económico y posicionamiento internacional.
Con el respaldo de la UNESCO, la participación de referentes de toda Iberoamérica y una agenda interdisciplinaria de alto nivel, Misiones vuelve a proyectar al mundo uno de los capítulos más relevantes de su identidad histórica, reafirmando que el legado jesuítico-guaraní continúa siendo una fuente inagotable de conocimiento, debate y construcción de futuro.
Reconocimientos y homenajes
Durante la jornada también se rindió homenaje a Božidar Darko Sustersic, historiador del arte, investigador principal jubilado del CONICET y profesor consulto de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Especializado en arte jesuítico-guaraní, desarrolló investigaciones sobre la cultura jesuítica y publicó trabajos considerados referencias para el estudio de los artistas vinculados a las misiones.
Como reconocimiento a su trayectoria académica y a sus aportes para el estudio y preservación de este patrimonio cultural, recibió una placa conmemorativa. Además, el acto concluyó con una presentación del Ensamble de Cámara de la Orquesta Sinfónica Nacional del Paraguay.
La organización del congreso está a cargo de la Fundación Tierra Sin Mal, la Universidad de la Cuenca del Plata y el Instituto de Investigación y Desarrollo Cultural del NEA. La iniciativa cuenta además con el acompañamiento del Gobierno de Misiones, a través del Ministerio de Cultura y el programa Cultura, junto con la Universidad Nacional de Misiones y Moglia Ediciones.
Posadas volverá a ubicarse en el centro de la agenda cultural y académica internacional con la realización del IV Congreso Internacional de Misiones Jesuíticas Guaraníes y el I Congreso Internacional de Misiones Jesuíticas de Iberoamérica, un encuentro que reunirá a investigadores, docentes, especialistas y gestores culturales de distintos países para reflexionar sobre uno de los patrimonios históricos más trascendentes de América Latina.
El evento se desarrollará del 8 al 10 de junio en la sede de Posadas de la Universidad de la Cuenca del Plata (UCP) y contará con un respaldo institucional de alto valor estratégico: el aval de la UNESCO. La participación del organismo internacional no solo aporta legitimidad académica, sino que posiciona a Misiones dentro de los debates globales sobre conservación patrimonial, identidad cultural y desarrollo sostenible.
La organización está a cargo de la Universidad de la Cuenca del Plata, el Instituto de Investigación y Desarrollo Cultural del Nordeste Argentino y la Fundación Tierra Sin Mal, entidades que impulsan una agenda orientada a revalorizar el legado jesuítico-guaraní desde una perspectiva interdisciplinaria que integra historia, turismo, patrimonio, educación, desarrollo territorial y cooperación internacional.
La elección de Posadas como sede no es casual. La provincia concentra algunos de los sitios más emblemáticos del sistema de reducciones jesuíticas que se desarrolló entre los siglos XVII y XVIII y que hoy constituyen uno de los principales activos culturales y turísticos del Mercosur. En ese contexto, el congreso aparece como una oportunidad para fortalecer la visibilidad internacional de un patrimonio que forma parte de la identidad regional y que continúa generando impacto económico a través del turismo cultural.
Uno de los aspectos más relevantes del encuentro será la presencia de más de 40 expositores provenientes de 12 países, quienes compartirán investigaciones, experiencias de gestión patrimonial y propuestas vinculadas a la preservación y puesta en valor de los sitios jesuítico-guaraníes distribuidos en distintos territorios de América Latina.
La agenda académica incluirá ponencias, paneles temáticos, mesas de debate y actividades de intercambio orientadas a analizar los desafíos contemporáneos de la conservación patrimonial. Además, se abordarán cuestiones vinculadas al desarrollo local, la educación, la transmisión de la memoria histórica y el potencial de las misiones jesuíticas como herramienta de integración regional.
El respaldo de la UNESCO adquiere una dimensión particular en un escenario internacional donde los organismos multilaterales impulsan políticas de preservación cultural asociadas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. Desde esa perspectiva, el congreso se presenta como un espacio para discutir cómo el patrimonio puede convertirse en un motor de desarrollo económico, inclusión social y fortalecimiento de identidades locales.
La actividad contará además con la participación de autoridades provinciales, representantes de organismos nacionales e internacionales, universidades argentinas y extranjeras, centros de investigación y referentes vinculados a la gestión del patrimonio cultural. El acompañamiento institucional del Gobierno de Misiones, a través de la Secretaría de Estado de Cultura y del programa Cultura en Movimiento, refuerza la importancia estratégica que la provincia asigna a la promoción de su legado histórico como factor de desarrollo.
La programación comenzará el lunes 8 de junio con el acto inaugural y la primera jornada de exposiciones. El martes 9 continuarán las ponencias y paneles académicos, mientras que el miércoles 10 se desarrollarán las actividades de cierre y la presentación de conclusiones.
Más allá de su dimensión académica, el congreso constituye una plataforma para reposicionar internacionalmente a Misiones como territorio de referencia en materia de patrimonio cultural. En una provincia donde la conservación de la selva, la biodiversidad y las reducciones jesuíticas forman parte de una misma narrativa identitaria, el encuentro permitirá proyectar hacia el exterior una visión integrada del desarrollo basada en la preservación de los bienes culturales y naturales.
En un contexto donde el turismo de experiencias y el turismo cultural ganan protagonismo a nivel global, la realización de este congreso fortalece la estrategia de Misiones de vincular patrimonio, conocimiento y desarrollo económico, consolidando a Posadas como una ciudad capaz de albergar debates internacionales sobre uno de los capítulos más significativos de la historia iberoamericana.
Puerto Iguazú fue durante dos días algo más que la sede de un congreso jurídico. Entre el jueves 19 de marzo y el viernes 20, el Poder Judicial de Misiones y la Universidad Católica de Santa Fe pusieron en escena un encuentro internacional sobre el “Presente y Futuro del Derecho Procesal” que, detrás del formato académico, dejó una señal institucional más amplia: la Justicia misionera busca intervenir en una discusión de época sobre cómo se tramitan los conflictos, qué margen conserva la decisión humana frente al avance tecnológico y qué lugar quiere ocupar la provincia en ese debate. No fue una actividad menor ni meramente protocolar. La presencia de ministros del Superior Tribunal de Justicia, del Procurador General, de autoridades judiciales de otras provincias, de representantes de los poderes Ejecutivo y Legislativo y de especialistas de América Latina y Europa mostró que la agenda procesal ya no se discute en un círculo técnico cerrado. Se discute, cada vez más, como una cuestión de diseño institucional.
La foto también tuvo una dimensión política concreta. El encuentro recibió declaraciones de interés provincial por parte de la Cámara de Representantes y de interés municipal por parte de la Municipalidad de Puerto Iguazú. Ese respaldo no solo jerarquiza el congreso. También confirma que, cuando la conversación gira sobre inteligencia artificial en la Justicia, procesos colectivos, oralidad y evidencia digital, lo que está en juego no es solo un cambio de lenguaje jurídico, sino una transformación que puede alterar tiempos, criterios y capacidades del sistema judicial.
Una agenda procesal que ya impacta en la estructura del poder judicial
El congreso fue impulsado por Adolfo Alvarado Velloso, de la Universidad Nacional de Rosario, y Silvia Barona Vilar, de la Universidad de Valencia. Pero la organización formal a cargo del Poder Judicial de Misiones y de la Universidad Católica de Santa Fe le dio al evento una impronta institucional definida. No se trató solamente de escuchar voces expertas. Se trató de montar, desde Misiones, un espacio de validación y producción de agenda sobre los cambios que vienen para la Justicia.
Los ejes elegidos no fueron casuales: inteligencia artificial y proceso, procesos colectivos y tutela de derechos en la era digital, y derecho procesal y oralidad. En cada uno aparece una tensión de fondo. La inteligencia artificial interpela la capacidad del sistema judicial para incorporar tecnología sin resignar control humano. Los procesos colectivos empujan a la Justicia a responder a conflictos que ya no son estrictamente individuales. Y la oralidad se vincula con un modelo que promete mayor inmediación y agilidad, pero que también obliga a rediseñar prácticas, roles y criterios.
En ese marco, la apertura a cargo de Juan Manuel Díaz fijó una línea política del encuentro. Su intervención no quedó en el agradecimiento formal. Introdujo una lectura sobre el contexto social e institucional en el que se inserta el debate jurídico. Habló de la necesidad de establecer canales de comunicación, de llegar a puntos de encuentro y de cuidar la vida en un tiempo en el que, según planteó, proliferan discursos de violencia y destrucción. La idea no fue lateral. Colocó al Derecho Procesal no como una técnica neutra, sino como parte de una arquitectura orientada a un “macrofin del derecho”, que identificó con la paz y el cuidado de la vida.
Ahí aparece una de las claves del congreso. La discusión procesal dejó de ser un asunto interno del foro para convertirse en una herramienta desde la cual el Poder Judicial también intenta construir legitimidad, mostrar capacidad de adaptación y fijar posición frente a debates públicos más amplios.
Misiones busca entrar en la conversación global sobre reforma judicial
La elección de Puerto Iguazú como sede también funciona como mensaje. La ciudad, presentada en el texto base como cuna de las Cataratas, se convirtió en punto de encuentro para especialistas de América Latina y Europa. Esa convocatoria no solo aportó volumen académico. Proyectó a Misiones como anfitriona de una conversación transnacional sobre los cambios en la Justicia.
Magín Ramón Ferrer, decano de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la sede Posadas de la UCSF, remarcó precisamente esa dimensión al destacar la presencia de profesores que “han cruzado el Atlántico” para compartir experiencias y conocimiento. Su definición de que el Derecho Procesal “traspasa fronteras” resume el tono de una parte importante del congreso: una provincia que no quiere quedar como receptora pasiva de reformas, sino que busca sentarse en la mesa donde se discuten.
Esa pretensión quedó reforzada con la participación de ministros del Superior Tribunal de Justicia y de la Corte de Justicia de Corrientes y Salta, junto con autoridades de los Poderes Judiciales de la Nación y de la Provincia, del Ministerio Público, de los poderes Ejecutivo y Legislativo provincial y municipal, además de alumnos de la UCSF. La amplitud del auditorio mostró que la cuestión procesal genera interés transversal cuando toca materias sensibles como justicia civil, laboral, penal, procesos electrónicos, litigio ambiental o evidencia digital.
En términos institucionales, el congreso funcionó así como un espacio de articulación. Reunió academia, magistratura, ministerios públicos, representantes políticos y juristas extranjeros alrededor de una agenda común. Ese tipo de convergencia no garantiza reformas inmediatas, pero sí ordena conversaciones que después pueden bajar a proyectos, capacitaciones, rediseños de prácticas o nuevas interpretaciones jurisprudenciales.
Inteligencia artificial, oralidad y evidencia digital: el corazón de una reforma en movimiento
La estructura del congreso dejó ver por dónde pasa hoy la preocupación central del mundo judicial. La conferencia inaugural de Silvia Barona Vilar abordó la “Inteligencia artificial en la Justicia Civil. Retos para la Abogacía del Siglo XXI”. No fue un tema decorativo. Fue, en los hechos, una puerta de entrada a una discusión sobre el modo en que la tecnología empieza a redefinir funciones, tiempos y márgenes de decisión.
A lo largo de las jornadas se sucedieron paneles sobre Derecho Procesal Civil, Laboral, procesos colectivos, proceso electrónico e inteligencia artificial y Derecho Procesal Penal. Esa diversidad muestra que la transformación no se limita a un fuero. Atraviesa todo el sistema.
Valeria Fiore Cáceres planteó, en el panel de Derecho Procesal Civil, un tema que conecta directamente con la reforma judicial: “Proceso y métodos adecuados de solución de controversias: hacia un modelo integrado de tutela efectiva”. Su definición posterior fue todavía más precisa en clave institucional. Dijo que la importancia del congreso se nota en el intercambio de experiencias, en las preguntas y en la posibilidad de aprender de personas que ya recorrieron caminos que en Misiones todavía representan desafíos. Esa formulación traduce el valor práctico del encuentro: no solo teorizar, sino observar modelos ya ensayados en otros contextos para mejorar el sistema de justicia provincial.
La oralidad también apareció como una de las piezas centrales de esa transición. Manuel González Castro expuso sobre los desafíos en la implementación eficaz de la regla de debate oral en el fuero civil. Gustavo Calvinho, por su parte, llevó la experiencia del nuevo Código Procesal Civil Adversarial de la provincia de Neuquén. Allí se coló otro dato relevante: Misiones no discutió en abstracto, sino mirando experiencias concretas de rediseño procesal dentro del país.
El proceso electrónico y la inteligencia artificial tuvieron un lugar específico en el cuarto panel, con exposiciones sobre plataformas digitales y resolución de conflictos, la “Soberanía Sintética” y los horizontes de la inteligencia artificial en el derecho. El solo repertorio de temas evidencia que la Justicia enfrenta un cruce complejo entre automatización, independencia de criterio, validación de evidencia y garantías.
En materia penal, la discusión sobre evidencias en entornos digitales, el rol de la víctima en el proceso acusatorio y el ciberespacio dejó ver otra capa del problema: cuando el delito, la prueba y la interacción social se trasladan a ámbitos digitales, el proceso penal necesita rediseñar herramientas sin debilitar garantías constitucionales.
Un congreso académico, pero con señales para la gobernanza judicial
El encuentro tuvo además un fuerte componente simbólico. La apertura incluyó la presentación del coro de las comunidades aborígenes, que interpretó dos canciones en lengua nativa. El gesto aportó una marca de identidad territorial y cultural a un congreso dominado por discusiones técnicas. En una provincia donde la representación de la diversidad suele adquirir valor político, esa escena no fue un detalle menor.
También hubo señales de reconocimiento institucional. Los diputados provinciales Aryhatne Bahr, Rudi Bundziak y Horacio Martínez entregaron el proyecto de declaración de interés provincial presentado ante la Cámara de Representantes. Leopoldo Lucas, en nombre de la Municipalidad de Puerto Iguazú, hizo lo propio con la declaración de interés del municipio. Ese acompañamiento de actores legislativos y municipales muestra que el evento fue leído como algo más que una actividad universitaria o judicial. Hubo una decisión de darle volumen político.
Esa validación importa por una razón adicional. Cada vez que el sistema judicial abre debates sobre oralidad, procesos electrónicos, litigios colectivos o inteligencia artificial, inevitablemente se acerca a la frontera donde convergen gestión, presupuesto, capacitación, regulación y política pública. La gobernanza judicial ya no depende solo de sentencias. También depende de su capacidad de anticipar transformaciones y construir consensos internos y externos.
La sabiduría humana como límite frente al avance tecnológico
En el cierre de los paneles, Juan Manuel Díaz volvió sobre un punto que atravesó todo el congreso. Al exponer sobre obligaciones de procedimiento en la jurisprudencia internacional frente a la emergencia climática, subrayó que al hablar de asuntos ambientales hay tres ejes fundamentales: la información, la participación y el acceso a la justicia. Esa tríada conecta con una visión del proceso como garantía de derechos y no solo como mecanismo formal.
Pero además dejó una frase que condensa una de las tensiones más profundas del encuentro. En un ámbito donde se habló de inteligencia artificial, sostuvo que lo que debe mantenerse siempre presente es la sabiduría, porque, según afirmó, “la sabiduría es solamente humana”. La definición funciona como advertencia institucional. La Justicia puede incorporar herramientas tecnológicas, pero no delegar el núcleo de su responsabilidad.
En tiempos de automatización creciente, esa idea tiene peso. No solo marca un límite conceptual. También anticipa el tipo de discusión que probablemente gane centralidad en los próximos años: cuánto puede apoyarse el sistema judicial en procesos automatizados sin comprometer la deliberación, la prudencia y la legitimidad de sus decisiones.
Repercusiones: qué se fortalece y qué queda bajo presión
El principal actor fortalecido por el congreso es el Poder Judicial de Misiones, que logró proyectarse como anfitrión de una agenda jurídica contemporánea y sensible. También gana centralidad la articulación entre el sistema judicial y la academia, en este caso a través de la Universidad Católica de Santa Fe. Esa alianza muestra que la formación, la producción doctrinaria y la discusión institucional pueden funcionar como una misma plataforma de legitimación.
A la vez, el encuentro pone presión sobre el propio sistema judicial. Porque abrir la discusión sobre inteligencia artificial, oralidad, procesos electrónicos y litigios colectivos genera una expectativa inevitable: que esas conversaciones no queden en el plano declarativo. El desafío empieza después del congreso. Cómo se traducen estas discusiones en capacitación, modernización, reformas prácticas o nuevas pautas jurisprudenciales será la medida real de su impacto.
También se fortalece la idea de que Misiones quiere tener una voz propia en la conversación sobre reforma judicial. No necesariamente desde una ruptura, pero sí desde una construcción gradual de agenda. El intercambio con especialistas de la Universidad de Valencia, de Zaragoza, de Salamanca, de la Universidad Católica del Paraguay, de la Universidad Nacional de Córdoba, de la Austral, de la Universidad Nacional del Nordeste y de otras instituciones muestra que la provincia busca nutrirse de experiencias externas sin resignar protagonismo local.
Un cierre emotivo y una escena que deja proyección
El congreso cerró el viernes 20 con la entrega de un presente a Adolfo Alvarado Velloso de manos de Juan Manuel Díaz, Cristina Irene Leiva y Valeria Fiore. El homenaje tuvo una carga simbólica evidente. A lo largo de ambas jornadas fue reconocido como referente y maestro del Derecho Procesal por distintos disertantes. Además, el cierre incluyó el “Manifiesto Garantista” a su cargo, y él mismo definió la organización del encuentro como “una hermosísima fiesta misionera”.
La escena final reforzó una lectura doble. Por un lado, la reivindicación de una tradición doctrinaria y de referentes consolidados. Por otro, la necesidad de poner esa tradición a dialogar con los cambios que empujan la inteligencia artificial, la digitalización, la oralidad y los litigios complejos. Ahí radica la tensión central que dejó el congreso: cómo actualizar la Justicia sin vaciarla de sus garantías.
Puerto Iguazú fue, durante esas dos jornadas, el punto de encuentro de esa discusión. Queda por ver si esa conversación se convierte en insumo para reordenar prácticas concretas dentro del sistema judicial, si alimenta futuras reformas o si funciona, sobre todo, como un movimiento de posicionamiento institucional. Lo cierto es que la Justicia ya empezó a discutir su futuro en voz alta, y cuando eso ocurre, lo que se redefine no es solo un procedimiento.
Misiones reunió a juristas de Argentina y el mundo en el Congreso Internacional por los 10 años del Código Civil y Comercial
A una década de la sanción del Código Civil y Comercial de la Nación, Puerto Iguazú fue sede de un encuentro internacional sin precedentes que reunió a especialistas de Argentina, España, Italia, Brasil y países limítrofes. Las autoridades judiciales y políticas destacaron el impacto jurídico, institucional y económico de uno de los cuerpos normativos más trascendentes de las últimas décadas.
Un balance a diez años: modernización normativa y desafíos institucionales
El Congreso Internacional por los 10 años del Código Civil y Comercial abrió con la participación de las máximas autoridades judiciales de Misiones y referentes nacionales. Estuvieron presentes el presidente de la Cámara Federal de Apelaciones de la Provincia, Mario Osvaldo Boldú; la vocal Mirta Delia Tyden; el ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti; el gobernador de Misiones, Hugo Mario Passalacqua; y la presidente del Superior Tribunal de Justicia provincial, Rosanna Pía Venchiarutti Sartori.
En su discurso inaugural, Boldú subrayó la trascendencia histórica de la reforma. “La entrada en vigencia del nuevo Código Civil y Comercial significó un hito fundamental en el derecho argentino. Modernizó la legislación para adaptarla a los cambios sociales, económicos y tecnológicos, aportó coherencia, simplificación y mayor accesibilidad normativa”. Recordó además la mirada conceptual que guió la reforma, citando a Ricardo Lorenzetti: “Lo que la cultura exige es lo que el interés común requiere”.
El gobernador Passalacqua enfatizó el rol institucional de Misiones y el vínculo entre poderes. “Más allá de la independencia de los poderes, necesitamos trabajar en armonía, porque el sujeto siempre es el ciudadano”.
A su vez, Venchiarutti Sartori destacó el enfoque de derechos humanos al interpretar la Constitución. “La justicia es una sola. Los tiempos pueden ser vertiginosos, pero debemos interpretar siempre en favor de los derechos humanos”.
En el cierre de la apertura, Lorenzetti resaltó la identidad misionera y la impronta federal del encuentro, dirigiéndose especialmente al público joven. “Siéntanse orgullosos de la identidad que llevan. Misiones es la provincia más linda de la Argentina”.
Tras la apertura, se entregaron distinciones a las máximas autoridades y comenzaron las ponencias previstas en el programa.
Exposiciones internacionales: responsabilidad civil, negocios, IA y crisis empresaria
El congreso reunió a especialistas de renombre mundial, con temáticas que van desde la responsabilidad médica hasta los desafíos jurídicos de la inteligencia artificial y el nuevo derecho concursal.
Los expositores fueron:
Eugenio Llamas Pombo (Universidad de Salamanca – España) Tema: “Responsabilidad Civil del Médico”.
Lorenzo Mezzasoma (Universidad de Perugia – Italia) Tema: “La Responsabilidad por Inteligencia Artificial”.
Verónica Zapata Icart (Universidades Católica de Santa Fe y Cuenca del Plata – Misiones) Tema: “La Jurisdicción Internacional en el Código Civil y Comercial de la Nación y su necesaria vinculación con el acceso a la justicia y la defensa en juicio”.
Francisco Javier Pérez Serrabona (Universidad de Granada – España) Tema: “Novedades en el Derecho de los Negocios”.
José Luis Pérez Serrabona (Universidad de Granada – España) Tema: “Novedades en el Derecho Societario”.
Stefania Ricciarelli (especialista en Derecho Concursal y Crisis Empresarial) Tema: “El sobreendeudamiento en la Reforma del Código de la Crisis”.
Ricardo Lorenzetti (Corte Suprema de Justicia de la Nación) Tema de cierre: “Balance a diez años del Código Civil y Comercial”.
El encuentro contó con la asistencia de ministros del Superior Tribunal de Justicia misionero, representantes de los Poderes Ejecutivo y Legislativo en sus distintos niveles, magistrados, fuerzas de seguridad, instituciones académicas y público general de Argentina, Brasil, Paraguay, España e Italia.
Por su importancia institucional y académica, el Congreso fue declarado de Interés Provincial por la Cámara de Representantes de Misiones y de Interés Judicial por el Superior Tribunal de Justicia.
Una década de vigencia que reconfiguró el sistema jurídico y económico
A diez años de su sanción, el Código Civil y Comercial continúa generando debates y actualizaciones en materia de relaciones contractuales, responsabilidad civil, familia, negocios e innovación tecnológica. La presencia de expertos extranjeros y referentes del sistema judicial argentino reafirma la centralidad de esta norma en la vida institucional del país.
El encuentro en Puerto Iguazú consolidó a Misiones como espacio de referencia regional para el debate jurídico y académico. Reforzando su protagonismo en la agenda federal de modernización legal.