Un grupo de científicas del Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias Aplicadas “Dr. Jorge J. Ronco” del Conicet llevaron a cabo un trabajo sobre la obtención de una sustancia antimicrobiana a partir de la yerba mate, una investigación que busca economizar procesos sin generar contaminación por medio de la reutilización de residuos del ambiente.
Para esta investigación, publicada en Waste and Biomass Valorization, se empleó el residuo del mate, es decir, la yerba usada luego de simular en un laboratorio el proceso que atraviesa la yerba durante una ronda de mates.
A partir de ese residuo se obtuvo una solución de color verde claro que aún conservaba los compuestos del producto, como vitaminas, minerales y antioxidantes, y esa sustancia fue puesta en contacto con un elemento químico que se llama sal de plata y que posee conocidas propiedades antimicrobianas, es decir que inhibe el desarrollo de virus, bacterias y hongos.
De esa interacción se formaron nanopartículas de plata y la solución obtenida fue utilizada como medio de cultivo para dos bacterias: lo que sucedió fue que ninguna de las dos pudo reproducirse normalmente y se logró la inhibición de los microorganismos patógenos con una concentración bajísima de nanopartículas.
“Las propiedades antimicrobianas de la plata se conocen desde hace mucho tiempo, y de hecho hay numerosas investigaciones que prueban la obtención de sus nanopartículas a partir de extractos, pero ninguna lo había hecho con yerba”, explicó la investigadora principal del Conicet, Patricia Vázquez.
La científica aventuran posibles aplicaciones del producto antimicrobiano en telas y pinturas, para lo cual será necesario avanzar en las investigaciones con científicos de otras áreas disciplinares, y lo mismo con un eventual uso en productos relacionados con la salud humana.
“Se puede pensar, por ejemplo, en la utilidad que tendría incluir estas nanopartículas en la confección de camisones o sábanas de hospitales, o en revestimientos para las paredes de un jardín de infantes”, concluyó.
Un estudio de investigadores del CONICET en el Instituto de Biología Subtropical comparó la composición de los grupos de mamíferos y aves en bosques con la de cultivos forestales y verificó una disminución en la biodiversidad. Recomiendan mejorar los manejos.
Un estudio de investigadores de CONICET comprobó que las plantaciones de pinos -la principal especie producida en Argentina para la fabricación de papel y madera- están modificando la diversidad y composición de la fauna en la provincia de Misiones. Los resultados que permitieron llegar a esta conclusión fueron obtenidos después de comparar a las poblaciones de animales presentes en los bosques nativos con las de los que se encuentran en los cultivos forestales y revelaron que tanto los mamíferos como las aves se ven afectados.
La investigación, que fue publicada recientemente en la revista científica Forest Ecology and Managment, también incluye recomendaciones para mejorar los manejos de las plantaciones, con el objetivo de minimizar el impacto de la actividad foresto-industrial en los ecosistemas. Conservar la continuidad de los parches de bosque, mantener la conectividad con áreas protegidas y permitir el crecimiento de la vegetación bajo los pinos, son algunas de las prácticas integradas sugeridas por los científicos del Instituto de Biología Subtropical (IBS, CONICET – UNaM), que posibilitarían la protección del hábitat de especies amenazadas como el yaguareté o el tapir. El tapir, una especie de mamífero amenazada, fue registrado por las cámaras trampa en bosques nativos de Misiones
Una de las autoras del trabajo, la becaria doctoral del IBS María Eugenia Iezzi, explica que para realizar el estudio se analizó la biodiversidad encontrada en los bosques nativos y en las plantaciones forestales de la provincia de Misiones. “En ambas situaciones, comparamos la composición de todo el grupo de mamíferos, tanto grandes como medianos, y de las aves de suelo o de sotobosque, a través de registros que hicimos con cámaras trampa”, señala.
“Detectamos cambios tanto en el número como en la composición de especies de la fauna que habita ambos ambientes y comprobamos que la diversidad disminuye en las zonas de las plantaciones de pinos que se encuentran más alejadas de las grandes áreas protegidas de bosque”, afirma. El estudio también permitió identificar qué especies aparecen más en un tipo de ambiente con respecto al otro. Además, los resultados sugieren que la falta de vegetación debajo de los pinos tiene un efecto negativo, principalmente en la diversidad de aves y que la existencia de remanentes de bosque entre las plantaciones favorece a la conservación del ensamble de mamíferos nativos.
El trabajo, destaca la bióloga, permitió formular sugerencias de manejos más adecuados, que son frecuentes en este tipo de plantaciones pero que no se están aplicando en todos los establecimientos forestales de la provincia. Según aseguran los investigadores del IBS, las buenas prácticas de manejo podrían favorecer a la conservación de la fauna autóctona dentro de paisajes productivos. El agutí es un pequeño roedor que habita en los bosques de Misiones y su ambiente está experimentando cambios
“Plantar a menores densidades y dejar crecer la vegetación nativa en las plantaciones es una de las medidas que puede reducir el impacto de la actividad forestal”, detalla Iezzi. En Misiones, explica la autora, gran parte de la producción se destina a la industria de pasta celulósica para papel y los árboles se cultivan a muy poca distancia el uno del otro, mientras que los cultivos destinados a producción de madera son más espaciados, lo que genera un menor impacto.
Por otro lado, mantener fragmentos de bosque nativo entre las plantaciones forestales y asegurar su conectividad con las grandes áreas protegidas, es clave para mantener una alta diversidad de especies. “Otra de las acciones que proponemos es la de realizar controles y actividades de concientización para disminuir la cacería, tanto dentro de las empresas forestales como en las áreas protegidas, ya que esto favorecería a la conservación de los grandes mamíferos”, señala otra de las autoras del estudio, la becaria posdoctoral del CONICET en el IBS, Paula Cruz.
Según datos del Ministerio de Agroindustrias de la Nación, en Misiones hay más de 400 mil hectáreas cultivadas con forestaciones de pinos y eucaliptus, lo que representa un 14% de la superficie de la provincia. “Los resultados de este estudio permiten hacer recomendaciones de mejores prácticas de manejo foresto-industriales, favoreciendo a la conservación de mamíferos y aves del bosque nativo en la provincia, uno de los mayores relictos del Bosque Atlántico, que es una de las eco regiones de mayor biodiversidad a nivel mundial y que se extiende por parte de Brasil y Paraguay”, destaca el investigador adjunto del CONICET en el IBS, Carlos De Ángelo. Registro de los autores de la investigación realizado por una de las cámaras trampa
Este y otros estudios del IBS en Puerto Iguazú se vinculan con el recientemente creado Observatorio de Biodiversidad del Bosque Atlántico, un proyecto institucional que busca entender y monitorear a largo plazo los impactos de las actividades humanas sobre los ecosistemas y las especies nativas de la selva misionera. Para la recolección y el procesamiento de datos, los científicos del CONICET contaron con la colaboración y el apoyo del Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones, de la Asociación Civil Centro de Investigaciones del Bosque Atlántico (CeIBA), de la Unidad para el Cambio Rural del Ministerio de Agroindustria y del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.
Fotos: Gentileza de los investigadores
Un grupo de científicos logró obtener un extracto que conserva las mejores virtudes de la tradicional infusión, incluyendo las conocidas propiedades antireumáticas, antiestrés y antimicrobianas, entre otras. No sólo se probará combinar esta concentración con bebidas naturales para potenciar sus características saludables, y obtener productos de calidad “premium”, sino que ya es usada para investigación básica en la Argentina. NexCiencia – En rueda de amigos, con familiares o solos, el argentino toma cien litros de mate al año, según promedió en su momento el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Pero, ahora, científicos de Exactas UBA obtuvieron un extracto de esta planta adorada por los guaraníes en Sudamérica, que conserva las características beneficiosas para la salud. De este modo, es posible sumarlo a jugos naturales y obtener un producto que aporte antioxidantes naturales. Además de su potencial nutritivo, esta concentración ya es usada para investigaciones fisiológicas en la Argentina.
“Desde hace muchos años se estudian las virtudes de la yerba mate porque tiene diversas propiedades beneficiosas para la salud debido, en parte, a su elevada concentración de antioxidantes”, describe Sandra Guerrero desde la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, y enseguida agrega: “Nos llevó tiempo lograr un extracto de yerba mate que mantenga la mayor cantidad posible de estos compuestos beneficiosos para la salud”.
Ella y su equipo examinaron, contrastaron una y otra vez, y efectuaron cientos de pruebas en su laboratorio en el Departamento de Industrias de la porteña Ciudad Universitaria. “El extracto soluble en agua ya lo obtuvimos. Logramos desarrollarlo a bajas temperaturas y bajos tiempos de extracción, sin usar solventes agresivos y manteniendo sus propiedades saludables. En otras palabras, conseguimos un extracto de un modo amigable con el medio ambiente”, indica la profesora Guerrero, investigadora del CONICET.
Para los experimentos, el equipo recibe el apoyo financiero de la Universidad de Buenos Aires y del Instituto Nacional de la Yerba Mate, la colaboración de Miguel Schmalko de la Universidad Nacional de Misiones, y de una yerbatera de la provincia de Misiones, que aporta la materia prima en distintos estadios del procesamiento industrial de la yerba mate para alcanzar la mejor y mayor concentración posible. Propuestas verdes
Una de las propuestas en estudio es aplicar estos extractos a bebidas naturales para reforzar las propiedades antimicrobianas y antioxidantes. “Se trata de desarrollar un producto novedoso con numerosos beneficios para la salud, con un procesamiento económico y fácil de implementar en línea en una industria alimenticia”, destaca.
Con este desarrollo en mano, el próximo paso es sacarlo de la dimensión del laboratorio científico e incorporarlo a una bebida a mayor escala y sin alterar las propiedades sensoriales del producto final. “La idea es tratar de incorporarlo en un procesamiento a escala de la planta piloto que tenemos en el Departamento de Industrias”, anticipa. Daniela Fenoglio, Marcela Schenk, Sandra Guerrero, Juan Ferrario, Mariana Ferrario y Mercedes Garcia Carrillo.
Mientras tanto, bajo una mirada multidisciplinaria, otra línea de trabajo ya está en marcha en el área de la salud. Más precisamente, se trata de un estudio complementario a cargo del Instituto de Investigaciones Farmacológicas del CONICET, bajo la dirección de Juan Ferrario, investigador del CONICET y docente de Exactas UBA. Estos científicos prueban, a nivel celular, cuáles son los efectos de este extracto de yerba mate. Específicamente, Ferrario realiza sus investigaciones en neurociencias, focalizado en la enfermedad de Parkinson. Su equipo estudia el posible rol de la yerba mate como factor neuroprotector de las neuronas afectadas por esta dolencia degenerativa.
“Nosotros -dice Guerrero- trabajamos en conseguir el mejor extracto vegetal y verlo desde el punto de vista de la conservación del producto y, desde el consumidor, qué contribución hace, cómo lo enriquece en componentes valorables para la salud, qué capacidad antimicrobiana tiene y qué perfil sensorial define en el producto final”, precisa Guerrero, al tiempo que señala la mirada del equipo dirigido por Ferrario. “Por el lado de ellos, la idea es evaluar el efecto sobre la maduración y crecimiento de la neuronas. En este sentido, ya hemos visto resultados iniciales muy promisorios y efectivos sobre la capacidad neuroprotectora del extracto de mate”.
Aún queda un largo camino por desandar, y científicos argentinos prosiguen en esta investigación para sacarle el máximo jugo a la yerba mate, y potenciar sus mejores beneficios.
El lunes 14 de mayo la investigadora del CONICET dará una clase abierta y gratuita en la sede central de la Universidad Gastón Dachary.
La Universidad Gastón Dachary presentará la clase abierta al público denominada “Aborto, una perspectiva desde el derecho”, dictada por la investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Marisa Herrera.
El encuentro se desarrollará a partir de las 16 Hs. en el SUM de la sede central de la UGD, Salta y Colón, donde expondrá sobre la relación legal con el aborto en función del Código Civil argentino.
Herrera, doctora en Derecho y Especialista en Derecho de Familia por la UBA e Investigadora Adjunta del CONICET, es directora de la carrera de Especialización en Derecho de Familia en la Universidad Nacional del Sur en Bahía Blanca; subdirectora de la Carrera de Especialización en Derecho de Familia del Posgrado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y Coordinadora de la Maestría en Derecho de Familia, Infancia y Adolescencia en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Además, es actual asesora externa del Área de Protección de UNICEF, Argentina.
Sobre la disertante
Marisa Herrera es Profesora Adjunta y actualmente está a cargo de la materia Derecho de Familia y Sucesiones (cátedra: Wagmaister-Herrera) en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires; Titular de Derecho de Familia en la Facultad de Derecho de la Universidad de Palermo; Adjunta a cargo de “Técnicas de reproducción humana asistida profundizado” en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires; Adjunta a cargo de “El derecho de familia en el nuevo Código Civil y Comercial: principales modificaciones” en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y Docente en la materia “Derecho de la infancia y la adolescencia” de la Maestría con orientación en Derecho Civil Constitucionalizado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Palermo.
Informes
Los interesados en recibir más información pueden dirigirse a la sede central en Posadas, Colón y Salta. También pueden hacerlo al teléfono (0376) 4438677, o por correo a informes@ugd.edu.ar
Más información en la web ugd.edu.ar
Claudia Schirp, investigadora del Fraunhofer Institut for Wood Research de Alemania, realizó una misión de trabajo con grupos del IMAM. La iniciativa promueve el desarrollo de procesos para obtener polímeros para para recubrimientos, adhesivos y bioplásticos.
Como parte de un proyecto de cooperación internacional entre Argentina y Alemania de la que participa el Instituto de Materiales de Misiones (IMAM, CONICET – UNaM), la investigadora del Fraunhofer Institut for Wood Research (WKI, Alemania), Claudia Schirp, realizó una misión de trabajo en la ciudad de Posadas. La visita, que se extendió por más de dos semanas, se concretó como parte de una iniciativa que busca sumar valor agregado a residuos de la madera, a fin de obtener polímeros para para recubrimientos, adhesivos y bioplásticos.
Durante su estadía, los investigadores locales trabajaron junto a Schirp en diferentes aspectos del proyecto. La investigadora alemana también avanzó en la presentación de nuevas propuestas para dar continuidad a las actividades y dictó una conferencia.
Tras haber participado de una convocatoria internacional, el Programa de Celulosa y Papel (PROCYP) del IMAM y el Fraunhofer WKI obtuvieron financiamiento para la ejecución de un proyecto titulado “Valor agregado para residuos de materiales de base lignocelulósica – Aplicación en polímeros para recubrimientos, adhesivos y bioplásticos (PoLigno)”. La propuesta había sido presentada en el marco del Programa de Cooperación que desarrollan el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (MINCYT) y el Ministerio Federal para la Educación y la Investigación de la República Federal de Alemania (BMBF).
El proyecto PoLigno involucra el intercambio de investigadores y becarios para realizar actividades conjuntas de investigación entre instituciones. En 2017, la investigadora independiente del CONICET y directora del IMAM, María Cristina Area y el becario doctoral, Juan Manuel Domínguez, realizaron misiones de trabajo y pasantías en la institución alemana, que les permitieron desarrollar experiencias de polimerización de ácido láctico para la obtención de adhesivos a partir de biomasa. Para 2018 están programadas las estadías en Alemania de la investigadora adjunta del CONICET en el IMAM, María Vallejos y de la becaria posdoctoral, Laura Covinich.
“Nuestro grupo se ha especializado en la optimización de procesos de obtención de bloques de construcción químicos a partir de biomasa y el grupo del Instituto alemán es especialista en polimerización. Este proyecto permitirá el aprendizaje de técnicas que podrán ser replicadas en nuestros laboratorios, permitiendo alcanzar el objetivo de obtener un producto final con todavía mayor valor agregado”, destacó Area. La investigadora también destacó la importancia de la cooperación internacional, considerando que “es una de las formas más eficaces para el aprendizaje de nuevas técnicas y la formación de jóvenes investigadores”.
Cabe señalar que Claudia Schirp pertenece al Departamento de Tecnología de Superficies del Instituto Fraunhofer de Investigación de Madera, es miembro del Grupo de Normalización Europeo CEN TC WG 2 Revestimientos para madera y del Grupo de Normalización alemán de recubrimientos. También integra el Comité Técnico de Recubrimientos para Madera y Vidrio en DFO (Deutsche Forschungs-gesellschaft für Oberflächentechnike.V.).
La investigadora alemana se especieliza en la polimerización a partir de biomasa para revestimientos de madera. La conferencia que brindó en el IMAM estuvo titulada “Síntesis de biopolímeros para adhesivos, revestimientos y aplicaciones plásticas”.