La minera surcoreana Posco obtuvo un financiamiento de hasta USD 700 millones de BID Invest para ampliar el proyecto Sal de Oro, ubicado en el Salar del Hombre Muerto, entre Salta y Catamarca. El crédito permitirá avanzar en la puesta en marcha y el aumento progresivo de la producción de dos plantas destinadas a elaborar hidróxido y carbonato de litio.
La estructura financiera contempla un tramo de hasta USD 250 millones aportado directamente por BID Invest, el brazo de inversión privada del Banco Interamericano de Desarrollo, y la posibilidad de movilizar otros USD 450 millones de instituciones financieras internacionales privadas.
El financiamiento representa un nuevo respaldo para una inversión que ya supera los USD 2.700 millones desde el desembarco de Posco en la Argentina en 2018. La compañía adquirió entonces los derechos mineros sobre el Salar del Hombre Muerto por USD 280 millones y atravesó ocho años de desarrollo antes de comenzar a capturar resultados operativos.
Dos plantas y hasta 48.000 toneladas anuales
La expansión contempla una planta de hidróxido de litio con capacidad para 25.000 toneladas anuales y otra de carbonato de litio con capacidad para 23.000 toneladas. Una vez que ambas instalaciones alcancen su plena operación, Posco proyecta producir y exportar cerca de 48.000 toneladas anuales de productos de litio.
El proyecto también generaría alrededor de 620 empleos permanentes formales, de acuerdo con la información difundida por BID Invest. La operación forma parte de IDB LAC Minerals, iniciativa del Grupo BID destinada a fortalecer cadenas de suministro de minerales críticos y promover mayor valor agregado en América Latina y el Caribe.
“Esta operación refleja el compromiso de BID Invest con el desarrollo de cadenas de suministro de minerales críticos en la región”, afirmó James Scriven, gerente general de BID Invest.
El financiamiento llega, además, después de que la segunda etapa de Sal de Oro, que supone una inversión adicional de USD 208 millones, obtuviera en junio la aprobación para ingresar al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). El régimen contempla beneficios impositivos, estabilidad regulatoria durante 30 años y acceso al arbitraje internacional.
Después de años de pérdidas, Posco empezó a ganar dinero en Argentina
La llegada del financiamiento coincide con un punto de inflexión para la operación argentina de Posco. Durante el segundo trimestre de 2026, Posco Argentina registró una ganancia operativa de 11.000 millones de wones, equivalentes a unos USD 8 millones.
Se trata del primer trimestre con resultado operativo positivo para la compañía después de ocho años de presencia en el país y casi dos años desde el inicio de la operación comercial, en octubre de 2024. Hasta ese momento, la filial había acumulado pérdidas operativas cercanas a los 300.000 millones de wones.
El recorrido explica por qué el nuevo financiamiento adquiere relevancia. El proyecto demandó años de exploración, infraestructura y construcción antes de alcanzar una escala capaz de comenzar a generar resultados. Entre las obras realizadas se encuentran decenas de pozos y piletas de evaporación cuya superficie conjunta supera el equivalente a 1.000 canchas de fútbol.
Ahora, el desafío pasa de poner en marcha la producción a escalar la capacidad industrial y capturar mayor valor de un recurso estratégico para la transición energética.
Posco amplía su presencia en el Salar del Hombre Muerto
La estrategia de la compañía no se limita a Sal de Oro. En abril de este año Posco adquirió por USD 65 millones el proyecto Hombre Muerto Norte, también localizado en el Salar del Hombre Muerto, mediante la compra del 100% de las acciones de NRG Metals Argentina, subsidiaria de Lithium South.
El activo se encuentra en una etapa de exploración avanzada y presenta un potencial de producción de hasta 15.600 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente.
De esta manera, el grupo surcoreano está construyendo una posición de mayor escala sobre uno de los principales polos litíferos de la Argentina. El movimiento combina expansión de reservas, incremento de capacidad productiva y acceso a infraestructura industrial para procesar el recurso.
La compañía prevé adelantar la construcción de una tercera y una cuarta planta de litio en salmuera para 2027 y 2030, respectivamente. Su objetivo global es alcanzar una producción combinada de 173.000 toneladas anuales de litio en 2033, incluyendo operaciones de roca en Australia.
El litio argentino gana peso en la estrategia de Corea del Sur
La expansión de Posco ocurre en paralelo con un mayor acercamiento entre Argentina y Corea del Sur alrededor de los minerales críticos. El 31 de julio, el presidente surcoreano Lee Jae Myung visitó Buenos Aires y mantuvo una reunión con Javier Milei.
Ese mismo día, Argentina y Corea del Sur firmaron un memorando de cooperación en minerales críticos, con especial atención en el litio. El acuerdo busca promover inversiones en exploración, extracción, procesamiento y refinamiento, además de fortalecer cadenas de suministro vinculadas con baterías y tecnologías avanzadas.
Para Corea del Sur, el acceso estable a minerales críticos es una cuestión estratégica frente a las tensiones de las cadenas globales de suministro y la creciente demanda asociada a la electrificación y la industria tecnológica.
Para Argentina, la ecuación es diferente pero complementaria: convertir recursos naturales en exportaciones, inversiones, empleo y mayor capacidad de procesamiento. La llegada de financiamiento internacional para ampliar una operación que ya produce y comienza a generar ganancias muestra que el capital busca proyectos con capacidad de pasar de la etapa exploratoria a una escala industrial.
Argentina busca convertir reservas en producción
El país ocupa, según los datos aportados, el quinto lugar entre los mayores productores mundiales de litio y el tercero en reservas. Sin embargo, la distancia entre el potencial geológico y la producción efectiva continúa siendo significativa.
La Secretaría de Minería registra 69 proyectos de litio en distintas etapas de desarrollo, pero solamente siete se encuentran actualmente en producción. El desafío económico, por lo tanto, no consiste únicamente en ampliar las reservas conocidas, sino en transformar proyectos mineros en operaciones industriales sostenibles y con capacidad exportadora.
En ese escenario, los USD 700 millones comprometidos por BID Invest para Sal de Oro aportan una señal adicional sobre la maduración del sector. El capital internacional no llega solamente para explorar: se orienta a ampliar plantas, aumentar producción y consolidar cadenas vinculadas con un mineral que ocupa un lugar central en la competencia tecnológica global.
Para las provincias productoras, el punto decisivo será que esa expansión se traduzca en actividad económica local, empleo formal, proveedores y mayor integración industrial. Para Argentina, el desafío de fondo es aprovechar la ventana del litio antes de que la competencia internacional y la evolución tecnológica reduzcan el valor relativo de su ventaja geológica.
El presidente Javier Milei recibió en la Casa Rosada a su par de la República de Corea, Lee Jae-Myung, en una reunión que consolidó el acercamiento bilateral con una agenda enfocada en inversiones, comercio, inteligencia artificial y minerales críticos. El encuentro dejó además un resultado concreto: la firma de un Memorándum de Entendimiento para fortalecer la cooperación en el desarrollo de litio y otros recursos estratégicos, un sector que Argentina busca posicionar como uno de los motores de su inserción en las cadenas globales de valor.
La visita del mandatario surcoreano se produce en un contexto de creciente competencia internacional por asegurar el acceso a minerales esenciales para la transición energética y la industria tecnológica. En ese escenario, Argentina busca capitalizar su potencial geológico mediante un esquema que combina apertura a las inversiones privadas con instrumentos como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una herramienta que, según destacó la Presidencia, fue especialmente valorada por Lee Jae-Myung.
El Presidente Javier Milei mantuvo una reunión bilateral en Casa Rosada con el Presidente de la República de Corea, Lee Jae-Myung. pic.twitter.com/X1huy8lIln
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) July 31, 2026
Durante la reunión bilateral, el presidente coreano felicitó a Milei por la desaceleración de la inflación y por la implementación del RIGI y del denominado Súper RIGI, al considerar que ambos mecanismos fortalecen la previsibilidad para los grandes proyectos de inversión. La conversación también estuvo orientada a ampliar el intercambio comercial entre ambos países, con especial énfasis en energía, alimentos y minerales críticos, sectores donde Argentina posee ventajas competitivas y Corea del Sur demanda insumos estratégicos para su industria.
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la inteligencia artificial, identificada por ambos gobiernos como un factor de transformación económica. Los mandatarios coincidieron en que el desarrollo de esta tecnología puede potenciar no solo la productividad, sino también sectores vinculados a los servicios, la innovación y las industrias culturales, abriendo nuevas oportunidades de cooperación entre ambas economías.
La dimensión económica de la visita quedó reforzada con la firma de un Memorándum de Entendimiento suscripto en el Palacio San Martín. El acuerdo busca profundizar la cooperación en minerales críticos, especialmente litio, mediante el impulso de inversiones conjuntas en exploración, extracción, procesamiento y refinamiento, además de fomentar el intercambio tecnológico y fortalecer cadenas de suministro consideradas estratégicas para la producción global de baterías y tecnologías avanzadas.
El canciller Pablo Quirno sostuvo que el entendimiento transforma la complementariedad entre ambos países en una agenda de largo plazo orientada a generar inversiones y proyectos conjuntos. Además, destacó que la presencia de la empresa surcoreana POSCO en Argentina constituye un antecedente que demuestra el potencial de la relación bilateral y afirmó que los minerales críticos representan “el puente entre los recursos de la Argentina y las industrias que están definiendo el futuro”.
Desde una perspectiva geopolítica, el acercamiento con Corea del Sur refleja la estrategia del Gobierno nacional de diversificar socios comerciales y atraer capitales hacia sectores de alto valor agregado. Para Corea, asegurar el abastecimiento de litio resulta clave para sostener el liderazgo de su industria tecnológica y automotriz, mientras que para Argentina representa una oportunidad para captar inversiones, incorporar tecnología y ampliar su participación en cadenas globales vinculadas a la transición energética.
La reunión también contó con una amplia participación de funcionarios de ambos países. Por Argentina estuvieron presentes Karina Milei, Pablo Quirno, Luis Caputo, Daniel González Casartelli, Fernando Brun y Fabián Fernández, mientras que la delegación surcoreana estuvo integrada por el ministro de Asuntos Exteriores, Cho Hyun; el ministro de Comercio, Industria y Recursos, Kim Jeong-Kwan; el director de Seguridad Nacional, Wi Sung-Iac; el embajador Lee Chong-Hwa, entre otras autoridades.
La medida fue publicada este lunes en el Boletín Oficial por el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, en el marco de la Ley 24.080, que regula la difusión de tratados internacionales. El acuerdo entró en vigor para la Argentina el 28 de enero de 2026, tras la firma de los organismos competentes de ambos países.
Más que un trámite diplomático, la implementación del acuerdo tiene efectos prácticos para cientos de trabajadores, profesionales y empresas que desarrollan actividades entre Argentina y Corea del Sur. El objetivo es evitar que una persona deba realizar aportes previsionales simultáneamente en ambos sistemas cuando es trasladada temporalmente por su empleador o desarrolla tareas comprendidas por el convenio.
En términos concretos, el mecanismo permite coordinar la aplicación de las normas previsionales de ambos países, facilitando la certificación de la legislación aplicable, el intercambio de información entre organismos y la gestión de beneficios jubilatorios cuando una persona acumuló años de aportes en las dos jurisdicciones.
Para los trabajadores argentinos que son enviados a Corea del Sur, o para los ciudadanos coreanos que cumplen funciones en Argentina, el acuerdo brinda mayor previsibilidad jurídica y reduce costos administrativos. También representa una herramienta para proteger derechos previsionales en un contexto donde la movilidad laboral internacional crece impulsada por inversiones, tecnología, industria automotriz, energía, comercio y economía del conocimiento.
El impacto también alcanza a las empresas con operaciones binacionales. La existencia de reglas claras sobre qué sistema previsional corresponde aplicar disminuye conflictos administrativos, evita la doble imposición de contribuciones y simplifica la gestión de recursos humanos en proyectos internacionales.
La publicación oficial confirma que el acuerdo fue suscripto entre el Ministerio de Capital Humano de la República Argentina y el Ministerio de Salud y Bienestar de la República de Corea, organismos responsables de coordinar su implementación administrativa. Asimismo, establece que los textos en español, coreano e inglés poseen igual validez, aunque en caso de divergencias interpretativas prevalecerá la versión en inglés.
La entrada en vigencia de este instrumento consolida la cooperación bilateral en materia de Seguridad Social y se suma al conjunto de acuerdos internacionales que buscan garantizar la continuidad de los derechos previsionales de los trabajadores, independientemente del país donde desarrollen parte de su carrera laboral. En un escenario de creciente internacionalización del empleo y de las inversiones, este tipo de mecanismos ofrece mayor seguridad jurídica tanto para las personas como para las empresas que operan entre ambos mercados.
Samsung Electronics, el mayor fabricante mundial de chips de memoria, evitó una huelga inédita de 18 días en su división de semiconductores tras alcanzar un acuerdo salarial con el sindicato. El pacto incluye un esquema de bonificaciones extraordinarias, que podrían alcanzar los u$s400.000, vinculadas a las ganancias generadas por el negocio de la inteligencia artificial.
El entendimiento entre la compañía surcoreana y el sindicato llegó luego de semanas de tensión y resolvió un conflicto que expuso el debate global sobre la distribución de las ganancias del boom de la IA dentro de las grandes tecnológicas. El acuerdo, que fue aprobado por el 73% de los afiliados sindicales, establece un nuevo sistema de bonos anuales equivalentes al 10,5% de la ganancia operativa de la división de chips, pagados en acciones de la compañía, más un 1,5% adicional en efectivo.
Según estimaciones basadas en las ganancias proyectadas, alrededor de 78.000 empleados de semiconductores podrían percibir este año bonos promedio cercanos a los 509 millones de wones —unos u$s338.000. Este esquema, que tendrá vigencia de diez años y estará condicionado a metas de rentabilidad, se suma a una recomposición salarial promedio del 6,2% y a mejoras en beneficios sociales como ayudas por nacimiento y préstamos para vivienda.
La negociación dejó expuestas diferencias entre los trabajadores del negocio de chips y los empleados de otras áreas de consumo masivo dentro de Samsung, donde el impacto de las ganancias vinculadas a la IA no es el mismo. El conflicto había generado preocupación en Corea del Sur dada la importancia estratégica de Samsung, que representa cerca del 12,5% del PBI del país y cuyo negocio de semiconductores explica más de un tercio de las exportaciones surcoreanas.
El momento que los fans de BTS han estado esperando llegó: los integrantes RM, Jin, Suga, J-Hope, Jimin, V y Jung Kook actuando juntos sobre el escenario por primera vez en casi cuatro años.
En el corazón del regreso de BTS hay un concierto gratuito y público en Seúl para sus fans más fieles. Aunque solo 22.000 recibieron el “Golden Ticket” para asistir, se esperaba que el evento atrajera hasta 260.000 fans, lo que lo convertiría en el mayor concierto público de la historia de Corea del Sur.
El concierto de una hora forma parte de una gira promocional del nuevo quinto álbum de estudio de larga duración de BTS, “Arirang”. Publicado el día anterior y llamado así por una canción folclórica tradicional coreana que funciona como el himno nacional no oficial del país, explora temas como la identidad personal y el sentido de pertenencia. También precede a su gira mundial —la más grande de la banda hasta la fecha—, que abarcará 34 regiones entre abril de 2026 y marzo de 2027. Un documental sobre su esperada reunión, así como el concierto en vivo del regreso, ya está disponible en streaming en Netflix.
Varios fans de BTS que asistieron al concierto se inspiraron en el hanbok, un vestido tradicional coreano. En las semanas previas, las redes sociales se han inundado de inspiraciones de atuendos que incorporan el estilo del hanbok y sus accesorios.
Vivienne Ferrier, que llevaba una cazadora y un vestido ornamentados hasta el suelo, junto con pasadores y accesorios tradicionales para el cabello coreanos, dijo a CNN que había viajado desde Estados Unidos para el concierto. “Elegí los colores rojo y blanco porque el álbum es rojo y blanco, así que quería celebrar lo que nos estaban mostrando. Este es un hanbok tradicional coreano. Y de verdad quería rendirle homenaje”, dijo.
Otros incorporaron toques de morado, el color simbólico de BTS y de su base de fans. Los propios BTS también han apostado por destacar la cultura coreana, al vender pasadores para el cabello, bolsitas y otros accesorios en colaboración con MU:DS, la marca oficial de merchandising del Museo Nacional de Corea.
El concierto se inauguró con los integrantes de BTS caminando hacia el escenario por la histórica “King’s Road”, un camino ceremonial a través del Palacio Gyeongbokgung tradicionalmente reservado para los reyes durante la dinastía Joseon. Cada miembro optó por un look monocromático en blanco y negro, compuesto por tops fluidos, prendas exteriores estructuradas y pantalones de corte holgado. El espectáculo comenzó con una interpretación de “Body to Body”, la primera pista del álbum recién lanzado del grupo, con BTS acompañado en el escenario por bailarines que vestían hanboks y otros atuendos tradicionales coreanos. El grupo también interpretó canciones más antiguas como “Butter”.
Cabe destacar que el concierto fue dirigido por Hamish Hamilton, el director británico reconocido por su trabajo en grandes eventos de entretenimiento, incluido el show de medio tiempo anual del Super Bowl y los premios Oscar, lo que da una idea de la magnitud del regreso de BTS.
En declaraciones a CNN por correo electrónico, Hamilton describió la producción como “entre las más desafiantes” en términos de “pura complejidad logística”.
El diseño del escenario, construido por los reconocidos especialistas en eventos y producción Guy Carrington y Florian Wieder, se inspiró en el concepto de un marco de cuadro: “Una estructura que, por un lado, ancla el espectáculo en la energía moderna de BTS y, al mismo tiempo, honra la importancia histórica y cultural del lugar”, dijo. “No queríamos llegar y construir algo que se sintiera en desacuerdo con la ubicación (y) simplemente plantar un concierto en medio de uno de los espacios más sagrados de Seúl”.
Aun así, pese a los amplios preparativos (para alimentar la producción, el equipo está tendiendo 9,4 km de cable eléctrico), mucho depende de que BTS ofrezca una actuación impecable. “Este es un espacio público, lo que significa que no hubo ensayo con la banda en el escenario real antes de la noche, algo con lo que no me había encontrado antes en mi carrera”, dijo Hamilton.
Al reflexionar sobre su experiencia trabajando con BTS, que han estado practicando para su gran regreso dentro de un estudio, lo que más le impresionó a Hamilton fue su compañerismo y la “reflexión y dedicación a su trabajo”, dijo. “Escuchan. Hacen preguntas. Aportan ideas. Se toman el pelo y se ríen juntos. Está claro que son siete amigos que, casualmente, están entre las personas más famosas de la Tierra”.
La ética de trabajo de BTS también ha dejado huella en Hamilton, quien, después de trabajar en el Super Bowl de este año, reunió a los siete integrantes de BTS para volver a verlo juntos. “Querían entender cómo se arma todo esto. Ese nivel de implicación por parte de un artista de esta talla es un verdadero regalo”.
Una asistencia colosal
Considerada ampliamente como la mayor boy band del mundo, BTS ha estado en pausa desde 2022 mientras sus integrantes completaban el servicio militar obligatorio en Corea del Sur, donde casi todos los hombres físicamente aptos están obligados a servir en el ejército durante 18 meses.
Los fans de BTS —conocidos como ARMY (siglas de “Adorable Representative M.C. for Youth”)— comenzaron a hacer fila temprano por la mañana y esperaron para poder acceder a un área vallada dentro de la plaza Gwanghwamun, el espacio público al aire libre en el centro de Seúl que también alberga el famoso Palacio Gyeongbokgung, donde se celebraba el evento del sábado. Quienes no tenían entradas también se reunieron alrededor del recinto, con la esperanza de ver aunque fuera un vistazo de sus ídolos.
“Este es el regreso del siglo”, dijo Hye Jin Lee, profesora clínica asociada de comunicación en la USC Annenberg School for Communication and Journalism en Los Ángeles. “Es la primera vez (en bastante tiempo) que vemos a BTS actuar como grupo. Algunos de los miembros se han centrado en sus carreras en solitario, así que será interesante ver cómo ha cambiado el propio fandom de BTS. Todo el mundo está esperando ver cómo será este regreso”.
“Pura alegría” es lo que Hamilton espera que los espectadores se lleven del concierto de este fin de semana. “Cientos de miles de personas van a estar en Seúl, dejándose llevar por la positividad de la música, y millones más lo verán desde todo el mundo. Quienes lo vean desde casa deberían sentirse tan presentes como quienes estén de pie en la plaza Gwanghwamun, sintiendo la emoción del regreso de la banda, el orgullo de Corea en un escenario mundial y el amor entre BTS y el ARMY que ha mantenido esto vivo durante cuatro años de espera”.
Aunque la entrada era gratuita, los asistentes debían reservar con antelación, y las entradas se agotaron de inmediato. Unidades policiales especiales y medidas de seguridad adicionales (incluidas secciones designadas para fans sin entrada y el cierre de sitios e instituciones culturales cercanas, como el Museo Nacional del Palacio de Corea, el Museo Nacional de Historia Contemporánea de Corea y el Centro Sejong para las Artes Escénicas) fueron desplegadas alrededor de la plaza para gestionar la gran afluencia prevista. También se desplegaron perros rastreadores para inspeccionar la zona ese día.
La Policía ha estado celebrando reuniones desde diciembre con el objetivo de garantizar la gestión de multitudes y la seguridad. Según la Policía, se desplegarían cerca de 6.000 agentes y más de 4.000 miembros de personal de seguridad de Hybe.
En una reunión del gabinete a principios de esta semana, el presidentede Corea del Sur, Lee Jae Myung, describió el concierto como “una oportunidad importante para demostrar la excelencia de la K-culture y la alta posición de Corea del Sur ante el mundo”, al tiempo que subrayó que la seguridad debe ser la máxima prioridad. Señaló que todas las autoridades pertinentes “deben mantenerse en máxima alerta y prepararse a fondo para todas las situaciones posibles”, incluidas “posibles amenazas terroristas”, aunque “la probabilidad no sea alta”.
Una relación altamente interactiva
BTS no es ajeno a ofrecer actuaciones gratuitas y de acceso público. En 2022, unos 50.000 asistentes llenaron el estadio Asiad en Busan —la segunda ciudad más poblada de Corea del Sur después de Seúl— para el concierto gratuito de BTS “Yet to Come in Busan”. El evento emblemático, destinado a apoyar la candidatura de Corea del Sur para albergar la Exposición Mundial de 2030, incluyó la primera interpretación en vivo del grupo de “Run BTS” y fue disfrutado por millones más que lo siguieron en línea. Este tipo de iniciativas son organizadas predominantemente (y también financiadas) por su agencia HYBE, con el apoyo de patrocinadores corporativos.
Una seguidora de BTS vista a través de mensajes escritos por otras personas durante un evento en Seúl en marzo de 2026 para promocionar el nuevo álbum del grupo.Kim Hong-Ji/Reuters
El enorme evento de este fin de semana marcó la primera aparición de BTS con todos sus integrantes en años y consolidó la conexión excepcionalmente profunda del grupo de k-pop con su vasta base de fans. En el centro del éxito de BTS está la comunicación altamente interactiva y constante que mantienen con ARMY. Apenas un mes antes, por el Día de San Valentín, BTS instaló muros de rosas en Seúl, Los Ángeles y Londres. Quienes visitaron estos pop-ups recibieron rosas gratis con códigos QR que enlazaban a una página interactiva que incluía una lista de reproducción musical seleccionada por sus integrantes. Al mismo tiempo, plantearon una pregunta críptica —“¿Cuál es tu canción de amor?”— que apareció en vallas publicitarias de todo el mundo.
“Mientras que los artistas pop occidentales y sus fans tienden a mantener una relación jerárquica convencional —celebridades como ídolos y fans como adoradores—, los ídolos del k-pop y sus fans a menudo construyen su relación más como socios comerciales”, dijo Stephanie Choi, profesora asistente de etnomusicología en la Universidad de Colorado Boulder. Ella cree que es un movimiento astuto. “Los fans funcionan como los promotores más eficaces, que son quienes mejor conocen a los ídolos”, dijo Choi, señalando que eventos como el concierto gratuito “generarían historias adicionales e historias compartidas que fortalecen aún más la relación ídolo–fan”.
Combinado con los temas del nuevo álbum de BTS, añadió Choi, esto también ayudaría a “promover el turismo entre los fans internacionales”.
Kim Yu-hyuk, analista del banco de inversión con sede en Seúl IBK Investment & Securities, estima que el regreso de BTS generaría al menos 2,9 billones de wones surcoreanos (unos US$ 1.930 millones), una cifra que, según Bloomberg, podría llegar a rivalizar con los US$ 2.000 millones de ingresos de la gira “Eras Tour” de Taylor Swift. “Arirang” ya supera los 4 millones de pedidos anticipados, y se espera que las ventas acumuladas alcancen aproximadamente 6 millones de copias, escribió, describiendo el impulso de la banda como “fuerte”. Añadió: “Se espera que este regreso vaya más allá del desempeño de BTS y sirva como una oportunidad para ampliar la trayectoria de crecimiento general de la industria del k-pop”.
El nuevo álbum de BTS ha generado mucha conversación sobre los significados detrás de su nombre, “Arirang”. Se cree que la canción coreana de la que toma su nombre se originó al menos durante la dinastía Joseon (1392–1910) y existe en cientos de variaciones. Al simbolizar identidad cultural, resiliencia y unidad, la melodía pasó a representar la resistencia coreana durante el dominio colonial japonés (1910–1945) y hoy cuenta con el reconocimiento de la UNESCO.
El tráiler de Netflix del concierto público, en el que aparece BTS con el palacio como telón de fondo tanto de día como de noche, sugería una especie de regreso cultural a casa para los integrantes, en un momento en que los jóvenes coreanos están redescubriendo activamente su herencia y redefiniendo su cultura para adaptarla a sus gustos.
Por ejemplo, aunque el hanbok normalmente se ha usado en ocasiones más especiales y no tanto de manera casual, se ha vuelto tendencia entre los locales y también a nivel internacional, a medida que estrellas del k-pop, incluidas BTS y Blackpink, lucen versiones modernizadas en sus videoclips. También se puede ver a muchos jóvenes visitantes de palacios antiguos y otras atracciones turísticas de Seúl alquilando hanboks en tiendas de renta, mientras que algunas marcas de moda lo han reinterpretado para un estilo de vida moderno.
Un camino a seguir para el k-pop
El regreso de BTS sin duda será observado con lupa, y hay quienes esperan que el grupo aporte energía renovada a la industria del k-pop, donde un número creciente de artistas no es étnicamente coreano. Muchos también cantan en coreano, además de en inglés y japonés. (Cuando Blackpink lanzó su nuevo miniálbum “Deadline” en febrero, fue distinto a su música anterior en que las canciones eran casi por completo en inglés). También se están formando grupos más nuevos, que se basan en el marco tradicional del k-pop pero cantan en idiomas distintos del coreano: Katseye en Estados Unidos, Santos Bravos de América Latina y DearALICE en el Reino Unido.
Fans que no pudieron conseguir entradas se toman selfies con boletos hechos por fans como recuerdo en la plaza Gwanghwamun, que será el lugar del concierto de regreso de BTS.Kim Hong-Ji/Reuters
“Lo que me parece interesante es que el título del álbum de BTS lleva el nombre del espíritu de Corea”, dijo Lee, de la USC Annenberg School. “Cuando se reveló, mucha gente se emocionó. Decían: ‘Oh, BTS va a mostrar cómo se puede hacer el k-pop’. Pero las 14 canciones (del nuevo álbum) tienen títulos en inglés y los nombres asociados a estos temas son como Ryan Tedder (compositor y productor discográfico estadounidense) y Diplo (DJ y productor musical estadounidense), así que ha habido cierta confusión sobre si será música más occidental”.
El viernes, cuando BTS lanzó el primer video musical de una canción (“Swim”) de su nuevo álbum, algunos espectadores lo interpretaron como un giro estratégico hacia el mercado del pop occidental. Con BTS a bordo de un barco deslizándose sobre un océano resplandeciente, la canción está cantada íntegramente en inglés. También participa la actriz estadounidense Lili Reinhart, conocida sobre todo por su papel en la serie dramática juvenil “Riverdale”, y fue dirigido por Tanu Muino, quien ha trabajado en videos nominados al Grammy para Lil Nas X y Harry Styles.
BTS zarpa en el “Arirang”: así es el video de “Swim”, su nuevo sencillo
A medida que BTS avanza en esta dirección, ¿corren el riesgo de perder el favor de los fans? Al fin y al cabo, constantemente surgen nuevos talentos y, durante su pausa, han empezado a pisarles los talones. Stray Kids, por ejemplo, ha superado a BTS en la ruptura de récords en la lista Billboard 200, al conseguir la mayor cantidad de álbumes consecutivos en el puesto número 1 entre los actos de k-pop hasta septiembre de 2025.
En opinión de Lee, hará falta mucho más que eso. “Si solo miramos los números, entonces parece que estos grupos se están acercando. Pero cuando se trata del poder de marca, no estoy segura de que sea lo mismo. Stray Kids han tenido mucho éxito, pero no tienen el mismo nivel de reconocimiento de nombre en Corea”; en particular entre una base de fans multigeneracional, dijo Lee. “Hay un orgullo nacional ligado al éxito de BTS”.
Tan sólida es la posición de BTS que, según Lee, incluso políticos locales están intentando subirse a su éxito. “Con las elecciones de mitad de mandato que se acercan en Corea, algunos políticos ven el concierto como una buena oportunidad de relaciones públicas… y lo están usando para destacar sus logros, aunque no hayan hecho nada (para que BTS actúe)”, dijo. “El k-pop siempre ha sido una parte importante del esfuerzo del Gobierno por aumentar su poder blando. El hecho de que BTS pueda usar el palacio para su actuación se debe a que han obtenido la aprobación de la ciudad de Seúl… que ve esto como algo que beneficia a Corea y que resalta la cultura y el patrimonio coreanos”.
“Solo un grupo del calibre de BTS puede hacer que esto suceda”.
Con información de Yoonjung Seo y Gawon Bae, de CNN.