El ministro del Interior, Diego Santilli, visitará este viernes la provincia de Corrientes para reunirse con el gobernador, Juan Pablo Valdés, en el marco de la ronda por la búsqueda de voluntades para aprobar la reforma laboral.
El funcionario viajará el día después de que la mesa política se reúna para dar una respuesta al pedido de los mandatarios provinciales patagónicos que reclaman la sanción de la Ley de Emergencia Ígnea.
Desde el corazón del Ejecutivo revelaron que hay grandes chances de avanzar en el pedido aunque debaten el formato.
En paralelo, el exlegislador del PRO retoma las rondas de contactos con los representantes provinciales para avanzar en la aprobación del proyecto de modernización laboral que tanto obsesiona al presidente Javier Milei.
Desde la cartera expresaron que durante el intercambio, la intención del representante del Ejecutivo es “avanzar en la aprobación de la reforma laboral, la Ley de Glaciares, el acuerdo con el Mercosur y la ley penal juvenil”.
El alfil negociador retomó una práctica que inició en diciembre, para obtener la sanción del Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal, y la replicó en los primeros días del año.
Hasta entonces se entrevistó con Ignacio Torres, con quien visitó las zonas afectas por el incendio forestal en Chubut; Leandro Zdero en Chaco; Alfredo Cornejo en Mendoza; Marcelo Orrego en San Juan; Rogelio Frigerio en Entre Ríos; y recibió al neuquino Rolando Figueroa.
Lo cierto es que una porción de los gobernadores aliados se muestran reticentes al articulado tributario de la reforma, en especial a la reducción pensada en Ganancias para las sociedades, lo que afectará la recaudación de las provincias. El punto es debatido por el estrecho círculo de funcionarios y legisladores desginados para sintetizar las determinaciones
En un contexto de tensión creciente con los gremios estatales y a semanas del inicio del ciclo lectivo, el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, reconoció que la provincia no cuenta con margen financiero para otorgar aumentos salariales en el corto plazo. El mandatario atribuyó la restricción a la caída de la coparticipación federal y a una deuda que la Nación mantiene con el distrito por unos $250.000 millones, un pasivo que, según afirmó, condiciona de manera directa cualquier recomposición de ingresos en la administración pública.
Caída de la coparticipación y reclamo por una deuda millonaria
Consultado este martes por la mañana en una rueda de prensa con cronistas radiales, tras una reunión mantenida el lunes con la ministra de Educación, Valdés evitó comprometer fechas o porcentajes de recomposición salarial. “Lo estamos trabajando”, respondió ante la consulta, aunque de inmediato aclaró: “Tenemos una situación compleja con la caída de la coparticipación”.
El gobernador puso el foco en el frente fiscal y reclamó al Gobierno nacional una deuda estimada en $250 mil millones, correspondiente al consenso fiscal. “Es una deuda importante”, sostuvo, al explicar que ese pasivo limita la capacidad financiera de la provincia, aun cuando aseguró que las cuentas provinciales se encuentran equilibradas.
Desde el punto de vista económico e institucional, la referencia a la coparticipación federal resulta central: se trata de uno de los principales ingresos corrientes de Corrientes y su retracción impacta de manera directa en la masa salarial, que constituye uno de los componentes más relevantes del gasto público provincial.
Presión sindical y educación en el centro del conflicto
Las declaraciones del mandatario se produjeron luego de un encuentro clave con la ministra de Educación, quien venía de reunirse con entidades sindicales del sector. En esa instancia, los gremios reclamaron el inicio inmediato de la discusión salarial, con especial énfasis en la situación de los docentes.
El reclamo adquiere mayor peso político y social ante la cercanía del inicio del ciclo lectivo, previsto en Corrientes para el 2 de marzo. La falta de definiciones concretas sobre los salarios mantiene en vilo a los trabajadores estatales, particularmente al sector educativo, históricamente sensible a los retrasos en la negociación paritaria.
Equilibrio fiscal, límites políticos y expectativas a corto plazo
Valdés intentó equilibrar el mensaje entre la prudencia fiscal y la contención política. Si bien insistió en que la provincia mantiene sus finanzas ordenadas, dejó en claro que el escenario macroeconómico y la relación financiera con la Nación reducen el margen de maniobra para otorgar aumentos salariales.
En términos de proyección, el reconocimiento explícito de la falta de margen fiscal anticipa un escenario de negociaciones tensas con los gremios estatales en las próximas semanas. La evolución de la coparticipación y una eventual definición sobre la deuda reclamada a la Nación aparecen como variables clave para destrabar, o no, la discusión salarial en Corrientes.
El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, se refirió al cierre de la empresa textil Alal en Goya, que dejó sin empleo a 260 trabajadores, y trazó un diagnóstico crítico sobre la situación de la industria correntina. Señaló la falta de ventas, la competencia con productos importados y las pérdidas acumuladas como factores determinantes, y confirmó que pedirá una audiencia con el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, entre el 9 y el 13 de febrero, para exponer el escenario que atraviesan las industrias correntinas.
Un cierre emblemático y un diagnóstico crítico sobre la industria
El cierre de la textil Alal en la ciudad de Goya volvió a encender las alarmas sobre la situación productiva en Corrientes. La empresa dejó en la calle a 260 trabajadores, en un contexto que, según el gobernador Juan Pablo Valdés, refleja un deterioro más amplio del entramado industrial provincial.
“Hoy es muy difícil que se sostenga una firma que tiene una pérdida de $900.000.000 porque justamente no tiene ventas. Y es muy difícil competir con empresas extranjeras, eso también complica”, afirmó el mandatario este martes 27 de enero, en declaraciones a cronistas radiales. Para Valdés, el cierre de Alal no es un hecho aislado, sino un síntoma de un proceso que impacta de lleno en la industria, el comercio y las pymes.
El gobernador remarcó que, hasta el momento, no se evalúa una asistencia provincial directa para los trabajadores afectados por el cierre de la firma goyana. No obstante, subrayó que el Gobierno de Corrientes acompañó a la empresa en los últimos años con distintas herramientas. “Facilitamos créditos a la empresa para poder tecnificar. La luz la pagan directamente a CAMMESA y nosotros siempre dimos todo lo que está a nuestro alcance”, sostuvo.
En ese marco, anticipó que el tema será planteado en el plano político nacional. “Este tema lo voy a plantear a Santilli ahora cuando nos reunamos esta semana”, indicó, en referencia al ministro del Interior.
Importaciones, falta de ventas y un escenario que se repite en otros sectores
Más allá del caso puntual de Alal, Valdés amplió su análisis al conjunto del aparato productivo provincial. “Hay preocupación industrial porque empieza a colapsar el sector. Competir con la importación con las empresas extranjeras es muy difícil. Es más costoso comprar un producto hecho en Argentina que hecho en otros países”, advirtió.
Según explicó, la falta de ventas atraviesa a distintas actividades. “Todos están preocupados porque no hay ventas, la industria yerbatera también, la forestal lo mismo”, enumeró, al anunciar que ya se solicitó una audiencia con el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, prevista para entre el 9 y el 13 de febrero. Allí, adelantó, se expondrá la situación de las industrias correntinas y el impacto que el actual contexto económico tiene sobre la producción local.
El diagnóstico del gobernador coincide con el planteo de los sectores empresarios de Goya, que señalaron que el cierre de Alal “golpea de lleno a la economía regional” y se inscribe en un escenario de fragilidad previa. En un pronunciamiento público, la Cámara Empresarial de Goya sostuvo que el fortalecimiento de la moneda, que “estimuló las importaciones casi sin control y en claro detrimento de la industria nacional”, aparece como uno de los principales factores que precipitaron el desenlace.
El reclamo empresarial y el impacto en la economía regional
La Cámara Empresarial de Goya calificó la decisión de la empresa como “drástica” y señaló que, si bien tomó por sorpresa a gran parte de la ciudadanía, existía la percepción de que “más temprano que tarde, esta situación podría concretarse”. En ese marco, evitó profundizar en las razones internas de la firma y dejó de lado valoraciones político-partidarias, pero puso el foco en las consecuencias sociales y económicas.
El comunicado expresó solidaridad “con la empresa Emilio Alal SCIFI, con los más de trescientos trabajadores que quedarán sin su fuente de ingresos, con quienes prestan servicios sin relación de dependencia y con los proveedores de materia prima, incluso aquellos radicados en otras provincias”. Además, instó a las autoridades municipales, provinciales y a los legisladores nacionales por Corrientes a ser “portavoces de un reclamo firme en defensa de las economías regionales”.
El cierre de Alal, una firma histórica en la segunda ciudad de la provincia, profundiza así un escenario de tensión en el entramado productivo local, donde la caída del consumo, el aumento de los costos relativos y la presión de las importaciones configuran un desafío que excede a una sola empresa.
El cierre de dos plantas de una histórica empresa textil volvió a sacudir al entramado productivo del nordeste argentino. En Goya, Corrientes, al menos 260 trabajadores quedaron sin empleo tras el anuncio de la hilandería Alal, mientras que otros 200 fueron cesanteados en Villa Ángela, Chaco. Este martes, desde las 10, los empleados goyanos y sus familias se concentran frente a la planta ubicada sobre Leandro N. Alem al 349, en una protesta que expone el impacto económico, social e institucional del actual contexto sobre la industria nacional.
La decisión empresaria se conoció ayer pasado el mediodía y generó un inmediato efecto expansivo en la segunda ciudad más importante de Corrientes, que vuelve a perder una de sus firmas emblemáticas. El cierre profundiza una crisis laboral que ya había golpeado a la comunidad en 2019, cuando más de 200 trabajadores quedaron sin empleo tras el cierre de Massalin Particulares, luego de 65 años de actividad en la ciudad.
Una empresa centenaria y un golpe al entramado productivo local
En el caso de Alal, se trata de una empresa textil con más de 100 años de existencia en el país, cuya salida del mapa industrial regional deja un vacío difícil de reemplazar en el corto plazo. Solo en Goya, el cierre implica la pérdida de 260 puestos de trabajo directos, afectando de manera directa a igual número de familias y generando un impacto indirecto sobre comercios, proveedores y servicios asociados a la actividad.
Según trascendió, la empresa atravesaba una situación económica crítica, con pérdidas mensuales estimadas entre 800 y 950 millones de pesos. Estas cifras, que dimensionan la magnitud del desequilibrio financiero, explican la decisión de cerrar las plantas productivas de hilados y telas tanto en Corrientes como en Chaco. En total, el ajuste alcanza a más de 460 trabajadores entre ambas provincias.
A nivel institucional, hasta el momento las autoridades provinciales no realizaron declaraciones públicas sobre el cierre, lo que incrementó la incertidumbre en una ciudad que ya había visto desaparecer su otra gran industria en los últimos años.
Importaciones, contrabando y costos: los factores detrás del cierre
El empresario textil Luis “Pinky” Alal explicó públicamente los motivos que llevaron a una decisión que definió como “no deseada”. En declaraciones al portal Agroperfiles, sostuvo que “lamentablemente llegamos a esta instancia, donde el contrabando de productos textiles como la apertura indiscriminada de las importaciones hacen muy difícil competir en un esquema de altísimos costos que la industria argentina no puede afrontar”.
Según el empresario, el contexto económico y comercial adverso, combinado con problemas estructurales de competitividad, tornó inviable la continuidad de las operaciones, sin que se vislumbren cambios relevantes en el corto y mediano plazo. La referencia apunta a un escenario donde la presión de productos importados y la informalidad erosionan la capacidad de las empresas locales para sostener niveles mínimos de rentabilidad.
Este diagnóstico se alinea con las dificultades que atraviesa el sector textil a nivel nacional, uno de los más sensibles a los cambios en la política comercial, los costos internos y la dinámica del consumo.
Expectativas de reapertura y tensión social en Goya
Pese al cierre, Alal dejó abierta una puerta a la recuperación. “Tenemos la esperanza de abrir otra vez la industria, las máquinas están listas”, afirmó, al destacar que se trata de maquinarias nuevas y con alta capacidad de producción. En ese sentido, remarcó que tanto los equipos como el personal permanecen disponibles, a la espera de un cambio de condiciones.
Con un mensaje cargado de simbolismo, el empresario sostuvo: “Somos algodoneros, somos optimistas. Somos como el algodón, fuerte, capaz de resistir muchas. El contexto nos empujó a cerrar, pero estamos listos para cuando las condiciones mejoren”.
Luis “Pinky” Alal
Mientras tanto, la concentración prevista frente a la planta de Goya refleja la dimensión social del conflicto. La protesta de trabajadores y familias busca visibilizar una crisis que trasciende a una sola empresa y reabre el debate sobre el futuro de la industria nacional, el empleo en las economías regionales y el rol del Estado frente a cierres que dejan cicatrices profundas en ciudades altamente dependientes de pocas actividades productivas.
La empresa yerbatera Las Marías puso en marcha un nuevo molino en su planta de Gobernador Virasoro, Corrientes, tras concretar una inversión de US$ 7 millones orientada a ampliar su capacidad productiva y sostener estándares de calidad reconocidos a nivel nacional e internacional. La iniciativa consolida el perfil industrial de la firma y profundiza un contraste estructural dentro del sector yerbatero: mientras las grandes industrias fortalecen su infraestructura, los productores primarios acumulan al menos 25 meses de pérdida de rentabilidad, en un contexto de desregulación del mercado.
La inversión, ya en etapa de puesta a punto, se ejecutó con componentes de origen nacional y con ensamblaje a cargo de técnicos locales formados por la propia empresa, que además desarrollaron parte de la tecnología electrónica incorporada a la nueva instalación. Desde la firma señalaron que el proyecto apunta a reforzar la competitividad, sostener la calidad y generar empleo en la región.
Inversión productiva, tecnología nacional y empleo local
El nuevo molino se integra a la estructura industrial de Las Marías con foco en eficiencia, trazabilidad y continuidad operativa. La utilización de componentes nacionales y la participación de equipos técnicos locales destacan un modelo de inversión que articula capacidad productiva, transferencia de conocimientos y empleo calificado en el norte correntino.
Durante una recorrida por la planta, el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, y la ministra de Industria de la provincia, María Herminda Gabur, representante suplente de Corrientes ante el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), acompañaron a directivos de la empresa en la visita a las nuevas instalaciones. En ese marco, el gobernador subrayó: “Las Marías, un orgullo correntino que genera empleo, agrega valor y lleva nuestra yerba mate al país y al mundo”.
Por su parte, la ministra explicó que “esta empresa emblemática y tan querida en nuestra provincia, con un desembolso de 7 millones de dólares, está poniendo en marcha un nuevo molino, más moderno y competitivo, buscando sostener su calidad reconocida por el paladar de muchos consumidores”.
El contraste del sector: expansión industrial y crisis en las chacras
La puesta en marcha del nuevo molino se produce en un escenario sectorial tensionado. Mientras las industrias de mayor escala amplían su capacidad productiva, los productores primarios atraviesan un proceso de empobrecimiento sostenido, con pérdida de rentabilidad durante al menos 25 meses. Este desfasaje expone los efectos distributivos de la desregulación del mercado yerbatero y reabre el debate sobre los beneficios y costos del nuevo esquema para los distintos eslabones de la cadena.
En la visita oficial también se analizaron demandas del sector yerbatero industrial, en un contexto que refleja quiénes resultan favorecidos por la actual dinámica del mercado. La inversión de Las Marías consolida a la industria yerbatera correntina como una de las más modernas y activas en términos de capitalización, si se computan además las mejoras en un molino nuevo y galpones realizadas por Playadito, ubicada a unos 30 kilómetros de Gobernador Virasoro.