Corrientes

El aserradero ASECOR de Virasoro paga salarios con vales y expone el deterioro del sector

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Un aserradero ubicado en Gobernador Virasoro comenzó a pagar parte de los salarios con vales, en un contexto de atraso en los haberes y caída del consumo interno que ya había sido advertido por referentes del sector. La situación, que surge del testimonio directo de trabajadores de la firma ASECOR, introduce un dato incómodo para la política productiva regional: cuando una actividad estratégica como la forestoindustria recurre a mecanismos informales de pago, la discusión deja de ser sectorial y pasa a ser estructural.

El hecho ocurre en una provincia que, junto a Misiones, concentra buena parte del complejo maderero del país. Y aparece en un momento donde el discurso público todavía apuesta a la expansión industrial basada en recursos forestales. La pregunta se vuelve inevitable: ¿se trata de un caso puntual de crisis empresaria o de una señal temprana de un ajuste más profundo en la cadena?

Un síntoma que desborda lo laboral

La situación en ASECOR se conoció a partir de testimonios difundidos por el portal Corrientes Hoy de trabajadores, quienes aseguran que “hace meses” no perciben sus salarios en efectivo y que, ante la falta de alternativas, aceptan vales para adquirir mercadería. La práctica no solo implica un deterioro directo del ingreso, sino que también tensiona los marcos regulatorios laborales vigentes.

El dato no es menor: el pago en vales remite a esquemas que históricamente fueron cuestionados por desnaturalizar la relación laboral formal. En términos concretos, limita la capacidad de los trabajadores para decidir sobre su consumo, reduce liquidez en economías locales y desdibuja la trazabilidad del salario.

El contexto empresarial tampoco es ajeno. Según se indicó, la firma tendría entre sus socios a una referente del sector maderero que recientemente había advertido sobre la crisis derivada de la caída del consumo interno. Esa lectura sectorial ahora encuentra una expresión concreta en el territorio.

Marco productivo: una cadena estratégica bajo presión

La industria maderera en la región se apoya en un esquema integrado que va desde la producción forestal hasta la industrialización y exportación. Sin embargo, el eslabón industrial —especialmente los aserraderos— suele ser el más expuesto a variaciones en la demanda y a los costos operativos.

Cuando el consumo interno se retrae, el impacto se traslada rápidamente a la actividad de transformación. En ese escenario, las empresas con menor espalda financiera enfrentan tensiones de liquidez que terminan trasladándose a la variable más sensible: el salario.

El caso de ASECOR se inscribe en esa lógica. No aparece como una decisión aislada, sino como la consecuencia de un desequilibrio económico que todavía no encuentra mecanismos de compensación. Y que, además, convive con un escenario donde otras provincias impulsan inversiones forestales de gran escala, buscando posicionar al sector como motor exportador.

Correlación de fuerzas: entre la crisis empresarial y la respuesta estatal

El episodio deja expuesta una zona gris en la articulación entre el sector privado y el Estado. Por un lado, la forestoindustria continúa siendo presentada como un eje de desarrollo regional. Por otro, emergen situaciones que cuestionan la sostenibilidad de ese modelo en el corto plazo.

En términos de poder, el caso coloca en tensión a varios actores: Empresas del sector, que advierten sobre la caída del consumo y la necesidad de sostener la actividad. Trabajadores, que quedan atrapados en esquemas informales para sostener ingresos. Estado, que enfrenta el desafío de garantizar condiciones laborales sin desarticular la producción.

La aparición de pagos en vales no solo afecta a los empleados involucrados. También introduce ruido en el conjunto de la cadena, porque puede anticipar conflictos laborales, inspecciones o incluso intervenciones regulatorias si la situación escala.

Además, impacta indirectamente en la economía regional: menos ingreso líquido implica menor circulación de dinero en comercios locales, lo que retroalimenta la caída del consumo que originó el problema.

Un escenario abierto: señales a monitorear

El caso ASECOR no define por sí solo el rumbo del sector maderero, pero sí funciona como indicador temprano. Sobre todo en un contexto donde la política económica nacional apuesta a la generación de divisas a través de complejos productivos como el forestal.

En las próximas semanas habrá variables clave a observar: Si la situación se replica en otras empresas del sector. Si aparecen respuestas institucionales para regularizar los pagos. Si el mercado interno muestra señales de recuperación o profundiza su retracción.

También quedará bajo análisis la capacidad del sistema productivo para absorber shocks de demanda sin trasladarlos directamente al empleo. Porque, en definitiva, el equilibrio entre competitividad y condiciones laborales sigue siendo uno de los puntos más sensibles de la agenda industrial.

Por ahora, el episodio en Virasoro pone en evidencia que, detrás de los grandes anuncios de inversión, la realidad cotidiana de algunas empresas empieza a mostrar fisuras que todavía no encuentran respuesta clara.

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Corrientes lanza un plan de $130.000 millones para sostener consumo y producción

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El gobierno de Corrientes puso en marcha una de las apuestas económicas más fuertes del año a nivel provincial: un programa de refinanciación por más de $130.000 millones para asistir a familias y empresas en un contexto de reacomodamiento macroeconómico. La iniciativa, presentada por Juan Pablo Valdés junto a Laura Sprovieri, no solo busca aliviar deudas, sino sostener actividad y empleo. El dato político es claro: en medio de un escenario nacional de ajuste, las provincias empiezan a desplegar instrumentos propios para amortiguar el impacto. La incógnita es si estos esquemas consolidan autonomía o evidencian límites estructurales.

El programa “Corrientes Sostiene”, anunciado inicialmente el 1 de marzo en la apertura de sesiones ordinarias, se formalizó ahora como política activa. Apunta a refinanciar pasivos de consumo y capital de trabajo con tasas subsidiadas y plazos extendidos. El volumen —$130.000 millones— lo posiciona como uno de los principales dispositivos de intervención económica en la provincia en los últimos años.

Un esquema provincial que replica experiencias y redefine el rol del banco público

La arquitectura del plan no es aislada. Se inscribe en una lógica que otras jurisdicciones ya vienen aplicando, con programas orientados a sostener el consumo y evitar una contracción abrupta de la actividad. En este caso, el Banco de Corrientes actúa como brazo financiero del Ejecutivo, articulando crédito subsidiado con objetivos de política económica.

El programa se divide en dos líneas. Por un lado, “Corrientes Sostiene Familias” prevé refinanciación de deudas de tarjeta desde $100.000 en 6 o 12 cuotas, con una reducción de tasa de 29 puntos. El alcance estimado es de 89.000 personas y un volumen de $90.000 millones.

Por otro, “Corrientes Sostiene Empresas” apunta a compañías con alta utilización de crédito o dificultades de pago. Permite refinanciar hasta el 80% de saldos en hasta 12 cuotas, con una reducción de tasa de 15 puntos. El impacto proyectado es de más de $40.000 millones sobre unas 1.400 empresas.

El diseño revela una decisión política: priorizar la continuidad del circuito económico antes que un enfoque estrictamente financiero. No se trata solo de crédito, sino de evitar una ruptura en la cadena de pagos.

Orden fiscal y capacidad de intervención: la base política del programa

El gobernador sostuvo que la provincia tiene “cuentas ordenadas”, una condición que habilita este tipo de políticas. Esa afirmación no es menor: en el actual contexto nacional, la capacidad de las provincias para desplegar programas propios depende en gran medida de su situación fiscal.

El plan se apoya en esa fortaleza relativa para intervenir en un momento donde la economía real muestra tensiones. La refinanciación de deudas personales y empresariales busca, en términos concretos, liberar ingresos disponibles, sostener el consumo y evitar cierres o recortes de empleo.

En paralelo, el rol del banco público aparece como un factor central. No solo canaliza recursos, sino que asume una lógica distinta a la banca privada, priorizando el impacto económico local por sobre la rentabilidad inmediata. Esa definición, explicitada por la conducción del banco, refuerza el alineamiento entre política financiera y estrategia de gobierno.

Impacto político: contención social y posicionamiento provincial

El lanzamiento de “Corrientes Sostiene” tiene una doble lectura en términos de poder. Por un lado, refuerza la capacidad del gobierno provincial para intervenir en la economía sin depender exclusivamente de herramientas nacionales. Por otro, funciona como mecanismo de contención social en un contexto de ajuste.

Los sectores directamente beneficiados —familias endeudadas y empresas con problemas de liquidez— representan núcleos sensibles para la gobernabilidad. Sostener su estabilidad financiera tiene impacto directo en el empleo, el consumo y, en última instancia, en el clima político.

Al mismo tiempo, el programa posiciona a la provincia dentro de una tendencia más amplia: la de los gobiernos subnacionales que comienzan a ocupar un rol más activo frente a la retracción del Estado nacional en ciertas áreas.

Un equilibrio en construcción: entre la asistencia y la sostenibilidad

El despliegue de un programa de esta magnitud abre interrogantes hacia adelante. La primera variable a observar será la adhesión efectiva: cuántas familias y empresas logran reestructurar sus deudas y en qué medida eso se traduce en una mejora real de su situación financiera.

También será clave el impacto sobre las cuentas públicas y el balance del banco provincial. Si bien el esquema se presenta como sostenible, el volumen de recursos comprometidos obliga a un seguimiento fino de su ejecución.

En paralelo, el contexto macroeconómico jugará un rol determinante. Si la actividad repunta, el programa puede funcionar como puente. Si la desaceleración se profundiza, la demanda de asistencia podría crecer más allá de lo previsto.

La decisión política ya está tomada: intervenir para sostener. Lo que queda por ver es si ese impulso logra consolidarse como herramienta estructural o si responde a una coyuntura que todavía está en movimiento.

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Valdés presentó en New York el gasoducto Chaco–Santa Catalina como carta política y productiva en la agenda internacional

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El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, cerró el jueves (12/03) su participación en la Argentina Week en Nueva York con una apuesta clara: colocar al gasoducto Chaco–Santa Catalina en el centro del mapa de inversiones para el nordeste argentino. Durante un panel de gobernadores realizado en el marco del encuentro, el mandatario provincial presentó la obra energética como una infraestructura capaz de redefinir el perfil productivo de la región y abrir nuevas oportunidades industriales.

La intervención funcionó, además, como el punto final de su gira en Estados Unidos. En un foro orientado a vincular a dirigentes provinciales con inversores y actores del sistema financiero internacional, Valdés eligió subrayar un mensaje político y económico concreto: la disponibilidad de gas natural podría transformar el escenario energético de Corrientes y generar condiciones para atraer capital productivo.

La pregunta que sobrevuela ese planteo es evidente. ¿Se trata simplemente de un proyecto de infraestructura o del intento de posicionar a Corrientes como un nodo energético en el nordeste, capaz de alterar la dinámica productiva regional?

Infraestructura energética y estrategia de desarrollo

En su exposición, Valdés explicó que la construcción del gasoducto Chaco–Santa Catalina tendría efectos directos sobre varios sectores de la economía provincial. Según detalló, la llegada del gas natural permitiría ampliar la capacidad productiva en áreas vinculadas a la logística, la industria química y el sector alimentario.

El planteo apunta a una ecuación clásica en la política económica regional: energía más accesible como motor para atraer inversiones. En ese marco, el gobernador sostuvo que la obra podría facilitar además la exportación de productos agroindustriales deshidratados, un segmento donde el acceso a energía competitiva suele ser un factor decisivo para la industrialización local.

Durante el panel también proyectó un horizonte más amplio. La infraestructura energética —según indicó— abriría la puerta al desarrollo de nuevos modelos de negocios vinculados al gas, como plantas de GNL o GNC.

El argumento se articula con una narrativa de desarrollo basada en infraestructura estratégica. En esa lógica, el gasoducto aparece no solo como una obra energética sino como una plataforma para reconfigurar cadenas productivas.

Energía, inversiones y posicionamiento regional

El mensaje del gobernador estuvo acompañado por una cifra que dimensiona el alcance del proyecto. De acuerdo con su exposición, el gas natural beneficiaría a más de 2,6 millones de personas en Corrientes y Misiones, con energía “más competitiva y limpia”.

En términos económicos, el planteo vincula tres variables: reducción de costos productivos, mayor eficiencia energética y menor impacto ambiental. Esa combinación suele ser central en los discursos dirigidos a potenciales inversores internacionales.

En ese sentido, Valdés enfatizó la necesidad de consolidar condiciones institucionales que respalden la llegada de capital. “Con reglas claras y un marco legal que promueve inversiones, Corrientes puede consolidarse como un nodo energético del NEA”, afirmó durante su intervención.

La estrategia se inscribe en una dinámica más amplia donde las provincias buscan posicionarse en el escenario internacional para captar proyectos productivos. En ese terreno, las obras de infraestructura energética funcionan como una carta de negociación política y económica.

Un proyecto que abre expectativas y desafíos

El cierre de la participación correntina en la Argentina Week dejó instalado un eje claro: la infraestructura energética como palanca de desarrollo regional.

Si el gasoducto Chaco–Santa Catalina avanza según lo proyectado, el impacto podría extenderse más allá del suministro energético. El acceso al gas natural podría modificar costos industriales, habilitar nuevas actividades productivas y generar un entorno más atractivo para inversiones.

Sin embargo, el escenario todavía depende de múltiples variables: la concreción de la obra, la capacidad de transformar disponibilidad energética en proyectos industriales concretos y la coordinación regional para aprovechar esa infraestructura.

Por ahora, la apuesta política quedó planteada en un escenario internacional. El desafío comenzará cuando ese proyecto de desarrollo tenga que traducirse en inversiones, producción y empleo dentro del territorio.

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Corrientes: impulsan un modelo que combina ganadería, conservación y créditos de carbono

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El pasado viernes 6 de marzo se realizó en la intendencia de Alvear una charla informativa sobre las acciones que la ONG Aves Argentinas viene desarrollando en la región.

Del encuentro participaron productores, vecinos, alumnos de la Escuela Agrotécnica J.M.M. (José María Malfussi), miembros de la Sociedad Rural, el secretario de Producción del municipio y el intendente de la localidad. Por parte de Aves Argentinas estuvieron presentes Hernán Casañas, Director Ejecutivo; Andrés Bosso, Coordinador del Programa NEA; Florencia Pucheta, del CECOAL-CONICET y Coordinadora del Proyecto Tordo Amarillo; Víctor Blanco, Responsable de la Reserva Campos del Aguapey; y Patricio Cowper-Coles, Coordinador Regional de la Alianza del Pastizal.

La jornada comenzó con una presentación institucional a cargo de Hernán Casañas, quien explicó que la organización adquirió recientemente un campo -conocido anteriormente como La Rosita, ubicado sobre la Ruta 36- con el objetivo de crear una reserva natural destinada a proteger una colonia de Tordo Amarillo (Xanthopsar flavus). Aves Argentinas trabaja desde hace diez años en la zona, realizando diferentes acciones de conservación para monitorear y comprender la situación de esta especie en la región.

Posteriormente, Andrés Bosso presentó oficialmente la Reserva Natural Campos del Aguapey, nombre que llevará a partir de ahora el establecimiento. Durante su intervención también repasó la trayectoria de Aves Argentinas en la creación de reservas naturales, estrategia orientada a conservar ecosistemas en áreas donde pueden verse seriamente amenazados.

Florencia Pucheta y Víctor Blanco expusieron sobre la importancia del Tordo Amarillo en los ambientes de pastizal de la zona y describieron el trabajo que se venía realizando en el campo La Rosita gracias a la colaboración de sus antiguos propietarios, tareas que continuarán ahora dentro del marco de la nueva reserva. La relevancia de esta especie radica en su estado de conservación: actualmente se encuentra catalogada En Peligro de Extinción (EN) según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

El cierre de la jornada estuvo a cargo de Patricio Cowper-Coles, quien presentó la Alianza del Pastizal, una iniciativa impulsada por Aves Argentinas en nuestro país con el objetivo de conservar la biodiversidad en establecimientos ganaderos, buscando integrar producción y conservación.

La Alianza del Pastizal nació hace dos décadas a nivel regional, impulsada por BirdLife International ante la preocupación por las transformaciones que las actividades productivas estaban generando en los pastizales templados del Cono Sur de América, uno de los ecosistemas más amenazados del planeta.

La pérdida de estos ambientes implica también la desaparición de muchas de las especies que los habitan, entre ellas el Tordo Amarillo. En este sentido, Cowper-Coles destacó el papel fundamental que cumplen los pastizales en la generación de servicios ecosistémicos, desde la filtración del agua de lluvia hacia las napas hasta el refugio para numerosas especies de flora y fauna amenazadas, además de su profundo vínculo con la cultura gauchesca de la región.

Actualmente, la Alianza del Pastizal reúne unos 200 establecimientos ganaderos distribuidos en 13 provincias, que en conjunto abarcan más de 650.000 hectáreas. Se trata de productores de distintas escalas que reconocen los beneficios productivos y ambientales de integrar dos conceptos que no son antagónicos: producir y conservar.

Durante la charla también se presentó el Programa Carbono del Pastizal, una iniciativa que busca generar un incentivo económico para los productores que adhieren a la misión de la Alianza. El programa se basa en la medición, generación y posterior comercialización de créditos de carbono de alta integridad.

Cowper-Coles destacó una característica particular de esta línea de trabajo: los productores que participan no deben asumir los costos de las mediciones de carbono orgánico almacenado en sus suelos, gastos que en otros proyectos suelen ser elevados y recaen sobre los establecimientos. También remarcó el rol de los pastizales como importantes sumideros de carbono, otro de los servicios ecosistémicos que estos ambientes brindan al planeta.

Finalmente, se agradeció especialmente a la Sociedad Rural por su colaboración en la convocatoria, y al intendente y su equipo, quienes -debido a las precipitaciones registradas antes del inicio de la actividad- pusieron a disposición el Palacio Municipal para la realización del encuentro. En un principio, la charla estaba prevista en las instalaciones de la Escuela Agrotécnica J.M.M., institución a la que Aves Argentinas también agradece por su acompañamiento desde el inicio de la organización de la actividad.

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Valdés en Nueva York: el gobernador de Corrientes participa del “Argentina Week”

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El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, viajará a Nueva York para participar del Foro Económico organizado por J.P. Morgan en el marco de “Argentina Week 2026”, un encuentro que reúne a dirigentes políticos y actores clave del sistema financiero internacional. La presencia del mandatario provincial en ese ámbito —confirmada este martes— lo coloca en una escena donde confluyen política, inversión y posicionamiento territorial, en momentos en que varias provincias buscan ampliar vínculos externos para impulsar sus economías regionales.

La agenda no será individual. Valdés compartirá el espacio con los gobernadores Ignacio Torres (Chubut), Claudio Vidal (Santa Cruz) y Rolando Figueroa (Neuquén). En paralelo, el grupo mantendrá reuniones con especialistas de la Organización de las Naciones Unidas y con el embajador argentino ante ese organismo, Francisco Tropepi. La participación en el foro financiero abre una pregunta política más amplia: hasta qué punto los gobernadores están construyendo una diplomacia económica propia para posicionar a sus provincias en el circuito internacional de inversiones.

El foro financiero como espacio de diálogo político y económico

El evento organizado por J.P. Morgan, una de las principales compañías globales de servicios financieros, se desarrolla dentro de la denominada “Argentina Week 2026”, un ciclo de encuentros en Nueva York que convoca a dirigentes políticos, inversores y analistas del sistema financiero internacional.

En ese marco, la participación de gobernadores argentinos adquiere un significado institucional particular. Los mandatarios provinciales llegan al foro no sólo como representantes políticos de sus territorios, sino también como interlocutores directos ante actores que influyen en decisiones de inversión y financiamiento.

El propio Valdés señaló que su presencia en la ciudad estadounidense apunta a profundizar los vínculos internacionales y promover iniciativas que impulsen el desarrollo regional en las provincias argentinas. Ese objetivo coloca la agenda del viaje en un terreno que combina diplomacia económica y estrategia territorial: acercar proyectos provinciales a espacios donde circula capital financiero y se discuten tendencias de inversión.

La agenda también incluye un encuentro con especialistas de la ONU, acompañado por el embajador argentino ante ese organismo, Francisco Tropepi. Ese diálogo amplía el alcance del viaje más allá del foro financiero y conecta la presencia de los gobernadores con espacios multilaterales donde se discuten agendas de desarrollo.

Gobernadores en la escena global: señales políticas y territoriales

La presencia simultánea de mandatarios de Corrientes, Chubut, Santa Cruz y Neuquén en un foro internacional refleja un fenómeno que viene creciendo en la política argentina: las provincias buscan construir canales propios de interlocución con actores económicos globales.

En ese movimiento se cruzan dos dimensiones. Por un lado, la necesidad de posicionar proyectos regionales ante potenciales inversores. Por otro, la búsqueda de mayor visibilidad política en ámbitos donde se define parte de la agenda económica que impacta en el país.

El foro de J.P. Morgan funciona en ese sentido como un escenario simbólico relevante. No es un ámbito gubernamental ni multilateral, sino un espacio donde el sector financiero global escucha y evalúa propuestas de actores públicos y privados. Para los gobernadores, participar allí implica trasladar la agenda provincial a un ámbito donde se construyen percepciones sobre riesgo, desarrollo y oportunidades económicas.

El encuentro también permite proyectar una imagen de articulación entre provincias que, pese a tener realidades económicas distintas, comparten la necesidad de atraer inversiones y fortalecer vínculos externos.

Diplomacia provincial y proyección internacional

La agenda en Nueva York forma parte de una tendencia que se observa con mayor frecuencia en los últimos años: los gobiernos subnacionales buscan ampliar su presencia internacional para impulsar estrategias de desarrollo económico.

En ese contexto, la participación de Valdés y de otros gobernadores en el foro económico se inscribe en una lógica de diplomacia territorial, donde las provincias intentan vincularse de forma directa con instituciones financieras, organismos internacionales y redes de cooperación.

El encuentro con representantes de la ONU agrega otra dimensión a ese movimiento, ya que conecta la agenda económica con debates globales vinculados al desarrollo regional.

Lo que ocurra en estos encuentros no se traduce necesariamente en anuncios inmediatos. Sin embargo, estos espacios suelen funcionar como plataformas de diálogo donde se gestan contactos, se presentan proyectos y se construyen narrativas sobre el potencial de cada territorio.

La presencia de gobernadores argentinos en “Argentina Week 2026” deja, por ahora, una señal clara: las provincias buscan ocupar un lugar propio en la conversación económica internacional. El verdadero impacto de ese posicionamiento dependerá de lo que ocurra después de los foros, cuando las conversaciones diplomáticas deban transformarse —o no— en iniciativas concretas.

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