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El maíz toca máximos de un año y medio y acelera las ventas en Argentina

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El mercado internacional de granos volvió a cambiar de escenario y el maíz quedó en el centro de la recuperación. Los precios del cereal alcanzaron máximos desde febrero de 2025 en Chicago, mientras que en Argentina el contrato a cosecha de abril llegó a US$ 199 por tonelada, su mayor valor desde el lanzamiento, impulsando la comercialización de la campaña 2026/27.

El movimiento combina varios factores. El relevamiento del Pro Farmer Crop Tour en Estados Unidos mostró rindes potenciales inferiores a los previstos por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) en algunos de los principales estados productores, mientras que el mercado también comenzó a incorporar una oferta mundial más ajustada. A eso se suma la recuperación de la demanda china de soja estadounidense, que también traccionó al complejo de oleaginosas, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

Maíz local: se aceleran las fijaciones de la cosecha nueva

Los negocios anticipados por maíz de la campaña 2026/27 mostraron un marcado repunte. Desde la semana del 15 de julio, en sintonía con la mejora del precio de maíz a cosecha (futuro abril), las ventas se aceleraron hasta tocar un pico en la semana del 5 de agosto. Así, al 12 de agosto, las ventas acumuladas de maíz nuevo llegaron a 2,14 Mt, de las cuales 1,47 Mt ya cuentan con precio firme, entre operaciones cerradas a precio hecho y compras a fijar ya definidas, es decir, cerca del 70% del total.

A mitades de esta semana, el contrato de maíz a cosecha (abril, MAI.ROS/ABR27) marcó un máximo desde su lanzamiento, con valores en torno a los 199 US$/t, una suba del 3,3% en las últimas 5 ruedas y más del 8,2% desde principios de julio. El precio spot, en cambio, avanzó a un ritmo más moderado: el jueves, el precio pizarra cerró en 184,5 US$/t, apenas 2,8% por encima del nivel de principios de julio. En ese marco, tanto el pase a diciembre como el pase a abril se ampliaron con fuerza: de 7,3% y 2,3% TNA a fines de julio pasaron a 26% y 12,4% TNA a mitad de esta semana, respectivamente.

Esta mayor brecha entre el precio spot y el diferido no solo impulsó la comercialización y las fijaciones de la cosecha nueva, sino que también se tradujo en un mayor volumen operado en contratos de futuros A3. Al 14 de agosto se habían negociado 2,42 Mt de maíz, volumen totalmente récord para esta altura del mes en los últimos 5 años.

En el campo, el avance de las labores de cosecha de maíz de la actual campaña 2025/26 esta semana alcanzó, según SAGyP, el 92% del área estimada a trillar, con un rezago de 6 puntos porcentuales respecto al promedio de las últimas cinco campañas. Las labores siguen avanzando a paso lento, condicionadas por semanas de clima húmedo y nuboso, y se mantienen las alertas por la demora en la recolección y el secado de los granos en algunas zonas.

De todos modos, la mayor oferta estacional de granos colaboró en deprimir los precios spot en relación con los contratos diferidos, explicando la rapidez con que evolucionó el pase en apenas unos días. Por su parte, los compromisos de line up actuales, que rondan los 1,8 millones de toneladas, se encuentran en un nivel similar al promedio de los últimos cinco años para esta época.

Rally en Chicago: el Pro Farmer Tour empuja los precios por encima del pico de Ormuz

Esta semana tuvo lugar el Pro Farmer Crop Tour en Estados Unidos, donde la agencia realiza un relevamiento in-situ de condiciones de los cultivos en los principales estados productores. Los resultados no fueron demasiado alentadores, ya que se observaron rindes para el maíz y números de chauchas de soja inferiores al promedio en varios estados relevantes para la producción de granos gruesos.

Para los rindes de maíz, los resultados observados en la encuesta muestran importantes discrepancias con lo estimado por el USDA. En general los rindes relevados por Pro Farmer fueron peores a lo estimado por la agencia norteamericana, empujando al alza los precios. Iowa, Illinois y Nebraska, que juntos acumulan 38% del área sembrada de maíz, tuvieron diferencias negativas muy importantes respecto a los rindes del años pasado, mientras USDA fue más optimista. 

Para la soja, los resultados del Pro Farmer Tour también fueron más pesimistas que lo relevado por la agencia estadounidense. En Dakota del Sur, Ohio, Illinois e Indiana, que agrupan el 34% del área sembrada, las discrepancias para el número de chauchas por metro cuadrado fueron significativas, explicando parte del rally en Chicago.

En Chicago, el maíz nuevamente tomó impulso y llegó a máximos desde febrero de 2025. En la previa a la salida del WASDE de agosto, los contratos más operados de maíz y soja cotizaban en US$ 181/t y US$ 429/t, respectivamente. Con la nueva información oficial sobre la mesa, las expectativas se reajustaron y los precios subieron hasta US$ 198/t y US$ 454/t (6,6% y 5,6%), reflejando el cambio de expectativas para los rindes de los granos gruesos.

Manteniendo el foco en maíz, los menores rindes estimados se suman a la preocupación por balances globales de oferta más ajustados. Por un lado, los daños causados por la ola de calor europea llevaron a USDA a proyectar que la producción del cereal en la Unión Europea será de 50,2 Mt, el guarismo más bajo en 19 años. Otras estimaciones difieren levemente, con la Comisión Europea estimando 51,9 Mt y Argus 48 Mt (cerca de -20% interanual).

Algunas consultoras privadas suman sus estimaciones para lo que fue una campaña europea para el olvido. El caso más crítico es Francia: mientras el Ministerio de Agricultura francés proyecta una cosecha de 9 Mt, 35% inferior a la del año pasado, Argus Media estima apenas 6,9 Mt, el menor volumen desde 1976, y otras consultoras como Expana también ubican la producción por debajo de 7 Mt. En Alemania, el deterioro también es significativo, con la asociación de cooperativas DRV proyectando una producción de 4,24 Mt, 14% menos que el año anterior. 

De esta forma, la relación stock/consumo de maíz para la 2026/27 queda en su nivel más bajo para las últimas 10 campañas. 

El comercio global de maíz está en alerta, ya que las disrupciones en el Mar Negro continúan y cada vez resta menos para la cosecha de maíz en Ucrania. Este importante origen (el 4° mayor exportador mundial), que cosecharía cerca de octubre, viene sufriendo el bloqueo de sus capacidades exportadoras, obligando a muchos productores a almacenar grandes cantidades de trigo y cebada. El almacenamiento está abarrotado, queda poco espacio ocioso, y, de continuar las dificultades para exportar, esto podría obligar a retrasar la cosecha de maíz en Ucrania, lo que daría una ventana de ventaja para el tardío argentino.

China acelera las compras de soja estadounidense de campaña nueva

El otro factor que jugó un papel fundamental para las subas de la soja en Chicago fue la consolidación de las compras por parte de China. El gigante asiático viene acelerando a paso firme las compras de soja estadounidense, sobre todo hacia la mercadería de campaña nueva. Al 2 de julio, el gigante asiático explicaba apenas el 7% de las compras comprometidas de soja 2026/27, mientras que al 13 de agosto esa participación había trepado al 48%, una recomposición marcada en poco más de un mes con un total de 5,69 Mt compradas de campaña nueva. Se estima que China importará al menos 25 Mt de porotos norteamericanos durante 2026, dentro de los 115 Mt que el USDA proyecta que el país adquirirá desde todos los orígenes. De concretarse, el volumen dejaría las compras en línea con las 24,2 Mt del ciclo 2024/25, revirtiendo la caída interanual que dejaron las tensiones comerciales en 2025/26.

El dato es especialmente relevante porque el reacomodamiento se da tras años en los que China volcó el grueso de su demanda hacia Brasil. Según la Asociación Nacional de Exportadores de Cereales (ANEC), entre enero y julio de 2026 China absorbió el 71% de las exportaciones brasileñas de soja, muy por delante de España (4%) y de Tailandia, Turquía e Irán (3% cada uno). El porcentaje, sin embargo, marca un retroceso frente al año pasado: en 2025 el destino asiático concentró cerca del 80% del total embarcado por Brasil. 

Con una demanda que no da señales de aflojar, la clave pasa por cómo se reparte esa torta entre orígenes. La ventana de negocios estadounidense se abre, de modo que los próximos meses definirán si el repunte actual se consolida o si Brasil vuelve a recuperar terreno. Un frente a seguir de cerca, sobre todo por su incidencia en las primas de exportación y en el reordenamiento de los flujos comerciales sudamericanos.

En lo que respecta al impacto en precios, tanto el impulso por la demanda china como los resultados del Pro Farmer Crop Tour impulsaron a la soja a niveles apenas por debajo de los alcanzados a finales de julio y superando valores desde mayo de 2024. En el plano local, este efecto fue trasladado a la pizarra de soja, que a finales de esta semana cotizaba a $525.000 o US$ 352,8/t, acumulando una suba del 9,4% desde principios de julio en dólares y ubicándose su nivel más alto para el 2026.

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Todavía resta vender el 30% de la cosecha de trigo y el Mar Negro sostiene los precios

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Con el 95% del área de trigo nuevo ya sembrada, la campaña argentina entra en una etapa en la que la comercialización vuelve a quedar bajo la lupa. El 70% de la producción 2025/26 ya fue comprometido, pero todavía resta comercializar un volumen significativo: unos 7,2 millones de toneladas, si se excluye el uso previsto para semilla de la cosecha de trigo. A eso se suman cerca de 9 millones de toneladas que todavía no tienen precio fijado.

El dato reflejado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) muestra una diferencia importante respecto del comportamiento habitual del mercado. A esta altura del año, las últimas cinco campañas promedian una comercialización del 86%, mientras que la campaña actual alcanza el 70%. Sin embargo, el volumen efectivamente vendido, unas 19 millones de toneladas, se encuentra en línea con el máximo histórico registrado en 2022, producto del fuerte salto de la cosecha.

La tensión en el Mar Negro sostiene los precios y las fijaciones de trigo nuevo. Repunte el line up del complejo soja. En Chicago la oleaginosa y el maíz acumulan pérdidas del 5 y 6% desde el pico de julio y el clima suma volatilidad.

1. Trigo: la región del Mar Negro en el ojo de la tormenta

Con el 95% del área de trigo nuevo ya sembrada en Argentina, sigue pendiente de comercialización un remanente considerable de la campaña actual. De la mano de un fuerte salto en el volumen cosechado, a la fecha se comercializó el 70% de la campaña 2025/26, por debajo del 86% que promedian las últimas cinco campañas a esta altura del año. En volumen, sin embargo, las 19 Mt de trigo ya vendidas se encuentran en línea con el máximo histórico que anotaron en 2022. Si se excluye la previsión de uso de trigo para semilla, el remanente para comercializar en lo que resta de la campaña es de 7,2 Mt, mientras que las toneladas que todavía no tienen precio hecho se acercan a 9 Mt.

Aun así, el ritmo de comercialización se mantiene firme semana a semana y el dato saliente de julio estuvo en las fijaciones, particularmente del trigo nuevo. Entre la semana del 8-jul y la del 29-jul, el volumen de trigo 2026/27 con precio hecho creció en 573.000 t; ello es, 4,5 veces el registro de la campaña nueva anterior (2025/26) para ese período y más que duplicando el promedio de los últimos cinco años. El que no acompañó con el mismo ímpetu fue el trigo de la campaña en curso, que sumó 1,19 Mt en el mismo período, un 14% por encima del año pasado, cuando la producción era casi un 50% menor a la de esta campaña.

Detrás de esta dinámica está la mejora de las cotizaciones. El precio pizarra para el trigo ganó 9,7 USD/t desde principios de julio hasta alcanzar los US$ 209/t al 4 de agosto (+5%), mientras que la nueva cosecha, medida por el futuro a diciembre, llegó a US$ 218,9/t a mediados de esta semana, casi 20 US$/t más que a comienzos de mes (+9%). El resultado es una brecha creciente entre disponible y diferido: el pase hacia las posiciones de diciembre y enero rindió para estos últimos días entre 13% y 20% TNA, máximos de cinco años para esta altura del año, un incentivo concreto para retener mercadería y capturar el carry. Ese premio al diferido tuvo su correlato en una actividad inusual en el mercado a término A3: el volumen operado en diciembre y enero superó, medido en toneladas de trigo, las 1,68 Mt en julio, el triple de lo habitual para esta altura del año y el mayor registro mensual conjunto para estos contratos en los últimos cinco años.

El sostén de fondo sigue viniendo del Mar Negro. Rusia restringió el mes pasado el transporte marítimo a través del Mar de Azov luego de un ataque de drones ucranianos sobre varios buques rusos, lo que generó desde ese entonces una fuerte volatilidad en el valor del trigo. Esto ocurre dado que el conflicto golpea de lleno al cereal, uno de los principales productos de exportación de la región, donde ambos países concentran cerca del 30% de las exportaciones totales del cereal a nivel global según datos del USDA. Según fuentes de Reuters, los costos de seguro de guerra para los fletes que salen del Mar Negro han aumentado hasta el 2% del valor de un barco, desde alrededor del 1% hace 2 semanas. Esto provocaría que muchos compradores se muestran reticentes a tomar cargas desde puertos de la zona. 

Como consecuencia de las dificultades para colocar granos en el mercado externo, la creciente prima de riesgo y la presión de cosecha, los precios ucranianos y rusos respondieron de forma distinta a la tendencia alcista global: los valores FOB de ambos orígenes vienen corrigiendo a la baja para no perder competitividad, con caídas de hasta el 2% desde el inicio de la guerra, suceso que estaría volviendo a Argentina uno de los orígenes menos competitivos al haber acompañado el cereal argentino la suba de precio generalizada del cultivo en hasta 5,3%. 

En este sentido, Argentina quedó entre los orígenes menos competitivos en el mercado FOB. Aunque este hecho suele ser común para esta altura del año, donde el hemisferio norte se encuentra en plena cosecha, este año resultaría ser atípico por la oferta remanente argentina. Incluso el C&F del trigo ruso para Brasil se ubica en valores apenas superiores al argentino, en un año donde la baja proteína del trigo disminuyó la demanda de nuestro vecino para el cereal. Esto se refleja en los niveles de line-up, que al 4 de agosto rondan las 339.350 t, un nivel promedio a los demás años, cuando hoy queda mucha más oferta restante para colocar. 


2. Repunta el line up del complejo soja, pero la comercialización no le sigue el pulso

El line up del complejo soja no para de subir y ya está en el segundo nivel más alto del último lustro a esta altura del año. El producto que más apuntaló los programas de embarques fue la harina de soja, aunque en general aceite y porotos también vienen elevando la programación. Sin embargo, la comercialización de porotos no mostró un dinamismo proporcional en las últimas semanas.

Las exportaciones totales del complejo soja hasta julio inclusive se estiman en 16,48 Mt (medido en porotos equivalentes), mientras en el mercado local se comprometieron 23,73 Mt. Esta diferencia lleva a entender que la exportación está bien abastecida de materia prima para industrializar y exportar, sin necesidad de buscar concretar negocios en el mercado interno en lo inmediato. Con ello además se explica que, aunque el line up se haya visto dinamizado, la comercialización de porotos no haya respondido en la misma magnitud durante las últimas semanas. 

Desde el lado de la oferta, aunque la escalada de precios de las dos semanas anteriores en Chicago (y en el mercado local) coincidió con mayores volúmenes comercializados, estos no se alejaron demasiado de la media. La principal reacción se observó en las fijaciones, que en esas dos semanas acumularon 1,89 Mt, cuando en las quincenas anteriores las fijaciones fueron de 1,36 Mt en promedio.

Dando vuelta la página, en lo que refiere a maíz, previo al desplome de precios en Chicago, el disponible había llegado a ofrecerse hasta en $280.000 (US$ 190/t). En aquel momento, la comercialización se apuntaló de inmediato y se enlazaron tres semanas de altos volúmenes: 3,7 Mt, contra las 1,78 Mt de las semanas anteriores. También las fijaciones se vieron fuertemente movilizadas, siendo la semana del 22 de julio la de mayor volumen con precio asignado en lo que va de la campaña, coincidente con la escalada de precios.

Sin embargo, el traspié de los precios en Chicago dejó de dar soporte a los precios locales de maíz, con la pizarra cayendo a los últimos días a $275.000/t (US $185) y tanto las fijaciones como la comercialización se vieron resentidas: los compromisos cayeron a 0,69 Mt (promedio de últimas cinco semanas de 1,0 Mt), mientras las fijaciones fueron de 0,49 Mt (vs 1,0 Mt promedio de cinco semanas).

En materia de cotizaciones de soja, la aguda caída de precios en Chicago siguió profundizándose durante esta semana, aunque todavía no se trasladó del todo a las cotizaciones locales. La soja sigue por encima de los $500.000/t y el panorama comercial se mantuvo firme, pactándose 0,75 Mt esta última semana , aunque en materia de fijaciones la semana fue la más magra desde abril.


3. Los futuros de soja y el maíz retroceden entre 5 y 6% en Chicago

Luego de alcanzar máximos de dos años para soja y desde mayo para el maíz, las cotizaciones de los granos gruesos en Chicago siguen reajustando a la baja, acumulando pérdidas de 5 y 6% desde el pico del 24 de julio. Los granos copiaron la misma tendencia que el petróleo, que vuelve a negociarse entre 80 y 84 USD/bbl. La creciente expectativa por un nuevo intento de desescalada militar entre EE. UU. e Irán arrastró a los energéticos hacia abajo y con ello continuó el desarme de posiciones largas por parte de los fondos especulativos.

Más allá de los reajustes recientes, las cotizaciones se están negociando en un escalón más elevado que a principios de año: 11% más para soja y 5,3% más para el maíz. Entre los sucesivos conflictos geopolíticos, su impacto en energía, insumos claves y las expectativas de oferta, más el creciente impulso a la industria de biocombustibles, resultaron en un mix de factores alcistas en la plaza norteamericana. 

Sin embargo, ya adentrados en agosto, ventana crítica para la definición de rindes de soja y maíz en Estados Unidos, el pronóstico climático juega un papel clave más que en cualquier otra época del año. Más del 50% de la soja y el maíz se encuentran atravesando condiciones de sequía actualmente, el segundo registro más alto en los últimos quince años para esta época. En su último informe, el USDA ajustó a la baja en dos puntos la superficie de maíz en condiciones buenas a excelentes (61%, 12 p.p. menos que el año pasado) y mantuvo la calificación para la soja (63%, 6 p.p. menos que el año anterior).

Las lluvias recientes moderaron las alertas en Chicago, aunque eso no se haya visto reflejado en los informes de condiciones de cultivos. Hacia delante, el pronóstico marca precipitaciones apenas por encima de lo normal para la región del Medio Oeste estadounidense. En un escenario donde los milímetros son tan esperados por el mercado y donde los fondos aún mantienen una cartera profundamente comprada tanto en soja como maíz, la confirmación de lluvias funciona como luz verde para continuar con el desarme de posiciones en futuros, presionando sobre las cotizaciones. A la inversa, en un contexto donde no sobra humedad, la eventual ausencia de los milímetros direccionaría los precios en el sentido contrario. Dado el punto de partida inicial, el mercado de granos promete creciente volatilidad para todo el mes de agosto.

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