El Tesoro busca postergar vencimientos en dólares con una nueva licitación
La Secretaría de Finanzas realizará el martes 22 de septiembre una nueva licitación de conversión de deuda en dólares mediante suscripción en especie. La operación permitirá a los tenedores de la LELINK D30S6, con vencimiento el 30 de septiembre, canjear ese instrumento por títulos con vencimientos posteriores: la LELINK D30O6, el 30 de octubre; la LELINK D30N6, el 30 de noviembre; o el bono dólar linked TZV28, con vencimiento el 30 de junio de 2028.
La operación no implica una colocación tradicional por efectivo. Los participantes que resulten adjudicados deberán entregar títulos D30S6 que ya tienen en cartera y recibirán a cambio nuevos instrumentos dólar linked. El mecanismo se encuadra en el artículo 2° del Decreto 846/2024, que habilita este tipo de operaciones de conversión de activos.
La decisión se produce en un contexto en el que Finanzas viene utilizando operaciones de conversión para administrar el perfil de vencimientos del Tesoro. En agosto, una operación similar permitió convertir parte de una LELINK con vencimiento a fines de agosto hacia instrumentos con vencimientos posteriores, incluyendo la D30S6 y la D30O6.
Tres alternativas para el mismo vencimiento
Los tenedores de la D30S6 tendrán tres opciones. La primera será la LELINK D30O6, una reapertura con vencimiento el 30 de octubre de 2026. La segunda será la LELINK D30N6, también una reapertura, con vencimiento el 30 de noviembre. La tercera alternativa extenderá considerablemente el plazo: el bono dólar linked TZV28 vencerá el 30 de junio de 2028.
En los tres casos, el parámetro de la licitación será el precio. Los participantes deberán indicar la cantidad de valor nominal que desean recibir y el precio en dólares por cada VNO de USD 1.000. El monto máximo a colocar estará limitado por la normativa vigente.
La estructura permite que el mercado defina cuánto valor está dispuesto a aceptar para extender el plazo de los instrumentos. Para los inversores, la decisión implica comparar el rendimiento implícito y el plazo de cada alternativa; para el Tesoro, significa transformar un vencimiento concentrado a fines de septiembre en obligaciones con fechas posteriores.
La lógica es particularmente visible en la tercera opción. El salto desde el 30 de septiembre de 2026 hasta junio de 2028 extiende el horizonte de repago en aproximadamente 21 meses. No se trata, por lo tanto, de una simple renovación del vencimiento inmediato, sino de una herramienta para modificar el perfil temporal de la deuda.
Cómo funcionará la conversión
La recepción de ofertas comenzará a las 11:30 del martes 22 de septiembre y finalizará a las 15:00. La liquidación se realizará el viernes 25, bajo modalidad T+3.
La cantidad de D30S6 que deberá entregar cada participante no será idéntica al valor nominal del nuevo instrumento recibido. Finanzas utilizará una fórmula que relaciona el valor nominal del nuevo título, su precio de corte y el precio de mercado ajustado de la D30S6. El resultado será redondeado a la denominación mínima correspondiente.
La operación tiene además una exigencia operativa concreta. Antes de las 17 horas del jueves 24 de septiembre, los participantes con ofertas aceptadas deberán transferir una única vez los títulos D30S6 desde su cuenta en la CRYL del Banco Central hacia la cuenta de la Secretaría de Finanzas.
Quienes tengan los títulos depositados en Caja de Valores deberán realizar previamente la transferencia hacia su cuenta en CRYL para cumplir con el plazo establecido. El procedimiento busca asegurar que el activo utilizado como contraprestación se encuentre efectivamente disponible al momento de la liquidación.
Un mecanismo que modifica el calendario, no elimina la deuda
La operación debe leerse como una herramienta de administración de pasivos. El Tesoro no cancela la obligación económica asociada a los títulos que ingresen a la conversión: reemplaza un instrumento próximo a vencer por otro con una fecha posterior.
Ese mecanismo permite distribuir los compromisos financieros en el tiempo, aunque el resultado final dependerá de cuánto VNO de la D30S6 sea efectivamente convertido y de los precios de corte que surjan de la licitación.
El antecedente inmediato muestra que este tipo de operaciones ya forma parte de la estrategia de Finanzas. En la licitación de agosto para convertir la D31G6, el total adjudicado representó 34,12% del valor nominal en circulación del título elegible.
La nueva convocatoria agrega además una particularidad: ofrece un bono con vencimiento en 2028 como alternativa a dos letras de corto plazo. Esa estructura permite a los tenedores elegir entre una extensión relativamente breve o una salida hacia un instrumento de mayor duración.
Si algún participante incumple con la entrega de la D30S6 comprometida, la Secretaría de Finanzas podrá liquidar la operación mediante un débito en pesos, calculado sobre el valor efectivo del nuevo instrumento, con un factor adicional de 1,20 y el tipo de cambio de referencia del Banco Central correspondiente al día establecido para la liquidación.
El viernes 25 de septiembre, la CRYL acreditará los nuevos instrumentos en las cuentas de los participantes adjudicados. De esta manera, la licitación tendrá como resultado concreto una transformación del calendario de vencimientos: parte de la deuda que originalmente debía resolverse a fines de septiembre podrá trasladarse a octubre, noviembre de 2026 o junio de 2028, según las condiciones que surjan del mercado.
