Restituyeron los restos de Arturo Franzen y Manuel Parodi Ocampo, víctimas de la Masacre de Margarita Belén
Cuarenta y cuatro años después de ser asesinados por la dictadura militar, los cuerpos de Luis Arturo Franzen y Manuel Parodi Ocampo fueron finalmente restituidos a sus respectivas familias, tras permanecer durante décadas sepultados con identidades cambiadas.
EL intercambio de cuerpos se realizó bajo la certificación de la Jueza Federal de Chaco, Zunilda Niremperger, el Secretario de Gobierno de Posadas, JUan Pablo Ramirez y las familias de Franzen y Parodi Ocampo.
La jueza federal de Chaco, Zunilda Niremperger, destacó que la ceremonia de restitución constaba de dos partes, primero la exhumación del cuerpo de Manuel Parodi Ocampo, su traslado hasta el cementerio Tierra de Paz y allí la exhumación del cuerpo de Arturo Franzen y colocación de los restos de Manuel. Posteriormente se realizaría la colocación de los restos de Arturo junto a sus padres en el Cementerio La Piedad.

Además explicó que “ordené con anterioridad que se vaya comenzando la excavación, pero las autoridades municipales prefirieron que estemos todos presentes para que no haya ningún tipo de inconveniente y los familiares también puedan asistir a este proceso”.
“De mi parte agradezco a todos los que están acá, a la prensa, a las autoridades municipales que nos permitieron realizar la medida, al Juzgado Federal de la doctora Skanata, que posibilitó también que esto se lleve adelante, y nos pareció muy importante no solo para las familias sino para toda la sociedad”, dijo Niremperger.
También destacó que “es un acto elemental porque vemos en esta confusión de restos humanos, la falta de personificación que hubo y de desconocimiento por parte del Estado, previo a todas las personas, como también después cuando confundieron los cuerpos, dándole un cuerpo a la familia equivocada”. Y subrayó que “se trata de corregir hoy desde el lugar que cada uno ocupamos” y “buscar paz para las almas de quienes desaparecieron pero también para los familiares“.
Graciela Franzen, hermana de Arturo destacó que este es un acto de reparación en el marco de la larga lucha por Memoria, Verdad y Justicia. Remarcó que la lucha sigue ya que aún hay familias que no saben donde están los cuerpos de sus parientes y quedan unos 400 niños apropiados durante el Proceso que deben ser reintegrados a sus familias.
Manuel Parodi Ocampo y Luis Arturo Franzen fueron dos de los presos políticos misioneros ejecutados el 13 de diciembre de 1976 en la Masacre de Margarita Belén (Chaco). En el hecho, presentado como un intento de fuga por parte de las autoridades militares, fueron asesinadas al menos 22 personas, de las cuales 4 aún se encuentran desaparecidas.
En el caso de Parodi y Franzen, si bien los militares formalizaron la entrega de los cuerpos a sus familiares lo hicieron en un clima de terror y hostilidad, en el cual se les prohibió a las y los deudos verificar la identidad de los cuerpos que recibieron.
En ese contexto se sepultaron los cuerpos en el Cementerio La Piedad. Años después, la familia Parodi trasladó los que creía que eran los restos de Manuel al Cementerio Parque Tierra de Paz.
Sin embargo, siempre hubo dudas sobre la identidad de los restos, las que crecieron tras confirmarse que ya había ocurrido en la provincia la entrega de un cuerpo distinto al que se informó. Se trata de Carlos Alberto Duarte, otro de los misioneros asesinados en Margarita Belén. En el 2010 el Equipo Argentino de Antropología Forense, a pedido de su familia, determinó que los restos sepultados en el Cementerio de Puerto Esperanza, no corresponden a Carlos, cuyo destino es desconocido hasta ahora, así como la identidad del cuerpo que fuera entregado a su familia. Desde ese entonces Carlos Alberto Duarte está declarado desaparecido.
Con este precedente la familia de Franzen comenzó en 2016 una búsqueda para corroborar si el cuerpo que les fue entregado era el de Arturo. El Juzgado Federal N° 1 de Chaco, hizo lugar al pedido y autorizó al Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) a exhumar el cuerpo y realizar las pruebas pertinentes.
Allí se comprobó que no había correspondencia con los restos entregados a la familia, se realizó la búsqueda de Arturo. En 2019 al corroborarse que hubo un cambio con los restos de Manuel, la Jueza Zunilda Niremperger autorizó al procedimiento de restitución.
Luego de los resultados las familias se pusieron en campaña para realizar el intercambio, el que fue pactado para este 10 de diciembre. Esta fecha fue elegida en sintonía con el Día de los Derechos Humanos.
“Esto significa mucho para las familias y para la sociedad. Tenemos que seguir acompañando, tomando conciencia y sobre todo conociendo nuestra historia para que esto nunca más vuelva a ocurrir”, sostuvo Graciela Franzen.
Según indicó Graciela, el intercambio de los féretros de Parodi Ocampo y Franzen fue algo intencional ya que incluso hubo casos anteriores como el de Carlos Alberto Duarte, otro compañero de Misiones que fue asesinado en la Masacre de Margarita Belén, cuyo cuerpo no corresponde a él ni tampoco lograron saber a quién pertenece.
Arturo y Manuel
En el año 2017 el Equipo Argentino de Antropología Forense extrajo muestras óseas de los cadáveres sepultados por las familias Franzen y Parodi, y pudo determinar en base a los cotejos que realizó que efectivamente los cuerpos entregados estaban cambiados. Los restos de Arturo fueron entregados a la familia Parodi Ocampo y los del Manuel fueron entregados a la familia Franzen.
El acto de restitución consistirá en retirar del Cementerio La Piedad los restos de Manuel Parodi Ocampo, sepultado bajo el nombre de Arturo Franzen y llevarlo a la parcela de la familia en el Cementerio Parque Tierra de Paz. Una vez allí, se retiraran de ese lugar los restos de Arturo Franzen, que serán trasladados al Cementerio la Piedad. Este acto simple de justicia y reparación se realizará a escasos tres días de que se cumplan los 44 años de la mayor masacre de presos políticos perpetrada por la dictadura militar en el nordeste argentino.
Graciela Franzen, Secretaria de Derechos Humanos de la CTA Autónoma de Misiones e integrante de la conducción provincial de ATE será una de las oradoras. Graciela es además sobreviviente de la última dictadura militar, impulsora de los juicios de lesa humanidad en nuestra provincia, y testigo varias causas que permitieron el juzgamiento de los represores en todo el país. Además es una de las incansables en la búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia.








