El mayor impacto del Duty Free no está en las góndolas, sino en la economía que mueve alrededor
La discusión sobre la instalación de tiendas libres de impuestos en las fronteras suele concentrarse en los precios o en la competencia con el comercio tradicional. Sin embargo, un nuevo informe del IERAL de la Fundación Mediterránea plantea una mirada mucho más amplia: un Duty Free puede convertirse en un verdadero motor de desarrollo regional. No sólo por las ventas que genera, sino por su capacidad para atraer turistas, retener divisas, estimular inversiones privadas y crear empleo formal. El mejor ejemplo está en Puerto Iguazú, donde el Duty Free emplea a más de 600 personas y se consolidó como un atractivo turístico en sí mismo. Con el intenso movimiento diario que registra el puente internacional con Encarnación, Posadas reúne condiciones similares para aspirar a un impacto económico de esa magnitud.
Esa es una de las principales conclusiones que surge del trabajo “Duty Free en el NEA: ventajas y desafíos para los comercios locales”, elaborado por los economistas Gerardo Alonso Schwarz, Juan Cuevas y Nayla Cabal, del IERAL Regional NEA. El documento analiza las oportunidades abiertas por el Decreto 438/2026, que habilita la instalación de tiendas libres de impuestos en cualquier paso fronterizo del país, y pone el foco especialmente en Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa.
Misiones parte con una ventaja evidente. De los 65 pasos fronterizos habilitados actualmente en Argentina, 37 se encuentran en el NEA, lo que representa el 56% del total nacional. Además, entre los cruces internacionales con mayor movimiento del país aparecen dos enclaves misioneros: el puente internacional Tancredo Neves, en Puerto Iguazú, y el puente Posadas-Encarnación, dos corredores que concentran millones de cruces de personas cada año.
Duty Free: empleo, turismo y divisas
Los datos que explican el potencial económico del régimen para Misiones y el NEA.
Empleo directo generado por el Duty Free de Puerto Iguazú.
Es la cantidad de pasos fronterizos habilitados en la Argentina.
La región concentra más de la mitad de los pasos habilitados del país.
Participación del NEA dentro de los pasos fronterizos habilitados.
Gasto promedio de los argentinos que cruzan a Paraguay y regresan en el día.
Gasto promedio por persona entre los excursionistas argentinos.
El puente Posadas–Encarnación está entre los pasos internacionales más transitados del país. Un Duty Free podría captar parte del consumo que actualmente cruza la frontera, atraer visitantes y generar empleo formal.
El antecedente de Puerto Iguazú permite dimensionar el potencial del modelo. El Duty Free instalado junto al acceso internacional dejó hace tiempo de ser solamente un gran comercio. Hoy constituye uno de los principales empleadores privados de la ciudad, con más de 600 puestos de trabajo directos, además de una extensa red de proveedores vinculados a transporte, logística, gastronomía, mantenimiento y servicios. También modificó el comportamiento del visitante: prolonga la permanencia de los turistas, incrementa el gasto promedio y suma un atractivo adicional a la oferta de Cataratas, consolidando un círculo virtuoso para la economía local.
Ese mismo efecto podría proyectarse sobre Posadas. La capital provincial cuenta con uno de los pasos fronterizos más transitados del país y convive diariamente con un intenso flujo de excursionistas que cruzan hacia Encarnación para realizar compras. Precisamente allí aparece una de las oportunidades señaladas por el IERAL: captar una parte del dinero que hoy se gasta del otro lado de la frontera.
El informe analiza el gasto promedio de los argentinos que cruzan y regresan en el día hacia los países vecinos y concluye que ese consumo representa una demanda potencial para un futuro Duty Free argentino. Según los autores, quienes viajan a Chile gastan en promedio US$75 por persona, mientras que los excursionistas hacia Uruguay desembolsan US$43, hacia Brasil US$38, hacia Paraguay US$33 y hacia Bolivia US$13. Parte de ese flujo de consumo podría redireccionarse hacia comercios instalados en territorio argentino, fortaleciendo el ingreso de divisas y la actividad económica local.
Los economistas sostienen que el régimen puede convertirse en un instrumento para aumentar el consumo privado, atraer visitantes y generar empleo formal, aunque advierten que también plantea desafíos para el comercio minorista de las ciudades fronterizas. La competencia no sería en igualdad de condiciones: mientras las tiendas libres de impuestos operan con exenciones tributarias, los comercios tradicionales continúan afrontando impuestos nacionales, provinciales y tasas municipales.
Por esa razón, el informe propone complementar la política con medidas que permitan equilibrar el escenario. Entre ellas figuran licitaciones públicas transparentes para las concesiones, la incorporación de productos nacionales y regionales dentro de la oferta comercial y una revisión de la presión tributaria que soportan los comerciantes locales, especialmente en materia de retenciones, percepciones y tasas municipales.
El trabajo del IERAL deja una conclusión que trasciende el debate sobre un nuevo formato comercial. Si la experiencia de Puerto Iguazú demuestra que un Duty Free puede transformarse en un polo de empleo y turismo, Posadas aparece hoy como la ciudad con mejores condiciones para replicar ese modelo. El desafío será hacerlo sin debilitar al comercio existente, construyendo una estrategia que integre al turismo de compras con la producción y la actividad económica regional. Ese equilibrio, sostienen Schwarz, Cuevas y Cabal, será el verdadero indicador del éxito del nuevo régimen.
