Decreto 758/2026

Aerolíneas Argentinas reduce en más de USD 57 millones el aval del Tesoro y gana tres años para refinanciar su deuda

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La decisión, formalizada mediante el Decreto 758/2026, no implica la eliminación de la garantía estatal, sino una renegociación de sus condiciones después de que Aerolíneas Argentinas acordara con el Banco Nación una reducción del monto adeudado y una extensión del plazo de financiamiento. El nuevo aval tendrá una vigencia de 36 meses, contados desde la contabilización de la operación, con 12 meses de gracia.

La diferencia entre ambos esquemas es significativa. El aval original, otorgado el 23 de julio de 2024, alcanzaba los USD 151.739.903, mientras que el nuevo instrumento establece un tope de USD 94.700.000, además de los intereses correspondientes. La reestructuración reduce, por lo tanto, la exposición potencial del Tesoro en aproximadamente USD 57 millones de capital, aunque mantiene al Estado como garante frente a un eventual incumplimiento.

Una reestructuración que busca bajar el riesgo fiscal sin cortar el financiamiento

El punto central del decreto está en el equilibrio entre dos objetivos: preservar la capacidad financiera de Aerolíneas Argentinas y, al mismo tiempo, disminuir el riesgo contingente que asume el Estado nacional.

El préstamo había sido utilizado para refinanciar obligaciones vinculadas a la adquisición de 20 aeronaves Embraer 190, incorporadas por la compañía entre 2010 y 2011. La nueva negociación con el Banco Nación permitió modificar las condiciones de aquella financiación, lo que obligó a adecuar también el aval del Tesoro.

El mecanismo aprobado establece que, si el Estado tuviera que hacer efectivo el aval por un incumplimiento de Aerolíneas, deberá ser notificado con una anticipación mínima de 15 días para realizar las previsiones de caja correspondientes. El esquema también obliga a la empresa a suscribir una adenda al contrato de contragarantía para resarcir al Tesoro por cualquier suma que eventualmente deba desembolsar.

La estructura revela que la reducción de la garantía no significa una transferencia completa del riesgo al Banco Nación. El Tesoro continúa respaldando la operación, pero con una exposición menor y mecanismos formales para recuperar los fondos si el aval llegara a ejecutarse.

La adenda mantiene como contragarantía la cesión, en segundo grado de prelación, de determinados derechos de cobro de Aerolíneas Argentinas en el exterior.

Entre ellos figuran ingresos derivados de la venta de pasajes mediante tarjetas Mastercard y Visa procesados a través de Worldpay, además de derechos de cobro asociados a los sistemas internacionales de liquidación de pasajes y cargas administrados a través de IATA. La cesión alcanza al capital y los intereses garantizados por el aval.

Desde una perspectiva financiera, el diseño busca que el Estado cuente con fuentes específicas de recupero ante una eventual ejecución de la garantía. Es un punto relevante porque transforma parte de los ingresos externos de la empresa en respaldo directo de una obligación contingente del Tesoro.

La discusión no se limita a una deuda

La reestructuración tiene una dimensión que excede la ingeniería financiera. Aerolíneas Argentinas cumple una función de conectividad en un país donde muchas rutas no se explican únicamente por su rentabilidad inmediata, sino también por su impacto territorial, turístico, productivo y social.

Para provincias alejadas de los principales centros económicos, la disponibilidad de conexiones aéreas incide sobre el acceso a mercados, la movilidad de profesionales, la actividad turística y la integración con el resto del país. En regiones como el NEA, donde las distancias terrestres elevan tiempos y costos, la sustentabilidad financiera del sistema aerocomercial tiene consecuencias concretas sobre la economía regional.

La solución de fondo, sin embargo, no surge únicamente de refinanciar pasivos. La reducción del aval mejora el perfil de riesgo fiscal de esta operación, pero el desafío estructural seguirá siendo construir una compañía capaz de sostener su conectividad con una estructura financiera que requiera cada vez menos respaldo contingente del Estado.

El dato a observar será qué ocurre durante los 36 meses de vigencia del nuevo aval. El primer año de gracia le otorga a Aerolíneas Argentinas una ventana para ordenar el flujo financiero antes de afrontar plenamente las obligaciones reestructuradas.

Para el Gobierno, la operación representa una reducción concreta del compromiso máximo garantizado, de USD 151,7 millones a USD 94,7 millones. Para Aerolíneas, significa más tiempo para administrar una deuda que quedó vinculada a la incorporación de los Embraer 190.

La verdadera prueba será si la reestructuración consigue cumplir ambos objetivos: proteger al Tesoro de una mayor exposición y preservar una conectividad aérea que sigue teniendo impacto directo sobre la integración económica y social del país.

Anexo 1 Decreto 758/2026 by CristianMilciades

Anexo 2 Decreto 758/2026 by CristianMilciades

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