Dengue

Ciencia misionera explora compuestos de yerba mate contra el dengue

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La yerba mate, emblema de la cultura misionera, vuelve a sorprender por sus propiedades: investigadores locales identificaron en sus compuestos bioactivos un potencial efecto antiviral contra el virus del dengue. Los estudios preliminares muestran que ciertos metabolitos flavonoides, podrían convertirse en aliados para prevenir o acompañar el tratamiento de una de las enfermedades que más preocupa en la región y en el mundo.

El proyecto se centra en el estudio de compuestos bioactivos de origen vegetal, particularmente aquellos presentes en la yerba mate, y en su potencial acción antiviral frente al virus del dengue (DENV).
El DENV pertenece al género Flavivirus y posee un genoma de ARN que codifica proteínas clave para su replicación, consideradas blancos estratégicos para el desarrollo de antivirales.

“En los ensayos antivirales trabajamos con cultivos celulares y expusimos al virus del dengue a diferentes extractos de la yerba mate —desde la hoja fresca a la presentación comercial —. Allí observamos que ciertos metabolitos flavonoides, lograron reducir de manera significativa la replicación del virus, lo que abre la posibilidad de avanzar hacia un suplemento que pueda ayudar en la prevención o incluso en el tratamiento de la enfermedad” Karina Salvatierra, Doctora en Biotecnología e integrante del equipo de investigación.

De la computadora al laboratorio

En una primera etapa se realizó la evaluación “in silico”, es decir, mediante análisis computacional se logró identificar principios activos presentes en yerba mate con potencial acción antiviral.

A partir de esos resultados, se realizó el extracto de yerba mate, desde la hoja fresca al producto final, ricos en metabolitos de interés y se realizaron ensayos in vitro caracterizados por cultivos de células infectadas con el virus dengue las que fueron tratadas con dichos extractos. Los resultados preliminares mostraron una inhibición alentadora de la replicación viral, destacando su potencial uso en el control de la infección.

Infraestructura y apoyo local

Parte de esta investigación se lleva adelante en el BioLab de la Agencia Misionera de Innovación, que brinda el equipamiento especializado necesario para la obtención de extractos vegetales y procedimientos de conservación como la liofilización.

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Dengue: ponen el foco en el mosquito, vector de un sinnúmero de enfermedades

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Cada 26 de agosto se conmemora el Día Internacional contra el Dengue, una jornada dedicada a visibilizar el impacto global de esta enfermedad en la salud pública. Este año, impulsada por Takeda, se propuso también en el marco del Día Mundial del Mosquito2 , que se celebró el 20 de agosto, una iniciativa con comunicaciones en redes sociales bajo el lema ‘Animal pequeño, amenaza global: el mosquito que desafía a la salud pública’.

La campaña se diseñó con el objetivo de dimensionar la cantidad y gravedad de enfermedades de las que participa el mosquito como vector, y que lo hacen responsable de un mayor número de muertes que cualquier otro animal del planeta, propagando enfermedades como el dengue, el virus del Nilo Occidental, la fiebre amarilla, el Zika y el chikunguña3 . Representa todo un llamado a que la gente se sume a la iniciativa compartiendo información de prevención y ayudando a eliminar los criaderos en sus barrios.

El mosquito ‘Aedes aegypti’, muy difundido en la Argentina y presente en casi todos los países de la región, es uno de los más peligrosos y es el principal transmisor de los virus del dengue, Zika y chikunguña en las Américas. Se caracteriza por vivir dentro y en los alrededores de las casas y puede reproducirse en cualquier lugar o recipiente que acumule agua. Tarda entre 7 a 10 días para completar el ciclo de vida de huevo a adulto y vive como adulto alrededor de 4 a 6 semanas4.

El dengue, el más prevalente de los virus transmitidos por este mosquito, afecta a nivel global a más de 390 millones de personas anualmente -de las cuales más de 96 millones presentan manifestaciones clínicas- y se producen alrededor de 20 mil fallecimientos5,6 . Los síntomas incluyen fiebre alta repentina, dolor muscular y articular intenso, cefalea, dolor retroocular, náuseas, vómitos, sarpullido y, en casos graves, sangrados, choque, y muerte7.

Desde principios de 2023 hasta mediados de 2024, la transmisión con un pico inesperado de casos ha dado lugar a una cifra cercana al máximo histórico, con más de trece millones de casos y más de 8000 muertes relacionadas con el dengue en más de 80 países o territorios y en cinco regiones de la OMS: África, las Américas, Asia Sudoriental, Pacífico Occidental y Mediterráneo Oriental. Más del 80% de estos casos (11 millones) se han notificado en la Región de las Américas8,9

En opinión del Dr. Tomás Orduna , médico infectólogo tropicalista, exjefe de Medicina Tropical y Medicina del Viajero del Hospital Muñiz y miembro del Comité Científico de la Fundación Mundo Sano, “si bien es imposible predecir la ocurrencia de posibles nuevos brotes de dengue, no tenemos que relajarnos por el hecho de que en el último verano la situación haya estado medianamente controlada. El mosquito Aedes aegypti ha demostrado sobrevivir a los inviernos y es más que recomendable prepararnos para la próxima temporada implementando todas las medidas de prevención que estén a nuestro alcance”. 

Por todo esto, el mosquito, y en particular el Aedes aegypti, se ha consolidado como un “supervector” urbano y domiciliario de un sinnúmero de enfermedades. Se reconoce fácilmente por su tamaño pequeño, sus patas con bandas blancas y negras y un dibujo blanco en forma de lira sobre el dorso. Es un mosquito de hábitos diurnos, particularmente activo al amanecer y al atardecer, y su picadura es casi imperceptible.

A diferencia de otros mosquitos que se reproducen en charcos o aguas pantanosas, el Aedes aegypti aprovecha ambientes urbanos: deposita sus huevos en recipientes artificiales con agua limpia estancada, como baldes, botellas, neumáticos, floreros, canaletas y cisternas sin tapa. Basta una tapa de gaseosa con agua para generar un criadero.

En ausencia de tratamientos antivirales específicos para estas enfermedades, la prevención es la herramienta más poderosa, y va a estar dada por acciones para evitar o disminuir la proliferación del mosquito vector y los cuidados personales para evitar sus picaduras. Entre otras acciones, los especialistas recomiendan eliminar los criaderos domiciliarios, lo que se consigue vaciando, dando vuelta o cubriendo cualquier recipiente que acumule agua. También cepillar paredes internas de baldes, floreros y bebederos una vez por semana, incluso si parecen secos. Descartar objetos en desuso que puedan acumular agua de lluvia y mantener patios, jardines y balcones ordenados y secos.

Para protegerse de las picaduras se sugiere aplicarse repelentes que contengan DEET, IR3535 o Icaridina en piel expuesta, renovando según indicaciones; vestir ropa clara, de mangas y pantalones largos, especialmente en horarios de mayor actividad del mosquito (a la mañana temprano y durante el atardecer y noche); colocar telas mosquiteras en puertas y ventanas y utilizar mosquiteros sobre camas o cunas, especialmente en bebés y personas mayores.

“Lo que hace singularmente peligroso al Aedes aegypti es su capacidad de adaptarse al entorno urbano. No necesita selva ni lagunas: con una terraza descuidada o un patio con recipientes al sol es suficiente. Las enfermedades que transmite ya no son tropicales: son urbanas, metropolitanas y globales”, afirmó el Dr. Marcelo Quipildor, médico infectólogo, miembro de los servicios de infectología del Hospital Público Materno Infantil de Salta y del Hospital San Vicente de Paul, de Orán, Salta. 

Los cambios ambientales y sociales de las últimas décadas han contribuido de forma alarmante a la expansión de este vector. Por un lado, el cambio climático ha ampliado el rango geográfico del Aedes aegypti: las temperaturas más cálidas acortan su ciclo reproductivo, aumentan la supervivencia de los mosquitos adultos y permiten la transmisión viral en regiones antes libres de estas enfermedades. Esto se suma a que las precipitaciones intensas o los períodos de sequía (que llevan al almacenamiento doméstico de agua) ofrecen más sitios de cría.

Paralelamente, la mayor urbanización sin planificación, el crecimiento de asentamientos informales, la falta de infraestructura básica y la movilidad internacional masiva son otros factores que alimentan la propagación del vector.

“Aunque no contamos con tratamiento específico para estas enfermedades, sí tenemos herramientas para detener su transmisión. Esto exige una vigilancia permanente sobre el comportamiento del mosquito vector, acceso equitativo a la vacunación y un cambio en la conducta social. La salud pública no es solo responsabilidad del Estado: comienza en cada domicilio”, reflexionó el Dr. Orduna

Si bien hay proyectos en desarrollo, por ahora no hay vacunas aprobadas para la prevención de la infección por el virus Zika, y la vacuna para el virus chikunguña se encuentra comercializada en pocos países del mundo. Mientras que para fiebre amarilla hay una vacuna indicada para personas de 2 a 59 años residentes en zonas de riesgo y es recomendable para ingresar a regiones endémicas, como por ejemplo Brasil, y países del sudeste asiático, entre otros.

Para el dengue sí existe una vacuna efectiva cuya administración debe ser indicada por un médico, considerando edad, historial clínico y condición general de cada individuo y de su zona de residencia. La vacuna tetravalente contra el dengue de Takeda, disponible en la Argentina desde noviembre de 2023, protege contra los 4 serotipos del dengue independientemente de que el individuo haya tenido o no dengue previamente. El esquema incluye 2 dosis separadas por 90 días entre sí10 . Varias provincias del Centro y Norte del país adquirieron partidas para aplicarlas en forma gratuita en las poblaciones de mayor riesgo. 

Avala la seguridad y eficacia de la vacuna contra el dengue de Takeda un programa extenso de ensayos clínicos que incluyó el estudio TIDES, del que participaron más de 20 mil voluntarios durante 4,5 años y demostró una reducción del 84% de las hospitalizaciones por dengue y una disminución del 61% los casos de dengue sintomático11.

El dengue en cifras
●    Más de 13 millones de casos en Latinoamérica entre enero de 2023 y mayo de 2024
●    Más de 600 mil casos en Argentina en la temporada 2023/2024
●    84% menos de hospitalizaciones reportadas en las investigaciones con la vacuna

En este Día Internacional contra el dengue, los investigadores hacen un llamado a la acción y destacan que es una buena oportunidad para recordar que el dengue no espera y que la prevención está en las manos de cada individuo. 

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Dengue, cómo anticiparse al verano

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En Argentina, el dengue dejó de ser un problema estacional para transformarse en un desafío sanitario permanente, con brotes que se repiten año tras año y alcanzan cada vez a más provincias. En este contexto, el invierno se vuelve una oportunidad clave para anticiparse al verano y cortar el ciclo del mosquito.

Silvina Ivalo, infectóloga de DIM Centros de Salud, advierte: “Durante los meses fríos, si bien hay pocos mosquitos adultos, sus huevos permanecen viables y pueden eclosionar con la llegada del calor. Por eso es fundamental aprovechar este período para eliminar los posibles criaderos”.

Entre las principales medidas que recomienda se encuentran:

•        Limpiar recipientes que puedan acumular agua (floreros, botellas, cubiertas, macetas), usar cepillo y agua caliente.

•        Cambiar el agua de floreros cada 2 o 3 días, o reemplazarla por arena o tierra en macetas.

•        Mantener patios y jardines sin malezas, y guardar bajo techo objetos que puedan acumular agua de lluvia.

•        Verter agua caliente en desagües, rejillas y canaletas, y colocarles tela mosquitera para evitar que ingresen mosquitos.

•        Instalar mosquiteros en ventanas y aberturas para evitar el ingreso de insectos al hogar.

•        Mantener el entorno libre de agua estancada, incluyendo tanques y cisternas tapadas.

•        Actuar durante todo el año, no solo durante el calor, porque los huevos pueden sobrevivir hasta más de un año en condiciones adversas (resisten hasta los 0°C).

LA VACUNA CONTRA EL DENGUE EN ARGENTINA

Desde 2023, Argentina dispone de la vacuna tetravalente Qdenga®, elaborada para tener actividad contra los 4 tipos de virus de dengue: DENV 1, DENV 2, DEN 3 y DEN 4. Se trata de una vacuna a virus vivo atenuado y su aplicación no es generalizada, sino focalizada en zonas donde existen condiciones que favorecen la transmisión, como alta densidad poblacional o dificultades en el control vectorial.

“En Argentina la vacuna fue aprobada a partir de los 4 años de edad, sin límite máximo en adultos, aunque se prioriza su uso entre los 15 y 45 años. Se jerarquiza la situación de inmunizar a personas que ya hayan tenido dengue, ante la posibilidad de desarrollar una segunda infección de curso más grave”, explica la Dra. Ivalo.

La profesional agrega que, dada las características de la vacuna, se recomienda una consulta médica antes de su administración, debido a que existen contraindicaciones con el embarazo, la lactancia, un sistema inmunológico debilitado por enfermedad o tratamiento inmunosupresor, y/o antecedentes de reacciones alérgicas graves a alguno de sus componentes o inmediatamente posterior a la primera dosis de la vacuna.

AVANCES EN PREVENCIÓN Y CONTROL

Además de la estrategia de vacunación, en Argentina se están desarrollando distintas innovaciones para fortalecer la prevención del dengue. En el ámbito científico, investigadoras locales avanzan en la creación de un fitofármaco elaborado a partir del extracto de cáscara de maní. En paralelo, la Universidad de Quilmes junto con Productos Bio-Lógicos trabajan en un kit de diagnóstico por PCR capaz de detectar los cuatro serotipos del dengue con mayor sensibilidad y especificidad que los métodos tradicionales.

La tecnología también juega un rol clave: un ejemplo es Mosqu-IoT, un sistema de monitoreo basado en IoT (Internet de las Cosas) y TinyML, capaz de detectar y cuantificar huevos de Ae. aegypti. Esto permite anticipar brotes y mejorar la planificación del control vectorial.

A lo anterior, se suman las políticas públicas implementadas en el país, que incluyen campañas de comunicación, eliminación de criaderos en barrios y edificios públicos, fumigación focalizada, capacitaciones comunitarias y refuerzo sanitario en los períodos de mayor circulación viral.

Esta fecha invita a reflexionar sobre la importancia de la prevención sostenida y la responsabilidad compartida. La vacuna constituye una herramienta valiosa en contextos específicos, pero la principal estrategia sigue siendo el control del mosquito y la eliminación de criaderos durante todo el año.

QUÉ HACER SI APARECEN SÍNTOMAS DE DENGUE

Los síntomas se presentan, por lo general, entre el cuarto y séptimo día después de la picadura de un mosquito infectado. El dengue provoca fiebre alta (≥ 38.5 °C) y por lo menos, dos de los siguientes síntomas:

→        Dolor de cabeza.

→        Dolor focalizado en el abdomen, los músculos, espalda, huesos y las articulaciones.

→        Dolor detrás de los ojos.

→        Inflamación de los ganglios.

→        Escalofríos, fatiga, fiebre o pérdida de apetito.

→        Náuseas o vómitos.

→        Erupciones o manchas rojas en la piel.

→      Otros síntomas: dolor de garganta, facilidad para desarrollar hematomas o sangrado.

Si aparecen síntomas de dengue no se debe tomar aspirinas, ibuprofeno, ni aplicarse medicamentos inyectables. Es imperativo que, en cualquier caso, ya sea por síntomas leves o no, siempre se consulte al médico.

La mayoría de las personas se recuperan en aproximadamente una semana. En pocos casos, los síntomas empeoran y pueden ser potencialmente mortales. Los vasos sanguíneos a menudo se dañan y pierden sangre, se disminuye la cantidad de células formadoras de coágulos (plaquetas) en el torrente sanguíneo. Esto puede provocar una forma grave de dengue llamada «fiebre hemorrágica del dengue» o «dengue grave».

Los signos del dengue grave, que representa una urgencia y puede poner en riesgo la vida, comprenden:

→       Dolor abdominal intenso.

→       Vómitos constantes.

→       Sangrado de encías o nariz.

→       Sangre en la orina, la materia fecal o el vómito.

→       Sangrado debajo de la piel, que podría tener el aspecto de un moretón.

→       Dificultad para respirar o respiración rápida.

→       Piel fría o húmeda (signos de shock).

→       Fatiga.

→       Irritabilidad o desasosiego.

Con el asesoramiento de la Dra. Silvina Ivalo,

Infectóloga de DIM CENTROS DE SALUD (MP 444316 // MN 86191)

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Reconocimiento a la ciencia argentina: el Congreso destacó el desarrollo del test Detect-AR Dengue

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En un reconocimiento al aporte de la ciencia argentina frente a emergencias sanitarias, la Cámara de Diputados de la Nación declaró de interés el trabajo que dio origen al kit Detect-AR Dengue, el primer test de antígeno nacional para el diagnóstico de esta enfermedad. La iniciativa fue presentada por la diputada Marcela Coli, vicepresidenta de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, y obtuvo un respaldo casi unánime entre los legisladores.

Agencia CyTA-Leloir Kit Detect-AR Dengue: la Cámara de Diputados de la Nación declaró de interés el trabajo de investigadores de la Fundación Instituto Leloir

El proyecto para destacar en la Cámara Baja el aporte del primer test de antígeno nacional para el diagnóstico de dengue fue presentado por la vicepresidenta de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Marcela Coli, y aprobado por la mayoría de sus integrantes.

El trabajo de la investigadora del CONICET en la Fundación Instituto Leloir Andrea Gamarnik, que culminó con el desarrollo del kit Detect-AR Dengue, el primer test de antígeno nacional para el diagnóstico de esa enfermedad, fue declarado de interés por la Cámara de Diputados del Congreso de la Nación. La resolución surgió a partir del proyecto presentado por la vicepresidenta de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Marcela Coli (Democracia para Siempre). 

“Me parece que es importante visibilizar cuando científicos argentinos pueden dar respuesta a una situación que requiere rápida acción. A veces uno espera las cosas de afuera y realmente tenemos la solución aquí, en el país”, explicó Coli a la Agencia CyTA-Leloir, quien resaltó que la iniciativa fue firmada por el 99% de los integrantes de la Comisión de Ciencia, “lo que no es un dato menor”, enfatizó.

Para hacer entrega del reconocimiento, la diputada se acercó hasta la Fundación Instituto Leloir donde, luego de visitar el Laboratorio de Virología Molecular que allí dirige Gamarnik, se reunió con sus autoridades para hacer entrega del diploma y la copia de la resolución. Del encuentro participaron la directora de la institución, Angeles Zorreguieta; Fernanda Ceriani, presidenta del Consejo de Administración; Belén García Fabiani, quien desde el laboratorio de Gamarnik coordinó el desarrollo del kit; y Marcelo Yanovsky, en representación del Laboratorio Lemos, que lo produce y comercializa.

Fundamentos

Aprobado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) en octubre de 2024, el kit Detect-AR Dengue se convirtió en el primer test de antígeno nacional para el diagnóstico de la enfermedad. Está destinado a profesionales de laboratorios de análisis clínicos y permite establecer –en tres horas– la infección por cualquiera de los cuatro serotipos del virus, al identificar la proteína viral NS1 en pacientes que cursan la fase aguda de la infección.

Producido en el país, el kit permitirá resolver la falta de insumos ante un posible brote de dengue, como el que ocurrió durante el verano 2023/2024, cuando el país enfrentó la peor situación desde que se tiene registro, con 583.297 casos confirmados y 419 personas fallecidas por la enfermedad. 

A principios de este año, los expertos del Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas “Dr. Julio I. Maiztegui” (INEVH), centro nacional de referencia para diagnóstico de dengue y otros arbovirus, que depende de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos G. Malbrán” (ANLIS/Malbrán), evaluaron el kit Detect-Ar Dengue y concluyeron que tiene un “excelente desempeño”. Ese importante aval, que se obtuvo siguiendo los parámetros internacionales recomendados por la OMS/OPS, abrió las puertas a la exportación y a que pueda ser comercializado y utilizado en otros países.

“La declaración de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación representa un fuerte respaldo a la ciencia argentina y destaca la relevancia de los desarrollos tecnológicos realizados por investigadores del CONICET. Me parece importante subrayar que la misma fue acompañada por representantes de distintas fuerzas políticas, en un contexto en el que el sistema científico y tecnológico nacional enfrenta un ataque sin precedentes”, señaló Gamarnik al recibir el reconocimiento. Y agregó: “La creación y producción de este kit de diagnóstico constituye una respuesta concreta a la escasez de insumos para la detección de infecciones por dengue en el país. Además, al ser de origen nacional, sustituye importaciones y tiene potencial para la exportación, lo que genera divisas para la Argentina”. 

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Invierno: buen momento para iniciar el esquema de vacunación contra el dengue

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El dengue dejó de ser una enfermedad exclusiva de las zonas tropicales o de carácter estacional. En la Argentina, el virus ha encontrado un terreno fértil para su expansión, y los brotes se repiten con mayor intensidad, amplitud territorial y frecuencia. En este contexto, los especialistas insisten en la importancia de comenzar durante el invierno con el esquema de vacunación con la vacuna tetravalente contra el dengue, una estrategia clave para alcanzar la inmunización completa antes de la llegada del verano y reducir así el riesgo de enfermedad grave o internación durante la temporada estival, que es cuando el virus circula con mayor intensidad.

“El invierno es el momento ideal para iniciar el esquema de vacunación. Quienes reciban la primera dosis en estas semanas y la segunda noventa días después, durante la primavera, llegarán a la temporada estival —cuando comienzan a aumentar los casos si se produce un nuevo brote— con la protección completa que brinda la vacuna”, afirmó el doctor Pablo Bonvehí, jefe del servicio de Infectología del Hospital Universitario CEMIC, integrante del Departamento Científico de la Fundación Vacunar y miembro del Comité de Vacunas de la Sociedad Argentina de Infectología.

Por su parte, la doctora Florencia Cahn, médica infectóloga, directora de Vacunas de la Fundación Huésped y miembro de la comisión directiva de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología, advirtió: “Muchas personas creen que la segunda dosis de la vacuna funciona como un refuerzo, pero no es así. El esquema completo requiere dos dosis. Con una sola, la protección a largo plazo es incompleta. Es fundamental aplicar la segunda dosis en el tiempo indicado para lograr el nivel de inmunidad que reduce significativamente los casos sintomáticos y las hospitalizaciones”.

La infección por dengue puede cursar de forma asintomática o leve, especialmente en el primer contagio. Sin embargo, el riesgo de desarrollar formas graves de la enfermedad se incrementa con una segunda infección, en particular si ocurre con un serotipo diferente al inicial y la persona no está vacunada.

“Sabemos que, luego de una primera infección, se logra una protección permanente contra ese serotipo, pero solo transitoria frente a los otros tres. En una segunda infección por dengue, la presencia de un serotipo distinto al de la primera vez aumenta significativamente el riesgo de desarrollar formas graves, que pueden ser potencialmente mortales. Incluso ante una primera infección, pueden producirse casos graves. Estas son las razones por las que vacunarse es tan importante, incluso para quienes ya tuvieron dengue”, explicó la doctora Analía Urueña, médica infectóloga y directora del Centro de Estudios para la Prevención y el Control de Enfermedades Transmisibles de la Universidad ISALUD.

La vacuna tetravalente contra el dengue se basa en un virus atenuado derivado del serotipo DENV-2, modificado genéticamente para ofrecer inmunidad cruzada frente a los otros tres serotipos. Su seguridad y eficacia están respaldadas por un extenso programa de evaluación que incluyó veinte estudios clínicos reunidos en la mega investigación TIDES, en la que participaron más de veinte mil personas durante cuatro años y medio en ocho países endémicos de América Latina y Asia.

Los resultados del estudio TIDES mostraron una reducción del 84 por ciento en las hospitalizaciones por dengue y una disminución del 61 por ciento en los casos sintomáticos en la población vacunada. Estos beneficios se observaron tanto en personas con antecedentes previos de dengue como en aquellas que no lo habían contraído.

“Estamos hablando de una vacuna que, con dos dosis, reduce significativamente la probabilidad de cursar un cuadro clínico que requiera internación. Es un avance muy importante en salud pública y una herramienta clave en la estrategia integral para prevenir esta enfermedad”, subrayó Bonvehí.

La vacuna está disponible en la Argentina desde noviembre de 2023. Algunas provincias han adquirido partidas para vacunar a poblaciones de mayor riesgo. En el ámbito privado, puede conseguirse en vacunatorios, farmacias y en las principales droguerías del país. Su precio es similar o incluso inferior al de otras vacunas modernas. Además, más de cincuenta obras sociales y empresas de medicina prepaga ofrecen cobertura parcial o total, y algunos centros vacunatorios y farmacias brindan descuentos por pago en efectivo o la posibilidad de pagar en cuotas sin interés.

En nuestro país, la vacuna está autorizada a partir de los cuatro años de edad. Están contraindicadas las personas con inmunodeficiencias adquiridas o congénitas y las mujeres embarazadas o en período de lactancia. En todos los casos, es imprescindible consultar con un médico de confianza antes de iniciar el esquema y presentar la prescripción médica para la aplicación de ambas dosis.

La Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud coinciden en que la vacunación debe integrarse dentro de una estrategia de control del dengue más amplia, que incluya la eliminación de criaderos de mosquitos, la educación comunitaria, el monitoreo ambiental y la atención clínica oportuna. A nivel global, se estima que aproximadamente la mitad de la población mundial está en riesgo de contraer dengue y que se producen entre cien y cuatrocientos millones de infecciones cada año.

La infección por dengue presenta un espectro clínico que va desde cuadros asintomáticos hasta formas graves con riesgo de muerte. Su comportamiento epidemiológico es impredecible y está determinado por múltiples factores: el clima, la presencia del vector, la movilidad humana y la prevalencia de serotipos, entre otros.

Desde el año 2010, en la Argentina se observa una reducción en los intervalos entre epidemias, una tendencia que se ha acentuado en los últimos cinco años. En particular, desde la reemergencia del dengue en 1998, los años 2023 y 2024 han registrado dos epidemias de magnitud sin precedentes, que concentran el 83 por ciento del total de casos históricos notificados en el país hasta la fecha.

En este período, se registró un aumento sostenido de casos, incluso en departamentos sin antecedentes de transmisión. A partir de 2023, se constató la persistencia de la circulación viral durante el invierno en la región del Nordeste Argentino y un inicio más temprano de los casos, lo que evidencia un cambio en la temporalidad de la enfermedad.

Durante la temporada 2024-2025 (desde la semana epidemiológica 31 hasta la 52), se notificaron en la Argentina 20.296 casos sospechosos de dengue, según el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud. Entre los casos confirmados, el 93 por ciento fueron autóctonos, sin antecedentes de viajes a zonas endémicas. El restante siete por ciento fue importado desde países como Brasil, Cuba, México, Maldivas, Tailandia, India y Perú.

Históricamente, las provincias del Noroeste Argentino —Catamarca, Jujuy, La Rioja, Salta, Santiago del Estero y Tucumán—, y en menor medida las del Nordeste —Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones— concentraron la mayor cantidad de casos registrados. Sin embargo, a partir del año 2009, la región Centro, conformada por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe, comenzó a mostrar un aumento sostenido en su participación durante los años epidémicos. En 2024, esta región llegó a representar más del 50 por ciento del total nacional.

El impacto del brote más reciente se reflejó tanto en los indicadores de salud pública como en el funcionamiento del sistema sanitario: centros de salud colapsados, incremento de consultas en guardias, y un elevado ausentismo escolar y laboral como consecuencia de la enfermedad. Ante este panorama, la vacunación representa una medida de protección individual clave. Reducir el número de personas susceptibles contribuye a disminuir la transmisión del virus en la comunidad.

“El invierno no es una pausa, es una ventana de oportunidad”, enfatizó la doctora Cahn. “Tenemos por delante tres meses clave para iniciar el esquema de vacunación y llegar protegidos al verano. No dejemos pasar esta oportunidad. El dengue se puede prevenir, y la vacunación es una herramienta segura, eficaz y accesible para lograrlo”.

Uno de los principales desafíos radica en la imposibilidad de predecir con certeza la magnitud del próximo brote. Los especialistas coinciden en que la expansión del dengue no responde solamente a factores climáticos o geográficos, sino también a la movilidad poblacional, la urbanización desordenada y la falta de infraestructura básica para el manejo del agua y los residuos.

“El abordaje del dengue exige un enfoque multisectorial, sostenido y basado en evidencia científica. La vacunación es, sin duda, una de las herramientas más eficaces y disponibles para reducir la carga de enfermedad en la población”, concluyó la doctora Urueña.

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