desempleo

La tregua de la recesión y los problemas en el sector externo

Compartí esta noticia !

En el marco de la aún crítica situación económica es probable que el ritmo de crecimiento y la inflación experimenten fluctuaciones de corto plazo. Los primeros meses de 2017 muestran un leve crecimiento económico y la desaceleración de la inflación. El sector primario, los servicios, el sector financiero y la construcción, impulsada por la obra pública, explicaron el cambio de tendencia, en tanto que la industria disminuyó el vértigo de la caída y en mayo anotó el primer crecimiento interanual después de 15 meses negativos.

Más allá de esta “foto”, la “película” refleja la escasa sustentabilidad del cambio de tendencia. En primer lugar, el cierre de un conjunto amplio de acuerdos paritarios por debajo del nivel de inflación esperada indican que el consumo no será la variable decisiva para sustentar el crecimiento, máxime si se tiene en cuenta la elevación del desempleo por encima del 9% en el total del país, y del 10% en varios de los aglomerados más grandes. En segundo lugar, son escasas las oportunidades de inversión productiva en el marco del sostenimiento de altas tasas de interés, la apreciación cambiaria y la compleja situación internacional en la que resalta la crisis de Brasil. Bajo estas circunstancias, los problemas en el sector externo se acentuaron en el marco del nuevo ciclo de endeudamiento, la valorización financiera y la fuga de capitales.

 

Al respecto, vale decir que las colocaciones de la deuda externa del gobierno nacional durante el primer semestre de 2017 (USD 33.948 millones) fueron similares al endeudamiento de todo el año 2016. Con el agravante de que la aceleración de las emisiones de corto plazo generó una carga de vencimientos de tal magnitud que, sumados a los preexistentes al gobierno actual (USD 14.255), alcanzaron a USD 29.429 millones en el primer semestre del año. Es decir, las elevadas colocaciones de deuda externa en lo que va del año alcanzaron, principalmente, a refinanciar los vencimientos, lo cual es una expresión de la peligrosa “bola de nieve” que se está generando.

El escenario empeora al tener en cuenta que: 1) aún resta financiar casi USD 16.095 millones de vencimientos en moneda extranjera en el segundo semestre, 2) la fuga de capitales al exterior superó con creces los USD 6.000 millones en los primeros 5 meses del año, acelerándose recientemente, y 3) se registraron en los primeros 5 meses del año considerables déficit gemelos: un saldo comercial negativo de casi USD 2.000 millones y un déficit fiscal financiero de casi $ 165.000 millones, en el marco de la duplicación del pago de intereses de la deuda pública.

En ese marco, cayeron las reservas internacionales y se eleva el tipo de cambio, lo cual restringe las posibilidades de reducir las altas tasas de interés de las Lebac. Se expresa así el escaso margen de maniobra que tiene el actual planteo económico para evitar que los inversores privados dolaricen sus carteras y presionen aún más sobre el tipo de cambio. Al mismo tiempo, las altas tasas de interés alimentan la especulación financiera y la consiguiente fuga de capitales al exterior. Se trata de una encrucijada inherente al proceso de acumulación en marcha.

En el primer trimestre de 2017 el PIB tuvo un leve crecimiento interanual de 0,3%, es decir, prácticamente un estancamiento del nivel de actividad. En términos desestacionalizados, se trató de un aumento de 1,1% respecto del último trimestre de 2016.

Este leve crecimiento se explica por un comportamiento positivo, aunque acotado, de la inversión, del consumo público y, en menor medida, del consumo privado, que durante 2016 habían registrado caídas o –en el caso del consumo público– un aumento muy limitado.

La evolución del consumo privado y público, de todos modos, contrasta con el fuerte aumento que habían tenido estos componentes en 2015, cuando el PIB creció 2,6% empujado fundamentalmente por el consumo interno.

En el 1° trimestre de este año se destaca también la caída de las exportaciones al tiempo que se produjo un aumento significativo de las importaciones, de modo que tendió a empeorar el resultado de la balanza comercial.

En cuanto al aumento de la inversión, más del 70% de dicho crecimiento se explica por el crecimiento de Equipo de Transporte, dentro del cual casi se duplicó el equipo importado mientras cayó 10% el de fabricación nacional.

 El dato más reciente sobre la evolución del nivel de actividad confirma una leve tendencia positiva. En efecto, el EMAE arrojó en abril un crecimiento interanual de 0,6%. En términos desestacionalizados, el crecimiento mensual fue nulo en ese mes.

En mayo se advierte, a su vez, el sostenimiento de altas tasas de incremento interanual de la construcción (en torno al 10%) y la reactivación fabril después de 15 meses consecutivos de contracción (variación del 2,7% respecto a mayo de 2016).

El buen desempeño de la construcción se relaciona directamente con la expansión de la obra pública, que tomó impulso en 2017.

En los primeros 5 meses de 2017 se advierte la dificultad que enfrenta la economía para revertir la tendencia recesiva del consumo minorista, lo cual es consistente con la evolución de salarios reales que no recuperaron poder adquisitivo en la primer parte del año.

Entre febrero y marzo de 2017 las ventas de los supermercados registraron caídas en el entorno del 12 y 14% interanual en términos reales. Si bien en mayo se asistió a una desaceleración de tales contracciones, la reducción alcanzó a 4,2% interanual, respecto de un mes que ya había exhibido un nivel muy bajo en 2016.

Por su parte, las ventas reales en los centros de compra mantuvieron tasas de contracción significativas en los primeros 4 meses del año, fluctuando en torno al 14- 18% interanual.

 

Las ventas minoristas relevadas por CAME mostraron una profundización en la caída de las cantidades vendidas en marzo y abril y una leve desaceleración en mayo.

 

Compartí esta noticia !

El verdadero brote verde

Compartí esta noticia !

En estos últimos días y lo que es sin dudas algo muy habitual en nuestra Argentina adolescente, el dólar vuelve a estar en boca de todos demostrando una vez más, que el billete verde puede permanecer bastante tiempo en penumbras, sin embargo el menor aleteo político, lo pone nuevamente en primera plana. Ahora bien, ¿Es para preocuparnos este rally alcista que lleva varias jornadas?

Es importante comenzar explicando que a partir de la salida del cepo en diciembre de 2015, cuando se produjo más un sinceramiento que una devaluación en el valor del dólar en el orden del 42% (de $9.84 a $13.95), se determinó un nuevo mecanismo de flotación cambiaria donde la divisa es fijada libremente por el efecto de la oferta y la demanda aunque dentro de ciertos límites no establecidos por el Banco Central de la República Argentina. Por consiguiente, los efectos internos y externos pasan a jugar un papel distinto en la cotización a diferencia de los que sucedía durante el cepo donde el efecto de una suba se veía en la caída de reservas para mantener el tipo de cambio en caso de que la divisa intentara escaparse.

Si bien es cierto que desde el 17 diciembre de 2015, el dólar no había experimentado grandes fluctuaciones, tanto el Brexit con una suba del 8%, como la victoria de Trump con un otra de 4%, ya habían puesto a la divisa a trotar.

De hecho en mayo último el efecto Brasil con la casi salida de Temer del poder, produjo un aumento del 3% e inclusive la sorpresa que significo que el MSCI el pasado 20 de Junio no elevara al país a la categoría de país emergente, también produjo un pequeño salto de la divisa.

Pero a pesar de todos y cada uno de estos sucesos externos, a los pocos días nuevamente apareció la oferta y la divisa retrocedió.

Sin embargo, el cierre de listas del pasado 24 de Junio sobre todo luego de que se dieran a conocer los nombres de los candidatos, entre los cuales figura la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner, produjo un movimiento interno político donde la moneda experimentó su propio brote verde, y luego de seis meses de cotizar en torno a los $16 pesos sumó varias ruedas de suba en las que acumuló un avance de casi el 5% en los últimos 10 días.

No obstante el efecto interno mencionado, también existía la sensación de que el dólar en los valores previos a esta suba, venía bastante atrasado producto en gran parte de la fuerte toma de deuda para financiar el déficit fiscal, ayudado por una no menor liquidación de cosecha gruesa que tiene su periodo fuerte en el segundo trimestre de cada año.

Adicionalmente y a modo muy simplista, si tomáramos como base los $13,95 como valor del dólar desde la salida del cepo y el inicio de la flotación cambiaria, el mismo aumento hasta estos días solo un 25% cuando en el mismo periodo experimentamos una inflación de casi el 54%, es decir que de todos los bienes de la economía, el dólar fue de los que menos vio aumentar su precio desde la salida del cepo.

Ahora bien, tengamos muy presente que la coyuntura electoral siempre plantea incertidumbres, ello se traduce en dolarización de carteras y nuestro sistema electoral plantea elecciones cada dos años lo cual claramente no ayuda. Sin embargo, esta volatilidad actual con la ayuda de la oferta encontrará un nuevo equilibrio, siempre y cuando se establezca dentro de los límites que el BCRA considere aceptable, de lo contrario tiene reservas suficientes (casi USD 48mil millones) para salir a contener cualquier suba extra.

Recordemos también que el tipo de cambio establecido por el presupuesto para este año es de $18 y muy probablemente este sea su valor para fines de año o al menos hasta las elecciones de fines de octubre.

Finalmente, sin lugar a dudas el resultado electoral marcará un nuevo camino para la divisa estadounidense. Si el oficialismo no logra una buena elección, una nueva dolarización de carteras plantearía un nuevo cambio de tendencia puesto que pondría en serias dudas la posibilidad de mantener el programa económico actual. Por el contrario, si el gobierno logra consolidarse, la calma se apoderará de la cotización del billete verde en el corto plazo.

Compartí esta noticia !

Resumen del primer semestre de 2017

Compartí esta noticia !
Durante el primer semestre de 2017 pasaron muchas cosas, y se publicaron también muchas otras. 
 
Vamos a hacer un repaso veloz de algunas de ellas.
 
El consumo según Came registra 18 caídas de las ventas minoristas seguidas desde que asumió Cambiemos.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Criticar el nivel de presión tributario es un clásico de la derecha vernácula, y engloba una clara pertenencia de clase. Cuando sube la presión tributaria, lógicamente, a partir de un punto su estructura se hace más progresiva, al menos de hecho. Más allá de eso, sólo el Estado puede redistribuir el ingreso con equidad, criterio, planificación y sustentabilidad de largo plazo (en la Argentina esto último nunca ocurrió, dicho sea de paso, pero sí lo demás). El Estado siempre es árbitro del ingreso, tanto para concentrar la economía cuidando las externalidades de ello que pueden impactar en el sistema como para desconcentrarla, mejorando la equidad. En este último caso, cuanto más impuestos se recauden más posibilidades tiene de hacerlo: 1) por supuesto que la recaudación sola no alcanza, debe gastarse e invertirse con criterio, 2) el exceso de presión tributaria puede resultar en una menor recaudación, por eso un plan de desarrollo claro, acuerdos multisectoriales, claridad y transparencia de gastos, y una presión estable en el tiempo, emergen como cuestiones claves. 
 
Debe notarse que el promedio de la OCDE está por encima de todos los países de AL.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
El gráfico que sigue salió en Clarín. La fuente es Bein. Como puede verse refleja una proyección temible: subirán los intereses de la deuda mientras se achicará el déficit primario, posiblemente en base a ajuste. 
 
 
 
 
 
 

Con datos del actual INDEC se puede ver que la distribución del ingreso está en niveles de 2010.

No es menor tener en cuenta que los indicadores sociales de la Argentina suelen mejorar en correlación con el crecimiento del empleo industrial. Esto se vincula con la estructura productiva y la alta propensión a marginal a consumir de grandes porciones de la sociedad. 

También es cierto que el empleo en negro baja de igual modo, cuando mejora el empleo industrial. Una correlación que posiblemente tenga un alto grado de causalidad, pero también vinculado a otras muchas variables. 

 

El cuadro que sigue lo publicó la UCA hace unos meses. Parece que cuando no aparece algún índice de precios en los estudios, en disputa con el índice del Indec, los datos que arroja no son tan negativos para el ciclo anterior. De hecho son bastante positivos. Una pena que no los haya publicado antes. 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

En el marco de todo este contexto, es notable como en la CABA las comunas ricas (2, 6, 10 (excepción), 13 y 14) mejoran sus indicadores de mortalidad infantil mientras el conjunto de la Ciudad empeora. 

Esperemos que el segundo semestre sea más feliz. 

Compartí esta noticia !

Restauración neoliberal y embestida contra los trabajadores

Compartí esta noticia !

El contexto actual, en el cual el neoliberalismo vuelve a tener la hegemonía en el Estado y repitiendo la lógica histórica de estos procesos, la situación de los trabajadores nuevamente es  de retroceso. Las desigualdades en la distribución de la renta nacional entre capital-trabajo se profundizan; los índices de desocupación, pobreza e indigencia aumentan significativamente; la industria manufacturera local, la producción, el comercio y el consumo interno se desploman en un escenario donde las políticas del gobierno nacional lejos del bienestar de los trabajadores se orientan a garantizar “la revolución de la alegría” para las elites oligárquicas a la que representan.

Desde que asumió el gobierno de la alianza Cambiemos no hubo políticas concretas que -más allá de la pura retórica-  beneficien a los trabajadores. El escenario es desesperante y la embestida cada vez es más elocuente. Los últimos informes del INDEC revelan que la brecha entre el ingreso familiar promedio del diez por ciento de los hogares más pobres y el diez por ciento más rico llegó a 21,8 veces en el primer trimestre de 2017 (era de 17,8 veces en el 2015) y la desocupación trepo al 9,2%, llegando a los dos dígitos en algunas de las capitales más importantes del país (Gran Buenos Aires 11,8 %, Gran Catamarca 10,8%,  Mar del Plata 10,4 % y Gran Rosario 10,3). Datos alarmantes que ponen a la vista la “restauración de una tasa “natural de desempleo”, o sea, la creación de un ejército de reserva” (Perry Anderson: 2003) para disciplinar a los trabajadores y  garantizar la maximización de las ganancias del capital.

Los hechos, las acciones y las propias palabras del presidente de la Nación demuestran su afán por destruir los logros obtenidos hasta aquí en materia laboral[1], como así también profundizar los malestares  no resueltos en la última década. en relación a esto, es importante remarcar que a pesar de los grandes avances logrados, en el 2015 la mitad de la población económicamente activa (PEA) aún se encontraba en situación de vulnerabilidad (34% de trabajo no registrado (según INDEC), 7% de desempleo (CIFRA), salarios bajos, inestabilidad laboral, etc.) y un importante sector que sobrevivía gracias a subsidios del Estado.

No obstante, en este nuevo devenir restaurador, el gobierno de la alianza oligárquica orienta todas sus fuerzas -acompañados por los medios de comunicación hegemónicos, sus editoriales y sus tanques de pensamiento- para  legitimar y allanar el camino hacia una nueva reforma laboral, cuyo único fin es la de profundizar la flexibilización y la precarización de las relaciones laborales.[2] Dicha reforma les resulta crucial, para reducir los “costos laborales” (contribuciones, despidos, accidentes); descentralizar las negociaciones colectivas; flexibilizar la distribución de tiempos de trabajo para mejorar la competitividad y por ende maximizar las tasas de plusvalía del capital. Con respecto esto, en la editorial del Diario la Nación[3] Carlos Zarlenga, presidente de General Motors en Argentina y Brasil, argumenta: “la flexibilización laboral hizo una diferencia importante” “generó productividad…y eso trajo más empleo” y enfatiza como ejemplo a seguir los avances de la reforma laboral de Temer en Brasil[4]. Entonces, según la visión del gobierno y del capital concentrado, la reforma laboral en Argentina permitiría la proliferación de las inversiones que, como una catarata, generarán “el derrame” hacia los más necesitados, solucionando los grandes problemas de nuestra economía. Discurso fácilmente refutable con tan solo mirar las experiencias de nuestro  pasado que demuestran todo lo contrario.

Es en este camino que se esgrimen los insostenibles argumentos sobre la “industria de los juicios laborales”[5], “el exagerado gasto público” “los altos costos laborales” y demás políticas “populistas” [6] que, según la visión de los amos del poder, son los principales causantes de la destrucción de puestos de trabajo futuro, del mal estar de la economía y del sector empresarial. Ante esto, es evidente la estrategia de atacar para deslegitimar todo lo referido al  derecho del trabajo y sobre todo a la Justicia laboral que es el fuero donde se dirimen los derechos de los trabajadores. En este sentido, las injustificables escusas sobre la “mafia” y/o “la industria de los juicios laborales” sirven como maniobra ,por un lado para desvirtuar los verdaderos problemas económicos que generan los cierres de las Pymes y las pérdidas de empleo: la inflación, la devaluación, los tarifazos, los despidos masivos destructores del poder de compra de los trabajadores; la reducción del consumo y contracción del mercado interno; unido a la apertura indiscriminada de las importaciones y las altas tasas de interés, detonaron un combo explosivo para la economía argentina, que nada tiene que ver con la litigiosidad laboral. Por otro lado sirve también para construir sentido y legitimar la necesidad de una reforma flexibilizadora pro-mercado, que vuelva a poner entre las cuerdas a los trabajadores.

Al igual que en los 90, también se plantean avanzar con reformas profundas en las prestaciones de la seguridad social. En línea con los ajustes fiscales que viene recomendando el FMI[7], y al igual que los cambios impulsados por temer en el Brasil, la reforma previsional vuelve a estar en la agenda de los ajustes neoliberales. El proyecto en estudio[8] plantea elevar la edad jubilatoria, cambiar el sistema de cálculo de actualización de los haberes, crear cajas complementarias para la realización de “aportes voluntarios”, entre otras. El primer puntazo de esta reforma ya se forjó a través de la ley de reparación histórica aprobada en el año 2016. En la misma se aprobó, entre tantas otras cosas, la creación de la pensión universal para el adulto mayor (pensión por vejez) – esta viene a suplir las conocidas moratorias que permitió a más 3 millones de personas completar sus aportes en Anses y lograrla jubilación mínima-. Esta nueva pensión, lamentablemente, no mejora la situación de los adultos mayores sino que profundiza las desigualdades: La misma se puede cobrar a partir de los 65 años tanto para hombres como para mujeres, es decir ya sentaron un antecedente en el cambio de la edad jubilatoria pasando de 60 a 65 para las mujeres, con lo cual se elevó a cinco años la posibilidad de obtener un beneficio previsional a las mujer que no cuenta con los años de aportes correspondientes. Por otro lado, realizan una diferenciación con respecto a las jubilaciones ordinarias con aportes: en la nueva pensión se cobra el 80% de la jubilación mínima, generando una división entre jubilaciones de primera -aquellos que pudieron trabajar en forma registrada y completaron sus aportes- y jubilaciones de segunda –aquellos que sus patrones nunca registraron la relación laboral y no realizaron aportes, o por distintos motivos no pudieron contribuir a la seguridad social y tiene que conformarse con un pensión por debajo de la mínima-. Además, la prestación es incompatible con el cobro de una pensión, retiro o plan social y, a diferencia de las jubilaciones con o sin moratoria, es personalista y no permite el derecho a pensión a los familiares del titular. La visión que expresan estas políticas, en principio, benefician a los grandes empresarios por sobre los trabajadores y, más aun, perjudica a aquellos sectores del trabajo que se desempeñan en la economía informal o están desempleados.

Con respecto a la provincia de Misiones, el impacto de las políticas del gobierno nacional también son contundentes: disminución de la recaudación, caída de las exportaciones, desempleo, avance del trabajo no registrado, pobreza y profundas asimetrías con los países vecinos dejan en evidencia la regresividad del momento histórico que estamos viviendo. La situación de la ciudad de Posadas es categórica para ejemplificar la crisis que generan las políticas neoliberales, donde la suba galopante de la inflación (por encima de la suba de salarios) y la correspondiente pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores impactó fuertemente en la contracción del mercado interno. Como consecuencia se registran cierres de cientos de locales comerciales y pérdidas de empleo por la escases de las ventas[9]. Esto, además, provocó una reducción de la recaudación del municipio: estiman que en lo que va del año, en comparación con el 2015, “hubo una caída de entre el 30 y el 40% de la recaudación” [10]. Con todo lo que ello implica para las finanzas municipales. “El Municipio perdió en recaudación en el Impuesto a los Ingresos Brutos un importe estimativo de 534 millones de pesos en el 2016. Además,  se fugaron 12 mil millones de Pesos (incluye IVA) en todo el 2016 hacia Paraguay y Brasil. La muestra, con cargas fiscales calculados sobre las ventas, revela que el IVA creció un 34%, los Ingresos Brutos un 25% y la ciudad de Posadas un 17%. Con lo cual la actividad comercial del municipio capitalino creció a la mitad de la Argentina y, por consiguiente esa recaudación se incrementó a la mitad de lo que creció en promedio en el país”.[11] Los datos son elocuentes y demuestran que si no se cambia el rumbo de la política económica a nivel nacional (orientándola hacia la producción y el trabajo: donde se  genere empleo que active el consumo, etc.) será imposible revertir la tendencia regresiva de nuestra economía.

A todo ello, la situación de crisis y los argumentos que la justifican son insostenibles; los ajustes salvajes en áreas fundamentales -salud, educación, seguridad social, etc.- son recurrentes; el avasallamiento de derechos y reivindicaciones populares se agravan, en una coyuntura en el cual cada día es mayor la redistribución de los ingresos desde los trabajadores hacia los sectores concentrados del capital (agro-exportadores y sector financiero). Pero a pesar de las evidencias empíricas que constatan los retrocesos, resulta sustancial  preguntarnos ¿Qué motorizó a que los trabajadores elijan democráticamente a gobiernos de derecha? ¿Por qué aún siguen habiendo sectores de la sociedad que acompañan, defienden y tienen la esperanza en este gobierno? El análisis complejo de esta cuestión obliga a reflexionar, evaluar y repensar sobre los errores -y la falta de profundidad en algunas políticas- cometidos por los proyectos nacionales populares de los últimos tiempos, que permitieron el retorno de las iniciativas estratégica de la derecha neoliberal. Siguiendo lo planteado por Merino (2015) ello tiene, entre otras cosas, estricta relación con los cuellos de botella que no se pudieron resolver en Argentina y en Latinoamérica: los cuellos de botella en la economía (economía extranjerizada, concentrada y primarizada), en la integración regional (la fragmentación como  condición de nuestra dependencia y alienación como pueblos) y en el plano de las ideas y valores (construcción de una identidad propia y una empresa civilizatoria que escape a la decadencia actual y constituya la base sobre la cual construir otro proyecto de sociedad más humano) ( ver: Es tiempo de lucha político estratégica, no de resistencia, Merino:2015)- Sin el avance profundo en la resolución de estos problemas es imposible una transformación que vaya más allá de lo conquistado. En la misma línea García Linera (2016), manifiesta la necesidad de ahondar en la construcción de un nuevo sentido común de la sociedad, es decir, en “los preceptos íntimos, morales  y lógicos con que la gente organiza sus vidas”. El desarrollo de esta cuestión decisiva -que implica lo cultural, lo espiritual, lo ideológico- permitirá vislumbrar los proyectos políticos en pugna y los verdaderos intereses que los mismos representan.

En definitiva -entendiendo el momento histórico de reflujo regional (García Linera:2016) para las fuerzas nacionales populares, con oleadas neoliberales de restauración conservadora en asenso- resulta imperioso entender que todo no está perdido. La temporalidad histórica nos demanda el compromiso, la responsabilidad de retomar la iniciativa y la organización popular en miras de construir fortaleza y unidad – tanto en las ideas como en las acciones- para cambiar  las relaciones de fuerza imperantes en el Estado y traccionar hacia el bienestar de los trabajadores. Es momento de redefinir estrategias y aportar desde cada espacio a la construcción de una sociedad que transite hacia la verdadera JUSTICIA SOCIAL.

[1] Se crearon: 2002/2003 Ley de Emergencia que duplicaron las indemnizaciones por despido (ley 25.561); En marzo de 2004 fue sancionada la ley 25.877 que derogó la ley 25250 (Ley Banelco) restableció la indemnización por despido en un sueldo por año de antigüedad, llevó el mínimo indemnizatorio a un sueldo, limitó el período de prueba a un lapso improrrogable de tres meses previendo la obligación patronal de preavisar la extinción durante su curso o, en su caso, de abonar una indemnización sustitutiva, y derogó disposiciones flexibilizadoras de las leyes 24.467 y 25.013. entre otras (HectorRecalde:2014. revista del trabajo,MTEySS)

 

[2] Ver: Batista, Leonardo (2016): La flexibilización y precarización laboral en la agenda de los grandes medios para legitimar los objetivos del gobierno. CEFIPES.

[3] Diario la Nación: miércoles 28 de junio de 2017. (http://www.lanacion.com.ar/2037621-carlos-zarlenga-la-flexibilizacion-laboral-puede-hacer-una-diferencia-importante)

[4] Globo.Com: 28/06/2017. (Reforma trabalhista http://g1.globo.com/politica/noticia/ccj-do-senado-aprova-texto-base-da-reforma-trabalhista.ghtml)

[5] Diario Infobae: (http://www.infobae.com/economia/2017/06/18/jorge-triaca-la-industria-del-juicio-laboral-genera-una-enorme-imprevisibilidad-a-las-empresas-y-no-favorece-al-trabajador/)

[6] Mario Vargas llosa: El populismo, nuevo enemigo de la democracia. La Nación 06/3/2017

[7] Agencia Paco Urondo:( http://www.agenciapacourondo.com.ar/economia/ajuste-macrista-el-fmi-impone-cambios-en-el-sistema-previsional)

[8] Página 12 (https://www.pagina12.com.ar/40396-reforma-previsional)

[9] El territorio digital: (http://www.elterritorio.com.ar/m/mnota.aspx?c=4153757829860810)

[10]Primera Edición: (http://www.primeraedicion.com.ar/nota/249131/en-dos-anos-la-recaudacion-de-posadas-cayo-un-30-por-ciento.html)

[11]Primera Edición: (http://www.primeraedicion.com.ar/nota/249591/la-economia-misionera-cayo-casi-seis-puntos-el-ano-pasado.html)

Compartí esta noticia !

La economía moderó crecimiento en abril: avanzó 0,6%, según el INDEC

Compartí esta noticia !
La actividad económica moderó su crecimiento en abril al registrar un ascenso del 0,6% interanual, anunció este miércoles el INDEC.

Además, el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) se mantuvo estable respecto del mes previo.

La suba interanual estuvo impulsada por el mejor nivel de actividad de la construcción, el sector agrícola, y los bienes de consumo durables, informó el organismo.

En marzo pasado, la actividad económica había mostrado una mejora del 1,3% interanual.

De esta manera, el primer cuatrimestre del año acumuló una mejora del 0,4% en relación a enero-abril del 2016.

El sector agrícola registró indicadores positivos, tras presenciar una cosecha récord de trigo, de trabajar intensamente en la del girasol, que dejó una producción de 3,6 millones de toneladas, contra los 3 millones del año pasado, y la de maíz, con 47,5 millones, por sobre los 40 millones del 2016.

También durante abril, promediaba la campaña de soja, afectada por las intensas lluvias, cuya producción podría alcanzar a 57 millones de toneladas, por debajo de los 58,8 millones del año pasado.

El comercio exterior arrojó un déficit de u$s 144 millones, pero con un crecimiento interanual del 5,4% en las importaciones y del 3,9% en las ventas al exterior.

Otro sector que impulsó el crecimiento de la actividad económica en su conjunto fue la construcción, que según el Indec, subió 10,5% en términos interanuales, merced al mayor nivel de obra pública. Esto se reflejó en un aumento del 9% en los despachos de cemento y del 76% en el consumo de asfalto por las obras viales.

Desde el lado del consumo de bienes durables, se destacó el aumento de un 3% interanual en los patentamientos de autos y del 31% en el caso de las motos.

Sin embargo, las ventas en los supermercados bajaron en abril 1,7% en términos internuales, y en los shoppings el 8,9%, según el Indec.

El organismo de estadísticas también precisó que la actividad industrial retrocedió en abril 2,3% interanual, signada por una fuerte caída en el sector textil.

Pese al contexto, las expectativas de los empresarios son favorables hasta julio inclusive, ya que el 43,4% previó un aumento de la demanda interna, el 14,6% anticipó una baja, mientras que el 42% restante adelantó un ritmo estable.

Entre las firmas exportadoras consultadas, el 60,3% estimó un ritmo estable en sus exportaciones hasta julio, mientras que el 22,1% previó una suba y el 17,6% opinó que disminuirán.

De acuerdo con los datos del Indec, el PBI de Argentina se contrajo 2,3% en 2016, pero registró en el primer trimestre de este año un aumento interanual del 0,3%.

Para 2017, de acuerdo con las metas de la Ley de Presupuesto, el Gobierno espera que la economía se expanda 3,5%.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin