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Provincias vuelven a Wall Street: ya son seis las jurisdicciones que emitieron deuda y otras dos preparan su desembarco

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La recuperación gradual del acceso al financiamiento internacional comienza a reflejarse con fuerza en las provincias argentinas. En un contexto de menor riesgo país y mejores condiciones para la deuda soberana, ya son seis las jurisdicciones que lograron colocar bonos en los mercados internacionales desde 2025, una tendencia que podría ampliarse en los próximos meses con la incorporación de Santa Cruz y San Juan.

La última provincia en incorporarse fue Neuquén, que volvió a emitir deuda en el exterior después de una década. La administración de Rolando Figueroa colocó US$ 500 millones, respaldada por el atractivo económico que representa Vaca Muerta y con una tasa estimada de entre 7% y 8%, en línea con las operaciones más recientes del mercado subnacional.

El proceso había comenzado con Córdoba, que aprovechó en dos oportunidades la reapertura de los mercados. Primero obtuvo US$ 725 millones en 2025 y posteriormente otros US$ 800 millones durante este año, acumulando financiamiento por US$ 1.525 millones, con tasas del 9,75% y 8,6%, respectivamente.

Posteriormente fue el turno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que consiguió US$ 600 millones mediante una emisión a 7,8%, una de las tasas más bajas obtenidas por el distrito en su historia reciente. La operación contó con la participación de importantes bancos internacionales como BofA Securities, Deutsche Bank Securities, JPMorgan y Santander, junto a entidades locales como Galicia, Balanz Capital Valores y el Banco Ciudad.

También Santa Fe logró una colocación exitosa por US$ 800 millones, con una tasa de 8,1%, luego de captar ofertas superiores a US$ 1.800 millones provenientes de más de once inversores internacionales. Según el gobierno provincial, los recursos estarán destinados a infraestructura energética, rutas, seguridad y obras sociales, consolidando una estrategia orientada a fortalecer la inversión pública.

En el caso de Entre Ríos, la provincia obtuvo US$ 300 millones mediante una emisión al 9,5%, con el objetivo de reestructurar el perfil de vencimientos, mejorar la liquidez y aliviar la carga financiera heredada. Chubut, por su parte, captó US$ 650 millones a una tasa del 9,45%, una de las más elevadas del ciclo reciente, en una operación liderada por JP Morgan y Banco Santander, junto con Puente Hermanos, Santander Argentina y Banco del Chubut como colocadores locales.

El renovado interés de las provincias por acceder al crédito externo responde a una combinación de factores. La mejora de la calificación crediticia de Argentina por parte de Moody’s y la reducción del riesgo país ampliaron la denominada “ventana de mercado”, generando condiciones más favorables para emitir deuda. Sin embargo, los especialistas advierten que no todas las jurisdicciones podrán aprovechar esta oportunidad.

El economista Sebastián Menescaldi señaló que la posibilidad de acceder al financiamiento dependerá del cumplimiento de las reglas de responsabilidad fiscal. La Ley 25.917 establece restricciones para las provincias cuyo nivel de endeudamiento comprometa su capacidad de repago y exige, además, la autorización del Poder Ejecutivo nacional para concretar las emisiones.

Mientras tanto, Santa Cruz y San Juan avanzan en los preparativos para incorporarse a esta nueva ola de financiamiento. Ambas provincias proyectan emisiones cercanas a US$ 600 millones, con destino prioritario a obras de infraestructura, una estrategia que busca sostener la inversión pública en un contexto de menores transferencias nacionales y mayores exigencias de financiamiento propio.

Más allá del impacto sobre las cuentas provinciales, el regreso de los distritos argentinos a los mercados internacionales también tiene implicancias macroeconómicas. Cada colocación incorpora divisas al sistema financiero local, ampliando la oferta de dólares y facilitando la estrategia del Banco Central para fortalecer sus reservas internacionales. Desde el inicio de la denominada “fase 4” del programa monetario, la autoridad monetaria acumula compras por US$ 13.101 millones, un proceso que encuentra en las emisiones provinciales una fuente complementaria de ingreso de divisas.

El desafío hacia adelante será sostener este acceso al crédito sin comprometer la sostenibilidad fiscal. Para las provincias, el financiamiento externo puede transformarse en una herramienta de desarrollo cuando se orienta a infraestructura productiva y proyectos con capacidad de generar crecimiento. La clave estará en que la deuda no financie gasto corriente, sino inversiones que mejoren la competitividad, fortalezcan la actividad económica y eleven la capacidad futura de repago.

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