Deuda Pública

El Tesoro amplía Letras Intransferibles en dólares y Bonos para pagar al BCRA

Compartí esta noticia !

Economía refuerza el programa financiero con nuevas Letras y Bonos y amplía la deuda intransferible con el BCRA

El Ministerio de Economía, a través de la Secretaría de Finanzas y la Secretaría de Hacienda, emitió una batería de instrumentos de deuda y autorizó nuevas ampliaciones para sostener el programa financiero del último trimestre del año. Mediante las Resoluciones Conjuntas 47/2025 y 48/2025, publicadas el 29 de septiembre en el Boletín Oficial, se dispuso la colocación de Letras del Tesoro en dólares y pesos, la ampliación de bonos ya existentes y la entrega de títulos intransferibles al Banco Central de la República Argentina (BCRA) en reemplazo de intereses devengados.

Emisiones en pesos y dólares: Letras a corto y mediano plazo

La Resolución Conjunta 47/2025 habilitó la emisión de tres nuevas Letras del Tesoro:

  • Letra vinculada al dólar cero cupón con vencimiento el 28 de noviembre de 2025, por hasta USD 4.500 millones de valor nominal original.
  • Letra capitalizable en pesos con vencimiento el 30 de abril de 2026, por hasta $5 billones, con interés capitalizable mensual.
  • Letra vinculada al dólar cero cupón con vencimiento el 30 de abril de 2026, también por hasta USD 4.500 millones.

Además, se ampliaron emisiones vigentes:

  • Letra en dólares con vencimiento el 31 de octubre de 2025 (máximo USD 4.500 millones).
  • Letra capitalizable en pesos con vencimiento el 28 de noviembre de 2025 (máximo $1,3 billones).
  • Bonos capitalizables en pesos con vencimientos en enero de 2026 ($1,95 billones) y enero de 2027 ($4,65 billones).

Estas operaciones buscan atender la demanda del mercado y cubrir necesidades de financiamiento, dentro de los márgenes autorizados por la Ley de Presupuesto 27.701 y los decretos reglamentarios.

Ampliación de Letras intransferibles con el BCRA

La Resolución Conjunta 48/2025 complementó esta estrategia con la ampliación de la Letra del Tesoro Nacional Intransferible en dólares con vencimiento en enero de 2030. El monto adicional será de USD 2,68 millones, entregados al BCRA a la par y con intereses devengados desde la colocación.

Esta operación se inscribe en el esquema dispuesto por el Decreto 1104/2024, que obliga a reemplazar una parte de los intereses de las Letras intransferibles en cartera del BCRA por nuevos títulos públicos a cinco años de plazo. Así, el 60% de los servicios de interés se paga con títulos y el 40% restante en efectivo, reduciendo la presión inmediata sobre las reservas internacionales.

El paquete de medidas refleja una estrategia dual: refinanciar vencimientos de corto plazo en el mercado local y, al mismo tiempo, ordenar los pasivos con el BCRA bajo esquemas previamente establecidos. La magnitud de las emisiones –que superan los $11 billones en pesos y USD 9.000 millones en instrumentos atados al dólar– muestra la necesidad de recursos para cerrar el último tramo del año fiscal.

Desde el punto de vista institucional, la decisión consolida el rol del Ministerio de Economía en la administración de la deuda pública y ratifica el marco de disciplina fiscal previsto en la Ley 24.156 de Administración Financiera. Para el mercado, en tanto, abre nuevas alternativas de inversión en pesos y en instrumentos dollar-linked, en un contexto de búsqueda de cobertura cambiaria y liquidez.

Compartí esta noticia !

Uruguay bajo la lupa del FMI, resiliencia económica y necesidad de consolidación fiscal

Compartí esta noticia !

El Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó su misión del Artículo IV en Uruguay, realizada entre el 8 y el 19 de septiembre de 2025, y presentó un balance preliminar que subraya la solidez macroeconómica del país frente a un contexto global incierto, aunque advierte sobre el aumento del déficit fiscal proyectado en 2025. La evaluación, liderada por Raphael Espinoza, reconoce la estabilidad del sistema financiero, la baja inflación y las abundantes reservas, pero plantea desafíos en materia de sostenibilidad fiscal y reformas estructurales.

La declaración del personal técnico al término de la misión del Artículo IV correspondiente a 2025

Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), encabezada por el Sr. Raphael Espinoza, visitó Montevideo del 8 al 19 de septiembre para la realización de la consulta del Artículo IV de 2025. Al final de la visita, la misión emitió la siguiente declaración:

Contexto y coyuntura económica

La economía uruguaya sigue siendo resiliente en medio de la creciente incertidumbre mundial. Tras una grave sequía en 2023, la producción agrícola creció significativamente en 2024, sustentando el crecimiento en torno al potencial y contribuyendo a reducir el déficit de cuenta corriente a -1 por ciento del PIB. La apreciación significativa en términos reales de la moneda argentina también contribuyó a mejorar la posición externa en 2024 y aumentó los ingresos de turismo a comienzos de 2025. Con la brecha del producto cerrándose, la tasa de desempleo ha disminuido y los salarios reales están creciendo en línea con la productividad. El déficit fiscal del gobierno central, incluida la seguridad social (GC-BPS) aumentó en 2024 a 3,2 por ciento del PIB, lo que obligó a activar la cláusula de escape de la regla fiscal. Las reservas internacionales son abundantes y alcanzaron un nivel equivalente a 11 meses y medio de importaciones a fines de agosto de 2025.

La inflación se ha mantenido dentro del rango de tolerancia del Banco Central del Uruguay (BCU) durante más de dos años. El fortalecimiento global del dólar y la incertidumbre en torno al referéndum sobre la reforma jubilatoria contribuyeron a una depreciación del peso a fines del 2024, lo cual generó un aumento de la inflación. Esto motivó al BCU a subir tres veces la tasa de política monetaria. En 2025, tras el debilitamiento global del dólar, con la apreciación del peso y una caída de las expectativas de inflación, la inflación se redujo a 4,2 por ciento en agosto, por debajo de la meta del BCU, lo que justificó recortes de tasas en julio y agosto.

La incertidumbre en torno a la política comercial mundial ha tenido hasta ahora un impacto macroeconómico directo limitado. Esto se debe a las relaciones comerciales diversificadas de Uruguay y a su fuerte dependencia a las materias primas, cuyos precios se han mantenido estables. Uruguay mantiene un acceso favorable a los mercados financieros, respaldado por calificaciones crediticias de grado de inversión y spreads soberanos en mínimos históricos, actualmente los más bajos de la región.

Un nuevo gobierno asumió el cargo en marzo, con una agenda que busca equilibrar el crecimiento inclusivo con la estabilidad macroeconómica. La agenda prioriza el crecimiento económico sostenible, impulsado por la inversión privada y la mejora de la competitividad, al tiempo que amplía la protección social y se compromete con la prudencia fiscal y la baja inflación. En julio, el gobierno emitió nuevos lineamientos para la ronda regular de negociaciones salariales de dos años de duración, con el fin de impulsar los salarios de los trabajadores de ingresos bajos y contribuir a la desindexación. 

Perspectivas y Riesgos

Se prevé que el crecimiento se modere en 2025. 
Se espera un crecimiento de 2,5 por ciento en 2025 y 2,4 por ciento en 2026, impulsado por la recuperación de los salarios reales tras la pandemia y menor incertidumbre interna. Se espera que la inflación se consolide en torno a la meta de 4,5 por ciento, lo que permitiría al BCU contemplar una relajación gradual de la política monetaria si el contexto interno y las expectativas inflacionarias lo permiten. Se prevé que el déficit de cuenta corriente aumente levemente a 1,7 por ciento del PIB a mediano plazo, en línea con los fundamentos económicos.

Los riesgos macroeconómicos están equilibrados. Los escenarios negativos se derivan del entorno internacional, que está sujeto a shocks de política comercial y de precios de materias primas, de la incertidumbre regional, y de shocks climáticos. Las amplias reservas de liquidez, los largos plazos de vencimiento de la deuda, las condiciones favorables de endeudamiento y una creciente proporción de emisiones de deuda interna limitan los riesgos fiscales a corto plazo. Los riesgos sistémicos permanecen contenidos, debido a un ratio crédito/PIB bajo, amplia liquidez y capitalización bancaria, abundantes reservas de divisas y un nexo soberano-bancario limitado. Los escenarios positivos incluyen altos rendimientos agrícolas, precios favorables de las materias primas, nuevos acuerdos comerciales, oportunidades de ganar mercados y atraer inversiones, y efectos mayores a lo previsto de las reformas estructurales.

Políticas de estabilidad y crecimiento

Política fiscal

Se prevé que el déficit fiscal aumente en 2025 debido a la inercia fiscal. Dado que las opciones de política fiscal están limitadas por el calendario de transición de gobierno y las rigideces del gasto, se proyecta que el déficit del GC-BPS aumente a 4,1 por ciento del PIB en 2025 (3,7 si se incluyen los cuarentones), es decir, 0,9 puntos porcentuales por encima del déficit de 2024. Según la nueva administración, este aumento proyectado se debe principalmente a la postergación de gastos del año 2024, a pagos anticipados de impuestos, y a nuevos gastos comprometidos en los últimos años. Esta inercia hace que la posición fiscal sea ligeramente procíclica en 2025, dentro de un contexto de una brecha del producto casi cerrada.

El proyecto de ley de presupuesto quinquenal tiene por objeto reducir el déficit y estabilizar la deuda a mediano plazo por debajo de una nueva ancla de deuda prudencial. Contempla un aumento permanente del gasto e inversión social, que se financiará con un aumento gradual de los ingresos mediante la modernización y mayor eficiencia de la administración tributaria, la lucha contra el fraude fiscal, la implementación del impuesto mínimo global, y la racionalización de determinados impuestos. Estos esfuerzos contribuirían a mejorar el saldo primario estructural del GC-BPS, de -1,5 por ciento del PIB en 2025 y 2026 a 0,1 por ciento del PIB en 2029. La deuda neta se estabilizaría debajo de la nueva ancla prudencial, en torno al 63 por ciento del PIB frente al 58 por ciento del PIB en 2024. Este ajuste está sujeto a riesgos derivados del entorno macroeconómico y del contexto impositivo internacional, de demoras en la ejecución, y de presiones de gasto en el futuro. Se recomiendan más esfuerzos para situar la relación deuda/PIB en una trayectoria descendente a mediano plazo, subiendo gradualmente el saldo primario del GC-BPS hasta alrededor de 1/2 por ciento del PIB en 2029. Entre las opciones que existen están reducir los incentivos fiscales, moderar el gasto salarial y mejorar la eficiencia de los gastos.

La propuesta de reforma de la institucionalidad fiscal ayudará a consolidar los avances recientes en materia de credibilidad y promoverá la disciplina fiscal. Las mejoras, que están en línea con recomendaciones anteriores del FMI, incluyen metas vinculantes de la regla fiscal ancladas a un nivel prudencial de deuda neta sobre PIB, mecanismos correctivos sobre las desviaciones, y una mayor autonomía y un mandato ampliado del Consejo Fiscal. La puesta en marcha adecuada de esta reforma y el cumplimiento de las metas serán importantes para obtener los beneficios reputacionales esperados. Se prevé que el diálogo social sobre protección y seguridad social culmine con propuestas en abril de 2026, y será importante que cualquier propuesta de reforma sea coherente con el objetivo de garantizar la sostenibilidad del gasto social.

Política monetaria

El nombramiento del primer Presidente del BCU sin afiliación política marca un avance en la independencia de facto del banco central. Fundamental para la estrategia de desinflación ha sido el compromiso de llevar la inflación a la meta de 4,5 por ciento, respaldado por una política monetaria contractiva y una mejor comunicación del banco central, así como por el presupuesto y los lineamientos del gobierno para la negociación colectiva.

La política monetaria ha sido apropiadamente contractiva. Con expectativas de inflación más bajas, la tasa real de interés está por encima de la tasa neutral. Esto, junto con la apreciación del peso, ha ayudado a bajar la inflación. Las recientes reducciones de la tasa de política monetaria se justifican por una disminución de la inflación y de sus expectativas. Seguir destacando en las comunicaciones públicas que la meta de inflación es de 4,5 por ciento con un rango de tolerancia debería continuar ayudando a anclar las expectativas.

El BCU mejoró significativamente su marco de política monetaria, incluyendo su comunicación, pero esfuerzos adicionales podrían fortalecer aún más su credibilidad. El tipo de cambio debe seguir absorbiendo los shocks, y las intervenciones cambiarias deben utilizarse únicamente para responder a condiciones de mercado desordenadas. Para mejorar la transmisión de la política monetaria y fortalecer el sector financiero, el BCU comenzó a reformar su estrategia de desdolarización. Una primera propuesta de ley se centra en incrementar la competencia en el mercado de depósitos en moneda local. Para alinear la independencia de jure del BCU con la de otros bancos centrales de la región y así fortalecer aún más su credibilidad, se recomienda que la designación de los miembros del Directorio siga las mejores prácticas internacionales, incluyendo la designación por períodos fijos que no coincidan con el ciclo electoral.

Sector financiero

El sistema bancario está bien capitalizado, tiene alta liquidez, y es rentable. Los bancos uruguayos mantienen ratios de capital que casi duplican el requisito regulatorio mínimo, con una rentabilidad sólida y un bajo nivel de morosidad respaldado por provisiones adecuadas. Si bien la dolarización amplifica los riesgos de crédito y liquidez en divisas, estos riesgos están atenuados por un bajo nivel de endeudamiento de los hogares, una deuda empresarial moderada y con cobertura de riesgos, y abundantes reservas de divisas. La intermediación financiera sigue siendo baja, ya que el crédito privado representa solo un 31 por ciento del PIB, aunque ha aumentado 10 por ciento del PIB desde 2010. Los riesgos para la estabilidad financiera relacionados con la vivienda son bajos, debido a que el mercado de viviendas residenciales es relativamente pequeño y los precios son estables.

Las autoridades mantienen su compromiso de fortalecer el marco regulatorio y de supervisión. La regulación de los proveedores de servicios de activos digitales ha mejorado y el perímetro regulatorio se ha ampliado. La Superintendencia de Servicios Financieros debe continuar implementando su hoja de ruta para fortalecer su marco de supervisión basada en riesgos. Las iniciativas previstas buscan mejorar la gestión de datos y la presentación de información dentro del sistema de supervisión financiera. El Comité de Política Macroprudencial creado recientemente debería aprovecharse para fortalecer el marco macroprudencial. La nueva Estrategia Nacional de Lucha contra el Lavado de Dinero y otras iniciativas regulatorias en curso reforzarán la eficacia del marco Anti Lavado de Dinero y Contra el Financiamiento del Terrorismo de Uruguay y su alineación con las normas del Grupo de Acción Financiera Internacional.

Un mayor acceso al crédito y la desdolarización apoyarían el crecimiento y contribuirían a la estabilidad macroeconómica. El acceso limitado al crédito en moneda local y el desarrollo modesto de los mercados de capital menoscaban la contribución del sector financiero al crecimiento y limitan la eficacia de la política monetaria. Mejorar el acceso al crédito de empresas solventes —en especial en segmentos desatendidos como las PYMES—, manteniendo al mismo tiempo normas de crédito prudentes, combinadas con reformas regulatorias para facilitar la igualdad de condiciones, podría contribuir al desarrollo financiero.

Políticas estructurales

Tras un período de crecimiento lento, las reformas estructurales son fundamentales para impulsar el potencial económico de Uruguay. Reformas ambiciosas podrían dar frutos ya que Uruguay tiene brechas respecto a las economías avanzadas en términos de infraestructura, facilitación del comercio, barreras a la entrada y cuellos de botella regulatorios, concentración del mercado, capital humano y acceso al crédito. Las nuevas autoridades ya han anunciado medidas para reducir la burocracia, abrir nuevos mercados de exportación, así como modernizar las instituciones y los incentivos fiscales a la inversión, la promoción de las exportaciones y la innovación. También se están destinando más recursos para aumentar el capital humano, atraer talento extranjero y abordar la inseguridad. Para los próximos años, se recomienda intensificar el programa de reformas, por ejemplo simplificando los procesos de creación de empresas, la concesión de licencias y la tributación, reforzando la política de competencia, mejorando la calidad educativa y reduciendo la deserción escolar. El gobierno está reformando el marco de incentivos en las empresas públicas para alinear mejor los salarios con la productividad. Además, para sacar mejor provecho de las capacidades de las empresas públicas es importante asignar eficientemente recursos y fijar precios que reflejen los costos. El gobierno ha establecido una agenda para desarrollar mecanismos financieros para una mejor adaptación al cambio climático, un tema considerado política de Estado en el país.

Uruguay está ganando reconocimiento regional en innovación e Inteligencia Artificial (IA). Para maximizar los beneficios potenciales de la IA, sería recomendable cerrar las brechas digitales e integrar la innovación impulsada por la IA en la educación y la industria de una manera equitativa y ética. Además, apoyándose en los éxitos recientes en adopción de tecnología, se podrían diseñar programas para los trabajadores vulnerables a la IA.  

El mercado laboral uruguayo enfrenta importantes desafíos, como una flexibilidad limitada, un alto desempleo juvenil y el envejecimiento de la población. Las instituciones del mercado laboral han contribuido a lograr estabilidad y una desigualdad relativamente baja, además de permitir mecanismos de coordinación que ayudan a sortear las crisis. Sin embargo, las empresas perciben las prácticas de contratación y fijación de salarios como restrictivas. La introducción de medidas que permitan tener en cuenta la heterogeneidad de empresas en estas prácticas fortalecería la competitividad, contribuiría a una asignación más eficiente de recursos humanos y podría dinamizar las oportunidades de empleo. Los lineamientos propuestos recientemente por el gobierno para la negociación salarial están alineados con los objetivos de inflación y contribuyen a la desindexación, además de impulsar los salarios de bajo ingreso. Dadas las altas tasas de desempleo de las poblaciones vulnerables, se recomienda vigilar los posibles efectos de la nueva ronda salarial sobre el empleo de jóvenes y trabajadores poco calificados. El envejecimiento de la población plantea riesgos para el crecimiento y la sostenibilidad, resaltando el valor de las políticas que fomentan la participación en la fuerza laboral y la integración de la población migrante en el mercado laboral.

Compartí esta noticia !

Economía amplía letras intransferibles en dólares para pagar deuda con el BCRA

Compartí esta noticia !

El Ministerio de Economía dispuso la ampliación de la emisión de la Letra del Tesoro Nacional Intransferible en Dólares Estadounidenses con vencimiento al 7 de enero de 2030, por un monto de USD 3,2 millones, a fin de cancelar parte del servicio de intereses de las letras en cartera del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La medida fue oficializada mediante la Resolución Conjunta 46/2025 de la Secretaría de Finanzas y la Secretaría de Hacienda, publicada este 17 de septiembre en el Boletín Oficial.

La decisión se enmarca en lo dispuesto por el artículo 9 del Decreto 1104/2024, que autoriza a reemplazar durante el ejercicio 2025 los pagos de amortización de capital y el 60% de los servicios de intereses de las letras intransferibles en poder del BCRA por nuevos títulos públicos emitidos a la par, con plazo a cinco años y amortización íntegra al vencimiento.

El 40% restante de los intereses debe abonarse en efectivo, lo que refleja la estrategia oficial de administrar la deuda intraestatal mediante canjes automáticos que eviten la salida inmediata de divisas y, al mismo tiempo, preserven el equilibrio financiero.

Cabe recordar que estas letras fueron emitidas originalmente en 2021 (Decreto 622/2021) para financiar al Tesoro y se transformaron en uno de los principales instrumentos de deuda intraestatal.

Deuda intraestatal y marco normativo

La Resolución Conjunta firmada por Pablo Quirno Magrane (Secretario de Finanzas) y Carlos Jorge Guberman (Secretario de Hacienda) autoriza la ampliación de la emisión de la letra intransferible 2030 por un monto exacto de USD 3.215.138 de valor nominal original (VNO).

La operación será registrada a la par y devengará intereses desde la fecha de colocación, conforme a la tasa que perciben las reservas internacionales del BCRA, con un tope de la tasa SOFR TERM a un año más 0,71513%, menos un punto porcentual.

El texto oficial también habilita a los titulares de la Oficina Nacional de Crédito Público y otras direcciones de la Secretaría de Finanzas a suscribir la documentación necesaria para instrumentar la operación.

El Ministerio de Economía justificó la medida en las disposiciones de la Ley 24.156 de Administración Financiera y la Ley 27.701 de Presupuesto General de la Administración Nacional, que rige para el ejercicio 2025 con las modificaciones de distintos decretos dictados entre 2023 y 2024.

El mecanismo de reemplazo de deuda en dólares por títulos intransferibles busca aliviar el flujo de caja del Tesoro Nacional y sostener el programa de déficit cero definido como ancla fiscal del gobierno.

Con esta resolución, la cartera económica mantiene la política de canjes automáticos con el BCRA, reforzando la utilización de deuda intraestatal como herramienta de financiamiento y evitando mayores tensiones sobre las reservas internacionales.

El esquema de letras intransferibles genera un doble efecto: por un lado, permite al Tesoro posponer pagos en dólares, reduciendo la presión sobre las reservas; por otro, incrementa el stock de deuda intraestatal, consolidando al BCRA como uno de los principales acreedores del Estado.

Si bien la medida no afecta directamente a los mercados internacionales, es leída como un movimiento defensivo para sostener la estabilidad cambiaria en un contexto de volatilidad y crecientes compromisos financieros externos.

Analistas advierten que este tipo de operaciones, aunque efectivas en el corto plazo, trasladan obligaciones al futuro y concentran riesgos en la relación Tesoro–BCRA. A la vez, consolidan un mecanismo de financiamiento que refuerza la dependencia del sistema público de deuda intraestatal.

Continuidad del esquema de financiamiento intraestatal

De cara a los próximos meses, se prevé que el Tesoro continúe utilizando la ampliación de letras intransferibles como herramienta para refinanciar vencimientos con el Banco Central y otras entidades estatales.

El desafío estará en equilibrar la necesidad de liquidez inmediata con la sostenibilidad de largo plazo, en un año marcado por la presión del pago de intereses y la incertidumbre sobre el acceso a los mercados internacionales de crédito.

La audiencia del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre el cumplimiento del programa fiscal y monetario podría incorporar este tipo de operaciones al análisis sobre la consistencia de la estrategia de financiamiento del país.

Compartí esta noticia !

Informe CEPA: fuerte recorte en áreas sociales mientras crece el presupuesto de inteligencia y deuda

Compartí esta noticia !

Entre enero y agosto, el gasto ejecutado por la Administración Pública Nacional se redujo un 31% en términos reales frente a 2023. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) revela que el ajuste impacta con fuerza en áreas sociales clave, mientras se incrementa el presupuesto destinado a inteligencia y se consolida el peso de la deuda.

El gobierno nacional encara 2025 con una estrategia de consolidación fiscal inédita en magnitud. Según el informe de CEPA, la contracción del gasto público es el correlato de una política de ajuste estructural que busca equilibrar las cuentas en medio de un escenario de recesión económica, inflación desacelerada pero persistente y tensiones políticas tras el veto presidencial a leyes de transferencias provinciales.

El dato más llamativo es la caída del 31% interanual en el gasto primario real durante los primeros ocho meses del año, lo que configura un recorte de dimensiones históricas. El impacto atraviesa múltiples sectores: salud, educación, ciencia y tecnología, seguridad social, programas sociales y obra pública.

En contraste, la Secretaría de Inteligencia del Estado aumentó su ejecución en un 23%, y los Servicios de la Deuda Pública concentran el 9% del gasto total, mostrando un reordenamiento de prioridades en la estructura presupuestaria.

Ejecución presupuestaria en detalle

El recorte se refleja con particular crudeza en áreas sociales:

  • Salud: la Superintendencia de Servicios de Salud redujo un -56% su ejecución, los hospitales nacionales entre -30% y -38%, el Instituto Malbrán un -26% y la ANMAT un -27%. Programas de atención y prevención muestran caídas de hasta -100%, salvo el de Acceso a Medicamentos y Tecnología Médica, que creció un +41%.
  • Seguridad social y programas sociales: ANSES ajustó un -7%, la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia un -72% y el INAES un -75%. Los Comedores Comunitarios y Merenderos (-74%), el programa de Primera Infancia (-89%) y el Plan Nacional de Protección Social (-100%) quedaron virtualmente desfinanciados.
  • Educación: Conectar Igualdad y el Fondo Nacional de Incentivo Docente registraron ejecución nula (-100%). El fortalecimiento edilicio de jardines infantiles cayó -88% y las becas y programas de formación docente entre -77% y -79%.
  • Ciencia y tecnología: el CONICET recortó un -29%, la CONAE -40%, el INTA -37%, el INTI -44% y la promoción de la investigación e innovación -83%.
  • Producción y energía: la Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo ajustó un -76%. La CNEA cayó -39%, el ENRE -24% y el ENARGAS -26%.
  • Obra pública y transporte: ejecución prácticamente nula, con bajas de -89% a -100% en pavimentación, cuencas, túneles y puentes. Las transferencias a provincias también se redujeron entre -98% y -100%, con la eliminación del Fondo de Fortalecimiento Fiscal bonaerense.
  • Defensa y seguridad: las fuerzas federales sufrieron recortes de entre -29% y -32%, y el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea reducciones de entre -17% y -21%.

El informe del CEPA advierte que el ajuste compromete la continuidad de programas esenciales en un momento de alta vulnerabilidad social. La caída en partidas vinculadas a alimentación, salud preventiva, educación inicial y obra pública afecta directamente a provincias y municipios, que ven limitada su capacidad de respuesta.

En paralelo, el incremento del gasto en inteligencia y deuda revela un cambio en el enfoque de prioridades del Gobierno nacional: fortalecer el control institucional y garantizar la sostenibilidad financiera por encima de la inversión social y productiva.

En términos políticos, el ajuste profundiza las tensiones entre Nación y provincias, particularmente tras el veto presidencial a la ley de Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Gobiernos subnacionales reclaman compensaciones que hasta ahora no han tenido respuesta.

De cara a lo que resta del año, el escenario abre interrogantes sobre la sostenibilidad social y política de un ajuste que, según CEPA, golpea los cimientos de áreas estratégicas. Mientras el Ejecutivo defiende la disciplina fiscal como clave para estabilizar la economía, especialistas advierten que la contracción simultánea en inversión pública, programas sociales y apoyo productivo podría profundizar la recesión y erosionar la gobernabilidad.

En el corto plazo, el desafío radica en sostener el delicado equilibrio entre la reducción del déficit y la necesidad de contener las demandas sociales y provinciales. El debate en torno al Presupuesto 2026 será un test decisivo para medir hasta qué punto el ajuste puede sostenerse sin generar mayores costos políticos e institucionales.

Compartí esta noticia !

Finanzas logró rollover del 91,4% con $6,6 billones adjudicados y tasas más bajas

Compartí esta noticia !

La Secretaría de Finanzas logró adjudicar $6,63 billones en la licitación del 10 de septiembre, frente a vencimientos por $7,26 billones. Si bien el rollover alcanzó el 91,43%, los instrumentos dolar linked quedaron sin ofertas y las tasas convalidadas fueron más bajas que en las últimas colocaciones.

La Secretaría de Finanzas, a cargo de Pablo Quirno, informó que la licitación de deuda en pesos de este martes recibió ofertas por $7,42 billones, de los cuales se adjudicaron $6,63 billones, alcanzando así una tasa de renovación de 91,43% sobre los vencimientos del día【user-provided】.

La operación se produjo en un marco de menor liquidez del mercado, tras semanas de tensión cambiaria y recorte de financiamiento, donde el Gobierno buscaba evitar presionar sobre la emisión monetaria y mantener la señal de disciplina fiscal.

En este escenario, la adjudicación se concentró en letras a tasa fija, con escasa demanda de bonos ajustados por CER y una ausencia total en los títulos vinculados al dólar, lo que muestra que los inversores prefieren opciones de cobertura en el mercado de futuros.

Instrumentos adjudicados y tasas convalidadas

El detalle de la licitación arrojó la siguiente composición:

  • Lecap a tasa fija:
    • Vencimiento 31/10/2025: $3,61 billones adjudicados, con TIREA 59,62%.
    • Vencimiento 10/11/2025: $1,34 billones, con TIREA 59,90%.
    • Vencimiento 16/01/2026: $1,04 billones, con TIREA 58,93%.
  • TAMAR (tasa Badlar + spread): nueva colocación al 15/12/2025 por $0,49 billones, con un margen de +2% TNA.
  • Boncer ajustado por CER: $0,14 billones adjudicados al 31/03/2026, con TIREA 22,91%.

En contraste, los títulos dólar linked (LELINK D31O5 y Bono TZVD5) quedaron desiertos, sin ofertas.

Las tasas convalidadas resultaron más bajas que en las licitaciones previas, cuando el Tesoro debió convalidar rendimientos cercanos al 69% anual. La baja estuvo en línea con la caída de tasas en el mercado secundario, donde el Banco Central intervino fijando tasas en simultáneas de BYMA en torno al 35%, frente al 45% del viernes anterior.

Señales al mercado y lectura de los analistas

El resultado fue considerado positivo por analistas privados. Desde Puente, señalaron que “la licitación salió en el rango de lo esperado” y que, aunque no se alcanzó un rollover del 100%, el nivel fue elevado dada la escasez de pesos en el mercado.

Eric Ritondale, economista jefe de la entidad, advirtió que el Tesoro debió pagar “un premio considerable” en las letras cortas para captar demanda, aunque la baja en las tasas secundarias del día le permitió convalidar rendimientos más bajos sin comprometer la colocación.

La falta de interés en los instrumentos atados al dólar refleja que los inversores encuentran más atractivas las coberturas en el mercado de futuros, donde los precios ofrecen mejores condiciones que los títulos públicos dolar linked.

En términos políticos y económicos, el resultado permite al Gobierno evitar un default local de corto plazo, aunque mantiene pendiente el desafío de ampliar la curva de vencimientos y recomponer la confianza en títulos de mayor plazo.

Próximos desafíos en la estrategia de deuda

El Tesoro enfrentará en los próximos meses un calendario de vencimientos exigente, en un contexto donde la política monetaria busca consolidar la baja de tasas y el equilibrio fiscal sigue siendo la principal señal a los mercados.

La clave estará en si el Gobierno logra:

  1. Extender la duración de la deuda, reduciendo la concentración en instrumentos cortos.
  2. Recuperar el atractivo de los bonos CER, hoy relegados frente a las Lecap.
  3. Definir una estrategia para los dolar linked, cuya falta de demanda deja al Tesoro sin financiamiento en moneda dura en un contexto electoral y de volatilidad cambiaria.

El Presupuesto 2026, que el presidente Javier Milei enviará al Congreso en los próximos días, será el marco institucional donde se debatirá la sostenibilidad de esta estrategia de financiamiento.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin