DEUDA SOBERANA

Con el riesgo país por debajo de 500 puntos, Argentina prepara el terreno para emitir deuda

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La compresión del riesgo país argentino por debajo de los 500 puntos básicos, en niveles que no se veían desde mediados de 2018, reabrió la discusión sobre el regreso gradual del Estado nacional al financiamiento internacional. Con un EMBI+ en torno a los 480 puntos y un mercado que comienza a validar rendimientos más bajos para la deuda soberana, el Gobierno evalúa capitalizar el momento a través del road show “Argentina Week”, previsto del 9 al 11 de marzo de 2026 en Nueva York, como plataforma para testear demanda y eventualmente avanzar en una emisión de bonos en dólares.

Riesgo país en mínimos de casi ocho años y mejora en los fundamentos macro

El riesgo país argentino, medido por el EMBI+ de JP Morgan, consolidó su nivel por debajo de los 500 puntos básicos, un umbral que no se perforaba desde mediados de 2018. En el último mes, el indicador acumuló una compresión cercana a los 85 puntos básicos, alcanzando el nivel más bajo en más de siete años y medio.

Detrás de esta dinámica confluyen varios factores. Por un lado, la acumulación acelerada de reservas internacionales netas por parte del Banco Central, que superaron los u$s1.080 millones desde inicios de enero, con un ritmo que ya cubre más del 10% de la meta anual implícita. Por otro, el proceso de desinflación sostenida, que contribuye a reducir la brecha cambiaria y desalienta el carry trade inverso, fortaleciendo la demanda por activos locales.

A este escenario se suma un contexto internacional más favorable, con un dólar globalmente débil y un mercado que vuelve a mostrar apetito por activos de economías emergentes, lo que redujo la aversión al riesgo y favoreció la compresión de spreads soberanos.

Como resultado, los bonos soberanos en dólares —tanto Globales como Bonares— operan con paridades que implican rendimientos efectivos del 8% al 9% anual para plazos medios y largos. Estos niveles comienzan a converger con los de países de la región como Ecuador o Uruguay en etapas de reingreso a los mercados voluntarios de deuda.

Vencimientos 2026 y la presión por volver al financiamiento externo

La mejora en los precios de los bonos no es solo una señal financiera: abre la posibilidad de una transición hacia el acceso gradual al financiamiento internacional, en un contexto donde el perfil de vencimientos comienza a exigir definiciones.

Según estimaciones oficiales y de mercado, los vencimientos en moneda extranjera de 2026 ascienden a u$s19.505 millones, excluyendo roll-over interno y ajustes derivados de canjes recientes. Si bien el pico concentrado de enero fue parcialmente gestionado mediante operaciones de corto plazo y préstamos puente de bancos internacionales por hasta u$s3.000 millones, el calendario sigue siendo exigente.

En julio, se concentran u$s4.200 millones correspondientes a Bonares y Globales 2024-2030, a lo que se suman pagos escalonados al Fondo Monetario Internacional, estimados en torno a u$s800-1.000 millones residuales post-2025, además de bonos step-up y cupones de Boden.

En este marco, analistas de Puente, como Eric Ritondale, señalaron que una compresión adicional del riesgo país hacia la zona de 400-450 puntos básicos ubicaría a la Argentina en un rango de “acceso market-friendly”, similar al que permitió a Ecuador colocar deuda en 2024-2025.

De acuerdo con proyecciones de entidades como Morgan Stanley y JP Morgan, sin refinanciamiento externo el Tesoro enfrentaría una presión significativa sobre el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) y sobre las reservas, con el riesgo de recurrir nuevamente a mecanismos cuasi-fiscales o a emisión monetaria encubierta.

En ese contexto, una emisión soberana moderada en dólares, por ejemplo entre u$s3.000 y u$s5.000 millones en bonos globales a 5 o 10 años, permitiría extender el perfil de vencimientos, captar divisas sin tensionar la base monetaria, reducir la prima de riesgo implícita en los dólares financieros (MEP y CCL) y liberar espacio fiscal para sostener el superávit primario.

Argentina Week y señales del mercado: deuda firme, acciones volátiles

Aunque el Gobierno reiteró su preferencia por minimizar la dependencia de Wall Street —“trataremos que no haya deuda nueva”, según declaraciones del ministro Luis Caputo—, la magnitud de los flujos de 2026 impone un enfoque más pragmático. En ese sentido, el road show “Argentina Week”, que se realizará del 9 al 11 de marzo de 2026 en Nueva York, aparece como una instancia clave para sondear demanda real de inversores institucionales, como fondos soberanos, fondos de pensión y hedge funds.

El evento, que será inaugurado por el presidente Javier Milei en el consulado argentino, contará con la participación de funcionarios centrales del gabinete económico y político, entre ellos Luis Caputo, Pablo Quirno y Federico Sturzenegger, además de referentes de Wall Street como Jamie Dimon, CEO de J.P. Morgan. Más allá del mensaje político de una “Argentina abierta”, el foro funcionará como un espacio técnico para avanzar en conversaciones preliminares sobre una eventual emisión o canje que permita refinanciar vencimientos sin generar ruido cambiario.

El comportamiento reciente del mercado respalda esa estrategia. En una jornada marcada por la volatilidad en renta variable, el S&P Merval retrocedió 0,4%, hasta 3.230.714,02 puntos básicos, con caídas destacadas en Transener (-4,4%), Cresud (-3,1%) y Edenor (-2,9%). En los ADRs, las bajas fueron lideradas por BBVA (-3,6%), Cresud (-3,1%) y Edenor (-3,4%), en un contexto de toma de ganancias y mayor cautela inversora.

En contraste, la renta fija mantuvo una tendencia positiva. Los bonos Globales avanzaron hasta 1,3%, mientras que el riesgo país cayó 2%, hasta los 484 puntos, acumulando en seis días un retroceso del 15%.

El apetito por deuda quedó reflejado también en el plano subnacional. La provincia de Córdoba colocó u$s800 millones bajo ley de Nueva York, a un rendimiento del 8,95%, con una demanda cercana a los u$s1.600 millones. Los fondos se destinarán a infraestructura y a la recompra de deuda para suavizar el perfil de vencimientos. La operación se suma a colocaciones recientes de CABA y Santa Fe, mientras otras provincias comienzan a testear el mercado de cara a los compromisos en dólares de 2026.

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Bonos argentinos suben hasta 4,3% en la semana y el riesgo país cae a mínimos de 7 años

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El mercado financiero argentino cerró una semana marcada por la mejora del clima externo y el impacto local de los cambios en la banda cambiaria. Aunque este viernes los bonos en dólares mostraron retrocesos puntuales, acumularon subas de hasta 4,3% en la semana, mientras que el riesgo país cayó casi 9% y se consolidó en torno a los 570 puntos básicos, en su nivel más bajo en más de siete años.

El impulso principal llegó desde el frente internacional. Un dato de inflación en Estados Unidos inferior al esperado reactivó las expectativas de una nueva baja de tasas por parte de la Reserva Federal (Fed), lo que volvió a alimentar el apetito por activos de riesgo a nivel global. En ese contexto, los activos argentinos aprovecharon la combinación de señales externas favorables y definiciones locales en materia cambiaria.

Bonos en dólares: subas semanales y riesgo país en mínimos de varios años

En la rueda de este viernes, los bonos soberanos en dólares operaron con mayoría de bajas en Wall Street, con caídas de hasta 0,7%, encabezadas por el Global 2029. En contraste, el nuevo Bonar 2029N (AN29) avanzó 0,1% y lideró las subas del día.

Sin embargo, el balance semanal fue ampliamente positivo. Los títulos argentinos en moneda dura registraron alzas generalizadas de hasta 4,3%, con el Bonar 2041 y el Global 2041 entre los más destacados, con subas cercanas al 3,9%. Esta dinámica permitió una fuerte compresión del riesgo soberano.

Así, el riesgo país, medido por el índice EMBI, se ubicó en torno a los 572 puntos básicos, lo que implica una baja cercana al 9% en la semana. El miércoles por la mañana había tocado incluso los 555 puntos básicos, su nivel más bajo en 7 años y 4 meses, un dato seguido de cerca por el mercado como señal de mejora en la percepción de riesgo sobre la deuda argentina.

Acciones, ADRs y una pausa tras el fuerte rally previo

En el segmento accionario, los ADRs de empresas argentinas en Nueva York operaron este viernes con mayoría de bajas. Las caídas fueron lideradas por Grupo Supervielle (-2,4%), seguido por Telecom (-1,7%) y Banco Macro (-1,7%). A contramano, Grupo Financiero Galicia mostró una suba del 1,7%.

En el mercado local, el S&P Merval retrocedió 0,3% y cerró en 3.154.913,61 puntos, mientras que medido en dólares se mantuvo estable en 2.037,53 puntos. Las pérdidas fueron encabezadas por Central Puerto (-2,4%), en tanto que nuevamente Grupo Financiero Galicia se destacó con una suba del 2%.

Fuentes del mercado señalaron que los papeles bancarios atravesaron una toma de ganancias lógica, luego del fuerte avance registrado el jueves, cuando algunas acciones llegaron a subir hasta 11,3%, impulsadas por el renovado optimismo financiero.

Inflación en EEUU y expectativa de tasas: el motor del optimismo

El fuerte desempeño de la jornada previa estuvo directamente vinculado al escenario internacional. Las acciones argentinas en Nueva York anotaron subas de hasta 11,3% luego de que se conociera un dato de inflación en Estados Unidos por debajo de las expectativas del mercado, lo que reforzó la expectativa de recortes en la tasa de interés por parte de la Fed.

Según se informó, los precios al consumo en EEUU aumentaron menos de lo previsto en la medición interanual hasta noviembre. No obstante, la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo no publicó las variaciones mensuales del IPC, debido a que un cierre del Gobierno de 43 días impidió la recolección de los datos correspondientes a octubre.

Este contexto internacional más benigno, combinado con los ajustes en la banda del dólar a nivel local, generó un escenario de mayor previsibilidad financiera que se reflejó en la recuperación semanal de los bonos y en la compresión del riesgo país, variables clave para el acceso al financiamiento y la estabilidad macroeconómica.

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Bonos y acciones en alza tras el nuevo esquema cambiario, el riesgo país roza mínimos del año

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Los activos argentinos prolongaron este lunes el rally iniciado tras los anuncios oficiales en materia cambiaria y monetaria: los ADRs treparon hasta 3,1% en Wall Street, los bonos soberanos en dólares registraron subas de hasta 2,8% y el riesgo país descendió hasta la zona de los 602 puntos básicos, quedando a un paso de perforar el umbral de los 600. El mercado siguió de cerca la estrategia del Gobierno para la compra de divisas, la acumulación de reservas y el pago de vencimientos por cerca de u$s4.000 millones previstos para el 9 de enero.

Reacción positiva de acciones y ADRs tras los anuncios cambiarios

La rueda financiera mostró una reacción mayormente favorable a las definiciones del Gobierno en torno al nuevo esquema de bandas cambiarias ajustadas por inflación, la decisión de sostener tasas reales positivas y el lanzamiento de un programa de acumulación de reservas por parte del Banco Central (BCRA).

En el plano local, el índice bursátil avanzó 1,1% en pesos hasta los 3.012.680,81 puntos, aunque medido en dólares cedió 0,2% y cerró en 1.969,88 puntos. Las acciones líderes exhibieron mayoría de alzas, con subas de hasta 3,8%, encabezadas por Bolsa de Valores, seguida por Grupo Supervielle (+3,4%) y Grupo Financiero Galicia (+1,9%).

En Wall Street, los ADRs acompañaron el movimiento alcista y subieron hasta 3,1%, con Grupo Supervielle a la cabeza. También se destacaron Grupo Financiero Galicia (+3%), Central Puerto (+2%) y Banco Macro (+1,7%). Operadores de la city subrayaron el buen desempeño del sector bancario, impulsado por la expectativa de un marco cambiario más previsible y un esquema monetario consistente.

Bonos en dólares, riesgo país y la mirada puesta en los vencimientos

Los títulos soberanos en dólares mantuvieron el rebote y cerraron con subas generalizadas. El Global 2029 lideró las ganancias con un avance de 2,8%, seguido por el Global 2041 (+1,9%) y el Global 2035 (+1,5%). En este contexto, el riesgo país elaborado por J.P. Morgan se ubicó en torno a los 602 puntos básicos, muy cerca de quebrar la barrera psicológica de los 600 puntos.

El mercado sigue con atención las alternativas oficiales para afrontar los vencimientos del 9 de enero, cuando deberán pagarse bonares y globales por un monto cercano a los u$s4.000 millones. En ese marco, resultó clave la colocación del Bonar AN29, concretada el miércoles pasado por un total de u$s910 millones, a una tasa del 9,26%, apenas por encima del objetivo oficial, que se ubicaba por debajo del 9%. Los fondos obtenidos permiten cubrir la mayor parte de las amortizaciones de Bonares previstas para enero, estimadas en torno a los u$s1.000 millones.

Cambios en el programa monetario y expectativas hacia 2026

De cara a 2026, el Gobierno introdujo modificaciones relevantes en su programa monetario. El BCRA anunció que las bandas cambiarias pasarán a ajustarse en función de la inflación de los dos meses previos, dejando atrás el esquema vigente de actualización mensual del 1%. De este modo, el 1° de enero las bandas se ajustarán al 2,5%, en línea con el IPC de noviembre.

Además, la autoridad monetaria confirmó la implementación de un programa de recompra de reservas con el objetivo de acumular hasta u$s17.000 millones durante 2026, condicionado al crecimiento de la demanda de dinero y a la liquidez del mercado de cambios. En paralelo, ratificó la intención de mantener tasas reales positivas y avanzar en una flexibilización de los encajes bancarios, que continúan en niveles elevados.

Estas definiciones reforzaron la percepción de un marco monetario más ordenado, lo que se tradujo en una mejora del apetito por riesgo argentino y en una compresión adicional del riesgo país.

Chubut evalúa volver al mercado

El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, señaló que la provincia evalúa una colocación de deuda por un monto de entre u$s400 y u$s550 millones, durante su viaje a Estados Unidos en el que se reunió con empresarios, inversores y directivos de bancas multinacionales. De esta forma, la provincia patagónica se convertirá en la tercera en salir a colocar deuda internacional. De hecho este boom de bonos subsoberanos se suma a las emisiones de empresas privadas que, entre ambos, lograron alcanzar los u$s7.000 millones en los últimos 45 días.

Cabe resaltar que la primera en salir a buscar financiamiento internacional tras las elecciones fue la Ciudad de Buenos Aires. El distrito gobernado por Jorge Macri consiguió u$s600 millones a una tasa del 7,8% con una vida promedio de 7 años. Posteriormente Santa Fe logró colocar u$s800 millones con un plazo de nueve años y una tasa anual del 8,1%. Ahora parece ser el turno de Chubut. En su último viaje a Nueva York, Torres confirmó la información tras reunirse con autoridades del J.P. Morgan, de UBS Asset Management, Goldman Sachs e Invesco Asset Management.

Paralelamente trascendió que el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, también quiere subirse a este boom, según publicaron diversos medios. Desde esta provincia quieren aprovechar la baja del riego país y prevén emitir bonos por u$s500 millones con el objetivo de rollear deuda vieja. La colocación se proyecta para fines de enero o principios de febrero y con legislación de Nueva York a través de bancos extranjeros, uno de capital estadounidense y otro europeo.

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El Comité Monetario y Financiero Internacional llama a fortalecer la resiliencia económica mundial

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El CMFI advirtió sobre riesgos globales y pidió consolidar políticas fiscales y monetarias firmes. El FMI y los ministros de Finanzas del G20 respaldaron fortalecer la sostenibilidad de la deuda y preservar la independencia de los bancos centrales para dotar de resiliencia económica.

En su quincuagésima segunda reunión, el Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI) —el principal órgano asesor del Fondo Monetario Internacional (FMI)— advirtió sobre un escenario mundial marcado por una “profunda transformación” y “elevada incertidumbre”, y llamó a los países miembros a adoptar políticas fiscales y monetarias firmes, creíbles y coordinadas para “salvaguardar la estabilidad macroeconómica y financiera”.

El documento final, presentado por el presidente del CMFI, Mohammed Aljadaan, ministro de Hacienda de Arabia Saudita, y la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, subraya que el crecimiento global, aunque resiliente, enfrenta tensiones crecientes por la desinflación desigual, los altos niveles de deuda y los conflictos geopolíticos.

“Adoptaremos políticas firmes que fomenten la confianza, generen resiliencia y salvaguarden la estabilidad macroeconómica y financiera”, sostuvo Aljadaan en la declaración de cierre, donde también reclamó una acción global coordinada para frenar los efectos económicos de las guerras y el cambio climático.

Riesgos macroeconómicos y necesidad de ajustes fiscales creíbles

El CMFI —que reúne a los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales de 190 países miembros— reconoció que la economía mundial atraviesa un proceso de reconfiguración estructural debido a los cambios en las políticas comerciales, la digitalización y las transformaciones demográficas.

El comunicado subraya que, aunque el crecimiento ha resistido, “comienzan a manifestarse tensiones” en un entorno de “alto endeudamiento, bajo crecimiento y vulnerabilidades financieras”. El texto también destaca que la desinflación continuará, pero con fuertes diferencias entre países, lo que obliga a los bancos centrales a mantener su compromiso con la estabilidad de precios.

“Los bancos centrales mantienen su compromiso firme de mantener la estabilidad de precios, en consonancia con sus respectivos mandatos”, señala el documento, que también llama a preservar la independencia institucional para sostener la credibilidad y la confianza en los mercados.

En el plano fiscal, los ministros acordaron “consolidar el giro hacia los ajustes fiscales” con estrategias creíbles a mediano plazo, orientadas a garantizar la sostenibilidad de la deuda, mejorar la eficiencia del gasto y promover inversiones públicas y privadas que impulsen la productividad.

El CMFI también instó a los gobiernos a reforzar la supervisión de los riesgos sistémicos derivados de la inteligencia artificial, los activos digitales y las instituciones financieras no bancarias, aprovechando al mismo tiempo las oportunidades de la innovación tecnológica.

Deuda soberana, gobernanza del FMI y cooperación global

Uno de los puntos centrales del encuentro fue el tratamiento de las vulnerabilidades relacionadas con la deuda, especialmente en los países de ingreso bajo y economías emergentes. El comunicado destaca el compromiso de los miembros del CMFI con la aplicación “eficaz, integral y sistemática” del Marco Común del G20 para el tratamiento de la deuda, e insta a los acreedores privados a reforzar la transparencia y participar activamente en los procesos de reestructuración.

“Mantenemos nuestro compromiso de afrontar las vulnerabilidades de la deuda a escala mundial, lo que comprende seguir impulsando la aplicación del Marco Común de forma previsible, oportuna y ordenada”, afirma el texto aprobado por consenso.

El Comité también respaldó la labor del FMI y el Banco Mundial en la estrategia de tres pilares para asistir a países con fuertes presiones de deuda, que incluye apoyo a reformas estructurales, movilización de recursos internos y atracción de capital privado.

En materia institucional, el CMFI reafirmó su compromiso con un FMI sólido y basado en cuotas, celebrando los avances hacia la Decimosexta Revisión General de Cuotas, que busca reflejar de forma más justa el peso relativo de las economías en el contexto global.

Racionalizar y modernizar la estructura del FMI

Asimismo, se confirmó que el proceso deberá concluir a más tardar en las Reuniones de Primavera de 2026, de acuerdo con la Declaración de Diriyah.

“Reconocemos que la realineación de las cuotas relativas debe procurar reflejar mejor la posición relativa de cada país en la economía mundial, protegiendo las cuotas de los países más pobres”, expresa la declaración.

Por último, el Comité valoró las iniciativas para racionalizar y modernizar la estructura del FMI, con el fin de mejorar la eficiencia institucional, garantizar la sostenibilidad del Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza, y fortalecer la representación regional y de género dentro del organismo.

La próxima reunión del CMFI se celebrará en abril de 2026, nuevamente en Washington D. C.

Contexto político y representación

El encuentro contó con la participación de los ministros y gobernadores de los principales países miembros, entre ellos Luis Caputo, ministro de Economía de Argentina; Gabriel Galípolo, gobernador del Banco Central de Brasil; Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos; Kazuo Ueda, gobernador del Banco de Japón; Rachel Reeves, ministra de Hacienda del Reino Unido; François Villeroy de Galhau, gobernador del Banco de Francia; y Gongsheng Pan, gobernador del Banco Popular de China.

Participaron también observadores institucionales de alto nivel, como Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo; Ajay Banga, presidente del Grupo Banco Mundial; Ngozi Okonjo-Iweala, directora general de la OMC; Mathias Cormann, secretario general de la OCDE; y Pablo Hernández de Cos, director general del Banco de Pagos Internacionales.

El tono general del encuentro reflejó consenso en torno al fortalecimiento de la cooperación internacional, pero también una preocupación creciente por el aumento de los conflictos geopolíticos y sus efectos sobre los mercados energéticos, las cadenas de suministro y la estabilidad financiera.

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Pablo Quirno: “Un FMI fuerte es clave para sostener la estabilidad financiera internacional”

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Argentina lidera al G-24 en reclamo por una reforma profunda de la arquitectura de deuda soberana y mayor representación de países emergentes. Argentina, que preside el G-24, pidió en las Reuniones Anuales del FMI una reforma integral de la deuda y mayor voz para economías emergentes.

En las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial, el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, en su rol de presidente del G-24, llamó a reformar la arquitectura de deuda soberana, ampliar los recursos del Fondo y garantizar una voz más equitativa para los países en desarrollo.

Un llamado a fortalecer el multilateralismo financiero

Durante la conferencia del Grupo Intergubernamental de los Veinticuatro (G-24) celebrada el 16 de octubre de 2025, en el marco de las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, el secretario de Finanzas de Argentina, Pablo Quirno, encabezó un encuentro en el que se abordaron los desafíos que enfrentan las economías emergentes ante un contexto de bajo crecimiento, endeudamiento elevado y escaso margen de política fiscal.

Mantener un FMI robusto y bien financiado es esencial para prevenir crisis y sostener la estabilidad monetaria y financiera internacional”, afirmó Quirno, al presentar el comunicado final del grupo.

El G-24, presidido actualmente por Argentina, y acompañado en la vicepresidencia por Nigeria y Pakistán, expresó que la actual arquitectura de la deuda soberana resulta insuficiente para responder a las necesidades de los países en desarrollo. En ese sentido, el bloque instó a “una revisión integral del marco de sostenibilidad de deuda, que incorpore al sector privado y a los organismos multilaterales”, y pidió acelerar los esfuerzos de reforma de cuotas dentro del FMI para reflejar el peso real de las economías emergentes en el producto global.

Reformas urgentes: deuda, representación y energía

El comunicado del G-24 destacó varios ejes estratégicos:

  • Reforma de la deuda soberana: se solicitó ampliar el Common Framework —actual mecanismo de reestructuración impulsado por el G20— para incluir acreedores privados y organismos multilaterales, a fin de evitar procesos parciales o prolongados.
  • Equidad en la representación internacional: se reclamó que la revisión de cuotas en el FMI y del esquema accionario del Banco Mundial reflejen el peso económico de los países emergentes y de ingresos medios, “sin desventajar a las economías de bajos ingresos”.
  • Transición energética justa: el grupo apoyó mecanismos financieros innovadores que faciliten la inversión en energías limpias sin comprometer el desarrollo industrial de los países en desarrollo.
  • Movilización de recursos internos: se enfatizó la necesidad de fortalecer los sistemas tributarios nacionales y avanzar en una cooperación fiscal internacional efectiva, capaz de reducir la evasión y generar ingresos sustentables.

Quirno subrayó que “la credibilidad fiscal y monetaria es la base para recuperar el acceso al crédito y la estabilidad macroeconómica”. En esa línea, mencionó que Argentina trabaja en consolidar su disciplina fiscal y monetaria “para construir confianza y aliviar las cargas de deuda, abriendo el camino a la inversión y el crecimiento”.

Hacia un nuevo consenso global

La directora del Secretariado del G-24, Iyabo Masha, amplió los argumentos del grupo al señalar que el actual sistema de resolución de deuda —basado en el Common Framework— es limitado, pues excluye acreedores privados y organismos financieros internacionales. “Necesitamos un mecanismo que contemple también a países con problemas de liquidez temporales, pero solventes, con instrumentos de financiamiento de acceso rápido y basado en el mercado”, afirmó.

El encuentro también abordó la importancia de coordinación multilateral entre el FMI, el Banco Mundial y los gobiernos nacionales, en un contexto donde las tensiones comerciales y los shocks externos limitan la capacidad de respuesta de las economías emergentes.

El gobernador del Banco Central de Nigeria, Olayemi Michael Cardoso, destacó la gestión argentina en la presidencia del grupo: “Hemos logrado una voz más efectiva de los países emergentes ante las instituciones de Bretton Woods. Es un avance sustantivo que esperamos profundizar en los próximos años”, sostuvo.

Por su parte, el ministro de Finanzas de Pakistán, Muhammad Ali Malik, explicó que su país avanza en acuerdos bilaterales para diversificar el comercio en monedas locales, aunque advirtió que la transición requiere estabilidad macroeconómica y confianza internacional.

Más allá del comunicado

El pronunciamiento del G-24 se inscribe en un debate de fondo sobre la sostenibilidad de la deuda global y el rol de las instituciones financieras internacionales. La persistencia de tasas de interés elevadas, junto con un escenario de bajo crecimiento, ha incrementado las vulnerabilidades de los países de ingresos medios y bajos, muchos de los cuales destinan más del 30% de sus ingresos fiscales al servicio de deuda externa.

Para Argentina, que lidera actualmente el foro, la postura representa una reafirmación de su papel activo en la reforma del sistema financiero internacional. El país busca impulsar una agenda que combine responsabilidad macroeconómica con cooperación multilateral y financiamiento sostenible, en un contexto en el que los desequilibrios globales vuelven a colocar a los países emergentes en el centro de las discusiones.

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