Nuevo ajuste del Banco Central en encajes: alivio parcial para la liquidez y el mercado de tasas
El Banco Central dispuso un cambio en la normativa de encajes a través de la Comunicación “A” 8305. A partir de septiembre, los bancos podrán computar en forma neta sus posiciones en pases pasivos y cauciones bursátiles, lo que implica un alivio en la gestión diaria de liquidez. La medida llega tras la fuerte volatilidad en las tasas en pesos y en medio de reclamos del sector financiero por mayor previsibilidad.
La decisión del Banco Central de la República Argentina (BCRA) se produce luego de varias semanas de tensión en el mercado monetario. Las tasas en pesos registraron una marcada volatilidad producto de la transición hacia un esquema de encajes calculados en base diaria —en lugar de promedios mensuales—, lo que complicó la operatoria de los bancos y encareció el financiamiento de corto plazo.
En este escenario, los bancos privados habían transmitido su preocupación a la autoridad monetaria en reuniones recientes, reclamando ajustes que les permitieran un manejo más eficiente de su liquidez. El propio presidente del BCRA, Santiago Bausili, encabezó un encuentro con las principales entidades del sistema financiero donde adelantó la posibilidad de introducir modificaciones normativas para suavizar el impacto.
Qué cambia con la Comunicación “A” 8305
La medida publicada este jueves modifica el tratamiento de los pases pasivos y las cauciones bursátiles en posición tomadora, es decir, cuando los bancos se financian en el mercado.
- Nuevo criterio: a partir de septiembre 2025, esas operaciones podrán computarse para el cálculo de encajes en su posición neta negativa.
- Condiciones: solo aplicará si el vencimiento de la operación coincide con el vencimiento del encaje y si la transacción se realiza en un mercado autorizado por la CNV.
- Alivio operativo: si un banco toma liquidez y luego la cancela en el mismo día con la operación inversa, esa posición quedará neutra y no incrementará la exigencia de efectivo mínimo.
Hasta ahora, la normativa obligaba a contabilizar estos instrumentos en forma bruta, lo que incrementaba artificialmente el nivel de encajes exigidos y generaba una carga adicional de recursos inmovilizados.
Fuentes de la entidad señalaron que la Comunicación “busca corregir un aspecto puntual en el cómputo de los encajes”, luego de que en agosto se endurecieran los requisitos para cauciones y pases pasivos en operaciones con contrapartes no bancarias.
Si bien el cambio no representa una flexibilización generalizada de la normativa, constituye un alivio parcial para el arbitraje financiero diario y responde a la necesidad de los bancos de contar con mayor previsibilidad en la gestión de su liquidez.
El ajuste también refleja la interacción del BCRA con los bancos privados, que en los últimos encuentros plantearon la urgencia de revisar el marco normativo en un contexto de tasas elevadas y dificultades para operar con márgenes ajustados.
Impacto en la liquidez y en el mercado de tasas
El nuevo esquema apunta a reducir tensiones en el mercado de cauciones y pases, instrumentos clave para el fondeo de corto plazo. Al permitir el cómputo neto de las posiciones, los bancos podrán liberar recursos previamente inmovilizados, mejorando su flexibilidad para otorgar crédito o administrar carteras.
En términos macro, la medida podría contribuir a una estabilización gradual de las tasas interbancarias, que en las últimas semanas mostraron picos de volatilidad. Sin embargo, analistas advierten que se trata de un ajuste de carácter técnico y limitado, que no modifica la estrategia general del BCRA de mantener un control estricto sobre la liquidez en pesos.
La flexibilización de encajes abre un nuevo capítulo en la relación entre el BCRA y el sistema financiero. En la reunión prevista para septiembre, las entidades bancarias insistirán en la necesidad de discutir un esquema integral de regulación de encajes que otorgue mayor previsibilidad en el mediano plazo.
Para el Banco Central, el desafío será equilibrar la disciplina monetaria con la estabilidad del sistema financiero, evitando que los ajustes técnicos erosionen su capacidad de control sobre la base monetaria. En paralelo, la autoridad monetaria seguirá monitoreando la evolución del mercado de tasas, en un contexto de elevada nominalidad e inflación persistente.




