digitalización aduanera

ARCA digitaliza la importación de líneas de producción usadas y busca reducir tiempos para inversiones industriales

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La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) incorporó al sistema de Ventanilla Única de Comercio Exterior Argentino (VUCEA) las autorizaciones necesarias para importar líneas de producción usadas. La medida, formalizada mediante la Resolución General 5892/2026, apunta a eliminar la presentación física de documentación, automatizar validaciones y reducir fricciones administrativas en operaciones vinculadas con inversiones productivas.

El cambio alcanza a las resoluciones aprobatorias y a las Constancias de Expediente en Trámite (CET) utilizadas dentro del Régimen de Importación de Líneas de Producción Usadas. A partir de la implementación, estos documentos serán transmitidos electrónicamente por la autoridad competente y quedarán disponibles para su validación en el Sistema Informático Malvina, utilizado por la Aduana para oficializar las destinaciones de importación.

La reforma tiene impacto directo sobre empresas que buscan incorporar equipamiento industrial usado para mejorar su competitividad. El régimen permite importar maquinaria usada cuando forma parte de un proyecto aprobado y, mientras la resolución definitiva está en trámite, admite avanzar mediante una CET, siempre que se constituyan las garantías aduaneras correspondientes.

Hasta ahora, ese circuito implicaba una mayor carga de documentación y coordinación entre organismos. La nueva operatoria incorpora la autorización al flujo digital de VUCEA y permite que el sistema valide automáticamente la información al momento de la declaración aduanera.

El nuevo procedimiento entrará en vigencia a los diez días hábiles de la publicación de la resolución. Las autorizaciones emitidas con anterioridad conservarán su validez y continuarán bajo el esquema vigente al momento de su otorgamiento, siempre que permanezcan válidas cuando sean declaradas en el Sistema Informático Malvina.

El punto central de la medida es que el importador ya no deberá presentar físicamente la resolución aprobatoria o la Constancia de Expediente en Trámite. En su lugar, deberá consignar en la declaración aduanera el código identificador correspondiente. Si se trata de una CET, deberá utilizarse el código de documento LPCOVUCE0040; si se trata de una resolución aprobatoria, el LPCOVUCE0041.

Una vez ingresada la información, el Sistema Malvina realizará controles y validaciones automáticas. Si no existen inconsistencias, permitirá oficializar la declaración aduanera. Si los datos presentan diferencias, el sistema bloqueará la oficialización e informará al declarante los motivos para que pueda subsanarlos.

La lógica de la reforma combina simplificación con control. La eliminación del papel no significa una reducción de las verificaciones, sino un cambio en la forma en que se ejecutan. La trazabilidad pasa a apoyarse en el intercambio electrónico de información entre ARCA, la Aduana, la autoridad de aplicación y VUCEA.

Para el sector productivo, la dimensión más relevante está en los tiempos. Una línea industrial usada puede representar una vía de acceso a equipamiento que, nuevo, tendría un costo de entrada mucho mayor. En sectores manufactureros con restricciones de financiamiento o necesidad de modernizar procesos, reducir demoras administrativas puede acelerar decisiones de inversión.

El impacto potencial es especialmente importante para PyMEs industriales. La posibilidad de incorporar maquinaria usada bajo un régimen formal puede facilitar mejoras de productividad, ampliaciones de capacidad o reconversiones tecnológicas sin requerir desembolsos equivalentes a una línea nueva. La digitalización del procedimiento no elimina los costos logísticos, aduaneros ni financieros, pero sí puede reducir una capa de incertidumbre administrativa.

El régimen mantiene además un mecanismo de contingencia. Si se producen fallas de comunicación entre organismos o problemas informáticos ajenos al importador que impidan la validación automática, deberá aplicarse el plan alternativo previsto por la normativa vigente. Esta previsión es relevante porque evita que una digitalización total deje paralizada una operación por una falla de sistema.

Desde una perspectiva de política industrial, la medida tiene valor si logra convertir la digitalización en menor tiempo efectivo de trámite. La sola migración de documentos al entorno electrónico no garantiza eficiencia; el resultado dependerá de la calidad de la interoperabilidad entre organismos y de la capacidad para resolver inconsistencias sin reinstalar circuitos burocráticos por otras vías.

Para las empresas, la mejora será medible en variables concretas: cuántos días tarda una autorización en quedar disponible, cuánto demora la validación aduanera y cuántas intervenciones manuales se eliminan del proceso.

La Resolución 5892/2026 se inscribe así en una agenda más amplia de digitalización del comercio exterior. En este caso, el objetivo es simplificar el ingreso de equipamiento industrial usado sin resignar controles. La oportunidad consiste en transformar esa agilización administrativa en capacidad productiva, inversión y empleo. El desafío será que la tecnología no solo cambie el soporte del trámite, sino que reduzca efectivamente el costo de hacer una inversión industrial en la Argentina.

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ARCA digitalizó un trámite clave para importaciones del Mercosur

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La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) dio un nuevo paso en la digitalización de los procedimientos vinculados al comercio exterior al habilitar la utilización del Certificado de Origen Digital (COD) para gestionar la liberación de garantías aduaneras que hasta ahora requerían la presentación de documentación en papel.

La medida fue oficializada mediante la Resolución General 5880/2026, publicada este lunes en el Boletín Oficial, y apunta a simplificar uno de los trámites más frecuentes para importadores y despachantes de aduana que operan bajo los acuerdos comerciales del Mercosur.

Hasta la entrada en vigencia de esta resolución, quienes necesitaban levantar una garantía constituida por la falta del Certificado de Origen Mercosur debían presentar obligatoriamente el documento físico, aun cuando el certificado ya existiera en formato digital. Con la nueva normativa, ese requisito queda eliminado y todo el procedimiento podrá realizarse de manera electrónica.

El cambio alcanza específicamente a las garantías identificadas como “Falta de Certificado de Origen Mercosur” (FCEO) y a las multas automáticas asociadas (MUAU), que podrán liberarse mediante el trámite “Presentación Certificado de Origen Digital” disponible en el Sistema Informático de Trámites Aduaneros (SITA).

Para iniciar el trámite, el importador o el despachante deberá informar el identificador de la destinación aduanera, los ítems correspondientes y el número del Certificado de Origen Digital aplicable. Posteriormente, el servicio aduanero verificará que el certificado cumpla con los requisitos previstos en el régimen de origen del acuerdo comercial correspondiente antes de aprobar o rechazar la solicitud.

El resultado de esa evaluación será comunicado de manera electrónica a través del Sistema de Comunicación y Notificación Electrónica Aduanera (SICNEA), eliminando instancias presenciales y reduciendo tiempos administrativos.

Menos burocracia para el comercio exterior

La decisión se inscribe en el proceso de modernización que ARCA viene impulsando para digitalizar los procedimientos aduaneros y reducir costos operativos para empresas y operadores logísticos.

El Certificado de Origen Digital ya posee plena validez jurídica en el ámbito de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), de acuerdo con la Resolución 386 del Comité de Representantes, que equiparó su valor legal al de los certificados emitidos en soporte papel.

Sin embargo, algunos procedimientos administrativos todavía exigían la presentación física del documento para determinadas gestiones posteriores al despacho. Con esta modificación, el organismo elimina una de esas excepciones y permite que la gestión sea completamente electrónica.

Para las empresas que realizan operaciones frecuentes con países del Mercosur, la medida representa una reducción de tiempos administrativos y de costos asociados a la gestión documental.

También disminuye el riesgo de demoras vinculadas al traslado de documentación física y facilita la liberación de garantías que, en muchos casos, permanecían inmovilizadas hasta la presentación formal del certificado en papel.

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Exportaciones: la Aduana pone en marcha el control remoto de cargas y acelera la salida de mercaderías desde planta

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La nueva reglamentación de ARCA habilita la operatoria práctica de la “Exportación Monitoreada”, un esquema que reemplaza parte de los controles presenciales por supervisión remota. Para empresas exportadoras del interior, la medida apunta a reducir tiempos operativos, costos logísticos y utilización de recursos aduaneros.

La Dirección General de Aduanas reglamentó los aspectos operativos del régimen de “Exportación Monitoreada”, una modalidad que permitirá supervisar en forma remota determinadas cargas de exportación consolidadas en planta industrial o establecimiento exportador. La medida, formalizada mediante la Resolución General 5861/2026, completa la implementación del esquema creado semanas atrás por ARCA y marca un nuevo avance en la digitalización de los procesos de comercio exterior.

La novedad tiene especial relevancia para las economías regionales, donde gran parte de las exportaciones se originan lejos de los grandes centros portuarios. Sectores como la forestoindustria, la producción yerbatera, el té, los alimentos procesados y diversas manufacturas exportables podrán beneficiarse de una operatoria que busca disminuir intervenciones presenciales y agilizar el despacho de mercaderías.

Menos burocracia operativa y más trazabilidad digital

El régimen permite que determinadas exportaciones realizadas bajo el sistema de cargas en planta sean controladas mediante monitoreo remoto por parte del servicio aduanero. El procedimiento contempla la transmisión de imágenes en tiempo real durante la consolidación de la carga y el seguimiento digital de toda la operación.

Para acceder a esta modalidad, los operadores deberán presentar documentación digital a través del Sistema Informático de Trámites Aduaneros (SITA), identificar previamente la planta donde se realizará la consolidación y poner a disposición de la Aduana registros audiovisuales de la mercadería antes del inicio de la carga. Además, las imágenes deberán conservarse durante un plazo de cinco años.
La Aduana mantendrá facultades de control plenas. Si durante el monitoreo se detectan inconsistencias técnicas o situaciones que comprometan la fiscalización, la operación podrá volver inmediatamente al esquema presencial tradicional.

La reglamentación introduce un modelo más cercano a los estándares de gestión logística utilizados en mercados con alto volumen exportador, donde la fiscalización se apoya cada vez más en herramientas digitales y análisis de riesgo.

Los principales efectos esperados son: Reducción de tiempos de espera asociados a verificaciones físicas presenciales. Mayor previsibilidad logística para coordinar cargas y transporte. Optimización de recursos aduaneros, concentrando controles físicos en operaciones de mayor riesgo. Menores costos indirectos derivados de demoras operativas. Digitalización integral de documentación y seguimiento de cargas.

Para las empresas con operaciones frecuentes, la ganancia no necesariamente proviene de una reducción directa de impuestos o costos aduaneros, sino de la mejora en la eficiencia de la cadena logística y la disminución de tiempos improductivos.

Impacto potencial en Misiones y el NEA

La implementación adquiere una dimensión particular en provincias exportadoras como Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa, donde la distancia respecto de los principales puertos marítimos genera costos logísticos estructuralmente más elevados que en la región central del país.

En el caso misionero, actividades como la exportación de pasta celulósica, madera industrializada, tabaco, té, yerba mate y productos alimenticios suelen requerir procesos de consolidación en origen antes del traslado hacia terminales portuarias o pasos fronterizos.

La posibilidad de completar controles desde las propias plantas industriales puede traducirse en una reducción de tiempos administrativos y una utilización más eficiente de los recursos logísticos disponibles. Para empresas radicadas en el interior profundo, cada jornada ganada en la cadena exportadora impacta sobre costos financieros, programación de embarques y cumplimiento de contratos internacionales.

Un cambio que exige inversión tecnológica

La contracara del nuevo sistema es que los operadores deberán garantizar condiciones técnicas adecuadas para el monitoreo remoto. La normativa responsabiliza expresamente al exportador por la integridad de la carga, la seguridad del contenedor y la disponibilidad de registros audiovisuales que permitan a la Aduana verificar la operación.

Esto implica que las empresas interesadas deberán evaluar inversiones en cámaras, conectividad, almacenamiento digital y protocolos internos de seguridad logística.

Para los exportadores de mayor escala, estos requerimientos aparecen como una barrera relativamente baja frente a los beneficios operativos. Para firmas medianas, el desafío será adaptar infraestructura y procesos para cumplir con los estándares exigidos.

La resolución inaugura una etapa de fiscalización aduanera apoyada en herramientas digitales y monitoreo remoto. El verdadero impacto sobre la competitividad exportadora dependerá de la velocidad con que el sistema pueda escalarse a más operadores y de la capacidad de ARCA para sostener procesos ágiles sin incrementar exigencias administrativas paralelas.

Para las economías regionales del NEA, donde la logística representa uno de los principales factores de costo, cualquier mejora que reduzca tiempos muertos y simplifique operaciones tiene potencial para fortalecer la inserción internacional de la producción local. La clave estará en verificar si la digitalización logra traducirse en una reducción efectiva de costos y no únicamente en un cambio de formato de los controles.

Anexo Resolución General 5861/2026 by CristianMilciades

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