Dólar Blue

Dólar, tasas y bonos: señales mixtas en el inicio del nuevo esquema cambiario

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El dólar oficial revirtió la tendencia sobre el cierre y subió este lunes, en una jornada marcada por la volatilidad, el seguimiento de las tasas de interés y la atención puesta en la acumulación de reservas del Banco Central (BCRA). El movimiento se dio tras una primera semana del año con bajas, en un contexto atravesado por el nuevo esquema cambiario, el pago de deuda por más de u$s4.200 millones y la estrategia oficial para evitar que el tipo de cambio mayorista toque el techo de la banda, ubicado en 5%.

Rueda cambiaria: suba del oficial, brechas acotadas y fuerte volumen

En el segmento mayorista, referencia del mercado, el dólar avanzó $2,50 y cerró en $1.467,50. En tanto, el dólar minorista en el Banco Nación finalizó a $1.440 para la compra y $1.490 para la venta, mientras que el promedio de entidades financieras que releva el BCRA lo ubicó en $1.483,19 para la venta.

Entre los paralelos, el dólar blue borró el avance intradiario y cerró a $1.485 para la compra y $1.505 para la venta. Los dólares financieros operaron con movimientos acotados: el MEP cedió 0,1% hasta $1.487,88, con una brecha de 1,5%, y el CCL subió 0,2% a $1.532,45, llevando la brecha con el oficial al 5,5%.

El volumen operado fue significativo. En el contado se negociaron u$s433,520 millones, mientras que en el mercado de futuros el monto alcanzó los u$s308 millones, según el operador Gustavo Quintana.

Nuevo esquema, tasas bajo presión y compras de reservas

Tras el estreno del nuevo esquema cambiario, la semana pasada mostró una dinámica particular. De acuerdo con PxQ, el BCRA compró divisas mientras el Tesoro vendió dólares para evitar que el tipo de cambio alcanzara el techo de la banda. Esa estrategia, señalaron, terminó “evidenciando un mercado corto si se quiere acumular reservas sin acceso al mercado internacional de crédito”.

Para Econviews, el interrogante central es si el Gobierno podrá seguir acumulando reservas sin movimientos significativos del tipo de cambio. “Esa obsesión con el dólar planchado tuvo su costo en las tasas de interés”, advirtieron. Según la consultora, el aumento estacional de la demanda de dinero en diciembre volvió a estresar la liquidez bancaria, llevando a las tasas de corto plazo a niveles altos y volátiles.

“El Gobierno dejó en claro que prefiere que sufran las tasas antes que el tipo de cambio. Entre que no hay una tasa de política monetaria y que ni el BCRA ni el Tesoro hicieron mucho para suavizar la suba de tasas, quedó confirmado que, por ahora, el que manda es el dólar”, evaluaron.

En ese marco, el BCRA inició la semana con un dato positivo: compras acumuladas superiores a u$s200 millones en cinco ruedas. Este lunes, la autoridad monetaria compró u$s55 millones, equivalentes al 12,4% del volumen operado del día (u$s443,520 millones), y las reservas brutas internacionales subieron u$s372 millones, hasta u$s44.678 millones.

Bonos en dólares: señales incipientes tras el pago y foco en el riesgo país

En paralelo al mercado cambiario, los bonos soberanos en dólares mostraron señales incipientes de reinversión tras el pago de u$s4.300 millones correspondiente a Globales y Bonares, el primer vencimiento del año. El desembolso se realizó con depósitos del Tesoro, el ingreso de divisas por la venta de represas por u$s700 millones y el REPO con bancos internacionales.

El viernes posterior al pago, los títulos registraron subas superiores al 1% en promedio, lo que sugiere que una parte de los dólares cobrados habría sido reinvertida. No obstante, el mercado advierte que para confirmar esa dinámica será necesario esperar una o dos semanas.

Hacia adelante, el Gobierno deberá afrontar vencimientos con privados por u$s8.800 millones durante el resto del año, mientras que en 2027 se concentran compromisos por más de u$s20.000 millones.

Desde Adcap, Federico Filippini, Head of Research & Strategy, recordó que la reinversión de cupones no fue una constante en el pasado reciente. “El pago de enero de 2025 fue cuando los bonos alcanzaron un máximo local, para luego caer”, señaló, y remarcó que hoy no se observan “flujos relevantes” a la espera de que el nuevo esquema se consolide.

Con una mirada más constructiva, IEB recomendó posicionarse en el tramo largo de la curva, destacando AL35 y GD41, con un upside potencial de entre 7% y 8%. A su vez, subrayaron que los bonos ley local podrían capturar una mayor compresión de spreads, hoy ubicados entre 3% y 5%, por encima de su media histórica de 2,5%.

Desde IOL, indicaron que para perfiles más agresivos el GD35 resulta atractivo para capturar una eventual compresión del riesgo país, con un rendimiento del 9,5% anual en dólares. En tanto, Portfolio Personal Inversiones (PPI) informó un ajuste en su cartera en moneda dura, manteniendo exposición en AL30 y reasignando parte de los fondos cobrados hacia AE38, priorizando ganancia de capital vía duration.

Expectativas y cautela: reservas, spreads y alternativas

Pese a las señales iniciales, el riesgo país continúa por encima de los 550 puntos básicos, un nivel que sigue condicionando el acceso al crédito y la valorización de los activos soberanos. Desde LCG advirtieron que será necesario “mayor holgura en el saldo comercial externo y en el tipo de cambio” para mejorar la percepción de riesgo.

Por su parte, Facimex Valores destacó que, si bien los Globales largos muestran mejor desempeño relativo, los bonos provinciales comienzan a ganar atractivo, especialmente los tramos largos de Córdoba y Santa Fe. “Hay valor en rotar de Globales cortos a provinciales de alta calidad”, señalaron, en un contexto donde el spread por legislación en los 29’s y 30’s cerró en 197 pbs y 213 pbs, respectivamente.

En líneas generales, el mercado se inclina por una estrategia cautelosa, con reducción de riesgo y seguimiento permanente de la evolución de las reservas, el nivel de tasas y el riesgo país. En ese escenario, ganan protagonismo los bonos provinciales y la deuda corporativa, como alternativas para capturar rendimientos con un perfil de riesgo más moderado.

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El BCRA compró USD 43 millones y el dólar cerró la semana en baja

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En un clima de estabilidad cambiaria impulsado por la intervención oficial, el dólar mayorista cerró la semana con una baja acumulada de $10 (-0,7%), mientras el Banco Central de la República Argentina (BCRA) compró USD 43 millones en la última rueda y elevó las reservas internacionales a USD 44.396 millones. El escenario permitió, además, cancelar las operaciones con el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos bajo el acuerdo de estabilización cambiaria por USD 20.000 millones, anunciado en octubre de 2025.

Compras del BCRA, reservas en alza y cierre del swap con EE.UU.

En la jornada del viernes 9 de enero de 2026, el BCRA volvió a intervenir en el mercado oficial y adquirió USD 43 millones, consolidando un saldo positivo cercano a USD 200 millones en el arranque del año. De esta manera, la autoridad monetaria encadenó su cuarto día consecutivo de compras netas, con un acumulado de USD 175 millones en los primeros cinco días hábiles de enero.

Las reservas internacionales brutas cerraron la semana en USD 44.396 millones, en un contexto en el que el Banco Central informó que en diciembre de 2025 canceló las operaciones realizadas durante el cuarto trimestre con el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, en el marco del acuerdo de estabilización cambiaria por USD 20.000 millones, anunciado el 20 de octubre de 2025.
Ese entendimiento establecía operaciones bilaterales de swap de monedas, con el objetivo de calmar los mercados antes de las elecciones legislativas, y su cancelación fue interpretada como una señal de normalización financiera bajo la actual estrategia cambiaria.

Evolución del dólar oficial, financieros y volumen operado

En este contexto de pax cambiaria, el dólar mayorista avanzó $1 en la última rueda, hasta $1.465, y se mantuvo 4,9% por debajo del techo de la banda cambiaria. A pesar del rebote de las últimas jornadas, la divisa cerró la semana con una baja acumulada de $10, luego de descontar casi la mitad de la suba previa, cuando había trepado $22,50 (+1,6%).

El dólar minorista cerró a $1.487,59 para la venta, mientras que en el Banco Nación (BNA) operó a $1.490, con una suba diaria de $5. El dólar tarjeta o turista, que suma un recargo del 30% deducible del Impuesto a las Ganancias, se ubicó en $1.937.

En el segmento financiero, el dólar Contado con Liquidación (CCL) cotizó a $1.533,81, con un avance de 0,2%, mientras que el dólar MEP se mantuvo casi estable en $1.494,15. En el mercado de futuros, los contratos mostraron una tendencia mixta, con expectativas de un dólar en torno a $1.486,50 para fines de enero.

Durante la rueda, el volumen operado alcanzó USD 494 millones en el segmento de contado y USD 420 millones en futuros, reflejando un mercado activo pero sin sobresaltos.

Blue, cripto y señales del mercado informal

En el mercado informal, el dólar blue cedió $5, hasta $1.505, mientras que el dólar cripto operó en torno a $1.523,87.
El jueves previo, el BCRA había comprado USD 62 millones, equivalentes al 12,9% del volumen operado en MAE, reforzando la señal de presencia oficial para sostener la estabilidad.

En paralelo, las reservas brutas mostraron un incremento semanal de USD 541 millones, aunque solo USD 38 millones se explicaron por efectos de valuación, lo que refuerza el peso de las compras genuinas de divisas en la dinámica reciente.

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El dólar baja $54 tras las elecciones y cae la presión cambiaria

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El dólar mayorista rebota pero acumula un retroceso de $54 tras las elecciones: el mercado reduce la expectativa de devaluación

El dólar oficial cerró este jueves a $1.438 en el mercado mayorista, con un rebote sobre el final de la rueda pero con un retroceso acumulado de $54 en la semana posterior a las elecciones legislativas. La baja de la presión dolarizadora, combinada con la licitación del Tesoro y un flujo de pesos que se redirige hacia instrumentos financieros en pesos, contribuye a desactivar expectativas de devaluación y dar mayor previsibilidad a la banda cambiaria.

Evolución del dólar y señales del mercado: menor presión y expectativas más estables

En el segmento mayorista, la divisa cerró en $1.438, por encima del día previo pero lejos del techo de la banda. En el Banco Nación, el tipo de cambio finalizó a $1.465 para la venta, mostrando una corrección moderada.

Entre los dólares financieros, el dólar MEP retrocedió 0,8% hasta $1.463,88, mientras que el contado con liquidación (CCL) cedió 0,1% y cerró en $1.485,47. En paralelo, el dólar blue cayó $10, ubicándose en $1.455. La convergencia de cotizaciones evidencia un ajuste gradual en línea con el clima de menor incertidumbre posterior al proceso electoral.

El mercado de futuros también reflejó esta tendencia, con bajas generalizadas de hasta 0,6% en los contratos. De acuerdo con los precios actuales, el mercado proyecta un tipo de cambio mayorista de $1.440 para octubre y $1.515 para diciembre.

Desde Max Capital afirmaron que “el tipo de cambio, si bien se mantiene por encima de $1.400, debería verse beneficiado por las nuevas emisiones corporativas y la reducción de posiciones cubiertas, permitiendo una apreciación hacia la zona de $1.350–$1.400, en nuestra opinión”.

La lectura generalizada en la City es que la presión dolarizadora pierde fuerza, un factor clave para evitar movimientos bruscos en la banda cambiaria. El resultado electoral, que favoreció a La Libertad Avanza, contribuyó a un clima más favorable para activos en pesos, al menos en el corto plazo.

Finanzas libera pesos y baja la tensión cambiaria: licitación, rollover y destino de los fondos

La segunda licitación de octubre del Tesoro marcó un punto relevante para la dinámica de liquidez. La Secretaría de Finanzas informó que se adjudicaron $6,867 billones frente a ofertas por $7,843 billones, lo que implicó un rollover del 57,18% y la inyección adicional de aproximadamente $5 billones en la plaza financiera.

La menor renovación de vencimientos libera pesos para fondos comunes de inversión, instrumentos CER y operaciones corporativas, reduciendo la presión inmediata sobre el dólar. Este mecanismo resulta central para la estrategia oficial de normalización del mercado de cambios, apoyada además por la ratificación de las bandas como ancla nominal.

El Gobierno apuesta a que los pesos liberados no se canalicen hacia el mercado cambiario, sino que fortalezcan la demanda de instrumentos de corto plazo en moneda local. La clave será sostener la tasa real positiva y preservar el atractivo relativo de los instrumentos indexados.

La lectura institucional es clara: en un contexto posterior a las elecciones legislativas, el Gobierno busca estabilizar expectativas para transitar los próximos meses sin sobresaltos cambiarios.

Impacto económico y proyección: menor volatilidad y calibración fiscal-monetaria

La caída del dólar en la semana posterior a los comicios configura un escenario de menor volatilidad cambiaria, que facilita el manejo de tasas, el financiamiento del Tesoro y la administración de reservas. Para los sectores importadores, un tipo de cambio más predecible reduce costos y permite planificar mejor la reposición de inventarios. Para los exportadores, en cambio, la desaceleración del tipo de cambio podría acotar incentivos a liquidar, un equilibrio que el Banco Central deberá monitorear de cerca.

En el frente político-institucional, el efecto inmediato del resultado legislativo ha sido una baja en la cobertura dolarizada y un mayor flujo hacia productos en pesos. Sin embargo, la sostenibilidad de este proceso dependerá de la coordinación fiscal y monetaria, del cumplimiento de la banda cambiaria y del ritmo futuro de las licitaciones del Tesoro.

Aunque la presión ha cedido, el mercado seguirá atento a la dinámica de los próximos datos macroeconómicos y a la capacidad del Gobierno de sostener el equilibrio entre liquidez, tasas y expectativas.

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El dólar tocó el techo de la banda, intervención récord del Banco Central y riesgo país en alza

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El Banco Central atravesó esta semana el primer test serio del nuevo esquema cambiario: por primera vez desde abril, la autoridad monetaria intervino con ventas directas para frenar la escalada del dólar mayorista, que cerró en $1.475 tras cinco semanas consecutivas de suba. En apenas tres ruedas, el organismo que conduce Santiago Bausili se desprendió de USD 1.110 millones, en una dinámica que enciende luces de alerta sobre la sostenibilidad de la estrategia y su impacto en las reservas internacionales, según el análisis de la consultora Ecolatina.

Reservas bajo presión en el techo de la banda

Finaliza otra semana caracterizada por la presión al alza del tipo de cambio. Por quinta semana consecutiva, el dólar mayorista avanzó hasta el techo de la banda hasta finalizar en $1.475 (+1,5% respecto al viernes de la semana pasada).

Como consecuencia, el BCRA vendió divisas por primera vez en el techo de la banda. Desde el miércoles, la autoridad monetaria vendió de forma creciente divisas en el mercado para defender la banda superior. Con depósitos del Tesoro en USD que lucen agotados, la principal herramienta para contener el techo la posee la autoridad monetaria con unas Reservas Líquidas robustecidas tras el acuerdo con el FMI. El riesgo que emerge de dicha estrategia es una circulo vicioso, donde a más ventas, más dudas del mercado sobre su sostenibilidad, retroalimentando y produciendo mayores ventas. En este marco, el riesgo país escaló hasta romper la barrera de los 1.500 puntos, reduciendo la probabilidad de un ingreso rápido a los mercados internacionales en 2026.

Con todo, por lo pronto será importante tener cautela, monitorear la dinámica de reservas y la posición que adopte la autoridad monetaria en el mercado de cambios de cara a las elecciones. Hacia adelante, cada vez es más evidente que el BCRA deberá definir una trayectoria clara y transparente de recomposición de reservas, necesario para ayudar a descomprimir el riesgo país.

Finaliza otra semana caracterizada por la presión al alza del tipo de cambio. Por quinta semana consecutiva, el dólar mayorista avanzó hasta el techo de la banda y finalizó en $1.475 (+1,5% respecto al viernes de la semana pasada). Por su parte, el dólar informado por el BCRA (promedio de la jornada) finalizó casi en línea ($1.474,8; +1,9%).

Como consecuencia, el dólar spot tocó por primera vez el techo de la banda en la rueda del miércoles, hecho inédito desde el cambio en el régimen cambiario vigente desde abril. Particularmente, desde el viernes 12/9 la evolución intradiaria comenzó a insinuar que alcanzaría el techo de la banda, lo que impulsó a que el BCRA coloqué por primera vez una opción de oferta en el mercado en la banda superior.

La dinámica se extendió a lo largo de la semana, generando que el miércoles el BCRA venda divisas por primera vez tras 103 ruedas. Desde entonces, el Central fue profundizando la postura vendedora: el miércoles se desprendió de USD 53 M, el jueves USD 378 M y hoy viernes de USD 678 M (la venta diaria más elevada desde oct-19). De esta forma, la venta acumulada para sostener el techo de la banda alcanza los USD 1.110 M en sólo 3 ruedas (sin contemplar los USD 500 M vendidos por el Tesoro en la previa a las elecciones de PBA).  

Luego de las elecciones de PBA, marcamos que el inicio de la intervención del BCRA y el ritmo de ventas eran factores relevantes para monitorear. La respuesta llegó antes de lo esperado: las ventas arrancaron a falta de más de un mes de la elección de octubre y a un ritmo elevado. En principio, si bien no negamos la señal negativa, es pronto para sacar conclusiones que podrían lucir precipitadas, pero el 26 de octubre queda lejos en el tiempo.

Para dimensionar la magnitud de estas ventas, realizamos un ejercicio que repasa la dinámica de las corridas cambiarias de los últimos años. Para ello, tomamos las elecciones primarias y generales desde 2017 en adelante y calculamos las ventas promedio diarias del BCRA en el MULC, así como la cantidad de ruedas con saldo negativo desde el inicio de las tensiones.

El caso más extremo que aparece es la víspera a las elecciones Generales de octubre 2019, cuando el Central debió desprenderse de USD 144 M diarios durante 53 ruedas, dejando un saldo negativo de USD 7.663 M. Sin embargo, es necesario mencionar que para septiembre de 2019 se había restituido un cepo a las personas con un límite de compra mensual 10.000 USD, una restricción que no se encuentra vigente hoy en día.

Más cerca en el tiempo, si bien no se trata de un caso de previa electoral, este año convivimos con una etapa de continúas ventas en la previa a la flexibilización del cepo en abril, mediada por la incertidumbre cambiaria que traía las negociaciones con el FMI. En este contexto, la autoridad monetaria debió desprenderse en promedio de USD 131 M por día durante 19 ruedas.

Volviendo a la actualidad, el martes 2/9 las autoridades declararon que empezarían a “proveer de liquidez al mercado de cambios”, leído como un acto de sinceramiento a lo que venía ocurriendo desde agosto. Sumando entonces dichas ventas, transcurrieron 14 ruedas y se vendieron USD 122 M en promedio por día, implicando un rojo acumulado de USD 1.708 M. Por lo pronto, tanto el timing como el volumen operado hasta ahora son malas noticias para el gobierno: de mantenerse esta tendencia durante las 24 ruedas restantes hasta las elecciones generales, las ventas totales del BCRA llegarían a USD 4.600 M (casi en línea a lo ocurrido entre agosto y septiembre del 2018). Llegado a este punto, una aclaración importante es que el ejercicio es sumamente ilustrativo, ya que es un supuesto fuerte pensar que las ventas seguirán a este rimo. Y esto vale tanto por la positiva (puede bajar o pausarse), como por la negativa (viene subiendo).

Naturalmente, se desprende la pregunta respecto al poder de fuego que tienen las autoridades para defender el techo de la banda. Los depósitos del Tesoro en USD lucen agotados. Desde 13 de agosto, los depósitos pasaron de USD 2.000 M a los USD 640 M producto de las mencionadas ventas en el mercado y en menor medida pagos netos a organismos internacionales (-USD 475 M). No obstante, tras el acuerdo con el FMI el BCRA robusteció significativamente las Reservas Líquidas (Reservas – Swap con China – Oro; métrica del dinero líquido para abastecer al mercado) que hoy se aproximan a los USD 13.700 M.

Como ya anticipamos unas líneas más arriba, la venta de dólares por parte del BCRA está lejos de ser una buena señal. Con varios compromisos en moneda internacional en el corto y mediano plazo, el mercado tiene un ojo puesto en las posiciones que adopten el Tesoro o el Central en el mercado de cambios. Mientras que la demanda es que se acumulen reservas, por el contrario, la autoridad monetaria se desprende de ellas y compromete su capacidad de repago.

Producto de ello, el riesgo país, que venía oscilando los 1.100 puntos tras los resultados de PBA, saltó durante la jornada del miércoles a los 1.400 p.b. y quebró hoy viernes la barrera de los 1.500 p.b. (el valor más alto desde agosto del año anterior). En paralelo, los bonos soberanos han profundizado el rally bajista: los Bonares contrajeron 14,3% y los Globales 12,6%.

En este escenario, la probabilidad de un acceso rápido a los mercados internacionales a principios de 2026 luce compleja. La prima de riesgo no refleja únicamente la incertidumbre política, sino también un mayor pesimismo en torno al esquema económico trazado y la obvia interacción entre ambas variables, algo no fácilmente discernible.

En el marco de un esquema cambiario con dudas respecto a su sostenibilidad luego de octubre, emerge el riesgo concreto de corto plazo de ingresar a un círculo vicioso. Esto es, mientras más se vea forzado el BCRA a desprenderse de divisas para sostener el techo de la banda, más dudas tendrá el mercado respecto a su sostenibilidad, dinámica que se retroalimenta llevando a nuevas ventas del Central. En el mediano plazo, el saldo será una necesidad mayor de acumulación de divisas para recomponer las reservas internacionales.

Si bien cada venta de divisas implica una absorción de pesos del Central, las experiencias locales dejan en claro que siempre “hay pesos”. Sin embargo, hagamos el ejercicio: si sumamos los pesos circulantes, los depósitos en los bancos privados (CA + CC) y los depósitos a plazo (plazos fijos) y los expresamos en dólares (CCL), la cifra arroja unos USD 80.000 M a comienzo de mes. Obviamente, esto no quiere decir que todos los pesos se irán al dólar. Para poner en perspectiva, en ago-19 la cifra rondaba los USD 54.000 M (a precios corrientes) y a finales de oct-19 finalizó en USD 41.000 M, una reducción de USD 13.000 M.

Con todo, por lo pronto será importante tener cautela, monitorear la dinámica de reservas y la posición que adopte la autoridad monetaria en el mercado de cambios de cara a las elecciones. Hacia adelante, cada vez es más evidente que el BCRA deberá definir una trayectoria clara y transparente de recomposición de reservas, necesario para ayudar a descomprimir el riesgo país.

Dólar oficial al alza

Con las ventas del BCRA como trasfondo, el dólar oficial spot finalizó la semana en $1.475 (+1,5% respecto al viernes previo). Por otro lado, las Reservas Brutas finalizaron en USD 39.259 M y las Reservas Netas descontando los depósitos del Tesoro, BOPREAL y DEG habrían cerrado en USD 1.100 M (+USD 5.100 M si no se descuentan aquellos ítems).

La brecha cambiaria sube

Con un dólar spot cotizando en el techo de la banda y nuevas regulaciones para la compra de dólares alternativos (prohibición a altos cargos de comprar dólar MEP/CCL), los dólares paralelos se despegaron de la cotización mayorista. En números, el dólar minorista subió 3,8% ($1.524) respecto al viernes de la semana anterior, el dólar MEP operado con AL30 ascendió 6,4% ($1.567), el dólar CCL medido en CEDEARs se deslizó 5,8% ($1.567) y el blue aumentó 6,7% ($1.520). De esta forma, la brecha cambiaria cerró en 5%, el valor más elevado desde finales de abril (cuando el mercado se acoplaba al nuevo esquema cambiario).

Los futuros de dólar suben

Los contratos a futuro del dólar acompañaron el movimiento del spot. En detalle, los contratos de septiembre a noviembre subieron 1,4%, y aquellos con vencimiento desde diciembre +1,5%. Respecto a las devaluaciones implícitas, el mercado cerró con una devaluación próxima al 4% para el trimestre septiembre-noviembre, y promedia un 13% para el trimestre siguiente.

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Tras vender US$1.110 millones en tres días para contener al dólar, el Gobierno dice tener “munición de sobra”

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Federico Furiase (BCRA) afirmó que hay US$20.000 millones de liquidez y que la intervención es sostenible.

El Banco Central (BCRA) de Argentina debió intervenir fuertemente en el mercado cambiario, utilizando US$1.110 millones en solo tres días (miércoles, jueves y viernes) para defender el esquema de bandas y evitar que el dólar oficial superara el techo establecido. En respuesta a la creciente tensión financiera, el director del BCRA, Federico Furiase, envió un mensaje de calma a los mercados, asegurando que el país tiene “munición de dólares de sobra”.

La intervención del viernes fue la más grande desde octubre de 2019, con una venta de US$678 millones en un solo día. Esta inyección masiva de dólares busca aplacar la demanda y llevar certidumbre, mientras el Gobierno profundiza su discurso de solidez económica para contrarrestar la incertidumbre.

“Munición de sobra”: los argumentos del Banco Central

Federico Furiase relativizó la magnitud de las ventas, contextualizándolas con las compras previas del BCRA:

  • Liquidez actual: “Hay munición de dólares de sobra en el Banco Central. Tenemos cerca de US$20.000 millones de liquidez”.
  • Sostenibilidad de la intervención: “Después de haber comprado US25.000millones,venderUS678 millones no es nada. Lo que estás haciendo es defender la estabilidad nominal, es decir, la estabilidad de precios y financiera”.
  • Fundamentos macroeconómicos: Furiase destacó que, a diferencia de crisis pasadas, “tenés superávit fiscal, no hay emisión monetaria, la cantidad de munición de dólares es más que suficiente dada la cantidad de pesos. Los ratios de deuda son muy bajos y recapitalizaste al Banco Central”.
  • Competitividad cambiaria: Sostuvo que el nivel actual es “razonable”, con un dólar mayorista en torno a los $1.500, un valor que “se depreció, que ganó competitividad justamente por hacer bien las cosas. Y lo más importante es que la corrección del dólar no se fue a la inflación”.

El mensaje del Gobierno y la estrategia ante la incertidumbre

Tanto Furiase como el ministro de Economía, Luis Caputo, reafirmaron el compromiso de sostener la estrategia:

  • Caputo ratifica estrategia: “Vamos a vender hasta el último dólar en el techo de la banda. Hay suficientes dólares para todos y no va a haber cambios en el programa”.
  • Incertidumbre política: Furiase admitió que “hay incertidumbre política y eso genera tensión en la demanda de dinero”, aludiendo a la posibilidad de un regreso del kirchnerismo.
  • Medidas preventivas: El director del BCRA señaló que el equipo económico se “anticipó” con un “apretón monetario en agosto, se cortó la emisión, se alcanzó el superávit y se recapitalizó al Banco Central”.

Con el dólar minorista en un récord de $1.515 en Banco Nación y el blue en $1.520, el Gobierno apuesta a que el mensaje de “reservas sólidas” y la intervención logren enfriar las expectativas y evitar una escalada mayor.

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