Gerardo Alonso Schwarz: “El mayor desafío no es legalizar el dólar colchón, sino recuperar la confianza”
En un contexto de múltiples reformas económicas impulsadas por el Gobierno nacional, Gerardo Alonso Schwarz, economista jefe del NEA de la Fundación Mediterránea, analizó en una entrevista con Open1017 el alcance y las limitaciones del denominado “Plan Colchón“, destinado a incentivar la reintroducción en la economía formal de los dólares que los argentinos mantienen fuera del sistema. “No se trata solo de cambiar leyes, sino de reconstruir la confianza, que es algo que se pierde rápido y se recupera muy lentamente”, advirtió.
Alonso Schwarz explicó en qué consiste el concepto de “dólar colchón”: ahorros en moneda extranjera que los argentinos guardan fuera del circuito bancario, en sus casas o cajas de seguridad. Estimaciones no oficiales calculan entre 200.000 y 500.000 millones de dólares en esta condición. “Es un número que puede equivaler a todo el Producto Bruto Interno del país. Estamos hablando de una masa de dinero inmensa”, explicó.
El economista señaló que muchos de estos dólares fueron comprados con ingresos en blanco, pero no se declararon formalmente ante la AFIP, en parte por las restricciones impuestas durante los años del cepo cambiario. “Aunque alguien tuviera sus ingresos en regla, era habitual que recurriera al mercado informal para comprar dólares ante la imposibilidad o arbitrariedad del sistema oficial”, relató.
Frente a ese escenario, el Gobierno impulsó una serie de medidas que buscan estimular la remonetización de la economía. Entre ellas, destacan los nuevos umbrales para operaciones que requieren justificar el origen de los fondos. “Antes, con el equivalente a 1.200 dólares ya se encendían alertas; hoy, esos montos pasaron a 30 o 50 millones de pesos, lo que permite enfocar los controles en operaciones realmente significativas”, explicó.
Además, se espera la aprobación de una reforma a la Ley Penal Tributaria que reduciría los plazos de prescripción y cambiaría la carga de la prueba en investigaciones fiscales. “Pero aun con todo este marco, no va a haber una corrida de dólares hacia los bancos. No hay confianza. La gente va a esperar a ver qué pasa”, sostuvo.
Alonso Schwarz trazó una analogía con las relaciones humanas: “Cuando alguien traiciona tu confianza, no alcanza con que diga ‘no lo haré más’. Hace falta tiempo y hechos que respalden ese cambio. Lo mismo ocurre en economía”.
Consultado sobre el contexto general, el economista celebró la tendencia a la baja de la inflación, que podría cerrar el año entre 28% y 40%, dependiendo del escenario. “Comparado con el 287% del año pasado, es un cambio enorme”, remarcó. También destacó una recuperación en los salarios reales y la reactivación del crédito, especialmente en bienes durables como autos, motos y electrodomésticos.
No obstante, advirtió que esa recuperación no es homogénea. En regiones como el NEA, donde los salarios promedios son 30% menores al nacional, los montos de crédito también son más bajos, lo que condiciona el tipo de consumo. “En Buenos Aires ya se ven operaciones inmobiliarias con crédito hipotecario. En el norte, lo que se está reactivando son las compras más accesibles, como motos o heladeras”, precisó.
Respecto del dólar y la presión cambiaria, explicó que el Gobierno se encuentra en una etapa crítica: “Este segundo semestre es históricamente de alta demanda de divisas por turismo e importaciones, mientras que el ciclo fuerte de liquidación del agro ya habrá terminado. Es por eso que buscan mecanismos como bonos o flexibilización de ingreso de capitales para acumular reservas y evitar una nueva corrida”.
A mediano plazo, sin embargo, el panorama podría ser muy distinto. “Si Vaca Muerta y la minería funcionan como se espera, en cinco años podríamos tener exportaciones adicionales por 50.000 millones de dólares. Eso traería una sobreoferta de divisas que presionaría a la baja el dólar”, anticipó.
Por último, planteó la necesidad de avanzar en una agenda de crecimiento real. “La estabilización era el primer paso. Pero ahora se necesita un plan de desarrollo, especialmente para las pymes, que siguen esperando herramientas concretas. De eso se habló en el famoso ‘pacto de mayo’, pero hasta ahora no hubo avances”, criticó.
Con un tono moderadamente optimista, Alonso Schwarz cerró la entrevista con una advertencia: “La economía necesita reglas claras, previsibilidad y señales de largo plazo. Sin eso, por más reformas que se impulsen, el dólar va a seguir debajo del colchón”.
