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El dólar sube por tercer día, pero sigue lejos del techo de las bandas cambiarias

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El tipo de cambio oficial volvió a subir por tercera jornada consecutiva, aunque permanece holgadamente dentro del régimen de bandas cambiarias vigente desde enero. El dólar mayorista cerró a $1.442,50 y el minorista a $1.465 en el Banco Nación, en un contexto de estabilidad cambiaria, acumulación de reservas del Banco Central y reacomodamiento de portafolios hacia instrumentos en pesos.

El movimiento se dio en el primer mes de funcionamiento pleno de las bandas cambiarias oficiales ajustadas por inflación, un esquema que, pese a la reciente corrección al alza, mantiene al dólar un 8,1% por debajo del techo de libre flotación fijado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

Estabilidad cambiaria y margen dentro de las bandas oficiales

En el segmento mayorista, el dólar avanzó cinco pesos o 0,4%, hasta $1.442,50 para la venta, su valor más alto desde el 14 de enero. Aun así, el tipo de cambio oficial conserva en lo que va del mes un descenso acumulado de $12,50 o 0,9% respecto de los $1.455 registrados el 30 de diciembre, previo al inicio de enero.

Para la rueda analizada, el BCRA fijó el techo de la banda cambiaria en $1.559,78, lo que deja al dólar mayorista $117,28 por debajo de ese límite, equivalente a un 8,1%, antes de que se habilite la libre flotación de la divisa.

En el mercado minorista, el dólar al público también mostró una suba de cinco pesos o 0,3%, al cerrar a $1.465 para la venta en el Banco Nación. Según el relevamiento del BCRA, el promedio del sistema financiero fue de $1.463,48 para la venta y $1.412,81 para la compra.

Por su parte, el dólar informal cerró sin cambios en $1.490, luego de haber tocado $1.500 al mediodía. En enero, el blue acumula una baja de $40 o 2,6%, tras haber registrado el lunes un piso intradiario en $1.480, el valor más bajo desde el 15 de diciembre.

Reacomodamiento de portafolios y menor dolarización

El comportamiento del mercado cambiario se explica, en parte, por un flujo vendedor de dólares financieros. Según explicó Félix Marenco, asesor financiero de Cocos Gold, “aparece un flujo vendedor de dólares financieros de quienes habían acumulado divisas como cobertura y hoy las venden para hacer tasa en pesos”.

Marenco agregó que existe además un componente más estructural: “parte de ese stock de dólares se liquida para financiar consumo y gastos corrientes, en un contexto donde los ingresos reales siguen ajustados”. Este fenómeno se inscribe en un proceso más amplio de recomposición de carteras, tras un período de elevada dolarización.

En esa línea, el analista sostuvo que “la combinación de menor incertidumbre política, tasas reales positivas y una economía que había quedado excesivamente dolarizada respecto del M2 (Base Monetaria) explica la fuerte caída en la compra-venta de dólares y el crecimiento de la inversión en fondos e instrumentos en pesos”. Para Marenco, no se trata de un evento aislado, sino de “un reacomodamiento natural de portafolios frente a un nuevo equilibrio de expectativas”.

Reservas en alza y señales positivas para el mercado financiero

El fortalecimiento del esquema cambiario se apoya también en la acumulación de reservas internacionales, que se ubican en máximos desde septiembre de 2021. Un informe de Portfolio Personal Inversiones (PPI) destacó que “el foco del mercado seguirá puesto en la capacidad del BCRA para sostener este ritmo de acumulación”.

El reporte subrayó que comprar más de USD 1.000 millones en menos de un mes constituye “una señal muy positiva”, que explica por qué muchos inversores pasaron de una posición de cautela a “pagar Globales, llevando el riesgo país a mínimos”. Según PPI, las condiciones para que esta dinámica continúe son favorables: el agro liquida en enero unos USD 85 millones diarios, mientras que las emisiones corporativas ya aportaron USD 2.800 millones, con otros USD 3.600 millones aún por ingresar al 16 de enero, de acuerdo con la última presentación del BCRA.

En materia de activos, Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital, señaló que “parte relevante de esta suba de reservas estuvo explicada por un nuevo avance del precio del oro en los mercados internacionales”, un activo con peso significativo en el balance de la autoridad monetaria.

Morales agregó que, con este desempeño, “el mercado sigue de cerca la capacidad del BCRA para sostener el actual ritmo de acumulación de divisas en las próximas semanas”, en un escenario donde la estabilidad cambiaria y la dinámica de reservas continúan siendo variables centrales para las expectativas financieras.

En paralelo, el Banco Central informó que al 22 de enero los depósitos en dólares en efectivo del sector privado registraron una leve baja de USD 4 millones, para ubicarse en USD 37.982 millones, un nivel que se mantiene muy cerca de su récord reciente.

Un escenario de control y expectativas en equilibrio

Con el dólar aún lejos del techo de las bandas, reservas en niveles máximos de más de dos años y un mercado que migra gradualmente hacia activos en pesos, enero consolida un escenario de relativa estabilidad cambiaria. No obstante, los analistas coinciden en que el sostenimiento de esta dinámica dependerá de la continuidad del ingreso de divisas, el manejo de las expectativas y la capacidad del BCRA para preservar el equilibrio entre tipo de cambio, tasas y reservas.

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El BCRA flexibilizó el cepo para cancelar pasivos en moneda extranjera

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El Banco Central de la República Argentina (BCRA) avanzó en la normalización del régimen cambiario al modificar una normativa clave que habilita a las empresas a acceder al mercado oficial de cambios para cancelar deudas en dólares antes de su vencimiento. La medida, formalizada a través de la Comunicación “A” 8390, introduce ajustes en el texto ordenado de las normas sobre Exterior y Cambios y apunta a descomprimir el stock de pasivos corporativos heredados, un factor que aún condiciona la inversión, la planificación financiera y la repatriación de utilidades.

La decisión se inscribe en la estrategia gradual de salida del cepo corporativo y tiene impacto directo sobre la gestión de deuda de las empresas, en un contexto donde la acumulación de reservas y el acceso a los mercados voluntarios internacionales aparecen como condiciones necesarias para profundizar la flexibilización.

Qué cambia con la Comunicación “A” 8390 y cómo impacta en las empresas

La Comunicación “A” 8390 modifica el punto 3.6.4. del texto ordenado sobre Exterior y Cambios, que regula el acceso al Mercado Libre de Cambios (MLC) para la cancelación anticipada de títulos de deuda con registro público en el país denominados en moneda extranjera y de obligaciones en moneda extranjera entre residentes.

Hasta ahora, el acceso anticipado al MLC requería, en principio, la conformidad previa del BCRA, salvo en supuestos excepcionales expresamente previstos. Con la nueva normativa, el Central elimina o amplía esas exigencias en determinados casos, facilitando la precancelación de capital e intereses cuando exista una refinanciación o reestructuración que mejore el perfil de vencimientos.

Entre los cambios centrales se destacan:

  • Acceso sin autorización previa del BCRA para la precancelación de capital e intereses cuando la cancelación se realice de manera simultánea con la emisión de un nuevo título valor comprendido en el mismo régimen o con una nueva financiación en moneda extranjera.
  • Condición de mejora en la vida promedio de la deuda: el nuevo instrumento debe tener una vida promedio mayor que la de la deuda que se cancela.
  • Límite en los vencimientos de capital: el monto acumulado de los vencimientos del nuevo título o financiación no puede superar, hasta la fecha de vencimiento original, el monto que hubiera acumulado la deuda precancelada.

De esta manera, el BCRA habilita un esquema que permite a las empresas reordenar pasivos en dólares, acceder al mercado oficial para cancelar deudas antes de su vencimiento y, al mismo tiempo, evitar un impacto adicional sobre el balance de pagos.

Normalización cambiaria, reservas y hoja de ruta 2026

Desde la óptica del Banco Central, la adecuación normativa forma parte de una hoja de ruta que busca avanzar hacia una mayor previsibilidad cambiaria para el sector privado. Fuentes de la autoridad monetaria señalaron que la flexibilización está condicionada al sostenimiento de la acumulación de reservas y al acceso del Tesoro a los mercados voluntarios internacionales, dos variables centrales para avanzar en la normalización del sistema.

La medida también apunta a reducir las distorsiones que todavía enfrentan las empresas con deudas comerciales o financieras preexistentes, muchas de ellas heredadas de períodos de fuertes restricciones cambiarias. En ese sentido, la Comunicación “A” 8390 amplía las excepciones para casos de canjes o refinanciaciones que impliquen extensión de plazos o entrada neta de divisas, aunque mantiene la prohibición general de acceso anticipado para deudas entre residentes concertadas después de septiembre de 2019.

Lectura del mercado

Analistas del sector financiero evaluaron la modificación como un avance concreto hacia una mayor previsibilidad para las empresas endeudadas en moneda extranjera. Sin embargo, advirtieron que el impacto pleno dependerá de la evolución de las reservas netas y de la eliminación progresiva de otras restricciones vigentes, como las vinculadas a dividendos y deudas comerciales acumuladas.

Para el sector corporativo, la medida abre una ventana para mejorar el perfil de vencimientos, reducir riesgos financieros y ordenar balances, especialmente en empresas con acceso al mercado de capitales o a financiamiento local en dólares. Al mismo tiempo, la flexibilización podría contribuir a dinamizar emisiones de obligaciones negociables y operaciones de refinanciación, en la medida en que se consolide un escenario de estabilidad cambiaria.

El propio BCRA dejó abierta la puerta a nuevas comunicaciones que profundicen este sendero de flexibilización en los próximos meses, siempre que se mantengan las condiciones macroeconómicas de estabilidad y fortalecimiento de reservas.

A8390 by CristianMilciades

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Combustibles subieron más del 41% en 2025 y cerraron el año con el mayor ajuste mensual

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La nafta y el gasoil acumularon incrementos superiores al 40% en 2025 y registraron en diciembre su mayor ajuste mensual, por encima del 7%, impulsados principalmente por la devaluación del peso y el encarecimiento de costos clave. El impacto se extendió al transporte de cargas y a insumos estratégicos como el cemento, según el último Reporte Mensual de Precios de la Fundación Colsecor, elaborado en 30 localidades de siete provincias y comparado con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

El cierre de 2025 confirmó que los combustibles volvieron a ser uno de los principales vectores de presión sobre los costos de la economía real. En un contexto de depreciación cambiaria del 40,6% y una inflación anual del 31,5%, la nafta y el gasoil registraron aumentos acumulados superiores al 41%, alineándose más con la evolución del dólar que con el índice general de precios. El fenómeno tuvo un correlato directo en el transporte de cargas, que cerró el año con un alza del 37%, y en la construcción, donde el cemento mostró subas relevantes, aunque con precios todavía más bajos en el interior que en la Capital.

Nafta y gasoil: diciembre concentró el mayor ajuste del año

El relevamiento de la Fundación Colsecor, realizado entre el 1 y el 7 de diciembre en 30 localidades del interior y en CABA, mostró que el último mes del año concentró el mayor aumento mensual de los combustibles en todo 2025.

En el caso de la nafta, el precio promedio por litro alcanzó los $1.668 en las localidades del interior y $1.611 en CABA, lo que implicó una brecha del 3,5%. En términos mensuales, los incrementos fueron del 7,4% en las localidades y del 7,6% en la Ciudad Autónoma, los más altos del año. En el acumulado anual, la suba llegó al 41,8% en el interior y al 45,4% en CABA, con una variación interanual idéntica.

Al analizar estos datos, el economista Gerardo Sánchez, asesor de la Fundación Colsecor, explicó que “el año cierra con el mayor aumento intermensual tanto en las localidades como en CABA”, y destacó que “el precio evolucionó en paralelo al precio del dólar, que acumuló un 41,8% en el año”. Según el especialista, el hecho de que la nafta haya aumentado más en la Capital que en el interior permitió que “la brecha de precios se achicara incluso a mínimos históricos”, cuando un año atrás esa diferencia era más del doble. No obstante, advirtió que, medido en dólares, el combustible se encareció un 15% en las localidades y un 30% en CABA.

El gasoil mostró un comportamiento similar. En 2025, el incremento acumulado fue del 41,8% en las localidades y del 42,7% en CABA. En diciembre, la suba mensual alcanzó el 8,2% en el interior y el 6,2% en la Capital, consolidando a este combustible como uno de los principales factores de presión sobre los costos logísticos y productivos.

El dólar como ancla de precios y el impacto en el transporte

La dinámica de los combustibles durante 2025 estuvo fuertemente condicionada por el frente cambiario. La devaluación del peso fue del 40,6%, superando a la inflación anual del 31,5% informada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), y se convirtió en el principal factor de ajuste de los precios en surtidor.

De acuerdo con los analistas de Montamat & Asociados, la suba respondió a “una combinación de factores tanto locales como internacionales”, entre los que enumeraron “la evolución del tipo de cambio, el aumento de impuestos y el alza en los costos de los biocombustibles”. En ese sentido, detallaron que los incrementos buscaron compensar subas de costos como el tipo de cambio (+41%), el biodiésel (+67%), el bioetanol (+37%) y los impuestos a los combustibles (+52%), resultando en ajustes por encima de la inflación oficial.

La política de precios dinámicos, aplicada especialmente en la red de estaciones de servicio de YPF y basada en variables como la demanda, la ubicación geográfica y el horario, también incidió en la volatilidad de los valores al público, con variaciones semanales e incluso diarias a lo largo del año.

El impacto se trasladó de manera directa al transporte de cargas. Según la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), el Índice de Costos de Transporte (ICT) registró en diciembre una suba mensual del 2,2% y cerró 2025 con un incremento acumulado del 37%. Desde la entidad señalaron que, aunque el aumento de diciembre fue menor al de meses previos, “confirmó la tendencia de aceleración” observada desde la segunda mitad del año, impulsada principalmente por el combustible. El informe, auditado por la Universidad de Buenos Aires (UBA), indicó además que el combustible acumuló un alza del 45% en 2025, con un 31% concentrado en los últimos seis meses, pese a que volvió a postergarse la aplicación plena de la actualización de los impuestos, según lo dispuesto por los decretos 840/25 y 929/25.

Cemento: subas moderadas y precios más bajos en el interior

El Reporte Mensual de Precios de la Fundación Colsecor también incluyó el análisis del cemento, un insumo clave para la construcción y un indicador indirecto del nivel de actividad económica. En 2025, la bolsa de 50 kilos registró una suba promedio del 29,4% en las localidades del interior, mientras que en CABA el incremento fue del 27,7%.

Pese a estos aumentos, el precio del cemento continuó siendo más bajo fuera de la Capital. En diciembre, el valor promedio fue de $13.593 en el interior, frente a los $16.000 en CABA, lo que implicó una brecha del 15% a favor de las localidades. En términos mensuales, el cemento aumentó 2,9% en las localidades y 8,8% en la Ciudad Autónoma, mostrando una dinámica dispar entre ambos mercados.

Este comportamiento refuerza una tendencia estructural detectada por el relevamiento: mientras los combustibles tienden a converger en precios entre el interior y la Capital, el cemento mantiene una ventaja relativa en las localidades, lo que incide en los costos de la construcción y en las decisiones de inversión a nivel regional.

Un cierre de año marcado por costos en alza

El informe de la Fundación Colsecor, elaborado con el apoyo de cooperativas de servicios públicos y relevado en 30 localidades de siete provincias, confirma que 2025 cerró con un escenario de costos energéticos elevados, más vinculados a la dinámica cambiaria que a la inflación general. La suba de los combustibles, con picos en diciembre, impactó de lleno en el transporte, la producción y la logística, mientras que el cemento mostró incrementos más moderados pero con fuertes diferencias regionales.

En un contexto de reacomodamiento macroeconómico, los datos dejan en evidencia que la evolución del dólar sigue siendo el principal determinante de los precios de insumos estratégicos, con efectos transversales sobre la competitividad, la actividad económica y el poder de compra en todo el país.

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Desde enero, el dólar se moverá por inflación: cómo funcionarán las nuevas bandas cambiarias

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Desde el 1° de enero, el Gobierno pondrá en marcha un nuevo esquema de bandas cambiarias ajustadas por inflación, una modificación clave de la política cambiaria que apunta a evitar la profundización del atraso del dólar y a abandonar su rol como ancla del resto de los precios de la economía. La decisión responde a reclamos del mercado y se inscribe en un proceso de normalización gradual del frente cambiario, con implicancias directas sobre reservas, expectativas e inflación.

La medida introduce un cambio sustantivo en el mecanismo de actualización: las bandas dejarán de ajustarse al 1% mensual y pasarán a moverse según la inflación oficial medida por el INDEC con dos meses de rezago, comenzando en enero con el 2,5% correspondiente a noviembre.

Cómo funcionarán las nuevas bandas y qué valores se esperan

Hasta ahora, las bandas cambiarias se ubicaban con un piso de $916 y un techo de $1.526. Con el nuevo criterio de actualización, y tomando como referencia la inflación de noviembre (2,5%), se estima que el techo podría escalar hasta alrededor de $1.564 hacia fines de enero.

Para febrero, el ajuste proyectado sería del 2,1%, en línea con la inflación prevista para diciembre de 2025 según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central entre unos 40 economistas. Este esquema introduce una mayor sincronía entre precios y tipo de cambio, con el objetivo de reducir distorsiones acumuladas.

En el mercado, el dólar mayorista se ubica actualmente en torno a los $1.455, y las expectativas ya reflejan el nuevo marco: para fines de febrero, los contratos de futuros operaron en $1.522, lo que implica un alza mensual del 2%; para marzo, se negociaron valores cercanos a $1.555, nuevamente con un incremento del 2% mensual.

Reservas, FMI y disciplina fiscal: el trasfondo de la decisión

Uno de los ejes centrales del nuevo esquema será acelerar la compra de reservas, una condición señalada como prioritaria por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Con bandas que se mueven al ritmo de la inflación, el Gobierno busca estimular una mayor oferta de divisas y liberalizar gradualmente la demanda, reduciendo presiones sobre el mercado oficial.

Economistas consultados señalaron que, en este nuevo marco cambiario, será clave mantener el orden fiscal, sostener la aprobación del Presupuesto 2026 y capitalizar el respaldo político obtenido en las últimas elecciones de medio término, además del apoyo internacional, especialmente de Estados Unidos. La consistencia entre política fiscal y cambiaria aparece como condición necesaria para evitar tensiones adicionales.

Turismo, demanda de dólares y señales del verano

La atención inmediata del mercado estará puesta en la demanda de divisas para turismo exterior, uno de los factores que podría tensionar el tipo de cambio durante el verano. Especialistas consideran que la dinámica del turismo emisivo ofrecerá una señal concreta sobre cómo debería acomodarse el valor del dólar bajo el nuevo esquema.

En paralelo, el Gobierno busca dejar atrás el uso del dólar como ancla nominal, una estrategia que ayudó a desacelerar la inflación, pero que también acentuó el atraso cambiario y afectó la competitividad.

Más cambios en 2026: blanqueo, mercado financiero y deuda

El debut de las nuevas bandas coincide con otros cambios relevantes en el frente financiero. A partir de 2026, se liberarán los depósitos por menos de USD 100.000 del último blanqueo de las Cuentas Especiales de Regularización de Activos (CERA), tanto en bancos como en Alycs, por un volumen que superaría los USD 20.000 millones. Parte de esos fondos podría redirigirse a inversiones financieras e inmobiliarias, ampliando la oferta de capitales.

Asimismo, continúa la normalización del mercado cambiario, con mayor flexibilización de operaciones en divisas y una profundización del acceso al financiamiento externo. En ese marco, tanto empresas como el propio Gobierno avanzaron en la emisión de títulos de deuda en el mercado internacional, como el Bonar 2029.

Un giro clave para las expectativas

El nuevo esquema de bandas ajustadas por inflación marca un punto de inflexión en la política cambiaria. Si logra alinear el tipo de cambio con la dinámica de precios, fortalecer reservas y sostener la disciplina fiscal, podría contribuir a ordenar expectativas. El desafío será administrar la transición sin reavivar presiones inflacionarias ni comprometer la estabilidad lograda.

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Bonos argentinos suben hasta 4,3% en la semana y el riesgo país cae a mínimos de 7 años

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El mercado financiero argentino cerró una semana marcada por la mejora del clima externo y el impacto local de los cambios en la banda cambiaria. Aunque este viernes los bonos en dólares mostraron retrocesos puntuales, acumularon subas de hasta 4,3% en la semana, mientras que el riesgo país cayó casi 9% y se consolidó en torno a los 570 puntos básicos, en su nivel más bajo en más de siete años.

El impulso principal llegó desde el frente internacional. Un dato de inflación en Estados Unidos inferior al esperado reactivó las expectativas de una nueva baja de tasas por parte de la Reserva Federal (Fed), lo que volvió a alimentar el apetito por activos de riesgo a nivel global. En ese contexto, los activos argentinos aprovecharon la combinación de señales externas favorables y definiciones locales en materia cambiaria.

Bonos en dólares: subas semanales y riesgo país en mínimos de varios años

En la rueda de este viernes, los bonos soberanos en dólares operaron con mayoría de bajas en Wall Street, con caídas de hasta 0,7%, encabezadas por el Global 2029. En contraste, el nuevo Bonar 2029N (AN29) avanzó 0,1% y lideró las subas del día.

Sin embargo, el balance semanal fue ampliamente positivo. Los títulos argentinos en moneda dura registraron alzas generalizadas de hasta 4,3%, con el Bonar 2041 y el Global 2041 entre los más destacados, con subas cercanas al 3,9%. Esta dinámica permitió una fuerte compresión del riesgo soberano.

Así, el riesgo país, medido por el índice EMBI, se ubicó en torno a los 572 puntos básicos, lo que implica una baja cercana al 9% en la semana. El miércoles por la mañana había tocado incluso los 555 puntos básicos, su nivel más bajo en 7 años y 4 meses, un dato seguido de cerca por el mercado como señal de mejora en la percepción de riesgo sobre la deuda argentina.

Acciones, ADRs y una pausa tras el fuerte rally previo

En el segmento accionario, los ADRs de empresas argentinas en Nueva York operaron este viernes con mayoría de bajas. Las caídas fueron lideradas por Grupo Supervielle (-2,4%), seguido por Telecom (-1,7%) y Banco Macro (-1,7%). A contramano, Grupo Financiero Galicia mostró una suba del 1,7%.

En el mercado local, el S&P Merval retrocedió 0,3% y cerró en 3.154.913,61 puntos, mientras que medido en dólares se mantuvo estable en 2.037,53 puntos. Las pérdidas fueron encabezadas por Central Puerto (-2,4%), en tanto que nuevamente Grupo Financiero Galicia se destacó con una suba del 2%.

Fuentes del mercado señalaron que los papeles bancarios atravesaron una toma de ganancias lógica, luego del fuerte avance registrado el jueves, cuando algunas acciones llegaron a subir hasta 11,3%, impulsadas por el renovado optimismo financiero.

Inflación en EEUU y expectativa de tasas: el motor del optimismo

El fuerte desempeño de la jornada previa estuvo directamente vinculado al escenario internacional. Las acciones argentinas en Nueva York anotaron subas de hasta 11,3% luego de que se conociera un dato de inflación en Estados Unidos por debajo de las expectativas del mercado, lo que reforzó la expectativa de recortes en la tasa de interés por parte de la Fed.

Según se informó, los precios al consumo en EEUU aumentaron menos de lo previsto en la medición interanual hasta noviembre. No obstante, la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo no publicó las variaciones mensuales del IPC, debido a que un cierre del Gobierno de 43 días impidió la recolección de los datos correspondientes a octubre.

Este contexto internacional más benigno, combinado con los ajustes en la banda del dólar a nivel local, generó un escenario de mayor previsibilidad financiera que se reflejó en la recuperación semanal de los bonos y en la compresión del riesgo país, variables clave para el acceso al financiamiento y la estabilidad macroeconómica.

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