dólar

El Banco Central compró más de 200 millones de dólares para las reservas

Compartí esta noticia !

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) compró este jueves más de 200 millones de dólares para seguir reforzando las reservas.

En este caso, el número exacto de la compra del BCRA de este jueves fue de 230 millones de dólares en el mercado cambiario, 157 millones más que el miércoles 15, cuando había logrado la compra de 73 millones de dólares.

Si bien es un número mayor al de la jornada de ayer, es visiblemente menor a la compra del martes cuando había sido de 532 millones de dólares.

De esta forma, las reservas de dólares estadounidenses actualizadas a la fecha para el Banco Central son de 48.531 millones de dólares.

¿Cuántos millones de dólares lleva comprado el BCRA esta semana?

Cuando falta una ronda para cerrar la tercera semana del mes de julio, solamente entre el lunes pasado (13) y hoy jueves (16) el Banco Central realizó la adquisición de 1.115 millones de dólares.

¿Cuánto millones de dólares lleva comprado el BCRA en lo que va del año 2026?

Con la compra de dólares en la presente jornada, en lo que va del año 2026, el BCRA lleva adquirida la suma de 12.570 millones. En este sentido, para llegar al número actual, las liquidaciones del sector agropecuario, así como también el sector energético y la minería, entre otros, fueron los que aportaron durante los primeros meses del año para este presente.

Compartí esta noticia !

Ravier defendió el rumbo económico: “Lo peor ya pasó”

Compartí esta noticia !

En su primera conferencia de prensa como vocero presidencial, Adrián Ravier buscó instalar un mensaje de continuidad y optimismo sobre el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei. Con un discurso enfocado en consolidar las expectativas, sostuvo que “la economía va bien”, insistió en que “lo peor ya pasó” y afirmó que el Ejecutivo trabaja para fortalecer la estabilidad financiera de cara a un eventual escenario de incertidumbre política y económica en 2027.

La exposición de Ravier tuvo un doble objetivo: defender los resultados alcanzados por el programa económico encabezado por el ministro Luis Caputo y presentar el inicio de una nueva etapa política del oficialismo tras la designación de Diego Santilli como jefe de Gabinete. Para el flamante vocero, ambas dimensiones —la económica y la política— son complementarias para avanzar con las reformas estructurales que impulsa el Gobierno.

En el plano económico, Ravier sostuvo que la recuperación ya comenzó, aunque admitió que no todos los sectores transitan el mismo ritmo. Reconoció que la industria y el comercio permanecen entre las actividades más rezagadas y que el nivel de consumo continúa siendo una preocupación. Sin embargo, aseguró que la desaceleración de la inflación y la recuperación del crédito permitirán extender la mejora al conjunto de la economía durante los próximos meses.

“Creemos que la economía va bien y el camino es por acá”, afirmó el funcionario, quien reiteró uno de los conceptos que el oficialismo viene utilizando desde comienzos de año: “Lo peor ya pasó”. Incluso proyectó que “vendrán los mejores 18 meses” para la Argentina, en línea con el discurso optimista que el Gobierno busca consolidar antes del inicio del ciclo electoral.

Como uno de los principales argumentos para sostener esa visión, Ravier anticipó que la inflación de junio perforaría el 2%, lo que consolidaría el proceso de desaceleración de los precios iniciado tras la implementación del programa de ajuste fiscal y monetario. “No estamos corriendo, pero estamos de pie. El paciente está mejor. Sabemos que falta, pero sabemos que este es el camino”, resumió.

Uno de los pasajes más relevantes de la conferencia estuvo vinculado a la estrategia cambiaria. En medio de la reciente presión sobre el dólar y el reacomodamiento del mercado financiero, Ravier aseguró que el Ministerio de Economía y el Banco Central trabajan para “blindar a la Argentina” frente a posibles episodios de volatilidad.

Según explicó, la acumulación de reservas y el fortalecimiento del balance del Banco Central buscan evitar que un escenario de incertidumbre política, similar al observado antes de las elecciones de 2025, genere inestabilidad financiera. En ese contexto, utilizó el concepto de “riesgo kuka” para describir la posibilidad de que un eventual cambio de signo político provoque alteraciones en las reglas económicas y desaliente inversiones ya realizadas.

El vocero sostuvo además que esa estrategia se complementa con el respaldo financiero de organismos internacionales y del gobierno de Estados Unidos, elementos que, según afirmó, fortalecen la posición de la Argentina frente a eventuales shocks externos.

Consultado sobre la persistente dolarización del ahorro de los argentinos, Ravier evitó cuestionar esa conducta y la calificó como “razonable”, en una señal de pragmatismo frente a una práctica profundamente arraigada en la economía local.

El funcionario también destacó el desempeño del sector energético, al que el Gobierno considera uno de los principales motores del ingreso de divisas durante los próximos años. Informó que en mayo la producción de petróleo alcanzó un récord histórico de 903.700 barriles diarios, con un crecimiento interanual del 19,6%, mientras que Vaca Muerta explicó el 69% de ese volumen.

En paralelo, señaló que la producción de gas llegó a 156,6 millones de metros cúbicos diarios, con incrementos del 11,4% respecto del mes anterior y del 6% en términos interanuales, consolidando el aporte del complejo energético a la balanza comercial.

La conferencia también marcó el inicio de una nueva etapa política dentro del oficialismo. Ravier presentó la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete como un paso destinado a fortalecer la construcción parlamentaria del Gobierno y facilitar la aprobación de las reformas pendientes.

El vocero sostuvo que La Libertad Avanza carece de mayorías propias tanto en Diputados como en el Senado y remarcó que la alianza con el PRO resulta “clave” para avanzar con la agenda legislativa. En ese sentido, destacó la sintonía entre Javier Milei y Mauricio Macri y relativizó las diferencias públicas surgidas en los últimos meses.

Asimismo, confirmó que la salida de Manuel Adorni respondió a una decisión “personal e indeclinable” y sostuvo que el exfuncionario afrontará la investigación judicial que pesa sobre él “sin fueros”.

Como parte del balance de gestión, Ravier reivindicó la reducción del empleo público, al señalar que la administración nacional eliminó más de 71.000 cargos desde el inicio del mandato, a un ritmo cercano a las 3.000 bajas mensuales, mediante revisiones de estructuras y programas de retiros voluntarios que alcanzaron a organismos como INTA, ANSES, PAMI, Radio y Televisión Argentina, Casa de Moneda, Belgrano Cargas, ANAC, el INCAA y la Comisión Nacional de Regulación del Transporte.

También destacó mejoras en materia educativa, al mencionar que las últimas pruebas Aprender registraron los mejores resultados en Lengua de la última década para los alumnos de sexto grado de primaria, un dato que el Gobierno busca incorporar a su narrativa sobre la eficiencia de las reformas implementadas.

Con un discurso que combinó optimismo económico, respaldo a la estrategia fiscal y monetaria y una fuerte apelación a la construcción política, Ravier dejó en claro que la Casa Rosada buscará sostener durante el segundo semestre un mensaje de estabilidad y confianza. El desafío, sin embargo, será que esa recuperación que el Gobierno observa en los indicadores macroeconómicos logre traducirse en una mejora perceptible para sectores como la industria, el comercio y el consumo, donde la reactivación aún aparece como una promesa más que como una realidad consolidada.

Compartí esta noticia !

¿Puede la deuda de 2027 convertirse en un problema para la economía argentina?

Compartí esta noticia !

Mientras la economía argentina atraviesa un proceso de estabilización basado en el equilibrio fiscal, la desaceleración de la inflación y la reapertura gradual del crédito, una pregunta comienza a surgir entre empresarios, comerciantes e inversores: ¿qué ocurrirá cuando lleguen los fuertes vencimientos de deuda previstos para 2027?

La preocupación no es menor. Distintas estimaciones privadas ubican los vencimientos de deuda en moneda extranjera para 2027 entre los USD 20.000 millones y USD 24.000 millones, incluyendo compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), organismos multilaterales y títulos públicos emitidos por el Estado nacional.

Según estimaciones publicadas por Infobae, los vencimientos totales en dólares podrían alcanzar los USD 23.621 millones en 2027. De ese monto, aproximadamente USD 8.000 millones corresponderían al FMI, concentrando uno de los mayores desafíos financieros de la actual administración.

Una economía que llega mejor que años anteriores

La diferencia con otros momentos críticos de la historia argentina es que hoy el país muestra algunos indicadores más favorables.

Por primera vez en muchos años, el Gobierno Nacional logró sostener el superávit fiscal, una condición que los mercados consideran fundamental para recuperar la confianza y reducir la necesidad de emitir moneda o tomar nueva deuda.

A su vez, la inflación continúa mostrando una tendencia descendente.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la inflación de mayo de 2026 fue del 2,1% mensual, el nivel más bajo de los últimos ocho meses.

La inflación acumulada en los primeros cinco meses del año alcanza el 14,7%, mientras que la variación interanual se ubica en torno al 33,2%.

Aunque estos números siguen siendo elevados para estándares internacionales, representan una mejora significativa respecto a los niveles superiores al 200% anual observados durante 2024.

Por otra parte, el Producto Bruto Interno (PBI) mostró una expansión interanual del 2,3% durante el primer trimestre de 2026, impulsado principalmente por exportaciones e inversiones vinculadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

¿Por qué preocupa entonces el 2027?

Porque la deuda no se paga únicamente con voluntad política. Se paga con dólares.

Y allí aparece el principal desafío.

Para afrontar compromisos superiores a los USD 20.000 millones, Argentina necesitará:

  • Continuar acumulando reservas internacionales.
  • Mantener el equilibrio fiscal.
  • Recuperar plenamente el acceso al crédito internacional.
  • Generar inversiones que aporten divisas genuinas.
  • Sostener el crecimiento económico.

Si estos objetivos se cumplen, los vencimientos podrían refinanciarse o afrontarse sin mayores inconvenientes.

Sin embargo, si el país llega a 2027 con escasas reservas o dificultades para acceder al financiamiento, podrían aparecer tensiones cambiarias y financieras.

¿Qué impacto podría tener en comerciantes y empresas?

Para un comerciante, la deuda pública puede parecer un asunto lejano, pero sus consecuencias pueden sentirse rápidamente en la economía real.

Cuando un país enfrenta dificultades para financiarse suelen aparecer algunos síntomas conocidos:

  • Tasas de interés más elevadas.
  • Menor acceso al crédito.
  • Caída de la inversión privada.
  • Menor consumo.
  • Presión sobre el dólar.
  • Incremento en los costos de reposición.

Por eso, aunque la deuda sea una cuestión macroeconómica, termina impactando en la rentabilidad y planificación de miles de empresas y comercios.

El caso particular del mercado inmobiliario

Dentro de la economía argentina, uno de los sectores más sensibles a la confianza es el inmobiliario.

La recuperación de los créditos hipotecarios durante los últimos meses generó expectativas positivas para desarrolladores, inmobiliarias y familias que buscan acceder a su vivienda.

En este contexto, la pregunta clave no es solamente si Argentina podrá pagar su deuda, sino si podrá sostener un escenario de estabilidad suficiente para que continúen creciendo el crédito, la inversión y las operaciones inmobiliarias.

Si la inflación sigue descendiendo, las tasas se mantienen razonables y el riesgo país continúa bajando, el mercado inmobiliario podría consolidar una nueva etapa de crecimiento incluso en un año exigente desde el punto de vista financiero.

Los indicadores que habrá que seguir

De aquí a 2027 existen tres variables que probablemente anticipen el rumbo económico del país:

  1. Reservas internacionales del Banco Central.
  2. Riesgo país.
  3. Evolución de la inflación y del crédito hipotecario.

Si estas variables continúan mejorando, los vencimientos de deuda podrían convertirse simplemente en un desafío financiero administrable.

Si empeoran, 2027 podría transformarse en una fuente de incertidumbre para toda la economía.

Argentina enfrenta uno de los calendarios de deuda más exigentes de los próximos años.

Sin embargo, la experiencia demuestra que los problemas económicos no aparecen únicamente por el tamaño de la deuda, sino por la capacidad de generar confianza, crecimiento e inversión.

Por eso, más que preguntarse cuánto debe el país en 2027, empresarios, comerciantes e inversores deberían observar si la economía continúa fortaleciendo sus fundamentos.

El verdadero desafío no será solamente pagar la deuda.

Será hacerlo mientras se sostiene el crecimiento económico, el crédito y la generación de oportunidades para el sector privado.


Fuentes consultadas

  • Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
  • Reuters – Crecimiento del PBI argentino, junio 2026.
  • Infobae Economía – Vencimientos de deuda 2027.
  • iProfesional – Calendario de pagos al FMI 2026-2027.
  • Banco Central de la República Argentina (BCRA).
  • Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM).
  • Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).
Compartí esta noticia !

El dólar oficial tuvo su sexta alza consecutiva

Compartí esta noticia !

El dólar mayorista y ya borró toda la baja que había protagonizado desde comienzos de año. Así, acumula una suba de 4,5% en lo que va de junio.

Ya regresó a los niveles mostrados a comienzos de enero. Y se acerca el segundo semestre, que por razones estacionales siempre registra una merma en la oferta de divisas por el final de la cosecha gruesa.

El tipo de cambio mayorista ganó $10 a $1.471,5 para la venta y su cotización se mantiene lejos del techo del esquema de bandas cambiarias, con una brecha del 22,1%. 

En el segmento de contado las operaciones superaron los US$ 645,7 millones. En tanto, los contratos de dólar futuro operaron con subas de hasta el 0,7% en los tramos de 2026. 

El mercado estima que el tipo de cambio mayorista se ubicara a $1.474,5 a fines de junio y que lo hará a $1.647,5 para el cierre del año. En monto operado totalizó los US$ 1.657 millones.

El tipo de cambio minorista en el Banco Nación (BNA) trepó $10 a $1.440 para la compra y $1.490 para la venta, lo que llevó al dólar tarjeta a posicionarse en los $1.937. 

A su vez, en el promedio de entidades financieras que elabora el Banco Central (BCRA), el tipo de cambio se ubicó a $1491,13.

Las cotizaciones paralelas también se acoplaron al movimiento alcista. El dólar MEP avanza 1,3% a $1.504,58 y el contado con liquidación (CCL) sube 1,6% a $1.554,49. Por su parte, el dólar blue subió a $1.505 para la venta.

En paralelo, el BCRA extendió su racha compradora, aunque a un ritmo más moderado. El pasado lunes, la autoridad monetaria adquirió US$ 50 millones. De esta manera, las compras netas acumuladas en lo que va de 2026 ascendieron a US$ 10.903 millones. 

Compartí esta noticia !

Banco Central cumple la meta anual de compra de dólares y acelera la acumulación de reservas

Compartí esta noticia !

La estrategia de acumulación de reservas del Gobierno alcanzó uno de sus principales objetivos antes de la mitad del año. Con una nueva compra de USD 43 millones realizada este miércoles, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) superó los USD 10.000 millones en adquisiciones de divisas durante 2026 y cumplió la meta anual originalmente prevista en el programa económico acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El dato no es menor. La autoridad monetaria logró encadenar 100 ruedas consecutivas con saldo comprador —con excepción de la primera jornada operativa del año— y consolidó un proceso de recomposición de reservas que se transformó en uno de los pilares de la estabilización macroeconómica impulsada por el equipo económico de Javier Milei.

Desde enero, el Banco Central acumuló compras por USD 10.020 millones entre operaciones realizadas dentro y fuera del mercado cambiario. La rueda más significativa se registró el 10 de abril, cuando la entidad adquirió USD 457 millones en una sola jornada.

Sin embargo, el objetivo oficial ya no es simplemente alcanzar la meta. El Gobierno comenzó a elevar sus propias expectativas. Durante su participación en el Cambras Business Day, el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que el Banco Central podría cerrar el año con compras de entre USD 17.000 y USD 24.000 millones.

“Hoy ya está cumplida la meta acordada con el FMI de USD 10.000 millones. En un escenario muy optimista pensábamos que el Central podía comprar USD 17.000 millones, pero si seguimos al ritmo actual podríamos llegar a USD 24.000 millones”, afirmó el funcionario.

Un cambio de paradigma en la acumulación de reservas

La acumulación de divisas se convirtió en una de las variables centrales del programa económico. A diferencia de ciclos anteriores, el Gobierno busca fortalecer las reservas sin recurrir a controles cambiarios más estrictos ni a emisiones monetarias descontroladas.

Durante los primeros meses del año, la estrategia combinó compras de dólares por parte del Banco Central con una activa participación del Tesoro en el mercado financiero. Mientras la autoridad monetaria adquiría divisas, el Ministerio de Economía absorbía liquidez mediante colocaciones de deuda en pesos para evitar presiones inflacionarias.

El resultado fue una mejora sustancial en la posición externa del país. Las reservas brutas cerraron la jornada en USD 48.414 millones, el nivel más alto en casi siete años y superior al máximo registrado durante febrero de la actual administración.

En paralelo, las reservas internacionales netas alcanzaron USD 5.013 millones al cierre de mayo, impulsadas por las compras de divisas, los desembolsos del FMI y nuevas colocaciones financieras.

El agro todavía tiene cartas para jugar

Uno de los factores que alimenta el optimismo oficial es que, según el Ministerio de Economía, todavía no ingresó al mercado la totalidad de las divisas provenientes de la actual campaña agrícola.

La cosecha récord de maíz y los elevados niveles de producción proyectados para varios complejos exportadores permiten anticipar un flujo adicional de dólares durante los próximos meses.

Sin embargo, algunos analistas advierten que la liquidación del sector podría estar avanzando a un ritmo más lento de lo esperado. Walter Stoeppelwerth, CIO de Grit Capital Group, señaló que los datos de liquidación todavía no reflejan plenamente el volumen asociado a la cosecha actual.

Según su análisis, algunos productores podrían estar esperando una depreciación mayor del tipo de cambio oficial para mejorar sus márgenes antes de acelerar las ventas.

Hasta ahora, los principales abastecedores de dólares para el Banco Central no fueron los exportadores agrícolas, sino las emisiones de deuda realizadas por empresas y provincias en los mercados internacionales.

El rol creciente de la energía y la minería

Más allá del aporte del agro, el Gobierno apuesta a una transformación estructural de la balanza externa argentina basada en la expansión de los sectores energético y minero.

Caputo insistió en que el país se encuentra apenas en el comienzo de ese proceso. Según sus estimaciones, hacia 2031 la balanza comercial combinada de energía y minería podría aportar USD 60.000 millones anuales, unos USD 40.000 millones más que en la actualidad.

El ministro vinculó esas proyecciones al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que concentra buena parte de los proyectos actualmente en desarrollo en Vaca Muerta, litio, cobre y otras actividades extractivas.

Para el equipo económico, esa expansión exportadora será clave para sostener un esquema de acumulación de reservas sin necesidad de generar tensiones cambiarias ni comprometer la competitividad de la economía.

La mirada del mercado ya apunta a 2027

Mientras el Gobierno celebra el cumplimiento anticipado de las metas de reservas, parte del mercado comienza a observar un horizonte más largo.

Las emisiones internacionales de deuda corporativa y provincial continúan creciendo. Según estimaciones privadas, podrían superar los USD 3.200 millones en las próximas semanas.

Desde GMA Capital destacan que, desde las elecciones legislativas, las colocaciones externas acumulan cerca de USD 11.900 millones. Ese flujo contribuye a fortalecer la disponibilidad de divisas en el corto plazo, aunque también abre interrogantes sobre la dinámica financiera futura.

La lectura de los inversores es que la consolidación de reservas durante 2026 fortalece la estabilidad macroeconómica y mejora la capacidad de pago de la Argentina. Sin embargo, la sostenibilidad del proceso dependerá de que el crecimiento de las exportaciones, particularmente de energía y minería, logre reemplazar gradualmente el protagonismo actual del financiamiento.

Por ahora, los números juegan a favor del Gobierno. El Banco Central ya alcanzó la meta anual pactada con el FMI cuando todavía queda más de medio año por delante. La discusión dejó de ser si el objetivo era posible y pasó a centrarse en cuántos dólares adicionales podrá acumular la Argentina antes de cerrar 2026.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin