La Costanera de Posadas fue escenario de la presentación oficial de los Carnavales Misioneros 2026, a través de una propuesta que combinó música, baile y acciones promocionales, acercando el espíritu del carnaval a residentes y turistas que disfrutaban del paseo costero y de los espacios gastronómicos de la ciudad.
La actividad se desarrolló este viernes desde las 20 horas con un recorrido que partió desde el balneario El Brete y finalizó en el Parque de las Fiestas. El inicio estuvo marcado por la presentación de la comparsa Maravilla de San Ignacio, última ganadora del Carnaval Provincial, que brindó un show en vivo, acompañado por una transmisión de “La Casa del Streaming”, dando apertura a una noche colmada de color.
Luego, el bus “La Jangada” y el tráiler musical se desplazaron a lo largo de la Costanera, acompañados por bailarines de diferentes comparsas y Espiral, banda que llevó ritmo y alegría a las paradas estratégicas en bares y espacios gastronómicos que se realizaron, permitiendo además una interacción directa con el público, que se sumó con entusiasmo, aplaudiendo, filmando y acompañando el recorrido.
“Los venimos siguiendo desde que bajaron en el punto anterior”, “me encanta el carnaval”, “esta época del año es la mejor”, “vinimos a pasear como siempre y ahora nos vamos con ganas de recorrer los desfiles” y “qué linda nuestra provincia”, fueron algunas de las frases que se escucharon entre quienes se encontraban en bares o caminando por la avenida costera.
La presentación se enmarcó en la campaña Turisteá Misiones, que promueve un verano de planes cercanos y accesibles, invitando a combinar fiestas populares, naturaleza y escapadas.
El ministro de Turismo de Misiones, José María Arrúa, quien formó parte del recorrido, expresó que “nos pone muy felices salir a compartir esta propuesta de esta forma, especialmente porque esto es el carnaval en Misiones, pura alegría, como lo está recibiendo la gente. Además, estamos mostrando los carnavales como una excusa para salir, encontrarse y recorrer la provincia. Si van a ver algún desfile, pueden quedarse en un camping municipal y al otro día disfrutar de un salto. O si están en algún salto, tienen un gran plan a la noche, ya sea con amigos, en familia, parejas, es para todos”.
El cierre del recorrido contó con una nueva presentación de la comparsa Maravilla, que volvió a desplegar su música y coreografías en el Parque de las Fiestas, acompañando el final de la jornada festiva.
De esta manera, el lanzamiento buscó potenciar la visibilidad de los Carnavales Misioneros, acercándolos al disfrute cotidiano y reafirmando su lugar como una de las expresiones culturales más representativas y convocantes del verano en Misiones.
Los Carnavales Misioneros 2026 comenzaron esa misma jornada en San Javier, y se extenderán hasta el 16 de febrero, fecha en la que se realizará el Carnaval Provincial en San Ignacio, encuentro que reúne a comparsas de distintos puntos de la provincia y celebra el trabajo, la pasión y la tradición carnavalera.
A lo largo de esas semanas, localidades como Posadas, Apóstoles, San Ignacio, San Javier y Concepción de la Sierra, ofrecerán jornadas de desfile, música y espectáculo, cada una con su impronta particular, consolidando al carnaval como una experiencia imperdible del verano misionero.
Según la consultora Ecolatina con el sostenimiento de las compras, el BCRA finalizó enero sumando USD 1.158 M en el mercado. Producto de esto y el viento de cola internacional, el riesgo país quebró los 500 puntos básicos en la semana y alcanzó el nivel más bajo desde el 2018. Como contrapartida de las compras, la inyección de pesos trajo alivio al mercado local, contribuyendo a la normalización de las tasas de interés y allanando el terreno para que Finanzas alcance un holgado rollover (124%) en la semana.
La estrategia monetaria es un Central expansivo y un Tesoro contractivo. Mientras el BCRA inyecta pesos en el mercado principalmente mediante la recomposición de reservas, el Tesoro los retira mediante el superávit fiscal y las licitaciones. Como resultado, el esquema monetario se desarrolla en un contexto de liquidez en pesos estrecha, buscando evitar presiones bajistas en la tasa de interés y presiones adicionales en el mercado cambiario en un contexto del BCRA demandando. Para que este equilibrio monetario transitorio sea sostenible, una condición necesaria es que el esquema cambiario se perciba sostenible y evite sobresaltos en las expectativas de devaluación.
La semana mantuvo el statu quo observado en enero. El tipo de cambio se deslizó al alza y el dólar spot cerró hoy $1.447, aumentando 1,0% respecto al cierre del viernes pasado. De todas formas, la cotización de la divisa se mantiene estable en un 8% por debajo del techo de la banda, ampliando la distancia desde la reformulación del deslizamiento del 1% mensual por la inflación pasada (T-2). Por caso, durante el primer mes del año en promedio el dólar se ubicó 6,7% por debajo del techo, el valor más elevado desde agosto del 2025 (previo al rally electoral).
Por su parte, el BCRAsostuvo las comprasen el mercado. Durante la semana, la autoridad monetaria acumuló divisas por USD 179 M, sosteniendo de esta forma veinte ruedas consecutivas de compras en el MULC, y sumando USD 1.158 M durante el primer mes del relanzamiento del programa bajo el marco de la Fase de Re-monetización.
Como consecuencia, el Riesgo País cayó al nivel más bajo desde el 2018 al romper la barrera de los 500 puntos en la semana. Detrás de esta reducción, se encuentran factores internacionales jugando a favor, con un dólar internacional más débil y un mayor apetito por deuda emergente, que viene reduciendo la prima de riesgo de este segmento y en particular de los países vecinos. No obstante, la sostenida recomposición de reservas del BCRA influyó positivamente en el Riesgo País, algo que venía demandando el mercado y que, pese a ciertas dudas tras el anuncio oficial, empezó a tornarse creíble producto del compromiso que viene mostrando el Central en esta materia.
En los últimos informes, venimos mencionando los drivers detrás del desempeño del BCRA en el MULC. Retomando, durante enero comenzó a normalizarse la liquidación del sector agropecuario producto del ingreso de la cosecha fina y, ligado al ciclo del agro (y un esquema cambiario más creíble), un repunte de los préstamos en dólares; al tiempo que la colocación de Obligaciones Negociables en dólares por parte de las empresas continuó su marcha (sumado al remanente a liquidar en el MULC por emisiones previas). Asimismo, con la ganancia de credibilidad del esquema cambiario la presión dolarizadora electoral fue estabilizándose, lo que reforzó el efecto positivo que trae el primer mes del año cuando la demanda de pesos es más elevada por factores estacionales (aunque en menor medida que diciembre).
No obstante, esto último convive con un Central otorgando cobertura en el mercado secundario. Aunque de una forma más errática, las compras realizadas por parte de la autoridad monetaria tuvieron como contrapartida un aumento de la oferta de instrumentos dólar linked en el mercado secundario, coordinada con licitaciones ad hoc de Finanzas para instrumentos atados al dólar oficial. En este sentido, luego de un volumen inusualmente alto durante la primera quincena, la última semana volvió a evidenciarse un aumento en la negociación de dólar linked (en particular aquella con vencimiento a febrero), lo que indicaría presencia oficial en el mercado. Por ende, el Central estaría ofreciendo cobertura cambiaria para los pesos emitidos mediante las compras de divisas.
Otra consecuencia de las compras del BCRA fue la lenta normalización de la liquidez en pesos y la moderación de la tasa de interés. Desde el inicio de las compras, el Central lleva inyectado al mercado $1,7 bn, equivalente al 3,9% de la base monetaria previo al inicio del proceso, la cual se suma a intervenciones puntuales en el mercado secundario para proveer de liquidez. Sin embargo, buena parte de este abastecimiento de pesos refluyó nuevamente al Central, mediante un crecimiento de los encajes (+$1,7 bn al 26-ene) y la absorción en la ventanilla de simultáneas que disparó el stock de “Otros” pasivos al orden de los $2,5 bn en las últimas tres jornadas con datos disponibles (28-ene último dato).
Reflejando este hecho, Finanzas obtuvo un rollover de 124% en la semana. Frente a vencimientos por aproximadamente $8,3 bn, el Tesoro adjudicó $10,34 bn (sobre ofertas totales por $11,17 bn). Del total adjudicado, cerca del 67% se concentró en instrumentos a tasa fija capitalizable (LECAP/BONCAP), con vencimientos entre marzo de 2026 y enero de 2027, y TEMs en torno al 2,5–3%, destacándose la S16M6, que absorbió casi la mitad del monto colocado a tasa fija. Por su parte, los instrumentos CER explicaron alrededor del 24% de la colocación, con vencimientos que se extendieron hasta junio de 2028 y TIREAs entre 7,8% y 8,8%, mostrando demanda sostenida por cobertura inflacionaria. El instrumento TAMAR concentró cerca del 7% del total adjudicado, con un margen de corte del 6,24%, mientras que la demanda por dólar linked fue acotada, con una colocación de apenas $0,1 billones en la D30A6 a una TIREA del 6,0%.
Como consecuencia, el Tesoro absorbió cerca de $2 bn que le permitirán eventualmente comprar divisas al Central de cara a los vencimientos con el FMI. El stock de dólares del Tesoro en el BCRA se ubica en USD 150 M, los cuales son insuficientes para los vencimientos brutos cercanos los USD 100 M con Organismos Internacionales y los cerca de USD 850 M que enfrentará con el Fondo la próxima semana. Tras la licitación, los depósitos en pesos rondarán los $4,3 bn, lo que deja las cuentas en una posición más holgadas luego de lo que entendemos serán las compras de al menos USD 800 M al Central (equivalente a $1,2 bn) para afrontar los vencimientos en moneda dura.
Por ende, la estrategiamonetaria es un Central expansivo y un Tesoro contractivo. Mientras el BCRA inyecta pesos en el mercado principalmente mediante la recomposición de reservas (e intervenciones puntuales en el mercado secundario), el Tesoro los retira mediante el superávit fiscal y las licitaciones. Como resultado, el esquema monetario se desarrolla en un contexto de liquidez en pesos estrecha, buscando evitar presiones bajistas en la tasa de interés y presiones adicionales en el mercado cambiario en un contexto del BCRA demandando. Para que este equilibrio monetario transitorio sea sostenible, una condición necesaria es que el esquema cambiario se perciba sostenible y evite sobresaltos en las expectativas de devaluación.
Leve suba del dólar oficial
El tipo de cambio spot finalizó en $1.447, ubicándose 1,0% por encima de la cotización del viernes anterior y 8,1% por debajo del techo de la banda. Por otro lado, el BCRA compró USD 179 M en la semana y las Reservas Netas (Brutas – Swap CH y USA – Encajes – REPOs – SEDESA) habrían vuelto a terreno positivo por USD 100 M.
La brecha cambiaria se estabiliza
Los dólares alternativos finalizaron mixtos: el dólar minorista subió 0,7% ($1.465) respecto al viernes de la semana anterior, el dólar CCL operado con CEDEARs aumentó levemente 0,1% ($1.489) y, por el contrario, el MEP operado con AL30 cayó 0,3% ($1.465) y el dólar blue bajó 1,0% ($1.470). De esta forma, la brecha promedio finalizó en la zona del 2%.
Los futuros de dólar bajan
Los contratos a futuro del dólar finalizaron a la baja. En detalle, los contratos con vencimiento entre febrero a abril se mantuvieron estables y aquellos con vencimiento desde mayo 2026 bajaron 0,6%. Respecto a las devaluaciones implícitas, el mercado cerró con una devaluación del +2,1%, +4,7% y +7,0% para febrero, marzo y abril, respectivamente.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) continúa en el sendero de compra de dólares; hoy adquirió US$33 millones y las reservas superaron los US$46.000 millones.
La entidad presidida por Santiago Bausili entabló su décimo octava rueda consecutiva en donde se hace de dólares. En concreto, este miércoles adquirió US$33 millones y las reservas superaron el umbral de los US$46.000 millones.
Cerraron en US$46.159 millones y subieron US$380 millones netos. Así, las reservas alcanzaron el valor más alto desde septiembre de 2021, durante la gestión de Alberto Fernández.
El BCRA lleva adquiridos US$1.082 millones
El precio del oro también influenció en la suba de las reservas: el Gobierno posee 1,98 millones de onzas troy y su precio superó los US$5.000.
El BCRA lleva adquiridos US$1.082 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC) desde que inició la “fase 4” del programa monetario. En el mismo indicó que comprará hasta el 5% del volumen diario operado en el mercado.
En ese sentido, el presidente del Banco Central enfatizó con que la entidad monetaria podría conseguir hasta US$10.000 millones en el año, dependiendo del aumento de la base monetaria respecto del PBI (Producto Bruto Interno). Hasta el momento, compró más del 10% de ese total.
Para la consultora Ecolatina en materia de evaluación de desempeño del Gobierno, el inicio de 2026 no trajo grandes cambios respecto de lo observado en diciembre pasado. La imagen de gobierno muestra que el proceso de recuperación post electoral se obturó, pero al mismo tiempo se observa una composición relativamente estable. La imagen positiva retrocedió levemente (algo más de un punto) hasta ubicarse en el 39,0%, mientras que en la vereda opuesta, la imagen negativa se mantiene estable con un 55,9% de los consultados valorando negativamente el desempeño oficial. Así, la brecha se mantiene con un diferencial negativo de casi 17 p.p.
En términos comparativos, la valoración del gobierno de Javier Milei de enero termina quedando ligeramente por encima del nivel mostrado por la gestión de Mauricio Macri en 2018. De este modo, al cumplirse 25 meses de gestión, el nivel de aprobación actual (39,0%) queda un punto por encima del nivel de aprobación que ostentaba la administración de Mauricio Macri en enero de 2018 (38,0%).
Lejos del deterioro acelerado que sufrió la gestión de Alberto Fernández -a esta misma altura apenas retenía un 23,4% de apoyo-, el gobierno libertario parece estabilizarse en métricas similares a las de Cambiemos. Sin embargo, la trayectoria del desempeño del gobierno de Macri comenzará en un par de meses a mostrar un deterioro marcado producto de la crisis cambiaria que se inició en abril-mayo de 2018. Habrá que ver si el Gobierno de Milei puede romper con esa maldición del 3er. año de las últimas 3 gestiones.
En materia de desaprobación, Milei muestra niveles de rechazo más altos que los que enfrentaba Macri en enero de 2018. Mientras el actual mandatario convive con un 55,9% de imagen negativa, el líder del PRO se movía por entonces en un rango inferior (cercano al 40-45%). Lo que se consolida como el verdadero rasgo de época es la polarización extrema y la desaparición de los grises: a diferencia del ciclo de Macri —donde la valoración ‘Regular’ actuaba como un amortiguador social importante—, en la era Milei ese segmento es estadísticamente irrelevante (4,8%).
El desempleo lidera el ranking de preocupaciones por tercer mes consecutivo
La matriz de preocupaciones ciudadanas confirma el cambio de demandas que ya se insinuó durante 2025: la inflación ha dejado de ser el principal motor del malestar social. Con un 13,8% de las menciones, la suba de precios ha caído al tercer lugar, un mínimo histórico para la última década. Sin embargo, el alivio en los precios ha sido reemplazado por otra preocupación económica: el Desempleo. Con el 34,1%, el temor a la falta de empleo -o a la pérdida del mismo- se consolida como la preocupación más excluyente de los argentinos al inicio de 2026. Este desplazamiento del eje de demandas -de los precios a los ingresos- plantea nuevos desafíos de gestión, ya que la demanda social parece estar mutando de la estabilidad monetaria a la reactivación económica. En segundo término, la Corrupción (26,5%) se mantiene firme como una preocupación estructural.
El dato curioso en relación a la preocupación por el desempleo es que es compartido por los dos principales bloques de votantes, los de La Libertad Avanza y los de Fuerza Patria. En ambos casos, las menciones a esa preocupación superan el 30% del total, siendo que es algo más elevada entre los votantes de Fuerza Patria (35,3%) que entre los de La Libertad Avanza (32,6%). Y solo porque a los de Fuerza Patria les preocupa hoy más la Corrupción que el desempleo, esta última preocupación no lidera ambos segmentos. La tendencia de la preocupación por el desempleo es creciente, y seguramente está asociado al desempeño económico, que ha venido mostrando en los últimos meses un estancamiento, según los datos del EMAE que publica el Indec.
El oro subió el lunes 26/01 a un máximo histórico: US$ 5.071,96 la onza a las 01:59 GMT, extendiendo un repunte histórico a medida que los inversores acuden en masa al activo de refugio seguro en medio de crecientes incertidumbres geopolíticas globales. En cambio la Argentina desconoce dónde se encuentran sus lingotes.
El oro al contado llegó a US$ 5.085,50 y los futuros para entrega en febrero subieron +1,79%, hasta los US$ 5.068,70 la onza. Sobre el cierre cedieron al precio ya informado.
El metal se disparó +64% en 2025, impulsado por
la demanda sostenida de activos refugio,
la flexibilización de la política monetaria estadounidense,
las sólidas compras de los bancos centrales (China extendió su racha de compras de oro por 14to. mes en diciembre) y
las entradas récord en fondos cotizados (ETF).
Los precios ya han subido más del 17% en lo que va de 2026.
El último catalizador “es efectivamente esta crisis de confianza en la administración estadounidense y en los activos estadounidenses, que fue desencadenada por algunas de las decisiones erráticas de la administración Trump la semana pasada”, dijo Kyle Rodda, analista senior de mercado de Capital.com.
El aumento del metal ocurre en días de múltiples conflictos, casi todos protagonizados por el presidente estadounidense, Donald Trump.
“El reciente aumento adicional de los precios del oro y la plata se produjo debido a problemas geoeconómicos relacionados con Groenlandia”, informó HSBC a sus clientes.
La plata también subió, con los precios al contado subiendo +3%, a US$ 106,1 la onza.
Los analistas de Union Bancaire Privée dijeron: “Creemos que el oro debería disfrutar de otro año fuerte, reflejando la continua demanda de los bancos centrales y de las inversiones minoristas, con un precio objetivo para fin de año de US$ 5.200 por onza”.
Goldman Sachs prevé que la demanda de oro se ha ampliado más allá de los canales tradicionales. El banco de inversión elevó su pronóstico para diciembre de 2026 a US$ 5.400 la onza, frente a US$ 4.900 anteriores, argumentando que las coberturas contra los riesgos macroeconómicos y políticos globales se han vuelto “rígidas”, elevando efectivamente el punto de partida de los precios del oro este año.
“Nuestro pronóstico actual sugiere que los precios alcanzarán un máximo de alrededor de US$ 5.500 a finales de este año”, dijo Philip Newman, director de Metals Focus. “Es probable que se produzcan retrocesos periódicos a medida que los inversores toman ganancias, pero esperamos que cada corrección sea de corta duración y se encuentre con un fuerte interés de compra”.BCRA
Las compras de los bancos centrales también se mantienen robustas
Goldman Sachs estima que actualmente promedian unas 60 toneladas mensuales, muy por encima del promedio anterior a 2022 de 17 toneladas, y los bancos centrales de los mercados emergentes continúan transfiriendo reservas a oro.
El único banco central que se desprende de su oro es el de la Argentina de Javier Milei.
El valor de las reservas de oro del Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha superado los US$ 8.500 millones a mediados de enero 2026: un stock físico estable de 1,98 millón de onzas troy. Sin embargo, el paradero físico del oro ha sido objeto de disputas legales y sospechas de uso como garantía.
Se han presentado amparos y pedidos de informes judiciales sobre el envío de lingotes de oro al exterior, cuestionando la falta de documentación legal y la transparencia de la operación.
Volviendo a Goldman Sachs, las coberturas contra los riesgos de la macropolítica global, incluidas las preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal, se mantendrán vigentes hasta 2026, a diferencia de las coberturas relacionadas con las elecciones que se deshicieron rápidamente después de las elecciones estadounidenses a fines de 2024.
“Suponemos que las coberturas de los riesgos de la política macroeconómica global se mantendrán estables, ya que estos riesgos percibidos (por ejemplo, la sostenibilidad fiscal) podrían no resolverse por completo en 2026”, dijo Goldman.