El 49% de las exportaciones misioneras medidas en dólares correspondieron a Manufacturas de Origen Agropecuaria (MOA), por un total de USD 260 millones con muy fuerte influencia de yerba mate, té y sector forestal; en comparación con 2024, mostraron un alza del 1,2%. A su vez, el 31% de las ventas al exterior fueron de Manufacturas de Origen Industrial (MOI) que totalizaron USD 166 millones con un alza del 18,1% anual; y el otro 20% de las exportaciones fueron de Productos Primarios (PP) por USD 107 millones, exhibiendo una suba del 142,3%. De este modo, Misiones ratifica su fuerte perfil manufacturero, con el 80% de sus exportaciones que fueron de ese tipo de productos.
Si se mide en cantidades, Misiones exportó por 679.995 toneladas en el 2025, creciendo 18,0% en relación con el año anterior y siendo este el mayor volumen desde 2010 (que fue de 708.535 toneladas). También todos los grandes rubros mostraron subas en este punto: las MOA tuvieron exportaciones por 329 mil toneladas (+9,8% anual); las MOI por 211 mil toneladas (+17,6%) y los PP por 140 mil toneladas (44,1%).
Al cruzar montos y cantidades exportadas por la provincia en el año 2025, surge un precio promedio de exportación de USD 784 por tonelada, un valor que es 2,3% superior al del 2024.
Misiones y su liderazgo en la región
El muy buen desempeño exportador que tuvo Misiones en 2025 ratificó su amplio liderazgo en el NEA: la provincia concentró el 47% de las exportaciones de la región con una muy holgada diferencia respecto a las otras provincias: los USD 533 millones de ventas de Misiones quedaron muy por encima de los USD 335 millones de Corrientes, los USD 235 millones de Chaco y los USD 29 millones de Formosa. En términos de desempeños, el crecimiento misionero fue el segundo mayor de la región, solo por debajo de Corrientes (+31,1%).
Pero además, Misiones también lideró en la región respecto a las cantidades exportadas: sus casi 680 mil toneladas explican el 35% del total del NEA, mientras que Corrientes quedó segunda con 639 mil toneladas y mucho más atrás Chaco (549 mil toneladas) y Formosa (72 mil toneladas).
Misiones y su desempeño en el plano nacional
Si bien el volumen exportador total de Misiones, medido en dólares FOB, es aún relativamente bajo respecto a otras provincias (se ubicó 17° en el país), lo relevante es el posicionamiento de la provincia visto por grandes rubros. Así, en el ranking de exportaciones de Manufacturas de Origen Agropecuaria (MOA), Misiones se posicionó como la provincia con el séptimo mayor volumen de exportaciones de todo el país, solo debajo de las “grandes” (Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Entre Ríos y Tucumán).
En relación con la evolución de las exportaciones totales contra el 2024, el crecimiento misionero fue el octavo más importante del país, ubicándose además muy por encima de la media nacional (20,7% vs. 9,3%)
Con menos euforia y más jugadores institucionales, el mercado cripto arranca el año con señales claras de madurez. Bitcoin consolida niveles, las stablecoins ganan terreno y la regulación acelera una integración financiera que podría redefinir el ecosistema en 2026.
El mercado de las criptomonedas inicia 2026 con un escenario muy distinto al de ciclos anteriores. Lejos de una euforia desordenada, el foco está puesto en la consolidación del ecosistema, el ingreso sostenido de inversores institucionales y una posible validación de pisos de precio en Bitcoin.Tras más de una década de alta volatilidad y aprendizajes regulatorios, el universo cripto muestra señales de mayor madurez. El interés ya no se concentra solo en el valor del activo, sino en su integración estructural al sistema financiero tradicional.
Bitcoin, tasas y minería: señales de un posible piso
El comienzo de 2026 encuentra a Bitcoin operando en niveles que muchos analistas consideran de soporte. Esta lectura se apoya en varios factores: el costo de producción de los mineros, la expectativa de nuevos recortes de tasas por parte de la Reserva Federal y una creciente acumulación por parte de actores institucionales.
A esto se suma un dato clave: la salida sostenida de bitcoins desde los exchanges hacia billeteras de largo plazo, un comportamiento históricamente asociado a fases de acumulación.
“El mercado está validando zonas de soporte relevantes y muestra señales de reposicionamiento más que de salida”, explica Guillermo Escudero, director de Notbank by CryptoMarket.
Menos volumen minorista y más volatilidad
El escenario, sin embargo, convive con una baja en los volúmenes de comercio spot, que se ubican en niveles mínimos desde fines de 2023. La profundidad del mercado aún no se recupera completamente tras las liquidaciones masivas de octubre de 2025, lo que genera libros de órdenes más delgados y movimientos de precio amplificados.
De acuerdo con analistas on-chain de Glassnode, la participación del mercado spot se mantiene débil. Incluso la actividad en la red —tarifas y uso del mempool— se encuentra en mínimos recientes, una dinámica que algunos describen como una etapa de “calma previa”.
Wall Street acelera mientras el retail duda
Mientras el mercado minorista se retrae, los inversores institucionales aceleran. Los ETFs de Bitcoin al contado en Estados Unidos superaron los USD 2 billones en volumen acumulado al 2 de enero de 2026, con entradas netas por cientos de millones de dólares en la primera semana del año.
Productos como el iShares Bitcoin Trust de BlackRock lideran este movimiento, reforzando la idea de que los grandes jugadores están utilizando los precios actuales como oportunidad de posicionamiento.
Este desacople entre el mercado spot y los instrumentos institucionales sugiere que el próximo ciclo podría gestarse desde la acumulación silenciosa y no desde la euforia minorista.
“En la última segunda semana de enero hubo ingresos positivos por parte de los ETF´s lo que generó un alza en el precio que se ve el valor actual del bitcoin en USD 95.000, suponiendo que los flujos y volumen que manejan estas instituciones son lo suficientemente relevantes para aportar movimientos al mercado y posibles tendencia”, analiza Escudero.
Menos bitcoin en exchanges, más escasez potencial
Otro indicador relevante es la caída del 17% en las reservas de Bitcoin en exchanges desde 2024, impulsada por compras corporativas, estrategias de custodia propia y acumulación de largo plazo.
Menor oferta líquida implica mayor sensibilidad del precio ante un eventual aumento de la demanda, un factor que refuerza el escenario de base más sólido para 2026.
Argentina: stablecoins, regulación y el nuevo mapa cripto
En el plano local, Argentina cierra 2025 como uno de los mercados más dinámicos en adopción cripto de la región, con un uso cada vez más orientado a las stablecoins y al ahorro digital, más que a la especulación.
Según datos de Bitwage, el 82% de las preferencias de uso de criptomonedas en Argentina se concentra hoy en stablecoins, mientras que Bitcoin representa una porción significativamente menor. “El usuario argentino prioriza previsibilidad y estabilidad por sobre la volatilidad”, señala Mariquena Otermin, CMO de Bitwage, en referencia al uso de cripto como herramienta de resguardo de valor y cobro de ingresos en dólares digitales.
Este proceso se ve acompañado por avances regulatorios. Las normas de la Comisión Nacional de Valores sobre Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV) y tokenización abren el camino para que bancos tradicionales y sociedades de bolsa comiencen a ofrecer productos cripto, fortaleciendo la institucionalización del sector.
La contracara sigue siendo la tensión impositiva. Algunas fintech cripto aún enfrentan retenciones aplicadas por la ARCA, que en ciertos casos dificultan la operatoria. Desde el sector, sin embargo, esperan que el mayor intercambio de información entre el ámbito público y privado habilite esquemas más flexibles durante 2026.
2026: adopción, pagos y sistema financiero
Más allá del precio, el año aparece como clave para la integración de los criptoactivos al sistema financiero tradicional. Bancos internacionales como Bank of America amplían el acceso a productos cripto para clientes patrimoniales, mientras que las stablecoins avanzan como herramienta de pagos y liquidaciones globales.
Empresas como Visa y PayPal ya utilizan stablecoins para liquidaciones, y emisores como Tether refuerzan su rol en infraestructura financiera.
“El 2026 no se va a definir solo por el precio de Bitcoin, sino por cuánto del sistema financiero empieza a operar sobre infraestructura cripto”, concluye Escudero.
El 2025 cerró como un año bisagra para el agro argentino. No por un único factor, sino por varios: la superposición de las inundaciones en la zona núcleo, algunas sequías regionales, ajustes de márgenes, reacomodamientos en los mercados internacionales y, sobre todo, por un cambio profundo en la forma en que el productor compra, vende y gestiona su negocio. Lo que hasta hace algunos años era una promesa —la digitalización del campo— hoy es una realidad consolidada, con impacto directo en la productividad, los costos y la velocidad de toma de decisiones.
Un año marcado por tensiones, adopción tecnológica y resiliencia
A nivel estructural, el agro tuvo que navegar un 2025 que combinó presión en los costos, incertidumbre política y cambios en las dinámicas de exportación. Pero, a la vez, fue un año que aceleró comportamientos que venían creciendo en silencio: la adopción tecnológica, la gestión por datos y el uso de nuevas plataformas digitales para comercializar hacienda y planificar inversiones.
Según datos citados por especialistas del sector, el 70% de los productores argentinos ya utiliza alguna herramienta tecnológica para gestionar su negocio (Cámara Argentina de Agtech, 2025). Esta cifra refleja un cambio cultural profundo: el productor dejó de ver la tecnología como “accesorio” y pasó a elegir soluciones que le permiten mejorar tiempos, reducir costos y ganar previsión.
“A través de la tecnología hoy los productores pueden cotizar gratis y sin compromiso de venta, obtener una referencia real de mercado para tomar decisiones estratégicas y gestionar de manera autónoma sus cobros y pagos, brindando mayor previsibilidad financiera”, explica Emilio Herz, CEO de deCampoaCampo, el mercado ganadero digital más grande del país, y agrega: “En medio de un escenario económico desafiante, los productores que logran planificar con información precisa —y no con corazonadas— son los que marcan la diferencia”.
Uno de los movimientos más claros del año fue el crecimiento del comercio digital de ganado. En 2025, productores, consignatarios, frigoríficos e incluso cadenas de supermercados están utilizando marketplaces digitales para operar a distancia, validar información sanitaria y cerrar acuerdos de forma más eficiente.
El mercado digital dejó de ser complementario para convertirse en parte del canal principal de comercialización. Y hay datos concretos que lo respaldan: la plataforma deCampoaCampo —uno de los jugadores más relevantes del ecosistema— ya reporta más de 3.5 millones de cabezas comercializadas y más de 150.000 usuarios registrados en su ecosistema digital.
A ese número se suma un dato clave: en 2025 el crecimiento en volumen operado fue del 40%, el más alto desde la creación de la compañía hace 15 años. “Si bien todos los años crecimos, nunca lo hicimos a este ritmo. Y no solo en volumen: todas las métricas acompañaron ese crecimiento, tanto en usuarios nuevos como en la cantidad de sociedades que operan habitualmente con la plataforma”, explica Pedro López Meyer, Gerente de Planificación, Soporte y Gestión de deCampoaCampo.
Emilio Herz, CEO de Campo a Campo
Pero el diferencial del último año no estuvo solo en sumar usuarios, sino en la adopción genuina de la tecnología. “Antes muchos productores descargaban la aplicación pero entraban esporádicamente o no la usaban de manera activa. En 2025 eso cambió: los ingresos a la plataforma para consultar precios crecieron más de un 100%, y la autogestión de cotizaciones y compras pasó del 40% al 85%, demostrando que los usuarios se volcaron a manejar de manera autónoma la plataforma”, detalla López Meyer.
El uso de deCampoPagos, la herramienta para la gestión de cada pago de las operaciones, también creció en adopción: prácticamente el 100% de los usuarios activos, tanto productores como transportistas, autogestionan el saldo de sus operaciones.
Estos datos confirman que la digitalización dejó de ser exploratoria y pasó a formar parte de la operatoria diaria del negocio ganadero, con un nuevo estándar: información, trazabilidad, inmediatez, logística y operación, todo dentro de una misma interfaz.
Tecnología, trazabilidad y datos: la agenda que viene
Otro de los ejes del año fue la consolidación de la agenda AgTech en Argentina. El Gobierno y distintos observatorios sectoriales impulsaron iniciativas ligadas a Agricultura 4.0, sensores, automatización, monitoreo remoto, big data y soluciones para ganadería inteligente.
Este marco público-privado aceleró la adopción de herramientas móviles y modelos predictivos. Para el 2026, tres vectores serán determinantes:
Trazabilidad obligatoria y mejores estándares. La presión de los mercados internacionales —particularmente en la demanda de carne certificada, baja huella ambiental y mayor control sanitario— obliga a incorporar sistemas de seguimiento digital. Europa, China y Medio Oriente ya dan señales en esa dirección, condicionando precios y cupos.
Integración de datos y predicción. Los productores empiezan a centralizar información de clima, genética, sanidad, costos y mercados en plataformas únicas. Esto habilita pronósticos más precisos y decisiones tomadas con menos intuición y más evidencia.
Inteligencia artificial aplicada al campo. La IA tendrá un rol transversal en 2026: desde modelos de pricing y análisis de riesgo hasta asistentes que recomiendan cuándo vender, qué insumos comprar o cómo mejorar la performance del rodeo.
Sin dudas, los beneficios que le dan las soluciones tecnológicas a los productores son infinitas: “Cualquier empresa tecnológica que encuentre un problema concreto del productor y logre mejorarle la diaria —ya sea en tiempo, costos o eficiencia— va a ser bienvenida y adoptada rápidamente”, expresa Herz. El desafío, sin embargo, es que la solución tenga idioma de productor: simple de implementar, simple de usar y que le agregue valor.
Muchas soluciones quedan a mitad de camino por falta de usabilidad o por intentar resolver un problema que no es prioritario en la operación diaria. En este contexto, la plataforma se prepara para un salto cualitativo: convertirse no solo en un marketplace, sino en la estructura de procesamiento digital de todas las operaciones del productor, aun cuando hayan sido realizadas fuera del ecosistema de la app.
“En 2026 vamos a permitir que cualquier usuario procese la operación —ya sea que la haya realizado con deCampoaCampo o con cualquier otro canal— dentro de nuestra plataforma”, adelantan desde la empresa. Esto incluye coordinación de transporte, procesamiento de pagos, integración con factoring y gestión del saldo operativo.
El objetivo es claro: que deCampoaCampo funcione como la herramienta que procesa todo lo que entra y sale del campo, agilizando la administración, reduciendo errores y permitiendo al productor tener trazabilidad financiera y operativa en un solo lugar.
2026: un año para decidir
Si el 2025 fue el año de la aceleración, el 2026 será el año de las decisiones estratégicas. Los especialistas coinciden en una agenda mínima que definirá competitividad:
● Más trazabilidad para cumplir normas internacionales.
● Integración de datos para reducir incertidumbre operativa.
● Comercialización digital como eje central del negocio, no como un complemento.
● Automatización y eficiencia para enfrentar márgenes cada vez más ajustados.
● Adopción de IA para mejorar predicción y minimizar riesgo.
La pregunta para el sector no es si la digitalización seguirá avanzando, sino qué tan rápido podrá cada productor sumarse al nuevo modelo productivo que ya domina la actividad.
El exministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, aseguró que el mundo aún no confía en la Argentina por su pasado de “romper reglas” y ejemplificó: “Es como poner un bar con un ex alcohólico”.
A la vez, destacó la relevancia histórica del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, al que calificó como “el tratado de cooperación, comercio e inversiones más importante que ha firmado la Argentina en los últimos 40 años”.
En diálogo con el programa “Economía 21” por Radio Splendid, conducido por Daniel Fernández Canedo y Pato Mendez, el economista subrayó que, si bien el impacto comercial no será inmediato, el acuerdo representa un “punto de partida” crucial para que los sectores industriales y agroindustriales locales mejoren su competitividad y atraigan inversiones de largo plazo.
“Los empresarios tienen que empezar a prepararse. No es un punto de llegada, sino de partida para consolidar la estructura productiva”, afirmó Sica, quien señaló que el acceso a un mercado de 400 millones de consumidores con ingresos medios y altos es una oportunidad sin precedentes para el bloque regional.
Ecosistemas estratégicos y competencia
Sica explicó que la discusión actual ya no se limita a “alimentos versus industria”, como ocurría en la década del 90. Según el consultor, el Mercosur se posiciona hoy como un proveedor estratégico en cuatro grandes áreas: alimentos, energía, minerales críticos (como litio y cobre) y tecnología de inteligencia artificial.
En cuanto al sector automotriz, anticipó un 2026 marcado por la reestructuración y la llegada de vehículos chinos. “La semana que viene llegará el primer barco de BYD con más de 5.000 unidades”, reveló, explicando que la eliminación de aranceles para autos híbridos y eléctricos generará un incentivo a la competencia de precios que beneficiará al consumidor.
Riesgo país y agenda de reformas
Consultado sobre la persistencia del riesgo país por encima de los 500 puntos básicos a pesar del superávit fiscal, Sica lo atribuyó a la “herencia de incumplimientos” de la Argentina. “Es como poner un bar con un ex alcohólico, es un riesgo. El tipo dice hace dos años que no tomo, pero tomaste 40”, indicó.
Según graficó, aunque el país “lleve dos años curado, el pasado genera desconfianza”.
“El mundo o los inversores miran con mucha atención. El pasado nuestro de romper reglas de juego genera desconfianza, necesitas más de dos años”, consideró.
Para el ex funcionario, la prioridad del año no debe ser el tipo de cambio, sino una “agenda reformista” que incluya cambios laborales, impositivos y desregulaciones para terminar de dar señales claras a los mercados internacionales.
Finalmente, al ser consultado sobre el carácter fundacional que se adjudica el actual Gobierno, Sica minimizó las diferencias políticas: “Es el juego de la política, pero no hubiese habido un Milei si no hubiese habido antes un gobierno de Macri”
El desempleo mundial se mantiene estable, pero los avances hacia el trabajo decente se han estancado, según un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El informe advierte además que los jóvenes siguen enfrentándose a grandes dificultades, mientras que la inteligencia artificial y la incertidumbre en materia de políticas comerciales podrían debilitar aún más los mercados de trabajo.
El informe Tendencias Sociales y del Empleo 2026 concluye que, si bien se prevé que la tasa de desempleo mundial se mantenga en el 4,9 por ciento en 2026, el equivalente a 186 millones de personas, millones de trabajadores en todo el mundo siguen sin tener acceso a empleos de calidad.
“El crecimiento resiliente y las cifras estables de desempleo no deben distraernos de una realidad más profunda: cientos de millones de trabajadores siguen atrapados en la pobreza, la informalidad y la exclusión”, afirmó el Director General de la OIT, Gilbert F. Houngbo.
La calidad del empleo bajo presión
Cerca de 300 millones de trabajadores continúan viviendo en la pobreza extrema, con ingresos inferiores a 3 dólares al día, mientras que la informalidad va en aumento: se prevé que 2.100 millones de trabajadores tengan empleos informales de aquí a 2026, con acceso limitado a la protección social, los derechos laborales y la seguridad en el empleo. La marcada falta de avances en los países de bajos ingresos está dejando aún más rezagados a los trabajadores con las peores condiciones de empleo.
El informe, que ofrece datos desglosados por región, nivel de ingresos, sexo y edad, destaca que la desaceleración en la transición hacia industrias o servicios de mayor valor añadido constituye un obstáculo importante para lograr avances sostenidos en la calidad del empleo y el crecimiento de la productividad.
Jóvenes y riesgos vinculados a la IA
Los jóvenes siguen enfrentando dificultades. El desempleo juvenil aumentó hasta el 12,4 por ciento en 2025, con alrededor de 260 millones de jóvenes que no estudian, no trabajan ni reciben formación (NINI). En los países de bajos ingresos, las tasas de NINI alcanzan un preocupante 27,9 por ciento. La OIT advirtió que la inteligencia artificial y la automatización podrían agravar estos desafíos, especialmente para los jóvenes con educación superior en países de ingresos altos que buscan su primer empleo en ocupaciones de alta cualificación.
“Si bien el impacto total de la IA en el empleo juvenil sigue siendo incierto, su magnitud potencial justifica un seguimiento estrecho”, señala el informe.
Desigualdades de género persistentes
Las mujeres continúan enfrentando barreras profundamente arraigadas, afianzadas en gran medida por normas sociales y estereotipos. Ellas representan apenas dos quintas partes del empleo mundial y tienen un 24 por ciento menos de probabilidades que los hombres de participar en la fuerza laboral. Los avances en la participación laboral femenina se han estancado, ralentizando el progreso hacia la igualdad de género en el trabajo.
Los cambios demográficos reconfiguran los mercados de trabajo
El informe también analiza cómo los cambios demográficos están reconfigurando los mercados de trabajo.
El envejecimiento de la población está ralentizando el crecimiento de la fuerza laboral en las economías más ricas, ya que hay menos personas en edad de trabajar disponibles para incorporarse o permanecer en el empleo, mientras que los países de bajos ingresos tienen dificultades para transformar el rápido crecimiento demográfico en empleos productivos.
Se prevé que el crecimiento del empleo en 2026 sea del 0,5 por ciento en los países de ingresos medio-altos, del 1,8 por ciento en los de ingresos medio-bajos, y del 3,1 por ciento en los de bajos ingresos. Sin suficientes oportunidades de empleo productivo, los países más pobres corren el riesgo de desaprovechar su dividendo demográfico, advirtió la OIT.
El débil crecimiento de la productividad laboral en los países de bajos ingresos también está profundizando las desigualdades geográficas, obstaculizando el progreso hacia el trabajo decente y ralentizando la convergencia de los niveles de vida con las economías avanzadas.
Turbulencias comerciales
Las perturbaciones en el comercio mundial están añadiendo incertidumbre a los mercados laborales. La incertidumbre sobre las normas comerciales y los cuellos de botella en las cadenas de suministro están reduciendo los salarios de los trabajadores, especialmente en el Sudeste Asiático, Asia Meridional y Europa. No obstante, el comercio sigue siendo una fuente importante de empleo, ya que sostiene a 465 millones de trabajadores en todo el mundo, más de la mitad de ellos en Asia y el Pacífico.
El comercio puede ser un motor poderoso del trabajo decente, particularmente en los países de ingresos bajos y medios, donde los sectores vinculados a las exportaciones suelen ofrecer mejores salarios, menor informalidad y más oportunidades para mujeres y jóvenes, señala el informe. Los servicios prestados digitalmente representan ya el 14,5 por ciento de las exportaciones mundiales, y casi la mitad de todos los empleos relacionados con el comercio se concentran en los servicios de mercado. Aunque el comercio entre economías en desarrollo ha aumentado, muchos países de África y América del Sur siguen dependiendo en gran medida de mercados fuera de la región para la mayoría de los empleos vinculados al comercio.
El Director General de la OIT subrayó la necesidad de una acción coordinada y de instituciones más sólidas para promover el trabajo decente y la justicia social, especialmente en las economías más pobres que corren el riesgo de quedarse atrás a medida que se expanden las cadenas de suministro y el comercio digital.
“A menos que los gobiernos, los empleadores y los trabajadores actúen conjuntamente para aprovechar la tecnología de manera responsable y ampliar las oportunidades de empleo de calidad para mujeres y jóvenes, mediante respuestas institucionales coherentes y coordinadas, los déficits de trabajo decente persistirán y la cohesión social estará en riesgo”, afirmó Houngbo.
El informe formula algunas recomendaciones para abordar los desafíos actuales:
Aplicar políticas que impulsen la productividad, como la inversión en competencias, educación e infraestructura.
Abordar las brechas de género y de los jóvenes, eliminando los obstáculos a la participación y aprovechando la tecnología de manera responsable.
Fortalecer los vínculos entre comercio y trabajo decente para que todas las regiones se beneficien de los flujos globales.
Mitigar los riesgos derivados de la deuda, la IA y la incertidumbre comercial mediante políticas coordinadas a nivel mundial y nacional.