economía argentina 2025

La actividad de los servicios públicos creció 3,1% interanual en diciembre

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La actividad de los servicios públicos en Argentina registró en diciembre de 2025 una suba interanual del 3,1%, según el último informe del Indicador Sintético de Servicios Públicos (ISSP) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos. El dato, difundido el 11 de marzo de 2026, refleja una mejora respecto del mismo mes del año anterior y agrega una señal de dinamismo en sectores vinculados a energía, telecomunicaciones y servicios urbanos. issp_03_266EF97B18EA

La estadística también muestra una evolución positiva en el corto plazo: en términos desestacionalizados, la actividad creció 1,9% respecto de noviembre, mientras que la serie tendencia-ciclo avanzó 0,1%, lo que sugiere un leve movimiento ascendente en la dinámica del sector.

El indicador funciona como una referencia clave para medir el pulso de actividades esenciales de la economía —electricidad, transporte, telefonía, correo y recolección de residuos—, por lo que su evolución suele leerse como un termómetro indirecto de la actividad económica y del nivel de utilización de infraestructura pública.

La pregunta que deja el dato es política y económica al mismo tiempo: ¿se trata de un repunte sostenido de la demanda de servicios o apenas de una recuperación parcial en un contexto todavía heterogéneo entre sectores?

Qué mide el indicador de servicios públicos

El Indicador Sintético de Servicios Públicos (ISSP) reúne información de diversas actividades vinculadas a servicios esenciales y redes de infraestructura.

Entre ellas se incluyen: electricidad, gas y agua; transporte de pasajeros; transporte de carga; peajes; recolección de residuos; servicio de correo postal; y telefonía.

El índice se construye a partir de datos de consumo, movimiento y utilización de estas actividades, lo que permite observar tendencias de la economía real vinculadas a movilidad, comunicaciones y uso de servicios básicos.

En diciembre de 2025, el nivel general del indicador marcó una expansión del 3,1% interanual, consolidando una variación positiva respecto del cierre de 2024.

La serie desestacionalizada —que elimina efectos propios del calendario— también mostró una mejora mensual de 1,9%, lo que sugiere un aumento de la actividad en el último tramo del año.

Los sectores que empujaron el crecimiento

Detrás del resultado general aparecen comportamientos muy distintos según la actividad.

Entre los sectores que mostraron mayor expansión interanual se destacan:

  • Servicio de correo postal: +13,0%
  • Electricidad, gas y agua: +6,7%
  • Recolección de residuos: +5,9%
  • Transporte de pasajeros: +2,3%
  • Telefonía: +1,6%

Estos incrementos explican buena parte de la mejora del indicador agregado.

En el caso del correo postal, el crecimiento de dos dígitos sugiere un aumento significativo en la demanda de envíos y logística. La expansión de los servicios energéticos y de residuos, por su parte, suele asociarse a mayores niveles de actividad urbana y consumo.

El transporte de pasajeros también registró una mejora, aunque más moderada, lo que indica una recuperación gradual del movimiento de personas.

Las áreas que todavía muestran retrocesos

El informe también expone señales de debilidad en algunos sectores.

El transporte de carga registró una caída interanual del 7,5%, mientras que los vehículos pasantes por peajes descendieron 3,0%.

Ambos indicadores suelen funcionar como referencias directas de la actividad económica y del flujo de mercaderías en rutas y redes logísticas.

La caída del transporte de carga sugiere que la recuperación no es homogénea en todos los sectores, especialmente en aquellos vinculados al movimiento de bienes.

La lectura económica detrás del indicador

El comportamiento de los servicios públicos suele anticipar tendencias más amplias en la economía.

Cuando aumenta el consumo de electricidad o el uso del transporte urbano, suele reflejar mayor actividad productiva o mayor circulación de personas. En cambio, caídas en transporte de carga o peajes pueden señalar desaceleraciones en cadenas logísticas o en el movimiento de mercaderías.

El resultado de diciembre muestra precisamente esa combinación: expansión en servicios urbanos y energéticos, pero debilidad en algunos indicadores de transporte vinculados a la producción.

Esa divergencia abre un escenario interpretativo complejo. La economía podría estar transitando una recuperación fragmentada, con sectores que crecen mientras otros todavía muestran contracciones.

Qué mirar en los próximos meses

El cierre de 2025 deja un indicador con crecimiento interanual positivo, pero con señales mixtas según actividad.

La evolución futura del ISSP dependerá de varios factores: la demanda de energía y servicios urbanos, la evolución del transporte de pasajeros, el movimiento de cargas y logística, y el ritmo de actividad económica general

Si los sectores vinculados a transporte y logística revierten su caída, el indicador podría consolidar una tendencia más robusta. Si no ocurre, la mejora podría mantenerse limitada a ciertos servicios.

Por ahora, el dato de diciembre aporta una señal de expansión en el universo de servicios públicos. Pero el mapa sectorial muestra que la dinámica del sector sigue atravesada por contrastes, y su evolución continuará siendo un indicador clave para medir el pulso de la economía argentina.

issp INDEC by CristianMilciades

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Industria maderera en alerta: caída interna, costos en alza y exportaciones como único salvavidas

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La Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) trazó un balance 2025 atravesado por un escenario desafiante para las PyMEs del sector: caída del mercado interno, aumento de costos productivos y financieros, y mayores exigencias para sostener la actividad.

Según el monitoreo mensual que la entidad realiza desde marzo, muchas empresas debieron adecuar turnos y niveles de producción frente a una demanda que no logró recomponerse durante el año. En ese contexto, las exportaciones funcionaron como una herramienta clave para mantener en marcha las plantas, preservar capital de trabajo y sostener el empleo.

“El sector atravesó una combinación muy compleja de caída de la demanda e incremento de costos productivos y financieros, que obligó a las empresas a ajustar su funcionamiento y buscar en las exportaciones una alternativa para sostener la actividad”, señaló el ingeniero Gustavo Cetrángolo, autor del informe mensual de FAIMA.

Distintos relevamientos sectoriales coinciden en que la rentabilidad se vio afectada principalmente por factores externos a las plantas, como logística, energía, presión impositiva y financiamiento, más que por cuestiones de eficiencia interna.

Un 2026 de transición

Las perspectivas para 2026 muestran un escenario de transición. Analistas anticipan una posible recuperación con comportamientos heterogéneos entre rubros, en un marco de mayor competencia y reconfiguración de mercados.

Para la industria, el desafío será profundizar la modernización tecnológica, mejorar la productividad y fortalecer el abastecimiento de materia prima mediante forestaciones propias o acuerdos de largo plazo.

“Para que la transformación alcance a la mayor parte del entramado productivo será fundamental que el mercado recupere dinamismo y que existan condiciones de financiamiento adecuadas”, señalaron desde FAIMA.

Exportaciones como sostén operativo

Durante 2025 se observó un crecimiento relevante en varios segmentos. Las ventas externas de láminas más que se duplicaron respecto al año anterior, mientras que la madera aserrada de pino registró incrementos significativos, con Asia como principal destino.

En un contexto de recesión doméstica, muchas firmas priorizaron volumen y continuidad operativa, aun resignando margen, con el objetivo de reducir costos fijos, asegurar cobranzas y preservar puestos de trabajo.

Avances en calidad y valor agregado

En paralelo a la coyuntura, el sector avanzó en iniciativas estratégicas. Entre ellas, la implementación de la norma IRAM 9670 para madera de uso estructural —ya vigente para pino, eucalipto y araucaria— y el acompañamiento a aserraderos que trabajan en procesos de clasificación y certificación.

FAIMA impulsará además capacitaciones específicas, instructivos técnicos y articulación con laboratorios para ampliar la oferta de productos normalizados, con el objetivo de ofrecer soluciones confiables a arquitectos, ingenieros y desarrolladores.

Más información para decidir mejor

Otro hito del año fue la puesta en marcha del Observatorio de Monitoreo de la Industria de la Madera y del Mueble, desarrollado junto a la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad Nacional de Misiones. La iniciativa busca generar datos continuos y confiables que fortalezcan la competitividad y aporten insumos tanto al sector privado como al diseño de políticas públicas.

Desde la entidad remarcaron que la participación empresaria será clave para consolidar esta herramienta. Para cerrar, el ingeniero Gustavo Cetrángolo explicó que “la rentabilidad de muchas PyMEs se vio afectada principalmente por factores externos a las plantas, mientras el mercado interno no logró recomponerse”.

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La actividad económica volvió a caer en octubre y profundiza su comportamiento en serrucho

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La actividad económica volvió a mostrar señales de fragilidad en octubre, con una caída mensual del 0,4% en términos desestacionalizados, según el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE). Si bien el nivel de actividad se ubicó un 3,2% por encima del mismo mes de 2024 y acumula un crecimiento interanual del 5,0% en los primeros nueve meses del año, el informe de la consultora Ecolatina advierte que el proceso electoral introdujo un escenario de mayor incertidumbre financiera que impactó de lleno en las decisiones de producción, inversión y consumo.

El desempeño reciente confirma un comportamiento en “serrucho” de la economía, con avances puntuales seguidos de retrocesos, y con una dinámica sectorial cada vez más heterogénea. Mientras algunos rubros muestran mejoras moderadas, los sectores más intensivos en empleo continúan rezagados, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de la recuperación.

Un crecimiento sostenido por pocos sectores y con fuerte reversión financiera

En octubre, solo seis de los catorce sectores relevados por el EMAE registraron subas, aunque de magnitud acotada. El mayor avance correspondió al comercio (+1,4%), seguido por la extracción de minas y canteras (+0,6%) y el transporte y las comunicaciones (+0,4%). En contrapartida, las principales caídas se concentraron en intermediación financiera (-9,4%), industria (-0,8%) y construcción (-0,5%).

El informe de Ecolatina remarca que el crecimiento acumulado del EMAE en 2025 estuvo fuertemente explicado por el desempeño de la intermediación financiera. En septiembre, este sector había mostrado un salto del 12% mensual, impulsado por la ampliación del margen entre la tasa activa y la tasa pasiva del sistema bancario, lo que elevó la rentabilidad de las entidades financieras. Sin embargo, ese impulso respondió a un efecto precio, asociado al aumento del spread de tasas, y no a una mayor profundización financiera ni a un incremento de los depósitos.

En octubre, ese fenómeno se revirtió abruptamente, con una caída cercana al 9%, pese a que las tasas se mantuvieron elevadas durante buena parte del mes. De hecho, el análisis señala que, excluyendo la intermediación financiera, la actividad económica habría mostrado una caída acumulada del 1,5% en lo que va del año, lo que evidencia la debilidad subyacente del resto de los sectores productivos.

Industria, construcción y consumo: señales persistentes de enfriamiento

Más allá del dato puntual de octubre, a lo largo de 2025 se consolidó un patrón claro: retroceso en los sectores con mayor demanda de mano de obra, frente a un mejor desempeño relativo de los sectores primarios. La industria manufacturera acumula una caída del 4,8% en el año, afectada por la mayor apertura de importaciones, mientras que el comercio retrocede un 2,0% en el mismo período.

En términos interanuales, solo tres sectores presentaron variaciones negativas, pero con señales persistentes. La industria (-2,7%) acumuló cuatro meses consecutivos de caídas, la administración pública (-0,8%) mostró retrocesos durante todo el año como resultado del ajuste del Estado nacional, y hoteles y restaurantes (-1,0%) se ubicaron por debajo del nivel de octubre de 2024 por primera vez en 2025.

Los indicadores adelantados refuerzan este diagnóstico. En construcción, el Índice Construya cayó 7,1% mensual (-5,5% interanual) y los despachos de cemento se redujeron 4,7%. En la industria automotriz, la producción de vehículos cayó 8,8% mensual, mientras que el patentamiento de 0 km retrocedió 2,3%, acumulando cuatro meses consecutivos de bajas.

El consumo tampoco logra revertir la tendencia: en noviembre, las ventas minoristas PYME cayeron 9,1% mensual, y el crédito al consumo, si bien mantiene un crecimiento interanual del 50,6%, desacelera mes a mes y registró una baja del 1,4% mensual.

Perspectivas: crecimiento acotado y sostenido por arrastre estadístico

Según Ecolatina, el contexto de elevada incertidumbre electoral fue determinante para explicar la volatilidad observada en los últimos meses, con impacto directo sobre las variables financieras y las decisiones de inversión. Septiembre mostró un desempeño mejor al esperado, pero octubre, en pleno mes electoral, volvió a exhibir un freno en la actividad.

De cara a los próximos meses, los indicadores disponibles no anticipan una recuperación significativa. Con el desempeño reciente, la consultora proyecta que el crecimiento promedio de la economía en 2025 apenas superará el 4%, explicado en gran medida por el arrastre estadístico de 2024, en un escenario donde la actividad tendería a mantenerse prácticamente estable.

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Argentina ganó USD 1.061 millones por mejora de términos del intercambio en el 3° trimestre

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Según el INDEC, los términos del intercambio subieron 4,5% en el 3° trimestre de 2025 y dejaron una ganancia de USD 1.061 millones

El INDEC informó que los términos del intercambio mejoraron 4,5% interanual durante el tercer trimestre de 2025, al combinarse un aumento de precios de exportación de 0,8% y una caída de 3,5% en los precios de importación. Esta variación generó una ganancia real de USD 1.061 millones para el país, un dato clave para la política económica en un contexto de fuertes movimientos en el comercio exterior. El informe se dio a conocer en Buenos Aires el 4 de noviembre de 2025.

Un trimestre marcado por la mejora del poder de compra externo

Según el informe Índices de precios y cantidades del comercio exterior. Bienes – Tercer trimestre de 2025, el índice de los términos del intercambio alcanzó un crecimiento interanual de 4,5%, impulsado por: Precios de exportación: +0,8%. Precios de importación: –3,5%

El organismo explica que los términos del intercambio miden “el poder de compra de una unidad física de exportación en términos de importaciones”. En la práctica, una mejora implica que el país obtiene más bienes externos por cada unidad que exporta.

En paralelo, el saldo comercial del trimestre resultó superavitario en USD 3.268 millones, con exportaciones por USD 23.792 millones e importaciones por USD 20.524 millones.

Pero el dato más relevante del documento aparece en el análisis contrafactual que utiliza precios constantes: Si hubieran prevalecido los precios del año anterior, el saldo comercial habría sido de USD 2.326 millones. Bajo los precios efectivamente registrados en 2025, el flujo ajustado se ubica en USD 3.387 millones. La diferencia —USD 1.061 millones— constituye la ganancia en los términos del intercambio.

El INDEC precisa: “El país recibió más bienes por cada unidad exportada debido a una caída relativa menor en los precios de las exportaciones frente a los de las importaciones”.

Factores que explican la mejora: precios internacionales y fuerte expansión de cantidades

El informe detalla que la mejora del índice no se explica por un salto de precios exportados, sino por el marcado descenso de los precios de importaciones. En términos de cantidades: Las exportaciones crecieron 12,9% interanual. Las importaciones se aceleraron 28,3% en cantidades.

El índice de valor de las exportaciones subió 13,9%, mientras que el valor importado creció 23,8%. Aunque el incremento en cantidades importadas fue significativo, el derrumbe de precios amortiguó el impacto, favoreciendo la mejora del índice de términos del intercambio.

Este comportamiento también se observa en el acumulado enero–septiembre: Exportaciones: USD 63.533 millones. Importaciones: USD 57.503 millones. Superávit acumulado: USD 6.030 millones

Si los precios hubieran sido los del año anterior, el superávit habría sido de USD 2.684 millones, por lo que la ganancia acumulada de los términos del intercambio en nueve meses asciende a USD 3.715 millones.

Implicancias económicas y políticas: señales para la política comercial e industrial

La mejora de los términos del intercambio en el tercer trimestre 2025 envía señales relevantes:

  1. Mayor capacidad de compra externa: Argentina puede adquirir más bienes de capital e insumos importados por cada dólar que obtiene exportando. Esto resulta estratégico para sectores dependientes de equipamiento e importaciones intermedias.
  2. Alivio sobre el balance comercial: Aunque las cantidades importadas crecieron fuertemente, la caída de precios permitió sostener un superávit robusto.
  3. Contexto internacional favorable: El rebote de precios agroindustriales y la desaceleración de costos energéticos y de manufacturas importadas aparecen como factores determinantes en el indicador.
  4. Impacto institucional y regulatorio: La lectura de estos datos puede influir en decisiones vinculadas al régimen de comercio exterior, autorizaciones de importación, diseño de incentivos a exportaciones y estrategia fiscal asociada a la recaudación del comercio.
  5. Posibles reacciones sectoriales:
    • Exportadores podrían mejorar sus márgenes reales al enfrentar precios internacionales relativamente estables junto a costos importados más bajos.
    • Importadores industriales verían una oportunidad en insumos más baratos.
    • Sectores energéticos enfrentarían una caída de precios, relevante para su planificación.

El documento del INDEC aporta una base empírica robusta para el debate sobre la competitividad externa y el rol de los precios internacionales en la política económica de 2025.

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La confianza del consumidor cayó en septiembre y refleja un clima económico dispar en Argentina

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El Índice de Confianza del Consumidor (ICC), elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), descendió 0,3% en septiembre y se ubicó en 39,81 puntos, un retroceso leve respecto de agosto, pero que profundiza la tendencia de estancamiento iniciada a fines de 2024. Aunque el nivel actual es 2,08% superior al de un año atrás, el indicador acumula una caída de 13,5% desde diciembre de 2024, reflejando la dificultad de los hogares para sostener expectativas positivas en medio de la inestabilidad económica y política del país.

Un termómetro fragmentado: regiones e ingresos muestran realidades opuestas

El relevamiento —realizado entre el 5 y el 15 de septiembre sobre una muestra nacional de 1.000 casos en grandes centros urbanos— mostró diferencias marcadas según región e ingresos:

  • CABA registró un fuerte repunte del 9,58% mensual, con un índice de 40,63 puntos, señal de cierta recuperación de expectativas.
  • Gran Buenos Aires (GBA), en contraste, cayó 0,84% y se mantiene 1,93% por debajo de septiembre 2024.
  • Interior del país retrocedió 3,73% en el mes, aunque todavía se ubica 7,07% por encima interanual2025-09 ICC Informe.

El análisis por estratos socioeconómicos también evidenció una brecha:

  • Los hogares de ingresos bajos mejoraron 6,65% en septiembre, ubicándose un 10,67% arriba interanual.
  • En cambio, los hogares de mayores ingresos retrocedieron 5,2% mensual y quedaron 4,02% abajo respecto de un año atrás, reflejando la cautela de los sectores con mayor poder adquisitivo frente a la volatilidad cambiaria y financiera.

Expectativas a futuro vs. condiciones presentes: un desfasaje creciente

Dentro de los subíndices, se destacó el incremento de la Situación Macroeconómica (+7,41%) y la Situación Personal (+3,17%), aunque ambas mantienen caídas en la comparación interanual (-3,34% y -0,36%, respectivamente).

El contraste más fuerte se dio en el componente de Bienes Durables e Inmuebles, que cayó 14,87% mensual, señal de retracción en las decisiones de consumo de largo plazo. Aun así, permanece 17,33% por encima de septiembre 2024, mostrando que parte de la recuperación del crédito y las compras de electrodomésticos aún se sostiene2025-09 ICC Informe.

Al segmentar por horizonte temporal: Las Expectativas Futuras crecieron 6,59% en septiembre, aunque siguen 3,34% por debajo interanual. Las Condiciones Presentes retrocedieron 9,83%, en una señal de deterioro inmediato, aunque todavía están 12,30% arriba frente al año pasado.

Repercusiones: señales mixtas para la economía y la política

El ICC se consolidó en torno a los 40 puntos, un valor que los analistas consideran frágil para encarar el último tramo del año y el proceso electoral de octubre. Según Sebastián Auguste, director del Centro de Investigación en Finanzas de la UTDT, el índice refleja que “los hogares de menores ingresos mantienen expectativas positivas, pero la desconfianza en los sectores altos y en el Gran Buenos Aires marca un límite al optimismo generalizado”.

De cara al futuro, la brecha entre expectativas y condiciones presentes abre un interrogante: si el gobierno logra estabilizar las variables macroeconómicas, el rebote de la confianza podría sostenerse. De lo contrario, el riesgo es que la caída en las decisiones de consumo de bienes durables se traslade al resto de la economía real.

Octubre en clave política y económica

Con las elecciones legislativas a la vista, el comportamiento del ICC será clave para medir la capacidad del oficialismo de consolidar apoyo social. El informe advierte que, si persiste la presión cambiaria y el aumento de la incertidumbre, la confianza de los consumidores podría cerrar 2025 en niveles similares a los del inicio del año, limitando las chances de recuperación del consumo interno como motor del crecimiento.

LA CONFIANZA DE CONSUMIDORES CAE 0,3% SEPTIEMBRE by CristianMilciades

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