La Biblioteca Popular Municipal de Alem “Angélica Schnarbach” celebró su 40° aniversario con un emotivo encuentro que reunió a lectores, vecinos comprometidos con la institución, integrantes y exintegrantes de las comisiones directivas, ex empleados administrativos, exdirectores de Cultura y exintegrantes del Rotary Club Alem.
Durante la celebración se compartieron relatos, recuerdos y anécdotas de vecinos que se acercaron para ser parte de este momento especial. Además, se realizó el descubrimiento de una placa conmemorativa y se entregaron reconocimientos a exintegrantes de la biblioteca, destacando su compromiso y aporte a lo largo de estas cuatro décadas.
El acto contó con la presencia del intendente municipal Dr. Matías Sebely, el secretario de Gobierno Dr. Javier Cassoni, la coordinadora de Cultura y Educación Lic. Griselda Sosa, la vicepresidente del HCD Lic. Norma Brettin y parte del gabinete municipal.
“Celebramos una historia construida entre todos”
Durante el encuentro, el intendente Dr. Matías Sebely destacó la importancia de la institución para la comunidad y el valor de reconocer a quienes fueron parte de su historia.
“Celebrar 40 años de nuestra biblioteca es celebrar una historia construida entre todos. Detrás de estos 40 años hay vecinos, trabajadores, lectores, dirigentes y muchas personas que dedicaron su tiempo y compromiso para que este espacio siga siendo parte de la vida de nuestra comunidad”.
Sebely también resaltó la importancia de continuar fortaleciendo la biblioteca como espacio cultural y de encuentro: “Queremos que la biblioteca siga creciendo, que siga siendo un lugar donde nuestros vecinos puedan encontrarse con los libros, con la cultura y también entre ellos”.
En este marco, el jefe comunal expresó un especial agradecimiento al Gobierno de la Provincia de Misiones y al gobernador, Lic. Hugo Passalacqua, por el acompañamiento permanente a las iniciativas culturales de la ciudad.
“Quiero agradecer al gobernador Hugo Passalacqua y a todo el Gobierno de la Provincia de Misiones por acompañar y valorar estos espacios. Para nosotros es muy importante trabajar articuladamente y contar con una Provincia que entiende que la cultura, la educación y la lectura son fundamentales para seguir construyendo comunidad”.
La celebración de este aniversario permitió poner en valor el camino recorrido por la Biblioteca Popular Municipal “Angélica Schnarbach” y reconocer a quienes, desde distintos lugares, fueron protagonistas de sus cuatro décadas de historia.
La Argentina tiene madera, territorio forestal y un déficit habitacional significativo, pero todavía no consiguió convertir esos recursos en una industria capaz de transformar la forma en que se construye. Ese es el punto de partida de Cambium Timber, el proyecto que impulsa Pablo Baldomá y que prevé una inversión de más de US$20 millones en Gobernador Virasoro, Corrientes, para instalar la primera planta argentina de producción industrial de madera contralaminada, conocida como CLT (Cross-Laminated Timber).
Baldomá presentó el proyecto en Posadas, durante el encuentro organizado por la Asociación Forestal Argentina (AFoA) por sus 80 años, donde compartió escenario con referentes de las principales inversiones forestales que están tomando forma en Corrientes y la región. La propuesta de Cambium introduce una diferencia sustancial respecto de buena parte del debate tradicional de la forestoindustria: en lugar de limitarse a buscar nuevos mercados para la madera, pretende crear una nueva demanda a partir de un sistema constructivo industrializado.
“El principal riesgo de este proyecto es que la demanda no está, la tenemos que crear”, explicó Baldomá. La definición resume la apuesta empresarial y, al mismo tiempo, expone el principal desafío de una industria que todavía debe convencer a arquitectos, desarrolladores, constructores y consumidores de que la madera estructural puede ocupar un lugar mucho más relevante en la construcción argentina.
De la madera como materia prima a un sistema constructivo
Cambium no se presenta solamente como una empresa forestal. Baldomá la definió como una compañía con “tres corazones”: tecnológico, industrial y constructor. La planta fabricará paneles de madera maciza industrializada, entre ellos CLT y madera laminada encolada, con procesos de alta precisión destinados a que buena parte del trabajo de construcción ocurra antes de que los componentes lleguen a la obra.
El proyecto prevé una capacidad inicial de aproximadamente 15.000 metros cúbicos anuales y una producción equivalente a unos 55.000 a 60.000 metros cuadrados de construcción por año, dependiendo del sistema utilizado. La nave industrial tendrá unos 4.800 metros cuadrados y se levanta en el predio donde funcionó el antiguo aserradero Pomera Maderas.
La inversión forma parte de un proceso mayor del Grupo Insud, que ya mantiene una presencia significativa en la región a través de forestaciones, energía y otras actividades. Según lo expuesto durante el encuentro, el grupo acumula más de US$250 millones invertidos en el NEA.
La maquinaria que permitirá poner en marcha la nueva industria está llegando desde Europa. El último contenedor con equipos de la empresa eslovena Ledinek Engineering se encuentra rumbo al Puerto de Buenos Aires y el montaje de la línea está previsto para comenzar en septiembre. La expectativa de Cambium es terminar la instalación hacia fines de 2026 y comenzar la producción entre diciembre y los primeros meses de 2027.
Pero la tecnología representa solamente una parte del desafío. Baldomá sostuvo que instalar una planta de estas características en Argentina resulta aproximadamente 30% más caro que hacerlo en Europa, debido principalmente a la combinación de impuestos y costos logísticos. Incluso señaló que transportar los contenedores desde Buenos Aires hasta Virasoro puede resultar más costoso que traerlos desde Europa hasta el puerto argentino.
Ese diferencial es una de las restricciones que la nueva industria deberá enfrentar para competir. La otra está dentro del propio mercado: la madera estructural todavía no tiene en Argentina el mismo nivel de aceptación cultural, normativa y técnica que alcanzó en otros países.
El desafío de construir demanda y cambiar la percepción sobre la madera
La apuesta de Cambium parte de una premisa que Baldomá considera central: la madera no debe competir solamente por precio. El CLT, según explicó, no es actualmente más barato que los sistemas tradicionales de mampostería o ladrillo. La oportunidad está en ofrecer otra combinación de precisión, velocidad, diseño, industrialización y calidad arquitectónica.
“La forma en la que se construye es anacrónica, vieja, sucia”, planteó durante su exposición. Frente a ese diagnóstico, la empresa busca trasladar a la construcción parte de la lógica industrial que ya existe en otros sectores: diseñar digitalmente, mecanizar los componentes, producirlos con precisión y llevarlos a obra listos para ser ensamblados.
El modelo ya funciona en otros mercados. Uruguay cuenta desde 2022 con una planta de madera maciza industrializada de gran escala, mientras Chile y Brasil desarrollaron proyectos de edificios y estructuras de varios pisos utilizando CLT y madera laminada. En Argentina, en cambio, los avances todavía son puntuales y no existe una planta con una producción integral de estas características y certificación internacional.
La experiencia internacional es precisamente uno de los argumentos utilizados por Baldomá para plantear que el límite no está en las propiedades del material, sino en la forma en que el mercado argentino lo interpreta. Después de vivir cinco años en España, el empresario recorrió más de 30 fábricas de CLT antes de definir el proyecto. Su objetivo, según explicó, es trasladar a la Argentina una industria que en Europa, Estados Unidos y Australia ya dejó de estar asociada exclusivamente con viviendas económicas o construcciones de baja escala.
La comparación que eligió durante el encuentro fue histórica. Así como la Torre Eiffel contribuyó en 1889 a demostrar las posibilidades estructurales del acero, Cambium busca un proyecto emblemático que permita mostrar qué puede hacerse con madera estructural en altura.
“Queremos mostrar la altura y mostrar el bosque en los edificios de altura en Argentina”, resumió Baldomá.
La empresa incluso abrió la posibilidad de desarrollar un proyecto icónico que funcione como demostrador tecnológico y arquitectónico. El objetivo no es solamente vender paneles, sino generar una construcción que permita que el mercado vea, toque y comprenda el potencial del material.
La oportunidad social: industrializar la construcción para agregar valor en origen
La dimensión más relevante del proyecto excede a Cambium y alcanza a la estructura productiva del NEA. Si la planta logra consolidar una demanda doméstica para CLT y otros productos de madera estructural, podría contribuir a desplazar parte del negocio forestal desde la venta de materia prima hacia productos de mayor valor agregado.
Ese cambio resulta especialmente relevante para Corrientes y Misiones. La región cuenta con una masa forestal considerable y una cadena industrial desarrollada, pero enfrenta desde hace años el desafío de transformar una mayor proporción de ese recurso en productos industrializados capaces de competir en mercados de mayor valor.
La discusión también alcanza a la vivienda. Desde el sector forestal se plantea que la industrialización de la construcción con madera puede reducir tiempos de obra y mejorar la previsibilidad de los proyectos. En el modelo de CLT, los paneles pueden salir de fábrica cortados, perforados y mecanizados de acuerdo con el diseño, reduciendo trabajos y desperdicios en el lugar de construcción.
El potencial, por lo tanto, no está únicamente en construir más rápido. Está en cambiar la organización económica de la obra, trasladando una parte importante del proceso desde el sitio de construcción hacia una fábrica.
Ese modelo puede abrir una oportunidad para el periodismo de soluciones: no existe una promesa automática de que el CLT vaya a resolver el déficit habitacional argentino ni de que la madera vaya a reemplazar al hormigón. Pero sí aparece una alternativa concreta para atacar algunos de los problemas estructurales de la construcción tradicional: baja productividad, desperdicio de materiales, incertidumbre sobre costos y plazos y escasa industrialización.
Para que esa posibilidad se convierta en una solución a escala, sin embargo, deberán alinearse otras variables. La propia empresa identifica como obstáculos los costos logísticos, la normativa estructural, la falta de clasificación técnica de la madera y la necesidad de formar profesionales y generar confianza en el mercado.
El cuello de botella que puede definir el futuro: la materia prima
La expansión de la madera estructural también plantea una pregunta incómoda para la región: ¿hay suficiente madera para sostener una nueva etapa de industrialización sin comprometer el abastecimiento futuro?
Durante el encuentro de AFoA se advirtió que Corrientes posee alrededor de 500.000 hectáreas de plantaciones forestales, pero que la superficie no está creciendo significativamente. Las áreas cosechadas son replantadas, pero no necesariamente se incorporan nuevas hectáreas al ritmo que requeriría una expansión sostenida de la industria.
Misiones enfrenta una situación similar desde otra escala: durante la última década no logró superar las 12.000 hectáreas anuales de nuevas plantaciones, según los datos expuestos durante la jornada. Entre Ríos, por su parte, redujo su superficie forestada hasta unas 100.000 hectáreas.
El dato obliga a mirar más allá de la fábrica. Una planta de CLT puede ser una pieza de una transformación industrial, pero necesita detrás una política forestal capaz de asegurar materia prima, inversiones de largo plazo y una cadena logística competitiva.
Baldomá lo planteó desde la perspectiva de la propia empresa: la instalación de la planta representa apenas “el diez por ciento del desafío”. El otro 90% consiste en lograr que el mercado adopte el producto, que las normas acompañen, que los arquitectos lo incorporen a sus proyectos y que aparezcan edificios capaces de demostrar que la madera puede ser utilizada a escalas que hoy parecen ajenas a la construcción argentina.
Ahí aparece la verdadera dimensión del proyecto. Cambium no está solamente construyendo una fábrica en Virasoro: está intentando construir un mercado alrededor de una tecnología que Argentina todavía no incorporó masivamente.
Si el proceso funciona, el impacto podría exceder a una empresa y convertirse en una nueva vía de agregado de valor para la forestoindustria del NEA. Si fracasa, el problema probablemente no estará en la capacidad de fabricar CLT, sino en la dificultad histórica de la Argentina para articular materia prima, industria, logística, regulación, financiamiento y demanda.
La planta que comienza a instalarse en Corrientes será, en ese sentido, un experimento industrial y también de política económica. El desafío será demostrar que un árbol plantado en el NEA puede terminar convertido no en un rollizo exportado, sino en una estructura de alta precisión capaz de formar parte de los edificios de la próxima generación.
El Gobierno nacional oficializó la adjudicación del Tramo Noreste de la Red Federal de Concesiones al consorcio integrado por las empresas misioneras Carlos E. Enríquez S.A. y Hormi S.A., que tendrá a su cargo durante 20 años la explotación, administración, conservación y mantenimiento de un corredor estratégico de las rutas nacionales 12 y 105. La decisión quedó plasmada en la Resolución 1379/2026 del Ministerio de Economía, publicada este lunes.
La adjudicación representa un cambio relevante para la infraestructura vial de Misiones: una empresa con fuerte presencia en la provincia quedará al frente de uno de los corredores más importantes para el movimiento de personas, cargas, producción y turismo hacia los principales centros urbanos y los pasos fronterizos con Brasil y Paraguay. La concesión forma parte de la Etapa III de la Red Federal de Concesiones, mediante la cual Nación avanza con el traspaso a operadores privados de distintos corredores de la red vial nacional.
El Tramo Noreste comprende aproximadamente 456 kilómetros y contempla sectores de la Ruta Nacional 12 desde el empalme con la Ruta Nacional 118, en Corrientes, hasta el acceso al puente internacional Tancredo Neves, en Puerto Iguazú. También incluye la Ruta Nacional 105, entre su vinculación con la Ruta 12 y el empalme con la Ruta Nacional 14, además del corredor de acceso a Posadas.
La resolución establece que Carlos E. Enríquez S.A. – Hormi S.A. resultó la oferta económicamente más conveniente para el Renglón N° 6, con una tarifa ofertada de $2.950 sin IVA y un plazo de concesión de 20 años. En el orden de mérito quedaron detrás IEB Construcciones S.A. – Trading MRG S.A.U., con una oferta de $2.969,99, y BASAA S.A. – CECOSA S.A., con $2.973,22. La diferencia económica entre las tres propuestas fue estrecha, de apenas $23,22 entre la primera y la tercera.
El contrato no se limita al cobro de peajes. El esquema licitado comprende la construcción, explotación, administración, reparación, ampliación, conservación, mantenimiento y prestación de servicios al usuario, además de la posibilidad de desarrollar explotaciones complementarias o colaterales que generen ingresos adicionales. El objetivo declarado del sistema es trasladar a la gestión concesionada una parte de las responsabilidades sobre la infraestructura y asegurar condiciones de conservación y prestación de servicios durante el período contractual.
Para Misiones, el punto central estará en cómo se traduzca la concesión en calidad efectiva de las rutas. La Ruta 12 constituye el principal eje longitudinal de la provincia y concentra buena parte del tránsito turístico y productivo, mientras que la Ruta 105 cumple una función estratégica como conexión entre Posadas y el corredor de la Ruta 14. El mantenimiento de banquinas, calzada, señalización, iluminación, asistencia al usuario y condiciones de transitabilidad será, por lo tanto, el aspecto más concreto que permitirá evaluar el resultado de la nueva modalidad de gestión.
La estructura de peajes también será uno de los aspectos de mayor impacto para usuarios y empresas. El corredor contempla estaciones ubicadas en Ituzaingó, Santa Ana, Colonia Victoria y Fachinal, además de una nueva estación proyectada en Puerto Rico, según la documentación difundida durante el proceso licitatorio. Fachinal, que actualmente opera bajo un esquema provincial, pasaría a integrarse al sistema federal.
Desde el punto de vista económico, el desafío será encontrar un equilibrio entre la tarifa que permita financiar la conservación de la infraestructura y el costo que finalmente soportarán transportistas, productores, trabajadores y turistas. En un corredor que conecta Misiones con Corrientes y, a través de los pasos internacionales, con Brasil y Paraguay, cualquier incremento significativo del costo logístico puede impactar sobre la competitividad de las economías regionales.
La adjudicación también tiene una dimensión empresarial relevante: el Estado nacional eligió una propuesta encabezada por dos firmas misioneras, que ahora deberán demostrar capacidad para administrar durante dos décadas un corredor de escala regional. El éxito de la concesión no estará determinado únicamente por la adjudicación ni por el monto de la oferta, sino por la capacidad de transformar el esquema de peajes en rutas más seguras, previsibles y eficientes para quienes las utilizan diariamente.
Con la Resolución 1379/2026, el proceso iniciado con la privatización de Corredores Viales S.A. da un paso decisivo. Para Misiones comienza ahora la etapa más sensible: controlar que las obligaciones asumidas por el concesionario se cumplan, que la infraestructura reciba las inversiones comprometidas y que el usuario pueda percibir una mejora concreta en el servicio vial que paga cada vez que utiliza el corredor.
Los otros corredores
La resolución firmada por Luis Caputo no se limita al corredor que atraviesa Misiones. El Ministerio de Economía adjudicó en la misma licitación los ocho tramos que integran la Etapa III de la Red Federal de Concesiones, con contratos de 20 años y bajo el régimen de concesión de obra pública por peaje. El esquema comprende los corredores Centro, Centro Norte, Mesopotámico, Noroeste, Litoral, Noreste, Chaco-Santa Fe y Cuyo.
Para el Tramo Centro, la adjudicación quedó en manos de AFEMA S.A., Pablo Federico e Hijos S.A. y Guido Mogetta S.A., con una tarifa ofertada de $1.399 sin IVA. El contrato tendrá una duración de 20 años y comprende uno de los corredores incorporados al nuevo esquema de administración privada de la Red Federal.
El Tramo Centro Norte fue adjudicado a José Cartellone Construcciones Civiles S.A., que ofertó una tarifa de $2.175 sin IVA, también por 20 años. En tanto, el Tramo Mesopotámico quedó en manos de IEB Construcciones S.A. y Trading MRG S.A.U., con una tarifa de $3.564,99 sin IVA y el mismo plazo contractual.
El Tramo Noroeste fue adjudicado al consorcio integrado por Autovía Construcciones y Servicios S.A., VAPEU S.R.L. y GUIGIVAN S.R.L., con una oferta de $2.285 sin IVA. Para el Tramo Litoral, la adjudicataria fue JCR S.A. junto con Néstor Julio Guerechet S.A., que presentó una tarifa de $2.876,04 sin IVA.
El corredor que concentra el interés misionero es el Tramo Noreste, adjudicado a Carlos E. Enríquez S.A. y Hormi S.A. por $2.950 sin IVA durante 20 años. Se trata de una definición especialmente relevante para la provincia porque el corredor comprende sectores estratégicos de las rutas nacionales 12 y 105 y conecta los principales circuitos productivos, urbanos, turísticos y fronterizos del nordeste.
A su vez, el Tramo Chaco-Santa Fe fue adjudicado a José Eleuterio Pitón S.A., Rovial S.A. y Obring S.A., con una tarifa de $3.520 sin IVA. Finalmente, el Tramo Cuyo quedó a cargo de Laugero Construcciones S.A., Green S.A. y Corporación del Sur S.A., con una oferta de $3.090,2462 sin IVA.
En conjunto, las ocho adjudicaciones configuran una de las principales transformaciones del esquema de administración de rutas nacionales impulsadas por el Gobierno de Javier Milei. El proceso se inició con la decisión de avanzar sobre la privatización de Corredores Viales S.A. y busca trasladar a concesionarios privados la explotación y conservación de corredores estratégicos, bajo contratos de largo plazo y con mecanismos de financiamiento vinculados al cobro de peajes.
El punto que ahora queda bajo escrutinio será la contraprestación que recibirán los usuarios por esas tarifas. La adjudicación establece obligaciones que exceden el mantenimiento rutinario: los concesionarios deberán afrontar tareas de explotación, administración, reparación, ampliación, conservación, mantenimiento y prestación de servicios al usuario. También podrán desarrollar nuevas explotaciones complementarias o colaterales destinadas a generar ingresos adicionales.
Para Misiones, la diferencia estará en la capacidad de convertir esa nueva estructura contractual en una mejora visible sobre la Ruta 12 y la Ruta 105. El desafío será particularmente relevante para el transporte de cargas, la producción regional y el turismo, sectores cuya competitividad depende en buena medida de contar con corredores seguros, transitables y previsibles durante todo el año.
La resolución oficializa así una nueva etapa para la infraestructura vial nacional: ocho corredores, ocho adjudicaciones y contratos de dos décadas. En el caso misionero, además, el proceso incorpora un elemento diferencial: una empresa local, asociada con Hormi, tendrá la responsabilidad de administrar uno de los corredores estratégicos del Nordeste durante los próximos 20 años.
El guaraní atraviesa una nueva etapa de reconocimiento social en Paraguay. La lengua, históricamente asociada a los sectores rurales y durante décadas relegada por las élites, recuperó protagonismo en las instituciones, la educación, la cultura y las redes sociales, al punto de ser presentada por la revista británica The Economist como “el idioma hipster de Sudamérica”, una provocadora definición que busca describir su renovado atractivo entre las nuevas generaciones.
La publicación pone el foco en un fenómeno que excede la condición jurídica del idioma. Paraguay reconoció al guaraní como lengua oficial junto con el español tras el retorno de la democracia, y posteriormente avanzó con políticas de educación y administración bilingües. Pero el cambio más significativo parece producirse en el terreno del prestigio social: hablar guaraní ya no representa necesariamente una marca de procedencia rural, sino también una forma de identidad, pertenencia y diferenciación cultural.
La dimensión del fenómeno resulta particularmente relevante para Misiones, donde el guaraní forma parte del entramado cultural y lingüístico de una región fronteriza estrechamente vinculada con Paraguay, aunque no tiene carácter de idioma oficial en la provincia. En este espacio del Nordeste argentino, el movimiento que atraviesa al guaraní paraguayo también permite observar cómo las lenguas regionales pueden convertirse en activos culturales cuando dejan de ser consideradas únicamente como patrimonio del pasado y pasan a ocupar espacios contemporáneos.
El guaraní sale del ámbito doméstico
Uno de los ejemplos utilizados por The Economist para describir este proceso se encuentra en la Universidad Nacional de Asunción, donde estudiantes de Medicina reciben formación en guaraní y aprenden terminología especializada para conceptos como primeros auxilios, fracturas, sistema nervioso o cirugía. El dato es relevante porque muestra el desafío central de cualquier política de revitalización lingüística: una lengua necesita ser capaz de expresar conocimiento técnico y científico para competir en igualdad de condiciones en los espacios de formación y trabajo.
El fenómeno también aparece en la cultura popular. Jóvenes paraguayos producen contenidos sobre vocabulario guaraní en TikTok e Instagram, mientras músicos y artistas incorporan el jopará —la combinación dinámica de guaraní y español característica de buena parte del habla paraguaya— al rap y al jazz. La lengua también aparece en nombres propios elegidos por padres jóvenes y en producciones artísticas que hasta hace algunas décadas difícilmente hubieran ocupado espacios centrales de la cultura nacional.
La propia Orquesta Sinfónica Nacional interpretó la Oda a la Alegría de Beethoven en guaraní, mientras que la reina Letizia de España utilizó la lengua en un mensaje dirigido a Paraguay. Son gestos diferentes, pero convergen en un mismo proceso: el guaraní comienza a circular en ámbitos donde antes predominaba casi exclusivamente el español.
La magnitud social del idioma explica buena parte de su potencial. Según los datos citados por The Economist, cerca del 90% de la población paraguaya entiende guaraní y alrededor del 40% lo utiliza diariamente en el hogar junto con el español. El bilingüismo paraguayo constituye así una de las características culturales más relevantes del país y una diferencia estructural respecto de otros Estados donde las lenguas indígenas quedaron confinadas a comunidades mucho más pequeñas.
De la estigmatización al prestigio
La transformación no es menor si se observa desde una perspectiva histórica. Durante buena parte del siglo XX, el guaraní cargó con un fuerte estigma social. Las élites lo asociaban con el ámbito rural y llegaron a ridiculizar sus particularidades fonéticas. Durante la dictadura de Alfredo Stroessner, además, su presencia en las escuelas fue desalentada.
La recuperación democrática modificó progresivamente ese escenario. El reconocimiento constitucional como idioma oficial junto al español y las políticas posteriores de bilingüismo permitieron trasladar al guaraní desde el ámbito familiar hacia las instituciones públicas. Hoy, según el material citado, existen mecanismos para votar, casarse o atravesar procesos judiciales utilizando la lengua.
La cuestión, sin embargo, no se reduce a contar cuántas personas conocen el idioma. El verdadero desafío es determinar quiénes lo utilizan, en qué ámbitos y con qué grado de autonomía. Una lengua puede conservar una enorme cantidad de hablantes y, al mismo tiempo, perder espacios de uso si las nuevas generaciones necesitan recurrir al español para estudiar, trabajar o acceder al conocimiento especializado.
Ahí aparece la principal advertencia del informe. El crecimiento del bilingüismo podría no significar necesariamente que más personas hispanohablantes están incorporando el guaraní. También puede representar el proceso inverso: hablantes nativos de guaraní que aprenden español porque el sistema educativo, el mercado laboral y determinadas instituciones sociales lo exigen.
El desafío es que el guaraní también sirva para producir conocimiento
La advertencia formulada por funcionarios de la Secretaría de Políticas Lingüísticas de Paraguay introduce una dimensión clave. El objetivo ya no sería simplemente preservar el idioma, sino garantizar que pueda utilizarse en todas las esferas de la interacción social.
Eso implica desarrollar diccionarios técnicos, producir literatura, generar contenidos digitales, ampliar su presencia educativa y avanzar en herramientas tecnológicas. La incorporación del guaraní a Google Translate y Wikipedia, mencionada por The Economist, constituye en ese sentido un indicador más profundo que su utilización ceremonial: una lengua que entra en las plataformas digitales adquiere nuevas posibilidades de transmisión y aprendizaje.
La Secretaría de Políticas Lingüísticas también trabaja en modelos lingüísticos de gran escala. El movimiento resulta estratégico porque el futuro de las lenguas no se juega únicamente en las aulas o en los hogares. También se define en los buscadores, los asistentes digitales, las redes sociales y las herramientas de inteligencia artificial.
Para una lengua regional, esa transición tecnológica puede marcar una diferencia decisiva. Si los jóvenes pueden encontrar contenido, aprender vocabulario, producir música, comunicarse y generar conocimiento en guaraní utilizando las mismas plataformas que emplean en español, la lengua deja de depender exclusivamente de su transmisión familiar.
Un debate que también interpela a Misiones
El caso paraguayo tiene una lectura particular desde Misiones. La provincia comparte frontera, historia, intercambios económicos y vínculos culturales con Paraguay. El guaraní forma parte de ese territorio cultural ampliado, aunque la situación institucional argentina sea diferente y el idioma no tenga carácter oficial en Misiones.
Por eso, el fenómeno descrito por The Economist excede la discusión lingüística paraguaya. También plantea una pregunta regional: ¿cómo transformar una lengua vinculada con la identidad histórica del Nordeste en una herramienta cultural contemporánea?
La respuesta paraguaya combina educación, políticas públicas, producción cultural y tecnología. El resultado todavía está abierto. El mayor reconocimiento social puede fortalecer al idioma, pero si el bilingüismo continúa creciendo principalmente porque los hablantes de guaraní incorporan español para desenvolverse en ámbitos estratégicos, el proceso también puede esconder una pérdida progresiva de espacios de uso.
La clave, entonces, no parece estar en enfrentar guaraní y español. El desafío consiste en evitar que el bilingüismo termine funcionando como una vía de sustitución. Que una persona pueda hablar español no debería implicar que deje de utilizar guaraní; y que una lengua sea oficial no alcanza si no puede acompañar la vida cotidiana, la educación, el trabajo, la ciencia y la tecnología.
Este martes, como cada 25 de agosto desde 1967, Paraguay celebra el Día Nacional del Idioma Guaraní. Más que una fecha del calendario, el aniversario encuentra a la lengua en una paradoja: nunca tuvo tanta visibilidad contemporánea, pero tampoco dejó de enfrentar el riesgo de perder espacios frente al español. El verdadero resurgimiento será aquel que consiga convertir esa visibilidad en transmisión, uso cotidiano y capacidad para producir conocimiento en las próximas generaciones.
Bajo el lema “El negocio de la carne Holando: cómo producir calidad y blindar tu margen”, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina realizó una nueva Jornada a Campo en el establecimiento Uncoga Feedlot Cooperativo, ubicado sobre la Ruta Provincial 70, en Humboldt, provincia de Santa Fe.
El encuentro organizado por el IPCVA con la participación del INTA Rafaela e incluyó presentaciones técnicas y recorridas a campo centradas en la producción de carne a partir de machos Holando en el sistema de engorde a corral (feedlot), una alternativa que busca transformar un subproducto tradicional de la lechería en una fuente adicional de ingresos.
Al abrir la jornada, el presidente del IPCVA, George Breitschmitt, destacó el valor estratégico de este tipo de iniciativas para las cuencas lecheras. “Este es un ejemplo concreto de cómo la lechería y la ganadería pueden integrarse para generar más valor, más eficiencia y mejores márgenes para el productor. El macho Holando, que durante años fue visto como un problema, hoy puede convertirse en una oportunidad productiva y económica”, afirmó.
Del descarte al negocio
El presidente de Uncoga, Henry César Maletto, explicó que el proyecto nació hace 4 años a partir de una necesidad concreta de los productores asociados “cuando analizamos cómo integrar mejor la actividad ganadera con la lechería de nuestras cooperativas”.
El establecimiento trabaja exclusivamente con machos Holando Argentino provenientes de tambos asociados a las cooperativas que integran Uncoga. “En los tambos el macho anteriormente pasaba a ser casi un descarte. Hoy le estamos dando un valor agregado que ayuda a mejorar el margen neto del sector lechero”, sostuvo Maletto.
El dirigente remarcó que se trata del 1er feedlot cooperativo especializado en machos “overos” y que actualmente abastece la demanda de 7 carnicerías asistidas por Uncoga, 6 ubicadas en Rafaela y una en Sunchales. “Estamos funcionando muy bien con esos puntos de venta y ya evaluamos la posibilidad de abrir un octavo local”, agregó.
La gestión técnica
Bajo el título “Carne de Calidad a través del biotipo lechero”, el veterinario Oscar Ferrero, asesor técnico del emprendimiento, explicó el manejo productivo desarrollado en Humboldt.
Ferrero indicó que la primera acción fue unificar el peso al ingreso al corral con “novillitos de entre 180 y 200 kilos” que atravesarán una etapa inicial de adaptación sanitaria y nutricional. “El gran desafío es cuidarlo mucho en los primeros días. Venimos de un sistema lechero y necesitamos minimizar los problemas respiratorios y digestivos para que el animal exprese todo su potencial de crecimiento”.
El feedlot trabaja con un esquema de recría y terminación a corral, utilizando raciones basadas en silaje de maíz, granos y suplementos proteicos, ajustadas según la etapa de desarrollo de los animales.
De acuerdo con Ferrero, los novillos alcanzan pesos de faena de aproximadamente 430 a 460 kilos, con una terminación orientada a obtener reses de buen rendimiento, adecuada cobertura grasa y excelente terneza.
“El Holando tiene una velocidad de crecimiento muy interesante. Si se maneja correctamente la alimentación y la sanidad, puede producir una carne tierna, homogénea y con muy buena aceptación comercial”, afirmó el veterinario.
Durante las recorridas a campo, Ferrero destacó que uno de los puntos más importantes es definir correctamente el momento de terminación. “No buscamos un animal excesivamente pesado. El objetivo es llegar al punto justo de cobertura grasa para lograr calidad de carne sin perder eficiencia de conversión”.
El asesor también subrayó la importancia de la uniformidad de los lotes. En esto, destacó que trabajar con una sola raza y con animales de origen conocido “permite ajustar mejor tanto la alimentación como el manejo sanitario”.
“Hay que hacer hincapié en que es necesario que el tambero atienda de la misma manera un ternero macho que una ternera hembra, que le dé la misma importancia, porque ahí arranca el negocio”, exhortó.
Según precisó, el sistema mantiene una ocupación cercana al millar de cabezas, con ingresos permanentes de terneros provenientes de los tambos asociados.
Buena respuesta del consumidor
Aunque la carne proveniente de machos Holando no se comercializa de manera diferenciada en las carnicerías de Uncoga, la entidad realizó relevamientos previos que mostraron una muy buena aceptación por parte de los consumidores. “Muchos clientes destacan la terneza y el color de la carne. En el mostrador funciona perfectamente integrada a la oferta habitual”, comentó Maletto.
Integración cooperativa
Maletto recordó que Uncoga nació en 1963 como una federación de cooperativas orientada a la comercialización de ganado bovino y que hoy cuenta además con un frigorífico faenador en Rafaela, desde donde abastece su red comercial.
El dirigente destacó que el proyecto no solo agrega valor dentro de la cadena lechera, sino que también fortalece el trabajo asociativo entre pequeños y medianos productores. “Creemos que este modelo puede servirle a muchos otros productores de la región”, afirmó.