empresas Argentina

Empleo registrado: se perdieron 441.746 puestos y cerraron 30.633 empleadores desde noviembre de 2023

Compartí esta noticia !

Un informe de CEPA, elaborado con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, muestra el deterioro del tejido empresarial y del empleo privado registrado hasta mayo de 2026. Industria y construcción concentran parte de las mayores pérdidas.

El presente informe tiene como objetivo analizar la evolución de la cantidad de trabajadores/as y empleadores/as desde el triunfo de Javier Milei en el ballotage de noviembre de 2023 hasta mayo de 2026, en base a los datos disponibles al momento de su publicación[1]. Para ello, se empleó una metodología cuantitativa basada en la información provista por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), correspondiente al sistema de Seguridad Social.

El informe se organiza en dos secciones. La primera analiza la variación en la cantidad de empresas y trabajadores/as registrados entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, según los datos de la SRT, e incluye una desagregación por sectores económicos, identificando cuáles fueron los más afectados en el período. La segunda sección examina la evolución del empleo según el tamaño de las empresas, comparando la situación inicial con la de mayo de 2026.

Evolución de la cantidad de empleadores y de trabajadores/as durante el primer año de gestión de Javier Milei

La comparación entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 muestra una disminución en la cantidad de empleadores, pasando de 512.357 a 481.724. Esto implica una contracción de 30.633 empresas, es decir, 33,5 empresas por día, reflejando una tendencia negativa en el tejido empresarial durante el período.

El sector de Comercio fue el más afectado, con una pérdida de 8.408 empleadores en 30 meses. Otros rubros también registraron caídas significativas: Servicio de transporte y almacenamiento perdió 6.733, Servicios inmobiliarias sufrió una caída de 4.098 empleadores, Industria manufacturera de 4.020, Servicios profesionales, científicos y técnicos de 2.691 y Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca de 2.421 empleadores en el período.

En términos relativos, el sector más afectado fue el de Servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales, que registró una caída del 17,2% en la cantidad total de empleadores. Le siguen el sector de Servicios de transporte y almacenamiento con una disminución del 17,1%, Servicios Inmobiliarios con 13,8% y Construcción, con una contracción del 9,3%.

Por otro lado, en el mismo período, la cantidad de trabajadores/as registrados/as en unidades productivas se redujo un 4,18%, lo que representa una pérdida de 411.613 puestos de trabajo, al pasar de 9.857.173 a 9.445.560, lo que equivale a 450 trabajadores/as menos por día desde la asunción del gobierno de Javier Milei.

El sector más afectado en términos de pérdida de puestos de trabajo fue el de Industria manufacturera con una reducción de 97.312 trabajadores entre noviembre de 2023 y mayo de 2026. Le sigue el sector de Construcción que perdió 80.399 puestos. También registraron caídas significativas en Servicio de transporte y almacenamiento con 72.480 empleos menos, y Administración pública, defensa y seguridad social obligatoria con una pérdida de 72.312 puestos de trabajo.

En términos relativos, el sector más afectado fue Construcción con una caída del 16,8% en la cantidad de trabajadores registrados entre noviembre de 2023 y mayo de 2026. Le siguen Servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales con una retracción del 15,4%, y Servicios de transporte y almacenamiento que registró una disminución del 13,5% en el mismo período.

El sector de trabajadores en casas particulares sufrió una caída significativa en el empleo registrado: pasó de 629.660 en noviembre de 2023 a 599.527 en mayo de 2026. Son 30.133 personas, lo que equivale a una pérdida de poco más de 33 puestos de trabajo por día.

Este sector es un termómetro sensible de la economía: al no estar protegido por grandes empresas ni convenios colectivos fuertes, el empleo en casas particulares reacciona rápido ante cualquier crisis. Si cae, es señal de que los hogares ajustan gastos (menos personas pueden pagar empleadas) y que el trabajo precario aumenta (muchas pasan a trabajar en negro para no perder el ingreso).

Si sumamos trabajadores en las unidades productivas (industria, comercio, servicios y demás) y empleadas en casas particulares, el empleo privado registrado pasó de 10.486.833 en noviembre de 2023 a 10.045.087 en mayo de 2026. Son 441.746 personas en dos años y medio. Eso equivale a 484 puestos de trabajo registrados que se destruyen por día.

Variación de la cantidad de empleadores y trabajadores/as por tamaño de empresa durante los primeros meses de Milei

Si se analiza la reducción de casos de empleadores, se observa que los principales afectados, en los 30 meses de la gestión de Milei, son las empresas de hasta 500 trabajadores: 99,78% del total de los casos (30.565 empresas menos). Por el contrario, la cantidad de empleadores de más de 501 trabajadores explican sólo el 0,22% (68 casos).

En términos relativos, la cantidad de empleadores con más de 500 trabajadores/as se redujo un 3,77%, mientras que los empleadores con hasta 500 trabajadores/as disminuyeron un 5,99% en el mismo período.

Al analizar la pérdida de empleo registrado según el tamaño de las empresas, se observa que la mayor expulsión de trabajadores se concentró en las firmas de gran porte: el 61,02% de la caída total del empleo registrado (equivalente a 251.176 puestos) se produjo en empresas con más de 500 trabajadores/as. En contraste, las empresas con menos de 500 empleados/as redujeron sus plantillas en 160.437 trabajadores, lo que representa el 38,98% del total de empleos perdidos entre noviembre de 2023 y mayo de 2026.

En términos porcentuales, mientras que las empresas de más de 500 trabajadores/as redujeron su personal 5,25% (de 4.782.973 a 4.531.797), las empresas de hasta 500 disminuyeron su dotación 3,16% (de 5.074.200 a 4.913.763).

Conclusiones

Este informe tuvo como propósito analizar las principales variables del mercado de trabajo según la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, con foco en la evolución de los/as trabajadores/as registrados/as y empleadores durante los primeros 28 meses de la gestión de Javier Milei, entre noviembre de 2023 y mayo de 2026.

Del análisis se desprende las principales conclusiones:

  • Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, se redujo la cantidad de empleadores en 30.633 casos (33,5 por día).
  • En términos absolutos, “Comercio al por mayor y al por menor, reparación de vehículos automotores y motocicletas” es el sector más afectado, con una pérdida de 8.408 empleadores.
  • En término relativos, el sector más afectado es la “Servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales”, que ha registrado una pérdida del 17,2% en el total de empleadores.
  • En el mismo período, se perdieron 411.613 puestos de trabajo registrados en unidades productivas (-4,18%), 450 puestos por día.
  • El sector “Industria manufacturera” es el más afectado en términos de pérdida de puestos de trabajo, con una disminución de 97.312 trabajadores.
  • En términos relativos, el sector más afectado es la construcción (-16,8%).
  • En el sector de trabajadores en casas particulares se perdieron 30.133 puestos de trabajo registrados, casi 36 casos por día.
  • Si se analiza la reducción de casos de empleadores, se observa que los principales afectados, en estos 30 meses de la gestión de Milei, son las empresas de hasta 500 trabajadores/as: 99,78% del total de los casos (30.565 empresas menos). Por el contrario, la cantidad de empleadores de más de 501 trabajadores/as explican sólo el 0,22% (68 casos).
  • Al analizar el tamaño de empresa se observa que la expulsión de trabajadores es más mayor en las empresas de mayor porte: 61,02% de la pérdida de empleo (-251.176 trabajadores) se focalizó en empresas de más de 500 trabajadores. En cambio, la reducción de personal por parte de las empresas con menos de 500 trabajadores/as fue menor: 160.437 casos, explicando el 38,98% del total. En términos absolutos, mientras que las empresas de más de 500 trabajadores/as redujeron su personal de 4.782.973 a 4.531.797, las empresas de hasta 500 disminuyeron su dotación de 5.074.200 a 4.913.763.

[1] A mediados de agosto 2026, los datos publicados por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo correspondían a la cantidad de empleadores y trabajadores hasta el mes de mayo 2026.

Compartí esta noticia !

Empresas sostienen el optimismo pero ajustan inversión y salarios en un escenario de incertidumbre

Compartí esta noticia !

El clima de negocios en Argentina no se deteriora, pero tampoco avanza. Durante el primer trimestre de 2026, el optimismo empresarial se mantuvo en 64%, sin variaciones respecto al período anterior, según el International Business Report (IBR). El dato confirma una estabilidad que, lejos de expresar fortaleza, expone un cambio de comportamiento: las empresas continúan operando, pero bajo una lógica más defensiva.

El informe revela que, en un contexto global tensionado por conflictos geopolíticos y aumento de costos, las compañías del mercado medio local priorizan eficiencia, control de gastos y decisiones selectivas de inversión. La señal es clara: no hay retirada, pero sí una recalibración del riesgo.

Un equilibrio frágil en el frente económico

El mantenimiento del nivel de optimismo contrasta con el deterioro global, donde el indicador cayó a 68%, afectado por la guerra en Medio Oriente y su impacto en cadenas de suministro y precios energéticos. En ese marco, Argentina aparece como una excepción relativa, aunque sin impulso expansivo.

De acuerdo al reporte, la estabilidad local se sostiene sobre un cambio en la gestión empresarial: menor apuesta a crecimiento acelerado y mayor foco en sostenibilidad operativa. Esta transición no responde a una mejora estructural, sino a la necesidad de adaptarse a un entorno todavía condicionado.

Ingresos firmes, pero inversión más selectiva

Las expectativas de ingresos y precios de venta lideran el escenario, con un 61% de respuestas positivas en ambos casos. Se trata de los indicadores más dinámicos del trimestre, con subas de 11 y 19 puntos porcentuales respectivamente.

Sin embargo, ese optimismo no se traduce en expansión externa. Solo el 12% de las empresas proyecta crecer en mercados internacionales, lo que confirma un repliegue hacia el mercado interno como principal sostén.

En paralelo, la inversión muestra una reconfiguración clara:

  • Tecnología: 53%
  • Sustentabilidad: 50%
  • Investigación y desarrollo: 42%

En contraste, la inversión en marca cae al 29%, con una baja de 9 puntos. El cambio sugiere un corrimiento hacia activos más directamente vinculados a productividad y eficiencia.

El informe identifica dos restricciones principales: el costo y disponibilidad de materias primas (39%) y la incertidumbre económica (39%). Aunque esta última disminuye respecto al trimestre anterior, sigue siendo un condicionante central.

Al mismo tiempo, cae la preocupación por la demanda: la falta de pedidos baja a 16% y la expectativa de menor consumo a futuro desciende a 14%. Este dato introduce un matiz: el problema no está tanto en vender, sino en producir en condiciones competitivas.

Salarios y empleo: señales de ajuste

El frente laboral muestra un giro más contractivo. Solo el 9% de las empresas prevé aumentos reales de salarios, mientras que la expectativa de subas nominales cae de 83% a 68%.

El dato sugiere que la recomposición salarial pierde centralidad en la estrategia empresarial, en un contexto donde los márgenes se ven presionados por costos y donde la prioridad pasa por sostener la estructura antes que expandirla.

El comportamiento empresarial revela una lógica de administración del riesgo más que de expansión. Las empresas no abandonan el mercado, pero reducen exposición, priorizan eficiencia y postergan decisiones de mayor alcance.

En ese esquema, ganan centralidad las inversiones tecnológicas y operativas, mientras pierden peso aquellas vinculadas a posicionamiento o crecimiento externo. La señal es consistente con un escenario donde las condiciones macroeconómicas no terminan de consolidarse.

Estabilidad sin tracción

La estabilidad del optimismo no se traduce en dinamismo económico. Por el contrario, refleja un equilibrio precario: ingresos sostenidos, pero sin impulso inversor masivo; demanda más estable, pero con costos en alza; empleo sin expansión clara.

En términos concretos, esto implica un ritmo de actividad moderado, con empresas enfocadas en sostener niveles operativos más que en ampliar capacidad.

La tendencia hacia la eficiencia y el control de costos podría tener implicancias en economías regionales como Misiones. En particular, la menor expansión externa y el foco en mercado interno podrían reforzar dinámicas comerciales locales, aunque sin un salto en inversión.

A su vez, la presión sobre costos de insumos y materias primas podría trasladarse a cadenas productivas regionales, dependiendo de su integración con mercados nacionales.

International Business Report Grant Thornton by CristianMilciades

Inflación, crédito y costos como variables clave

El rumbo de la actividad empresarial dependerá de tres factores centrales: la evolución de la inflación, el acceso al crédito y la dinámica de costos productivos.

Si estas variables se estabilizan, el actual equilibrio podría transformarse en una plataforma de crecimiento. Si no, la lógica defensiva podría profundizarse, consolidando un escenario de estancamiento con adaptación permanente.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin