energía

Aberrante accionar geopolítico de Libertarios y secuaces

Compartí esta noticia !

Respecto a la Política Exterior del actual gobierno de Argentina, cabe, definirla más bien como la anti geopolítica, con evidente carencia total de la más elemental dosis de patriotismo.

Subordinarse explícita y vergonzosamente a los dictados de potencias extranjeras, es carecer por completo de Política Exterior Nacional. Y eso es cipayaje explícito de la peor calaña.

En más de dos siglos de vida nacional, pese a haber soportado más de un gobierno nefasto, antinacional, cargados ellos de racismos implícitos o explícitos, destructores intencionales de la Patria, e incluso cerradamente unitarios que despreciaron la integridad territorial; el (des)gobierno libertario, excede con creces las negatividades y corruptelas de los gobiernos cipayos y antinacionales que marcaron negativamente amplios períodos de nuestra tumultuosa historia; la cual también tuvo períodos y gobiernos claramente patriotas.

Cabe citar entre los peores ejemplos a Rivadavia, Urquiza, Mitre y sucesores, los de la infame década del ’30 (del siglo XX), el gorilismo militaroide patriotero de la revolución fusiladora y sus continuadores proceseros, los neoliberales noventistas (Menem – De La Rúa), y el endeudador e industricida gobierno macrista; pese a todos los inmensos daños que esa caterva de personajes nefastos cometió, el muy negativo accionar de neoliberales y libertarios (con varios perpetradores que se repiten en sucesivos gobiernos), supera ampliamente los prontuarios nefastos y antinacionales de los citados gobiernos que tantos daños nos han causado.

El accionar de vergonzosa e impresentable postura de sumisión total a los dictados del Bloque Atlantista, en particular a los objetivos de política exterior de EEUU y sus aliados directos, y dentro de ello la subordinada actitud con caracteres felpúdicos -que tan abiertamente opera el histriónico presidente de muy dudoso equilibrio mental-, respecto al agresivo y voluble accionar de Trump y el establishment de caracteres neoimperiales, es vergonzoso y ofende al Ser Nacional.

Acompañar y fogonear esas acciones de neo imperialismo por parte de nuestro gobierno nacional actual, pisotea en forma infame el accionar señero de la Política Exterior Argentina, que supimos tener.

Esa trayectoria positiva de la diplomacia nacional se caracterizó en amplios períodos de nuestra historia, por el marcado pacificismo, la neutralidad y la defensa de principios elementales de soberanía y de dignidad nacional, y el respeto al ser humano; fue una constante, solo transgredida en algunos períodos de gobiernos de acentuado perfil ultra liberal, en los que las minorías apátridas gustosamente se subordinaron a los designios de los principales poderes imperiales de turno, con el miserable “proceso” y los impresentables períodos del menemato y el delarruato, en el último medio siglo, como los recientes peores ejemplos.

Caben destacar el patriótico accionar de Julio Argentino Roca, que en su segundo período presidencial, evitó la guerra contra Chile, que hubiera dejado lamentables odios insalvables a ambos lados de la cordillera; el señero accionar del Canciller Carlos Saavedra Lamas como factor fundamental para dar fin a la absurda guerra fratricida entre Bolivia y Paraguay (Guerra Del Chaco); la neutralidad argentina en las dos Guerras Mundiales, pese a las presiones muy fuertes de los anglosajones y sus aliados, para que aportemos nuestra “debida” cuota de carne de cañón, en dos enormes conflictos de los que no éramos parte involucrada. Claro que al final de la Segunda Guerra Mundial, bajo fuertes presiones de los aliados ya a punto de ganar, Argentina como mera formalidad diplomática declaró la guerra al Eje, e incluso se llegaron a aprontar tropas (mi propio padre fue uno de los convocados, seguramente por sus conocimientos en telegrafía, y por egresar del Servicio Militar como Dragoneante).

Sucesivos conflictos desde los años ’50 (Corea, el polvorín de Medio Oriente, Vietnam, y otros) fueron períodos en los que mantuvimos la neutralidad, e incluso fuimos factores impulsores de la paz.

No fue detalle menor que, en la década peronista, como formalización doctrinal de la necesaria neutralidad, se creara e impulsara la Doctrina de la Tercera Posición, que fuera uno de los pilares del Movimiento de Países No Alineados, que fuera importante en las décadas del ’50 y ’60.

Décadas después, como uno de los fundamentos de su Cuarta Doctrina Política, Alekxandr Dugin, se basó en los valiosos antecedentes de la Tercera Posición. Y fue ese filósofo el principal intelectual cuyas elucubraciones fueron base del accionar que evitó el desguace de Rusia en la era post Unión Soviética; en un complejo proceso que, entre otros cambios profundos, pasó del anti-teísmo dogmático de la URSS, al renacer de la Iglesia Ortodoxa como uno de los pilares del nacionalismo ruso. Tuve el gusto de escuchar a Dugin, en una disertación en Buenos Aires, hace algunos años.

No son temas menores considerar que la población argentina, entre sus múltiples incorporaciones migratorias, recibió a importantes contingentes de sirios y libaneses, que ingresaron con pasaportes turcos; y también mucha población de orígenes judíos, la mayoría proveniente de naciones eslavas; todos ellos positivamente integrados al mosaico de orígenes de nuestra población.

Como dato tal vez poco conocido, al término de la Segunda Guerra Mundial, Argentina recibió fraternalmente a un barco repleto de inmigrantes de orígenes hebreos, que se integraron a nuestra población. Otros países se habrían negado a recibir a esos migrantes, posiblemente por los costos económicos que esa solidaria acción representaba.

Volviendo al eje del tema, la altiva neutralidad de Argentina fue parte del accionar pacifista mundial, para intentar la paz en el conflictivo Medio Oriente.

Pero después, el neoliberal (y por ende apátrida) menemato, pisoteando nuestra neutralidad, nos involucró absurdamente en la agresión contra Iraq, comandada por la OTAN.

Vendrían después las explosiones con dolorosos saldos de víctimas, en la embajada de Israel y en la AMIA, cuyos reales perpetradores tal vez nunca se terminen de definir con contundentes pruebas. Parecería que las “pruebas” que involucrarían a Irán en esos atentados, están “algo flojas de papeles”, y no se termina de entender que rédito real podría haber buscado la nación persa en esos hechos.

Actualmente, el accionar genuflexo del gobierno libertario hacia las potencias de la OTAN y sus aliados; con el presidente que no da muestras de mantener la necesaria mesura y equilibrio de conducta que su alta investidura debería imponer, pretende involucrarnos en la guerra en curso “in crescendo” en Medio Oriente, en la cual no tenemos nada que ver ni nada que ganar -y mucho para perder- con esa impostada agresividad, que más bien parece una actitud de desquiciados totales, de un gobierno que evidencia odio y desprecio hacia el propio pueblo; y un enfermizo accionar destructivo de nuestra patria.

El propio presidente, en una entrevista televisada, expresó con exaltada fruición, que es el topo (infiltrado), que vino a destruir al Estado Argentino. Cabe enfatizar que SIN ESTADO NO HAY NACIÓN, Y SIN NACIÓN NO HAY PATRIA.

Entre tantas aberraciones que libertarios y secuaces perpetran día a día, algo tan grave como esa insólita confesión de las apátridas intenciones destructivas del Ser Nacional, pasó casi desapercibida.

Claramente, de mínima, buscan involucionarnos al perimido e inviable país – colonia, de estructura semi feudal, que éramos a fines del siglo XIX; pero de máxima, pretenden implosionarnos para hacer desaparecer a la República Argentina. 

Y repitiendo el infame accionar que se pretendió imponer en la crisis terminal de 2001-2002, el establishment antinacional evidencia buscar forzar el canje de deuda por territorio, amenazando especialmente a nuestra querida Patagonia Argentina.

¡Que Dios nos proteja y nos de fuerza y coraje para evitar tan malvados y aberrantes objetivos anti argentinos!

Compartí esta noticia !

La guerra en Medio Oriente impacta en la economía argentina: energía más cara, presión inflacionaria y un posible impulso exportador

Compartí esta noticia !

La escalada militar en Medio Oriente tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán el 28 de febrero volvió a sacudir el tablero energético internacional y abrió un nuevo frente de incertidumbre para la economía argentina. El salto del precio del petróleo —que trepó USD 29,58, un aumento del 40,8%, y ya supera los USD 100 por barril— comienza a trasladarse a los combustibles locales y amenaza con alterar variables sensibles como inflación, salarios y actividad económica.

El fenómeno plantea una tensión clásica para economías emergentes como la argentina: el encarecimiento de la energía puede impulsar ingresos por exportaciones de petróleo y otros commodities, pero al mismo tiempo eleva los costos productivos, presiona sobre los precios internos y complica el equilibrio fiscal. La pregunta que empieza a recorrer despachos oficiales y análisis privados es si este shock externo terminará siendo un nuevo obstáculo para la estabilización económica o una oportunidad para sectores exportadores.

El movimiento ocurre además en un momento de fuerte heterogeneidad en la actividad local, con sectores que muestran señales de recuperación y otros que todavía enfrentan debilidad en el consumo y en los salarios reales.

Energía más cara: el impacto inmediato en precios, logística y subsidios

El aumento del petróleo ya empezó a sentirse en el mercado doméstico. Los combustibles registraron incrementos de entre 6% y 7%, con ajustes iniciales cercanos al 4% por parte de la petrolera estatal.

Ese traslado no queda limitado al sector energético. En Argentina, el 90% del transporte de cargas se realiza por camión, lo que convierte al gasoil en una variable clave para el costo logístico de la economía. Cuando sube el combustible, el impacto se expande rápidamente hacia la industria, el comercio y los alimentos.

La presión también se extiende a otros insumos energéticos. El encarecimiento del jet fuel repercute en el transporte aéreo y empuja el precio de los pasajes, mientras que el aumento del gas licuado de petróleo afecta tanto a hogares como a industrias que utilizan ese insumo en sus procesos productivos.

La cadena industrial tampoco queda al margen. El incremento del precio del gas y de los derivados petroquímicos eleva el costo de plásticos, resinas, fertilizantes y fibras sintéticas, productos que atraviesan múltiples sectores manufactureros, desde alimentos hasta textiles o autopartes.

En paralelo aparece un desafío para la política económica: el impacto fiscal. Un encarecimiento sostenido de la energía vuelve más delicado el esquema de subsidios. Si el Estado absorbe parte del shock para evitar aumentos tarifarios, el gasto público se incrementa; si lo traslada a tarifas, el costo energético recae directamente sobre hogares y empresas.

Un sistema energético todavía en transición

La estructura energética argentina introduce un matiz adicional. El país logró convertirse en exportador neto de energía a partir de la expansión del gasoducto que conecta la producción de Vaca Muerta con el sistema nacional. Sin embargo, esa mejora no eliminó completamente la dependencia de importaciones.

Durante el invierno, el sistema aún requiere compras de gas natural licuado (GNL) para cubrir picos de demanda. Si los precios internacionales se mantienen elevados, esas adquisiciones pueden encarecer la balanza energética y presionar sobre las cuentas públicas.

En otras palabras, el shock externo llega cuando la matriz energética argentina todavía se encuentra en un proceso de transición entre la dependencia histórica de importaciones y el nuevo rol exportador basado en el desarrollo del gas no convencional.

Exportaciones, tipo de cambio y riesgo financiero

El escenario global no ofrece únicamente riesgos. El encarecimiento de la energía y de otros commodities puede mejorar los ingresos de varios complejos exportadores.

Sectores como energía, minería y agro podrían beneficiarse de precios internacionales más altos, lo que incrementaría el ingreso de dólares por exportaciones. En un contexto donde la disponibilidad de divisas sigue siendo un factor crítico para la estabilidad macroeconómica, ese flujo adicional podría aportar un alivio parcial.

Además, un contexto internacional más volátil podría derivar en presiones cambiarias externas. Si se produjera algún ajuste en el tipo de cambio motivado por factores globales, ciertas ramas industriales orientadas a exportaciones ganarían competitividad.

Sin embargo, el escenario internacional también tiene riesgos financieros. La mayor incertidumbre global puede complicar la reducción del riesgo país y estimular movimientos de capital hacia economías consideradas más seguras, lo que tiende a mantener altas las tasas de interés en mercados emergentes.

Inflación, salarios y el impacto sobre el consumo

La variable que más preocupa en el frente doméstico es el traslado del shock energético a la inflación.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional señaló que un aumento sostenido del 10% en el precio del petróleo puede sumar 0,4 puntos porcentuales a la inflación global y restar entre 0,1 y 0,2 puntos al crecimiento económico mundial. En economías con alta sensibilidad a los costos logísticos y energéticos, ese impacto suele amplificarse.

En Argentina, el encarecimiento de la energía puede modificar los precios relativos dentro de la economía, con efectos directos sobre el poder adquisitivo de los hogares.

El contexto salarial no ofrece demasiado margen de absorción. Según datos oficiales, los salarios registrados cayeron más de 2% en términos reales durante 2025. En diciembre de ese año, los ingresos crecieron 2% nominal, mientras que la inflación fue 2,8%, lo que profundizó la pérdida de poder de compra.

La caída es más marcada si se observa el período desde el cambio de gobierno. Entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025, el salario real de los trabajadores registrados perdió 7,1%. Dentro de ese universo, el sector público acumuló una caída del 17,03%, mientras que el sector privado registró una baja del 1,55%.

Si el shock energético se traduce en mayor inflación, el salario real podría enfrentar una nueva presión en el corto plazo, con efectos directos sobre el consumo interno.

Un nuevo factor externo en una economía todavía frágil

El conflicto en Medio Oriente vuelve a exponer un rasgo estructural de la economía argentina: su vulnerabilidad frente a shocks externos, especialmente cuando provienen del mercado energético.

El desafío para la política económica será administrar una ecuación compleja. Por un lado, aprovechar el impulso que pueden ofrecer los precios internacionales más altos para las exportaciones. Por otro, evitar que el aumento de los costos energéticos termine erosionando la recuperación del consumo y del salario real.

En ese equilibrio se juega una parte importante de la dinámica económica de los próximos meses. El impacto final dependerá de variables que todavía están abiertas: la duración del conflicto internacional, la evolución de los precios de la energía y la capacidad del Gobierno para absorber —o trasladar— ese shock externo dentro de la economía local.

Compartí esta noticia !

Energía de Misiones comunicó sus canales activos para hacer reclamos y pago de facturas

Compartí esta noticia !

Energía de Misiones avanza en su plan de digitalización que apunta a que todos los usuarios estén integrados a sus plataformas virtuales este año. El proceso busca modernizar la gestión, sumar comodidad y reducir el impacto ambiental mediante la eliminación progresiva del uso de papel.
En este contexto, es importante registrar los canales activos para comunicarse con la empresa sin salir de casa y desde el celular o la computadora, y a la vez evitar intentos de estafas.
Canales activos:
App Móvil: “Energía de Misiones” (disponible en PlayStore y AppStore).
Sitio Web: www.energiademisiones.com.ar – Permite el registro para gestionar trámites, ver saldos y realizar pagos.
Asistente Virtual (WhatsApp): 3764-242514 / 3764-888295 con atención 24 hs, para reclamos técnicos con número de reclamo para seguimiento, descarga de facturas y consultas.
Call Center: 0800 888 3672

Factura Digital: Envío de factura por correo electrónico al registrarse en la web
Hasta el momento, más de 200 mil titulares de conexiones completaron el registro online y comenzaron a recibir sus facturas digitales por correo electrónico. En lo que resta del año, la empresa busca que quienes aún no realizaron este sencillo trámite se adhieran a los canales digitales y comiencen a gestionar su servicio desde la web o la aplicación móvil.
Para registrarse, solo se necesita contar con un correo electrónico. El alta puede realizarse desde cualquier celular o computadora, ingresando a www.energiademisiones.com.ar o descargando la aplicación “Energía de Misiones”.
Una vez registrado, el usuario pasa a recibir su factura por correo electrónico y puede abonarla directamente online, sin necesidad de imprimir ni trasladarse. Además, el sistema digital permite realizar desde casa trámites como altas y bajas del servicio, cambios de titularidad, reclamos técnicos o comerciales, adhesión al débito automático y consultas sobre consumos o facturación.
El salto digital no solo mejora la experiencia de los usuarios: también implica un ahorro significativo de papel, tiempo y recursos logísticos, y contribuye a una gestión más eficiente y sustentable. Con esta iniciativa, Misiones se suma a las provincias que avanzan hacia un modelo energético más moderno y responsable con el ambiente.

Compartí esta noticia !

El Gobierno reordena el Ministerio de Economía y concentra funciones estratégicas en producción, energía y análisis económico

Compartí esta noticia !

El presidente Javier Milei dispuso una nueva reestructuración del Ministerio de Economía mediante el Decreto 146/2026, firmado el 11 de marzo de 2026 y publicado en el Boletín Oficial. La norma modifica el organigrama aprobado originalmente por el Decreto 50/2019 y redefine la arquitectura interna de la cartera que concentra buena parte del poder económico del Gobierno.

El movimiento no es menor: elimina varias subsecretarías, crea nuevas áreas técnicas y reorganiza las competencias dentro de secretarías estratégicas como Política Económica, Energía, Industria y Comercio y Obras Públicas.

La decisión llega en un momento en el que el Ejecutivo busca consolidar la conducción económica desde una estructura más compacta y con mayor capacidad de coordinación sectorial. La pregunta que sobrevuela la reforma es política: ¿se trata de una simplificación administrativa o de un intento por reforzar el control estratégico del Ministerio de Economía sobre áreas productivas y regulatorias clave?

Un nuevo mapa del Ministerio de Economía

El decreto sustituye completamente el apartado correspondiente al Ministerio de Economía dentro del organigrama de la Administración Pública Nacional. La cartera mantiene su estructura de secretarías pero introduce modificaciones relevantes en sus dependencias internas.

Entre los cambios más visibles aparece la creación de la Subsecretaría de Análisis y Modelación Económica, dentro de la Secretaría de Política Económica, que pasa a concentrar la elaboración de diagnósticos y herramientas analíticas para el diseño de políticas macroeconómicas.

Al mismo tiempo, el decreto elimina los objetivos de dos áreas tradicionales del análisis económico estatal: Subsecretaría de Programación Macroeconómica y Subsecretaría de Programación Microeconómica

La supresión de ambas funciones y su reemplazo por una nueva unidad analítica sugiere un intento de reconfigurar el esquema técnico de producción de información económica dentro del Gobierno.

La estructura central del ministerio queda organizada alrededor de varios polos de decisión:

  • Secretaría de Política Económica
  • Secretaría de Hacienda
  • Secretaría de Finanzas
  • Secretaría de Energía
  • Secretaría de Minería
  • Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa
  • Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca
  • Secretaría de Obras Públicas
  • Secretaría de Transporte
  • Secretaría de Asuntos Nucleares

En paralelo, se mantienen áreas de coordinación política como la Unidad Gabinete de Asesores y la Secretaría Legal y Administrativa.

Producción y pymes: concentración de áreas y redefinición de competencias

Otro de los movimientos institucionales más relevantes aparece en el área productiva. El decreto elimina la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa, Emprendedores y Economía del Conocimiento y la Secretaría de Industria y Comercio, junto con varias subsecretarías dependientes.

En su lugar, el Gobierno consolida una nueva estructura bajo la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa, que pasa a concentrar: la política industrial, el desarrollo de pymes, el comercio exterior, y la defensa del consumidor

Dentro de esta reorganización se crean nuevas dependencias como la Subsecretaría de Industria y Economía del Conocimiento y se redefinen los objetivos de la Subsecretaría de la Pequeña y Mediana Empresa.

La Secretaría de Coordinación de Producción, por su parte, recibe un rol más explícito: deberá articular la planificación y el seguimiento de planes estratégicos de Industria y Agricultura, lo que sugiere una mayor integración entre política productiva y sector agropecuario.

Energía: simplificación de la estructura regulatoria

El área energética también sufre un rediseño. El decreto elimina los objetivos de tres subsecretarías existentes: Subsecretaría de Combustibles Líquidos, Subsecretaría de Combustibles Gaseosos, y Subsecretaría de Transición y Planeamiento Energético

En su reemplazo, la estructura se reorganiza en torno a tres ejes: Subsecretaría de Energía Eléctrica, Subsecretaría de Hidrocarburos, y Subsecretaría de Eficiencia e Información Energética

La lógica detrás del cambio parece apuntar a un esquema más concentrado de regulación energética, con foco en hidrocarburos, electricidad y gestión de información sectorial.

Infraestructura y barrios populares: una función que cambia de ubicación

El decreto también reubica funciones vinculadas a políticas urbanas. Las tareas relacionadas con la integración socio-urbana pasan a la órbita de la Subsecretaría de Obras y Servicios, dependiente de la Secretaría de Obras Públicas.

Entre los nuevos objetivos asignados aparecen: diseño de políticas de integración urbana, transformación de barrios populares, desarrollo territorial, y gestión del Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP)

El movimiento institucional es relevante porque incorpora formalmente estas políticas dentro de la estructura operativa de Obras Públicas, vinculándolas directamente con programas de infraestructura y desarrollo urbano.

Defensa del consumidor y competencia

La reorganización también redefine funciones regulatorias. La Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial amplía formalmente su marco de intervención.

Entre otras funciones, deberá asistir a la secretaría correspondiente en la aplicación de normas como: Ley de Defensa del Consumidor, Ley de Tarjetas de Crédito, Ley de Lealtad Comercial, Sistema Métrico Legal Argentino, y Sistema de Identificación de Talles

Además, el área tendrá un rol explícito en el control tutelar de la Autoridad Nacional de la Competencia, lo que refuerza su peso dentro del esquema regulatorio del ministerio.

Reacomodamiento administrativo y transición interna

El decreto establece que la reestructuración entra en vigencia el mismo día de su dictado, aunque aclara que las aperturas estructurales de niveles inferiores a subsecretaría continuarán funcionando de forma transitoria.

Esto implica que: las áreas existentes seguirán operando, el personal mantendrá sus cargos y funciones, y la reorganización completa se implementará progresivamente

El gasto derivado de la medida será cubierto con los créditos presupuestarios ya asignados al Ministerio de Economía, lo que indica que el rediseño no prevé ampliaciones presupuestarias inmediatas.

Un movimiento técnico con lectura política

Las reformas administrativas suelen aparecer en el Boletín Oficial como ajustes técnicos, pero en la práctica definen cómo circula el poder dentro del Estado.

La reorganización del Ministerio de Economía apunta a tres movimientos simultáneos: Centralizar el análisis económico en una nueva unidad técnica. Concentrar la política productiva bajo una estructura más integrada. Y simplificar la regulación energética eliminando áreas intermedias.

    En términos políticos, el rediseño sugiere un intento de alinear la estructura administrativa con las prioridades estratégicas del Gobierno, especialmente en sectores productivos, energéticos y de infraestructura.

    Lo que habrá que observar

    La verdadera dimensión del cambio no se medirá en el organigrama sino en la dinámica del poder dentro del ministerio.

    En las próximas semanas será clave observar: cómo se implementa la transición entre subsecretarías eliminadas y nuevas áreas, qué rol adquiere la Subsecretaría de Análisis y Modelación Económica en el diseño de políticas, cómo se reorganizan las políticas para pymes, industria y economía del conocimiento, y qué capacidad de coordinación real tendrá la Secretaría de Coordinación de Producción

    Las reformas administrativas rara vez generan titulares inmediatos. Pero en la política económica argentina, la forma del organigrama suele anticipar la forma de las decisiones. Y este rediseño deja claro que el Gobierno está dispuesto a seguir ajustando la maquinaria estatal para ordenar su centro de gravedad económico.

    Compartí esta noticia !

    ‘¿IA para quién?’: los centros de datos en Brasil preocupan por el consumo de agua y energía

    Compartí esta noticia !

    Leonardo Coelho, Dialogue Earth. La capacidad de los centros de datos de Brasil podría triplicarse para 2030. Esta expansión está impulsada por las empresas de China y Estados Unidos que están llegando en masa al país, pero las implicaciones para el consumo local de agua y energía preocupan a los expertos.

    El país ya es el centro neurálgico de los centros de datos de América Latina, con una capacidad instalada de alrededor de 800 megavatios (MW). Brasil cuenta con 198 instalaciones según el Data Center Map, que recopila información sobre los centros de datos en funcionamiento y previstos en todo el mundo.

    Los centros de datos no son un fenómeno nuevo, pero la explosión de los chatbots de IA, que consumen mucha energía, ha provocado un enorme aumento de la demanda. Estados Unidos es, con diferencia, el país con mayor número de centros de datos, seguido de Alemania, Reino Unido y China.

    En diciembre, la empresa china ByteDance, responsable de la plataforma TikTok, anunció una inversión de 38 mil millones de dólares para un centro de datos en Porto do Pecém, en el estado costero de Ceará, en el noreste brasileño. Otras empresas chinas interesadas en Brasil son Huawei y Alibaba.

    Mientras tanto, un consorcio estadounidense formado por la gestora de activos BlackRock, Microsoft y xAI, de Elon Musk, ha gastado recientemente 40 mil millones de dólares en la compra de Aligned Data Centers, que gestiona instalaciones en el país y es la empresa matriz de la brasileña Odata. El gobierno brasileño ha fomentado estas inversiones mediante exenciones fiscales.

    Líderes indígenas y expertos en medioambiente y energía temen las repercusiones en la disponibilidad local de agua y electricidad. Roberto Anacé, líder indígena de la región donde TikTok tiene previsto construir un centro, ha declarado a Dialogue Earth que teme una posible escasez.

    La fiebre por los centros de datos es el resultado de los esfuerzos conjuntos del gobierno brasileño en Estados Unidos y China. En 2025, el ministro de Finanzas de Brasil, Fernando Haddad, comunicó a los inversores tecnológicos de Estados Unidos su deseo de impulsar una economía “simultáneamente digital y verde”, aprovechando los incentivos fiscales y el suministro de energías renovables. Ese mismo año, el ministro de Comunicaciones, Frederico de Siqueira Filho, visitó a inversores en Beijing y otras ciudades chinas.

    El gobierno lanzó una Política Nacional de Centros de Datos en septiembre de 2025 que incluía una política fiscal denominada Redata. Al ofrecer exenciones fiscales vinculadas a compromisos con normas medioambientales, Redata se diseñó para promover un desarrollo más sostenible de los centros de datos.

    “La industria y el gobierno están tomando medidas para atraer más inversiones al país, especialmente grandes centros de datos […] centrados en la inteligencia artificial”, explica Luis Tossi, vicepresidente de la Asociación Brasileña de Centros de Datos (ABDC), a Dialogue Earth.

    Sin embargo, a finales de febrero de 2026, el impulso de los centros de datos en Brasil se estancó. Redata se introdujo como un decreto ejecutivo temporal para acelerar la inversión, pero requería la aprobación del Congreso para convertirse en ley. Las tensiones políticas hicieron que la votación no sucediera a tiempo y la política fiscal de Redata expiró.

    Los grupos de presión con estrechos vínculos con el Congreso declararon al diario brasileño Valor Econômico que uno de los obstáculos fue el intento de incluir el gas natural entre las fuentes de energía que darían derecho a desgravaciones fiscales a los proyectos. La propuesta original daba prioridad a las energías renovables, y el impulso para ampliarla provocó desacuerdos. Según Valor Econômico, esto ya está teniendo repercusiones en los planes de los grandes centros de datos de las principales empresas.

    “El gobierno no va a abandonar este proyecto”, afirma Júlia Catão Dias, del Instituto de Defensa del Consumidor (Idec) de Brasil. “El problema ahora es una disputa entre el sector del gas y el gobierno, ya que la industria quiere ser incluida en la política. Por eso el proyecto de ley está estancado y no hay fecha para su aprobación”.

    Soberanía digital versus seguridad hídrica

    Haddad afirma que sigue trabajando intensamente con los legisladores para que Redata sea aprobada en el Congreso y ha declarado a periodistas que hay una cola de empresas que quieren invertir en Brasil: “He hablado con varios senadores y les he explicado lo delicado que es este tema. Los que están comprometidos con el desarrollo y la soberanía nacionales están totalmente preparados para afrontar este reto”.

    Según él, solo el 40% de los datos brasileños se procesan dentro del país. El resto se gestiona en el extranjero, fuera del alcance de la legislación brasileña. Por lo tanto, para el gobierno, la expansión de los centros de datos reforzaría la “soberanía digital” del país.

    Igor Marchesini, asesor especial del Ministerio de Finanzas y artífice de la política de centros de datos, afirma que la expansión brasileña reduciría las emisiones globales del sector gracias al predominio de las fuentes renovables en la matriz eléctrica nacional. “Brasil no necesita quemar carbón para alimentar un centro de datos”, explica a Dialogue Earth.

    Otros no están tan seguros de cómo Brasil hará frente a este aumento. Fabro Steibel, director ejecutivo del Instituto de Tecnología y Sociedad, afirma que la estrategia propuesta por el gobierno para los centros de datos sigue siendo vaga y poco clara. Agrega que la información compartida públicamente sobre el consumo previsto de agua y energía ha sido mínima.

    Alrededor del 80% de los centros de datos de Brasil funcionan con sistemas de refrigeración de circuito cerrado, que reutilizan el agua para enfriar los servidores. Así lo afirma la asociación comercial del sector tecnológico, Brasscom, que señala que esa proporción podría alcanzar el 90% a finales de la década.

    Pero André Fernandes, director del Instituto de Investigación en Derecho y Tecnología de Recife, señala que las necesidades iniciales de agua siguen siendo muy elevadas: “Esa agua tiene que venir de algún sitio. No es casualidad que estos proyectos suelan ubicarse cerca de cursos de agua”.

    TikTok y la empresa brasileña Casa dos Ventos informaron a Dialogue Earth que los edificios del centro de datos contarán con un sistema de refrigeración con una capacidad equivalente a dos piscinas olímpicas, es decir, unos 5 millones de litros de agua. Estiman un consumo diario de agua de entre 20 mil y 30 mil litros (equivalente al consumo de 46 a 72 hogares), de los cuales alrededor del 10% se destina a la refrigeración.

    El modelo de circuito cerrado plantea otras preocupaciones. José Renato Laranjeira, fundador del Laboratorio Brasileño de Políticas Públicas e Internet, afirma que, aunque un sistema de circuito cerrado reduce el consumo de agua, requiere más electricidad para funcionar que otras alternativas debido a su dependencia de potentes refrigeradores: “Esta opción conlleva un aumento de la demanda energética”.

    Conflictos locales

    Los expertos entrevistados por Dialogue Earth afirman que la fiebre por los centros de datos se está produciendo casi sin consultas públicas.

    Dias, del Idec, junto con otros expertos consultados por Dialogue Earth, cuestionan las razones por las que el gobierno impulsa la atracción de estas instalaciones, sobre todo sin incorporar salvaguardias ambientales eficaces ni protecciones para el interés público. “¿Inteligencia artificial para qué? ¿Para quién? ¿En qué condiciones? ¿Realmente la necesitamos? Porque eso determinaría qué tipo de centro de datos queremos”, afirma Dias.

    Cuando el centro de datos esté funcionando al 100% de su capacidad, habrá escasez de energía
    Roberto Anacé, líder indígena de Ceará
    Fernandes afirma que el proyecto de ley Redata solo menciona el uso de fuentes de energía renovables de forma genérica y no aborda los impactos socioambientales de estos proyectos: “No menciona los residuos electrónicos, ni aborda los impactos en los barrios y los territorios cercanos, ni el consumo y la eliminación de agua”.

    También hay preocupaciones a nivel local. Anacé y otros líderes de Ceará están tratando de bloquear la instalación del centro de datos de TikTok, por temor a disputas sobre el agua y la electricidad en sus comunidades. “Dicen que hay un excedente de energía. Por ahora lo hay, pero cuando el centro de datos esté funcionando al 100% de su capacidad, habrá escasez”, afirma Anacé.

    Las empresas afirman a Dialogue Earth que la energía del proyecto procederá de fuentes renovables específicas, como nuevos parques eólicos, que aún se encuentran en fase de planificación. Por lo tanto, afirman, no competiría con las necesidades eléctricas locales.

    Un análisis de documentos internos al que ha tenido acceso el medio de comunicación Intercept Brasil indica que el consumo energético diario del proyecto de TikTok es equivalente al de 2,2 millones de brasileños. São Gonçalo do Amarante, donde se encuentra Porto do Pecém, tiene una población de solo 54 mil habitantes.

    En agosto de 2025, manifestantes ocuparon la agencia ambiental estatal y presentaron una demanda ante la Fiscalía General de la República (MPF), que luego señaló deficiencias en el proceso de concesión de licencias.

    Según las empresas, “la concesión de la licencia ambiental del centro de datos se ha llevado a cabo en estricto cumplimiento de la legislación vigente”. Todavía están analizando el informe de la MPF.

    Anacé afirma que su pueblo no rechaza las iniciativas de desarrollo local, pero es esencial que los proyectos de esta envergadura incluyan consultas de base con las comunidades afectadas: “Ni un anacardo ni un mango dan fruto si no tienen raíces”.

    Compartí esta noticia !

    Categorías

    Solverwp- WordPress Theme and Plugin