energía

“Súper RIGI”: Milei anunció un proyecto para dar más beneficios a los grandes inversores

Compartí esta noticia !

Tras su gira por Estados Unidos, el presidente Javier Milei anunció el envío de un proyecto de ley para establecer un “Súper RIGI”, un esquema de beneficios profundizados para inversiones de escala que apunta a sectores económicos hasta ahora inexistentes en el país. Para Misiones, este anuncio representa una encrucijada estratégica: mientras se abren puertas a flujos de capital masivos, se acentúa la brecha de incentivos con las PyMEs y los sectores tradicionales de la tierra colorada.

El anuncio presidencial, calificado por el propio mandatario como una “mega bomba” informativa, busca superar las prestaciones del actual Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). El objetivo es atraer capitales para áreas productivas dinámicas que multipliquen el empleo, basándose en la desregulación y la apertura de mercados. Esta nueva iniciativa surge tras el compromiso de Chevron de desembolsar u$s 10.000 millones bajo el paraguas del régimen vigente, lo que confirma la tracción de los incentivos fiscales y cambiarios en el sector energético.

El mapa del RIGI actual: Energía y Minería como polos de succión

Hasta la fecha, el RIGI ha logrado canalizar iniciativas por un total de u$s 94.965 millones. Los proyectos ya aprobados suman u$s 27.210 millones, concentrándose mayoritariamente en la Patagonia y la región de Cuyo:

  • Vaca Muerta Sur (VMOS): Inversión de u$s 2.900 millones liderada por YPF para duplicar exportaciones de petróleo.
  • Minería (Litio y Cobre): Proyectos como Río Tinto en Salta (u$s 2.744 millones) y McEwen Copper en San Juan (u$s 2.672 millones).
  • Infraestructura: La Terminal Multipropósito Timbúes en Santa Fe, con u$s 277 millones, orientada a agrograneles y líquidos.

El anuncio de Milei

El presidente Javier Milei anunció el envío al Congreso de un nuevo proyecto para profundizar el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI)“Estaremos mandando al Congreso una ley sobre SÚPER RIGIel cual tiene mayores ventajas que el RIGI original y que aplicará para sectores que nunca han existido en Argentina“, escribió el mandatario en su cuenta de X.

Según Milei, “servirá para crear nuevas empresas que satisfagan las necesidades productivas de los nuevos sectores dinámicos de la economía al tiempo que multiplicará la cantidad de empleos”

El anuncio del mandatario se dio en medio de su regreso por su gira en Estados Unidos, donde participó de la 29.ª Conferencia Anual del Instituto Milken.

Allí se encargó de defender el rumbo de su gestión, sostuvo que la Argentina atraviesa un proceso de transformación basado en la desregulación económica, la reducción del Estado y la apertura de mercados, y revalidó el alineamiento que tiene Argentina con los Estados Unidos. 

“No estamos copiando un modelo extranjero, estamos volviendo a nuestras raíces liberales. El corazón de nuestro programa es simple: devolverle la libertad a los argentinos de dirigir sus propias vidas. Y esa libertad es a donde apuntamos todos los cañones de nuestro gobierno”, indicó durante su exposición en la ciudad de Los Ángeles.

Los beneficios del RIGI actual

La actual versión del RIGI contempla más de 30 proyectos con proyecciones de más de US$100.000 millones en inversiones. Al tiempo, son 14 los aprobados por el Comité Evaluador, por un total de US$28.000 millones.

En ese sentido, el último anunciado fue el de la empresa petrolera Chevron, por una cifra superior a los US$10.000 millones.

“(Chevron) nos garantizó que estarán enviando un nuevo proyecto RIGI en los próximos días por más de 10.000 millones de dólares”, señaló el ministro de Economía, Luis Caputo. Estuvo acompañado por el canciller Pablo Quirno y el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford.

Contexto Regional: ¿Dónde queda Misiones en la carrera por el capital?

A diferencia de los polos energéticos y mineros que hoy absorben el 71% del stock de IED (Inversión Extranjera Directa), la estructura productiva de Misiones se sostiene en sectores con ciclos de inversión atomizados y de menor escala nominal, pero de alto impacto social.

La llegada de un “Súper RIGI” profundiza las asimetrías fronterizas. Mientras que en Brasil y Paraguay existen regímenes de incentivos para parques industriales y zonas francas que captan inversión media, el modelo argentino parece virar hacia una híper-concentración en grandes proyectos. Para el bolsillo del misionero, el riesgo reside en una economía de “dos velocidades”: una macroeconomía de enclaves exportadores (energía/minería) y una microeconomía regional que debe lidiar con la presión impositiva estándar y la volatilidad del consumo.

Impactos proyectados y tensiones de competitividad

El régimen actual ya ofrece una reducción de Ganancias del 35% al 25% y exenciones en derechos de exportación. Un esquema “Súper” elevaría la vara de beneficios, lo que genera interrogantes en el sector productivo local:

Sector Madera y Yerba: Estas industrias, que requieren modernización tecnológica constante, quedan fuera de los umbrales mínimos del RIGI. La falta de un régimen “espejo” para inversiones medias podría desincentivar la reinversión de utilidades en la foresto-industria.

Empleo vs. Escala: Aunque el RIGI promete miles de empleos (como los 9.700 en Timbúes o los 7.391 en Los Azules), estos se localizan lejos del NEA. Misiones debe competir por el talento frente a salarios petroleros o mineros altamente subsidiados por el esquema fiscal.

Infraestructura: Mientras se anuncian oleoductos para exportar u$s 16.600 millones anuales, la logística del NEA sigue pendiente de la hidrovía y el ferrocarril para reducir costos de flete.

Lo que hay que seguir de cerca

La clave para Misiones será la definición de los “sectores que nunca han existido” que integrarán el Súper RIGI. Si el Gobierno nacional incluye dentro de estos conceptos a la bioeconomía avanzada o la economía del conocimiento de alta escala, la provincia podría encontrar una rendija para insertar su Polo TIC o proyectos de carbono. Sin embargo, la brecha de incentivos entre el gran capital y la PyME misionera seguirá siendo el principal factor de fricción en la coparticipación indirecta de beneficios que el modelo de Milei propone para el interior.

Compartí esta noticia !

El trigo sube a máximos de 21 meses y reconfigura el mercado global

Compartí esta noticia !

El precio internacional del trigo alcanzó esta semana su nivel más alto en 21 meses al tocar los US$ 246 por tonelada en Chicago, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, suba de costos energéticos y deterioro en las condiciones productivas de los principales países exportadores. El movimiento representa un incremento cercano al 30% respecto de fines de enero y redefine las expectativas del mercado global.

El cambio de tendencia no es menor: el cereal pasó de un escenario de abundancia y stocks elevados a otro con señales de ajuste en la oferta. En ese giro, el conflicto en Medio Oriente —con el Estrecho de Ormuz operativamente bloqueado y una caída significativa en el tránsito marítimo— aparece como un factor central que impacta sobre el precio de la energía y, en consecuencia, sobre los costos agrícolas.

Tensiones geopolíticas y malas condiciones del cultivo en exportadores clave cambiaron drásticamente la realidad del mercado trigo. La relación urea/trigo es la más alta desde por lo menos una década. Brasil busca intensificar el uso de maíz para etanol.

El Estrecho de Ormuz sigue cerrado

Se cumplieron ya dos meses desde la explosión de las hostilidades en Medio Oriente y hace veinte días que se iniciaron las negociaciones para intentar alcanzar un acuerdo de paz. Esta última ventana de tiempo no estuvo exenta de incidentes, con idas y vueltas de parte de los dos bandos, ataques continuados y con Estados Unidos “bloqueando” el Estrecho de Ormuz para cualquier buque que quiera entrar o salir de Irán. Lejos de acercarse a una normalización del flujo comercial, en términos prácticos, el Estrecho sigue “intransitable”. Durante los últimos sesenta días, solo 356 buques entraron o salieron de Ormuz, casi la mitad del tránsito habitual en una semana.

Ya el mercado ha tenido tiempo para descontar un contexto macroeconómico global más complejo, con precios de la energía subiendo (el Brent se negocia por encima de los US$ 107/bbl), con menor producción agrícola global por la caída en los márgenes fruto del aumento en la estructura de costes productiva y, consecuentemente, cotizaciones más altas para commodities agro. 

Bajo el escenario actual, el cambio en el panorama del mercado de trigo dio un giro de 180°. Luego del maíz, es el cultivo más intensivo en uso de fertilizantes nitrogenados en el mundo, encareciendo especialmente la siembra del cereal. En Australia la siembra ya comenzó y existe un generalizado consenso de que el área total tendrá importantes ajustes este año, algunas estimaciones conservadoras hablan de un 4% menos de superficie y otras de un recorte de hasta el 12%. En nuestro país la situación es similar a muy poco de comenzar las labores para el cereal (ver debajo).

En Estados Unidos la sequía viene acechando hace varias semanas al trigo de invierno y actualmente solo el 19% de la superficie implantada no sufre la falta de humedad, con el 35% del trigo en condiciones malas o muy malas, 15 p.p. más que el año pasado a esta altura. Todo esto, teniendo en cuenta que la superficie sembrada total para esta campaña norteamericana se estima como la más baja desde que el USDA lleva los registros.

El mercado pasó de evaluar un escenario global “pesado” para el trigo, con suministros récord y stocks holgados, a eventualmente encontrarse con recortes de oferta para nada esperados hace unos meses atrás. A fines de enero se negociaba en Chicago en el orden de los US$ 190/t, mientras que esta misma semana el trigo tocó máximos desde junio del 2024 al alcanzar los US$ 246/t, un 30% más. 

Entre la dinámica internacional y local, el mercado argentino de trigo también cambió drásticamente. La curva de futuros se desplazó entre un 12 y 17% desde fines de enero hasta ahora, con el contrato a julio del 2026 sumando US$ 25/t. Sin embargo, lo más importante es el cambio de dirección de la curva. Hasta la última semana de febrero, el mercado de futuros mostraba el clásico “inverso” entre mitad de campaña y próxima cosecha, aunque con escasa diferencia fruto de los stocks récord que se esperan para esta campaña. Desde la implosión del conflicto y la suba de costos de producción, la curva empezó a cambiar de orientación y ahora el trigo está en “carry” hasta enero del 2027. Es decir, se descuenta un contexto – local y global – más ajustado hacia delante, donde las toneladas que en su momento “sobraban”, planchando la curva de futuros, ahora tienen un alto incentivo a racionarse.

El maíz también tuvo su rally

En Chicago el futuro más operado por maíz concatena varias ruedas consecutivas cerrando al alza y desde principios de mes hasta ahora acumula ganancias de US$ 10/t, llegando a superar los US$ 183/t para alcanzar los niveles máximos de marzo de este año. En el caso del maíz, al aumento de costes productivos hay que sumarle su rol clave como insumo energético, adicionando un factor de demanda más frente a las subas del petróleo. Los contratos de futuros de maíz fueron los más buscados por los fondos especulativos en Chicago desde que comenzó el conflicto, ampliando su cartera en una posición neta de 288.000 contratos, más incluso que en aceite o porotos de soja.

La dinámica internacional se trasladó al mercado interno vía aumento de precios de exportación, que impulsaron la curva de futuros de maíz un 4% desde principios de año y revalorizaron el precio spot. A pesar del aumento en las cotizaciones FOB, el maíz argentino sigue muy competitivo en el mercado internacional, sobre todo mirando hacia la posición de Brasil y los abiertos propuestos para la llegada de la safrinhaEn este contexto, la intensificación del uso de maíz como sustituto energético en Brasil, aumenta la competitividad del maíz argentino en el mercado global.

En Brasil buscan aumentar la tasa de corte de etanol

El viernes pasado, el Ministerio de Minas y Energías de Brasil propuso elevar el corte de bioetanol del 30% al 32% (sujeto a aprobación del CNPE) para mitigar el alza de costos energéticos derivada del conflicto en Medio Oriente.

Durante el 2025 se elaboraron 36 millones de m3 de bioetanol en Brasil, procesando 320,5 Mt de materias primas. A pesar de que la caña de azúcar sigue siendo por lejos el principal insumo, liderando ampliamente la producción (88,6%), seguida por el maíz (6,7%) y la melaza (4%), el maíz ha mostrado un crecimiento espectacular en la última década, consolidándose como una materia prima clave para el futuro del sector.

Durante las últimas nueve campañas el procesamiento de maíz para la producción de bioetanol en Brasil creció a una tasa promedio anual del 44%, multiplicándose por 18 el volumen utilizado en el ciclo 2024/25 respecto al 2016/17. 

Siguiendo a la Unión Nacional de Etanol a base de Maíz (UNEM), existen 27 biorrefinerías que utilizan maíz como insumo operando sobre suelo brasilero, 16 más que están ya autorizadas para comenzar a construirse y 14 proyectadas o ya programadas para la construcción. Según las principales uniones de productores de etanol en Brasil pasar a E32 implica agregar un consumo de 1.000 millones de litros de etanol por año, fácilmente abordables con el actual ritmo de expansión para la producción de etanol de maíz.

Más allá del E32, los biocombustibles son un motor clave de la demanda interna en Brasil. En el primer mes de la campaña 2025/26, el uso de maíz para etanol alcanzó un récord histórico de 2,1 Mt (+20% interanual). Esta tendencia en parte es capturada por las expectativas de oferta y demanda para el nuevo ciclo carioca, con un consumo interno total que se proyecta récord en 94,6 Mt.

Bajo este escenario global y local, la curva de exportación FOB de maíz en Brasil se vino desplazado hacia arriba consistentemente desde que comenzó el 2026, revalorizándose entre un 5% y 7% para los embarques desde julio a agosto. Más allá de estar esperando la segunda mejor safrinha de su historia, el cambio fundamental de la hoja de balance global y el mayor uso de commodities agro como insumos energéticos, viene impulsando los precios de exportación.

Panorama del mercado de fertilizantes

Superando los dos meses desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, que puso en jaque un tercio del comercio mundial de fertilizantes, el mercado del insumo todavía navega aguas turbulentas. Según reporta Ingeniería en Fertilizantes, los precios internacionales de los agroquímicos siguen por encima de lo que está dispuesta a pagar la demanda interna. 

La semana pasada el mercado se vio doblegado por una licitación de insumos nitrogenados por parte de la India, que absorbió buena parte de la oferta mundial, alimentando aún más los precios. Según los informes del sector, los importadores de Argentina y de otros países no convalidaron este aumento de las cotizaciones, resultando en una demanda mundial debilitada y forzando ulteriores recortes a los precios. Sin embargo, todavía es grande la brecha entre los costos de reposición internacional y la disposición a pagar de la importación, quedando momentáneamente en off-side.

Los precios domésticos presentan, sin embargo, cierto desfasaje respecto a los internacionales. Siguiendo a Ingeniería en Fertilizantes, los importadores venden en el mercado interno a precios por debajo del costo de reposición, quedando la demanda a la merced del stock que ya existía en el país antes del conflicto y las importaciones programadas con antelación. Aun así, el fertilizante se presenta caro: la relación urea/trigo pasó en un año de 2,6 a 4,5, según GEA-BCR. Esto es, el insumo se encareció en términos relativos un 75% desde una campaña a otra, siendo el ratio más alto en por lo menos la última década. El ratio es incluso más alto que en 2022, cuando explotó la guerra ruso-ucraniana y la relación tomó valores semejantes a los que vemos hoy.

Frente a este complejo panorama en fertilizantes y con la ventana de siembra de la fina aproximándose, GEA-BCR estima que se sembrarían 300.000 ha menos de trigo para la campaña 2026/27 en la región núcleocifra que representa un recorte interanual de 17%, según marcan las intenciones de los productores. 

Importaciones de fertilizantes en el primer trimestre

La importación de fertilizantes en el primer trimestre, medida en cantidades, mostró una merma respecto a los últimos dos años. Según INDEC, Argentina compró al exterior 338.000 toneladas de fertilizantes, a un precio CIF promedio ponderado de US$ 649/t, también más alto que en el último bienio.

Desagregando la cifra entre tipos de fertilizante: 183.000 toneladas pertenecieron al complejo fosfatado, 150.000 tn del tipo nitrogenado y 5.300 tn del tipo potásico. Se ve un crecimiento en las cantidades importadas en el rubro de fosfatados, siendo la segunda más alta del último lustro. En el caso de los nitrogenados, el volumen está en línea con el promedio del último quinquenio, mientras que en el caso de los potásicos el guarismo fue relativamente magro. 

Las importaciones de fertilizantes del primer trimestre solo representaron, en promedio, el 9% del total anual importado en el último quinquenio, por lo que aún resta importar gran parte del volumen habitual, aunque eso dependerá de los precios y la convalidación de la demanda interna.

Mirando hacia el futuro de la oferta local, Pampa Energía busca adherir al RIGI su proyecto para la construcción de una planta de producción de urea -Fertil Pampa-, con la ambición de ganar un lugar en la producción local. Fertil Pampa produciría hasta 2,1 Mt de urea, aprovechando el potencial del gas de Vaca Muerta. La producción local es actualmente dominada por el gigante Profertil, que tiene la capacidad de producir hasta 1,32 Mt de urea a partir de 2030, por lo que Argentina tiene el potencial de sustituir gran parte de sus importaciones de este fertilizante. En 2025 Argentina importó 2,1 Mt de urea, por lo que existe la posibilidad abastecer de forma autónoma el consumo de urea, e incluso quizás hasta de exportarla.

Compartí esta noticia !

Gobierno autoriza suba del gas y redefine tarifas con nuevos criterios regulatorios desde mayo

Compartí esta noticia !

El Gobierno nacional oficializó un nuevo aumento en las tarifas de gas que comenzará a regir desde el 1 de mayo, en el marco del esquema de actualización mensual del sistema energético. La medida, instrumentada mediante la Resolución 463/2026 del ENARGAS, establece nuevos cuadros tarifarios para el AMBA e introduce cambios estructurales en la formación de precios, en un contexto de emergencia energética vigente desde 2023.

Tarifas en transición y costo real

La decisión se inscribe en una política de recomposición tarifaria impulsada por la Secretaría de Energía y el Ministerio de Economía. El objetivo, según lo informado, es trasladar progresivamente a los usuarios el costo real del servicio, reduciendo el peso de los subsidios generalizados.

El nuevo esquema incorpora tres elementos centrales: el Precio Anual Uniforme (PAU), que define el valor del gas en el punto de ingreso al sistema; la Revisión Quinquenal Tarifaria (RQT) para el período 2025-2030; y el traslado de Diferencias Diarias Acumuladas (DDA), vinculadas a desfasajes previos.

En términos concretos, esto implica una mayor vinculación entre tarifas y costos del sistema energético, con ajustes periódicos.

Nuevos cuadros y segmentación

Los nuevos cuadros tarifarios impactan directamente en los usuarios residenciales. Para quienes no cuentan con subsidios, el cargo fijo mensual en la categoría más baja (R1) se ubica en $3976,22 en la Ciudad de Buenos Aires y en $4591,88 en la provincia. En los segmentos de mayor consumo (R4), los valores alcanzan hasta $94.995,74 en Capital Federal.

El costo del gas por consumo también fue actualizado: se fijó en $281,33 por metro cúbico para la mayoría de los usuarios, con valores más altos en categorías superiores.

El sistema mantiene el esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que limita las bonificaciones a usuarios residenciales considerados vulnerables y únicamente sobre el componente del precio del gas.

Ajuste gradual, pero con efecto acumulativo

Aunque la normativa no establece un porcentaje uniforme, el incremento esperado se ubicaría entre 1% y 3%, en línea con los ajustes recientes. Sin embargo, el impacto final dependerá de variables como el nivel de consumo, el tipo de cambio aplicado al PAU y el acceso a subsidios.

A esto se suma un factor estacional: la llegada del invierno. Aun con subas moderadas, el aumento en el consumo de gas tiende a elevar el monto total de las facturas.

Tarifas, subsidios y sostenibilidad

La política tarifaria se consolida como una de las herramientas centrales del Gobierno para ordenar el frente fiscal. La reducción de subsidios y el traslado de costos a los usuarios buscan sostener el equilibrio de las cuentas públicas.

En este esquema, el Ejecutivo refuerza su alineamiento con una lógica de mercado en los servicios públicos, mientras intenta contener el impacto social a través de subsidios segmentados.

El desafío político radica en sostener ese equilibrio sin erosionar el nivel de consumo ni amplificar tensiones sociales.

Presión sobre hogares y consumo

El aumento de tarifas tiene un efecto directo sobre el ingreso disponible de los hogares. En términos concretos, implica una mayor proporción del gasto destinada a servicios básicos, especialmente en los meses de mayor demanda.

Esto puede traducirse en un ajuste del consumo en otros rubros, con impacto indirecto en la actividad económica.

Compartí esta noticia !

Energía: el tarifazo en el NEA acumula casi un 3000% y empuja la inflación mas alta del país

Compartí esta noticia !

El ajuste se ve en números concretos. En el noreste argentino las tarifas eléctricas escalaron hasta un 2.374% desde noviembre de 2023. En Formosa, los usuarios de ingresos bajos pasaron de pagar $2.976 a $73.625. Los de ingresos medios, de $3.752 a ese mismo valor. Los sectores de mayores ingresos, en cambio, subieron 226%, partiendo de $22.571. 

El NEA no sólo tiene los aumentos más altos del país. También concentra una de las claves del nuevo esquema tarifario. La modificación central no fue sólo la quita de subsidios. Fue el rediseño del bloque de consumo subsidiado, que en estas provincias es determinante por razones climáticas.

Hasta el verano, el Gobierno había reconocido esa particularidad. En zonas “muy cálidas” del NEA, el bloque subsidiado se había elevado a 550 kWh mensuales para cubrir el mayor uso de aire acondicionado y ventiladores . Era un reconocimiento explícito: en el Norte, la electricidad no es un consumo discrecional.

Pero ese esquema duró poco. Con la implementación del nuevo régimen de subsidios, ese bloque se redujo drásticamente. En los meses siguientes, el tope subsidiado cayó a apenas 150 kWh mensuales . Todo consumo por encima de ese nivel pasa a pagarse a tarifa plena.

En el noreste argentino las tarifas eléctricas escalaron hasta un 2.374% desde noviembre de 2023.

Ahí está el punto crítico. El consumo promedio de un hogar en el NEA supera ampliamente ese umbral en meses de calor. Es decir, la mayor parte del consumo queda fuera del subsidio. El esquema no elimina el beneficio pero lo vuelve una asistencia marginal.

El efecto sobre la factura es implacable. El usuario subsidiado deja de estar protegido en la mayor parte de su consumo. Y en provincias donde las temperaturas obligan a consumir más energía, eso se traduce en un salto automático del gasto.

A esto se suma el componente mayorista. El precio de la potencia subió 9.906% y el costo del transporte eléctrico más de 6.800% . Son aumentos que explican por qué, aun con subsidio parcial, la factura final se dispara.

El problema es que el NEA parte de una situación estructural más frágil. Son provincias con menores ingresos promedio y, además, con baja cobertura de gas por red. Por eso, la electricidad no sólo se usa para refrigerar, sino también para cocinar o calefaccionar en algunos casos.

Ahí aparece el segundo impacto. La actualización del precio de la garrafa, oficializada en el Boletín Oficial este lunes, pega sobre los mismos hogares que ya enfrentan tarifas eléctricas más altas. En el Norte, donde el gas natural no llega, la energía se paga dos veces.

El resultado ya se refleja en los indicadores. El NEA lidera la inflación del país con un 4,1%, un 20,6% arriba que el promedio nacional. La suba de la energía se traslada a alimentos, servicios y comercio. Es un efecto cascada que empieza en la factura y termina en la góndola.

En las provincias, el margen de respuesta es limitado. En Formosa, el gobierno sostiene subsidios sobre el Valor Agregado de Distribución para amortiguar el impacto. Pero los componentes principales, generación, potencia y transporte, dependen de Nación.

Compartí esta noticia !

Cae el consumo eléctrico en Misiones y crece el impacto de los nuevos subsidios en las boletas

Compartí esta noticia !

La demanda de energía eléctrica en Misiones comenzó a caer desde octubre de 2025, marcando un quiebre luego de varios años de estabilidad. Así lo señala un informe reciente del Observatorio para el Desarrollo Económico de Misiones (ODEM), que además pone el foco en los primeros efectos del nuevo sistema de subsidios implementado a nivel nacional.

El dato no es menor: mientras en la provincia el consumo baja, a nivel país se observa una leve suba. Para los especialistas, esto tiene una explicación clara: la caída responde más a la pérdida de actividad económica y al menor poder adquisitivo de las familias que a un cambio en las tarifas.

El impacto no fue igual en todos los sectores. La baja es más marcada en la industria y el comercio, aunque también alcanza a los hogares. En ese sentido, el informe destaca un dato llamativo: durante el último verano, con temperaturas normales, el consumo residencial fue el más bajo de los últimos cinco años.

Esto es especialmente relevante en una provincia donde el uso doméstico representa cerca del 79% de toda la energía consumida.

Pero el escenario no se explica solo por la economía. Desde este año comenzó a regir un nuevo esquema de subsidios que cambia las reglas del juego. A diferencia del sistema anterior, ahora hay límites mensuales de consumo subsidiado según la época del año: 550 kWh en verano, 300 kWh en invierno y apenas 150 kWh en los meses intermedios.

El problema, advierte el informe, es que esos topes no siempre coinciden con la realidad climática de Misiones. En marzo, por ejemplo, las temperaturas siguen siendo altas, pero el límite baja drásticamente. El resultado: muchos usuarios terminan pagando más, incluso sin haber consumido más energía.

Aunque el nuevo esquema comenzó en febrero, fue recién en abril -con las facturas de marzo- cuando el impacto se hizo evidente en las boletas. En algunos casos, las subas fueron significativas debido a la reducción del consumo subsidiado.

Además, el sistema elimina categorías intermedias y reduce el alcance de los subsidios, lo que implica que más usuarios quedan expuestos a pagar tarifas plenas por una mayor parte de su consumo.

El informe del ODEM concluye que este doble fenómeno –menos consumo y mayores costos– refleja un escenario económico más ajustado, en el que las familias deben destinar una porción creciente de sus ingresos a cubrir gastos básicos como la energía.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin