energía

La nueva subestación transformadora de 33 Kv permitirá el desarrollo maderero de Panambí

Compartí esta noticia !

Este jueves pusieron en marcha la subestación transformadora de 33 Kv, una obra clave para el desarrollo de la industria maderera de Panambí.

Luego de tres largos años, se puso en marcha este jueves en el municipio de Panambí la Subestación Transformadora de 33 Kv, obra que resolverá de manera definitiva la deficiencia energética en todo el pueblo de Panambí y en los municipios vecinos de Florentino Ameghino y Los Helechos.

La puesta en marcha de la subestación, explicó el intendente local, Rosendo Fuchs, “era una obra muy esperada, sobre todo para los más de 40 aserraderos que no podían desarrollar todo su potencial porque les faltaba energía. Agradecemos al gobierno provincial por atender esta situación y poner en funcionamiento una obra de gran magnitud para nosotros los panambiseños”, destacó el jefe comunal.

La Subestación de Panambí está conectada a la Subestación de Tres Esquinas de la ciudad de Oberá, que depende de la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá (Celo).

Fuchs indicó que en un futuro la Subestación de 33 Kv de Panambí estará conectada de manera directa con la nueva Estación Transformadora de 132 Kv que se construye sobre la ruta 14, dentro del ejido del municipio de Oberá.

La planta de 33 Kv está ubicada en el kilómetro 7 de Panambí. La ceremonia de inauguración contó con la participación de integrantes del equipo municipal, concejales y autoridades de Emsa y de la Celo.

Compartí esta noticia !

Gobierno nacional paralizó obra energética en Corrientes y afecta a 500 trabajadores

Compartí esta noticia !

La Unión Obrera de la Construcción de Corrientes reclamó al Gobierno nacional que gire los fondos adeudados para reactivar un megaemprendimiento energético que sigue paralizado desde diciembre de 2016 en esta provincia, en una situación que afecta al pago de salarios de 500 trabajadores.

La delegación local de la UOCRA, dirigida por Juan Ávalos, sostuvo que se trata de la construcción de la línea eléctrica de 500 Kw, que parte desde la localidad correntina de Ituzaingó, pasando por San Cosme y Paso de la Patria, hasta Puerto Bastiani, Chaco, para dotar al Nordeste argentino de mayor energía proveniente de Yacyretá.

La obra está a cargo de la empresa Intesar, que “comenzó a pagar de manera irregular realizando recortes en las horas de trabajos, atrasándose en los pagos de los jornales y suspendiendo sus actividades desde inicio de este año”, precisó un comunicado de la UOCRA.

“Esta grave paralización de la obra lleva a que los 500 trabajadores estén en una situación realmente preocupante ya que la empresa paga de manera parcial y esporádica los sueldos pendientes, estando estos con la angustia de no saber cuándo inician nuevamente las obras”, agregó el gremio de la construcción.

Ávalos se reunió en Buenos Aires esta semana con el ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren, quien se comprometió a destrabar los fondos adeudados aunque no precisó fechas ni plazos estimados para la reactivación.

“El ministro se comprometió a gestionar una solución para destrabar los posibles motivos, sean administrativos o técnicos, para que la obra se reanude y transmitirles a los obreros la seguridad de continuar con la fuente laboral”, dijo Ávalos.

La obra consiste en torres de alta tensión a lo largo de más de 300 kilómetros, con distintos puestos de trabajadores al costado de la ruta nacional 12 y a orillas del río Paraná, para cruzar los cables a la provincia del Chaco, donde se fortalecerá el abastecimiento de la estación transformadora de Puerto Bastiani.

El emprendimiento comenzó en 2015, durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, con financiamiento de 158 millones de dólares gestionados por el Estado nacional ante la Cooperación Andina de Fomento (CAF), en el marco del plan de desarrollo energético de interconexión NEA-NOA.

Compartí esta noticia !

La energía de Trump: poca y sucia

Compartí esta noticia !

New York Times. Donald Trump tiene dos falsas creencias relacionadas con la energía: una personal y una política. Esta última parece estar enrumbando al mundo por la senda del desastre.

En lo personal, Trump supuestamente menosprecia todo tipo de ejercicio, con excepción del golf. Cree que sudar agota las reservas limitadas de valiosos fluidos corporales —se refiere a la energía con la que nace una persona— y que, por ende, debería evitarse.

Actuar bajo esa creencia durante tantos años podría explicar, o no, la embarazosa escena de la cumbre del G-7 en Taormina, en la cual seis de los líderes de las naciones más desarrolladas del mundo caminaron juntos por la histórica ciudad, mientras Trump iba detrás de ellos en un carrito eléctrico de golf.

Sin embargo, resulta más trascendente su falsa creencia de que eliminar las restricciones ambientales —acabar con la supuesta “guerra contra el carbón”— traerá de vuelta los días en que la industria minera empleaba a cientos de miles de estadounidenses de la clase obrera.
¿Cómo sabemos que esta creencia es falsa? Por una razón: los empleos de la industria del carbón comenzaron a disminuir mucho antes de que el tema del medioambiente se hiciera recurrente, ni qué decir del calentamiento global. De hecho, los empleos de esa industria disminuyeron dos terceras partes entre 1948 y 1970 cuando se fundó la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. Esto ocurrió a pesar del aumento de la producción de carbón, lo cual reflejaba la sustitución de la minería antigua de pico y pala con la de cielo abierto y remoción de la cima de montaña, que requiere menos trabajadores.

Es cierto que en los últimos años la producción de carbón decreció, en parte debido a las normas ambientales. Sin embargo, la producción está a la baja por el progreso de otras tecnologías. Como lo dijo un analista la semana pasada: el carbón “ya no tiene mucho sentido como materia prima”, dada la rápida disminución de los costos de fuentes de energía más natural, como el gas natural, la energía eólica y la solar.

¿Quién fue ese analista? Gary Cohn, director del Consejo Económico Nacional de Estados Unidos, es decir, el principal economista de Trump. No obstante, uno se pregunta si le hizo saber al mandatario esas opiniones que, en términos generales, coinciden con el consenso de los expertos en energía.

Hubo una vez, no hace mucho tiempo, en que todo el mundo consideraba poco práctica la defensa de las energías limpias, ya que se veía como una cuestión contracultural. Los hippies en las comunas podían hablar de amor, paz y energía solar; la gente práctica sabía que la prosperidad tenía que ver con desenterrar cosas y quemarlas. Sin embargo, en la actualidad, los que se toman en serio las políticas energéticas visualizan un futuro que pertenece a las energías renovables y, definitivamente, no es una prioridad seguir quemando montones de carbón y mucho menos emplear a una gran cantidad de personas para extraerlo de la tierra.

Claro que eso no es lo que los electores de un país que solía extraer carbón quieren escuchar. Llenos de entusiasmo, respaldaron a Trump, quien prometió volver a generar empleos aunque su verdadera agenda castigará a esos electores con recortes brutales a los programas de los que dependían. Y a Trump le importa mucho más la adulación política que la asesoría seria sobre políticas.

Lo anterior me lleva de vuelta al viaje de Trump por Europa, que no fue excepcional por lo que hizo, sino por lo que no hizo.

Primero, en Bruselas, se negó a respaldar el Artículo 5 de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), por el que las partes convienen en que un ataque armado contra uno o varios de los países miembro de la OTAN será un ataque contra todos. En efecto, repudió la plataforma central de la alianza más importante de Estados Unidos. ¿Por qué? Era casi como si hubiera estado más interesado en tranquilizar a Vladimir Putin que en defender la democracia.

Después, en Taormina, fue el único líder que se negó a avalar el Acuerdo de París, un convenio mundial para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero que podría ser nuestra última oportunidad para evitar el catastrófico cambio climático. ¿Por qué?

En este momento, los argumentos de que tratar de limitar las emisiones causaría un grave daño económico han perdido toda credibilidad: el mismo avance en la energía alternativa que margina al carbón podría hacer la transición a una economía de bajas emisiones con costos mucho menos elevados de lo que cualquiera se hubiera imaginado hace varios años.

Es cierto, dicha transición aceleraría el declive del carbón y ese es un motivo para proveer asistencia y nuevos tipos de empleos a los trabajadores de esa industria.

Sin embargo, Trump no está ofreciendo a los países productores de carbón ninguna ayuda verdadera, solo la fantasía de que podríamos dar marcha atrás al reloj. Esta fantasía no durará mucho: en un par de años será obvio, sin importar lo que haga, que los empleos de la industria del carbón no regresarán. Pero ni siquiera esa fantasía durará mucho si acepta el Acuerdo de París.

Así que sugiero que el líder más poderoso del mundo podría poner en riesgo todo el futuro del planeta solo para poder seguir diciendo mentiras que le convienen políticamente. Sí. Si esto les parece poco probable, tal vez no han leído las noticias en los últimos meses.

Tal vez Trump no acabe con el Acuerdo de París o tal vez se vaya antes de que el daño sea irreversible. No obstante, hay una posibilidad real de que la semana pasada haya sido un momento crucial en la historia de la humanidad, el momento en el que un líder irresponsable envió al mundo entero al infierno mientras andaba en un carrito de golf.

Compartí esta noticia !

La venta de combustibles cayó 1,5% promedio en el primer trimestre

Compartí esta noticia !

Significó una merma 639,7 millones de pesos de facturación, en particular por la fuerte retracción en la demanda del gasoil común, informó la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos .

 La comercialización de combustibles en estaciones de servicios cayó en el primer trimestre del año un 1,5% respecto a igual período de 2016, lo que significó una merma 639,7 millones de pesos de facturación, en particular por la fuerte retracción en la demanda del gasoil común, informó hoy la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (Cecha).

La mayor incidencia negativa provino de la caída de la venta en volumen del gasoil común o grado 2, con una merma de 12,21% interanual, y en menor escala de la nafta súper grado 2, con un retroceso de 0,93 %; mientras que los productos premium marcaron incrementos en diésel de 8,97 %; y en nafta, del 7,64 %.

En volúmenes, las ventas de gasoil pasaron de 1.367.150.000 litros en el primer trimestre de 2016 a 1.218.370.000 en el mismo período del corriente año; en tanto que en la nafta súper la caída fue desde 1.496.487.000 a 1.482.629.000 litros entre los mismos períodos.

La alza de venta en volumen en el gasoil premium trepó desde 521.982.000 de litros en el primer trimestre de 2016 a 573.409.000 en el período enero-marzo de 2017; mientras que el mejor desempeño en el expendio de naftas premium permitió pasar 627.499.000 de litros a 679.395.000 en similar período.

La entidad empresaria resaltó, al explicar el impacto de cada producto en la caída total, que los volúmenes consumidos por los productos comunes son mucho mayores que los premium, por lo que en el resultado final impactan mucho más que estos últimos.

En el análisis de la diferencia de litros vendidos entre en el primer trimestre de 2017 y 2016 la caída de la facturación sería, a precios actuales, de unos 639,7 millones de pesos en los tres meses.

De esta manera, el comportamiento en precios del primer tramo del año refleja caídas de 2.431 millones de pesos para el gasoil común, y 255 millones de pesos para la nafta súper; mientras que los rubros que se manejaron al alza fueron el gasoil premium con 965,8 millones de pesos y la nafta premium con 1.080 millones de pesos.

Cecha resaltó que si se considera que la facturación conlleva un alto porcentaje tributario, en torno al 50 %, resulta visible que la recaudación impositiva en el período impacta proporcionalmente en lo recaudado por el Estado.

Compartí esta noticia !

El tarifazo eléctrico en Corrientes ya supera el 55% en el semestre

Compartí esta noticia !
Las facturas del servicio en la provincia comenzaron a llegar a los usuarios con un alza del 30 por ciento, con lo que el aumento acumulado en lo que va de 2017 ya superó el 55%.
El nuevo incremento autorizado por la administración del gobernador radical Ricardo Colombi a la Dirección Provincial de Energía de Corrientes (DPEC) fue impreso en las facturas de abril que comenzaron a llegar en los últimos días.
Colombi autorizó el incremento en línea con la autorización del Ministerio de Energía de la Nación que en febrero pasado resolvió ajustar las tarifas.
El precio de la energía en Corrientes acumuló así un incremento del 340% desde diciembre de 2015, es decir, en los últimos 18 meses, como consecuencia de la quita de subsidios nacionales dispuesta por el ministro Juan José Aranguren.
En el caso de una familia tipo de la capital correntina, que consume 310 kilovatios/hora por mes, las facturas que vencerán en la primera semana de junio llegaron con un incremento del 30,9 por ciento en relación al pago de mayo, y marcaron un costo de 703 pesos mensuales.
En relación con la factura de diciembre de 2016, esos mismo usuarios pagarán ahora un 55,4 por ciento más, lo que configura una fuerte presión sobre los bolsillos de los trabajadores de la provincia con los salarios más bajos de la Argentina.
Peor aún es la situación del costo de la energía eléctrica para el comercio y las PYMES correntinas, cuyas facturas superan ampliamente los 3.000 pesos mensuales en promedio.
Un aserradero de la ciudad de Santa Rosa -unos 115 kilómetros al sur de la capital provincial- recibió una facturación de 11.804 pesos que vence en junio, siendo que pagaba 7.600 pesos en diciembre pasado.
Estos precios fueron dispuestos por la Dirección Provincial de Energía de Corrientes (DPEC), empresa estatal que depende de la gestión del gobernador Ricardo Colombi y que está intervenida en manos del ministro de Hacienda de la Provincia, Enrique Vaz Torres.
Fuentes oficiales explicaron este martes que la quita de subsidios nacionales supone estos aumentos porque CAMMESA, la proveedora de energía, necesariamente debe elevar el precio que le fija a las empresas que distribuyen la energía en todo el país.
Las especulaciones indican en Corrientes que la tarifa volvería a subir entre noviembre y diciembre después de las elecciones de octubre de este año, cuando los correntinos votarán para gobernador y vice de la Provincia.
“Se ha resuelto ir sincerando los precios de la economía y ahí debe explicarse la readecuación de las tarifas que subirían un 50 por ciento”, dijo en marzo pasado el subinterventor de la empresa, Alfredo Aun, en declaraciones a la prensa.

 
 
Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin