exportaciones Argentina

El agro retrocede tras récords y expone la fragilidad del motor exportador en pleno año económico

Compartí esta noticia !

La actividad de la cadena agroindustrial registró en marzo una caída mensual del 2,4%, según el Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario. El dato llega después de dos meses consecutivos en máximos históricos y, aunque el nivel actual se mantiene como el tercero más alto de la serie, introduce una señal que trasciende lo estadístico: el principal motor exportador del país empieza a mostrar límites en su dinámica reciente. ¿Se trata de un ajuste técnico del agro tras un pico excepcional o del inicio de una desaceleración más profunda?

El IACA-BCR exhibió una caída en marzo, tras dos meses consecutivos de máximos históricos. Pese a la baja, el nivel emerge como el tercero más alto de la serie, con incrementos mensuales en 10 de las 12 variables que lo integran.

IACA-BCR: ÍNDICE GENERAL

El Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR), que elabora la Bolsa de Comercio de Rosario, retrocedió en marzo, registrando una tasa de variación mensual desestacionalizada del -2,4%. Sin embargo, cabe destacar que durante febrero el índice alcanzó su máximo valor histórico, dejando como resultado una base de comparación muy elevada. De hecho, el nivel de marzo se ubica como el tercer registro más alto de la serie.

A pesar de que el índice general muestra un retroceso mensual, marzo dejó muy buenos resultados para la mayoría de los sectores: de las 12 series que lo componen, diez registraron una variación mensual positiva, una se mantuvo estable y únicamente una marcó una contracción. Precisamente, la serie que exhibió una caída fue el avance mensual de labores agrícolas, que retrocedió 4,3% respecto a febrero ante los retrasos en la cosecha debido a las condiciones climáticas desfavorables a lo largo del mes. Esto resultó de gran incidencia en el índice general, siendo que es la serie de mayor ponderación.

Por el contrario, se evidenciaron incrementos en la molienda de soja y la molienda de girasol, con tasas de cambio mensuales del 0,9% y 3,1%, respectivamente; en tanto la molienda de trigo y la molienda de cebada avanzaron 1% y 1,2% mensual. La faena de porcinos, por su parte, registró un nuevo aumento del 0,6%, continuando su tendencia alcista, mientras que la faena de bovinos se incrementó 0,7%, luego de las caídas observadas en los meses previos.

La producción de leche también registró un gran desempeño, exhibiendo un crecimiento del 0,7% mensual, siendo la segunda mayor producción para un mes de marzo desde el inicio de la serie. Mientras tanto, las exportaciones de los principales complejos agropecuarios aumentaron un 1% respecto a febrero, con siete de los nueve complejos analizados creciendo. En cuanto a biocombustibles, se estima que la producción de biodiesel y de bioetanol habría incrementado 1,8% y 3,1% mensual, respectivamente. Finalmente, se estima que la faena aviar permaneció constante respecto al mes anterior.

Analizando las variaciones interanuales, se advierte un gran desempeño del sector durante el último año, evidenciado por una tasa de cambio interanual del 17,9%. De hecho, en marzo, 11 de las 12 series se posicionaron por encima de su nivel registrado en el mismo mes del año anterior, con la única excepción de la faena de bovinos.

En primer lugar, la producción primaria marca un avance del 22,1% frente a marzo de 2025. Este incremento se da en el marco de la mayor cosecha de girasol del siglo y el avance de una cosecha récord de maíz. Adicionalmente, el subíndice IACA-Agroindustria se posicionó 3,9% por encima del año pasado, manteniéndose en niveles cercanos a máximos históricos. En este sentido, las series de molienda, lechería y biocombustibles han registrado un incremento en el último año, así como también la faena de porcinos y la faena aviar. Únicamente la faena de bovinos se posicionó por detrás de marzo de 2025, en un contexto de menor disponibilidad de hacienda y retención por parte de los productores.

Finalmente, el subíndice de exportaciones agropecuarias evidenció una suba interanual del 26,3%. En este sentido, en el marco de una gran cosecha, se destaca el sólido desempeño de los complejos maíz y girasol, así como también del complejo carne y cuero bovinos, principalmente ante el fuerte impulso de los precios internacionales para el sector.


2.    SUBÍNDICES

IACA – Cultivos: Actividad de la producción de granos

El IACA – Cultivos refleja la evolución de las labores de siembra y cosecha de los principales cultivos de Argentina cada mes a través de la serie de avance mensual de labores agrícolas, con el objetivo de medir mensualmente la producción de granos. En marzo, esta serie retrocedió 4,3%, interrumpiendo una racha de cinco variaciones mensuales positivas consecutivas, período en el que acumuló un incremento del 16%.

No obstante, merece la pena destacar que esta caída mensual se explica por el nivel excepcionalmente alto de febrero, considerando que en dicho mes la serie alcanzó su máximo valor histórico. De hecho, los tres meses previos, esto es, diciembre, enero y febrero, marcaron récords para la serie, en tanto que el nivel actual se posiciona como el cuarto más elevado.

Realizando un análisis del mes de marzo, se advierte que se dieron por finalizadas las labores de siembra de maíz tardío y de sorgo, alcanzando la cobertura total del área estimada a nivel nacional. En lo que respecta al maíz, el número de hectáreas trabajadas resultó elevado dado que el área estimada de siembra emerge como la segunda más alta en términos históricos. Por su parte, el avance mensual en la implantación de sorgo también resultó superior al registrado en campañas previas, cuando para febrero ya se daba por finalizada su siembra.

Con respecto a las labores de cosecha, las mismas sufrieron interrupciones frecuentes y retrasos durante el mes de marzo debido a las precipitaciones abundantes y los elevados niveles de humedad ambiental registrados en diversas regiones productoras del país, lo que impactó de manera negativa en el índice. Por un lado, se inició la recolección de soja, con un marcado atraso que se combina con un área estimada de siembra inferior al promedio de los últimos cinco años, dejando como resultado una baja cantidad de hectáreas trabajadas. Situación similar se evidencia para el sorgo, cuya cosecha también comenzó durante marzo.

Por su parte, continuaron las labores de recolección de girasol, con un avance mensual de 37 p.p., muy por debajo de lo observado en el mismo período de años anteriores, cuando el cultivo ya contaba con un progreso importante al iniciar el mes. Finalmente, la cosecha de maíz temprano mostró un progreso de 20 p.p. durante marzo, avanzando en la recolección de una producción que se proyecta como la más alta registrada.

IACA – Agroindustria: Actividad agroindustrial

En cuanto a la actividad del sector industrial con base agropecuaria, la misma evidenció un avance del 0,9% en marzo respecto al mes anterior, y se ubicó apenas 0,5% por debajo de su máximo valor histórico alcanzado en septiembre del último año.

En cuanto a la actividad molinera, se advierte un incremento mensual desestacionalizado del 1,1% en la molienda conjunta de los principales cereales y oleaginosas durante el mes de marzo, ubicándose en terreno positivo por segundo mes consecutivo.

En lo que respecta a las oleaginosas, se evidencia un crecimiento del 0,9% en el crushing de soja, hilando dos variaciones al alza luego de acumular una caída del 11% en los cuatro meses previos, cuando gran parte de la producción se destinó a la exportación. Por su parte, el procesamiento de girasol advirtió un sólido avance mensual del 3,1%, creciendo por quinto mes consecutivo. En términos interanuales, la serie evidencia un impresionante incremento del 56%, y el dato de marzo emerge como el más elevado desde febrero del año 2000.

Mientras tanto, en cuanto a los cereales, la molienda de trigo avanzó 1% respecto a febrero, y encadena seis meses al alza, luego de recolectarse una cosecha histórica en los campos. El procesamiento de cebada también presentó un incremento mensual del 1,2%, hilando cinco meses en terreno positivo, en los cuales acumula un crecimiento de casi el 22%.

Por su parte, el subíndice de faena mostró una recuperación en marzo, con una tasa del cambio mensual del 0,6%. El repunte se explica por un incremento mensual en la faena de bovinos, que registró una tasa de cambio del 0,7% en marzo, posicionándose en terreno positivo por segundo mes consecutivo, luego de acumular una caía de más del 7% durante los seis meses previos. A pesar de ello, los informes del sector destacan que la faena continuó siendo limitada. Específicamente, en el mes de marzo, el ritmo operativo de las plantas frigoríficas se vio afectado por factores climáticos, dado que las lluvias persistentes en zonas productoras dificultaron el envío de animales al mercado.

En materia de precios, durante marzo se observó un reacomodamiento luego de las fuertes subas registradas durante los meses anteriores. Si bien la oferta se mantuvo acotada, los valores encontraron un límite impuesto por la demanda, que no convalidó nuevos aumentos. De esta manera, la cotización promedio del novillo en el mercado agroganadero retrocedió 2,5% mensual en términos reales durante marzo. Aun así, los precios se mantienen en niveles históricamente elevados, posicionándose 27% por encima del mismo mes del año anterior, también en términos reales.

Por su parte, el sector porcino se posicionó asimismo al alza, continuando con una tendencia alcista que se advierte desde principios del siglo. La tasa de cambio resultó del 0,6% para marzo, alcanzando un nuevo máximo histórico.

En cuanto a la carne aviar, se estima que la faena de aves se habría mantenido constante durante el tercer mes del año. No obstante, cabe destacar que a fines de febrero y principios de marzo se detectaron casos de influenza aviar en diferentes provincias del país. Si bien esta noticia no afecta a la producción destinada al mercado interno, tiene implicancias en las exportaciones hacia países con los que Argentina mantiene acuerdos sanitarios, pudiendo alterar la faena aviar de los meses próximos.

En lo que respecta al sector lechero, la producción de leche registró un incremento del 0,7% durante marzo. Con este resultado, la serie encadena 24 meses de variaciones mensuales positivas consecutivas, acumulando un crecimiento del 21% en los últimos dos años. En marzo la producción totalizó 881 millones de litros, siendo el segundo mejor registro para el mes de marzo desde el inicio de la serie en 1983. Incluso, la producción acumulada al primer trimestre del año asciende a 2.668 millones, el segundo mayor volumen para este período, únicamente por detrás de 2012. En este sentido, algunos informes del sector destacan que el crecimiento de la producción se fundamenta principalmente en la expansión del rodeo, es decir, en un mayor número de vacas en ordeñe, y no por mejoras significativas en la producción individual por animal.

Por su parte, en cuanto a las cotizaciones en el mercado local, en el mes de marzo el precio en dólares por litro de leche se ubicó en U$S 0,34, incrementándose por tercer mes consecutivo y posicionándose holgadamente por encima del precio promedio de los últimos cinco años que se estima en U$S 0,25 / litro. También se evidenció una mejora en los precios internacionales. El índice de precios de productos lácteos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) creció 1,2% en el tercer mes del año, luego de registrar caídas en los ocho meses previos.

La combinación de precios más elevados junto con una caída en las cotizaciones de soja y maíz resultó en una mejora de las relaciones de precio respecto de los insumos. En este sentido, se estima que en marzo un litro de leche, en promedio, podría comprar 2,01 kg de maíz. Hay que tener en cuenta que la relación de referencia ser de 2; es decir, un litro de leche debería poder comprar 2 kg de maíz. De esta manera, el valor para marzo se posiciona levemente por encima de la relación de referencia, lo cual resulta alentador siendo que en los seis meses previos se ubicó por debajo de ese nivel. En cuanto a la soja, un litro de leche podría comprar, en promedio, 1,05 kg de soja en marzo, ubicándose asimismo por encima de la relación de referencia que suele ser de 1.

Finalmente, se estima que la producción conjunta de biocombustibles, medida a través de la elaboración de biodiesel y bioetanol, habría registrado un incremento del 2,4% en marzo. Por un lado, la elaboración de biodiesel habría avanzado 1,8% respecto de febrero; en tanto se estima que la producción de bioetanol creció 3,1% mensual. En términos de mezcla obligatoria, si bien para marzo se mantuvo vigente el esquema de bioetanol al 12% en naftas y biodiésel al 7,5% en gasoil, el gobierno autorizó la posibilidad de incorporar voluntariamente hasta 15% de bioetanol en naftas, en el contexto de un incremento en el precio de los combustibles debido a la guerra en Medio Oriente.


2.3.    IACA – Agroexportación: Actividad de la agroexportación

Analizando el último eslabón de la cadena a través del IACA – Agroexportación, se advierte que las exportaciones de los principales complejos agroindustriales registraron una variación mensual desestacionalizada del 1% durante marzo. Se destaca que, de los nueve complejos analizados, siete se posicionaron por encima del mismo mes de 2025.

El desempeño que más se destacó fue el del complejo maíz, que registró exportaciones por 4,8 Mt, siendo el mayor registro para un mes de marzo desde el inicio de la serie en 2002. Este volumen resultó 59% superior a marzo de 2025, y 65% mayor al promedio de los últimos cinco años, en el marco de una cosecha histórica del cereal. Sobresale asimismo el desempeño del complejo girasol, cuyo volumen mensual de ventas externas ascendió a 754.000, casi el triple (+178%) de lo registrado un año atrás y el cuádruple del promedio del último quinquenio (+285%). Estos volúmenes obedecen a la producción de la oleaginosa más alta del siglo. También merece la pena destacar el incremento en las exportaciones del complejo carne y cuero bovinos, que crecieron un 26% interanual en volumen, en tanto registraron un aumento real del 57% en valor dado los mayores precios.

Finalmente, exhibieron importantes incrementos las exportaciones del complejo cebada, el complejo trigo, el complejo porcino y el complejo lácteos. En el caso de este último, los envíos al exterior ascendieron a 34.400 toneladas, siendo el segundo mejor marzo de la historia, sólo por detrás de 2012. Esto guarda relación con el elevado volumen de producción mencionado en el apartado anterior. Por el contrario, los únicos complejos agroindustriales que mostraron un deterioro fueron el complejo avícola y el complejo soja.

Compartí esta noticia !

Exportaciones: la Patagonia gana peso y reconfigura el mapa productivo

Compartí esta noticia !

El esquema exportador argentino empezó a moverse. En 2025, con ventas externas por US$ 87.111 millones —un 9,3% más interanual—, el país consolidó uno de sus mejores desempeños históricos, pero con un cambio silencioso en la distribución del poder económico: la Patagonia ganó terreno y la Región Pampeana perdió participación relativa. El dato no es menor en un contexto donde el Gobierno necesita divisas y define su estrategia productiva. ¿Se trata de una diversificación estructural o de un desplazamiento que reordena prioridades fiscales y políticas?

En 2025, las exportaciones de bienes de Argentina alcanzaron U$S 87.111 millones. Si bien la Región Pampeana concentró más del 70% de los envíos, la Patagonia ganó participación en los últimos años, contribuyendo a diversificar la canasta exportadora.

Según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en 2025 Argentina registró exportaciones de bienes por U$S 87.111 millones. En términos históricos, esto implica un incremento interanual del 9,3%, y se posiciona como el segundo valor más elevado desde el comienzo de la serie en 1993, sólo por detrás de las exportaciones anuales de 2022. En este contexto, resulta pertinente preguntarse, ¿dónde se originaron mayormente los bienes exportados? ¿Qué regiones impulsaron este incremento?

Exportaciones provinciales

Analizando los datos en detalle, se evidencia el notable protagonismo de la provincia de Buenos Aires. Durante 2025, esta provincia originó exportaciones por un valor de U$S 31.684 millones, registrando un incremento del 7% respecto al año anterior y del 16% en comparación con el promedio de los últimos cinco años. Como resultado, fue responsable del 36% de las ventas externas del país, lo que implica una leve caída de 1 p.p. con respecto a la participación registrada durante el último quinquenio. Entre sus principales productos de exportación se destacaron: material de transporte terrestre (21%), cereales (15%), grasas y aceites (9%), harinas y pellets (8%) y carnes (8%).

En segundo lugar, se destaca la provincia de Santa Fe, con exportaciones anuales por U$S 16.190 millones en 2025, marcando un aumento del 5% frente a 2024 y del 7% respecto al promedio. De esta manera, nuestra provincia dio cuenta del 19% de los envíos nacionales al exterior, proporción que también resulta 1 p.p. inferior a lo observado en el promedio de los cinco años previos. En cuanto a los productos exportados, se evidencia un fuerte protagonismo de la agroindustria, destacándose: harinas y pellets (31%), grasas y aceites (29%), cereales (9%), semillas y frutos oleaginosos (7%) y carnes (7%). Estos cinco productos, todos ligados al agro, representaron más del 80% de las exportaciones provinciales.

El podio lo completa la provincia de Córdoba, donde se originaron bienes de exportación por U$S 10.913 millones; esto es, 7% superior a lo registrado en 2024 y 6% por encima del promedio. Con una participación del 13% en el total nacional, esta provincia también registra una caída de 1 p.p. respecto al promedio histórico. Entre los bienes exportados que más se destacaron podemos mencionar: cereales (26%), semillas y frutos oleaginosos (20%), harinas y pellets (16%), grasas y aceites (14%) y material de transporte terrestre (9%). Nuevamente, se advierte que los principales cuatro productos, que suman el 75% del total, se relacionan con la actividad agroindustrial.

Así, estas tres provincias representaron en conjunto el 67% de las exportaciones nacionales en 2025, lo que implica una menor proporción frente a un promedio histórico del 71%. Sin embargo, es importante señalar que esta menor participación no responde a una caída en sus exportaciones, sino al hecho de que los envíos nacionales totales crecieron más que proporcionalmente.

Como contracara, a diferencia de las provincias de la Pampa Húmeda, las que ganaron terreno en los últimos años fueron las provincias de la Patagonia, especialmente Neuquén y Chubut, que ocuparon el puesto número cuatro y cinco, respectivamente, en exportaciones provinciales en 2025. Estas dos provincias, en conjunto, dieron cuenta del 10% de las exportaciones del último año, aumentando su participación en 4 p.p. respecto a los cinco años previos, lo que guarda sentido en el contexto de la fuerte expansión de la producción de petróleo no convencional en Vaca Muerta.

En el caso de Neuquén, la provincia registró envíos al exterior por un récord de U$S 4.534 millones en 2025, lo que implica que las mismas se duplicaron (+105%) respecto al promedio de los cinco años previos. Esta provincia, que en 2018 representaba la originación del 0,2% de la mercadería exportada, obtuvo una participación del 5,2% en el último año. Casi la totalidad de los envíos al exterior se explican en dos productos: petróleo crudo (84%) y gas de petróleo y otros hidrocarburos gaseosos (12%).

En lo que respecta a Chubut, la provincia originó mercadería destinada al comercio exterior por un valor de U$S 3.966 millones, marcando un incremento del 52% respecto al promedio del último quinquenio y resultando en una participación del 5% en el total nacional. En cuanto a los productos, se destacaron principalmente: petróleo crudo (54%), metales comunes (aproximadamente 27%, aunque protegido por aplicación de la normativa del secreto estadístico) y pescados y mariscos sin elaborar (16%).

Finalmente, resulta interesante destacar que las provincias de Santa Cruz, Salta, Jujuy y Corrientes también registraron exportaciones récord en 2025. En el caso de Santa Cruz, la provincia exportó bienes por U$S 2.953 millones (3% del total), siendo sus principales productos de exportación las piedras, metales preciosos y monedas. Salta realizó envíos al exterior por U$S 1.432 millones (2% del total), destacándose las piedras, metales preciosos, monedas, hortalizas, legumbres, cereales y tabaco sin elaborar. Por su parte, Jujuy originó mercadería por un valor de U$S 1.259 millones (1% del total), explicado mayormente por la exportación de minerales metalíferos, escorias y cenizas, azúcar, cacao y artículos de confitería; en tanto Corrientes exportó productos por U$S 336 millones (0,4% del total), destacándose los cereales.


Exportaciones por región

Si a las exportaciones provinciales se las agrupa por región, se evidencia que la Región Pampeana se mantiene como líder indiscutida en la producción de bienes destinados a la exportación, siendo esta una zona donde predomina la actividad agroindustrial. En 2025, la originación de bienes destinados a la exportación desde esta región totalizó U$S 62.250 millones, lo que implica un incremento interanual del 7,1%, y se ubica como su segundo valor más elevado desde el inicio de la serie. Como resultado, se advierte que esta zona dio origen al 71,5% de las exportaciones del país.

En segundo lugar, aunque muy por detrás de la Región Pampeana, se ubica la Patagonia, que en el último año originó mercadería destinada al mercado externo por un total de U$S 12.613 millones. En línea con lo comentado en la sección anterior, este valor marca un incremento interanual del 18,8% y se registra como un récord histórico para la región. De esta manera, el sur argentino resultó responsable del 14,5% de las exportaciones del país en 2025, siendo esta su mayor participación en la serie histórica. En conjunto, ambas regiones explicaron más del 85% de la mercadería destinada al resto del mundo.

Finalmente, las regiones del Noroeste Argentino (NOA), Cuyo y el Noreste Argentino (NEA) originaron mercadería por un valor de U$S 5.019 millones (5,8%), U$S 4.326 millones (5,0%) y U$S 1.133 millones (1,3%) en 2025, respectivamente.

A pesar de que la Región Pampeana es responsable de la originación de casi 3 de cada 4 dólares del comercio exterior, el avance en la producción de bienes de exportación al sur del país implica que la Patagonia ha ganado protagonismo en su participación en las exportaciones nacionales en los últimos años. Así, las provincias de esta región, que en 2013 producían el 7,1% de las exportaciones nacionales, lograron un avance de 7,4 p.p. en los últimos 12 años. Por el contrario, a pesar de incrementar su volumen exportado, la Región Pampeana ha perdido preponderancia: desde su máxima participación del 78% en 2021, la misma cayó más de 6 p.p. hacia el último año.

El correlato de este cambio en el peso de cada región es una diversificación en los productos exportados. Dado que aproximadamente el 60% de los bienes que se originan desde la Patagonia corresponden a Combustible y Energía (CyE), se advierte un importante avance en las exportaciones de este rubro en los últimos años. En 2025, el valor exportado de estos bienes ascendió a U$S 11.072 millones, incrementándose un 15% interanual y un 65% frente al promedio. De esta manera, mientras que en 2015 el rubro CyE representaba el 2,6% de los bienes exportados, en 2025 esta proporción ascendió al 13%. 

Por el contrario, los bienes agroindustriales, esto es, la suma de productos primarios (PP) y manufacturas de origen agropecuario (MOA) evidenciaron una caída en su participación. Considerando el promedio de los últimos diez años, estos productos explicaron el 65% de los bienes exportados, en tanto en 2024 y 2025 esta proporción apenas superó el 60%. En términos absolutos, no obstante, estos envíos totalizaron U$S 51.473 millones en 2025, con un crecimiento del 9% interanual y del 12% respecto al promedio. Sin embargo, este incremento resultó insuficiente para sostener su peso relativo dentro del total exportado. Cabe aclarar que la baja proporción observada en los años 2018 y 2023 se explica por las fuertes sequías que afectaron la producción agrícola en esos años.

Por último, en lo que respecta a las manufacturas de origen industrial (MOI), las exportaciones de bienes pertenecientes a este rubro totalizaron U$S 22.796 millones en 2025, incrementándose un 2% frente a 2024 y un 8% frente al promedio. Como consecuencia, estos productos explicaron el 26,7% de los bienes destinados al comercio internacional, lo que también evidencia una leve pérdida en su peso relativo en el total de exportaciones, siendo que el promedio de los diez años previos es del 28,6%.

En resumen, si bien el núcleo exportador del país se mantiene en la Región Pampeana con un fuerte predominio de la agroindustria, se evidencia que el crecimiento de las exportaciones en los últimos años se explicó en mayor medida por las provincias del sur del país. De esta manera, el dinamismo de la Patagonia, impulsado por el sector energético, le permitió ganar protagonismo, dando lugar a una estructura exportadora más diversificada.

Compartí esta noticia !

El INDEC reporta salto exportador del 30,1% y consolida superávit comercial de USD 2.523 millones en marzo

Compartí esta noticia !

El INDEC informó que en marzo de 2026 las exportaciones argentinas alcanzaron los USD 8.645 millones, con un crecimiento interanual del 30,1%, mientras que las importaciones sumaron USD 6.122 millones, con un alza del 1,7%. El saldo dejó un superávit comercial de USD 2.523 millones, el más alto para ese mes y con una mejora de USD 1.899 millones respecto a 2025.

El dato introduce un elemento central en la política económica: la consolidación del superávit externo como ancla en un contexto donde la dinámica de divisas resulta clave para la estabilidad macroeconómica.

El comercio exterior como variable de equilibrio

El intercambio comercial totalizó USD 14.766 millones, con un crecimiento interanual del 16,6%. Este desempeño se apoya principalmente en el impulso exportador, que combinó un aumento del 25,3% en cantidades y del 3,9% en precios.

Sin embargo, el informe oficial advierte una señal de alerta: el índice de términos del intercambio cayó 1,8%, debido a que los precios de las importaciones crecieron más que los de las exportaciones. En términos concretos, esto implica una pérdida relativa en el poder de compra de las ventas externas.

Volumen exportador y freno relativo a importaciones

El crecimiento exportador fue generalizado, con subas en todos los grandes rubros. Los productos primarios lideraron con un aumento del 56,2%, impulsados por mayores cantidades, mientras que las manufacturas de origen industrial crecieron 26,4% y las de origen agropecuario, 18,9%.

También se destacó el desempeño de combustibles y energía, que alcanzaron su valor más alto registrado para un mes de marzo, con USD 1.235 millones y una suba del 23,2%.

Del lado de las importaciones, el crecimiento fue moderado y explicado exclusivamente por precios (+5,8%), ya que las cantidades cayeron 3,7%. El rubro con mayor expansión fue el “resto de importaciones” —asociado a envíos por courier— con un salto del 105,9%.

Superávit como herramienta de política económica

El resultado comercial refuerza la posición del Gobierno en la administración del frente externo. Un saldo positivo sostenido —28 meses consecutivos según el informe— otorga margen en la disponibilidad de divisas y en la gestión de importaciones.

Al mismo tiempo, la estructura del crecimiento expone una dependencia marcada de productos primarios y energía, lo que condiciona la calidad del superávit y su sostenibilidad frente a cambios en precios internacionales.

Divisas, actividad y consumo

El aumento de exportaciones implica mayor ingreso de dólares, un factor clave para sostener el nivel de reservas y el funcionamiento de la economía.

Por otro lado, la desaceleración en cantidades importadas sugiere una dinámica más contenida en la demanda interna o en la disponibilidad de bienes del exterior, con posibles efectos sobre producción e inversión en sectores dependientes de insumos importados.

Disparidades en el crecimiento exportador

El informe muestra una fuerte heterogeneidad territorial. Las exportaciones del Noroeste argentino crecieron 74,9% interanual, muy por encima del promedio nacional.

En contraste, otras regiones presentan incrementos más moderados. En el Noreste —donde se ubica Misiones— las exportaciones alcanzaron USD 531 millones, con una variación interanual del 13,7%.

El dato sugiere que, aunque la mejora es generalizada, el ritmo de expansión no es homogéneo, lo que podría impactar de manera diferenciada en las economías regionales.

Sostenibilidad y precios internacionales

Hacia adelante, la evolución del comercio exterior dependerá de variables clave: los precios internacionales de los commodities, la dinámica de las cantidades exportadas y la evolución de las importaciones.

También será relevante observar si el crecimiento exportador logra sostenerse sin deteriorar los términos del intercambio, una condición necesaria para consolidar el superávit como herramienta estructural y no solo coyuntural.

Compartí esta noticia !

Exportaciones a Brasil repuntan y cortan ocho meses de caída, pero el déficit comercial persiste

Compartí esta noticia !

Las exportaciones argentinas hacia Brasil crecieron un 13,1% interanual en marzo de 2026 y cortaron una racha de ocho meses consecutivos de caída, según el último informe de la Cámara Argentina de Comercio (CAC). El dato, registrado en el principal socio comercial del país, introduce una señal de recuperación en el frente externo en un contexto donde el Gobierno busca consolidar equilibrio macroeconómico. Sin embargo, el saldo comercial sigue en terreno negativo: el intercambio dejó un déficit de U$S 342 millones en el mes. La pregunta que se abre es si este repunte marca un cambio de tendencia o apenas un rebote puntual en una relación aún desbalanceada.

El dato: más exportaciones, menos importaciones

El comercio bilateral totalizó U$S 2.597 millones en marzo, un 1,5% más que en igual mes de 2025 y un 36,2% por encima de febrero. Dentro de ese flujo, las exportaciones argentinas alcanzaron U$S 1.128 millones, impulsadas principalmente por mayores ventas de vehículos para transporte de mercaderías y usos especiales, óleos brutos de petróleo o minerales bituminosos y productos lácteos.

En paralelo, las importaciones desde Brasil cayeron un 5,9% interanual, hasta los U$S 1.470 millones, con retrocesos en vehículos de carretera, autopartes y combustibles. Esa combinación —más exportaciones y menos importaciones— explica una mejora relativa del saldo, aunque sin revertir el rojo estructural.

En el acumulado del primer trimestre, el déficit comercial se ubicó en U$S 698 millones, significativamente menor a los U$S 1.276 millones registrados en el mismo período de 2025. La corrección existe, pero todavía no alcanza para equilibrar la balanza.

Un vínculo estratégico bajo presión

El comercio con Brasil no es un intercambio más: define buena parte de la dinámica industrial argentina. Que las exportaciones vuelvan a crecer después de ocho meses implica una señal relevante en sectores sensibles como el automotriz y el energético.

Al mismo tiempo, la mejora ocurre en un contexto en el que Brasil sostiene un fuerte superávit global —U$S 6.405 millones en marzo— y lleva 13 meses consecutivos con saldo positivo. Esa asimetría condiciona la relación bilateral: Argentina depende de un socio que exporta más y compra selectivamente.

En ese esquema, el país se ubicó como cuarto proveedor de Brasil, detrás de China, Estados Unidos y Alemania, y como tercer destino de sus exportaciones. La relación se mantiene intensa, pero con un peso relativo que refleja la competencia global.

Impacto político y económico: señales mixtas

El repunte exportador ofrece al Gobierno un dato para mostrar en medio de su estrategia de estabilización: más ventas externas y menor presión importadora pueden aliviar tensiones cambiarias y comerciales. Sin embargo, el déficit persistente revela los límites del proceso.

En términos de correlación de fuerzas, la mejora en el saldo trimestral —casi U$S 600 millones menos de déficit— puede interpretarse como un reacomodamiento parcial, aunque todavía insuficiente para modificar el patrón histórico de dependencia.

Además, el crecimiento del comercio interanual (13,1%) convive con un aumento mucho más moderado del intercambio total (1,5%), lo que sugiere que el rebote exportador no necesariamente implica una expansión homogénea del vínculo.

Un equilibrio inestable hacia adelante

El dato de marzo abre una ventana de expectativa, pero no cierra el debate. La clave estará en si las exportaciones logran sostener la tendencia en los próximos meses o si el repunte responde a factores coyunturales.

También habrá que observar la evolución de las importaciones y el impacto de la demanda brasileña, en un contexto donde ese país mantiene una fuerte dinámica comercial global.

El vínculo bilateral, central para la industria y el comercio argentino, vuelve a mostrar movimiento. Pero todavía no define si se trata de un giro estructural o de un ajuste transitorio dentro de un equilibrio que sigue en disputa.

Compartí esta noticia !

El acuerdo UE-Mercosur instala un nuevo escenario para la industria de la madera

Compartí esta noticia !

La firma del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, se concretó el pasado 17 de enero, en Asunción, Paraguay. Establece una zona de libre comercio de más de 700 millones de consumidores, al mismo tiempo que introduce un inédito marco normativo en materia de sostenibilidad y cooperación técnica. Para el bloque Mercosur, el acuerdo implica el acceso preferencial al 92% de sus exportaciones hacia el mercado europeo. La UE logrará la eliminación progresiva de aranceles para el 91% de sus bienes industriales, señala un documento de la Asociación de Empresarios Metalúrgicos de la República Argentina.

Desgravación arancelaria: el horizonte de la forestoindustria

El sector de la madera y el mueble se posiciona como uno de los protagonistas de este acuerdo. Actualmente, los productos madereros del Mercosur enfrentan estructuras arancelarias que limitan su competitividad en Europa frente a proveedores de Europa del Este o el Sudeste Asiático.

Con la entrada en vigor del tratado, se prevé una eliminación gradual de los derechos de importación, que en ciertos productos de valor agregado (como muebles de diseño o paneles compensados) actualmente oscilan entre el 2% y el 10%. Esta ventana de oportunidad permite a las PyMEs regionales proyectar exportaciones de productos acabados, superando la histórica dependencia de la exportación de materia prima bruta.

El desafío de la trazabilidad y el Reglamento EUDR

La apertura de mercados viene acompañada de una exigencia técnica rigurosa: el cumplimiento del Reglamento de la UE sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR).

Para la industria maderera del Mercosur, esto implica que cada metro cúbico exportado deberá contar con certificados de geolocalización que garanticen que su origen no proviene de tierras deforestadas después de diciembre de 2020. Si bien esto representa una barrera de entrada técnica para los productores informales, se convierte en un sello de calidad competitiva para las empresas que ya han invertido en certificaciones internacionales (como FSC o PEFC), posicionando a la región como un proveedor estratégico de biomasa y madera sostenible bajo estándares globales.

Modernización tecnológica y el efecto “catch-up”

El impacto para la industria del mueble será ambivalente. Por un lado, la reducción de aranceles para la importación de maquinaria de última generación y bienes de capital de origen europeo (especialmente de Alemania e Italia) facilitará la reconversión tecnológica de las plantas locales. Esto es crítico para mejorar la productividad y el acabado de los muebles regionales.

Sin embargo, la industria local deberá enfrentar la competencia de productos terminados europeos de alta gama que ingresarán con aranceles decrecientes. El éxito del sector dependerá de la capacidad de respuesta de las cámaras empresariales para aprovechar los programas de cooperación técnica y financiamiento que el acuerdo prevé para la transición productiva.

La perspectiva europea: entre la oportunidad de mercado y el blindaje ambiental

Mientras en el Mercosur el debate se centra en la competitividad, en los principales centros industriales de la UE (Alemania, Italia, Francia), las entidades representativas del sector ‒como CEI-Bois (Confederación Europea de Industrias de la Madera) y EFIC (Confederación Europea de Industrias del Mueble)‒ mantienen una postura de “optimismo vigilante”.

  1. Seguridad de suministros y materias primas críticas: Para la industria europea, el acuerdo es una pieza clave para diversificar sus fuentes de suministro. En un contexto de tensiones geopolíticas, la UE busca reducir su dependencia de mercados asiáticos. Las cámaras europeas ven al Mercosur como un proveedor de biomasa y madera certificada de escala industrial, esencial para cumplir con los objetivos del Green Deal europeo que exige sustituir materiales fósiles por renovables en la construcción y el mobiliario.
  2. Exportación de tecnología, el renovado rol de EUMABOISLa industria de la maquinaria para la industria de la madera (representada por Eumabois) es una de las más entusiasmadas con la firma del acuerdo. La eliminación de aranceles en el Mercosur para bienes de capital permite a los fabricantes europeos (especialmente italianos y alemanes) volver a consolidar su liderazgo tecnológico en la región. Para ellos, el acuerdo significa la posibilidad de recuperar la iniciativa en el mercado sudamericano donde hoy enfrentan una fuertísima competencia china. No se trata solo de vender máquinas, sino de establecer sus estándares técnicos y digitales como la norma a seguir en las fábricas del Mercosur.
  3. El “Level Playing Field” y la propiedad intelectual, estandartes de la sostenibilidad como “barrera” competitiva: Una de las mayores preocupaciones europeas ha sido históricamente la protección de diseños y la lucha contra la falsificación. El acuerdo firmado el 17 de enero incluye capítulos robustos sobre propiedad intelectual. Las cámaras europeas de diseño de muebles ven esto como una victoria, ya que les permite exportar productos de alto valor añadido con la garantía de que sus diseños industriales estarán protegidos legalmente en los cuatro países del bloque sudamericano.

Es importante destacar que, a diferencia de otros sectores, las entidades madereras europeas no temen a la competencia del Mercosur, siempre y cuando se aplique estrictamente el Reglamento EUDR. Su visión es clara: solo entrará al mercado común aquello que demuestre trazabilidad total. Esto “nivela el campo de juego” (el famoso level playing field), asegurando que las empresas europeas ‒que ya operan bajo costos ambientales altos‒ no se vean desplazadas por madera de origen incierto.

Implicancias para la industria de la madera del Acuerdo UE-Mercosur

Para la industria de la madera y el mueble, este acuerdo no solo reduce aranceles, sino que redefine las reglas de sostenibilidad y modernización tecnológica para los próximos veinte años.

  • La madera como vector de sostenibilidad y el reto de la trazabilidad. El acuerdo establece un marco de “cero arancel” para una vasta gama de productos de madera, pero la apertura no es un cheque en blanco. La UE ha dejado claro que el acceso al mercado común está intrínsecamente ligado al cumplimiento del Reglamento EUDR. Para los productores del Mercosur, la industria ya no se mide solo en metros cúbicos o calidad de fibra, sino en datos de geolocalización. Las cámaras empresarias europeas, como CEI-Bois, ven en este acuerdo una oportunidad para asegurar un flujo constante de madera de rápido crecimiento proveniente de Sudamérica, esencial para la bioeconomía europea, siempre que se garantice la ausencia de deforestación mediante sistemas de certificación robustos.
  • Transformación del sector del mueble: diseño y protección intelectual. El impacto en el sector del mueble presenta una dualidad técnica. Mientras que el Mercosur se beneficia de la eliminación de gravámenes para exportar mobiliario de madera maciza, la industria europea ‒liderada por la EFIC‒ celebra la armonización de estándares de Propiedad Intelectual. Esto protege los derechos de diseño industrial europeo en suelo sudamericano, fomentando una competencia basada en el valor añadido y no solo en el costo de materiales. Por otro lado, la reducción de aranceles para componentes y herrajes europeos permitirá a los fabricantes locales del Mercosur elevar el estándar de calidad de sus terminaciones, cerrando la brecha de calidad percibida en mercados internacionales.
  •  Bienes de capital, la carrera por la eficiencia productiva. Un componente crítico del acuerdo es la facilitación del comercio de maquinaria. Entidades como Eumabois han señalado que la eliminación de barreras técnicas y arancelarias para bienes de capital permitirá a las plantas de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay acceder a tecnologías de Industria 4.0, centros de mecanizado CNC y sistemas de secado inteligente de origen europeo. Esta transferencia tecnológica es vista como el motor de un efecto “catch-up” (convergencia), donde la industria del Mercosur podrá procesar sus recursos forestales con la misma eficiencia técnica que sus pares nórdicos, aumentando la productividad por empleado y reduciendo el desperdicio de material.

El impacto país por país

 – Argentina: El sector de madera sólida en la región mesopotámica ve una puerta abierta para divisas. Sin embargo, el gran reto es la infraestructura logística. El impacto será positivo si se logra acoplar la oferta con los estándares de sostenibilidad europeos, pero negativo si la burocracia interna frena la agilidad de los certificados de exportación.

– Brasil: Posee la mayor escala del bloque. El impacto es netamente positivo en términos de volumen de exportación de tableros y celulosa. El desafío negativo reside en la fiscalización extrema que recibirá por parte de las ONGs y cámaras europeas sobre la cadena de custodia, lo que elevará los costos de auditoría interna.

– Uruguay: Con una industria forestal ya muy alineada a estándares internacionales, el impacto es de consolidación. El país se posiciona como el “puerto verde” de entrada de inversiones para CLT (madera laminada cruzada). El riesgo es la alta competitividad del mercado europeo que exigirá una especialización aún mayor en productos de ingeniería.

– Paraguay: El acuerdo actúa como un catalizador para la formalización. El impacto positivo será la llegada de capitales para reforestación comercial. El lado negativo es la vulnerabilidad de la pequeña industria del mueble artesanal, que podría verse desplazada por productos industriales importados si no se inicia un plan de reconversión técnica inmediato.

Un acuerdo que reconfigura el mapa del mercado global

El Acuerdo de Asociación UE-Mercosur, firmado tras años de negociación, busca crear una de las mayores zonas de libre comercio del mundo. Potenciará el intercambio comercial, eliminando aranceles en más del 90% del comercio bilateral.

Aspectos clave del acuerdo (actualizado a 2026):

  • Alcance comercial: Liberaliza el 91% de las importaciones del Mercosur desde la UE (especialmente autos, químicos, maquinaria) y el 92% de la UE desde el Mercosur (agroalimentos).
  • Desgravación: La UE eliminará aranceles al 82% de las exportaciones del Mercosur, con un 70% de desgravación inmediata.
  • Beneficios para el Mercosur: Mayor acceso de productos agrícolas (soja, carne, maíz) al mercado europeo.
  • Sostenibilidad y medio ambiente: Incluye el cumplimiento del Acuerdo de París y compromisos contra la deforestación.
  • Situación actual: El Consejo de la UE autorizó la firma a principios de 2026, iniciando la fase de ratificación, aunque persiste el debate político y técnico, con el- Parlamento Europeo solicitando un dictamen al Tribunal de Justicia de la UE sobre su validez jurídica

Más de un cuarto de siglo de negociaciones

El acuerdo entre la Unión Europea (UE) y Mercosur es el resultado de más de 25 años de negociaciones. Tras un principio de acuerdo alcanzado en 2019 y revisado posteriormente, los textos finales quedaron cerrados en diciembre de 2024. A comienzos de este año, el Consejo de la UE autorizó formalmente su firma, lo que marca el inicio de la fase de ratificación.

“El tratado es un acuerdo mixto, con dos pilares: el comercial regula el comercio de bienes y servicios, el acceso a los mercados y a la propiedad intelectual. Y el político y de cooperación, que abarca el diálogo institucional, la sostenibilidad y la cooperación. Esta estructura es clave porque determina cómo y cuándo puede aplicarse”, explica un análisis realizado por el reconocido estudio legal Marval, O’Farrell & Mairal.

El acuerdo prevé una liberalización progresiva:

  • La UE eliminaría aranceles para aproximadamente el 92 % de las importaciones provenientes del Mercosur;
  • El Mercosur haría lo propio con cerca del 91 % de las importaciones desde la UE.

“El sistema incluye plazos de transición, cuotas y mecanismos de protección para productos sensibles. Se verían directamente alcanzados los sectores agroindustriales, alimentos, bebidas, manufacturas e industria”, señala el estudio.

Por otra parte, el capítulo de propiedad intelectual es uno de los componentes técnicos más relevantes. Establece, por primera vez, un marco bilateral estructurado que cubre derechos de autor y derechos conexos, marcas, diseños industriales, patentes, variedades vegetales, indicaciones geográficas, secretos comerciales y medidas de observancia civil, administrativa y en frontera. El acuerdo prevé la protección recíproca de indicaciones geográficas (IG), contempla reglas de coexistencia con marcas y derechos preexistentes, evitando afectaciones automáticas.

El análisis de Marval, O’Farrell & Mairal recuerda que para que el acuerdo tenga efectos reales, aún deben cumplirse varias etapas:

  • Firma formal del tratado;
  • Aprobación del Parlamento Europeo;
  • Decisión de conclusión del Consejo de la UE;
  • Ratificación por los parlamentos de todos los Estados miembros de la UE;
  • Ratificación individual por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay;
  • Aprobación del tratado por el Congreso Nacional de cada Estado Parte del Mercosur;
  • Depósito del instrumento de ratificación ante la Secretaría del Mercosur;
  • Entrada en vigencia individual del tratado para cada Estado Parte del Mercosur, a medida que se completen las ratificaciones y se efectúe el depósito correspondiente.

“Solo cuando se cumplan estos pasos podrá entrar en vigencia. En el mejor escenario, podría aplicarse de forma provisional y parcial, limitada a materias de competencia exclusiva de la UE”, indica el análisis. Y puntualiza que el Parlamento Europeo remitió el acuerdo al Tribunal de Justicia para que evalúe la compatibilidad con la normativa comunitaria.

En el caso de Argentina, será necesaria, además, una adecuación normativa interna, incluida la legislación en materia de propiedad intelectual. A través del Decreto 24/2026, publicado en el Boletín Oficial el 19 de enero de 2026, el Poder Ejecutivo Nacional convocó a sesiones extraordinarias para tratar el proyecto de ley que ratifica el Acuerdo de Libre Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, formalizando así el comienzo de su etapa de internalización legislativa. “Hoy, el acuerdo no genera derechos ni obligaciones exigibles. Su relevancia está en lo que puede producir si se ratifica: cambios estructurales en comercio, inversión y en la gestión estratégica de la propiedad intelectual entre los países de ambos bloques”, concluye el estudio.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin