El fin del absolutismo: Passalacqua puso palabras a la ruptura del poder en Misiones
La tierra que alguna vez pisó el general Manuel Belgrano en su camino a las batallas en Paraguay, fue el escenario elegido por Hugo Passalacqua para homenajear a José de San Martín. En San José, que celebró su 144 aniversario en coincidencia con la conmemoración del paso a la Inmortalidad del General nacido en Yapeyú, el discurso del Gobernador estuvo cargado de referencias a las gestas de ambos próceres.
Passalacqua recordó que San Martín fue entusiasta de la Revolución de Mayo, pero con un propósito: “No necesitaba solamente liberar, sino liderar con un para qué”.
“Esa liberación va de la mano con la comunidad, una voluntad de libertad, de ponerle fin al absolutismo, ponerle fin a creerse uno dueño de todo, del Estado soy yo, del que decide quien habla y quien no, quien crece y quien no. Un deseo de liberar pero no para poner el pie arriba del oprimido”, detalló Passalacqua que estuvo acompañado en el escenario principal por los ex gobernadores Oscar Herrera Ahuad y Maurice Closs, quien no recuerda cuando fue la última vez que lo invitaron a un acto oficial. Signo de los tiempos del nuevo liderazgo, más horizontal y que pone fin a las especulaciones.

El discurso de Passalacqua ineludiblemente debe leerse en clave de actualidad. Sus palabras eran esperadas como el inicio de una nueva etapa tras la toma de distancia de Encuentro Misionero, espacio al que Carlos Rovira bautizó como la evolución de la Renovación y hoy se encuentra vacío de poder y de dirigentes.
No hizo falta mucho más para entender el mensaje: “Fin del absolutismo”, “del que decide quien habla y quien no”, “del que decide quien crece y quien no”, “del Estado soy yo”. Los intendentes, ministros y diputados que escuchaban, asentían en silencio. Las presencias también fueron un mensaje: además de Closs y Herrera Ahuad, en el palco estaba el senador Carlos Arce, quien confirmó que se sumará a Sonia Rojas Decut en el bloque Movimiento por Misiones, lo mismo que harán los diputados Yamila Ruiz, Alberto Arrúa y Daniel Vancsik, al bloque que será liderado por Herrera Ahuad y con la participación de al menos tres salteños. Entre los invitados también estaba Walter Ríos, diputado provincial del bloque Por la Vida y los Valores, del que ya se desprendió Rita Flores para sumarse al bloque del Movimiento por lo que Viene. Si Ríos se suma o vota en acuerdo, el nuevo espacio liderado por Passalacqua tendrá mayoría en la Legislatura, ya que Horacio Martínez se suma y Heidy Schierse votará en sintonía, aún si se mantiene al margen. Rovira quedaría así sólo con Paula Franco, Lilian Tartaglino y Sebastián Macías.

La elección del homenaje a San Martín como vehículo del mensaje tampoco fue casual. Passalacqua profundizó sobre la idea durante el resto de su discurso y reivindicó la vigencia del pensamiento del Libertador, pero poniendo el acento menos en la dimensión militar de su gesta que en el sentido político de aquella emancipación. “Ese romper las cadenas, como lo dice textual, hay que romper las cadenas con el absolutismo. Es algo que hoy debemos recordar día a día los argentinos”, insistió.
La definición completó el concepto que había atravesado toda su intervención. Para Passalacqua, San Martín no buscaba simplemente terminar con el dominio español, sino construir algo después de la ruptura. “No era una libertad para que el opresor ponga el pie sobre el oprimido. Esa no fue la voluntad de San Martín. Es una libertad para todos”.
“Le movía, no la codicia, le movía terminar con los absolutismos. Ese es el gran mensaje de San Martín”, sintetizó el Gobernador. Después recurrió a una de las máximas más conocidas del Libertador para cerrar el discurso: “Seamos libres, que lo demás no importa nada”.
Entre los ministros hubo asistencia casi perfecta. Estuvieron el ministro coordinador de Gabinete, Carlos “Kako” Sartori; los ministros Marcelo Pérez, Adolfo Safrán, Federico Fachinello, José María Arrúa, Martín Recamán, Facundo López Sartori, Matías Vílchez y Ramiro Aranda, además del secretario de Cultura, Joselo Schuap, autoridades provinciales, fuerzas de seguridad, instituciones educativas, agrupaciones tradicionalistas y vecinos.
Formalmente, el escenario fue el acto por el 176° aniversario del paso a la inmortalidad de José de San Martín y los festejos por el aniversario de San José. Políticamente, fue bastante más. Passalacqua eligió hablar de libertad, comunidad, opresores y absolutismo precisamente cuando Misiones atraviesa la mayor reconfiguración de su sistema de poder en más de dos décadas.
Y ahí aparece otra clave: Passalacqua no presentó la ruptura como el simple reemplazo de una conducción por otra. Al menos en sus palabras, intentó darle un sentido distinto. Si el mensaje de San Martín era liberar sin convertirse después en opresor, la vara que Passalacqua acaba de elegir para medir la nueva etapa es particularmente alta. El “fin del absolutismo” ya no funciona solamente como una definición sobre el poder que termina. Desde ahora también será una promesa sobre la forma en que pretende ejercer el poder que comienza.
