La articulación entre ambos ministerios incluye la vacunación del personal esencial, capacitaciones en enfermedades vectoriales y acciones de prevención en zonas de mayor riesgo epidemiológico.
El ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, se reunió con la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, con el objetivo de avanzar en las acciones implementadas para proteger al personal de las Fuerzas de Seguridad que presta servicio en zonas de frontera y regiones estratégicas del Noreste (NEA) y Noroeste (NOA) del país. Las mismas incluyen la inmunización del personal esencial, la capacitación sobre prevención de enfermedades transmitidas por vectores y el control focal de las enfermedades presentes en la región.
Durante el encuentro, se puso en valor el trabajo realizado hasta el momento. En este sentido se destacó la campaña de vacunación antigripal que ha permitido inmunizar al personal esencial de Gendarmería Nacional y de Prefectura Naval Argentina, y la realización de capacitaciones específicas con foco en la prevención y el autocuidado frente a enfermedades como dengue, chikungunya, paludismo y leishmaniasis. La capacitación más reciente, realizada en marzo de 2026, contó con la participación de 250 efectivos que cumplen funciones en zonas de frontera.
En función del escenario epidemiológico actual, ambas carteras avanzaron también en la definición de nuevas acciones, entre las que se incluye la priorización del personal que se desempeña en zonas de frontera en la vacunación contra dengue. Por otro lado, se propuso trabajar en la unificación de los protocolos de atención y el manejo clínico de las enfermedades con mayor prevalencia en la región del NOA.
Cabe destacar que desde el año 2024 la cartera sanitaria viene asistiendo a las Fuerzas Armadas, Defensa Civil y personal de Seguridad en capacitaciones de actualización y sensibilización para la prevención y control vectorial de dengue y chagas. Esta articulación se inscribe en el trabajo de vigilancia epidemiológica y entomológica que lleva adelante la cartera sanitaria nacional.
El objetivo de ambos ministerios es fortalecer la prevención, la detección temprana y el control de focos. De esta manera, se consolida una estrategia conjunta para cuidar la salud del personal de seguridad y garantizar condiciones adecuadas para el desarrollo de sus tareas en todo el país.
El informe fue realizado por el Instituto de Estudios Sociales y Humanos (IESYH, CONICET – UNaM) a través de un convenio con el Ministerio de Seguridad y con apoyo del BID, en el marco del Programa Nacional de Ciencia y Justicia.
El “Diagnóstico de percepción de la seguridad en los pobladores que habitan la frontera norte de Argentina”, un proyecto realizado por el Instituto de Estudios Sociales y Humanos (IESYH, CONICET-UNaM), fue presentado ayer durante una videoconferencia. Se trata de un informe que fue realizado mediante un convenio con el Ministerio de Seguridad de la Nación, que contó con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y que se enmarcó en el Programa Nacional de Ciencia y Justicia del CONICET.
El estudio se realizó en el año 2018, en cuatro puntos limítrofes de Argentina con Bolivia, Paraguay y Brasil; y evidenció la necesidad de desplegar una agenda socio-sanitaria y de desarrollo de infraestructuras fundamentales para resolver las problemáticas vinculadas a los delitos transfronterizos y a la precarización del trabajo. El informe también problematiza algunas iniciativas de gobierno orientadas al control de las fronteras a la luz de los mercados tecnológicos, de las realidades locales y de los modos de existencia particulares de cada sitio.
De la presentación del informe participaron la Ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic; el gerente de Asuntos Legales del CONICET, Alan Temiño; el coordinador del Programa Nacional de Ciencia y Justicia del CONICET, Germán Stalker; la rectora de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), Alicia Bohren; el Secretario de Ciencia y Tecnología de la UNaM, Pedro Zapata; la directora del Centro Científico Tecnológico CONICET Nordeste, Marisa Censabella y el representante de la División de Innovación para Servir al Ciudadano (ICS) del BID, Mauricio García Mejía. La exposición de los resultados estuvo a cargo de la directora del IESYH y responsable del equipo, Brígida Renoldi; el investigador de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Tobías Schleider y el investigador del CONICET y actual director de Control de Frontera e Hidrovías del Ministerio de Seguridad de la Nación, Alejandro Benedetti.
En primer lugar, la ministra Frederic, destacó la importancia de este trabajo, que se inició durante la gestión de gobierno anterior, en el marco de un proceso de análisis de inversiones en materia de videovigilancia. “Aprendí mucho con esta investigación. El informe da cuenta de que las relaciones que se establecen en las fronteras son bastante más complejas de lo que conocíamos. Celebramos que los resultados de este trabajo tengan la posibilidad de diálogo con las políticas públicas”, señaló la funcionaria, quien es antropóloga de formación e investigadora del CONICET.
A continuación, Alan Temiño hizo llegar al grupo de investigación las felicitaciones de la presidenta del CONICET. Ana Franchi, cuya presencia estaba prevista pero debió suspenderse a último momento por otros compromisos. Los representantes de la UNaM, universidad contraparte del CONICET en el IESYH, resaltaron la importancia de este trabajo y de los aportes valiosos realizados desde el sistema científico a la solución de problemas, principalmente en este contexto de pandemia.
Durante su intervención, la directora del CONICET Nordeste destacó el rol fundamental que tuvo la oficina de Vinculación Tecnológica (OVT) del CCT para la materialización del convenio que posibilitó este proyecto. Censabella también consideró que este trabajo pone en evidencia la necesidad de seguir trabajando en la federalización y la potenciación de recursos humanos de zonas como el NEA, donde están radicados apenas el 3% de los recursos humanos del CONICET.
La presentación del informe estuvo a cargo de Brígida Renoldi, quien hizo una síntesis de los cuatro puntos en los que se realizó el trabajo de campo: Puerto Iguazú, en la provincia de Misiones; Profesor Salvador Mazza y Aguas Blancas, en Salta y La Quiaca, en Jujuy. “Indagamos sobre la percepción de la seguridad de las personas que habitan esto lugares. En muchos casos, la noción de soberanía que encontramos entre quienes habitan la frontera discute con la que es tomada por la legislación nacional”, señala la investigadora.
“Las construcciones mediáticas que se hacen en referencia a la carencia y a la precariedad que representa la vida en la frontera profundizan las estigmatizaciones y el sentido de abandono hacia las poblaciones locales. Además, los problemas que frecuentemente ocupan a los medios difieren de las demandas y necesidades específicas de estas personas. Con este estudio apuntamos a desestigmatizar esas ideas falsas que existen sobre las fronteras y sus habitantes, para poner en promer plano sus vivencias y preocupaciones”, mencionó otra de las investigadoras del IESYH que participó del estudio, María del Rosario Millán.
A su turno, Tobías Schleider presentó los análisis estadístico que se hicieron en el marco de este diagnóstico. Alejandro Benedetti, por su parte, se refirió a los dilemas en la articulación entre investigación y gestión de las fronteras internacionales.
La videconferencia contó con la participación de más de 70 espectadores, que realizaron preguntas que abrieron interesantes perspectivas de análisis respecto al trabajo realizado en las fronteras. La presentación fue transmitida a través del canal de You Tube del IESYH y está disponible en este enlace.