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Agronegocios: el maíz redefine el mapa productivo

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El primer cuatrimestre de 2026 cerraría con un hito para la agroindustria argentina: unas 40 millones de toneladas exportadas, un 11% por encima del récord previo, según la Bolsa de Comercio de Rosario. El dato no es menor en el actual escenario económico: se consolida como una fuente clave de divisas en momentos donde el Gobierno necesita sostener estabilidad cambiaria y acumulación de reservas. El impulso lo lidera el maíz, con embarques por 10,3 Mt entre marzo y abril, un volumen sin precedentes que redefine el arranque de campaña. La pregunta se instala: ¿es un ciclo estructural que fortalece la estrategia oficial o un pico condicionado por factores externos difíciles de sostener?

Los dos primeros meses de la campaña de maíz hacen historia, promediando 5 Mt embarcadas en cada uno. El girasol argentino llega para salvar un hueco en la Unión Europea. Se recuperan los precios internos por maíz.

El primer cuatrimestre del año cerraría con un nuevo hito para la agroindustria argentina, con embarques récord de maíz por segundo mes consecutivo

El ritmo de embarques de maíz está siendo extraordinario para el inicio de la campaña. Considerando el volumen programado a exportar hasta fines de este mes, entre marzo y abril se embarcarían 10,3 Mt de maíz, esto es 54% más que el primer bimestre de la campaña anterior y 3,7 Mt más que el promedio de los últimos cinco años; teniendo en cuenta que nunca antes se habían superado las 5 Mt para un solo mes. Al maíz se le añaden los embarques récord de trigo y girasol, la gran performance de las exportaciones de cebada y un ritmo promedio para sorgo y soja. 

Teniendo en cuenta los embarques programados hacia fines de abril, el desempeño exportador de la agroindustria en el primer cuatrimestre del 2026 sorprende positivamente: 40 Mt de granos se habrían enviado hacia el resto del mundo, ya sea en forma de grano o transformados en productos derivados, 11% más que el récord anterior. Los volúmenes toman más relevancia si se tiene en cuenta que la soja de nueva cosecha todavía no comenzó a llegar de manera generalizada como ya suele ocurrir para esta altura. De hecho, en los últimos 26 años, el complejo soja nunca había tenido tan poca participación en los embarques agroindustriales del primer cuatrimestre como el presente año.

Girasol: performance exportadora sin precedentes 

Tal como se comentó anteriormente, el mercado de girasol 2025/26 se encuentra muy dinámico dada una producción récord que la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP) estima en 7,3 Mt; 30,4% más que en el año anterior. Según dicho organismo, ya se cosecharon 6,98 Mt y se emitieron cartas de porte por 4,55 Mt.

Más allá del lado productivo, sorprende el gran crecimiento en las exportaciones de semilla de girasol en bruto en el primer cuatrimestre: estaría cerca del millón de toneladas. No es habitual que sea la semilla en bruto la que lidere el mix exportador, sino que suelen tener mucha mayor participación los subproductos del crushing. Cabe, entonces, indagar el porqué de tal salto exportador de girasol sin procesar, que creció muy por encima que la producción.

Se puede pensar que, esta situación de mercado tiene que ver con la combinación de un nivel productivo local sin precedentes y, fundamentos coyunturales de oferta y demanda global que implican necesidades de importación del mercado europeo. Según la Comisión Europea, Argentina suministró el 30,6% de las importaciones de semillas de girasol de la UE, cuando el año pasado el share a esta altura era de 1%. La harina de girasol también ganó importancia en el mercado europeo, con un share de 54%, cuando el año pasado era de 27%. 

Este año los dos grandes importadores del bloque son Bulgaria y Rumania. Bulgaria —el segundo mayor productor de girasol de la UE—padeció el destiempo climático en momentos críticos, implicando la caída en la producción interna. Esto derivó en una oferta ajustada y en bajos stocks para la industria de crushing. Frente a este escenario, las fábricas debieron complementar la oferta local con girasol importado, siendo Argentina el origen elegido. Según se informó en Bulgaria, inicialmente se comprarían hasta 400.000 t de semilla argentina.

Por su parte, Rumania es el principal productor de girasol de la UE, el cual también mostró un fuerte interés en la materia prima argentina, adquiriendo más de 100.000 t y siendo el segundo destino en nivel de importancia de las exportaciones de semillas. En este caso, no por una escasez de oferta interna, sino porque la alta competitividad de la cosecha argentina deja un margen atractivo para la industria molinera rumana, aun considerando los fletes, dado el alto precio del aceite de girasol en Europa.

La gran cosecha argentina llega a los mercados internacionales en un contexto óptimo. La anterior campaña mundial de girasol fue la más baja en cinco años, y la presente, si bien es superior a la 2024/25, no es suficiente para recuperar stocks, debido a los bajos resultados productivos en Ucrania, la UE y Turquía. Según el USDA, bajo este escenario las semillas de girasol argentinas representan 13% de la producción global, el share más alto en el último lustro. Además, el país gana lugar en una coyuntura con precios favorables, pues el valor FOB promedio del aceite de girasol entre septiembre de 2025 y marzo de 2026 marca US$1.300/t según el USDA, cuando en el mismo periodo un año antes era de US$ 1.100/t.

El maíz: el gran protagonista de la campaña 2025/26

Traccionadas por la demanda externa, las compras internas en el mercado de maíz se mantienen a un ritmo acelerado. Hasta el momento, se acumulan negocios por 23,7 Mt en lo que va de la campaña, el 35% de la cosecha estimada. Si bien – en términos de volumen – el ritmo actual de compraventa interna es significativamente mayor al del año pasado, la producción esperada es tan elevada este año, que en proporción de la producción los compromisos se encuentran completamente en línea con el promedio en torno al 36% respectivamente.

El avance de cosecha a nivel nacional ya alcanza 32% de la superficie objetivo según SAGyP, 4 p.p. por encima del año pasado a esta altura. Al mismo tiempo, se destaca que dicho organismo oficial volvió a subir la estimación de área sembrada desde 10,5 hasta 11,2 M ha (↑0,7 M ha), lo cual lleva la proyección de producción hasta 67,6 Mt, en línea con lo que había estimado Guía Estratégica para el Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario en su informe del 8 de abril pasado.

Entre la combinación de excelentes rindes observados y una alta participación de los planteos tempranos, este año el efecto en precios fue notable. Actualmente, el precio disponible por maíz ronda los AR$ 260.000/t, ajustando por inflación es 18% por debajo de comienzos de año, pero repuntando del piso de hace algunas semanas atrás. En este marco, la presión de cosecha fue más aguda este marzo que durante años anteriores: al iniciar el año, la diferencia relativa entre el precio de la 2025/26 y el promedio era 12,3%. Actualmente, la distancia es del 29%.

En línea con lo anterior, la tendencia ha venido cambiando estas últimas semanas y el movimiento de las cotizaciones parece haber encontrado ciertos fundamentos para recuperar terreno. En perspectiva del mercado global y sacando el ingreso de la cosecha argentina, queda menos cereal disponible hasta que llegue la safrinha brasilera. Por el lado de Estados Unidos, está avanzado con su programa exportador, habiendo comprometido ya 87% de las 83,8 Mt proyectadas a exportar. Situación similar sucede en Ucrania, dado que, a esta altura del año, le restan pocos suministros para abastecer al mercado, sumado que no está operando con su máximo potencial productivo y exportador. Esta coyuntura viene traccionando las cotizaciones en Chicago, revalorizando de esa forma el FOB argentino de maíz que, desde principios de año hasta ahora, subió más de US$ 15/t.

Por último, se puede remarcar que, con el cambio de los precios relativos el maíz sigue siendo una opción atractiva para la venta: las cotizaciones disponibles por maíz se recuperaron significativamente luego de tocar mínimos a fines de marzo y es la soja la cuál ahora está sintiendo el rigor de la presión de cosecha.

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El agro retrocede tras récords y expone la fragilidad del motor exportador en pleno año económico

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La actividad de la cadena agroindustrial registró en marzo una caída mensual del 2,4%, según el Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario. El dato llega después de dos meses consecutivos en máximos históricos y, aunque el nivel actual se mantiene como el tercero más alto de la serie, introduce una señal que trasciende lo estadístico: el principal motor exportador del país empieza a mostrar límites en su dinámica reciente. ¿Se trata de un ajuste técnico del agro tras un pico excepcional o del inicio de una desaceleración más profunda?

El IACA-BCR exhibió una caída en marzo, tras dos meses consecutivos de máximos históricos. Pese a la baja, el nivel emerge como el tercero más alto de la serie, con incrementos mensuales en 10 de las 12 variables que lo integran.

IACA-BCR: ÍNDICE GENERAL

El Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR), que elabora la Bolsa de Comercio de Rosario, retrocedió en marzo, registrando una tasa de variación mensual desestacionalizada del -2,4%. Sin embargo, cabe destacar que durante febrero el índice alcanzó su máximo valor histórico, dejando como resultado una base de comparación muy elevada. De hecho, el nivel de marzo se ubica como el tercer registro más alto de la serie.

A pesar de que el índice general muestra un retroceso mensual, marzo dejó muy buenos resultados para la mayoría de los sectores: de las 12 series que lo componen, diez registraron una variación mensual positiva, una se mantuvo estable y únicamente una marcó una contracción. Precisamente, la serie que exhibió una caída fue el avance mensual de labores agrícolas, que retrocedió 4,3% respecto a febrero ante los retrasos en la cosecha debido a las condiciones climáticas desfavorables a lo largo del mes. Esto resultó de gran incidencia en el índice general, siendo que es la serie de mayor ponderación.

Por el contrario, se evidenciaron incrementos en la molienda de soja y la molienda de girasol, con tasas de cambio mensuales del 0,9% y 3,1%, respectivamente; en tanto la molienda de trigo y la molienda de cebada avanzaron 1% y 1,2% mensual. La faena de porcinos, por su parte, registró un nuevo aumento del 0,6%, continuando su tendencia alcista, mientras que la faena de bovinos se incrementó 0,7%, luego de las caídas observadas en los meses previos.

La producción de leche también registró un gran desempeño, exhibiendo un crecimiento del 0,7% mensual, siendo la segunda mayor producción para un mes de marzo desde el inicio de la serie. Mientras tanto, las exportaciones de los principales complejos agropecuarios aumentaron un 1% respecto a febrero, con siete de los nueve complejos analizados creciendo. En cuanto a biocombustibles, se estima que la producción de biodiesel y de bioetanol habría incrementado 1,8% y 3,1% mensual, respectivamente. Finalmente, se estima que la faena aviar permaneció constante respecto al mes anterior.

Analizando las variaciones interanuales, se advierte un gran desempeño del sector durante el último año, evidenciado por una tasa de cambio interanual del 17,9%. De hecho, en marzo, 11 de las 12 series se posicionaron por encima de su nivel registrado en el mismo mes del año anterior, con la única excepción de la faena de bovinos.

En primer lugar, la producción primaria marca un avance del 22,1% frente a marzo de 2025. Este incremento se da en el marco de la mayor cosecha de girasol del siglo y el avance de una cosecha récord de maíz. Adicionalmente, el subíndice IACA-Agroindustria se posicionó 3,9% por encima del año pasado, manteniéndose en niveles cercanos a máximos históricos. En este sentido, las series de molienda, lechería y biocombustibles han registrado un incremento en el último año, así como también la faena de porcinos y la faena aviar. Únicamente la faena de bovinos se posicionó por detrás de marzo de 2025, en un contexto de menor disponibilidad de hacienda y retención por parte de los productores.

Finalmente, el subíndice de exportaciones agropecuarias evidenció una suba interanual del 26,3%. En este sentido, en el marco de una gran cosecha, se destaca el sólido desempeño de los complejos maíz y girasol, así como también del complejo carne y cuero bovinos, principalmente ante el fuerte impulso de los precios internacionales para el sector.


2.    SUBÍNDICES

IACA – Cultivos: Actividad de la producción de granos

El IACA – Cultivos refleja la evolución de las labores de siembra y cosecha de los principales cultivos de Argentina cada mes a través de la serie de avance mensual de labores agrícolas, con el objetivo de medir mensualmente la producción de granos. En marzo, esta serie retrocedió 4,3%, interrumpiendo una racha de cinco variaciones mensuales positivas consecutivas, período en el que acumuló un incremento del 16%.

No obstante, merece la pena destacar que esta caída mensual se explica por el nivel excepcionalmente alto de febrero, considerando que en dicho mes la serie alcanzó su máximo valor histórico. De hecho, los tres meses previos, esto es, diciembre, enero y febrero, marcaron récords para la serie, en tanto que el nivel actual se posiciona como el cuarto más elevado.

Realizando un análisis del mes de marzo, se advierte que se dieron por finalizadas las labores de siembra de maíz tardío y de sorgo, alcanzando la cobertura total del área estimada a nivel nacional. En lo que respecta al maíz, el número de hectáreas trabajadas resultó elevado dado que el área estimada de siembra emerge como la segunda más alta en términos históricos. Por su parte, el avance mensual en la implantación de sorgo también resultó superior al registrado en campañas previas, cuando para febrero ya se daba por finalizada su siembra.

Con respecto a las labores de cosecha, las mismas sufrieron interrupciones frecuentes y retrasos durante el mes de marzo debido a las precipitaciones abundantes y los elevados niveles de humedad ambiental registrados en diversas regiones productoras del país, lo que impactó de manera negativa en el índice. Por un lado, se inició la recolección de soja, con un marcado atraso que se combina con un área estimada de siembra inferior al promedio de los últimos cinco años, dejando como resultado una baja cantidad de hectáreas trabajadas. Situación similar se evidencia para el sorgo, cuya cosecha también comenzó durante marzo.

Por su parte, continuaron las labores de recolección de girasol, con un avance mensual de 37 p.p., muy por debajo de lo observado en el mismo período de años anteriores, cuando el cultivo ya contaba con un progreso importante al iniciar el mes. Finalmente, la cosecha de maíz temprano mostró un progreso de 20 p.p. durante marzo, avanzando en la recolección de una producción que se proyecta como la más alta registrada.

IACA – Agroindustria: Actividad agroindustrial

En cuanto a la actividad del sector industrial con base agropecuaria, la misma evidenció un avance del 0,9% en marzo respecto al mes anterior, y se ubicó apenas 0,5% por debajo de su máximo valor histórico alcanzado en septiembre del último año.

En cuanto a la actividad molinera, se advierte un incremento mensual desestacionalizado del 1,1% en la molienda conjunta de los principales cereales y oleaginosas durante el mes de marzo, ubicándose en terreno positivo por segundo mes consecutivo.

En lo que respecta a las oleaginosas, se evidencia un crecimiento del 0,9% en el crushing de soja, hilando dos variaciones al alza luego de acumular una caída del 11% en los cuatro meses previos, cuando gran parte de la producción se destinó a la exportación. Por su parte, el procesamiento de girasol advirtió un sólido avance mensual del 3,1%, creciendo por quinto mes consecutivo. En términos interanuales, la serie evidencia un impresionante incremento del 56%, y el dato de marzo emerge como el más elevado desde febrero del año 2000.

Mientras tanto, en cuanto a los cereales, la molienda de trigo avanzó 1% respecto a febrero, y encadena seis meses al alza, luego de recolectarse una cosecha histórica en los campos. El procesamiento de cebada también presentó un incremento mensual del 1,2%, hilando cinco meses en terreno positivo, en los cuales acumula un crecimiento de casi el 22%.

Por su parte, el subíndice de faena mostró una recuperación en marzo, con una tasa del cambio mensual del 0,6%. El repunte se explica por un incremento mensual en la faena de bovinos, que registró una tasa de cambio del 0,7% en marzo, posicionándose en terreno positivo por segundo mes consecutivo, luego de acumular una caía de más del 7% durante los seis meses previos. A pesar de ello, los informes del sector destacan que la faena continuó siendo limitada. Específicamente, en el mes de marzo, el ritmo operativo de las plantas frigoríficas se vio afectado por factores climáticos, dado que las lluvias persistentes en zonas productoras dificultaron el envío de animales al mercado.

En materia de precios, durante marzo se observó un reacomodamiento luego de las fuertes subas registradas durante los meses anteriores. Si bien la oferta se mantuvo acotada, los valores encontraron un límite impuesto por la demanda, que no convalidó nuevos aumentos. De esta manera, la cotización promedio del novillo en el mercado agroganadero retrocedió 2,5% mensual en términos reales durante marzo. Aun así, los precios se mantienen en niveles históricamente elevados, posicionándose 27% por encima del mismo mes del año anterior, también en términos reales.

Por su parte, el sector porcino se posicionó asimismo al alza, continuando con una tendencia alcista que se advierte desde principios del siglo. La tasa de cambio resultó del 0,6% para marzo, alcanzando un nuevo máximo histórico.

En cuanto a la carne aviar, se estima que la faena de aves se habría mantenido constante durante el tercer mes del año. No obstante, cabe destacar que a fines de febrero y principios de marzo se detectaron casos de influenza aviar en diferentes provincias del país. Si bien esta noticia no afecta a la producción destinada al mercado interno, tiene implicancias en las exportaciones hacia países con los que Argentina mantiene acuerdos sanitarios, pudiendo alterar la faena aviar de los meses próximos.

En lo que respecta al sector lechero, la producción de leche registró un incremento del 0,7% durante marzo. Con este resultado, la serie encadena 24 meses de variaciones mensuales positivas consecutivas, acumulando un crecimiento del 21% en los últimos dos años. En marzo la producción totalizó 881 millones de litros, siendo el segundo mejor registro para el mes de marzo desde el inicio de la serie en 1983. Incluso, la producción acumulada al primer trimestre del año asciende a 2.668 millones, el segundo mayor volumen para este período, únicamente por detrás de 2012. En este sentido, algunos informes del sector destacan que el crecimiento de la producción se fundamenta principalmente en la expansión del rodeo, es decir, en un mayor número de vacas en ordeñe, y no por mejoras significativas en la producción individual por animal.

Por su parte, en cuanto a las cotizaciones en el mercado local, en el mes de marzo el precio en dólares por litro de leche se ubicó en U$S 0,34, incrementándose por tercer mes consecutivo y posicionándose holgadamente por encima del precio promedio de los últimos cinco años que se estima en U$S 0,25 / litro. También se evidenció una mejora en los precios internacionales. El índice de precios de productos lácteos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) creció 1,2% en el tercer mes del año, luego de registrar caídas en los ocho meses previos.

La combinación de precios más elevados junto con una caída en las cotizaciones de soja y maíz resultó en una mejora de las relaciones de precio respecto de los insumos. En este sentido, se estima que en marzo un litro de leche, en promedio, podría comprar 2,01 kg de maíz. Hay que tener en cuenta que la relación de referencia ser de 2; es decir, un litro de leche debería poder comprar 2 kg de maíz. De esta manera, el valor para marzo se posiciona levemente por encima de la relación de referencia, lo cual resulta alentador siendo que en los seis meses previos se ubicó por debajo de ese nivel. En cuanto a la soja, un litro de leche podría comprar, en promedio, 1,05 kg de soja en marzo, ubicándose asimismo por encima de la relación de referencia que suele ser de 1.

Finalmente, se estima que la producción conjunta de biocombustibles, medida a través de la elaboración de biodiesel y bioetanol, habría registrado un incremento del 2,4% en marzo. Por un lado, la elaboración de biodiesel habría avanzado 1,8% respecto de febrero; en tanto se estima que la producción de bioetanol creció 3,1% mensual. En términos de mezcla obligatoria, si bien para marzo se mantuvo vigente el esquema de bioetanol al 12% en naftas y biodiésel al 7,5% en gasoil, el gobierno autorizó la posibilidad de incorporar voluntariamente hasta 15% de bioetanol en naftas, en el contexto de un incremento en el precio de los combustibles debido a la guerra en Medio Oriente.


2.3.    IACA – Agroexportación: Actividad de la agroexportación

Analizando el último eslabón de la cadena a través del IACA – Agroexportación, se advierte que las exportaciones de los principales complejos agroindustriales registraron una variación mensual desestacionalizada del 1% durante marzo. Se destaca que, de los nueve complejos analizados, siete se posicionaron por encima del mismo mes de 2025.

El desempeño que más se destacó fue el del complejo maíz, que registró exportaciones por 4,8 Mt, siendo el mayor registro para un mes de marzo desde el inicio de la serie en 2002. Este volumen resultó 59% superior a marzo de 2025, y 65% mayor al promedio de los últimos cinco años, en el marco de una cosecha histórica del cereal. Sobresale asimismo el desempeño del complejo girasol, cuyo volumen mensual de ventas externas ascendió a 754.000, casi el triple (+178%) de lo registrado un año atrás y el cuádruple del promedio del último quinquenio (+285%). Estos volúmenes obedecen a la producción de la oleaginosa más alta del siglo. También merece la pena destacar el incremento en las exportaciones del complejo carne y cuero bovinos, que crecieron un 26% interanual en volumen, en tanto registraron un aumento real del 57% en valor dado los mayores precios.

Finalmente, exhibieron importantes incrementos las exportaciones del complejo cebada, el complejo trigo, el complejo porcino y el complejo lácteos. En el caso de este último, los envíos al exterior ascendieron a 34.400 toneladas, siendo el segundo mejor marzo de la historia, sólo por detrás de 2012. Esto guarda relación con el elevado volumen de producción mencionado en el apartado anterior. Por el contrario, los únicos complejos agroindustriales que mostraron un deterioro fueron el complejo avícola y el complejo soja.

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El renacer del girasol argentino

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El presidente de la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR), Juan Martín Salas Oyarzun, destacó el crecimiento de la producción en Argentina.

Juan Martín Salas Oyarzun, presidente de la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR), destacó el fuerte crecimiento de la producción, el mayor ingreso de divisas y el potencial de expansión del cultivo. Reclamó menos presión impositiva y mejoras en infraestructura para sostener el desarrollo.

“Estamos transitando un momento histórico del girasol argentino”, afirmó Salas Oyarzun, al inaugurar el VIII Congreso Argentino de Girasol. Según detalló, “la producción de grano de la cadena va a terminar creciendo este año un 94% respecto de la campaña 21/22”.

Los motivos del crecimiento de la producción de Girasol en Argentina

El dirigente explicó que este salto responde a una reacción coordinada del sector frente a la demanda internacional: “Nuestra cadena de valor ha respondido al incremento de demanda internacional reflejado en los precios, con aumentos de producción de grano, procesamiento y exportaciones”.

En ese marco, subrayó un dato clave de eficiencia: “La presente campaña vamos a generar un volumen de grano cercano a la máxima producción argentina de los años 1998 y 1999, que fue de siete millones de toneladas, pero dedicando 1,3 millones de hectáreas menos que en aquellos años”. Y agregó: “Ese es el primer agregado de valor en origen y una muestra clara de aumento de sostenibilidad de nuestro sistema productivo”.

Más divisas y expansión del mercado externo

El impacto económico también fue destacado por el titular de ASAGIR. “La exportación de aceites y otros productos de la cadena ha ingresado al país casi un 50% más de divisas en 2025 respecto del año anterior”, señaló. En ese sentido, interpretó que “esto significa que consumidores del resto del mundo retribuyen nuestro trabajo, inversión e innovación”.

Además, remarcó el crecimiento industrial: “La producción de aceite en 2025 fue la más alta desde el año 2000 y en los primeros meses de 2026 la tendencia continúa en aumento respecto del año anterior, con mayor nivel de inversión y nuevos actores”.

El futuro de la producción de Girasol en Argentina

Sobre el futuro, planteó un escenario ambicioso: “Si la demanda internacional sobre el girasol se mantiene firme y recuperásemos la superficie que tuvo el cultivo en Argentina a fines del siglo XX, podemos llegar a producir 9.5 millones de toneladas”. Y sintetizó: “Podemos transformarnos cada vez más en un mar de girasol”.

Salas Oyarzun remarcó que el mercado interno está cubierto, por lo que el foco debe estar en el exterior: “La demanda local está perfectamente abastecida en cantidad, así que cobran cada vez más importancia los mercados externos”.

El destino clave de la producción de Girasol en Argentina

En ese contexto, destacó un destino clave: “En primer lugar, debemos atender la demanda de India, principal importador mundial y actor cada vez más protagónico de la economía mundial”. También llamó a diversificar: “Tenemos que identificar más y mejor los nichos de mercado específicos en todo el mundo y abastecerlos”.

A nivel interno, advirtió sobre desafíos técnicos: “Debemos trabajar dentro de nuestra cadena adecuando las prácticas de conservación de grano para mantener la calidad de origen”, y sostuvo que la capacitación será central: “Seguir coordinando esfuerzos, difundiendo buenas prácticas y capacitación es una de las tareas importantes de ASAGIR en el presente”.

Innovación, rendimientos y brechas productivas

El dirigente destacó avances en productividad: “Los rendimientos de las últimas dos campañas, medidos en kilos y en contenido de materia grasa por hectárea, nos muestran que los potenciales han crecido”.

En ese sentido, puso en valor el rol de la investigación: “El sector de desarrollo genético e investigación viene mostrando resultados concretos con cada vez más programas de desarrollo locales”. Y aseguró que “nuestra asociación va a continuar apoyando la divulgación científica como parte de nuestra esencia”.

La necesidad de mejorar resultados

Sin embargo, advirtió sobre la necesidad de mejorar resultados en campo: “Debemos ir reduciendo las brechas entre los rindes potenciales y los obtenidos”. Para eso, señaló que “productores, asesores y extensionistas siguen teniendo el rol protagónico”.

El crecimiento del sector también expone limitaciones estructurales. “Al expandir el área productiva se hace más evidente el desafío de infraestructura general y logística tanto por tierra como fluvial y marítima”, afirmó, y reclamó una respuesta conjunta del sector público y privado.

El contexto económico de la producción de Girasol

En materia económica, fue contundente: “Ha quedado demostrado que cuando la amenaza de más impuestos, cuotas al comercio y regulaciones se van desvaneciendo, se desatan las fuerzas productivas”.

En la misma línea, pidió avanzar en reformas: “La disminución de la presión impositiva en los impuestos más distorsivos es parte de las condiciones necesarias para lograr una normalización económica definitiva y un mayor grado de competitividad e inversiones”.

Los próximos desafíos

Finalmente, Salas Oyarzun vinculó estos desafíos con el encuentro sectorial: “Todo lo enumerado anteriormente es el motivo de existencia de nuestra asociación y de este Congreso”.

Sobre el evento, explicó: “En este VIII Congreso Argentino vamos a observar al girasol desde la investigación básica, la genética, el potrero, el cultivo en distintos ambientes y regiones, la logística y el comercio”.

Por último, Salas Oyarzun señaló que la misión de ASAGIR es “impulsar el desarrollo sostenible del girasol generando acciones conjuntas con la red agroindustrial”.

La Asociación Argentina de Girasol es una organización integrada por todos los sectores de la cadena de valor del girasol, cuyo objetivo es promover la competitividad y el crecimiento sostenible del cultivo en el país.

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Tras años de sequía, el agro proyecta la mayor producción de granos de la historia

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Tras varios años marcados por sequías, heladas tardías y olas de calor, el agro argentino enfrenta un cambio de escenario. Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) anticipa que la campaña 2025/26 podría cerrar con una producción total de 154,8 millones de toneladas, el mayor volumen de la historia, impulsada por un invierno excepcionalmente lluvioso y buenas condiciones hídricas acumuladas desde el otoño.

El relevamiento, elaborado por Tomás Rodríguez Zurro y Emilce Terré, destaca que, de no mediar eventos climáticos disruptivos, el nuevo ciclo permitiría superar el récord previo de 141,5 Mt alcanzado en la campaña 2018/19, consolidando al agro como el principal generador de divisas genuinas para la economía argentina.

Producción: trigo y cebada récord y un fuerte rebote del maíz

La campaña 2025/26 se diferencia de los últimos ciclos por un factor clave: la continuidad de las precipitaciones desde el otoño, el invierno y el inicio del verano. Esa acumulación de humedad permitió un arranque sólido de los cultivos de invierno y sostiene las expectativas para la cosecha gruesa.

En ese marco, la cosecha fina alcanzó niveles históricos. La producción de trigo se estima en 27,7 millones de toneladas, mientras que la de cebada llegaría a 5,6 Mt, ambos máximos para el país. El récord triguero anterior, de 23 Mt, había sido registrado en la campaña 2021/22, aunque en aquel entonces la sequía afectó severamente a los cultivos de verano, situación que por ahora no se replica en el actual ciclo.

Para la cosecha gruesa, el maíz emerge como el principal impulsor del crecimiento productivo. Con un rebote del área sembrada tras la caída del ciclo previo —afectado por la chicharrita— y una mayor adopción de variedades tempranas, la producción maicera se proyecta en 61 Mt, un incremento interanual del 22%, que marcaría un nuevo récord histórico.

La soja, en cambio, muestra una contracción de superficie. El área sembrada se reduciría en 1,4 millones de hectáreas, hasta 16,4 Mha, con una producción estimada en 47 Mt, un 5% menos que en la campaña actual. En sentido inverso, el girasol consolida su recuperación: el área crecería 13%, hasta 2,7 Mha, el nivel más alto del siglo, con una producción superior a 5,5 Mt.

Otros cultivos muestran retrocesos. El sorgo caería a 0,9 Mha, con una producción proyectada de 2,4 Mt, mientras que el maní reduciría su superficie a 450.000 hectáreas, con una cosecha estimada en 1,6 Mt.

En conjunto, la producción total de granos alcanzaría 154,8 Mt, un 12% más que en la campaña previa, aunque el informe aclara que los rindes definitivos dependerán del comportamiento climático durante el verano.

Exportaciones: 110 millones de toneladas y US$ 36.800 millones en ventas externas

El salto productivo proyectado se traduce en un fuerte desempeño exportador. Para la campaña 2025/26, la BCR estima exportaciones de granos, harinas, aceites y biocombustibles por 110 millones de toneladas, el mayor volumen histórico, 7,5 Mt por encima del ciclo actual.

En términos de valor, las exportaciones agroindustriales aportarían US$ 36.800 millones, unos US$ 600 millones más que en la campaña 2024/25. El incremento es acotado debido a la caída de los precios internacionales de los commodities, que absorbe buena parte del efecto volumen.

El maíz se posiciona como el principal grano de exportación, con 40 Mt, seguido por el trigo, que alcanzaría despachos récord de 17 Mt. La soja, en contraste, reduciría sus exportaciones de poroto a 5,5 Mt, frente a las 12,2 Mt estimadas para la campaña actual, aunque el informe señala que el conflicto comercial entre Estados Unidos y China podría abrir oportunidades para Argentina, sujetas a la evolución de las negociaciones bilaterales.

En subproductos, se proyecta un leve aumento en los envíos de harinas y pellets (+400.000 toneladas) y de aceites (+100.000 toneladas), impulsado por un mayor procesamiento de girasol. El crush de esta oleaginosa alcanzaría 5 Mt, el mayor volumen del siglo.

Por complejos, el sojero lideraría nuevamente las exportaciones, con más de US$ 19.500 millones, seguido por el maíz, con US$ 8.200 millones, y el trigo, con US$ 3.750 millones. El complejo girasol aportaría US$ 2.500 millones, superando incluso el registro de la campaña 2021/22.

Divisas y Mercado Libre de Cambios: menor liquidación en 2026

Pese al aumento proyectado en producción y exportaciones, la oferta de dólares del agro en el Mercado Libre de Cambios (MLC) mostraría una leve baja en 2026. Según datos del BCRA, la liquidación total del sector oleaginoso–cerealero en 2025 se estima en US$ 36.500 millones, el tercer valor más alto de la historia, detrás de los picos de 2021 y 2022.

Para 2026, la proyección cae a US$ 33.600 millones, un 8% menos, debido al adelantamiento de exportaciones generado por la eliminación temporaria de derechos de exportación aplicada a fines de septiembre de 2025. Ese esquema derivó en una liquidación superior a US$ 8.000 millones en ese mes —el segundo mayor registro mensual histórico— y, como contracara, en el menor volumen acumulado de octubre y noviembre desde 2005.

Derechos de Exportación: el agro aportaría US$ 4.830 millones en 2026

En base a los volúmenes y precios proyectados, el informe estima que la recaudación por Derechos de Exportación (DEX) de los principales complejos alcanzaría US$ 4.830 millones en 2026, un 4% más que en 2025.

El complejo soja concentraría US$ 3.670 millones, prácticamente sin variaciones interanuales, mientras que el maíz mostraría el mayor crecimiento relativo, con US$ 725 millones (+32%). El trigo aportaría US$ 248 millones y el girasol US$ 95 millones, con una suba del 18%, explicada por el mayor volumen exportado.

Renovado optimismo para la Cosecha 2025-26 by CristianMilciades

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Cómo quedan las retenciones: el nuevo esquema para soja, trigo, maíz y girasol publicado en el Boletín Oficial

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Milei avanza con otra reducción de retenciones, fijan nuevas alícuotas para granos y subproductos en línea con la estrategia de apertura agroexportadora

El Gobierno oficializó un nuevo esquema permanente de derechos de exportación para productos agroindustriales, con rebajas en cadenas clave como soja, trigo, maíz, girasol, cebada y sorgo. La medida, publicada hoy en el Boletín Oficial mediante el Decreto 877/2025, busca consolidar el superávit fiscal, potenciar las exportaciones y sostener el ingreso de divisas en un contexto de estabilización macroeconómica.

Un nuevo esquema de retenciones para consolidar el ingreso de divisas

El Poder Ejecutivo estableció, a través del Decreto 877/2025, el nuevo cuadro de alícuotas del Derecho de Exportación (D.E.) aplicable a un amplio conjunto de mercaderías clasificadas en la Nomenclatura Común del Mercosur (NCM). La norma dispone reducciones permanentes para productos estratégicos del agro, profundizando el sendero iniciado con el Decreto 526/2025, que ya había recortado retenciones a complejos como soja, girasol, maíz, trigo, cebada y sorgo.

El decreto destaca que la decisión responde a “la transformación de la política económica” y a la necesidad de “optimizar el uso de los recursos del Estado para acompañar el programa de estabilización macroeconómica”. Entre enero y octubre de 2025, los complejos de granos alcanzaron exportaciones por USD 28.875 millones y 86,52 millones de toneladas, un incremento interanual de 5% en monto y 10% en volumen, con subas superiores al 50% en trigo y girasol.

La medida entra en vigencia con su publicación en el Boletín Oficial y deberá ser analizada por la Comisión Bicameral Permanente, conforme lo prevé la Ley 26.122 para los decretos dictados en ejercicio de delegación legislativa.

Detalle de alícuotas: reducciones generalizadas y excepciones específicas

El Anexo del decreto fija las nuevas alícuotas para cada posición arancelaria NCM, con particular incidencia en productos primarios, harinas, aceites y subproductos. Entre los casos más relevantes se destacan:

  • Trigo (NCM 1001): retenciones del 1,5% y 7,5% según la subpartida.
  • Cebada (NCM 1003): alícuotas generalizadas del 7,5%.
  • Maíz (NCM 1005): el grano tributa 2,5%; subproductos en 8,5% con excepciones específicas como pisingallo (0%) y variedades “flint o plata” con escalas diferenciales.
  • Sorgo (NCM 1007): tributa 8,5%, salvo envases menores que pagan 0%.
  • Harinas y productos molineros (NCM 1101–1109): alícuotas entre 0% y 5%, con múltiples excepciones según envase, origen o tipo de grano.
  • Soja (NCM 1201): poroto tributa 1,5%, mientras que otras categorías mantienen 24%.
  • Maní (NCM 1206): alícuota del 4,5%, reducida a 0% para partidas “descascaradas” o “tipo confitera”.
  • Aceites vegetales (capítulo 15):
    • Aceite de soja: 22,5% y 18% según subpartida.
    • Aceite de girasol: entre 2,5% y 4,5%.
  • Alimentos balanceados y subproductos (NCM 2309): esquema complejo con alícuotas de 1,5% a 20%, según contenido de soja, granulometría y formato de presentación.
  • Glicerina (NCM 2905.45.00): 1,5%.
  • Preparaciones químicas (NCM 3826.00.00): 21%.

El decreto insiste en que los derechos de exportación constituyen un “impuesto distorsivo que debe eliminarse”, y que las reducciones continuarán “en la medida en que lo permita el superávit fiscal”.

Contexto político y posibles impactos en el sector agroindustrial

La agroindustria aporta alrededor de USD 45.000 millones anuales en exportaciones y concentra los principales complejos de generación de divisas. Por ello, la baja de retenciones se inscribe en una política más amplia de competitividad externa, facilitación del comercio y apertura de mercados.

El oficialismo argumenta que el recorte sostenido de alícuotas genera previsibilidad, impulsa la producción regional y fortalece la recuperación de la economía real. Al mismo tiempo, busca reforzar el flujo de dólares comerciales que sostienen la estrategia de estabilización liderada por el Ministerio de Economía.

Sin embargo, sectores provinciales y algunas entidades académicas advierten que la reducción permanente de la recaudación por retenciones podría tensar la capacidad tributaria nacional en un contexto fiscal aún delicado. También se prevé debate legislativo, dado que la Comisión Bicameral deberá expedirse sobre la validez del decreto, abriendo un capítulo político que puede influir en la dinámica parlamentaria.

En el plano productivo, la medida podría acelerar decisiones de inversión, aumentar la siembra de cultivos con menor carga tributaria y mejorar la competitividad en mercados externos, donde Argentina compite con países que no aplican impuestos a la exportación.

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