La asociación civil ya cuenta con su espacio propio, en el municipio de Candelaria
El director ejecutivo de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), Martín Goerling, participó de la inauguración del centro de rehabilitación, construida por la EBY, destinada a la Asociación Civil “Sonrisas Especiales”, de Candelaria.
“Cumplimos el proyecto tan anhelado que fue construir el centro de rehabilitación para la asociación Sonrisas Especiales, esto es un primer paso”, dijo Goerling. Dicha asociación civil, tiene como función social, trabajar en la asistencia y rehabilitación de niños y adolescentes con capacidades diferentes, como así también colaborar con vecinos en situación de pobreza extrema.
“Para brindar seguridad al centro de rehabilitación, construiremos un cerco perimetral”, anunció Goerling.
Aida Fraga, responsable de la Asociación Civil, “Sonrisas Especiales”, expresó su emoción tras haber solicitado una ayuda a diferentes instituciones y con la rápida respuesta de la EBY, se materializó esta obra.
El director ejecutivo de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), Martín Goerling, acompañado por el senador nacional Humberto
Schiavoni, entregaron un moderno equipo de rayos X digital al hospital de Candelaria, ante un pedido realizado por la dirección de ese centro de salud.
“La EBY está comprometida con la cooperación y el apoyo a las instituciones del sector de la salud, para posibilitar una mejor atención a las demandas de la población”, dijo Goerling.
El director ejecutivo, Martín Goerling y el senador Humberto Schiavoni, fueron recibidos por el ministro de Salud de la provincia, Walter Villalba y por el director del Hospital de Candelaria, Carlos Torres, quienes recorrieron las instalaciones donde se encuentra el moderno equipamiento.
El equipo será puesto en funcionamiento una vez completados los trabajos de adecuación de la sala de rayos X. Se trata de un “Digitalizador Carestream IS Vita Fle, 3 chasis, más grabadora de CD, PC monitor y equipo de rayos Ascend 500 MA”.
Es un equipo de rayos X digital de última generación que permite el ahorro de insumos dado que no es necesario imprimir las placas en cada oportunidad, sino que el profesional puede observar en la pantalla digital las imágenes tomadas a los pacientes.
“Fortalecer la atención sanitaria y los servicios de salud para la comunidad es una prioridad que tenemos y seguirá siendo un fundamento relevante de nuestro trabajo”, manifestó Schiavoni, quien fue el que recibió el pedido del Hospital durante su gestión al frente de la EBY.
Por su parte, el presidente del Club de Leones de Candelaria, Gabriel Russo agradeció la gestión de la EBY y precisó “la importancia de que los niños nazcan en hospitales de la zona y no en Posadas”.
En su recorrido por la localidad de Candelaria, el director ejecutivo de la EBY y el senador nacional, visitaron el moderno edificio de la EPET N 40, espacio construido por la Entidad, donde también se instalaron un conjunto de juegos saludables para el uso de los alumnos.
Sin pausa, la naturaleza hace su trabajo. Envuelve los vestigios de civilización que todavía resisten en el denominado campo San Juan, la reserva que Yacyretá quiere convertir en un nuevo Parque Nacional a escasos cuarenta kilómetros de Posadas, entre las localidades de Candelaria y Santa Ana. La idea del Parque Nacional forma parte del eje Impenetrable, Esteros del Iberá y Cataratas del Iguazú, de la mano del turismo.
Un equipo periodístico de Economis recorrió la reserva cubierta de pastizales, manchones de monte cerrado, lagunitas, cascadas escondidas, como el Salto del Diablo, alimentado por un bañado, que en temporada de lluvias se convierte en una catarata de ocho metros de altura.
Aunque todavía está abierta la controversia con la Provincia por el dominio de las cinco mil hectáreas, la Administración de Parques Nacionales está a punto de aprobar la posesión de la tierra que fue expropiada por Yacyretá, como paso previo a la creación del nuevo parque.
Sin embargo, todavía no se conocen con certeza las proyecciones de Parques para el campo San Juan, donde se conserva uno de los ecosistemas que están en peligro en la Argentina: malezales y bosques que se emparentan con Corrientes y Chaco, pero que en Misiones tienen uno de sus últimos reservorios protegidos.
Para llegar, desde la capital misionera, hay que transitar unos pocos kilómetros después de la estación de peaje y entrar a la izquierda, en línea recta con la Cruz de Santa Ana, que se encuentra en el cerro de la margen derecha.
Desde la ruta, son unos ocho kilómetros de un camino sinuoso hasta el río Paraná. El terreno comienza con una zona de pastos hasta mezclarse con zonas de monte espeso. La casona en la costa del río Paraná permite imaginar momentos eternos de contemplación.
El campo San Juan además contiene un rico patrimonio histórico, con restos del ingenio que fue construido por el gobernador de Misiones, Rudecindo Roca para la explotación de la caña de azúcar con el trabajo de esclavos indios, algunos “importados” de la Patagonia que por entonces era botín de la conquista del Desierto.
El lugar fue escenario de un histórico motín el 23 de junio de 1888, protagonizado por indígenas ranquel que trabajaban en el ingenio azucarero, quienes además saquearon el establecimiento y se fugaron al Paraguay cruzando el Paraná en embarcaciones tomadas del puerto del establecimiento.
La chimenea se mantiene como historia viva de los primeros años institucionales de MisionesA fines del siglo XIX, el establecimiento fundado por Roca en 1883 quedó a cargo de una firma francesa y el ingenio siguió funcionando hasta alrededor de 1905.Hoy se encuentran restos de la chimenea y del antiguo ingenio azucarero de Campo San Juan, como algunos rieles y paredes que se funden con raíces y el verde del monte.
Para llegar a la chimenea que se esconde entre la copa de los árboles que la rodearon, hay que animarse a atravesar un monte cerrado y jugar a la aventura del descubrimiento. Llegar vale la pena: las ruinas están en buen estado de conservación y todavía se pueden apreciar detalles de la construcción.
También hay tumbas de un viejo cementerio de Santa Ana y el casco de la estancia de las hermanas Durini, que hasta principios de siglo se dedicaban al turismo rural. Detalle de los últimos dueños de la reserva.
La idea de crear una reserva comenzó a germinar en 2009 y se plasmó después con la decisión de Yacyretá de ceder las tierras a Parques Nacionales para la protección ambiental.
El campo San Juan conserva una de las ecoregiones más amenazadas de la Argentina: los campos y malezales del sur de Misiones y nordeste de Corrientes. Ocupan apenas el 1 por ciento del territorio nacional en medio de una matriz urbana y de explotación agropecuaria intensiva, con escasas áreas protegidas.
El 90 por ciento de las 5.160 hectáreas de campo San Juan está cubierto por pastizales y bosques nativos. Los arroyos San Juan, Santa Ana y la costa del río Paraná le aportan diversidad singular y excelentes oportunidades de recreación.
Esta reserva fue declarada “Área de importancia para la conservación de las aves” (AICA) ya que se han registrado, entre otras, aves de pastizal como el tachurí coludo (Culicivora caudacuta) -especie globalmente amenazada- y el yetapá grande (Gubernetes yetapa). Se encuentra además una población de chuña patas rojas (Cariama cristata) y en la selva ha sido registrado el yapú (Psarocolius decumanus) y la urraca azul (Cyanocorax caeruleus). El añapero chico (Chordeiles pusillus) nidifica en el área.
El área contiene además un grupo de especies características de la selva paranaense que incluye a la amenazada mosqueta oreja negra (Phylloscartes paulista M. Pearmancom. pers.). Existe una de las pocas poblaciones de ñandú (Rhea americana) que subsisten en la provincia.
Este ambiente fue también, en su momento, el hábitat del venado de las pampas (Ozotoceros bezoarticus), hoy extinguido en Misiones, pero que podría ser reintroducido en la zona si prosperan las conversaciones de Yacyretá con Conservation Land Trust, la fundación creada por Douglas Tompinks, que lleva adelante un inédito programa de reintroducción de especies en Corrientes.
En 2009 Yacyretá adquirió estas tierras y fueron incorporadas al programa de reservas como compensación ambiental para reparar la pérdida de recursos naturales por el impacto ambiental producido.
“La transferencia de campo San Juan a la Administración de Parques Nacionales fortalecerá la conservación de este ecosistema y su biodiversidad, garantizando la continuidad de la vida silvestre de esta región extraordinaria del sur misionero. Las principales acciones se enfocarán en contar con presencia permanente en terreno, recuperación de ambientes y especies, prevención de incendios, puesta en valor de sus recursos culturales y una oferta de atractivos ecoturísticos”, señalan en la entidad binacional, ahora conducida por el misionero Martin Goerling.
El director ejecutivo de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), Martín Goerling, anunció que se presentaron ocho empresas con las ofertas económicas para la construcción de la “Línea aérea de media tensión en 33KVEstación Transformadora San Isidro-Estación Transformadora Miguel Lanús”, en el marco de la licitación pública 672.
“Este emprendimiento que ya comienza a tomar forma permite avanzar en nuestro plan estratégico orientado a fortalecer la generación energética para dar mayor sustento al crecimiento económico del país”, dijo Goerling.
El acto de apertura de los sobres se realizó en dependencias de la sede Posadas de la EBY, con la presencia de autoridades de Yacyretá y representantes de las empresas constructoras que presentaron las ofertas.
El objetivo de la obra es el cerramiento del anillo del sistema de transmisión de la prestataria del servicio eléctrico en la Provincia.
Para lograr este fin se ejecutarán las obras correspondiente a una nueva línea de media tensión en 33 kV, con punto de partida en la Estación Transformadora 132/33/13.2 kV “San Isidro”, en el barrio Cocomarola, y como punto final la Estación Transformadora 33/13,2 kV “Miguel Lanús”, lo cual permitirá una mayor flexibilidad, fiabilidad y confiabilidad en el sistema interconectado.
Esta nueva línea de transmisión eléctrica se suma a otras obras ya ejecutadas por la EBY en el marco del Programa de Obras Eléctricas que incluyeron nuevas estaciones transformadoras y tendidos de redes alta y media tensión.
La imperiosa necesidad de mostrar resultados positivos ante un problema medular como el déficit fiscal, obligó al gobierno de Mauricio Macri a desplegar una serie de medidas para bajar el gasto público. El ajuste prometido busca el objetivo de ser “ejemplificador” desde la política, aunque con resultados impredecibles.
El achique del gasto político es siempre bienvenido y reclamado por la sociedad que paga los costos. Sin embargo, no parece ser más que una reacción impulsada por el escándalo que protagonizó el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, quien fue premiado con la confianza presidencial y del gabinete.
El objetivo de fondo parece ser no solo achicar gastos, sino marcar pautas en las negociaciones salariales, claves en la inflación anual y en la contención del gasto del Estado.
Macri prometió reducir la planta política, lo que equivale a un 25 por ciento del presupuesto de la política en el Poder Ejecutivo. Aunque suene igual, no es el mismo 25 por ciento que aumentó la planta del Estado desde que él mismo tomó el timón del Gobierno.
También congelará salarios de los funcionarios de primera línea y despedirá a los familiares directos de los ministros que fueron incorporados en los últimos dos años. Con esto, pretende ahorrar 1.500 millones de pesos al año, el equivalente al 0,034 del gasto público en 2018. Una gota en el mar, según economistas consultados por Economis, incluidos los más liberales.
De acuerdo a los anuncios del Presidente, se desprende que las medidas no cambiarán radicalmente el escenario. Terminar con el nepotismo es una meta utópica, pero si se trata de “gestos”, mejor hubiera sido no potenciarlo en los últimos dos años. La promesa solo alcanza a familiares directos de ministros, cuando hay cuñados, primos, suegros y novias, además de varios Ceos sin cartera que también tienen a sus más cercanos como colaboradores.
Si se saca de encima a los familiares de los ministros, -la familia de Jorge Triaca es una de las más numerosas con sueldo del Estado- serán apenas un puñado en comparación a la estructura aumentada con ministerios, secretarías y direcciones varias de nombres extensos e insólitos. Tampoco se dice nada de amigos y entenados, que sí pueden ser nombrados. Si habrá ajuste, pasará por otro lado. Temen los empleados públicos, que será en su salario que, si no congelado, tendrá mínimas correcciones.
“La austeridad tiene que partir de la política. La política no debe tener ventajas excepcionales, insisto, debe ser un ejemplo de austeridad”, presionó Macri.
“Por primera vez en 100 años se dio de manera simultánea que bajó el déficit fiscal, bajó el gasto, bajó la inflación y bajaron los impuestos, y todo esto con la economía creciendo; esto no pasó en 100 años”, se envalentonó el Presidente.
Para sostener el nivel de optimismo, para el Gobierno es vital predicar con el ejemplo. La “baja del gasto político” es mostrar austeridad en momentos en que se inician las negociaciones salariales con un techo tácito del quince por ciento. El límite no es aceptado por el sindicalismo. Los gremios advierten que no sólo se pierde poder adquisitivo en referencia al año pasado, sino que la inflación de este año puede ser igual o superior a la de 2017.
Juan José Aranguren, el ministro del Excel, ya ajusta hacia arriba los tarifazos de gas y electricidad, porque sus cálculos fueron hechos en base a un dólar de 19,30 y ya en estos días, coquetea con los 20 pesos. La paradoja es que el propio Aranguren ató el precio de los combustibles al valor dólar, que se disparó por las metas “recalibradas” del equipo económico para inyectar un poco de optimismo a una economía deprimida por las altas tasas que impone Federico Sturzenegger desde el Banco Central. ¿Quién le pone el cascabel al gato? Según los especialistas del mercado energético, el costo mayorista de la electricidad fue proyectado en u$s 74,8 por MWh para 2018, a una tasa de cambio de 19,30 pesos por dólar, lo que representaba 1440 pesos por MWh. Con la moneda estadounidense a 20, el precio se acerca a 1500 pesos por MWh, cuatro por ciento más que la anterior estimación y 20 por ciento más que en 2017 (1250 pesos por MWh).
En la cartera de energía admiten que aún faltan “correcciones” de entre el 25 y 30 por ciento en la electricidad y de hasta el 50 por ciento en el gas.
Las subas tienen correlato en el bolsillo del consumidor y generan efectos políticos diversos. Emsa es el ejemplo local del desquicio de las tarifas. A los aumentos nacionales se sumaron actualizaciones locales que son difíciles de entender cuando se traducen en las boletas. Emsa aduce que obedecen a la quita de subsidios y a los cambios en las tarifas sociales que aplicó la Nación.
La oposición, encarnada por la versión local de Cambiemos, pide que bajen las tarifas y denuncia a la empresa local por el golpe al bolsillo con los mismos argumentos con los que en el país se cuestionan los tarifazos de Aranguren. Cambiemos insiste en que se respete una audiencia pública a la que no fue convocada Misiones.
Del otro lado, una multisectorial conformada por Derechos Humanos, los diputados provinciales Roque Gervasoni y Martín Sereno, representantes de EMSA, referentes barriales, funcionarios de organismos provinciales y de la Municipalidad de Posadas, así como el equipo técnico de la Defensoría del Pueblo, presentó un amparo en la Justicia para frenar los aumentos nacionales. El defensor del Pueblo, Alberto Penayo resaltó que el consumo de energía “no es algo suntuoso en nuestra provincia por las altas temperaturas que se registran, por lo que esta decisión de la Nación nos impacta negativamente sin que se reconozca nuestra particular situación de dependencia de la energía eléctrica”. El mismo parámetro se utiliza en las otras provincias del norte que están padeciendo los mismos ajustes.
Otra medida anunciada por el propio Macri es una reforma al sistema de becas del plan Progresar, que dejará de depender de la Anses para integrarse al presupuesto de Educación. Ya no será un programa de acceso universal para quienes quieran culminar sus estudios en las distintas etapas de escolaridad, sino que tendrá condiciones más exigentes para renovar el beneficio.
Los cambios pegan de lleno en una población como la de Misiones, donde gracias al Progresar se logró recuperar y aumentar la población educativa, especialmente en los niveles medios y superiores.
El año pasado fueron becados 44.197 jóvenes con un impacto económico anual de 330.452.100 pesos. Si bien en mayo se produjo una baja significativa en la cantidad de beneficiarios, que fueron excluidos por la implementación de un nuevo sistema en el Ministerio de Educación de la Nación, lo que redujo a poco más de 16 mil becados; la persistencia del equipo provincial llevó a que se cierre el año con 44.197. Del total que culminaron el 2017, el 0,1 % continúa sus estudios en Educación Especial, el 14 % en Formación Profesional, el 2 % realiza la terminalidad del primario, el 36 % del secundario y el 48 % está en el terciario o universitario.
La idea de volver a premiar a quienes tienen mejores resultados, es resistida por los pedagogos, ya que los beneficiarios son jóvenes que no solamente estudian, y que deberán ahora mantener un ritmo de estudio igual que los chicos de clase media y alta, cuyos proyectos de vida están pensados solo para estudiar en esta etapa de sus vidas. Por eso, hay temor de que aumente la tasa de abandono en el nivel superior.
“Estos chicos que ahora necesitan al Estado son los que nacieron en la Argentina de la crisis de 2001, mal alimentados, con familias totalmente desmanteladas, una triste realidad que rápidamente olvidamos todos. Siento que la sociedad los ubica en el casillero equivocado, no creo que sean los “vagos ni ni”, confesó, desesperanzada una docente vinculada al programa.
Está claro que los objetivos perseguidos son los correctos. Austeridad en la política, ahorro de los recursos públicos y un Estado en el que no sobre personal.
El Estado misionero es uno de los pocos que va en línea con esa idea. Es la cuarta provincia con menor cantidad de empleados públicos por habitante y recién asumido, el gobernador Hugo Passalacqua congeló los ingresos a la planta política. Solo se pueden sumar docentes, policías y médicos, en las áreas esenciales del Estado.
Misiones además, en un lote minúsculo de provincias, logró el año pasado una mejora sustancial en el resultado económico que será superavitario en un importe cercano a los 2.500 millones de pesos, debido a que los recursos corrientes se incrementaron en un diez por ciento por encima de los gastos corrientes, al mismo tiempo en que creció exponencialmente la inversión en obra pública.
Según un informe oficial de la secretaría de Hacienda, se estima que el gasto en capital consolidado de Misiones en 2017 cerrará en 8.408 millones de pesos lo que representa un incremento del 41 por ciento (+2.449 millones) con respecto a 2016, cuando se alcanzaron los 5.959 millones.
La ejecución de la obra pública superó holgadamente la inflación, y se observa que en términos reales (es decir, eliminando el efecto de la inflación), la obra pública creció por encima de 14 por ciento.
Este aumento de la obra pública se observa tanto en aquellas financiadas con rentas generales de la Provincia como aquellas financiadas con recursos federales, de modo que este dato no es menor: la obra pública mejoró su ritmo tanto porque la Nación mejoró el envío de remesas para obras públicas ejecutadas por la Provincia (+43%) como porque también las obras financiadas con rentas generales de la provincia también recibieron más fondos (+39%).
La política de Estado de Misiones se caracteriza por una participación importante en el nivel de gasto de capital. Por ejemplo, en promedio para los últimos cinco años fue equivalente al 24,62 por ciento del total de las erogaciones del presupuesto. Este número supera de manera relevante al promedio de las 24 restantes jurisdicciones en el periodo comprendido entre el año 2013 al primer semestre de 2017 (último dato publicado por Ministerio de Hacienda de la Nación), que en cuyo caso ese promedio fue solo de 13,33 %.
La noticia es excelente porque coloca a Misiones en un lote de pocos. Hay provincias con los sueldos a estatales atrasados o en cuotas y que se financian con endeudamiento o asistencias extraordinarias del Estado nacional, como ATNs o adelantos de Coparticipación. En Misiones, sin estridencias, se predica con el ejemplo.