La recaudación de Misiones cae hasta 25% en términos reales y ATM profundiza el alivio fiscal a pymes
La retracción de la economía comenzó a reflejarse con fuerza en los ingresos propios de Misiones. La Agencia Tributaria Misiones (ATM) registra una caída de entre 21% y 25% en términos reales de la recaudación, pese a mostrar un incremento nominal cercano al 6%, en un escenario atravesado por la contracción de sectores centrales de la economía provincial como la industria, la yerba mate, la actividad forestal y la obra pública.
En ese contexto debutó ante la Legislatura el nuevo titular de ATM, Héctor Rubén Chesani, quien presentó las previsiones del organismo para el Presupuesto 2027 y detalló las medidas implementadas para aliviar la situación de pequeños contribuyentes y pymes.

La paradoja que enfrenta la administración tributaria es significativa: mientras se achica la recaudación en términos reales, la Provincia decidió reducir retenciones y percepciones que representan un costo fiscal estimado en $2.300 millones mensuales, al tiempo que ATM proyecta para 2027 un presupuesto 0,71% inferior al vigente.
Chesani, contador y funcionario con trayectoria dentro del organismo tributario provincial, asumió recientemente la conducción y anticipó una línea de continuidad con las políticas desarrolladas por ATM en consonancia con el Poder Ejecutivo.
“Estamos tratando de ver de qué manera se alivia la situación de los pequeños contribuyentes y especialmente de las pymes”, señaló.
El comportamiento de los ingresos tributarios expone el impacto que está teniendo la desaceleración económica sobre las cuentas provinciales.
Aunque en términos nominales la recaudación presenta un incremento de aproximadamente 6%, una vez descontada la inflación la evolución se transforma en una caída real que oscila entre 21% y 25%.
Detrás de esos números aparece la retracción de varias de las principales actividades económicas de Misiones.
La caída de la industria, la actividad yerbatera, el sector forestal y la obra pública no queda limitada a esas ramas sino que se transmite hacia proveedores, comercios, transportistas y empresas de servicios.
El impacto termina llegando en cascada a las pymes: menos producción implica menor facturación, menos empleo, menor consumo y, finalmente, una menor base sobre la cual recaudar impuestos provinciales.
El escenario representa un desafío adicional para ATM, debido a que los recursos propios tienen un peso considerable dentro de la estructura financiera provincial.
Un alivio fiscal de $2.300 millones por mes
Uno de los datos centrales aportados por Chesani fue la dimensión de las medidas implementadas para reducir retenciones y percepciones.
Según precisó, los cambios vinculados con las billeteras virtuales alcanzan aproximadamente a 90.000 contribuyentes u operaciones y representan para ATM un costo fiscal cercano a los $600 millones mensuales.
A esto se suma la modificación aplicada sobre las retenciones bancarias. En este segmento existen alrededor de 139.000 contribuyentes alcanzados por el beneficio, con un costo fiscal calculado en aproximadamente $1.700 millones mensuales.
En conjunto, ambas decisiones significan resignar unos $2.300 millones por mes, equivalentes a $27.600 millones si se proyectara ese monto durante doce meses en condiciones similares.
La decisión adquiere otra dimensión frente a la caída real de los ingresos: la Provincia resigna parte de su recaudación potencial en momentos en que sus propios recursos pierden poder adquisitivo.
Para Chesani, el objetivo es encontrar un equilibrio entre la necesidad de financiar al Estado y la situación que atraviesan empresas y familias, buscando además incentivar el cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias.
El 98% quedó excluido del pago a cuenta
El nuevo titular de ATM también se refirió a los cambios introducidos en los mecanismos de control fiscal y en el esquema de pago a cuenta, uno de los puntos que históricamente generó cuestionamientos de sectores empresarios y profesionales.
De acuerdo con los números expuestos por el funcionario, sobre un universo de aproximadamente 30.001 contribuyentes, el 98% quedó excluido del régimen, por lo que apenas alrededor del 2% continúa alcanzado.
Chesani aseguró además que la flexibilización de estos mecanismos no provocó una disminución del universo registrado. Por el contrario, sostuvo que se incorporaron 811 contribuyentes.
El dato es utilizado por la nueva conducción como evidencia de que es posible reducir determinados mecanismos de percepción o anticipo sin que ello necesariamente derive en un deterioro del cumplimiento tributario.
Consultado sobre los cuestionamientos judiciales recibidos por el organismo y sobre si las nuevas medidas podían interpretarse como una autocrítica respecto de la política fiscal aplicada anteriormente, Chesani evitó esa definición.
Recordó que las controversias judiciales mencionadas todavía se encuentran en instancia cautelar y que no existe una sentencia definitiva de la Corte Suprema. Por ese motivo, explicó que el área jurídica de ATM continúa estudiando los planteos y que el organismo defenderá su posición.
Sin embargo, admitió que las últimas decisiones buscan adaptar el esquema tributario a la nueva realidad económica.
“Con las medidas que se están llevando a cabo, esa visión que se tiene de una presión tributaria se ha acomodado mucho a las realidades”, sostuvo.
Chesani también planteó que Misiones presenta una estructura económica particular por su ubicación entre Paraguay y Brasil y por la incidencia permanente de las asimetrías fronterizas sobre precios, consumo y comercio.
En ese sentido, aportó otro dato relevante: el comercio representa alrededor del 45% del impuesto determinado en la provincia.
La fuerte dependencia de esa actividad vuelve especialmente sensible la recaudación provincial frente a una caída del consumo.
Chesani reivindicó el peso que mantiene la recaudación propia dentro de las cuentas públicas provinciales.
Según indicó, los recursos propios representan aproximadamente el 30% de los ingresos del Estado misionero, lo que otorga a la Provincia un mayor margen de autonomía, pero también la expone directamente a las oscilaciones de su economía.
El funcionario destacó además el desempeño relativo de Misiones dentro de la región y señaló que, con datos acumulados hasta mayo de 2026, la provincia se ubicaba octava a nivel nacional en recaudación por Ingresos Brutos.
Para dimensionar las obligaciones que deben sostenerse con esos recursos, puso como ejemplo al sistema educativo. Para 2027 se proyectan aproximadamente 457.000 alumnos y un plantel de 35.000 docentes, considerando establecimientos estatales y de gestión privada sostenidos con fondos públicos.
El argumento de ATM es que la política tributaria debe buscar un equilibrio complejo: reducir la carga sobre una economía debilitada sin desfinanciar servicios esenciales.
ATM tendrá menos presupuesto en 2027
Ese escenario también tendrá su correlato dentro del propio organismo recaudador.
Chesani anticipó que ATM tendrá en 2027 un presupuesto 0,71% inferior al vigente durante 2026.
“El presupuesto previsto para el año que viene va a ser menor en un 0,71% de lo que hoy rige para el presente año”, explicó.
La reducción contrasta con el incremento nominal previsto para el Presupuesto General de la Provincia y plantea una exigencia adicional para la nueva conducción: administrar una estructura más ajustada mientras enfrenta una caída real de la recaudación y profundiza beneficios destinados al sector privado.
El flamante funcionario también fue consultado sobre los cuestionamientos de sectores profesionales ante una eventual modificación de los requisitos establecidos para conducir el organismo tributario.
Chesani evitó tomar posición y sostuvo que las administraciones fiscales del país adoptan diferentes modelos.
“Hoy hay muchas especialidades en el tema tributario. No significa que un contador o un abogado no tenga las condiciones para hacerse cargo de una dirección”, afirmó.
Consideró que se trata de una definición que corresponde al Poder Ejecutivo y evitó realizar una valoración personal sobre la controversia.
Su debut ante la Legislatura dejó planteado, sin embargo, el principal desafío de la nueva etapa de ATM: sostener una recaudación que pierde entre 21% y 25% en términos reales, en medio de una economía provincial afectada por la retracción de actividades centrales, mientras se resignan recursos para aliviar la situación financiera de pymes y pequeños contribuyentes.
El equilibrio será particularmente delicado. La recaudación propia representa cerca de tres de cada diez pesos que ingresan al Estado provincial, pero depende de una economía en la que la caída de la industria, la yerba, el sector forestal y la obra pública se transmite rápidamente hacia el resto del entramado empresarial. En ese escenario, recaudar sin profundizar la contracción económica aparece como uno de los principales desafíos fiscales de Misiones para 2027.
