importacion

Consumo privado récord en 2025: el boom importador impulsa el crecimiento

Compartí esta noticia !

El consumo privado también tiene dos velocidades, según la consultora Ecolatina

El consumo privado es un indicador relevante de la economía pero también muy heterogéneo, dado que capta el gasto que realizan las familias en bienes y servicios, en muchos casos afectados por los cambios en sus precios relativos. Durante 2025, es relevante diferenciar la trayectoria del consumo en bienes y servicios importados y domésticos.

A falta de poco más de un mes para la publicación oficial, estimamos que el consumo privado creció 10% i.a. a lo largo del primer semestre y continuará en sus máximos. Esto se explica por un crecimiento muy significativo de los bienes importados, que permite explicar la disociación entre el consumo privado con otras variables macroeconómicas, indicadores sectoriales y la propia demanda a la que se enfrentan las empresas.

No todos los factores que propiciaron esta expansión continuarán plenamente vigentes en lo que resta del año, pero el consumo doméstico no logrará compensar y sostener la fuerte suba del consumo privado en un contexto de salario real estancado y un costo de financiamiento que se mantiene elevado.

El consumo privado creció 10% i.a. durante el primer semestre

El consumo privado refleja el gasto de las familias en bienes y servicios finales y absorbe más de la mitad de la oferta global (producción local e importaciones). Al estar vinculado al poder adquisitivo, para muchas empresas es una variable mucho más informativa que el PIB, más asociado a la demanda interna en general -incluye la inversión y el gasto del gobierno- y también más influenciado por lo que ocurra con sectores puntuales, como el sector agropecuario, por ejemplo.

No obstante, la forma en la que se calcula hace que indagar dentro del indicador sea un trabajo algo arqueológico, más aún si pensamos en que el mismo comprende tanto bienes como servicios, de diversas necesidades y características. Por ejemplo, sabemos que apenas el 20% del consumo privado está vinculado a los bienes de consumo masivo, y alcanzaría 25% si sumamos el consumo en bienes frescos -frutas, verduras, carnes, por ejemplo-. Asimismo, otros bienes relativamente inelásticos -es decir, que esperamos tengan una demanda relativamente estable- como medicamentos y combustibles representan alrededor de 5-8%. Por su parte, los servicios que también un componente inelástico (servicios públicos, educación, salud, pero también alquileres y servicios financieros, entre otros, representan un poco más del 30%.

Con esto en consideración y sabiendo que los constantes cambios en precios relativos de la economía hacen que se vuelva difícil e impreciso seguir cada uno de estos componentes año tras año, en términos generales sabemos que alrededor de un tercio del consumo privado está asociado a bienes y servicios más elásticos y que posiblemente sus fluctuaciones sean el principal factor que explique los vaivenes del consumo privado. En este grupo encontramos el gasto en indumentaria, vehículos, electrodomésticos y tecnología, pero también servicios turísticos y transporte aéreo, entre otros.

Estos ejemplos -que conjuntamente son el 20-25% del consumo privado- no fueron al azar. Tienen en común que son grandes beneficiados por una economía con mayor apertura comercial, acceso al crédito y salario en dólares altos, al menos para la historia reciente. ¿Vale pensar en un cambio en las características del consumo privado a través de estos factores?

Para intentar responder esta pregunta, realizamos un ejercicio en función de otras fuentes de información oficiales para intentar diseccionar lo que ocurre con el consumo privado de -bienes y servicios- importados y, en consecuencia, nacionales. Desde el inicio de la convertibilidad, los primeros representaron casi 10% del total, valores interrumpidos por la crisis de comienzo de siglo que se superaron recién durante la primera mitad del gobierno de Cambiemos y se volverían a alcanzar este 2025.

La razón de la dinámica reciente fue que durante la primera mitad de este año se profundizó el crecimiento de las importaciones iniciado en el cierre de 2024: las cantidades de bienes de consumo importados aumentaron 70% i.a. y la de autos treparon casi 150% i.a. A esto se le sumó la fuerte expansión en el gasto en servicios en el exterior -fundamentalmente turismo- (estimamos un aumento del 80% i.a. en precios constantes).

Este fenómeno redundó en un crecimiento del consumo privado del orden del 10% i.a. a lo largo de la primera mitad del año (aún restan publicarse los datos oficiales de INDEC para el segundo trimestre) que hizo que la variable se encuentre en valores máximos de la serie, aspecto recalcado por el oficialismo en reiteradas ocasiones.

Los bienes y servicios importados, claros ganadores de un salario en dólares que se recuperó fuertemente bajo cualquier medición, amalgaman las estadísticas oficiales con el termómetro de muchas empresas, especialmente las ligadas al consumo y dependientes del poder adquisitivo, cuyos productos no logran recuperar la demanda perdida con la crisis. De hecho, consideramos que el aumento del 10% i.a. del consumo privado en la primera mitad de año esconde que el consumo de bienes y servicios locales creció menos de 6% i.a., por debajo de la evolución del PIB y algo por encima de indicadores de consumo masivo, pero en definitiva mucho más en línea con la economía doméstica.

¿Será sostenible este ritmo de crecimiento para lo que resta del año?

La combinación de dólar apreciado, apertura comercial, una baja base de comparación -y hasta cierto “efecto riqueza” por el rally de los activos argentinos durante 2024-, fueron los ingredientes que explicaron esta disonancia entre el consumo de bienes importados y locales. Sin embargo, un tipo de cambio real que será superior al del primer semestre, una base de comparación más exigente y una perfomance nada auspiciosa de los activos argentinos sugieren que la voracidad en el consumo de importados será menor en lo que resta del año. En este sentido, estimamos que la misma podría crecer “apenas” 20% i.a. en la segunda mitad del año.

Además, el “boom” crediticio se está desacelerando y aparecen algunas nubes en el horizonte en lo que respecta al financiamiento de las familias: tasas de interés al alza, muy por encima de las mejoras nominales de los ingresos y una creciente -aunque aún no preocupante- morosidad de las familias.

Como este factor adicional también impactará en la demanda de bienes y servicios locales, no vemos que estos compensen la merma del consumo de importados, en un contexto en el que la recuperación salarial carece de fuerza y no vemos que repunte en los próximos meses. Por lo tanto, la fuerte expansión de la primera mitad del año no se repetirá y prevemos que el consumo privado crezca en promedio 4% i.a. en lo que resta de 2025.

Sin embargo, si el gobierno logra recrear la confianza en su política económica, reiniciar la baja de las tasas de interés para estimular el crédito y seguir el camino de la apertura comercial -o al menos logra una mayor oferta de bienes importados-, no debemos extrañarnos de volver a ver un consumo privado disociado de la realidad de la producción nacional. De todos modos, será necesario que el modelo económico que pretende llevar adelante el gobierno, basado en las ventajas comparativas del país retome el crecimiento y la oferta de dólares no se interrumpa para que este proceso no alcance su techo como en 2017.

Compartí esta noticia !

Economía levantó medidas antidumping sobre radiadores de aluminio importados de Italia y China

Compartí esta noticia !

El Ministerio de Economía cerró la investigación antidumping sobre radiadores de aluminio de Italia y China

Tras constatar que no se cumple el requisito de participación representativa del sector local, el Ministerio de Economía resolvió no prorrogar los derechos antidumping que regían sobre los radiadores de aluminio importados desde Italia y China. El cierre incluye también la investigación por presunta elusión de esas medidas por parte de exportadores chinos.

Fin de las medidas antidumping vigentes desde 2019

Mediante la Resolución 935/2025, publicada en el Boletín Oficial el 7 de julio, el Ministerio de Economía dispuso el cierre definitivo del examen por expiración del plazo de las medidas antidumping que desde 2019 gravaban con aranceles adicionales las importaciones de radiadores de aluminio, de uso doméstico, para calefacción central, de calentamiento no eléctrico originarias de Italia y China.

La medida, que abarcaba derechos de hasta el 87% sobre el valor FOB, fue implementada en su momento para contrarrestar prácticas de competencia desleal, pero perdió vigencia al no cumplirse actualmente los requisitos técnicos que exige el Acuerdo Antidumping de la OMC.

Argumentos técnicos: sin volumen ni daño comprobable

La decisión del gobierno se apoyó en dos ejes centrales:

  • La Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE) determinó que la participación de los productores locales que solicitaron la prórroga (principalmente Acquaterm SRL) no representa una proporción importante de la producción nacional, según lo establece el artículo 4.1 del Acuerdo Antidumping.
  • No se registraron exportaciones recientes desde China o Italia a Argentina del producto investigado, por lo que los márgenes de dumping fueron estimados tomando operaciones hacia terceros mercados (Chile e Italia), con resultados del 63,58% y 48,10%, respectivamente. Sin embargo, esos datos no resultaron suficientes para justificar la continuidad de la medida.

Además del examen por expiración, la CNCE decidió cerrar sin sanciones la investigación paralela por presunta elusión de las medidas antidumping vigentes por parte de exportadores chinos. Dado que no se renovó la medida principal, el análisis sobre maniobras para evadirla quedó sin objeto.

“La única participación de Acquaterm no satisface el requisito normativo de ‘proporción importante’ de la producción nacional”, concluyó el informe técnico, con lo cual se descartó también la posibilidad de continuar evaluando daños comerciales al mercado interno.

Con la finalización de estas medidas, se reabre el mercado argentino a la importación de radiadores de aluminio desde Italia y China sin aranceles antidumping. Esto podría traducirse en una baja de precios para los consumidores, aunque también genera incertidumbre entre los fabricantes locales, que ahora deberán competir sin protección.

La resolución se dicta en el marco del régimen excepcional del Decreto 33/2025 y de la normativa vigente del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) incorporada por la Ley 24.425.

Compartí esta noticia !

Nuevos cupos para importar autos sin arancel: cómo postularse y qué condiciones exige el régimen 2025

Compartí esta noticia !

El Gobierno relanza cupos de importación con arancel cero para vehículos con motorización alternativa

La Secretaría de Industria y Comercio convocó a empresas a solicitar 21.738 nuevos cupos de importación de vehículos libres de arancel extrazona, priorizando modelos más accesibles y con pronta nacionalización.

Segunda convocatoria: se reabre el cupo para importar vehículos sin arancel

Con el objetivo de fomentar la incorporación de tecnologías alternativas y ampliar la oferta automotriz a precios competitivos, el Ministerio de Economía, a través de la Secretaría de Industria y Comercio, lanzó este martes una nueva convocatoria para la asignación de 21.738 unidades importadas con arancel cero de Derecho de Importación Extrazona (DIE), en el marco del Decreto 49/2025. Se trata del remanente no adjudicado en la primera etapa del programa.

Vehículos alternativos y tope de precio: condiciones clave del régimen

El beneficio fiscal contempla solo unidades con motorización alternativa —eléctrica, híbrida u otra tecnología verde—, cuyo valor FOB no supere los 16.000 dólares. Esta política apunta a dinamizar la transición hacia una movilidad sustentable, al tiempo que busca evitar distorsiones de precios en el mercado.

De los cupos ahora disponibles, 15.715 serán asignados a terminales radicadas y con producción en Argentina, mientras que 6.023 se destinarán a empresas comercializadoras que no cuenten con planta industrial local.

Criterios de asignación: precio al público y fecha de nacionalización

El orden de prelación para la asignación se definirá según dos variables principales:

  • El precio de lista de venta al público más bajo (en USD),
  • La fecha estimada de nacionalización del vehículo.

Ante igualdad de precios, se priorizará la fecha de oficialización más próxima. Este criterio responde a la intención oficial de volcar al mercado local unidades más accesibles en el menor tiempo posible, generando competencia y presión a la baja en precios.

Solicitudes digitales y trazabilidad

Las solicitudes deberán presentarse exclusivamente a través del sistema Trámites a Distancia (TAD), adjuntando el formulario disponible y documentación respaldatoria, incluidos compromisos normativos en materia de seguridad vehicular (Ley 24.449 y normativa complementaria). El plazo de presentación será de diez días hábiles desde la publicación en el Boletín Oficial.

Cupos liberados y redistribución: incentivo a la eficiencia

Toda unidad liberada por renuncia, vencimiento de plazo o falta de nacionalización podrá ser reasignada a otro solicitante que cumpla con los requisitos, conforme al orden de prelación original. Las empresas tendrán además un plazo de diez días hábiles para desistir del cupo sin penalidad si consideran que no podrán cumplir con la operación.

El Decreto 49/2025 fue uno de los primeros instrumentos de política industrial de la actual gestión para facilitar la incorporación de unidades eficientes, en un escenario de apertura comercial selectiva y bajo presión del tipo de cambio oficial. En la primera convocatoria, sobre 50.000 unidades disponibles se asignaron 28.262. Con esta nueva tanda, el total habilitado alcanzará su límite anual.

El relanzamiento del programa coincide con el incremento de la demanda por vehículos híbridos y eléctricos en el mercado argentino, alentada por costos de mantenimiento reducidos, beneficios impositivos provinciales y mayor disponibilidad de modelos económicos importados.

“La medida busca mantener la previsibilidad y continuar estimulando un parque automotor más sustentable y competitivo. Se valorará especialmente el compromiso con precios accesibles y cronogramas realistas de importación”, señalaron fuentes de la Secretaría de Industria y Comercio.

Este nuevo llamado podría favorecer la entrada de modelos compactos de origen asiático o brasileño con tecnología limpia, potenciando una reconversión paulatina de flotas urbanas y logísticas. Al priorizar terminales locales, también se incentiva la competencia e integración industrial con foco en la innovación y el abastecimiento eficiente del mercado interno.

El éxito del esquema dependerá ahora del grado de cumplimiento por parte de las empresas beneficiarias, la capacidad de fiscalización del Estado, y el impacto efectivo en precios y disponibilidad para el consumidor argentino.

Compartí esta noticia !

La industria advierte por “la competencia desleal” de la importación

Compartí esta noticia !

Así lo indica una encuesta de la Unión Industrial Argentina (UIA). Las empresas insisten en que, por los altos costos, enfrentan una pérdida de competitividad tanto a nivel interno como externo

Aunque varios indicadores muestran una recuperación de la actividad económica, una proporción significativa de las empresas nucleadas en la Unión Industrial Argentina (UIA) registró caídas en producción y ventas en enero, mientras que solo una minoría logró mejoras. Los costos se consolidaron como la principal preocupación del sector y la mayoría de las empresas aseguraron verse afectadas por el aumento de las importaciones y la competencia desleal.

De acuerdo con la última encuesta realizada por la entidad fabril, el 42,3% de las compañías indicó una caída en su producción en el primer mes de 2025, mientras que sólo el 18,3% registró subas. La contracción predominó en los 12 sectores relevados. En tanto, el promedio de utilización de la capacidad instalada fue del 58,8 por ciento.

Ante este escenario, las fábricas optan por suspensiones y reducción de turnos y personal.

La baja en la producción se debe a la caída en las ventas. De hecho, en enero, el 44,8% de las empresas redujeron sus ventas en el mercado interno. Sólo un 22,2% de las encuestadas las incrementaron. La UIA destacó que solo se salvó de la caída el sector automotor.

En cuanto al empleo, durante el primer mes del año, solo el 11,5% de las empresas incrementó su dotación de personal frente a un 17,6% que la redujo, contrastando con el relevamiento anterior, donde el 17% había registrado aumentos y el 14,2% recortes”, señaló la UIA.

“Estos resultados también son consistentes con los datos de empleo formal del mes de noviembre de 2024, cuando luego de dos meses consecutivos de un leve incremento mensual en el empleo registrado en la industria, la cantidad de trabajadores volvió a contraerse”, añadió.

Hacia adelante, consideran que habrá una baja sostenida en el empleo durante este año, con el despido de entre 500 y 1.000 trabajadores por mes, según el sector.

Otro punto a destacar son los costos de producción, que se ubicaron como la principal preocupación entre las empresas y desplazaron a la caída de la demanda, que había ocupado el primer lugar en los dos relevamientos anteriores.

En este sentido, un 40,6% de las empresas relevadas indicó que los costos son su principal preocupación. Se trata de una suba de 15 puntos porcentuales respecto a la encuesta previa. Salarios fue el factor de mayor incidencia (41,4%), seguido de materias primas e insumos nacionales (18,8%).

Además, el 41,6% de las organizaciones indicó que tiene dificultades para afrontar al menos uno de los siguientes pagos: salarios, proveedores, compromisos financieros, tarifa de servicios públicos, impuestos.

De todos modos, el 57,6% de las empresas considera que es buen momento para invertir en maquinaria y equipo.

Expectativas

Por el lado de las expectativas, menos empresas percibieron una situación peor a la del año pasado y la mejora fue tanto a nivel empresarial, como sectorial y nacional.

No obstante, las expectativas de cara a futuro se moderaron, con una menor proporción de empresas que prevé mejoras en su situación económica empresarial (61,7% vs. 67,8% en el relevamiento anterior), en su sector de actividad (58,1% vs. 68,1%) y a nivel país (68,6% vs. 75,5%).

Por otro lado, la UIA aseguró que “la industria local enfrenta una doble presión competitiva: externa e interna. En el ámbito internacional, se destacó la competencia desleal con un 63,5% de empresas que reportó impactos negativos por precios de dumping”.

Cabe recordar que el Gobierno tomó medidas de flexibilización en esa materia, al reducir el plazo de vigencia de los derechos antidumping y simplificar los procedimientos administrativos.

A nivel interno, las empresas se están viendo afectadas por la evasión e informalidad. Por caso, 1 de cada 3 empresas resulta perjudicada por el contrabando de productos.

Entre los principales motivos por los que estas variables impactan de forma negativa, se encuentran: altos costos en comparación a otros países y la consecuente venta de productos importados a precios muchos más bajos, la elevada carga impositiva en Argentina, la informalidad y la comercialización de productos de menor calidad en el mercado.

Sin datos oficiales aún sobre la actividad manufacturera, la consultora Orlando Ferreres & Asociados estimó que la producción industrial trepó 6,5% en enero respecto del mismo mes de 2024, que dejó una baja base de comparación. La consultora FIEL, en tanto, también informó una suba de la actividad de 4,5% respecto del mismo mes del año pasado.

En la medición mensual desestacionalizada, sin embargo, mientras que para Ferreres la industria se contrajo 0,6%, el estudio de FIEL mostró una suba de 2,3%. Entre los sectores que crecieron, se destaca el avance de Maquinaria y Equipo, impulsado por las terminales automotrices; Alimentos, apoyado en el complejo oleaginoso, y de Refinerías.

“Para el año en curso veremos altas cifras de crecimiento interanual, particularmente en la primera mitad del año por la baja base de comparación, aunque esperamos que la industria muestre una expansión más allá de eso, apuntalada por una mayor demanda a partir de la recomposición de los salarios, de una mayor utilización del crédito, y de un contexto macroeconómico estable”, proyectaron los analistas.

Compartí esta noticia !

Madereros en alerta por la oferta importadora de casas prefabricadas de China y Estados Unidos

Compartí esta noticia !

La Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) advierte sobre una real amenaza hacia la industria nacional de toda la cadena productiva de construcción con madera y muebles, producto de la importación de viviendas prefabricadas. Además, es de vital importancia destacar que este tipo de paquetes no cumplen con las normativas técnicas del mercado constructivo argentino.

Desde hace muchos años, se trabaja en el posicionamiento de la madera en Argentina. Actualmente, se ha logrado un cambio radical en su consideración y se observa un proceso de crecimiento sostenido, a pesar de las dificultades que se presentan en el camino. En comparación con la situación de hace 10 o 20 años, el cambio en la demanda y la oferta de construcciones con madera es significativo. Hace algunos años, este material no era considerado relevante para la construcción en el país, utilizándose principalmente en elementos decorativos o en construcciones rurales. Sin embargo, debido a la necesidad de edificar viviendas más eficientes y sostenibles, la madera ha ganado popularidad en el sector de la construcción y en otros mercados.

La madera representa una solución potente para la construcción y la arquitectura, permitiendo satisfacer las necesidades de la bioeconomía. Actualmente, resulta fundamental avanzar hacia la tendencia internacional de la arquitectura sustentable en sus diversas modalidades y con materiales de menor huella de carbono, que demandan menos recursos y permiten construir viviendas con menor consumo energético y mayor respeto por el medio ambiente.

En este contexto, el escenario de apertura a la importación ha permitido el ingreso de viviendas prefabricadas provenientes de China y Estados Unidos, lo que supone un desafío significativo para la industria de la construcción argentina. En los últimos meses, se han difundido informaciones sobre la posibilidad de adquirir estas casas a precios muy bajos en dólares, generando preocupación en el sector local. Muchas de estas viviendas se comercializan como soluciones rápidas y económicas, pero su ingreso masivo podría afectar negativamente a la industria nacional y a los miles de empleos que esta genera.

Uno de los principales riesgos asociados a esta importación es la falta de garantías, especialmente en cuanto al cumplimiento de los reglamentos técnicos y normativas de seguridad vigentes en Argentina. La construcción en el país está regida por el Código de Edificación y diversas normativas destinadas a garantizar la seguridad estructural, la eficiencia energética y el confort habitacional. Sin un adecuado control regulatorio, podrían ingresar al mercado viviendas que no cumplan con los estándares mínimos de calidad, lo que podría generar problemas futuros en términos de durabilidad y mantenimiento.

Es fundamental establecer mecanismos estrictos de certificación para las viviendas importadas, asegurando su cumplimiento con los requerimientos del Instituto de Normalización y Certificación (IRAM) y los reglamentos del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) en lo que respecta a resistencia estructural, aislación térmica y seguridad contra incendios, entre otros aspectos. Asimismo, es necesario garantizar que estos productos sean inspeccionados antes de su comercialización, evitando la competencia desleal con la industria nacional, la cual está obligada a cumplir con estas normativas.

El sector de la construcción en Argentina no solo es un motor de desarrollo económico, sino también un generador de empleo formal en todo el país. La producción local de viviendas prefabricadas ha experimentado un avance significativo en tecnología y eficiencia, ofreciendo soluciones habitacionales de calidad adaptadas a las necesidades climáticas y geográficas del territorio. La implementación de normativas claras y su estricto cumplimiento permitirá que cualquier vivienda, ya sea nacional o importada, garantice las condiciones necesarias para la seguridad y el bienestar de sus habitantes.

En este contexto, resulta clave que las autoridades nacionales y provinciales refuercen los mecanismos de control y certificación, para evitar la proliferación de viviendas que no cumplan con los estándares requeridos. Solo mediante estos controles se podrá garantizar que la importación de soluciones habitacionales no represente un riesgo para los usuarios ni un perjuicio para la industria local.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin