impuestos

YPF congela el precio del combustible por 45 días y busca contener el impacto del petróleo en plena volatilidad global

Compartí esta noticia !

Una decisión con impacto político y económico inmediato. Desde este miércoles 1° de abril, YPF puso en marcha una estrategia que trasciende lo comercial: decidió no trasladar al surtidor las variaciones del precio internacional del petróleo durante un plazo de hasta 45 días. El anuncio, realizado por su CEO Horacio Marín, introduce un “buffer” de precios que apunta a sostener cierta estabilidad en los combustibles en un escenario global marcado por la volatilidad del Brent.

El dato es concreto y sensible: en un país donde el precio de la nafta funciona como referencia para toda la estructura de costos, la decisión abre una pregunta de fondo. ¿Es un movimiento táctico para sostener la demanda o una señal más amplia sobre el rol de la principal petrolera en un mercado que se define como libre?

El mecanismo: absorber el shock externo sin alterar el surtidor

La medida se limita a una variable clave: el precio internacional del crudo. Durante los próximos 45 días, YPF absorberá ese componente sin trasladarlo al consumidor, en un intento por amortiguar el impacto de la suba del Brent, influida por el conflicto en Medio Oriente.

La empresa dejó en claro los límites de la decisión. El congelamiento no alcanza a otras variables que componen el precio final, como impuestos o tipo de cambio, que podrían eventualmente generar ajustes. Es decir, el “buffer” no es un congelamiento total, sino una contención parcial del componente más volátil.

El contexto en el que se inscribe la medida también es relevante. Desde la compañía señalaron que la demanda muestra signos de debilidad, especialmente en el interior del país, lo que refuerza la necesidad de evitar nuevos aumentos que profundicen la caída del consumo.

Señales hacia adentro y hacia afuera

La decisión de YPF se ubica en una zona híbrida. Por un lado, la empresa ratifica que opera en una economía de libre mercado, donde las decisiones responden a oferta y demanda. Por otro, introduce un criterio de estabilidad que tiene impacto directo en la dinámica inflacionaria y en el humor social.

En términos de correlación de fuerzas, el movimiento posiciona a la petrolera como un actor que puede moderar, al menos temporalmente, las tensiones de precios en un insumo clave. Esto no es menor en un contexto donde los combustibles inciden en transporte, logística y precios finales.

Al mismo tiempo, la medida marca un contraste implícito con el resto de las variables que no controla la empresa. Al dejar abierta la posibilidad de ajustes por impuestos o tipo de cambio, YPF delimita responsabilidades dentro del esquema económico más amplio.

Que dijo Marín

El CEO de YPF, Horacio Marín indicó en sus redes sociales “desde YPF hemos decidido realizar un buffer de precios de combustibles por hasta 45 días, comenzando a partir del día de hoy. Esto nos permitirá mantener aproximadamente estables los precios en el surtidor. Durante este periodo, desde YPF no trasladaremos a los consumidores el impacto de las nuevas variaciones del Brent, quedando liberadas el resto de las variables que componen el precio”.

Explicó que “desde el comienzo de esta guerra en Medio Oriente, no buscamos especular con la alta volatilidad del precio internacional del petróleo, siendo nuestro objetivo generar valor en el largo plazo para nuestra compañía. Mediante este acuerdo buscamos renovar el compromiso honesto y moral con nuestros consumidores cuidando la demanda en un contexto de incertidumbre global. Operamos en una economía de libre mercado: las empresas observamos la oferta y la demanda y definimos las mejores estrategias comerciales para acompañar a nuestros clientes”.

Sostenibilidad y efecto rebote

El “buffer” tiene fecha de vencimiento: 45 días. Ese plazo funciona como ventana de contención, pero también como límite operativo. La incógnita es qué ocurrirá cuando el mecanismo se agote, especialmente si las condiciones internacionales no se estabilizan.

En el corto plazo, la decisión podría sostener el consumo y evitar un traslado inmediato a precios. En el mediano, la acumulación de tensiones podría reconfigurar el escenario.

Lo que queda en juego es más que una política comercial. Es la capacidad de una empresa clave de intervenir —aunque sea parcialmente— en un mercado sensible, sin desdibujar su lógica de funcionamiento. Esa tensión, por ahora, sigue abierta.

Compartí esta noticia !

Los costos de transporte saltan un 10,15% en marzo: la cifra más alta en dos años

Compartí esta noticia !

Luego de 26 meses, los costos del transporte de cargas volvieron a registrar un incremento de dos dígitos al cerrar marzo con un aumento de 10,15%, impulsados principalmente por el desproporcionado salto en el precio del gasoil.

De esta manera, el Índice de Costos del Transporte (ICT) de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) acumula 15% de incremento en el primer trimestre de 2026 (enero-marzo) y 48% en los últimos 12 meses.

Tal como advirtió FADEEAC, la continua escalada en el precio del gasoil fue el motor de la suba. El combustible, que representa aproximadamente el 35% de la estructura de costos, sufrió un aumento promedio del 24,7% en marzo, aunque en algunas ciudades del interior y de modo particular en la modalidad “a granel” (mayorista), que usan primordialmente las empresas de transporte, superó el 27%.

La velocidad del ajuste no tiene antecedentes cercanos: solo en marzo se concentró más de la mitad de todo el aumento registrado en 2025. Mientras que el año pasado el gasoil subió un 45%, en apenas 31 días de marzo los precios se incrementaron entre 3 y 5 veces.

“El sector vive una situación crítica. Históricamente el litro de gasoil osciló entre 0,80 y 1,20 dólares. Hoy esa cifra trepa a US$ 1,60 y no solo lo ubica como uno de los valores más altos de la última década, sino como uno de los más elevados entre los países de la región”, describió Cristian Sanz, Presidente de FADEEAC.

Realidad externa y local

Si bien el crudo Brent saltó de US$ 65 a más de US$ 100 por el conflicto en Medio Oriente, el impacto interno se vio agravado por el debilitamiento de los mecanismos que permitan desacoplar los precios internos de los internacionales y moderar el shock externo, a pesar de la pujante producción local de petróleo en Vaca Muerta.

“El desproporcionado aumento de los precios del gasoil en marzo pone a nuestra actividad en una situación muy compleja, teniendo en cuenta la gravitación del combustible en las operaciones, las señales de desaceleración en la economía real y el deterioro de la infraestructura vial”, dijo Sanz.

En este contexto, también se advierte que la dinámica de costos comienza a trasladarse a un plano operativo.

“Hoy el problema ya no es sólo el nivel de costos, sino la imposibilidad de absorber su velocidad de ajuste dentro de esquemas tarifarios que están previamente pactados. El desfasaje supera el 20% en muchos contratos vigentes y eso nos deja operando a pérdida. Si esta dinámica persiste, el riesgo no es únicamente inflacionario, sino operativo: pueden empezar a registrarse incumplimientos en los servicios y tensiones en el abastecimiento, porque el sistema no está preparado para absorber un shock de esta magnitud en tan poco tiempo”, agregó el Presidente de FADEEAC.

Por su parte, los especialistas del Departamento de Estudios Económicos de FADEEAC señalaron que en el primer trimestre de 2026 el Combustible acumula un aumento de 29% y que, en medio de este contexto, volvió a diferirse la aplicación plena de la actualización de los impuestos al Combustible (Decreto 116/26).

Qué pasó con los otros rubros

El ICT que elabora FADEEAC y audita la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), releva el comportamiento de 11 rubros que inciden directamente en los costos de las empresas de transporte de cargas de todo el país y constituye una referencia técnica clave para la determinación y actualización de tarifas del sector.

En marzo, detrás del Combustible -que encabeza el ranking de aumentos-, se ubicó Peajes, con una suba de 8,26 %, (en febrero 13,3%), teniendo en cuenta nuevos incrementos mensuales en los accesos a CABA.

En tercer lugar, Personal (Conducción), 4,57%, con la entrada en vigencia de la primera cuota del actual CCT 40/89, abarcando actualizaciones mensuales en la mano de obra desde marzo a agosto de 2026. Con impacto asimismo en los rubros componentes relacionados, Reparaciones (1,69%) -en un contexto de creciente deterioro de la infraestructura para operar debido al deficiente mantenimiento de rutas y caminos-, y Gastos Generales (1,58%).

También se registraron incrementos en Lubricantes (3,67%), Neumáticos (2,13%), y Costo financiero (6,46%).

El resto de los rubros (Material Rodante; Seguros; Patentes y tasas -con variaciones anuales-) no mostró modificaciones respecto de febrero.

Compartí esta noticia !

Caputo se alinea con supermercados y pone en la mira a las tasas municipales

Compartí esta noticia !

El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, encabezó una reunión con representantes de las principales cadenas de supermercados, donde emergió un diagnóstico que trasciende lo sectorial: las tasas municipales aparecen como el principal factor que hoy afecta la actividad. El encuentro, del que también participó el secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, instala una tensión política de fondo entre Nación y gobiernos locales. ¿Se trata de un reclamo puntual o del inicio de una disputa más amplia por la presión impositiva en distintos niveles del Estado?

Un reclamo concreto que escala en la agenda económica

Según detalló el propio ministro, los supermercadistas identificaron a las tasas municipales como el principal problema que enfrentan. El cuestionamiento no apunta solo al nivel de carga, sino también a su justificación: sostienen que no existe una contraprestación clara que legitime esos cobros.

El planteo adquiere volumen al incorporar cifras específicas. En algunos municipios, las tasas alcanzan niveles que superan el 6%, con adicionales que elevan la carga total. En otros casos, se suman contribuciones vinculadas a fondos educativos, tasas ambientales o cargos adicionales que impactan directamente en los costos operativos y, por extensión, en los precios al consumidor.

El dato no es menor: el sector supermercadista funciona como termómetro de precios en la economía. Cualquier presión sobre sus costos tiene impacto inmediato en la cadena de consumo.

La dimensión institucional: Nación vs. municipios

El eje del conflicto no se limita a una discusión económica. Introduce un debate institucional sobre la estructura tributaria en Argentina. Mientras el Gobierno nacional avanza con un discurso de reducción de impuestos y costos, los municipios aparecen como un nivel donde la presión fiscal se mantiene o incluso crece.

Caputo fue explícito al señalar que estas tasas “no corresponden” cuando no tienen contraprestación, lo que abre una discusión jurídica y política sobre su legitimidad. En ese marco, la Casa Rosada empieza a construir un argumento que puede escalar más allá del sector supermercadista.

La participación de grandes cadenas —Cencosud, Carrefour, Changomás, Coto, Día y La Anónima— refuerza el peso del reclamo. No se trata de actores marginales, sino de empresas con fuerte incidencia en el consumo masivo.

Presión sobre intendentes y alineamiento empresario

El encuentro deja ver un alineamiento táctico entre el Gobierno nacional y el sector privado frente a los gobiernos locales. La estrategia parece clara: visibilizar el impacto de las tasas municipales en los precios para trasladar el costo político hacia los intendentes.

En ese esquema, los municipios quedan expuestos como responsables de una parte de la carga que incide en la inflación minorista. Es un movimiento que puede reconfigurar la discusión pública sobre dónde se concentran los costos del sistema impositivo.

Para el oficialismo, el beneficio es doble. Por un lado, canaliza reclamos empresarios. Por otro, refuerza su narrativa de que la presión fiscal no proviene exclusivamente del nivel nacional.

Disputa fiscal y efectos en precios

Lo que sigue dependerá de cómo evolucione esta tensión. Si el Gobierno decide avanzar más allá del diagnóstico, podría impulsar medidas o presionar políticamente para revisar esquemas municipales.

Al mismo tiempo, el impacto en precios será una variable clave. Si las tasas continúan trasladándose a los costos, el conflicto puede adquirir mayor visibilidad en el debate inflacionario.

El encuentro dejó un mensaje político claro, pero también abrió un frente complejo. La discusión sobre quién cobra impuestos —y cuánto— vuelve al centro de la escena, esta vez con actores y niveles de gobierno en tensión.

Compartí esta noticia !

Alerta de los transportistas: el desproporcionado aumento del combustible pone en riesgo la cadena de abastecimiento

Compartí esta noticia !

La Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) alertó sobre la continua escalada en el precio de los combustibles, la cual amenaza con interrumpir la cadena de suministro en todo el país.

Desde principios de marzo, los precios del gasoil y de las naftas se incrementaron entre 3 y 5 veces, con un rango que oscila entre 20 y 25%. En la actualidad, el gasoil de grado 2 (el de mayor uso en el sector del transporte) ya supera los 2100 pesos por litro, y todo indica que el mes cerrará con el aumento de costos de gasoil más elevado de los últimos 2 años.

Costo récord en la región

Los economistas de la Federación que nuclea a 42 Cámaras de transporte de todo el país destacaron que, medido en dólares (al menos US$ 1,50), el litro de gasoil en la Argentina alcanzó uno de sus valores más altos de la última década, posicionándose como uno de los más caros de la región.

“La desproporcionada escalada del precio del gasoil es hoy la principal preocupación entre las más de 6.500 pymes que representamos. A los márgenes reducidos y la baja actividad en muchos rubros, se suma un impacto crítico: el combustible representa un tercio de nuestra estructura de costos”, explicó Cristian Sanz, Presidente de FADEEAC.

La velocidad de los aumentos actuales no tiene precedentes cercanos. Mientras que en todo 2025 el gasoil acumuló una suba del 45% (frente a un IPC del 31,5%), en apenas 20 días de marzo los incrementos ya superaron en un tercio esa cifra anual.

Sanz fue tajante respecto a la sostenibilidad del servicio: “La actualización de las tarifas debe ser inmediata, de lo contrario, muchas empresas se verán obligadas a dejar de operar, con el consiguiente impacto económico y social. Los camiones mueven más del 90% de la economía del país y el transporte y la logística generan el 4% del empleo nacional. Apelamos a la madurez y responsabilidad de todas las partes”.

Factor internacional y contexto local

Los especialistas del Departamento de Estudios Económicos y Costos señalaron que cada incremento del 10% en el gasoil impacta de forma directa en al menos 3,5% en los costos operativos de las empresas que realizan viajes de media y larga distancia.

Si bien el mercado global atraviesa un shock por el conflicto en Medio Oriente —con el barril de Brent saltando de US$ 65 a más de US$ 100 en tres semanas—, FADEEAC advierte que la situación local es alarmante debido al «debilitamiento de los mecanismos que permitan desacoplar los precios internos de los internacionales y moderar el shock externo, en un marco de significativo crecimiento de la producción local de petróleo (Vaca Muerta)».

«Si las tarifas no se adecuan, el sector no podrá seguir operando. No es una amenaza, es una imposibilidad fáctica. El desabastecimiento es el riesgo final si no se toman medidas urgentes», concluyó Sanz.

Compartí esta noticia !

Misiones Productiva: “La estabilidad llegó, pero el consumo no”, afirma Alfredo Gruber

Compartí esta noticia !

En un contexto de actividad económica contenida y expectativas en revisión, el empresario Alfredo Gruber hablo con Economis y puso en palabras una tensión creciente en el sector productivo de Misiones: reconoció que la estabilidad macroeconómica es un dato positivo, pero advirtió que “está todo frenado” en términos de consumo y actividad. El planteo, realizado tras una jornada sectorial en Posadas, introduce una pregunta incómoda para el Gobierno nacional: ¿alcanza la estabilización para sostener el entramado productivo o se abre una nueva fase de presión por reformas más profundas?

El diagnóstico combina dos planos que hoy conviven en la economía real. Por un lado, la baja de la volatilidad y cierta previsibilidad. Por otro, una caída en la demanda que impacta tanto en el mercado interno como en el externo, con empresas que enfrentan menor volumen de ventas y mayores costos.

Impuestos, logística y regulaciones: el núcleo del reclamo

El eje más consistente del planteo empresario pasa por la estructura impositiva. Gruber insistió en que la presión fiscal sigue siendo elevada en los tres niveles del Estado —nacional, provincial y municipal— y que a dos años del gobierno “más reformista” como se autodenomina la gestión de La Libertad Avanza los avances en reducción de cargas aún son “muy pocos”.

En ese marco, apuntó a nivel provincial contra el impuesto a los ingresos brutos, al que definió como distorsivo por su efecto acumulativo a lo largo de la cadena productiva. También planteó la necesidad de una reducción del IVA del 21% al 10%, aunque reconoció que esa medida enfrenta límites estructurales vinculados a la informalidad y al peso del gasto público.

El análisis se completa con otro factor estructural: el costo logístico. Desde Misiones, la salida de producción hacia los puertos de Buenos Aires o Uruguay encarece la competitividad. En ese punto, el empresario vinculó la discusión con obras de infraestructura como la posibilidad de mejorar la navegabilidad mediante sistemas asociados a represas, lo que permitiría reducir costos de transporte. “Hay que pensar en aprovechar el río como dijo Scherer dándole navegabilidad con la construcción de Corpus, que además de energía nos permitiría usar puertos aguas arriba y enviar las cargas por el río”, describió el empresario

Actividad frenada y señales contradictorias del contexto global

El diagnóstico empresarial no se limita al plano local. Gruber advirtió que la falta de dinamismo atraviesa tanto el mercado interno como el externo. “La gente no compra” sintetiza una percepción que se repite en distintos sectores.

A esa situación se suma un escenario internacional inestable. Cambios en aranceles, tensiones comerciales y la incertidumbre global complican la planificación exportadora. En paralelo, la suba proyectada de los combustibles —asociada según Gruber solo al contexto internacional, no a la suba de impuestos nacionales— aparece como un nuevo factor de presión sobre costos y precios, con impacto directo en la inflación.

La ausencia de obra pública también aparece como un elemento que retrae la demanda, especialmente en sectores vinculados a la construcción y la industria.

Reformas en debate y falta de impacto concreto

En términos de política económica, el empresario marcó una distancia entre las reformas anunciadas y su impacto efectivo. Señaló que la reforma laboral aún no está reglamentada y que, por lo tanto, no genera cambios concretos en la operatoria diaria de las empresas.

Esa percepción refuerza la idea de una transición en curso, donde las medidas estructurales todavía no se traducen en mejoras palpables para el sector productivo. En ese contexto, la expectativa se mantiene, pero convive con incertidumbre.

A nivel provincial, también aparece en agenda la posible reforma de normativas nacionales y provinciales vinculadas al uso del suelo y la producción, con debates en ámbitos institucionales sobre cambios regulatorios que podrían ampliar la capacidad productiva. Allí, el planteo empresario apunta a flexibilizar restricciones que hoy limitan el desarrollo de actividades agrícolas y ganaderas.

Entre la espera y la presión por definiciones

El mensaje final combina cautela y presión. “La esperanza es lo último que se pierde”, planteó Gruber, aunque advirtió que sería “una lástima” que el esfuerzo de los últimos años no se traduzca en resultados concretos.

La economía, en esa mirada, aparece como “una moneda en el aire”, donde las decisiones de inversión se postergan hasta tener mayor claridad sobre el rumbo político y económico. Es un dato relevante: sin previsibilidad consolidada, el sector productivo tiende a esperar antes que arriesgar.

En las próximas semanas, el foco estará puesto en dos variables clave: si la estabilidad logra traducirse en reactivación del consumo y si las reformas —fiscales, laborales o regulatorias— avanzan con impacto real. Entre tanto, el reclamo empresario empieza a ordenarse en una agenda concreta que combina baja de impuestos, mejora logística y simplificación normativa.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin