Impuestos: el FMI apunta contra retenciones, IVA e impuesto al cheque y exige cambios estructurales
El Gobierno argentino se comprometió ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) a presentar, antes de fin de 2025, una ambiciosa reforma tributaria estructural con impacto fiscal neutro, que incluirá la eliminación gradual de retenciones a las exportaciones y del impuesto al cheque, además de la simplificación del sistema impositivo. El objetivo es reducir distorsiones, ampliar la base imponible y mejorar la eficiencia y equidad del esquema fiscal actual, según detalla el documento oficial del nuevo programa aprobado por el organismo multilateral.
El FMI exige bajar retenciones e impuesto al cheque: el Gobierno promete una reforma tributaria para 2025
El sistema tributario argentino, en la mira del Fondo
En el informe técnico publicado tras la aprobación del nuevo acuerdo con la Argentina, el FMI calificó al sistema impositivo nacional como “excesivamente complejo y distorsivo”. Señaló que existen más de 155 tributos, aunque apenas seis concentran más del 80% de la recaudación: Ganancias, IVA, contribuciones patronales, impuesto a los débitos y créditos, derechos de exportación e ingresos brutos.
A juicio del organismo, la estructura tributaria actual obstaculiza el crecimiento económico, limita la equidad y desincentiva la inversión productiva. Además, advierte que la fuerte dependencia de impuestos indirectos reduce la progresividad del sistema y genera desequilibrios entre niveles de gobierno, agravados por la naturaleza federal del esquema impositivo argentino.
Reforma con impacto fiscal neutro y foco en eficiencia
Según el memorando firmado entre el Gobierno y el FMI, la administración de Javier Milei presentará una propuesta de reforma integral antes de diciembre de 2025, con el objetivo de comenzar su implementación en 2026. El plan, que requerirá aprobación legislativa, apunta a:
- Eliminar gradualmente impuestos distorsivos al comercio (retenciones) y las transacciones financieras (impuesto al cheque).
- Simplificar el impuesto a las Ganancias, con menor carga legal y una racionalización de deducciones y exenciones.
- Armonizar las alícuotas del IVA, para reducir la complejidad administrativa y las diferencias entre sectores.
- Mejorar la transición del monotributo al régimen general, promoviendo mayor formalización.
- Reducir el gasto tributario ineficiente, en referencia a regímenes especiales que benefician a ciertos grupos o regiones.
El objetivo declarado es avanzar hacia un esquema impositivo más simple, justo y eficiente, sin aumentar la presión tributaria total sobre hogares y empresas.
Cambios a nivel provincial y municipal: un desafío adicional
El informe del FMI también planteó la necesidad de reformas en los niveles subnacionales, aunque reconoció la limitada capacidad de acción del Ejecutivo nacional en ese plano. A nivel provincial, recomendó eliminar tributos que distorsionan el patrimonio, actualizar las valuaciones fiscales de grandes propiedades rurales y avanzar en la modernización de catastros y registros.
En cuanto a la tributación sobre recursos energéticos y mineros, el organismo multilateral sugirió una mayor coordinación con los incentivos previstos en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), contemplado en el paquete de reformas estructurales del oficialismo.
Una reforma esperada, pero con obstáculos legislativos
El equipo económico ratificó en el documento que la reforma tributaria forma parte de los compromisos asumidos dentro del programa económico acordado con el FMI, y que se vincula directamente con los esfuerzos para garantizar la estabilidad fiscal en el mediano plazo. Sin embargo, la falta de mayoría legislativa del oficialismo y la resistencia que podría generar la eliminación de retenciones en el actual contexto fiscal, anticipan un debate complejo en el Congreso.
Hoja de ruta tributaria en clave electoral
El anuncio de que el proyecto de reforma se presentará recién después de las elecciones legislativas de 2025 revela el componente político que atraviesa el rediseño del sistema tributario. El Gobierno busca ganar tiempo y evitar tensiones internas o con el electorado antes de avanzar con medidas de alto impacto económico y distributivo.
Por ahora, la promesa está hecha. Resta ver si el oficialismo logra los consensos necesarios para ejecutar una de las reformas estructurales más ambiciosas del programa económico, con potencial para reconfigurar el vínculo fiscal entre el Estado y el sector privado.





