INDEC construcción

El costo de la construcción volvió a acelerarse: subió 3,1% en abril y acumula un alza de 30,2% interanual

Compartí esta noticia !

El costo de construir en Argentina volvió a mostrar señales de aceleración durante abril. El Índice del Costo de la Construcción (ICC) en el Gran Buenos Aires registró una suba mensual del 3,1%, impulsada principalmente por incrementos salariales en la mano de obra, ajustes tarifarios y nuevas subas en insumos clave para la actividad. En términos interanuales, el indicador acumula un alza del 30,2%, mientras que en los primeros cuatro meses de 2026 ya avanzó 10,1%.

El informe publicado por el INDEC muestra que el capítulo “Gastos generales” fue el de mayor incremento mensual, con una variación de 3,3%, seguido por “Mano de obra” con 3,1% y “Materiales” con 2,9%.

Detrás de la suba de la mano de obra aparece el nuevo acuerdo salarial de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), homologado en abril, que impactó tanto en los salarios directos como en subcontratos y costos asociados. El efecto también se trasladó a los gastos generales debido al componente salarial del ítem “sereno” incluido en el índice.

A eso se sumaron las actualizaciones tarifarias autorizadas para electricidad, agua, cloacas y conexiones de gas, que elevaron los costos operativos de las obras privadas.

Entre los materiales que más aumentaron durante abril se destacaron los productos plásticos, con una suba del 8,5%; los productos aislantes, con 6,8%; y las mesadas de granito, con 6,2%. También se registraron incrementos importantes en caños y accesorios de hierro, productos de hormigón y cemento y piezas de carpintería.

En contraste, algunos insumos mostraron estabilidad o incluso bajas. Los ascensores retrocedieron 0,9%, mientras que el hierro para la construcción cayó 0,4%, en un escenario donde la demanda del sector sigue mostrando signos de debilidad relativa pese a cierta recuperación de la actividad.

La mayor presión dentro de los ítems de obra se observó en yesería, que trepó 5,6% mensual. También sobresalieron pintura (4,9%), instalación eléctrica (4,6%) y carpintería de madera (3,9%). Del otro lado, ascensores volvió a registrar variación negativa.

El informe del organismo estadístico también refleja que los servicios de alquiler vinculados a la construcción continúan encareciéndose. Las camionetas subieron 4,7%, los camiones volcadores 4,6% y las palas cargadoras 3,7%, consolidando una presión adicional sobre los costos logísticos y operativos de las obras.

En paralelo, el costo de las viviendas también siguió escalando. El modelo de vivienda multifamiliar relevado por el INDEC mostró una suba de 2,8% en abril, mientras que el modelo de vivienda unifamiliar avanzó 3,1% mensual.

El dato confirma que, aunque la inflación general desaceleró respecto de los picos de 2024, la construcción continúa operando con una dinámica de costos elevada y sensible tanto a las negociaciones salariales como a los ajustes de tarifas reguladas. Para desarrolladores, constructoras y particulares, el nuevo incremento vuelve a tensionar presupuestos en un mercado que todavía combina recuperación parcial de actividad con márgenes estrechos y financiamiento limitado.

Compartí esta noticia !

Construcción: el rebote pierde fuerza y febrero volvió a mostrar caída mensual

Compartí esta noticia !

La actividad de la construcción volvió a dar una señal de debilidad en febrero. El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) registró una baja de 0,7% interanual en la serie original y una caída de 1,3% respecto de enero en la medición desestacionalizada. Aun así, el acumulado del primer bimestre quedó apenas en terreno positivo, con una suba de 0,3% frente al mismo período de 2025. La serie tendencia-ciclo, en cambio, mostró un alza mensual de 0,6%, lo que sugiere que, detrás del retroceso coyuntural, todavía no hay una ruptura completa del nivel de actividad.

La foto sectorial es heterogénea y expone una construcción partida. Entre los insumos con mejor desempeño interanual sobresalieron el rubro “resto” —que incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio para construcción— con 17,0%, el hormigón elaborado con 15,7%, las pinturas para construcción con 14,0%, las cales con 7,9%, el asfalto con 3,8%, los artículos sanitarios de cerámica con 1,9% y el hierro redondo y aceros para la construcción con 0,8%. Del otro lado, las bajas más fuertes se dieron en pisos y revestimientos cerámicos (-25,0%), mosaicos graníticos y calcáreos (-21,5%), yeso (-18,9%), ladrillos huecos (-12,1%), cemento portland (-5,3%) y placas de yeso (-2,1%).

Ese comportamiento mixto también se observa cuando se mira el empleo y los permisos. Los puestos de trabajo registrados en el sector privado llegaron a 386.177 en enero, con una mejora de 3,6% interanual, mientras que la superficie autorizada para construir alcanzó 1.322.763 metros cuadrados, un incremento de 3,1% interanual. Es decir, conviven una actividad que en febrero vuelve a retroceder en el margen con señales todavía positivas en variables asociadas a decisiones de inversión y empleo.

Las expectativas empresarias, sin embargo, no describen un escenario expansivo, sino más bien de cautela. Para el período marzo-mayo de 2026, el 69,3% de las firmas dedicadas principalmente a obras privadas cree que la actividad no cambiará, el 17,8% espera una suba y el 12,9% prevé una caída. Entre las empresas enfocadas en obra pública, el 63,2% también proyecta estabilidad, el 20,0% estima un aumento y el 16,8% una disminución. En personal ocupado, el sesgo es parecido: en obras privadas, el 67,4% no espera cambios, mientras que en obra pública ese porcentaje es de 67,7%.

Cuando se consulta por los factores que podrían sostener al sector, las empresas privadas ubican en primer lugar al crecimiento de la actividad económica (31,5%) y luego a la estabilidad de precios (17,6%). En la obra pública, en cambio, el principal motor esperado son los nuevos planes de obras públicas (21,7%), seguidos por el crecimiento de la actividad económica (19,9%) y la estabilidad de precios (18,1%). La conclusión es clara: más que una recuperación consolidada, el sector transita una meseta frágil, con segmentos que reaccionan de manera dispar y expectativas mayormente defensivas.

Compartí esta noticia !

El costo de la construcción volvió a subir en febrero: presión de salarios y tarifas

Compartí esta noticia !

El costo de la construcción en el Gran Buenos Aires volvió a registrar un incremento en febrero y consolidó un arranque de año con subas moderadas pero persistentes. Según el último informe del INDEC, el índice marcó un alza mensual del 1,9%, impulsado por aumentos en todos sus componentes, aunque con una incidencia especialmente fuerte de los gastos generales.

Detrás del dato general aparece una dinámica clara: los costos asociados a la construcción continúan tensionados, pero con una composición distinta a la de años anteriores. En febrero, los materiales subieron 1,5% y la mano de obra 1,6%, mientras que los gastos generales treparon 4,4%, reflejando el impacto de tarifas, servicios y otros costos indirectos de obra que comienzan a pesar cada vez más en la estructura total.

En términos interanuales, el índice acumula un incremento del 24,5%, con un avance del 4,2% en el primer bimestre, lo que confirma una desaceleración respecto de los niveles más altos de inflación, aunque sin perder presión sobre el sector.

Uno de los factores determinantes del mes fue la actualización salarial del sector, tras el acuerdo de la UOCRA que impactó directamente en los costos laborales desde febrero. Este ajuste no solo elevó la mano de obra directa, sino también los subcontratos, y terminó trasladándose parcialmente a otros componentes del índice. A esto se sumaron los aumentos en tarifas eléctricas y servicios vinculados a la obra, que explican el fuerte salto en gastos generales.

En el caso de los materiales, el comportamiento fue más heterogéneo. Se registraron subas en insumos clave como maderas, metales y vidrios, mientras que otros rubros mostraron bajas o variaciones menores, lo que sugiere una dinámica de precios más segmentada y menos generalizada que en etapas anteriores.

Cuando se analiza la evolución por tipo de obra, también se observa una dispersión importante. Los mayores incrementos se concentraron en ítems vinculados a trabajos generales, movimiento de tierra y vidrios, mientras que actividades como pintura, instalación de gas o ascensores tuvieron aumentos más acotados o incluso caídas.

En el segmento residencial, el costo de construcción de viviendas mantuvo una tendencia alcista, aunque con menor intensidad. En febrero, la vivienda multifamiliar aumentó 1,6% y la unifamiliar 2,2%, consolidando una desaceleración en comparación con 2025.

El panorama que deja febrero es el de una construcción que sigue encareciéndose, pero con un ritmo más contenido y, sobre todo, con una estructura de costos que empieza a cambiar. Los materiales ya no son el único motor de la suba: los salarios y los costos indirectos ganan protagonismo y reconfiguran el escenario para desarrolladores y empresas del sector.

Con mayor previsibilidad pero aún con niveles elevados, el costo de construir entra en una etapa de transición, donde el desafío no es solo absorber aumentos, sino adaptarse a una nueva lógica de formación de precios.

Compartí esta noticia !

Oberá lidera la construcción en Misiones mientras Posadas registra el mayor freno del sector

Compartí esta noticia !

Los datos de permisos de obra y superficie autorizada a construir en los principales municipios de Misiones, difundidos recientemente por el INDEC, muestran que el sector de la construcción atravesó en 2025 un proceso de enfriamiento significativo. La caída se verificó tanto en la cantidad de proyectos aprobados como, sobre todo, en los metros cuadrados habilitados para construir. Sin embargo, el desempeño fue heterogéneo entre ciudades y dejó a Oberá como el principal polo de actividad constructiva de la provincia.

En términos agregados, durante 2025 se aprobaron 890 permisos de obra en los siete municipios relevados por el INDEC. La cifra representa una caída del 8,2% respecto a 2024 y del 18,0% frente a 2023, confirmando una desaceleración del ritmo constructivo en línea con el contexto macroeconómico más restrictivo que atravesó el país en los últimos años.

Dentro de este escenario general, Oberá se consolidó como el municipio con mayor volumen de permisos otorgados. Durante 2025 registró 301 autorizaciones, lo que equivale al 33,8% del total provincial. A diferencia del promedio general, la ciudad logró exhibir una fuerte recuperación interanual: los permisos crecieron 27,0% respecto a 2024, el mejor desempeño relativo de la provincia. No obstante, el nivel todavía se ubica levemente por debajo del registrado en 2023 (-1,6%).

Este comportamiento sugiere que Oberá logró recomponer buena parte del retroceso observado el año anterior y mantener un nivel de actividad relativamente estable, consolidándose como uno de los mercados constructivos más dinámicos del interior misionero.

En segundo lugar se ubicó Posadas, con 172 permisos aprobados durante 2025. Sin embargo, el comportamiento de la capital provincial fue muy distinto al de Oberá: los permisos se desplomaron 49,1% respecto a 2024 y se mantienen 43,6% por debajo de 2023, reflejando un marcado freno en la actividad.

Además de Posadas, también mostraron caídas interanuales Leandro N. Alem (-13,6%) y Puerto Rico (-15,0%). En contraste, junto a Oberá, otros municipios que cerraron el año con variaciones positivas fueron Eldorado (+25,0%), Puerto Iguazú (+21,3%) y Apóstoles (+9,0%).

Si la comparación se realiza contra 2023, solo dos municipios exhiben mejoras: Apóstoles (+58,7%) y Puerto Iguazú (+2,9%). En el resto de los distritos la actividad permanece por debajo de los niveles de hace dos años, con las caídas más pronunciadas en Puerto Rico (-45,2%) y Posadas (-43,6%).

La tendencia de desaceleración se vuelve aún más evidente al analizar la superficie autorizada para construir. Durante 2025 se aprobaron 313.050 metros cuadrados, lo que implica una caída del 27,0% respecto a 2024 y del 17,6% frente a 2023. Esto indica que no solo se aprobaron menos proyectos, sino que además el tamaño promedio de las obras también se redujo.

En este indicador, Posadas continúa concentrando el mayor volumen de superficie autorizada, con 121.980 m² en 2025, equivalentes al 39,0% del total provincial. Sin embargo, el retroceso fue muy marcado: la superficie aprobada cayó 48,1% interanual y 20,3% frente a 2023.

Oberá aparece como el segundo mercado constructivo de la provincia, con 70.004 m² autorizados en 2025, lo que representa el 22,4% del total. A diferencia de la capital provincial, la ciudad logró sostener el dinamismo del sector: la superficie aprobada creció 1,6% respecto a 2024 y se ubicó 15,3% por encima de 2023.

Eldorado también mostró señales de recuperación. Con 46.394 m² autorizados, registró un crecimiento del 35,0% frente a 2024, aunque todavía se mantiene levemente por debajo del nivel de 2023 (-4,1%). Apóstoles, por su parte, exhibió una evolución positiva más moderada, con 13.248 m² aprobados en 2025, lo que implica subas del 11,1% interanual y del 5,4% frente a 2023.

En el extremo opuesto se ubican Puerto Iguazú, Leandro N. Alem y Puerto Rico. Iguazú registró 30.443 m² autorizados en 2025, con una caída del 13,2% respecto a 2024 y un retroceso muy marcado del 53,5% frente a 2023. Alem también mostró contracciones relevantes (-15,7% interanual), al igual que Puerto Rico, donde la superficie autorizada se desplomó 43,9%.

En conjunto, los datos reflejan un panorama de fuerte desaceleración del sector de la construcción en Misiones durante 2025, aunque con diferencias claras entre municipios. Mientras algunas ciudades del interior lograron sostener o recuperar parte de la actividad —con Oberá como caso más destacado—, la fuerte contracción observada en Posadas y en otros distritos terminó inclinando el balance general hacia un escenario de menor dinamismo constructivo.

¿Qué pasó en el NEA?

En la comparación regional, los municipios misioneros se destacaron por concentrar los mayores volúmenes de permisos y superficie autorizada dentro del NEA.

En cantidad de permisos, Oberá lideró toda la región con 301 autorizaciones, ubicándose por encima de Resistencia (246) y Formosa (242). Además, en términos de variación interanual contra 2024, el municipio misionero volvió a posicionarse entre los mejores desempeños del NEA, ubicándose tercero en la región, mientras que Eldorado también logró ingresar entre los primeros puestos.

En superficie autorizada, Posadas encabezó el ranking regional con 121.980 m², seguida por Corrientes (92.956 m²) y Oberá (70.004 m²). En cuanto a las variaciones relativas, Eldorado registró uno de los mayores incrementos anuales del NEA, lo que confirma que, pese al freno general del sector, algunas ciudades del interior continúan mostrando señales de recuperación.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin