Industria Farmacéutica

En 2025 se aprobaron 290 nuevos estudios clínicos en Argentina 

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La investigación clínica se convirtió en uno de los segmentos más dinámicos y sofisticados de la economía del conocimiento argentina. Con más de 1.000 estudios clínicos en desarrollo y más de 50.000 participantes activos, el sector no solo anticipa el acceso de pacientes a terapias innovadoras, sino que además genera un ingreso superior a los 700 millones de dólares anuales en exportación de servicios de alto valor agregado.

El fenómeno refleja una transformación profunda de la industria farmacéutica global, atravesada por inteligencia artificial, digitalización de procesos y nuevas metodologías de investigación que permiten acelerar el desarrollo de medicamentos y vacunas con menores costos operativos y mayor precisión científica.

Desde Cámara Argentina de Especialidades Medicinales sostienen que la actividad tiene potencial para consolidarse como uno de los principales polos de atracción de inversiones internacionales dentro del ecosistema tecnológico y científico regional. Carolina Martinenghi, directora de Comunicaciones de la entidad, remarcó que el desafío pasa ahora por ampliar el alcance federal de los estudios y fortalecer la participación de hospitales públicos, dado que la Ciudad y la provincia de Buenos Aires todavía concentran cerca del 70% de la actividad.

Actualmente, las áreas terapéuticas con mayor volumen de investigación en Argentina son oncología, enfermedades respiratorias, inmunología, metabolismo, sistema nervioso central y patologías cardiovasculares.

Uno de los cambios más disruptivos del sector es la expansión de los ensayos clínicos descentralizados, un modelo que traslada parte de las actividades fuera de hospitales y centros médicos tradicionales mediante herramientas digitales y monitoreo remoto. A través de dispositivos portátiles y plataformas tecnológicas, los pacientes pueden participar de controles y seguimientos sin necesidad de trasladarse físicamente, reduciendo barreras geográficas y mejorando la inclusión de poblaciones rurales o personas con movilidad reducida.

La tendencia ya comenzó a ser acompañada por organismos regulatorios. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica promueve la incorporación gradual de componentes descentralizados bajo criterios de evaluación de riesgo-beneficio y protección de pacientes.

La digitalización también está modificando el funcionamiento operativo del sistema. Plataformas internacionales como ClinicalTrials.gov permiten acceder a información de cientos de miles de investigaciones realizadas en más de 200 países, mejorando transparencia, trazabilidad y acceso público a datos científicos.

A esto se suma el avance de tecnologías emergentes como los “gemelos digitales”, modelos computacionales capaces de integrar información biológica, clínica y poblacional para simular cómo responderá un paciente frente a diferentes tratamientos o dosis.

La inteligencia artificial aparece como otro de los motores centrales de la nueva etapa. Según el informe, las herramientas de IA ya permiten automatizar tareas críticas como la selección de pacientes elegibles, el análisis de criterios de inclusión y exclusión y la optimización de líneas de investigación, reduciendo tiempos y mejorando la asignación de recursos en investigación y desarrollo.

Rosana Felice, asesora médica de Cámara Argentina de Especialidades Medicinales, destacó que la inteligencia artificial no reemplaza al investigador, pero amplía enormemente su capacidad de análisis y precisión científica.

Otro fenómeno en expansión es el uso de evidencia del mundo real, basada en grandes volúmenes de datos provenientes de historias clínicas electrónicas, registros poblacionales y dispositivos digitales. Esta información complementa los ensayos clínicos tradicionales y ya es utilizada por organismos regulatorios internacionales como la Food and Drug Administration para respaldar decisiones sobre aprobación y seguimiento de medicamentos.

A nivel global, el mercado de investigación clínica superó los 92.700 millones de dólares en 2025 y continúa expandiéndose, impulsado por la demanda de terapias innovadoras y el envejecimiento poblacional.

En Argentina, el peso estratégico del sector también se refleja en las cifras de inversión. Las compañías asociadas a Cámara Argentina de Especialidades Medicinales destinan cerca de US$700 millones anuales a investigación clínica y explican el 48% de toda la inversión privada en investigación y desarrollo del país, posicionando a la industria farmacéutica innovadora como el principal actor de la economía del conocimiento nacional.

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El oficialismo acelera la adhesión al sistema internacional de patentes

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El oficialismo intentará avanzar este martes con el dictamen del proyecto de adhesión argentina al sistema internacional de patentes, una iniciativa que combina compromisos internacionales, presión empresarial cruzada y una discusión sensible sobre el acceso a medicamentos y la protección de la industria nacional.

El plenario conjunto de las comisiones de Relaciones Exteriores y Culto, Industria y Legislación General fue convocado para las 15 con el objetivo de dejar lista la iniciativa para una eventual sesión de la Cámara de Diputados prevista para el 20 de mayo. El proyecto forma parte de una agenda legislativa que también incluiría la denominada Ley de Hojarasca y la readecuación del régimen de zona fría para usuarios de gas.

La discusión gira en torno a la adhesión argentina al PCT (Patent Cooperation Treaty), un sistema internacional al que ya adhieren cerca de 150 países y que permite simplificar el registro de patentes mediante un único trámite internacional. Para el Gobierno nacional, el ingreso al esquema representa una señal de alineamiento regulatorio y apertura económica en el marco de los acuerdos comerciales recíprocos firmados meses atrás con Estados Unidos.

El cambio político que destrabó el expediente

El proyecto había quedado listo para ser dictaminado el 14 de abril, luego de la intervención de la Secretaría de Desregulación de la Nación. Sin embargo, el tratamiento se frenó por la reacción de la industria farmacéutica local frente a uno de los capítulos del texto.

Según lo informado, la versión original dejaba a los laboratorios nacionales en una situación de mayor vulnerabilidad frente a compañías multinacionales, especialmente estadounidenses. Esa situación activó el lobby de las cámaras empresariales locales, principalmente CILFA y COOPERALA, que reclamaron mantener bajo reserva parte del tratado vinculada a instrumentos técnicos y mecanismos de patentamiento de medicamentos.

En paralelo, la Cámara de Comercio de Estados Unidos (AmCham) presionó para sostener la redacción original, en línea con el texto aprobado por el Senado en 1998, con el objetivo de preservar los intereses de las farmacéuticas norteamericanas.

La disputa dejó expuesta una tensión habitual en la política económica argentina: la necesidad de avanzar en compromisos de integración internacional sin desarticular sectores industriales locales considerados estratégicos.

De acuerdo con lo trascendido, representantes de AmCham se comunicaron con la titular de la comisión de Relaciones Exteriores y Culto, Juliana Santillán, aunque finalmente no lograron revertir los cambios impulsados por el sector farmacéutico local.

Qué cambia con la adhesión al PCT

El sistema internacional de cooperación en patentes permite centralizar trámites y facilitar la protección de desarrollos tecnológicos en múltiples mercados. Para investigadores y empresas argentinas, el esquema abre la posibilidad de registrar innovaciones con menos costos administrativos y mayor alcance internacional.

Pero el debate excede la cuestión técnica. El punto más sensible está vinculado al negocio farmacéutico y al eventual impacto sobre la producción de medicamentos genéricos.

La preocupación de los laboratorios nacionales radica en que una mayor facilidad para patentar medicamentos por parte de empresas extranjeras podría retrasar o limitar la fabricación local de genéricos, que suelen comercializarse a valores más bajos. Según el planteo de las cámaras empresariales argentinas, eso podría trasladar costos al sistema sanitario y encarecer el acceso a medicamentos.

Frente a esa presión, el Gobierno resolvió finalmente dejar bajo reserva el capítulo II del tratado. De esa manera, Argentina avanzaría con la adhesión al sistema internacional, pero manteniendo control local sobre determinadas herramientas de evaluación técnica y patentamiento farmacéutico.

La negociación con Estados Unidos y los tiempos que se vencieron

El expediente también quedó atravesado por los compromisos asumidos por el Gobierno argentino ante Estados Unidos. El objetivo original era que la ley estuviera aprobada antes del 30 de abril, plazo que formaba parte de los entendimientos comerciales recíprocos firmados meses atrás.

Sin embargo, la negociación interna y la presión cruzada entre laboratorios nacionales y multinacionales terminaron demorando el proceso. Con los tiempos vencidos, la eventual entrada en vigor de la norma recién podría concretarse hacia fines de mayo, siempre que el proyecto logre superar el trámite en Diputados y luego en el Senado.

La secuencia revela una dinámica cada vez más visible en el Congreso: reformas impulsadas por el Ejecutivo que avanzan condicionadas por disputas sectoriales y negociaciones empresariales de alta intensidad.

Impacto económico y lectura industrial

Aunque el proyecto tiene una dimensión diplomática y regulatoria, el trasfondo es económico. El régimen de patentes afecta directamente la estructura de costos del sistema farmacéutico y el posicionamiento competitivo de la industria nacional.

La definición del Gobierno de mantener bajo reserva parte del tratado puede leerse como un intento de equilibrio entre dos objetivos: sostener la agenda de apertura y alineamiento internacional sin exponer completamente a los laboratorios locales frente a actores globales con mayor capacidad financiera y tecnológica.

En términos productivos, el debate también involucra a provincias con presencia industrial vinculada a la salud, distribución farmacéutica y cadenas comerciales regionales. Aunque el texto no menciona impactos específicos sobre Misiones o el NEA, el eventual encarecimiento de medicamentos podría tener efectos indirectos sobre sistemas provinciales de salud y consumo familiar en regiones con menor capacidad adquisitiva relativa.

El oficialismo buscará ahora transformar el acuerdo político alcanzado en mayoría legislativa. Pero el debate sobre propiedad intelectual, producción local y acceso a medicamentos difícilmente quede cerrado con la votación parlamentaria.

La evolución de los costos farmacéuticos, la reacción de los laboratorios nacionales y el alcance efectivo de las reservas introducidas al tratado serán algunas de las variables que el mercado y el sistema político seguirán de cerca en las próximas semanas.

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Hay más de 900 nuevas vacunas en etapas de investigación

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La irrupción de enfermedades complejas y de rápida evolución, capaces de poner en tensión a los sistemas de salud y a las economías, obliga a repensar cómo se diseñan, investigan y producen las vacunas. En ese contexto, la innovación científica comienza a marcar un cambio de paradigma que redefine el futuro de la prevención.

En el marco de la Semana de Vacunación en las Américas, la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales puso el foco en esta transformación: el paso desde tecnologías tradicionales, basadas en virus atenuados o inactivados, hacia plataformas innovadoras que permiten respuestas más rápidas, precisas y adaptables frente a enfermedades conocidas y emergentes.

Más de 900 vacunas en desarrollo

A nivel global, existen más de 900 vacunas en investigación, y cerca de la mitad están orientadas a enfermedades que aún no cuentan con herramientas de prevención. Entre los desarrollos más relevantes se encuentran proyectos contra el virus de la inmunodeficiencia humana, la enfermedad de Lyme, la tuberculosis, la malaria, la gonorrea, la clamidia, el estreptococo A, el herpes, la hepatitis C, la Escherichia coli enterotoxigénica, el norovirus y el citomegalovirus, este último de especial importancia en el embarazo por su impacto en malformaciones congénitas.

Este volumen de investigación refleja no solo la magnitud del desafío sanitario global, sino también el avance de nuevas tecnologías que permiten acelerar los procesos.

Plataformas que reducen tiempos de años a meses

Uno de los cambios más significativos es el desarrollo de plataformas tecnológicas adaptables. Se trata de estructuras base que pueden reutilizarse para distintas enfermedades, lo que permite acortar los tiempos de desarrollo de vacunas de varios años a apenas unos meses.

Según explicó la doctora Rosana Felice, asesora médica de la Cámara, “una vez diseñada y aprobada una plataforma, se acelera el desarrollo de nuevas vacunas y se reducen los costos de producción a escala”.

Un ejemplo claro es el de las vacunas basadas en ácido ribonucleico mensajero, una tecnología que se consolidó en los últimos años y que, además de aplicarse a enfermedades infecciosas, abre nuevas posibilidades en el tratamiento de patologías complejas como el cáncer.

Vacunas universales y nanotecnología

Otro de los avances en estudio es el desarrollo de vacunas universales, diseñadas para proteger contra múltiples variantes de un mismo virus, como ocurre con la influenza. De consolidarse, esta estrategia podría reducir la necesidad de actualizaciones frecuentes.

En paralelo, la nanotecnología revolucionó los sistemas de administración. Las nanopartículas permiten proteger el material genético, dirigirlo a las células adecuadas y mejorar la eficacia de las vacunas, al tiempo que reducen posibles efectos adversos.

Estos sistemas incluyen transportadores lipídicos, partículas similares a virus y otros mecanismos que optimizan la estabilidad y la eficiencia de las dosis.

Nuevas formas de aplicación

La innovación también alcanza a la forma en que se aplican las vacunas. Actualmente, se investigan alternativas intranasales y orales, capaces de generar barreras en las mucosas y evitar el ingreso de patógenos al organismo, lo que podría mejorar la protección frente a enfermedades respiratorias.

El rol de la inteligencia artificial

La inteligencia artificial ya cumple un papel central en este ecosistema. Desde la identificación de antígenos hasta el diseño de moléculas y la predicción de la respuesta inmune, las herramientas basadas en aprendizaje automático permiten optimizar cada etapa del desarrollo, reduciendo tiempos y aumentando la precisión.

Un cambio de paradigma en salud pública

Para la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales, este conjunto de avances configura un escenario con un enorme potencial transformador. Muchas de estas tecnologías se encuentran en etapas avanzadas de investigación y podrían convertirse en herramientas clave para enfrentar los desafíos sanitarios del futuro.

En ese marco, la entidad subraya la importancia de sostener y fortalecer las políticas de vacunación, no solo como estrategia de prevención, sino también como parte de una agenda de innovación científica.

“El desafío es lograr que cada vacuna llegue a quien la necesita, promoviendo la concientización y garantizando el acceso en todo el país”, concluyó la doctora Felice.

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El grupo Roemmers se queda con el laboratorio Sidus y suma marcas clave como Decadron y Magnus

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Roemmers consolida su liderazgo: adquiere el laboratorio Sidus y garantiza la continuidad de 500 empleados

La operación marca un nuevo capítulo en la industria farmacéutica argentina. Roemmers incorpora marcas icónicas como Decadron y Magnus, refuerza su presencia en el segmento de la disfunción eréctil y apunta a recuperar la línea de dermocosmética.

Un movimiento estratégico en el mercado farmacéutico

El grupo Roemmers, principal actor del mercado farmacéutico argentino, concretó la adquisición total del laboratorio Sidus, una compañía con más de 80 años de trayectoria. La operación incluye la compra del capital accionario de Sidus Farma y Sidus Dermocosmética, y contempla la continuidad laboral de sus 500 empleados, según informaron fuentes del sector.

La medida representa un movimiento clave en la reconfiguración del mercado local, donde Roemmers refuerza su liderazgo y expande su presencia en segmentos estratégicos como los tratamientos de disfunción eréctil, oftalmología y dermocosmética.

De acuerdo con el portal especializado Pharmabiz, la familia Argüelles, propietaria de Sidus, decidió vender ante el deterioro financiero y operativo de la empresa, que acumulaba un pasivo significativo y había perdido participación de mercado.

El traspaso implica también la incorporación de marcas históricas como Decadron —corticosteroide con ventas anuales de u$s 6,8 millones— y Magnus, tratamiento para disfunción eréctil con una facturación estimada en u$s 12 millones anuales.

Ambos productos consolidan la estrategia de Roemmers de ampliar su portafolio terapéutico y recuperar posiciones en nichos donde había perdido presencia.

El declive de Sidus y la reconstrucción bajo un nuevo control

Sidus fue durante décadas un símbolo de la industria nacional, pero su declive comenzó hace más de 15 años, tras una recomposición accionaria que derivó en la separación de Sidus y Biosidus, y una posterior reestructuración del conglomerado.

A partir de allí, la compañía inició una serie de desinversiones: en 2012 vendió Tafirol a Genomma, luego transfirió la marca Gluco Arrumalón a Roemmers, y en 2023 se desprendió de Apasmo, adquirida por Gramon, también perteneciente al grupo Roemmers.

Según auditorías de mercado, Sidus ocupa hoy el puesto 30 en ventas por unidades y el 38 por facturación, cifras que reflejan la pérdida de competitividad de una empresa que supo ser referente del sector.
El nuevo propietario destinará una parte sustancial de la inversión a regularizar pasivos, preservar los puestos de trabajo y reactivar la operatoria comercial. Posteriormente, el grupo prevé una inyección de capital adicional para reposicionar las marcas y recuperar los canales de distribución.

Dentro de su estrategia, Roemmers buscará también revitalizar la línea de dermocosmética, que Sidus había incorporado tras un acuerdo con la francesa Pierre Fabre en 2020. Ese negocio, que en su mejor momento alcanzó dos millones de unidades anuales, hoy se redujo a menos de 500 mil unidades.

Consolidación y proyección regional

La adquisición de Sidus fortalece la posición de Roemmers como el mayor laboratorio argentino y uno de los más relevantes de Latinoamérica, con operaciones en más de una decena de países.
La empresa, fundada en 1921, cuenta con marcas líderes, una sólida red de distribución nacional e internacional, y una estrategia de integración vertical que le permite controlar desde la producción hasta la comercialización.

Con esta operación, Roemmers recupera presencia en el segmento oftalmológico —del que se había retirado tras la venta de Poen al grupo Megalabs— y amplía su portfolio de medicamentos de prescripción y venta libre.

El grupo refuerza así su apuesta por la innovación y la expansión regional, con foco en América del Sur y en mercados regulados con alto potencial de crecimiento.

Fuentes del sector destacan que la absorción de Sidus podría generar sinergias productivas y logísticas significativas, al integrar líneas de fabricación y redes comerciales complementarias.

En un contexto de concentración empresarial y ajuste de costos, la operación marca una señal de confianza en la industria farmacéutica nacional, y podría impulsar nuevas inversiones en el corto plazo.

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