La industria rebota, pero no arranca: petróleo y acero lideran mientras la metalmecánica sigue en crisis
El informe de capacidad instalada de marzo deja una foto más alentadora que la de 2025, pero lejos de una recuperación homogénea. La industria manufacturera utilizó el 59,8% de su capacidad instalada, 5,4 puntos porcentuales más que en marzo del año pasado, cuando había marcado 54,4%. El rebote existe, pero tiene una anatomía desigual: algunos sectores trabajan cerca de sus techos operativos, mientras otros siguen con plantas, máquinas y turnos ociosos.
El dato general mejora también contra febrero de 2026, cuando la utilización había sido de 54,6%, y se ubica en el nivel más alto del primer trimestre del año. Enero había cerrado en 53,6%, febrero en 54,6% y marzo escaló a 59,8%, lo que marca una recuperación mensual visible, aunque todavía por debajo de los picos de 2025, cuando septiembre y octubre habían superado el 61%.
La primera lectura es positiva: la industria usó más capacidad que un año atrás. La segunda es más incómoda: el promedio esconde una economía fabril partida. Por encima del nivel general se ubicaron refinación del petróleo, con 86%; industrias metálicas básicas, con 73,3%; papel y cartón, con 70%; sustancias y productos químicos, con 69,5%; y alimentos y bebidas, con 61,6%. Debajo quedaron minerales no metálicos, edición e impresión, tabaco, automotriz, caucho y plástico, textiles y metalmecánica excluida la industria automotriz.
El motor más potente fue la refinación de petróleo, que alcanzó 86% de utilización, diez puntos por encima del 75,8% registrado en marzo de 2025.
El INDEC atribuyó ese desempeño a un mayor procesamiento de petróleo crudo. Es el sector que más cerca trabaja de su frontera productiva y también el que mejor muestra la diferencia entre una industria traccionada por energía y otra más atada al consumo interno o a la inversión.
Capacidad instalada industrial: una recuperación desigual
Marzo de 2026. Datos en porcentaje de utilización de la capacidad instalada.
| Sector | Marzo 2026 | Marzo 2025 | Diferencia |
|---|---|---|---|
| Nivel general | 59,8% | 54,4% | +5,4 p.p. |
| Refinación del petróleo | 86,0% | 75,8% | +10,2 p.p. |
| Sustancias y productos químicos | 69,5% | 53,8% | +15,7 p.p. |
| Industrias metálicas básicas | 73,3% | 64,3% | +9,0 p.p. |
| Industria automotriz | 49,6% | 48,9% | +0,7 p.p. |
| Metalmecánica excepto automotores | 40,0% | 42,8% | -2,8 p.p. |
Fuente: elaboración propia sobre datos del INDEC, Utilización de la capacidad instalada en la industria, marzo de 2026.
Otro bloque clave fue sustancias y productos químicos, que trepó a 69,5%, frente al 53,8% de un año antes. La mejora estuvo asociada a mayores niveles de elaboración de materias primas plásticas, caucho sintético y productos químicos básicos. Según el propio informe, el IPI manufacturero mostró subas interanuales de 69,1% en materias primas plásticas y caucho sintético, y de 49,1% en productos químicos básicos. La comparación, sin embargo, tiene una base particular: en marzo de 2025 el polo petroquímico de Bahía Blanca había sido severamente afectado por inundaciones que interrumpieron el suministro de gas natural a plantas petroquímicas.
Las industrias metálicas básicas también aportaron al rebote. El bloque utilizó 73,3% de su capacidad instalada, contra 64,3% en marzo de 2025. El INDEC vinculó ese desempeño con el aumento de 17,1% interanual en la producción de acero crudo informado por la Cámara Argentina del Acero.
En alimentos y bebidas, el uso de capacidad llegó a 61,6%, por encima del 57,6% de marzo del año anterior. La mejora estuvo asociada principalmente con la mayor molienda de oleaginosas y la suba en bebidas. El IPI manufacturero registró un aumento interanual de 5,4% en molienda de oleaginosas y de 6,2% en producción de bebidas.
También hubo señales de mejora en sectores vinculados a la construcción. Productos minerales no metálicos alcanzó 56,6%, contra 51,7% un año antes, explicado por mayor fabricación de cemento y otros materiales para la construcción. Pero el dato todavía queda por debajo del promedio general de la industria, lo que muestra que la mejora no alcanza para hablar de plena normalización del ciclo constructivo.
La contracara está en la metalmecánica excluida automotores, que fue la principal incidencia negativa. El bloque operó al 40%, por debajo del 42,8% de marzo de 2025. La caída se explicó por menores niveles de producción de maquinaria agropecuaria y aparatos de uso doméstico: el informe detalla bajas interanuales de 14,7% y 16,2%, respectivamente.
La industria automotriz quedó en 49,6%, apenas por encima del 48,9% de un año antes, pero lejos de los sectores líderes. Textiles marcó 40,2%, caucho y plástico 41,3%, y metalmecánica 40%. Son niveles que describen un aparato productivo con elevada capacidad ociosa y con dificultades para recuperar escala.
En síntesis, marzo mostró una industria con más movimiento que en 2025, pero no necesariamente una industria recompuesta. La mejora del promedio nacional fue real, aunque concentrada en sectores específicos. El uso de capacidad instalada se recuperó por petróleo, químicos, acero, papel y alimentos; pero todavía convive con ramas que trabajan a menos de la mitad de su potencial. La foto que deja el INDEC no es la de una fábrica apagada, pero tampoco la de una maquinaria industrial funcionando a pleno: es una recuperación selectiva, con motores fuertes y eslabones todavía frágiles.
