Concluyó la campaña del INIDEP en la milla 201 focalizada en la defensa de los intereses marítimos nacionales
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía, a través de la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Acuicultura, informa que concluyó con éxito la campaña de investigación oceanográfica “Área Adyacente 2026”, un hito científico y estratégico en la denominada Milla 201.
Durante 23 días de navegación a bordo del Buque de Investigación Pesquera Oceanográfica Víctor Angelescu, un equipo de científicos del INIDEP analizó este sector clave donde la Argentina ejerce derechos soberanos exclusivos sobre el lecho y el subsuelo marino.
Es la primera vez que el INIDEP realiza una campaña dedicada exclusivamente a estudiar la conexión biológica entre nuestra plataforma y el talud continental. El objetivo fue evaluar la salud del ecosistema y cuantificar el impacto de las flotas extranjeras que realizan pesca no reglamentada en el sector, afectando recursos transzonales como la merluza y el calamar.
Esta misión, coordinada con el Grupo Interministerial Área Adyacente, aporta la evidencia científica necesaria para diseñar políticas de defensa de los intereses nacionales, nuestros recursos pesqueros y salvaguardar hábitats o especies sensibles al impacto humano.
La campaña alcanzó profundidades de hasta 2.291 metros, integrando diversas disciplinas para obtener una radiografía completa del área.
Entre los hallazgos científicos recolectados durante la expedición se confirmó la predominancia de especies clave (merluza, calamar y nototenia) y se estudiaron los “peces linterna” (mictófidos), esenciales en la transferencia de energía entre la superficie y las profundidades. Se identificaron también 180 tipos de organismos en el lecho marino, destacando la presencia de corales y esponjas. Mediante muestreos con rastra y cámaras submarinas, se registraron hábitats frágiles que requieren protección especial (EMV).
Asimismo, los datos revelan que el 76,2% de los lances de pesca de fondo contenían basura, principalmente restos de redes y equipos de flotas extranjeras, vinculando directamente la Pesca No Reglamentada con la degradación del fondo marino, sobre el cual nuestro país presenta derechos de soberanía.
Más allá del valor biológico, esta campaña representa un ejercicio de soberanía. Los datos recolectados permiten a la Argentina sustentar reclamos internacionales por la conservación de sus recursos, denunciar el perjuicio transfronterizo de terceras flotas y fortalecer la posición nacional en foros globales.
