Oberá marca el pulso de construcción en la región NEA
¿Y si la recuperación viene del interior del interior? A nivel sectorial, la actividad más golpeada en los últimos dos años fue, sin ningún lugar a dudas, la construcción. El freno a la obra pública como decisión política del Gobierno nacional, sumado a cierto parate a nivel provincial por falta de financiamiento, produjo una brusca caída hacia inicios de 2024 que no logró repuntar con claridad hacia el 2025 e incluso, por momentos, se deteriora aún más. A eso, se agrega el hecho de que los costos para la inversión privada se encarecieron notablemente y el crédito, pese a mostrar una expansión general, no llegó siempre a este sector, que aún expresa que ese es uno de los tantos limitantes.
En el último reporte del Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) que mide el INDEC, las expectativas no son optimistas para el sector. Entre los empresarios que se dedican a obras privadas, sólo el 13% considera que para el primer bimestre del año el sector presentará mejoras, mientras que el 18,5% considera que empeorará y el 68,5% cree que se mantendrá sin cambios.
Igual de pesimista es el marco para los empresarios que se dedican a la obra pública: el 24% cree que el escenario empeorará y el 54,1% que se mantendrá igual.
En el contexto actual, la respuesta “se mantendrá igual” equivale a sostener un ritmo de actividad altamente debilitado y en pisos históricos, equivalente a hablar de “la paz del cementerio”. Peor aún, el 20,8% de los proyectos de obra privada anticipa una disminución de personal y apenas el 8,5% lo incrementarían.
Otro dato saliente de esa encuesta del INDEC es la identificación de los principales factores que podrían estimular el crecimiento del sector; es decir, qué hace falta para que se reactive la construcción. Entre los empresarios de la obra privada, las respuestas se centran en tres cuestiones: el 31% expresó que el factor clave es el crecimiento de la actividad económica; el 19% la estabilidad de precios y otro 19% la disponibilidad de crédito.
También el INDEC preguntó lo mismo, pero a la inversa: ¿Cuáles piensa que son las principales causas que provocarán la caída de la actividad del sector? El 28,3% respondió “la caída de la actividad económica”, el 10% la “falta de crédito” y el 12% los “atrasos en la cadena de pagos”.
Queda claro que el sector está mirando actividad, precios y financiamiento como los factores limitantes para lograr cierta reactivación, siendo así un reflejo casi exacto de lo que sucede en casi toda la economía real del país.
En este escenario, Misiones ha mostrado una fuerte contracción de la construcción en los últimos dos años, sufriendo por encima del promedio nacional los efectos de recortes de obra pública, desfinanciamiento nacional y encarecimiento de costos y del crédito, entre otras cosas. Pero es interesante observar cómo se mueve el sector no solo a nivel provincial, sino haciendo doble click sobre el desempeño puntual de ciertos municipios para intentar analizar desde dónde podría llegar la reactivación deseada.
Para esto, uno de los insumos disponibles, son los datos respecto a permisos de obra y superficie autorizada a construir que el INDEC suministra mes a mes sobre más de 200 municipios de todo el país; de Misiones, hay relevamiento para 7 de ellos.
El último dato disponible, que corresponde a octubre, muestra a una ciudad que sobresale por encima del resto: Oberá. En la capital del Monte, los permisos de obra otorgados fueron los más altos del mes en misiones (totalizaron 35) con un crecimiento del 16,7% interanual y del 40% contra el mes anterior.
El volumen de permisos de octubre es el más alto no solo del año, sino de los últimos 29 meses, pero no se trata de un dato aislado: presenta alzas en los últimos cuatro meses consecutivos y en siete de los diez meses del año registró la mayor cantidad de permisos en la provincia.
| Acumulado | Permisos |
|---|---|
| Oberá | 224 |
| Formosa | 194 |
| Resistencia | 163 |
| Posadas | 147 |
| Goya | 132 |
| Corrientes | 101 |
| Pto. Iguazú | 95 |
| Eldorado | 88 |
| Clorinda | 88 |
| Alem | 82 |
| Apóstoles | 56 |
| Curuzú Cuatiá | 47 |
| P. de la Patria | 38 |
| P. de los Libres | 35 |
| Puerto Rico | 27 |
| Bella Vista | 26 |
Pero insistimos: lejos de ser un dato aislado, fue una constante en el año. Si tomamos los datos acumulados de enero a octubre, Oberá se erige como el municipio del NEA con el mayor volumen de permisos de construcción otorgados, con un total de 224, ubicándose por encima de todas las capitales de las cuatro provincias que conforman la región, y exhibe un crecimiento acumulado del 23%, también un desempeño relativo muy superior a las grandes urbes del NEA.
¿Cómo les fue a los otros municipios misioneros relevados? En cantidad de permisos acumulados del año, a Oberá la secunda Posadas con un total de 147. La capital misionera si bien tuvo un buen octubre (+28,6% mensual) todavía sigue muy atrasada en el acumulado anual (-47,9%). En tercer lugar se ubica Puerto Iguazú con 95 permisos en los diez meses del año, mostrando una buena dinámica: en octubre creció 71,4% mensual y en el acumulado del año lleva +25,0%, por lo que este municipio es también un pilar de reactivación para la provincia. Eldorado se ubica más atrás con 88 permisos y exhibiendo también un buen desempeño acumulado (+41,9% interanual). Leandro N. Alem (82 permisos y +3,8% acumulado interanual), Apóstoles (56 permisos y +5,7%) y Puerto Rico (27 permisos y -10,0%) completan el ranking.
En resumen: de siete municipios, cinco muestran subas acumuladas en el año y solo dos, entre ellos Posadas, presentan bajas. ¿Será que la reactivación viene desde el interior del interior argentino?
Veamos que ocurre con el segundo indicador: la superficie autorizada a construir; esto es, el tamaño de las obras. En metros cuadrados acumulados, Posadas lidera con amplia comodidad no solo a nivel provincial sino también regional. En la capital misionera, la superficie autorizada en los diez meses del año totaliza 104.563 metros cuadrados; si bien muestra una merma contra el 2024 (-39,8%), su liderazgo en el NEA es indiscutible.
El municipio que le sigue es Corrientes con 60.127 metros cuadrados autorizados, 42% menos que en Posadas. A su vez, el podio regional se completa con Oberá con 53.175 m2.
Hay una diferencia clave entre estos tres municipios: mientras que las dos capitales presentan bajas contra el año anterior, Oberá vuelve a destacarse al mostrar expansión, que llega al 8,3%.
| Acumulado | m2 autorizados |
|---|---|
| Posadas | 104.563 |
| Corrientes | 60.127 |
| Oberá | 53.175 |
| Resistencia | 47.682 |
| Eldorado | 43.234 |
| Formosa | 35.926 |
| Pto. Iguazú | 25.642 |
| Goya | 21.341 |
| Alem | 15.956 |
| Clorinda | 15.152 |
| Curuzú Cuatiá | 9.798 |
| Puerto Rico | 9.442 |
| Apóstoles | 9.120 |
| P. de la Patria | 8.222 |
| P. de los Libres | 5.648 |
| Bella Vista | 5.587 |
Podemos hacer una tercera mirada, sobre el tamaño promedio de las obras: esto es, cruzar la cantidad de metros cuadrados autorizados con los permisos otorgados para tener un indicador de tamaño promedio de cada obra y dimensionar así el perfil municipal del sector: pueden ser pocas obras de mucha superficie; o muchas obras de poca superficie. En este caso, Posadas muestra el mayor tamaño promedio de obra de todo el NEA, con un promedio de 711 metros cuadrado por obra; Corriente se ubica segunda y otro municipio misionero da la nota al meterse en el podio, pero en este caso no es Oberá: es Eldorado, con 491 metros cuadrados de obra promedio.
¿Qué podemos llevarnos de todo esto? Como primera reflexión, cabe señalar que en un contexto macroeconómico adverso y con un sector de la construcción que sigue operando en niveles históricamente bajos, existen dinámicas locales que desafían el diagnóstico general. Municipios como Oberá, y en menor medida Puerto Iguazú y Eldorado, muestran que la actividad puede encontrar motores propios cuando confluyen cierta estabilidad local, decisiones de inversión privada de menor escala e incluso acompañamiento estatal mediante tasas bajas y subsidios al crédito y/o a la actividad en sí misma.
Es cierto que no se trata todavía de una reactivación plena, ni mucho menos homogénea, pero no deben dejarse de lado estas señales concretas que rompen con la idea de parálisis total y permiten pensar que el interior del interior puede funcionar como motor de una recuperación más gradual y dispersa.
Estos brotes verdes son fundamentales, pero todavía frágiles y sobre todo, altamente sensibles a la evolución de la actividad general, al acceso al crédito y a la estabilidad de precios, exactamente los mismos factores que el propio sector identifica como determinantes. Entonces, si bien la recuperación puede venir desde el interior del interior, se necesita todavía un esquema macroeconómico que sostenga, expanda y contagie al resto del territorio.
Domingo Cavallo advierte que sin reformas monetarias no habrá crecimiento sostenible en 2026
El ex ministro de Economía Domingo Felipe Cavallo sostuvo que el inicio de un crecimiento “vigoroso y sostenible” de la economía argentina en 2026 es posible, pero advirtió que el resultado dependerá de manera decisiva de la secuencia y profundidad de las reformas que impulse el Gobierno. En un extenso análisis publicado en el inicio del año, remarcó que el ajuste fiscal y los incentivos a la inversión ya logrados son condiciones necesarias, aunque insuficientes, si no se avanza con rapidez en un nuevo régimen monetario y cambiario y en la reducción del riesgo país.
Ajuste fiscal y presupuesto 2026: un punto de partida, no de llegada
Cavallo reconoció como un “gran logro” haber alcanzado el equilibrio fiscal en un plazo breve y contar con un régimen de incentivos fiscales para grandes inversiones en sectores como energía, minería y tecnologías avanzadas. Sin embargo, advirtió que el Gobierno “no debe dormirse en los laureles”.
En ese marco, destacó la aprobación del Presupuesto 2026 como un primer paso clave para consolidar la eliminación del déficit fiscal lograda en los dos años previos. Según su análisis, la ejecución de ese presupuesto y el acompañamiento de las provincias al ajuste nacional se verán facilitados si se acelera la reprivatización de empresas estatizadas tras el abandono de la convertibilidad.
Para Cavallo, el uso de los recursos obtenidos por esas privatizaciones debería orientarse a incrementar la inversión en infraestructura pública, que viene mostrando un deterioro acumulado. Ese esquema permitiría, además, fortalecer la negociación fiscal con las provincias, que son las más afectadas por la falta de infraestructura vial, ferroviaria, fluvial y marítima.
Régimen monetario, cepo y riesgo país: el núcleo del debate
El ex ministro identificó como “segundo paso imprescindible” la sanción, preferentemente por ley, de un nuevo régimen monetario y cambiario similar al que funciona en Perú. Consideró que este complemento institucional del Presupuesto 2026 es central para liberar al mercado cambiario y a la expansión del crédito al sector privado de “trabas burocráticas y manejos impredecibles”.
En ese escenario, sostuvo que el Banco Central debería acumular reservas propias a un ritmo rápido y que la tasa de riesgo país debería descender a no más de 300 puntos básicos. Alcanzado ese nivel, afirmó, las tasas de interés reales en pesos y en dólares podrían ubicarse en valores compatibles con la tasa de crecimiento potencial de la economía.
Cavallo fue explícito al señalar que sin una liberalización cambiaria y financiera completa será muy difícil que las expectativas de los inversores privados acompañen tanto la estabilidad macroeconómica como un crecimiento sostenido. En ese punto, coincidió con análisis que advierten sobre los límites de utilizar el tipo de cambio como ancla nominal en un contexto donde aún persisten restricciones cambiarias para las empresas.
Inflación, mercado interno y salida del “callejón”
En relación con la política antiinflacionaria, Cavallo sostuvo que la reducción del riesgo país es más relevante que una baja inmediata de la inflación. Argumentó que, mientras el riesgo país se mantenga elevado, siempre existirá la amenaza de un salto devaluatorio o la necesidad de contenerlo con tasas de interés excesivamente altas.
Advirtió además que no resulta prudente anunciar metas de inflación demasiado ambiciosas mientras persista el cepo cambiario, ya que ello podría derivar en una política monetaria excesivamente contractiva y en una mayor recesión del mercado interno. En cambio, propuso fijar metas ambiciosas en materia de riesgo país, como condición para un plan de estabilización y crecimiento sostenible.
Respecto de la reactivación del mercado interno, señaló que esta dependerá de mantener tasas de interés reales que no superen el crecimiento potencial de la economía y de una expansión del crédito al sector privado que facilite la inversión familiar y empresaria. En ese marco, volvió a destacar la inversión en infraestructura como un motor adicional del crecimiento, financiada mediante privatizaciones y concesiones de obras y servicios públicos.
Finalmente, Cavallo rechazó la idea de que la estrategia económica actual conduzca a un “callejón sin salida”. Reconoció riesgos de atraso cambiario y un posible efecto estanflacionario transitorio si se elimina el cepo, pero sostuvo que una salida ordenada, con un régimen monetario, cambiario y financiero consistente, permitiría retomar un sendero de estabilidad con crecimiento. En clave política, advirtió que cuanto antes se adopten esas decisiones, mejores serán las perspectivas del Gobierno de Javier Milei de cara al proceso electoral de 2027.
Ex ejecutivo de Chevron busca US$2.000 millones para invertir en Venezuela
Un ex ejecutivo de Chevron está recaudando US$ 2.000 millones para realizar inversiones en Venezuela, luego de que Donald Trump anunciase que las petroleras de Estados Unidos invertirían en el mayor país petrolero del mundo, tras poner a Maduro a un lado.
Así lo publicó Financial Times en una nota exclusiva con Ali Moshiri -exdirector de operaciones de Chevron para America Latina-, quien declaró que su fondo de inversiones Amos Global Energy Management está en conversaciones con inversores para colocar dinero en activos ya identificados en Venezuela.
Moshiri dijo a Financial Times: “Hemos estado anticipando este avance por un tiempo y nuestro memorando de colocación privada de USD 2 mil millones está listo para entrar en vigencia con varios objetivos de inversión identificados”.
Y agregó: “He recibido una docena de llamadas de posibles inversores en las últimas 24 horas. El interés en Venezuela ha pasado de cero al 99 %”.
Sin embargo, la nota de FT alerta que las empresas petroleras tienen dudas sobre invertir en el país caribeño: “Pero las tres principales petroleras estadounidenses han recibido con cautela el pedido de inversión de Trump debido a las preocupaciones sobre la inestabilidad política, un historial de activos expropiados en Venezuela y las enormes sumas necesarias para aumentar la producción”.
Las grandes empresas ni siquiera fueron consultadas por sus posibilidades de inversión antes de la destitución de Maduro:
“Ninguno de los actores de la industria que tienen el capital y la experiencia para invertir en Venezuela fueron asesorados o consultados antes de la destitución de Maduro o de las declaraciones del presidente de ayer”, dijo una fuente al mismo medio.

El plan de inversión de Amos
El memorando para inversores preparado por Amos, al que ha tenido acceso el Financial Times, está fechado en diciembre de 2025. Indica que el fondo pretende adquirir entre 20.000 y 50.000 barriles diarios de producción de petróleo y 500.000 barriles de reservas de la petrolera estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). Prevé una salida en un plazo de cinco a siete años y una rentabilidad de la inversión de dos veces y media.
Otros inversores
Aunque otros inversores del sector podrían estar interesados en invertir, aún las condiciones no están claras y las históricas expropiaciones de Venezuela frenan a las empresas. Varias petroleras extranjeras todavía esperan pagos del Estado venezolano en contrapartida por haber tenido que ceder sus capitales.
Financial Times pone como ejemplo a un aliado de Donald Trump: Harold Hamm, el magnate estadounidense del esquisto y destacado donante de Trump, dijo al FT que su compañía Continental Resources consideraría invertir en Venezuela bajo las circunstancias adecuadas.
“Si bien no tenemos planes inmediatos con respecto a Venezuela, creemos que el país tiene un potencial de recursos significativo y con una mejor estabilidad regulatoria y gubernamental definitivamente consideraríamos inversiones futuras”, dijo.
Con reformas y RIGI, Milei espera un repunte de las inversiones extranjeras en 2026
El Gobierno nacional apuesta a que 2026 sea el año del despegue de las inversiones extranjeras en Argentina, luego de un 2025 marcado por la prudencia del capital internacional, pese al fuerte giro pro mercado que impulsó Javier Milei desde su llegada a la Casa Rosada.
Los números de la economía real todavía reflejan ese escepticismo. Entre enero y noviembre de 2025, la inversión directa de no residentes registró un flujo negativo de 1.800 millones de dólares, según el informe de Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario del Banco Central. El dato incluye tanto aportes de capital como repatriaciones de utilidades y desinversiones.
Si bien la salida de multinacionales fue menor que en años previos, el fenómeno continúa. En varios casos, sin embargo, ese retiro dio lugar a un reordenamiento del capital local, con operaciones relevantes como la compra de Petronas Argentina por Vista Energy, Telefónica Argentina por Telecom y Procter & Gamble por Newsan.
Para Juan Tripier, director de PwC Argentina, existe un cambio en el clima inversor desde la asunción de Milei, aunque advierte que la credibilidad no se construye de manera inmediata. La volatilidad política que generó el proceso electoral de 2025 actuó como freno, pero desde noviembre se observa una mejora en el ánimo de los inversores.
Tripier destaca dos señales positivas:
- las inversiones de empresas nacionales en sectores estratégicos como el petróleo y el gas,
- y la participación de multinacionales de peso en operaciones de fusiones y adquisiciones, como Rio Tinto y Tether.
De cara a 2026, el especialista considera que la estabilidad política, la normalización macroeconómica y las reformas que discute el Congreso pueden generar un entorno más favorable para la llegada de capitales externos, especialmente en energía, minería, infraestructura y tecnología.
“No habrá una lluvia de inversiones. Argentina todavía se está normalizando. El verdadero potencial lleva tiempo construirlo”, sintetiza.
El RIGI, la principal apuesta del Gobierno
El eje de la estrategia oficial es el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), que otorga beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios y estabilidad regulatoria por treinta años para proyectos de gran escala.
Hasta el momento se aprobaron 10 proyectos por un total de 16.665 millones de dólares. Según los compromisos mínimos que fija la ley, el Gobierno estima que antes de finalizar el mandato de Milei ingresarán al país al menos 5.500 millones de dólares, aunque el monto podría ampliarse porque existen otros diez proyectos en evaluación.
Los proyectos ya avalados incluyen:
- gas natural licuado y oleoductos,
- energías renovables,
- minería de cobre, oro y litio,
- una planta siderúrgica y un puerto multipropósito.
Cuatro de esas inversiones están lideradas por grupos extranjeros, lo que marca un primer regreso del capital internacional a proyectos productivos de gran escala.
Fusiones y adquisiciones: el capital que sí está llegando
Mientras la inversión greenfield todavía espera, el mercado de fusiones y adquisiciones sí muestra movimiento. En 2025 se cerraron 75 operaciones vinculadas a activos argentinos por 13.700 millones de dólares, unos 2.500 millones más que en 2024, según Bloomberg.
Las principales fueron:
- Rio Tinto, que pagó 6.600 millones de dólares por Arcadium Lithium,
- Telecom, que adquirió Telefónica Argentina por 1.200 millones,
- Vista Energy, que compró los activos de Petronas por 1.200 millones,
- Adecoagro (controlada por Tether), que desembolsó 1.100 millones por Profertil,
- y Prosus, que adquirió Despegar por 1.000 millones de dólares.
Estas operaciones muestran que el interés por activos argentinos existe, incluso en un contexto macro todavía en transición.
El flujo de inversiones en 2026 estará estrechamente ligado a la evolución de los precios internacionales de los commodities.
En petróleo, la expectativa es moderada. Según IOL Inversores, el Brent se movería alrededor de 55 dólares por barril, en un escenario de sobreoferta y altos inventarios, lo que podría limitar nuevas inversiones en Vaca Muerta.
En oro, la visión es neutral: una eventual distensión geopolítica podría reducir la demanda de activos de cobertura, aunque los precios récord ya impulsaron proyectos como Veladero y Gualcamayo.
En cobre, en cambio, el panorama es más favorable. La suba del metal llevó a Glencore a reactivar una mina en Argentina, impulsada por su rol estratégico en la transición energética y la infraestructura eléctrica.
El programa de venta de activos del Estado es otro vector de atracción de capital. La estadounidense ARC Energy compró IMPSA por 27 millones de dólares, junto con una reestructuración de deuda por 576 millones. Las concesiones de las represas del Comahue generaron 707 millones de dólares para el Estado nacional.
Además, el Gobierno avanzará con la venta del 50 por ciento de Citilec, controlante de Transener, valuado en 205 millones de dólares, abierto a oferentes locales e internacionales.
A esto se suman la concesión de la Vía Navegable Troncal, los ferrocarriles de carga, y la venta de participaciones en Nucleoeléctrica Argentina y AySA.
La “Golden Visa”, clave para nuevas inversiones hoteleras de lujo en Cataratas del Iguazú
La irrupción de un nuevo esquema nacional para atraer capitales extranjeros ya empieza a generar efectos concretos en el mapa de inversiones sobre la Argentina. Y Misiones, con Iguazú como imán, aparece entre los primeros territorios elegidos.
Sergio Dobrusin, ex ministro de Turismo de Misiones y hoy asesor en inversiones turísticas, en las últimas semanas actuó como nexo entre un fondo inversor internacional y el sistema turístico argentino.
“El contacto surgió hace dos meses por internet. Me escribieron desde una firma con sede en Inglaterra, con oficinas en Dubai y Lisboa, que estaba explorando oportunidades en Argentina a partir del decreto 524/25 del Gobierno Nacional, que crea el régimen de ciudadanía por inversión”, explicó Dobrusin.
El esquema, conocido internacionalmente como “golden visa”, es utilizado por países como Portugal, España o el Reino Unido para atraer capitales de alto patrimonio: quienes realizan una inversión mínima definida por el Estado acceden a la residencia y posteriormente a la ciudadanía del país receptor.
El atractivo no es solo migratorio, sino estratégico.
“Existe un ranking mundial de pasaportes. Argentina está entre los primeros quince del mundo, lo que permite viajar sin visa a una enorme cantidad de países. Para empresarios de Turquía, Filipinas o Sudáfrica -países con pasaportes restrictivos- eso es clave para hacer negocios y para el futuro de sus hijos”, detalló Dobrusin.
El grupo inversor Arish Capital Partners, opera bajo un modelo financiero-inmobiliario. No administra hoteles ni los opera directamente: estructura proyectos, compra tierra, construye y luego entrega el activo terminado a una marca internacional bajo contratos de gerenciamiento.
“Ellos no vienen a atender hoteles. Arman el proyecto, lo capitalizan, lo construyen y se lo entregan a una cadena internacional. Después el fondo rota la inversión y busca nuevos destinos”, señaló Dobrusin a Economis.
En su cartera global combinan desarrollos de real estate, espacios de coworking, residencias estudiantiles y hoteles, según la demanda de cada mercado. En Argentina, el foco está puesto exclusivamente en la hospitalidad de alta gama.
El diagnóstico que recibió el fondo fue claro: Argentina ofrece destinos de clase mundial con margen para crecer en infraestructura hotelera internacional. En ese mapa, Iguazú apareció como una elección natural.
“El corazón me tiró para Misiones. Iguazú tiene demanda internacional, conectividad, marca global y todavía una brecha en hoteles cinco estrellas”, sostuvo Dobrusin.
La semana pasada, los ejecutivos realizaron una visita relámpago al destino. Recorrieron Cataratas, la Garganta del Diablo y el circuito del parque.
“Les dije: usen cuatro horas para ver Cataratas y diez minutos para ver terrenos. Lo importante era que entiendan la dimensión del atractivo”, relató.
Incluso en temporada baja, los trenes hacia la Garganta del Diablo estaban completos, con turistas de todas las nacionalidades.
“Eso es lo que cualquier inversor necesita ver: flujo real, diversidad de mercados y demanda sostenida”, afirmó.
El proyecto ya ingresó al circuito institucional. El ministro de Turismo de Misiones, José María Arrúa, mantuvo una reunión formal con ejecutivos de Arish Capital Partners, en el marco de una agenda coordinada con el Gobierno nacional a través del secretario de Turismo, Daniel Scioli.
Por la firma participaron Rosalía Torres Ruiz Olivares, directora general de Ventas, y Rakesh Majithia, director general de Inversiones.
Según lo expuesto en esa reunión, el grupo evalúa la construcción de un hotel cinco estrellas de aproximadamente 90 habitaciones en un lote ubicado dentro del área de la Selva Iryapú, uno de los corredores turísticos y ambientales más demandados de Puerto Iguazú.
El proyecto se encuentra en etapa de análisis técnico y financiero, pero ya forma parte de una agenda concreta de inversiones, atada al desempeño turístico del destino y a la reglamentación definitiva del régimen nacional.
Por escala y categoría, la inversión se ubica claramente en el segmento premium.
“Un hotel cinco estrellas de 90 a 150 habitaciones no baja de los 20 millones de dólares. Ese es el piso para ese estándar”, explicó Dobrusin.
Durante su estadía en Buenos Aires, el grupo mantuvo reuniones con tres cadenas hoteleras internacionales interesadas en operar el futuro establecimiento, además de encuentros con autoridades nacionales.
Entre ellos, una reunión con Daniel Scioli y con funcionarios del Ministerio de Economía, que trabajan en la reglamentación final del régimen de ciudadanía por inversión. Además, el fondo ya constituyó su sociedad anónima en Argentina y se inscribió oficialmente en Arca.
La lógica global del fondo
Desde la compañía explicaron que su interés por Argentina se inscribe en una estrategia internacional ya en marcha.
“Esta modalidad de inversiones a cambio de ciudadanía es una de nuestras estrategias de inversión, que ya estamos implementando en países como Portugal, Reino Unido, España y Turquía”, señalaron desde Arish Capital Partners.
En ese marco, Iguazú aparece como la puerta de entrada del grupo al mercado sudamericano.
Todo el proceso depende ahora de un punto clave: la publicación del decreto reglamentario que fijará montos mínimos de inversión, plazos y condiciones de acceso a la ciudadanía.
“El interés es real, las estructuras ya están armadas. Ahora falta que Nación termine de definir cómo se implementa el régimen. Cuando eso ocurra, los proyectos empiezan a correr”, señaló Dobrusin.
Para Iguazú, eso abre la posibilidad de captar inversiones de alta gama, elevar su perfil hotelero y consolidar su inserción en las grandes redes internacionales.
“Cuando un fondo global pone a Iguazú en el mismo radar que Mendoza o Ushuaia, algo cambió. Y eso es una oportunidad que Misiones no puede desaprovechar”, concluyó Dobrusin.
