Irán

La guerra en Medio Oriente frena embarques de yerba mate a Siria

Compartí esta noticia !

La escalada del conflicto en Medio Oriente tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán comenzó a mostrar sus primeras consecuencias económicas en Argentina. En Misiones, el principal polo productor de yerba mate del país, empresas exportadoras debieron suspender embarques hacia Siria ante la interrupción de reservas marítimas y la incertidumbre sobre las rutas comerciales.

Uno de los casos más concretos es el de la empresa Yerba Don Omar, cuyo titular, el empresario misionero Omar Kassab, confirmó que debieron frenar momentáneamente la producción destinada al mercado externo tras recibir la notificación de que las navieras dejaron de tomar reservas para la región.

“Recibimos un llamado de la naviera avisando que no se toman más reservas. Es lo único que tenemos hasta ahora, pero tuvimos que parar la producción momentáneamente para ver hasta cuándo dura esto”, explicó Kassab en diálogo con el programa El Periodista, que se emite por Canal 12.

El empresario aclaró que su firma tenía previsto embarcar entre el 15 y el 20 de marzo un cargamento de 20 contenedores de yerba mate con destino a Siria, uno de los principales mercados internacionales para el producto argentino.

Siria es históricamente el mayor importador de yerba mate del mundo, debido al consumo arraigado en comunidades de origen sirio y libanés que adoptaron la bebida durante los procesos migratorios hacia Sudamérica y luego la reintrodujeron en Medio Oriente.

En ese contexto, Kassab advirtió que el problema no se limita a su empresa, sino que podría afectar a toda la cadena exportadora si la situación se prolonga.

“Si esto va para largo, ahí sí sería un grave problema porque nadie va a poder exportar. Ni nosotros ni ninguna empresa va a poder cargar para Siria”, sostuvo.

El empresario explicó que la decisión de frenar las reservas marítimas responde principalmente a motivos de seguridad ante la expansión del conflicto en la región.

“La guerra siempre se sabe cuándo empieza, pero no cuándo termina ni cómo termina. Las navieras, por seguridad, tomaron la decisión de frenar las cargas”, indicó.

Las rutas comerciales bajo riesgo

El comercio de yerba mate hacia Medio Oriente utiliza rutas marítimas que atraviesan Europa y el Mediterráneo antes de llegar a Siria. Aunque Argentina se encuentra lejos del epicentro del conflicto, las tensiones en el Mar Rojo y en corredores estratégicos del comercio mundial generaron cautela en el sector naviero.

“Nosotros enviamos la mercadería por Europa y de ahí al Mediterráneo. El conflicto fuerte está en la zona del Mar Rojo, pero hay varios países involucrados y eso afecta las rutas”, explicó Kassab.

Según señaló, la escalada militar involucra a varios países de la región y ya provocó desplazamientos de población.

“Hoy el Líbano está siendo bombardeado bastante fuerte y mucha gente está cruzando hacia Siria. Las fronteras no dan abasto para recibir refugiados”, relató.

Impacto potencial en la economía yerbatera

Por ahora, el impacto económico directo es limitado, ya que las empresas pueden continuar con otras tareas productivas. Sin embargo, una interrupción prolongada del comercio exterior podría afectar a toda la cadena.

La empresa de Kassab emplea alrededor de 100 trabajadores permanentes, cifra que se eleva a más de 220 durante la cosecha, además de trabajar con más de 100 colonos proveedores de materia prima.

“En lo inmediato no impacta fuerte porque podemos seguir trabajando. Pero si esto se prolonga sí sería un problema serio para todos los exportadores”, advirtió.

El empresario señaló que, ante un escenario prolongado de conflicto, las firmas podrían intentar sostener la actividad reforzando las ventas en el mercado interno.

El mate, una tradición también en Siria

Más allá de la coyuntura comercial, Kassab explicó que el consumo de mate en Siria forma parte de una tradición social consolidada.

La yerba se exporta desde Argentina a granel y luego se envasa en el destino en paquetes más pequeños, generalmente de 250 gramos, adaptados al consumo local.

“Allá se toma en vasos de vidrio. En algunos lugares se comparte y en otros se toma individual. El mate acompaña las reuniones familiares, con semillas, dulces y pistachos”, describió.

El empresario, cuya familia es originaria de Siria, señaló que el vínculo cultural con la bebida fue consolidándose durante décadas.

“Los emigrantes llevaron el mate desde Argentina y quedó como parte de la vida cotidiana. Hoy es una costumbre muy fuerte”, explicó.

En el sector yerbatero predomina por ahora la cautela. La interrupción de reservas marítimas se interpreta como una medida preventiva ante la incertidumbre geopolítica, más que como un cierre definitivo del comercio.

“Esperemos que esto no llegue a mayores. La guerra no sirve para nadie”, concluyó Kassab.

Mientras tanto, el conflicto internacional vuelve a evidenciar cómo una crisis geopolítica a miles de kilómetros puede impactar directamente en las economías regionales argentinas, desde los puertos hasta los yerbales de Misiones.

Compartí esta noticia !

EE.UU. hunde una fragata iraní en el Índico y abre un nuevo umbral en la guerra con Teherán

Compartí esta noticia !

Un submarino de Estados Unidos (EE.UU:) hundió con un torpedo a la fragata iraní IRIS Dena en el océano Índico y marcó un punto de inflexión en la ofensiva que Washington e Israel iniciaron el sábado contra Teherán. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, confirmó el ataque este miércoles y lo definió como una “muerte silenciosa”. No es un dato menor: según el Pentágono, se trata del primer hundimiento de un buque enemigo por torpedo estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial.

El episodio no sólo amplía el teatro de operaciones, sino que instala una pregunta estratégica: ¿Estados Unidos busca disuadir o desmantelar por completo la capacidad naval iraní? En medio de bombardeos cruzados, caída del tráfico petrolero y evacuaciones diplomáticas, la guerra ya no es una hipótesis de presión, sino un conflicto abierto con implicancias regionales y económicas de alto impacto.

El frente militar: supremacía aérea y desgaste naval

Las autoridades de Sri Lanka informaron que rescataron a 32 tripulantes y recuperaron 80 cuerpos, mientras decenas permanecen desaparecidos. En paralelo, Irán elevó a 1.045 los muertos por los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel desde el inicio de la ofensiva.

El Pentágono sostiene que uno de los objetivos centrales es neutralizar la Armada iraní. La destrucción de la IRIS Dena se inscribe en esa lógica: golpear capacidad operativa en aguas internacionales y enviar un mensaje disuasivo sobre el control marítimo.

Según fuentes estadounidenses, los misiles balísticos lanzados por Irán disminuyeron un 86% desde el sábado y los drones un 73%. Washington e Israel atribuyen esa caída a la destrucción de infraestructura estratégica y a la obtención de supremacía aérea. Con el espacio aéreo iraní sin oposición efectiva, los aliados ya no dependen exclusivamente de misiles de largo alcance y comenzaron a utilizar bombas guiadas por GPS, más económicas y abundantes.

Sin embargo, funcionarios occidentales admiten que la Guardia Revolucionaria podría estar reservando armamento para prolongar la resistencia. La reducción de lanzamientos no implica necesariamente debilitamiento estructural irreversible.

Ormuz, petróleo y mercados: la dimensión económica

La escalada militar impactó de lleno en el estrecho de Ormuz. La consultora Kpler reportó una caída del 90% en el tráfico de petroleros en una semana. Teherán asegura mantener “control total” del paso estratégico.

El mercado reaccionó con volatilidad: el Brent subió 2,83% hasta los 83,70 dólares. Las bolsas europeas mostraron estabilidad relativa, mientras Asia registró fuertes pérdidas, con Seúl cayendo más de 12%. El conflicto dejó de ser un enfrentamiento regional para convertirse en un factor de riesgo sistémico.

Además, un portacontenedores con bandera maltesa fue atacado frente a Omán, ampliando la percepción de inseguridad marítima. Cada incidente suma presión sobre las rutas comerciales globales.

Expansión del conflicto: Líbano, Irak y el espacio aéreo turco

La guerra se extendió al sur del río Litani, en Líbano, donde Israel ingresó en varios pueblos y dejó al menos 11 muertos. Hezbollah respondió con drones hacia Tel Aviv y Haifa.

Irán lanzó más de 40 misiles y atacó posiciones kurdas en Irak. Un proyectil fue interceptado por la OTAN cerca del espacio aéreo turco; Ankara aclaró que el blanco era “una base en la parte griega de Chipre” pero el misil se desvió. La multiplicación de frentes aumenta el riesgo de errores de cálculo y arrastre de actores secundarios.

España en la ecuación diplomática

En paralelo, el conflicto abrió una dimensión diplomática inesperada. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, elogió públicamente al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, por oponerse al uso de bases en España para atacar Irán. “Aún existen ética y conciencias despiertas en Occidente”, escribió en X.

Mientras tanto, el Gobierno español activó un operativo de evacuación. Veintidós españoles salieron de Irán hacia Azerbaiyán y un avión A330 del Ejército del Aire aterrizó en Omán para repatriar ciudadanos. Más de 30.000 españoles —entre residentes, turistas y trabajadores— se encontraban en la región al estallar la guerra.

La posición española combina prudencia diplomática con despliegue logístico. El equilibrio no es sencillo: preservar la relación atlántica sin quedar atrapado en la escalada militar.

Correlación de fuerzas y escenario abierto

En términos estratégicos, Washington y Tel Aviv consolidaron ventaja operativa en el aire y golpearon activos navales clave. Eso fortalece su posición inmediata. Sin embargo, la guerra entra en una fase donde el control del desgaste será determinante.

La reducción en los lanzamientos iraníes sugiere impacto efectivo, pero también abre interrogantes sobre reservas tácticas. Al mismo tiempo, el frente económico —con Ormuz bajo tensión— puede alterar cálculos políticos internos en múltiples capitales.

La pregunta que empieza a emerger no es solo militar, sino temporal: ¿buscan Estados Unidos e Israel una campaña corta de aniquilamiento estratégico o una presión prolongada que fuerce cambios políticos en Teherán?

La respuesta aún no está clara. Lo que sí se consolidó es un nuevo umbral en la confrontación directa entre Washington y la República Islámica. El hundimiento en el Índico no fue un episodio aislado, sino una señal de que la guerra ya opera en todos los dominios: aire, mar, economía y diplomacia. El desenlace, por ahora, permanece abierto.

Compartí esta noticia !

La guerra con Irán expone la fragilidad alimentaria del Golfo y tensiona el control del estrecho de Ormuz

Compartí esta noticia !

La guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán ya no impacta solo en el mercado petrolero. El conflicto tensiona una variable estratégica menos visible pero igual de decisiva: la seguridad alimentaria de los países del Golfo Pérsico. Omán, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Barein y Kuwait importan alrededor del 85% de sus alimentos y más del 90% de sus cereales. Con el tráfico marítimo ralentizado en el estrecho de Ormuz y unas 200 embarcaciones varadas según Lloyd’s List, la vulnerabilidad estructural de la región quedó expuesta.

El dato central es contundente: en condiciones normales, unos 138 barcos cruzan diariamente Ormuz, según el Centro Conjunto de Información Marítima. No transportan solo petróleo y gas. Llevan buena parte del abastecimiento alimentario que sostiene a poblaciones urbanas altamente dependientes del comercio exterior. Si esa arteria se obstruye, el impacto no se mide en barriles sino en góndolas.

Dependencia estructural y geografía adversa

La ecuación es conocida pero pocas veces adquiere dimensión política. Las temperaturas estivales que alcanzan los 50 °C y una precipitación anual promedio inferior a 100 milímetros en la mayoría de los territorios hacen inviable la agricultura a gran escala. Incluso Omán, el más autosuficiente del grupo, importa la mayoría de sus alimentos.

Esa realidad convierte al comercio marítimo en infraestructura estratégica. El estrecho de Ormuz funciona como punto de estrangulamiento energético global, pero también como corredor alimentario. Iraq, Kuwait, Barein y Qatar tienen escasas alternativas logísticas: la mayor parte de los envíos marítimos debe atravesar ese paso.

Desde el inicio de la guerra y las represalias iraníes, el tráfico de petroleros se ralentizó drásticamente. La mayoría de las grandes navieras suspendió reservas hacia Medio Oriente. El cierre del espacio aéreo en varios países del Golfo añade presión y limita opciones de transporte alternativo.

La consecuencia inmediata no es el desabastecimiento automático, sino el aumento del riesgo sistémico. Cada día de interrupción tensiona cadenas logísticas diseñadas para flujos constantes.

Seguridad alimentaria y estabilidad política

Los gobiernos del Golfo llevan años intentando reducir esa dependencia mediante reservas estratégicas y diversificación de proveedores. Desde el inicio del conflicto, han buscado transmitir calma y asegurar que cuentan con reservas de emergencia de cereales y alimentos suficientes para varios meses.

Sin embargo, la dimensión política es evidente. En Estados donde la estabilidad interna descansa en contratos sociales basados en bienestar y provisión estatal, la seguridad alimentaria es un componente central de legitimidad. Una disrupción prolongada podría impactar en precios, subsidios y gasto público.

Además, el escenario internacional agrega presión. Si el conflicto se prolonga, los costos de transporte y seguros marítimos podrían escalar, trasladando tensiones al presupuesto estatal y al consumidor final.

Un equilibrio frágil bajo observación

La clave no está solo en si Ormuz se cierra formalmente, sino en cuánto se encarece y ralentiza su tránsito. Con 138 barcos diarios en tiempos normales y 200 buques actualmente varados, la señal es clara: el corredor no opera con normalidad.

En las próximas semanas habrá que observar tres variables: la duración de la guerra, la reacción de las grandes navieras y la capacidad de los Estados del Golfo para activar rutas o acuerdos alternativos. También será determinante si las reservas estratégicas alcanzan para amortiguar una crisis prolongada o si el conflicto obliga a redefinir la política alimentaria regional.

Por ahora, la guerra con Irán redefine el tablero más allá del petróleo. En el Golfo, la seguridad alimentaria dejó de ser un tema técnico para convertirse en una cuestión de poder y estabilidad.

Compartí esta noticia !

Pedro Sánchez: La posición del Gobierno español se resume en un “No a la guerra”

Compartí esta noticia !

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha recuperado ante el conflicto en Oriente Medio el lema del ‘No a la guerra’ popularizado con la invasión de Irak en 2003 y ha advertido de que España no será cómplice de algo malo para el mundo solo por miedo a las represalias de alguno, en referencia a Donald Trump.

Sánchez se ha expresado de esta forma en una declaración institucional con motivo del ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y después de las amenazas del presidente estadounidense a España, al que no ha citado explícitamente en ningún momento, por su posición en esta guerra.

Tras expresar la solidaridad de España con los países atacados por Irán, ha subrayado que nadie sabe con certeza qué pasará a partir de ahora y que ni siquiera están claros los objetivos de Estados Unidos e Israel, pero ha reconocido que hay que estar preparados ante la posibilidad de que sea una guerra larga, con numerosas bajas y con consecuencias económicas graves.

Ante ello ha recalcado que la posición de España es clara, rechazando que no se respete el derecho internacional y evitando caer en errores del pasado como los que asegura que hubo en la guerra de Irak, con un aumento del terrorismo yihadista, crisis migratoria en el Mediterráneo Oriental e incremento de los precios de la energía y del coste de la vida.

Medidas ante la incertidumbre

Frente a ese «regalo del trío de las Azores», ha subrayado que la posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: «No a la guerra».

Ahora prevé que aumente también la incertidumbre económica, con subidas del precio del petróleo y el gas, y por ello ha vuelto a defender la posición de España frente a los dirigentes que «usan el humo de la guerra para ocultar su fracaso y llenar de paso los bolsillos de unos pocos».

Sánchez ha garantizado ante esa situación que el Gobierno, si es necesario, ayudará a los hogares, trabajadores y empresas que se puedan ver afectados por el impacto económico.

«España cuenta en estos momentos con los recursos necesarios para hacer frente a esta crisis. Tenemos la capacidad, también la voluntad política, y lo haremos -ha apostillado- de la mano de los agentes sociales, como lo hicimos durante la pandemia, la crisis energética o recientemente la crisis arancelaria».

Garantía de evacuación

También ha prometido asistencia a los españoles que se encuentran en la región para ayudarles a regresar, algo para lo que ha dicho que están trabajando «día y noche» el servicio exterior y el ejército.

Las operaciones de evacuación ha precisado que son muy delicadas debido a que el espacio aéreo no es seguro, pero ha insistido en que los españoles en la región pueden tener la certeza de que se les va a proteger y se les traerá de vuelta al país.

El presidente del Gobierno ha señalado asimismo que España va a colaborar con todos los países de la región que abogan por la paz y por el cumplimiento de la legalidad internacional, así como con los aliados europeos para que haya una respuesta coordinada y eficaz.

De la misma forma, seguirá exigiendo a Estados Unidos, Israel e Irán el cese de las hostilidades y una solución diplomática a la guerra, y defendiendo que una ilegalidad no puede ser respondida con otra y que no se puede jugar a la ruleta rusa con el destino de millones de personas.

A su juicio, la pregunta no es si España está a favor o no del régimen de los ayatolás porque nadie lo está, sino que debe preguntarse si se está a favor o en contra de la legalidad internacional y de la paz.

Tras recordar que el pueblo español siempre repudió la dictadura de Sadam Hussein pero no por ello apoyó la guerra de Irak, ha explicado que ahora se repudia al régimen de Irán, «que reprime y mata vilmente a sus ciudadanos, particularmente a las mujeres», pero se rechaza este conflicto.

Lejos de considerar que la posición del Gobierno español pueda ser ingenua, ha señalado que lo ingenuo es pensar que la solución es la violencia o creer que las democracias o el respeto entre las naciones brotan de las ruinas.

Represalias de Trump

También lo es, ha precisado, practicar un «seguidismo ciego y servil».

«Yo creo que esta posición no es en absoluto ingenua, es coherente y, por tanto, no vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses simplemente por el miedo a las represalias de alguno», ha dicho Sánchez en alusión a Trump.

Sánchez ha asegurado tener una confianza absoluta en la fortaleza económica, institucional y moral de España y ha afirmado que el Gobierno está con quienes tiene que estar, «con los valores -ha dicho- que nuestros padres y abuelos fijaron en nuestra Constitución».

«España está con los principios fundacionales de la Unión Europea, está con la carta de Naciones Unidas, está con el derecho internacional y, por tanto, está con la paz y la existencia pacífica entre países y su convivencia», ha añadido.

Y en esta línea, ha proseguido: «Estamos además con muchos otros gobiernos que piensan como nosotros y también con millones de ciudadanos y ciudadanas que en toda Europa, en Norteamérica y en Oriente Medio, que lo que piden al mañana no es más guerra o más incertidumbre, sino más paz y más prosperidad, porque lo primero solo beneficia a unos pocos y lo segundo nos beneficia a todos».

Compartí esta noticia !

Israel intensifica la ofensiva y bombardea Teherán e Isfahán mientras Irán suspende el acto por Jameneí

Compartí esta noticia !

Israel reanudó este miércoles ataques “a gran escala” contra Teherán en el quinto día de ofensiva conjunta con Estados Unidos, mientras Irán suspendió la ceremonia pública de despedida al líder supremo Alí Jameneí prevista para las 22:00 hora local (18:30 GMT) en la mezquita Mosalá de la capital. La decisión militar y el gesto político se produjeron en paralelo a nuevos ataques iraníes con misiles y drones contra aliados de EE. UU. como Arabia Saudí, Kuwait y Catar.

El dato central es doble: la Fuerza Aérea israelí amplía su radio de acción sobre infraestructura estratégica del “régimen islamista”, según su propio comunicado, y Teherán cancela un acto simbólico en medio de la presión bélica. La pregunta que atraviesa la jornada es si esta fase consolida una superioridad aérea israelí o si empuja a Irán a profundizar la regionalización del conflicto.

Infraestructura estratégica y mensaje militar

El Ejército israelí aseguró haber atacado una instalación de almacenamiento, producción y lanzamiento de misiles balísticos en Isfahán, ciudad donde también se ubican el Centro de Tecnología Nuclear de Irán y una planta de conversión de uranio. Según el parte castrense, en esa instalación había misiles Ghadr-110, con un alcance máximo de 1.950 kilómetros. La estrategia declarada apunta a destruir lanzaderas más que proyectiles, bajo el cálculo de que Irán dispone de diez misiles por cada plataforma.

Horas antes, medios iraníes informaron de una fuerte explosión en el este de Teherán. El Ejército israelí sostuvo que durante la noche atacó “decenas de sitios de infraestructura” en todo Irán, incluidos presuntos centros de mando de la Guardia Revolucionaria, la Seguridad Interna y la fuerza paramilitar Basij.

En paralelo, Israel afirmó haber derribado sobre Teherán un caza iraní tripulado YAK-130 y lo presentó como el “primer derribo en la historia de un caza tripulado por un avión de combate F-35 ‘Adir’”. La información no pudo verificarse de forma independiente. La prensa israelí señaló que sería la primera vez en unos 40 años que la Fuerza Aérea participa en un combate aire-aire con aeronaves tripuladas.

El frente norte también se activó. Israel ordenó a los residentes del sur del Líbano que se desplacen “de inmediato” al norte del río Litani ante la previsión de bombardeos en respuesta a ataques del grupo chií Hezbolá. La instrucción combina advertencia militar y presión territorial en una zona de histórica sensibilidad estratégica.

Víctimas y narrativa en disputa

La dimensión humana del conflicto escala con rapidez. Israel asegura haber realizado unas 1.600 incursiones aéreas y lanzado 4.000 municiones contra Irán, más que en la llamada guerra de los doce días de junio de 2025.

En cuanto a víctimas, la agencia pública Fundación de los Mártires y Asuntos de los Veteranos de Irán informó que al menos 1.045 personas murieron desde el sábado en ataques de Israel y Estados Unidos. La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), con sede en EE. UU., elevó la cifra a al menos 1.097 civiles muertos, incluidos 181 niños menores de 10 años. La Media Luna Roja Iraní había informado el martes 787 fallecidos y no actualizó los datos.

Las cifras divergentes reflejan no solo la dificultad de verificación en tiempo real, sino también la disputa por la legitimidad internacional. Cada parte construye su relato mientras el conflicto se expande hacia el Golfo.

Correlación de fuerzas y regionalización

La ofensiva israelí combina golpes sobre infraestructura militar, presión sobre instalaciones vinculadas al programa nuclear y movimientos en el frente libanés. Esa secuencia busca degradar capacidad ofensiva iraní y contener a actores aliados como Hezbolá.

Irán, por su parte, amplió el alcance de sus respuestas hacia Arabia Saudí, Kuwait y Catar, lo que introduce un factor de inestabilidad para gobiernos alineados con Washington. El conflicto ya no se limita a un eje bilateral; compromete equilibrios energéticos, rutas comerciales y arquitectura de seguridad regional.

La suspensión del acto de despedida a Jameneí agrega una señal política interna. El liderazgo iraní evita concentraciones masivas en un contexto de ataques sobre la capital. La decisión puede leerse como prudencia operativa, pero también como reconocimiento implícito de vulnerabilidad.

Un punto de inflexión aún incierto

El volumen de incursiones —1.600 operaciones y 4.000 municiones según Israel— sugiere una fase de alta intensidad sostenida. Sin embargo, el impacto estratégico dependerá de dos variables: la capacidad real de Irán para recomponer lanzaderas y sostener ataques indirectos, y el grado de involucramiento estadounidense en la próxima etapa.

En las próximas semanas habrá que observar si la presión aérea logra alterar la correlación de fuerzas o si, por el contrario, la guerra se consolida como un frente regional prolongado con múltiples actores.

Por ahora, la escalada redefine el tablero de Medio Oriente. El desenlace sigue abierto y cada movimiento altera un equilibrio que ya estaba tensionado.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin