ISEPCI

Según el ISEPCI la inflación es cada vez más devastadora en los barrios populares

Compartí esta noticia !

La Canasta Básica Alimentaria, sigue aumentando, esto, se evidenció en nuestro Índice Barrial de Precios,  mostrando un aumento de 9,50% ( entre septiembre y octubre), en los comercios de los barrios populares; en  este sentido, en octubre, una familia misionera de 4 integrantes, necesitó solamente para alimentarse  $63.546,53, al mismo tiempo, esta cifra representó un 110,61% de incremento anual (es decir, de octubre  2021 a octubre 2022). 

En lo que respecta a la Canasta Básica Total, ésta costó $143.615,16

La variación de precios según los diferentes rubros se presentó de la siguiente manera: • El rubro almacén aumentó un 3, 64% entre septiembre y octubre y un 96,73% en un año. • El rubro verdulería tuvo un aumento intermensual del 28,61% y anual del 176,68% +. • En lo que respecta al rubro carnicería, se manifestó un aumento intermensual del 6,09% y anual del  94,70%. 

En Argentina se vive un panorama complejo debido al aumento constante de los precios en los  diferentes sectores como: el combustible, los materiales de construcción, el mercado de alquileres, los  servicios, el transporte y de los alimentos; para las familias de los barrios populares estos incrementos  golpean fuertemente, en particular los que se evidencian en los precios de los alimentos que se llevan  más del 50% de sus ingresos.

En este sentido, otro estudio (Indicador Familiar de Acceso a Derechos) realizado por el Instituto en los barrios populares a 31.525 familias Argentinas que concurren a merenderos y comedores, evidenció que el ingreso declarado por los entrevistados ubicó a las dos  terceras partes de los hogares relevados, (65.5%) en condiciones de indigencia, es decir, con ingresos  inferiores al monto de la Canasta Básica Alimentaria, en el momento de la medición solo el 17% de los  hogares tenía acceso a un empleo registrado mientras que el 83%, es decir, 26.222 hogares, no tienen  ningún integrante con empleo registrado, es decir no cuentan con los aportes a la seguridad social y  jubilación.  

La inseguridad alimentaria, otra dimensión indagada por el estudio, mostró que, está presente en 7 de  cada diez hogares relevados (70%). Operativamente se define como inseguridad alimentaria “La  reducción de las porciones y/o supresión involuntaria de comidas en el hogar”, lo cual evidencia la  dificultad de acceso a alimentos en los hogares entrevistados.  

En este sentido, el aumento de los precios de los alimentos en comparación con los salarios que van  detrás de la inflación, deteriora cada vez más la calidad de vida de las familias de estos sectores, y  requieren de una inmediata acción por parte del Estado Nacional.

Índice Barrial de Precios (IBP)

El IBP es un proyecto de investigación-acción participativa, desde dónde se construyen procesos de reflexión acción entre las/os participantes. Tiene como objetivo estimar el costo de vida en los distintos barrios populares del país mediante el cálculo del valor y las variaciones de la Canasta Básica de Alimentos (CBA), compuesta por los 57 productos de los rubros almacén, verdulería y carnicería. Generando datos mensuales en relación con la pobreza e indigencia en diversas provincias del país.

 

Compartí esta noticia !

Informe muestra como evolucionó el dólar durante la gestión Cambiemos

Compartí esta noticia !

Los responsables del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCi) llegaron a una conclusión: “Si aplicáramos al dólar el mismo porcentaje de aumento de inflación que tuvo la Canasta Básica Total desde que asumió este gobierno, debería cotizarse en los días que corren a $26.42 por unidad”
El estudio realizado por Isaac Rudnik y Marcelo Maqueda, del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCi) muestra como evolucionó la moneda norteamericana desde la asunción de Cambiemos.
Después del triunfo de Cambiemos en las presidenciales a finales de octubre de 2015, se instaló el debate sobre la magnitud de la devaluación que se produciría con la salida del cepo cambiario que había instalado la administración económica del kirchnerismo, generando un sensible retraso en la cotización del dólar respecto a la inflación de esos años.
Tomando como base octubre de 2011 ($4,22 por dólar), mes en que empieza a instalarse el control de cambios, en comparación con la evolución de la inflación del valor de las canastas básicas, en noviembre/diciembre de 2015, según el ISEPCi, la divisa norteamericana debía estar entre $11,49 y $13,32.
Finalmente, con la eliminación del cepo en los primeros días del actual gobierno, el dólar pasó de cotizar de $9,65 a principios de diciembre de 2015, a $13,50 por unidad sobre finales de ese año, marcando una depreciación del peso de 40% en un mes, que supuestamente era para cubrir el retraso acumulado en los últimos cuatro años.

Sin embargo esta devaluación, que solo cubriría los atrasos anteriores, impulsó nuevamente los precios internos hacia arriba, produciendo –según el relevamiento del Índice Barrial de Precios (IBP)- hasta el final de 2016 un aumento del 43,29% en las Canastas Básicas que consumen las familias. Mientras que en el mismo período el dólar se incrementaba a la mitad: un 21,33% ($16,30 al 31/12/2106). El nuevo gobierno, al igual que el kirchnerismo, empezaba a utilizar desde sus inicios el retraso cambiario como herramienta para intentar contener la inflación (sin mucho éxito).
En 2017 el valor de las Canastas Básicas creció un 25%, mientras que el dólar subió un 13,37%, llevando a +77,91% y +36,88% los respectivos aumentos desde la asunción del actual gobierno.
< p>Ya durante el presente año, sólo en los primeros cuatro meses las Canastas subieron un 10% más, acumulando para todo el período un incremento total de 95,71%.
En el último día hábil de abril el dólar se cotizaba a $20,92 por unidad (+13,20% respecto a diciembre), llevando a +56,46% el avance de la divisa desde diciembre de 2015.
Según el relevamiento mensual del Índice Barrial de Precios (IBP) en noviembre de 2015 –antes de asumir el gobierno actual- una familia de dos adultos y dos niños pequeños necesitaba $8.669.34, para cubrir sus consumos básicos indispensables durante un mes. En abril de este año a la misma familia le hacían falta $16.967,23 para solventar igual gasto.

Después de la devaluación del 40% que se produjo tras la salida del cepo cambiario en los primeros días del actual gobierno, la divisa norteamericana cotizaba a $13,50% al 31 de diciembre de 2015. A finales de abril pasado comprar un dólar costaba $20,92, o sea un 56,46% más que en esa fecha. Diez días después, el 10 de mayo, vale $23,13 acumulando aun un atraso de 24,78 puntos porcentuales respecto a la inflación de las Canastas Básicas de las familias.

La relación de dólar/precios viene generando desde hace mucho tiempo un círculo vicioso de retroalimentación mutua que siempre termina perjudicando a los sectores de menores ingresos. La inflación interna marcha por delante de la cotización de la divisa, los gobiernos mediante diversos mecanismos buscan que ésta no se dispare provocando retraso cambiario que tarde o temprano les explota en las manos. El control de cambios puede ser una medida adecuada de protección del mercado interno, siempre y cuando sea parte de una política económica integral que contemple el control de los precios internos.
Si aplicáramos al dólar el mismo porcentaje de aumento de inflación que tuvo la Canasta Básica Total desde que asumió este gobierno, debería cotizarse en los días que corren a $26.42 por unidad.
Es difícil ver, entonces, que algún anuncio oficial detenga su ascenso, ni mucho menos pueda provocar un descenso de su valor actual. Como también es esperable de acuerdo a la experiencia del primer año del gobierno de Cambiemos, que la devaluación que se está produciendo para equilibrar el retraso impulse un nueva ronda de aumentos de los precios internos. Devaluación y aumentos de precios sin control y sin techo a la vista.
 

Compartí esta noticia !

Según el Isepci los alimentos aumentaron un 3,29% en el conurbano bonaerense

Compartí esta noticia !

Según ISEPCI (Instituto de Investigación, social, económica y Política Ciudadana) en el mes de febrero los alimentos que conforman la dieta básica de una familia compuesta por 2 adultos y 2 niños pequeños, que viven en el conurbano bonaerense, subieron en promedio un 3.29% y se proyecta un 26,3% para el 2018.
La canasta básica es un conjunto de productos de 1ra necesidad y servicios que necesita una familia promedio para subsistir durante un determinado periodo de tiempo (por lo general es por mes), ya sean alimentos, higiene, vestuario, salud y transporte, entre otros.
Además, es una referencia para fijar el sueldo mínimo, así como una herramienta para monitorear los precios de los principales productos.
El resultado que se obtuvo (3.29%) pertenece al relevamiento mensual de precios de los 57 productos de la Canasta Básica de Alimentos (CBA) que el Índice Barrial de Precios (IBP) hace en 420 comercios de 20 distritos del conurbano bonaerense. En enero la familia de 2 adultos y 2 niños pequeños necesitaba $6210,70 para cubrir sus gastos de alimentos, y 1 mes después el mismo hogar requería $6414,70 para adquirir iguales productos.
En este caso quiénes no superen ese nivel con sus ingresos, son consideradas indigentes.

En los 2 primeros meses de 2018 el costo de los productos que conforman la Canasta Básica de Alimentos se elevó un 4,39%, lo cual es alarmante, ya que la proyección anual del bimestre, está dando un incremento de 26,3% para los alimentos básicos en 2018.
Otro tema preocupante es que en febrero pasado los gastos de almacén fueron los que más crecieron (+5,34%), a esto lo acompañó la carne (+2,65%), mientras que las verduras tuvieron una baja de -1,01%.
Entre los productos que en febrero subieron por encima del promedio general se pueden encontrar diversas frutas como las naranjas (+25%), algunos productos de almacén como el pan (16,67%) y la harina de trigo (8,33%), lácteos como la leche fluida(+4,33%) y los quesos (8,33%), carnes como el pollo (+7,50%)  y la nalga (+5,45%) y la carnaza (+5%).

Por otro lado, sobre la base de los aumentos en el 1er bimestre, la proyección de 26,3% para todo el 2018, aun cuando pueda variar a lo largo del año, es particularmente importante a tener en cuenta, porque en estos meses se están discutiendo los aumentos salariales, a los que el gobierno y los empresarios insisten en ponerles un techo del 15% para los próximos 12 meses. Es decir, que si la inflación de alimentos fuera menor de ese promedio, es seguro que no bajará del 20%.
Sin duda la Economía del país va de mal en peor. Si no se actúa de inmediato ya nadie podrá contar con el dinero necesario para poder sostener a su familia. Los alimentos son esenciales para la vida y si los ingresos de sueldos no son los correctos, menos que menos habrá bolsillos lo suficientemente llenos cómo para pagar este tipo de aumentos. ¿Hasta cuándo habrà ¡ que tolerar esta suba de precios? Sin más que decir no se busca estar en contra de nadie, pero una cosa si es clara y es que no todo el mundo gana lo que tiene que ganar, ni tampoco están capacitados para poder sobrevivir a este tipo de alzas de precios.
Los números hablan por sí solos y mientras tanto los bolsillos lloran sin consuelo.
 

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin